La gente de Rosy Runrún La gente de Rosy Runrún

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Primera bronca familiar entre Malú y Albert Rivera

No tengo muy claro lo que está pasando pero algo está pasando entre Albert Rivera y Malú, o al menos entre el expolítico y su familia política.

Malú y Albert acaban de ser padres de Lucía. La pequeña llegó a este mundo pandémico el pasado sábado a mediodía y después de unos meses bastante agitados para sus padres, parece que la pequeña ha venido para poner felicidad y estabilidad en sus vidas.

En sus primeras imágenes saliendo del hospital con Lucía en brazos, se les ve muy felices, pero tal y como apuntan algunos medios como cotilleo, todas estas sonrisas podrían ser solo de cara a la galería pues en la más absoluta intimidad de la pareja podrían tener algún que otro problemilla.

Malú y su hermano José en un concierto

Hace tan solo unos días, Albert Rivera dejó de seguir en Instagram a José de Lucía, el hermano de Malú y uno de sus grandes apoyos en lo personal y lo profesional. ¿Qué ha pasado entre Rivera y José? Probablemente, y conociendo del hermetismo que rodea la vida privada de la artista, no lo sepamos nunca pero los fans de Malú tienen todo tipo de teorías.

Analizando los likes de ambos, ni uno ni otro le han dado corazón a ninguna de las publicaciones más recientes del contrario. Albert Rivera y José de Lucía no se gustan y esto queda patente en sus redes sociales. Otra de las cosas que más ha llamado la atención al siempre fiel fandom de la cantante es que al parecer fue José, el hermano de Malú y su guitarrista principal, el que primero dejó de seguir al ex de Ciudadanos.

Ambos se seguían y algo muy gordo ha tenido que ocurrir de puertas para dentro de esa casa como para hacer público su enfado a través de Instagram y a golpe de unfollow. ¿Sabremos algún día lo que ha ocurrido entre los cuñados?

El del enfado de Terelu haciendo la compra

Yo de verdad ¿qué queréis que os diga? Me encantan las Campos, pero hay veces que pienso que no se entienden ni ellas. Desde hace unos años María Teresa Campos y sus hijas están más en el ojo del huracán que nunca. Algunos dicen que han pasado de ser respetadas profesionales del medio de la televisión a cutre personajes más típicos de las revistas del colorín de esta nuestra España cañí. Yo, ya no lo entiendo.

Este fin de semana, en el programa Socialité, que presenta María Patiño, he podido ver unas imágenes de la hija de María Teresa Campos, que no me han gustado nada. Terelu acaba de ser sometida a una operación de reconstrucción de pecho, y esta era la primera vez que le veíamos salir a la calle, la cuestión es que, como si de un día normal se tratase, la Campos se dirigió a un supermercado, y al percatarse de que la estaban grabando desde fuera del comercio, se marchó sin comprar nada y visiblemente molesta: “Sabéis perfectamente que no se puede grabar dentro y os da exactamente igual, no me parece bien”. Bueno ¿y qué?

A Terelu parece no parecerle bien ahora que le graben en su vida privada pero ¿no es eso lo que ella ha comentado en los platós de los demás? Entiendo que todos tenemos días, que no esté pasando por su mejor momento y que no le apetezca que le vean sin estar tan arreglada como cuando aparece por la tele pero ¿dónde queda la empatía con los que hasta hace cuatro días eran sus compañeros? No se Terelu, me gustas mucho y siempre te he defendido pero aclárate, porque hasta yo me vuelvo loca. Es normal que nos cueste separar entre persona y personaje.

Estaremos de acuerdo en eso de que Sálvame es el gran circo de la tele. Un circo lleno de profesionales, delante y detrás de las cámaras, que busca entretener al personal en un ambiente distendido y de humor. Terelu lo ha presentado, ha sido colaboradora y, desde hace algún tiempo, también personaje hasta que hace unas semanas decidió, según sus propias palabras, dejarlo para siempre.

Es verdad que Terelu Campos no está en su mejor momento. Que sus problemas de salud, los arrebatos de su hija, y sus fracasos en el amor, añadidos a la idea de que ya no es la profesional que hace unos cuantos años muchos respetaban, la podrían estar hundiendo en una especie de depresión pero… ¿es para tanto?