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Ciencia, tecnología, dibujos animados ¿Acaso se puede pedir más?

Irán y el eco de Irak

Por supuesto que entre ambos países hay muchas diferencias. Pero los hechos indican que la historia podría repetirse. Un abierto desafío a la comunidad internacional. Frenéticas negociaciones bajo la posibilidad de un ataque militar estadounidense. Posturas conciliadoras de Europa y Rusia. Decisión de vender el petróleo en euros, en lugar de en dólares. Y al fondo, silente pero siempre presente, Israel. Por si era poco, Irán ha dado otro paso paralelo: ha comprado a Ucrania su sistema de control aéreo Kolchuga, como hiciera antaño Sadam (con gran escándalo, pues había un embargo de venta de armas de la ONU contra Irak).

Kolchuga es un sistema de escucha capaz de detectar aviones a grandes distancias utilizando las propias emisiones electromagnéticas de esos aviones; sus sistemas de comunicaciones o su radar. Sus antenas captan, identifican y analizan estas emisiones, lo que le permite controlar una gran extensión (hasta 800 km en su mejor configuración, superando incluso al avión radar estadounidense AWACS y sus 600 km). Desde Irán occidental un Kolchuga podría cubrir todo Irak y la mitad de Jordania, permitiendo a los iraníes detectar con gran antelación cualquier ataque contra ellos lanzado desde Irak (por EE UU), o desde Israel. En combinación con los formidables misiles antiaéreos rusos (S-400, Tor M1), que ya posee Irán, Kolchuga supone una seria amenaza para quien desee lanzar un ataque aéreo (aunque es incapaz de detectar aviones ‘invisibles’, diseñados para no emitir nada). Para colmo, se trata de un sistema pasivo, por lo que no puede ser localizado ni atacado con misiles antirradiación: los ‘Wild Weasel‘ poco tienen que hacer en su contra.

En suma, la llegada del Kolchuga a Irán cambiará por completo la ecuación de riesgo a la hora de eliminar o dañar el programa nuclear de este país mediante la opción de un ataque aéreo. Cuando se despliegue este sistema la opción militar será mucho más complicada; si hay un ataque, será antes. Yo esto ya lo he vivido…

2 comentarios

  1. Dice ser Juan Carlos

    Exacto, y como puede verse en la foto, los sensores son tan pequeños (especialmente la antena que apenas sobresale de un minúsculo remolque) que seguro que los esconden debajo de una duna para que no puedan encontrarlos y mandarles un Tomahawk con un lacito.Pepe, uno no pone el radar para ver qué ve a 600 kilómetros de distancia, para eso está el AWACS. No me digas que ahora te ha dado por el SuperMario en vez del LOMAC…

    25 Septiembre 2006 | 23:12

  2. Dice ser enhiro

    Los Tomahawk no tienen mucho que hacer contra un sistema de plataforma móvil. Van configurados desde el lanzamiento así que, una vez detectado por el Kolchua se enciende el motor, se mete primera y el tomahawk sólo dejará un agujero en un descampado.Para batir los Kolchua se necesita una misión de ataque, tripulada o no, y al atacar haces vulnerable al atacante al propio sistema. Los furtivos se escapan, pero rara vez salen en misiones no programadas, habida cuenta de la poca capacidad de armamento que tienen (me refiero obviamente al F-117, que sólo guarda dos bombas en la bodega).

    27 Septiembre 2006 | 9:53

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