BLOGS
La gente de Rosy Runrún La gente de Rosy Runrún

Corazón, corazón; corazón pinturero.

Entradas etiquetadas como ‘Manuel Díaz El Cordobés’

Vicky Martín Berrocal: “A Manuel no hace falta decirle quién es su padre. Nadie lo ha dudado nunca”

“Era una oportunidad bonita, ha sido un gran torero y podía haber demostrado que es una buena persona”, decía Manuel Díaz El Cordobés ayer a la salida del juicio contra su padre. El padre no se había presentado: una muestra de cobardía más o una oportunidad menos de ser valiente. Su exmujer, Vicky Martín Berrocal, es otra de las piezas maestras de esta historia con tintes de culebrón venezonalo.

Vicky Martín Berrocal © Gtres

Vicky Martín Berrocal © Gtres

Vicky dice que calla mucho más de lo que imaginamos. Lo contó en la presentación del nuevo programa de Telecinco, Levántate All Stars (en el que, por cierto, veremos también cantar a Toño Sanchís, que esta vez no quiso nombrar a Belén Esteban pero que declaró que ha llegado el momento de pasar página: “hay que cerrar puertas para abrir otras. Es complicado, pero se puede”). Pero sigamos con Vicky.

“A Manuel no hace falta decirle quién es su padre, pero a Benítez sí hay que decirle quién es su hijo”, declaró tranquilamente la diseñadora. “Me alegré muchísimo cuando me enteré de que había puesto la demanda. No sabía si iba a dar ese paso tan importante. Él está feliz, está tranquilo y merece ver cómo este capítulo se cierra… Nadie lo ha dudado nunca pero que ya se pueda gritar es dar un paso increíble”.

Pero, ¿qué es lo que sabe y no dice Vicky Martín Berrocal? “Es cierto que tengo mucho que decir en esta historia”, dijo un tanto enigmáticamente. “He convivido con los dos. Mi padre era uno de los mejores amigos del que es abuelo de mi hija. Tengo muchas historias, he vivido de todo, tengo mucho guardado en la retina, y creo que algún día cuando todo esto se pase y se cierre todo este episodio pues seguramente pueda contar todo lo que me apetece y lo que he vivido en mis carnes”.
Dijo más: “El día que hable me voy a quedar sola. Os voy a aburrir, creo que voy a hacer una convocatoria y vais a decir: ‘¡Pero todo esto se ha guardado esta mujer durante todos estos años!’ ¡Pero cómo has dormido tranquila!”

Sea como sea lo que Vicky tiene guardado debajo de la manga, lo cierto es que hay una realidad: Manuel Díaz es hijo de su padre. Son dos gotas de agua y la prueba de ADN no ha dejado espacio para la duda. Ahora sólo falta que el juez dicte un veredicto que ha quedado… listo para sentencia.

Manuel Benitez ‘El Cordobés’ niega que se haya divorciado para proteger su inmensa fortuna

El esperadísimo juicio por la demanda de paternidad de Manuel Díaz ‘El Cordobés’ a Manuel Benítez ‘El Cordobés” se celebrará el 28 de abril, es decir, el jueves de la semana que viene. Un juez, casi con toda probabilidad, quitará las tonterías a ese hombre millonario que se enfada con los reporteros y que no quiere saber nada de su presunto hijo y le recordará cuáles son sus obligaciones como padre (me remito al parecido físico y al resultado de la prueba de ADN). Porque lo fuerte no es sólo que él no haya querido reconocerle hasta ahora por iniciativa propia, sino que ninguno de sus otros hijos hayan entrado en razón y hayan querido acepar e incluir en su familia a quien, al fin y al cabo, es su hermano.

Fotos: Gtres

Fotos: Gtres

Las malas lenguas apuntan a que la sorprendente separación de Manuel Díaz no ha sido tan casual, al menos según se ha escrito y publicado en numerosos medios. Pero el hombre se ha apresurado a limpiar su nombre y el de su familia escribiendo un comunicado que ha publicado el Diario Córdoba. Lo niega todo. “No he blindado mi fortuna”, cuenta.

Y sigue diciendo: “Es plenamente incierto que ‘el torero se ha encargado de poner todas sus propiedades a nombre de su mujer, asegurándose así que toda su herencia quedase en la familia’ o que ‘a día de hoy, ella es la propietaria de la mayor parte de los negocios y propiedades inmobiliarias del torero‘. Comparto con mi esposa nuestro patrimonio, como cualquier matrimonio con una vida en común de cerca de 50 años. Se confunde la titularidad de un patrimonio con las personas que lo gestionan, en un intento de tergiversar la verdad.

Y añade, entre otras cosas, que “también es incierto que ‘el torero ha tratado de blindar su fortuna para que sus hijos ‘ilegítimos’ no pudieran acceder a ella ante los tribunales’. Según el Derecho Civil español todo hijo tiene derecho a una participación en la herencia de sus padres y soy plenamente consciente de ello. La demanda de paternidad interpuesta en los últimos meses sólo a mí incumbe y no al resto de la familia.”

La suerte está echada. Y me parece a mí que en esta historia hay un ganador: Manuel Díaz, que no solo lleva todos estos años aguantando el bochorno y el inmenso dolor de un padre que no le reconoce, sino que no suele hablar mal de él. Ahora lucha por lo que le corresponde. Qué menos.

La valentía de Manuel Díaz ‘El Cordobés’ hijo (y la cobardía del padre)

“Orgullosa de que hayas formado parte de mi vida y que mi hija tenga un padre como tú… Eres muy grande! Pedazo de corazón el tuyo”, le dijo Vicky Martín Berrocal después de ver el programa de Bertín Osborne, ese programa que nos dejó a todos con el corazón encogido porque Manuel Díaz ‘El Cordobés’, una vez más, contó su historia.

Manuel Díaz charlando con Bertín en el programa.

Manuel Díaz charlando con Bertín en el programa.

Pero esta vez la cosa fue más lejos: vimos su casa y las fotografías que tiene bien a la vista, algunas de su padre, el mismo padre que no ha querido reconocerle pese a que toda España sabe que es su hijo.

“Es muy duro, es muy complicado, esa vida que yo he vivido, ese vacío que tengo yo ahora mismo en mi alma”, explicó a Bertín Osborne en la que, para mí, fue una entrevista de lo más sincera.

Bueno, para mí y para 4.066.000 espectadores, porque conviene recordar que el programa batió record de audiencias, demostrando una vez que se pueden hacer entrevistas sin acosar al entrevistado (¿verdad, María Patiño?) y que sin embargo sean un éxito de audiencia. De hecho, desde ya voy aclarando que cada semana soy más fan de Bertín Osborne y su programa: ni las de Jesús Quintero, oiga. Conversaciones íntimas, respetuosas y repletas de jugosa información.

También les dio tiempo a... cocinar huevos fritos

También les dio tiempo a… cocinar huevos fritos

Una de las fotos que tiene de su padre

Una de las fotos que tiene de su padre

Pero a lo que íbamos: ese padre orgulloso que ha sido incapaz de reconocer a un hijo que vale millones y que el otro día, por primera vez, contó cómo fue la historia de amor de su madre con su padre: “Ella limpiaba en una casa. Le pareció feo. Era un hombre con mucho poder y una personalidad arrolladora. Feo, sí, pero le pareció que tenía algo”

Cuando la madre se quedó embarazada y cuando se lo contó a su padre (el abuelo de Manuel Díaz) éste la echó de casa. Y la mujer se las apañó para salir adelante y que a sus hijos no les faltara de nada en unos tiempos en los que la mujer no tenía las cosas nada fáciles. Dice Manuel que ese sentido de lucha se lo ha transmitido su madre y que tiene muy claro que hay que luchar todos los días de la vida.

Con su madre

Con su madre

La casa desde el cielo

La casa desde el cielo

La casa de Manuel Díaz y su mujer, Virginia Troconis, es impresionante: enorme, preciosa, en el campo. Viven como marqueses y lo merecen, pues nadie les ha regalado nada.

La casa

La casa

Siempre fue el hijo de Manuel Benítez ‘El Cordobés’. Su abuela, que fue quien le crío, lo iba diciendo por ahí: “Este es el hijo de El Cordobés”.

manuel joven

nene

“Nunca se me ocultó mi verdad… No fue un trauma. Aunque los niños que nos hemos criado en mi situación tenemos muchas ausencias… Yo tengo ahí una cosa que es difícil. Tengo la palabra de mi madre que es lo más grande que puede tener un hijo. Pero no puedo decirle, ‘he estado con él, me he tomado un café con él, puedes morir tranquila”

Dijo que lo ha intentado todo y que ya se ha rendido. “Esto está zanjado ya”, contó.

Bravo. Nada de resentimientos. Al contrario: tiene una foto de él saludando a su padre en el salón. La única vez que le vio. La única vez que pudo mirarle a los ojos… Qué pena.