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Perdidos en la tribu: Matar, sí, lavarse el pelo, no

Ay, amigos, qué valores más raros tiene la gente (pija) y es que Raquel, la pija de este año en Perdidos en la tribu es capaz de apalear una gallina, pero se enfada si le tocan un poco el pelo…

Pero vayamos en orden:

FAMILIA ROVIRA MEZCUA

Tribu HAMER

Turmi, Etiopía.

Lo de amasar caca se está convirtiendo en un clásico de Perdidos en la tribu. Eso sí, Raquel y Cande lo llevaron todo lo bien que se puede llevar amasar los desechos de una vaca.

Una buena mierda de kilo, solecito africano y tiempo de sobra… hum, que buen olor… No me extraña que allí no haya desarrollo urbanístico. Imagínate un rascacielos hecho con caca… Tiene que oler de por vida. Y encima le llamarían la torre truño.

Pero no pasa nada por tocar la caca, porque las mujeres hamer luego se limpian con agua… de la boca. Claro, para ahorrar agua y porque con saliva lava mejor. ¿Han oído estimadas amas de casa? ¡Pongan un gapo en su lavadora!

Lo más lamentable de esta familia, que comienza a levantar cabeza, es su hijo David. Pocas veces he visto un niñato más chulo y con menos méritos para serlo. El problema, como suele pasar, es su madre.

Los hamer van a despertarle, y al muchacho le sienta mal “te daba un puñetazo en la cara” rezonga el niñato. Y la madre “es que tiene mucho temperamento y le gusta levantarse con luz gradual y poco a poco…” ¡Señora, ha creado un monstruo!

Luego se va con su hermano a llevar las cabras y se cabrea con las cabras… Es el típico caso de persona que nunca se equivoca: es el mundo el que lo hace mal. Raúl, su hermano, es más majo, y se adapta mejor.

¿Y David quiere ser policía? ¿Llevar un arma? Ni de coña.

El caso es que encima, perdieron una cabra. O como diría David, la puta cabra se perdió. Eso sí, llegó sola al poblado.

Muy fuerte la conversación de los latigazos. Las mujeres hamer tienen la espalda llena de cicatrices, porque sus hombres las fustigan. Y le preguntan a Cande escandalizadas, ¿tu marido no te pega? Y luego le dicen a ellas les gusta que su marido les pegue, aunque duela. Ya sé dónde se inventó el sado-maso. Eso sí, les da un asco horrible que sus invitados se besen en la boca. Como son estos occidentales…

CONSEJO: Los hamer están contentos en general con su familia. A Cande le dijeron que ha trabajado como una de sus mujeres y a Raquel que su sonrisa ha vuelto y es respetuosa, así que les han regalado una cabra.

Al padre, que ha acabado el borkoto, aunque no es precisamente una obra de arte. Debe empezar a dormir con los hombres.

Y a los hijos, David y Raúl, que deben dejar de ser niños y convertirse en hombres.

FAMILIA SEGURA ROMERO.

Tribu KAMORO.

Timika, Indonesia.

Hay que ver la mala leche que tienen las mujeres de esta tribu. Como para tenerlas de jefa. Se van a los manglares con Ana Mari y su hija Mila y desde que llegan hasta que se van se lo pasan a grito pelado. Eso sí, se descojonan cuando las dos blancas no son capaces de dirigir la canoa.

Me partí la caja cuando le dice Mila a su madre: “Mamá agárrate a ese árbol”, la madre va, se agarra, la rama se parte, casi se piña y le dice la hija: “bueno, a ese no“, ja ja ja ja ja ja ja. ¡Eso es ayudar y lo demás son tonterías!

Lo mejor de la noche fue la salida nocturna del padre y el hijo (Rafa y Rafa) para cazar cocodrilos. Lo que yo no sabía es que los cocodrilos se cazan sentado en una canoa, intentando no sacar los brazos y cagadito de miedo, ja ja ja.

El padre repitió lo de “estoy jiñao” treinta veces. En el cuartel deben tener un cachondeito…

Bueno, hay que reconocer que allí estaba oscuro como cojones de grillo, pero mirad el cámara, allí, sin que le temblara la cámara lo más mínimo.

Me dio mucha pena el pequeño cocodrilin que cazaron, pero las cosas en el mundo salvaje son así: nunca se vive demasiado. Eso sí, luego se comieron el cocodrilo a la parrilla doblado. No se veían los trozos llegar a la boca, ja ja ja.

“Se juegan la vida más que un torero” dice el padre.

A Mila, la hija, le ha salido ya un pretendiente, eso sí, timidillo. Están comiendo y le dice el muchacho kamoro: “Come, come… me gustas mucho” y le dice Mila (sin entenderle) ¿Qué? y le dice el galán “que comas, que comas” ja ja ja

Yo creo que Mila sí que le entendió. Una muchacha de su edad (y sus dotes pectorales) ya tiene que estar más que acostumbrada a que le tiren los tejos, sea en el idioma que sea.

CONSEJO: Que sienten que la familia está más cerca de la tribu. Les dijeron que ahora se iban a enfrentar a cosas peligrosas (después de cazar cocodrilos a los hombres se les debió poner de corbata).

A Rafa padre le dijeron que era valiente (ja ja ja ja, en Kamorés, “estoy jiñao” debe significar “el valor me embarga”.

A Ana Mari, la madre, que no la ven feliz, aunque es luchadora. A Rafa, el hijo, que cuando llegó era un niño, pero que ya es un hombre. Mira, tú, como en la mili, ja ja ja.

Y a Mila, la hija, que les preocupa, que se enfada mucho y está triste.

Además, lo de que se encontraran con una serpiente en el río les parece un mal augurio así que van a consultarlo con el chamán.

FAMILIA MORENO NOGUERA

Tribu NAKULAMENE

Tanna, Oceanía.

La protagonista absoluta es la Barbie-exploradora. El resto de su familia sale un poco para rellenar.

La cosa comenzó con una frase de las suyas: “No me gusta la comida, así que o se la doy a los niños, que nunca dicen que no a nada, o la tiro“. Toma ya. Pobres críos, allí, cual trituradores de la basura de la pija.

El caso es que los hombres de la familia se fueron a cazar pájaros.

¿Os fijasteis en el nakulamene de la peluca rubia? Joe, Marilyn tiene fans en todos lados. La madre que lo trajo, que guapo estaba.

El caso es que no cazaron nada de nada. Eso sí, aprendieron que si tiras una flecha para arriba, la muy malvada luego va y cae de nuevo.

Volvieron a la tribu y los hombres nakulamene se pusieron a descojonarse y a decir delante de las mujeres que los blancos eran muy malos cazando. Pero la vieja grandota, que es la que corta el bacalao, les puso en su sitio: “es la primera vez que ellos van a cazar, pero ¿por qué no habéis traído nada vosotros?”.

Y claro, a la pija se le ocurrió decir que por qué no mataban un pollo o un cerdo para comer.

Ni cortas ni perezosas, las mujeres de la tribu le trajeron un gallo para que lo matara. La madre, que además de igual de pija que la hija es más pava que ella, debía sujetarla por las patas, mientras la pija le arreaba en la cabeza con el palo al pobre bicho.

Escena de película de terror: el palo lleno de sangre y la pija fuera de sí gritando “¡¡muerete, muerete!!”. Se puso a calzarle palazos al pájaro que si no le quitan la rama se carga a media tribu en su vena asesina. Vamos, como si estuviera de rebajas en Dior.

Luego se sorprendió de que el gallo tuviera piojos. Tíos yo lo flipo, ¿es que no les hacen la permanente a los pollos? Joe, tía, de verdad, te lo juro por las bragas de Mafalda.

Y luego llegó la debacle: ¡¡No sin mi pelo!!

El caso es que se fueron a lavar al río, y la pija que quiere a su pelo un montón, según sus propias palabras, se enfadó porque:

a) Le tocaron el pelo y se lo tuvo que lavar con coco.

b) Le dijeron que se quitara la ropa de arriba para lavarse.

De verdad, ahí me indigné. ¿Quiénes son estas andrajosas de selva para decirle a la pija lo que tiene que hacer? ¡¡No durarían en el club de campo ni dos minutos!!

Así que la Gunila de la selva se fue muy ofendida, con la pobre vieja detrás todo paciente, explicándose.

Lo que sí fue para darle una bofetada a la pija fue cuando le dijo al cámara “esto es lo que hay y si quieres lo sacas y si no, no”. ¿Esta que se piensa, que ha ido a Gran Hermano?

CONSEJO: Les dijeron que la tribu está decepcionada con ellos, que les sienten lejos. A Marcos, el hijo, le dijeron que se esfuerza por cazar, pero que no le ven la habilidad por ningún lado. Al Padre, que es mirar dentro de él y que no sabe cazar y a la madre que se le nota que no está bien ahí.

A la pija le dijeron que era el sol de su familia, pero que su comportamiento ha cambiado. Le dijeron que las mujeres estaban tristes por cómo se enfadó, pero que por favor no la castigaran. Sin embargo, el consejo decidió castigarla igual… A quitarle los piojos a las mujeres.

Pero se armó cuando les dijeron que la familia debía dormir con ellos. La pija-pava madre les dijo que no, que las cabañas estaban muy sucias y sus hijos tenían asma.

Los de la tribu replicaron que o dormían con ellos o se largaban de la tribu. Así que así ha quedado la cosa, sabremos qué pasa en la próxima entrega.

¡Hasta entonces!

NOTAS: Sí, asma, se me fue la olla. Y sí, es sin h. ¡Gracias por corregir las erratas!

Perdidos en la Tribu: Si no sabes… ¿para qué te metes?

Me veo en la triste obligación de repetirme, cual germen de ajo: ¿Para qué se apuntaron estas tres familias a Perdidos en la Tribu si sabían lo que iba a haber?

Les veo quejarse porque no hay cama, porque comen cosas que saben mal, porque no hay higiene… ¿Pero qué vio esta gente en la anterior edición?

En fin, resumamos con cariño el último capítulo.

FAMILIA ROVIRA MEZCUA

Tribu HAMER

Turmi, Etiopía.

Esta familia es la que peor se está adaptando. A Raquel, la hija, le debió parecer muy divertido llevar a su familia (llamó ella al programa) a una cosa así, en plan Lisa Simpson fascinada por las culturas milenarias. Se lo está comiendo con patatas.

La comida es lo que peor están llevando. Las caras de asco de todos al comerse el sabroso engrudo eran de antología. Pero ya lo dijeron las mujeres de la tribu: la culpa de todo es de Candelaria que no lo cocinó bien. Eso bien cocinado sabe a albóndigas con patatas.

Salvador es el padre. Lo siento por el buen hombre, pero tiene una pinta de dominguero desubicado que no puede con ella. Yo le veo más haciendo paellas al la vera del río…

Dice el hombre al probar el engrudo: “Tiene un sabor y una textura… que no puedo”. A lo mejor pensaba que les iban a llevar a la tribu ElBulli.

El papá, por aquello de ser el líder de la progenie, debía hacerse un borkoto, que es como una almohada de látex y viscoelástica pero a lo burro, y sin látex ni viscoelástica. Le dice un aborigen: “Si no lo acabas para mañana lo mismo no seremos amigos”. Cómo saben motivar los hamer.

El borkoto, según un anciano de la tribu, tiene tres usos: Apoyar la cabeza para dormir, sentarse y pegarle en la cabeza a la parienta. Fino, el hombre.

David, ese chaval que se quiere más que a nada en el mundo, tiene unas profundas motivaciones para superarse a sí mismo. ¿El afán de superación, el trabajo bien hecho, crecer como persona? ¡¡¡No!!! Lo que digan sus amigos. Eso es confianza en sí mismo y lo demás son tonterías.

Casi me muero de la risa cuando los de la tribu se descojonaron de su cuchillo de flipadillo del todo a cien. Como no le gusta la comida dice “he pensado en ir a cazar” ja ja ja ja. En cuanto lleguen a casa sus padres le tiran a la basura las películas de Cocodrilo Dundee.

Los dos machitos, los más blanditos. Cuerpos Danone, cerebros petisuís.

Eso sí, bien que se bebían la sangre de vaca con leche. ¡¡La próxima bebida de moda en las discotecas oiga!! Póngame un sangre cola, por favor.

Después de ver cómo sangraban a la pobre vaca y de cómo se bebía la familia el mejunge, empiezo a sospechar que los de los autobuses de donación de sangre no desayunan en el bar

Consejo: A Candela le dijeron que llora y que no le gusta la comida. A Salvador que no parece el líder y que tampoco come. A David que saben que ellos no le gustan y que se deja llevar por la ira (es verdad, esta chaval se pasa el día cabreado). A Raquel que al principio estaba alegre y ahora mustia y a Raúl que no saben cuándo está despierto y cuándo dormido, ja ja ja ja ja ja ja ja ja

Estoy deseando encontrarme con algún amigo empanao para decirle eso. En fin, que tampoco les castigaron. Yo creo que más que nada porque si lo hacen se muere la familia entera.

FAMILIA MORENO NOGUERA

Tribu NAKULAMENE

Tanna, Oceanía.

Me he enternecido viendo cómo cavaban el huerto. Cosas de tener granja en el Farmville.

Raquel, la exploradora pija, es una psicópata asesina-bichos. Insecto que veía, insecto que apuñalaba con clemencia. No me extrañaría que llevaran la historia a Hollywood. Ahí estaba la muchacha, sufriendo por sus uñas postizas, osea, y la niña nakulamene currando con su machete.

Me parece súper práctico el estilo de llevar los pechos de las mujeres de esta tribu, porque siempre llevan calentito del cuello al ombligo. Eso sí, hay algunas con unos sujetadores de paja que harían las delicias de Victoria’s secret.

Cuando la pija aguerrida logró, lloros mediante, meter a un cochinillo en un redil, las mujeres de la tribu le dijeron que muy bien, pero luego en corrillo la pusieron a caer de un guindo. Conclusión: El despelleje espaldero es un deporte internacional.

Raquel pasa sus horas muertas en plan misionera condescendiente, enseñando palabras a esos pobres que viven en la selva en lugar de vivir en un cajero automático como los pobres de postín. Yo creo que esta chica tiene un poster de Carmen Lomana en la habitación.

La madre, Edi, se cortó con el cuchillo y una de las mujeres de la tribu le hizo un vendaje que haría palidecer de envidia a cualquier médico de urgencias. Como este programa lo vean en la Seguridad Social me veo llevando ortigas al médico para que nos cure los esguinces.

Perdonad que vuelva sobre Raquel, pero es que los demás de su familia son un poco sosos. A la muchacha le cuesta entender que en esa tribu hablar de la regla no está bien visto, y menos cuando estás cocinando. Además, la explicación sobre cómo se usa un tampón dio mucho miedo.

Lo abre, se lo pone frente al asunto y hace como que de lo mete y luego lo mueve hacia arriba hasta la garganta. Las Nakulamenes debieron pensar: ¡¡No me meto eso ni de coña, que me come por dentro!!

Consejo: A Miguel, el novio, le dijeron que se esfuerza por comprender su idioma y que eso está bien, pero que es poco habilidoso, como por ejemplo, haciendo fuego. A Marcos, el hijo, le dijeron que es silencioso, pero fuerte. A la madre se le caía la baba cuando lo oía. Como el que va al colegio y el profesor le dora la píldora. A la pija Jones le dijeron que era muy alegre y olé. Porque no lo conocen, que si no le habrían dicho que haría carrera en Marbella. Por último, a la madre, que deje en paz a sus hijos, que deben volar del nido.

FAMILIA SEGURA ROMERO.

Tribu KAMORO.

Timika, Indonesia.

Primera comida: Sagu. A mi me sonó a Sabo, cuya descripción no voy a hacer. El caso es que la única que se lo comía con ganas era Mila, la hija. Los demás le daban al coco, que es más de fiar.

Uno de la tribu estaba allí vigilándoles y chillándoles todo el rato para que comieran. ¡¡Me recordó a mi cuidador del comedor del colegio!! Ay, que traumas.

Luego el mismo tipo conectó el modo suegra y dijo: “Le hemos dado nuestra comida y han puesto mala cara”. Creo que a ese aborigen en la tribu le llaman “El Estreñío”.

La madre, Anamari y la hija, Mila, tienen una capacidad de observación increíble. Les dan unos remos, les encaminan hacia el mar y dicen “no sé que vamos a hacer”.Hijas, pues no os llevaban de romería al Rocío.

Y no, no iban. Cogieron las canoas y Anamari conectó el modo niño tocapelotas en el asiento de atrás del coche camino a Torrevieja: “cuando llegamos, cuando llegamos, cuando llegamos…”.

El caso es que llegaron a un cenagal del quince, pero por una buena causa: ponerse ciegas a gusanos. La verdad es que tenían buena pinta, como las navajas. Ay, si hubieran tenido una buena plancha.

Mila se creyó muy lista, y en lugar de zamparse los gusanos (viscosos pero sabrosos) los escupía. Ella pensó que las de la tribu no se habían dado cuenta

Luego fue el turno de los hombres, a los que se llevaron a pescar. Ya estamos como el año pasado: Rafa, el hijo, se toma a su padre, Rafael, por el pito del sereno.

A los dos los dejaron en una especie de charca para que pescaran. El agua tenía más caca que el rabo de una vaca, así que se dedicaron a arponear el agua a voleo. Claro, pescaron más bien poco.

El padre lo intentó en plan pequeño saltamontes, con su camiseta, pero los peces son peces, pero no tontos, y no cogió ninguno. A la vuelta con la tribu les echaron una bronca de no te menees (ni te mees).

Eso sí, los de la tribu cogieron unos peces que ríete tú de Tiburón III. No veas cómo se lo comía la familia de bien. Hasta les preguntó uno de la tribu “¿no tenéis pescado en vuestro país?“.

Consejo: En general, les dijeron que no se esfuerzan. Al padre le dijeron que no es buen pescador. A Anamari que antes parecía más alegre. A Rafa que tiene pinta de hombre, pero que luego se desinfla, y que no respeta a su padre. Y a Mila… ¡¡¡QUE LE PILLARON TIRANDO LOS GUSANOS!!! ja ja ja ja

El caso es que a los hombres les castigaron a ir a pescar cocodrilos y a las mujeres a ir a pescar.

¡¡Lo veremos la semana que viene!!

“Verguenza ajena” en Perdidos en la tribu

Hola a todos.

Hoy he leído una entrevista que le han hecho a los Recuero Oliva en Formulatv.com.

Esta alegre familia, una de las más controvertidas del programa dice algunas cosas que la honran, la verdad.

Todos podemos meter la pata, pero saber reconocerlo y ser humilde para aprender de nuestros errores es algo que no todo el mundo lleva muy bien.

Sobre su comportamiento han dicho que “Algunas veces incómodos y con vergüenza ajena pero son situaciones que no puedes controlar. Cuando estás al límite no sabes cómo vas a reaccionar y cuando te ves por televisión te das cuenta de lo que has hecho, pero no en el momento que lo vives”.

Ole por ellos. Nosotros sí que sentíamos vergüenza ajena… ¿Os acordáis de la escenita de la madre gritando “¡Esto es una mierda!”.

Además, como el programa estaba grabado, han podido seguir día a día las críticas que se les han hecho: “En ocasiones y siempre desde el respeto han sido justas, pero otras muchas no. Creo que la gente se ha cebado un poco con nosotros”.

Las nuestras, las de este blog… ¿En qué categoría estarán?

Además, Sonia, la madre, ha reconocido que “Luismi tiene el cielo ganado, no sólo por aguantarnos sino por lo buena persona que es”.

Bueeeeno, creo que por mi parte les cojo un poco más de cariño y les perdono un poco de tirria…

¿Qué pensáis vosotros?

¿Se van a traer las tribus a España?

¡Ya me lo imaginaba!

Había varias cosas que me mosqueaban, y creo que al final se va a cumplir.

Ahora surgen rumores de que en Cuatro se están pensando traerse a España a algunos miembros de las tribus que han participado en el programa.

O sea, que podríamos cruzarnos por la calle con los mentawai y sus porrillos, los bushman y sus taparrabos o con mujeres himba cubiertas de ocre.

En el último programa Montse, la madre de las gemelas le decía a su amiga himba del alma: “¡En febrero para España!”

Además, todas las tribus les dejaban caer eso de que irían a verlos a la península…

Y en las ediciones internacionales, ésta es la segunda parte del programa.

¿Es casualidad?

Yo creo que no, y que pronto (¿en febrero?) veremos aquí a los miembros de las tribus.

Me debato entre el sí y el no a lo procedente de un programa así.

Por un lado, nos podríamos divertir a muerte viendo a Koma, por ejemplo, en medio de la ciudad, comentando sus cosas, vestido de occidental y cogiendo el metro.

O a las duras mujeres himba aprendiendo a poner una lavadora o duchándose tan tranquilas.

Por otro lado, es sacar de su cultura a unas personas que guardan el sabor de lo antiguo, que han transmitido sus costumbres durante generaciones…

¿Qué pensáis? ¿Os gustaría verlo?

Al final, nadie se perdió en la tribu

Llevo bebiendo agua desde ayer de forma ininterrumpida para recuperar el líquido que perdí llorando a moco tendido con el desenlace de Perdidos en la tribu.

Todas las familias fueron aceptadas por sus respectivas tribus. Sí, incluso los Recuero-Oliva, que yo pensé que la única tribu que los aceptaría sería alguna urbana.

Pero veamos cómo fueron los consejos y las despedidas de las tres familias:

CARRIÓN ROLDÁN

Yo creo que nadie podía tener dudas de que les iban a aceptar. Han sido, sin duda, los mejores, los más simpáticos, currantes y los mejor adaptados: ¡¡Al final, vestidos y pintados parecían himbas!!

El jefe de los Himba les dijo que se habían enfrentado a sus miedos y que se habían hecho fuertes (vamos, como pequeños saltamontes).

Marta: Le dijo que era como si hubiera nacido allí (bueno un poco más blanca, digo yo), que se ha divertido y que su corazón es puro.

José: Dijo que era el hombre que derriba los árboles que se le ponen por delante (o sea, como Hulk, pero sin el color verde moco). Que es fuerte y noble, que tiene su respeto. Ole.

Montse: Le dijo que era una hermosa mujer, más vestida como una himba (que es como decirte que sí, que eres muy guapa, pero que te tapes la cara con barro…) Que ha luchado y trabajado mejor que algunas mujeres himba (lo que le tiene que haber sentado como una patada ahí mismo a algunas mujeres himba).

Laura: Que su camino ha sido el más duro. Que cuando llegó tenía mucho peso sobre los hombros, pero que lo ha dejado atrás (¿se le habrá caído la chepa?).

Vamos, que les dieron la bienvenida a la tribu diciendo que estaban orgullosos de ellos.

Jose, a su vez, les dijo a los himba que les agradecía su hospitalidad y que en su casa de España siempre habrá sitio para ellos. Y que Verinagua. (Aquí me emocioné un poquito. Bueno, un muchito).

Luego, la familia se puso a repartir regalitos, como collares, una linterna, un impermeable para el jefe de la tribu (que no creo que use mucho en el desierto, pero bueno) y cosas por el estilo.

El adiós fue muy emotivo, una sucesión de verinaguas seguida de abrazos y lloros varios. Y más lloros, y luego, lágrimas.

Después se los llevaron a un hotelazo tremendo. Y aquí casi me hago pis en el sofá de la risa.

Les dieron en la puerta una toallitas húmedas para que se refrescaran (llevaban mierda encima para abonar un sembrado) y una de las gemelas le preguntó al botones: ¿use? (uso, en inglés) y el padre va y dice “for men”.

JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA JA

Bueno, en el hotel les daba cosa hasta sentarse en los sofás de la caca que llevaron. Seguro que se ducharon con un scothbrite.

RECUERO OLIVA

Sinceramente, yo pensaba que a estos no los aceptaban los Mentawai ni borrachos, pero sí, al final les habían cogido cariño.

¿Os habéis fijado que en los consejos los mentawais se parecen al Eugenio? Fumando, todo serios… ¡¡Les falta el cubata al lado!!

El jefe, a parte de “familia de tierras lejanas” les dijo que se habían esforzado, pero que habían cometido “errores graves” así, animando ya desde el principio.

Luismi: Que había cuidado y protegido a sus “hijos” pero que no había conseguido que ellos le respetaran.

Sonia: Que ha trabajado y se ha casado, pero que ha llorado mucho y no parece muy feliz con ellos. (¡¡Qué linces!!, ¿cómo lo habrán notado?)

Jonny: Que le vieron bien al principio, pero luego ha estado triste y silencioso.

Ventura: Que ha llevado alegría al poblado, pero que en la tribu a su edad los niños ya se comportan como adultos. (Vamos, que es un niñato).

Y de repente, sin más preámbulos, el Eugenio va y dice “¡¡Yo os nombro mentawais!!“. Toma ya, le faltó ponerles una espada en los hombros.

Y les pusieron nombres mentawai:

A Luismi: Arman Bilijo, el nombre del abuelo muerto de la tribu. Que buen rollo.

A Sonia: Bay Bilijo, la amiga de Bilijo.

A Jonny: Como es el hijo mayor, pues Bilijo a secas (sí, los mentawais son la leche poniendo nombres.

A Ventura: Koibaet: que significa alegría.

El joven Ventura les regaló una flauta (de perro-flauta total) a los mentawai. Lo que no sé es qué hacía en su maleta una flauta… “La gente de España no le llega ni a la suela de los zapatos a la de aquí” dijo Ventura, lo que seguramente le ha creado muchos amigos.

Mira que se han llevado mal, pero la despedida fue un show. Allí lloraban hasta las calaveras de los monos.

Después, les llevaron también a un hotel, pero a diferencia de las otros, que estaban en medio de la nada, el de los Recuero estaba en plena ciudad, por lo que su vestimenta taparrabamental daba el cante que no veas.

Tres detalles:

1.- Fue echarse en la cama y Luismi se puso, “cariñoso” con Sonia. La miraba como en los dibujos animados, viendo un pollo asado.

2.- Jonny se cree un gran seductor: sólo hubo que ver cómo abordó a las chicas en la piscina y cómo se rieron en su cara.

3.- Ventura con el filete de pollo pinchado entero en el tenedor y comiéndoselo a bocados fue una clara imagen de lo que no se debe hacer jamás si no quieres parecer un gañán.

MOLINA HERRERA

En el consejo, dijeron los Bushman que algunos de la familia se habían mostrado fríos.

Carla: Que era su preferida (la mía también) y que les había dado mucho cariño. Le regalaron un huevo de avestruz para guardar agua.

Auda: Que vuelve a su hogar cambiada. Otro huevo de regalo.

Ivonne: Llegó siendo una muchacha y se va siendo otra distinta. Eso sí, para que no sea un shock le regalaron una capa de piel color fucsia. De hecho, el color era tal que creo que los bushman son capaces de verla desde el Kalahari.

Erik: Que podía haberlo hecho mejor (eso es un eufemismo). Le regalaron una flecha.

Kevin: Han tenido dudas sobre él en muchas ocasiones, pero que en los últimos días las han despejado para bien. Otra flechita.

Jose: Que es un buen padre pero que le faltó coraje. Sin embargo, le regalaron un kit del buen cazador: arco, carcaj y flechas.

En la despedida, el noviete de Ivonne estaba destrozado. Para una vez que el chaval pilla, y se larga. Ay, los amores de verano…

La familia también se puso a repartir regalitos: ropa, gorras, un balón, una navaja, pendientes… ¡¡Y se marcaron una chirigota!!

La imagen de la despedida fue de las más emotivas, con toda la tribu corriendo detrás del jeep (una se piñó). Parecía la escena final de alguna peli triste.

Corrían tanto los bushman que para mi que la familia se había llevado algo del poblado sin pedir permiso… ja ja ja

A éstos los llevaron a una especie de fortaleza hotel-spa. El padre también se puso cariñoso pulpero, mira tú.

Me dio un poco de grima ver cómo los chavales se tumbaban llenos de caca en las sábanas limpias…

EL PREMIO:

Ya sabéis: había 150.000 euros a repartir entre las familias que fueran aceptadas. Como lo han conseguido las tres, pues 50.000 euretes para cada familia. Ole.

UN DETALLE:

En algunas versiones internacionales del programa eran luego miembros de la tribu los que iban a ver a las familias… ¿lo harán aquí?

No lo sé, pero una cosa me escamó: La madre de las gemelas le dijo a su amiga “en febrero nos vemos en España”… ¿significará algo?

OTRO DETALLE:

Me encantaron las metáforas que usan las tribus para describir sus sentimientos y que le dieran tanta importancia a recordar a los seres queridos.

Me quedo con dos:

“Nos unirán un mismo sol y unas mismas estrellas” y “me quedo sola como el agua de la lluvia cuando se estanca”.

¿No os emocionasteis vosotros?

Un cerdo chillando y Ventura llorando en ‘Perdidos en la tribu’

Hola, hola, hola amiguetes.

Ya sólo queda una semana para que sepamos qué tribus han aceptado a sus inquilinos como unos de ellos.

Pero mientras ese misterio, equivalente al de la extinción de los dinosaurios y la composición de la coca cola, se desvela, pasemos a resumir qué pasó en la emisión de ayer.

Los Carrión Roldán

A las mujeres himba se les metió en la cabeza, y nunca mejor dicho, que tenían que vestir a la madre y las gemelas como ellas, que en este caso era más desvestir que otra cosa. Para desgracia de muchos de los que comentaron en el post anterior, no ha habido domingas al sol.

Marta estaba encantada, como si le hubieran dado una tarjeta regalo del Zara. Sin embargo, a Laura intentaron meterle por la cabeza un aro a roscachapa y casi la dejan calva y sin frente.

El resumen de la vestimenta femenina himba es éste: ir llena de mierda y con el chirri bien ahumado.

Jose, por su parte pasó una duriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima prueba, que fue subirse a una montaña, que los himba le llaman montaña, pero yo he visto en mi pueblo cacas de vaca más altas.

Las mujeres de la familia, por su parte, se fueron a por agua al pozo. El “bujero” en cuestión tenía más mierda el palo de un gallinero, pero sin reparos la metieron en unos bidones y para casita.

A las gemelas se les han pegado los modales himba y saben como nadie cómo motivar: poniendo verde al interfecto. Así, como su madre tiene las lumbares que después de llevar el agua medía 10 cm menos, estuvieron echándole la bronca todo el camino, porque la pobre mujer, que las ha parido, quería descansar.

De los Carrión, sólo dos apuntes más:

1.- Me dio un poco de mal rollo la carretilla que uno de los gemelos le hizo a la cabra. No sé, me dio que porque había cámaras, que si no, la pobre cabra no muere virgen.

2.- ¡¡Cómo hablan de bien el Himba las gemelas!! Yo soy ellas y lo pongo en el currículum: Himba nivel alto.

Los Molina Herrera

¡¡¡Por fin se pusieron el tanga!!!

Y claro, los bushman contentos como unas pascuas, que entre los tangas y las pieles de leopardo que les pusieron después, eso parecía el día del orgullo gay (que no se me ofenda nadie, que en la cabalgata se ven modelitos peores). Erik dijo que lo mismo se iba a la playa así.

Las mujeres también se pusieron guapas, llenándose la cara de barro (yo me lo tomaría a mal… “para estar guapa, ponte barro en la cara, hija”).

El caso es que las mujeres también se fueron a por un bicho que habían matado y lo descuartizaron con una soltura que el padre debía estar acordándose de Lorena Bobbitt.

¡¡Y llegó el fiestón!!

Los bushman son los mejores haciendo fiestas a este lado de la sabana (que no de la sábana, que eso no lo sé).

Fue una barbacoa por todo lo alto, con carne, bebida… como un botellón pero a lo guay. Se marcaron unos bailecitos que habrían sido la envidia en la ruta del bakalao y al final, los padres se animaron cual tío gracioso en las bodas, cuando va contento y baila con la corbata en la cabeza.

Los Recuero Oliva

Sí amigos. Gran decepción. Han vuelto a las andadas.

Esta alegre familia (lo de alegre es un decir) tenía que irse a la selva a por un cerdo (que así se los ponían a Felipe II, dentro de una jaula).

El caso es que al pobre bicho, que era Babe, el cerdito chillante, eso de que llegaran cuatro maromos a atarlo no le moló, por algún motivo, no sé y se puso a chillar como un cerdo. (¿Os imagináis que se pone a chillar como un urogallo? ¡Qué sorpresa!).

Y claro, Ventura y Jonny, que son muy sentidos para los animales pero no para con el marido se su madre, se dedicaron a poner verde a Luismi, que fue el único que tenía redaños. La madre, para qué ayudar, colaboró diciendo a su marido lindezas del tipo “eres más gilipollas que ni hecho de encargo”.

Toc toc,

– ¿Si?

-Hola San Pedro, soy Luismi.

-¿Luismi? ¿Tú no has matado a ochocientas personas y además has trabajado en Hacienda? ¡Tienes que ir al infierno!

– No, pero es que estuve en un programa con Ventura, Jonny y Sonia.

– ¡Coño! haberlo dicho, pasa, pasa….

Claro, al final se dieron cuenta de que se habían pasado y todos le pidieron perdón al pobre hombre, que es más bueno que el pan con chocolate.

Ah, se me olvidaba: Ventura se puso a llorar de nuevo porque el cerdito hacía lo propio. Qué sentido es. Ventura también.

Pero algo malo se cierne sobre la familia. Los mentawais se pusieron a leerle las tripas a un pollo como el que lee una esquela. “Sus ojos se van a llenar de lágrimas pronto” dijeron de sus huéspedes. Muy chunga debía ir la cosa, porque se callaron como unas mujeres de vida alegre…

¡¡La semana que viene se acaba!! Snif snif.

Vaginas ahumadas en Perdidos en la tribu

Más vale tarde que nunca, he aquí el resumen de Perdidos en la tribu. ¡Perdón por el retraso! Es que tengo el ordenador más quemado que el palo de un churrero.

Bueno, lo primero es decir que la semana que viene las tribus dan su veredicto, sobre si las familias españolas pasan a ser parte de la tribu y se llevan la pasta o no lo son y se comen los mocos.

Empecemos:

MOLINA HERRERA

Ser armó una buena con el tema de la ropa. Como sabéis, los bushman están emperrados en que la familia, y sobre todo los chicos, se vistan como ellos y en medio de esa pelea, va Ivonne y se dedica a vestir a las muchachas del poblado de chonis-juanis-suflamenquitas.

Y claro, al chamán de la tribu se le revolvieron las tripas y montó un pollo que no veas, porque si los españoles no se ponían su ropa, de qué se la iban a tener que poner ellos.

Carla, que siempre trae el buen rollo, enseñó a los jovencitos bushman a bailar el Chiqui chiqui. Sólo con La Macarena les habría causado mayor daño emocional y cultural. Pobres.

Eso sí, el joven bushman que se puso a bailar el bailecito de marras se arrancó muy bien, cual hermano africano de los Jackson Five. Y además, inventó una expresión que no dejaré de usar de aquí al día que me muera: “Mola mejillón”.

Luego llegó el momento avestruz. Una vez desplumada, es como un pollo normal, pero a lo bestia. Cuando el padre y los hijos acabaron con ella, parecía el trabajo de Jack el destripador en un día malo.

El caso es que los Bushman se revelaron como unos pequeños cabroncetes, y para descojonarse de Kevin y Erik, esos machitos de playa, les dijeron que debían portar los intestinos del avestruz. En palabras de Kevin: “huele a mierda y apis a la vez, y a vinagre”.

Cuando llegaron al poblado, encima el jefe, Mr Bean colorao, se enfadó con ellos por traer semejante caca, hasta que le dijeron los demás que era una broma, momento en que todos se descojonaron.

CONSEJO:

Carla: Como siempre, que muy bien.

Ivonne: Que tuvo buena intención con lo de la ropa, pero que no procede porque sus hermanos y padre no se visten de bushman.

Auda: Que está mejorando.

Erik y Kevin: Que buen trabajo con el avestruz. ¡¡Y que se pongan el taparrabos de una vez!!

Jose Manuel: ¡¡Que se vista de una puñetera vez!! Y a los tres les dieron su ropita bushman.

RECUERO OLIVA

Lo primero: Esta familia me está sorprendiendo positivamente. Creo que les está haciendo muy bien la estancia en la selva. Les ha costado, pero más les va a costar, me temo.

Jonny y Ventura (me empieza a caer bien) tenían que hacer unos taparrabos. Afortunadamente no estaba cerca Ágatha Ruiz de la Prada y los hicieron bien. Estuvieron un día entero para hacer dos taparrabos. Eso lo ve el dueño de un taller chino ilegal y se corta las venas.

Igual que si un inspector de sanidad ve los métodos de tatuaje de los mentawai se queda seco del susto. Al final el aguerrido Luismi no se tatuó, porque llegó Sonia y le dijo que se podía coger los siete males. Al pobre hombre le llamaron calzonazos por enésima vez.

La misma Sonia, que se ha echado una amiguita del alma, les contó el cuento de los tres cerditos, pero creo que no lo entendieron mucho los retoños de la tribu, y ahora el psicólogo local tiene trabajo hasta que se jubile. Todos traumatizados. Yo creo que han entendido que tres cerdos vivían en unas casas y que roncaban y corrían y luego se inmolaban. Algo así.

Luego se pusieron a jugar al juego de las imitaciones. Peligrosa ocupación. Yo soy los jefes de la tribu, a los que Jonny y Ventura imitaron y los degüello mientras duermen. Por listos.

Sonia, que es una mujer aguerrida y sin escrúpulos, se comió dos sabrosas larvas, una cruda y otra a la brasa. Lo mismo lo ponen en todos los chiringuitos de playa este verano: ¡¡¡TEMBLAD CHOPITOS, TEMBLAD!!!

En un ratillo de asueto, la familia se puso a jugar con los indígenas al fútbol. Descubrimos tres cosas: 1.- Que el campo de fútbol era un patatal. 2.- Que los mentawai son unos cracks. 3.- Jonny está loco porque le fichen.

CONSEJO:

Tienen que superar una última prueba: Internarse solos en la selva, encontrar un animal, llevarlo a la Uma, hacer el rito mentawai y sacrificar un animal cada uno. Casi nada. Sonia, por lo pronto, ya ha dicho que pasa.

CARRIÓN ROLDÁN

Y ha llegado el momento de los chirris ahumados. Pero vayamos por partes.

Al jefe de los himba le habían chorizado unas vacas, así que se fue con la familia a ver a una hechicera, que allí es como los sargentos de la Guardia Civil pero más oscura, a que le dijera por dónde andaba.

El caso es que la hechicera era una mezcla entre Machín, con la maraca incluida, y Amy Winehouse inflada a Redbull.

Eso sí, era muy esplendorosa, así que les regaló unos hierbajos que son perfume, cual pino de retrovisor. Con eso “sus maridos harán con ella el amor toda la noche”.

Pero el método de perfumarse de las himba no acaba en untarse con los hierbajos machados, no: hay que ambientarse eso mismo.

Así que cogieron unas brasas, pusieron hierbajos encima y se pusieron a hacer una especie de infusiones genitales súper geniales. Vamos, que se ahumaron el chirri. Las gemelas y la madre hicieron lo propio.

Como alguien de Durex lo fiche, se dejan de anillos y geles y sacan el ahumador de chirris. Fijo.

CONSEJO:

Jose: Que debe terminar el chalé que empezó.

Laura: Que no tenga miedo a lo desconocido (se cagó viendo a la hechicera).

Marta: Que es alegre, pero que no se confíe. Menudo mal rollo…

Montse: Que se perfumó muy bien el asunto.

Y además, les han dicho que deben vestirse permanentemente como ellos, y al completo. Vamos, que quieren ver esas domingas al aire.

¿Y vuestras impresiones?

Taparrabos y culos frescos en ‘Perdidos en la tribu’

Pues sí, ése ha sido el eje central de la emisión de ayer de ‘Perdidos en la tribu’ ese gran programa.

El caso es que a las tribus les dio por pedir a sus huéspedes que se pusieran las galas típicas de sus regiones.

En defensa de los Recuero-Oliva, y sin que sirva de precedente, he de decir que ellos fueron pioneros, y hay que ver lo guapos que están Luismi, Jonny y el pequeño Ventura con sus taparrabos y sus culillos blancos al aire.

Pero vamos familia por familia:

LOS RECUERO OLIVA

¿Cuando estudiábais en el cole no os hablaron de la quijotización de Sancho y viceversa?

Pues con esta familia pasa lo mismo, quién lo iba a decir, parece que se acostumbran a vivir en la tribu y que incluso ¡Están aprendiendo cosas!

Lo de la boda en secreto, sin que la novia lo supiera, en medio de la selva y con una tribu, es para hacer un guión. Yo soy muy vago, si no, lo escribía y me forraba.

Me parto con las mujeres y hombres mentawai que han descubierto que la actividad más gratificante del día es descojonarse de la familia que les ha tocado.

A los chicos, por lo pronto los pintaron de amarillo para la boda. Jonny dice que se parecían a Los Simpson y yo digo que a pollos del Lidl, y mi teoría tiene más peso, porque luego les pusieron plumas en el culo. Parecían intérpretes de cabaret chungo, algo así como el Mentawai Rouge.

La verdad es que de amarillo Sonia, la madre, estaba hasta guapa. ¡Y llegó la boda!

Hemos descubierto que Ventura llora en las bodas, aunque también llora en los rituales, en los sacrificios, en la caza, con su madre…

Fue una boda por todo lo alto. Yo pensé que cuando acabaron en lugar de arroz iban a tirar monos muertos, pero no.

Lo cierto es que les salió niquelao, porque se han ahorrado los langostinos y a todos los familiares gorrones. El menú fue Cerdo cocido en sangre (digestivo y sabroso) y pollo chusma (os juro que un amigo mío lo cocina). Y el arroz, que no lo tiraron, pero se lo comieron.

Y en lugar del copazo y el pedo de después, con barra libre y King África a tope, los Mentawai montaron un sarao con espíritus, trances y unos estertores que ni en un concierto de Marilyn Manson.

Nuevo descubrimiento: Ventura se quiere quedar más tiempo, y para demostrarlo, lució unos pasecitos de baile, convirtiéndose en un híbrido entre Joaquín Cortés y Chiquito de la Calzada con reuma.

Me enterneció el picadero que les dejaron a los recién casados: La casa de los pollos. Pollos, pollos, para usar la… ejem. A pesar de que se lo pusieron como a Felipe II, los muy sosos no quisieron hacer uso de su matrimonio, muy higiénicos ellos.

El Consejo:

Los Mentawai estaban como unas pascuas con lo de la boda, eso sí, con su cara de perros de siempre y sus porrillos en la boca (como se nota que allí no hay Guardia Civil…)

Luismi: Debe aprender a fumar como los Mentawai y tatuarse. Vamos, darse a la sordidez.

Sonia: Debe aprender a cocinar larvas vivas. Delicioso.

Jonny: Que le han visto triste, que espabile.

Ventura: Que le han visto alegre, que espabile a su hermano. Ambos deben aprender a hacer taparrabos. ¡¡Una salida laboral al regresar a España!!

CARRIÓN-ROLDÁN

No me cabe duda de que esta familia va a integrarse con los Himba. Son los mejores, y los que mejor me caen.

Las sargentas de hierro (las ve Clinton Eastwood y se acojona) volvieron a la carga, poniendo a la madre a moler ocre y diciéndole “quiero ver cómo sudas” y lindezas como “si estuviéramos en vuestro país, nosotras haríamos bien vuestras tareas”. Ya, ya, me gustaría viéndolas poner una lavadora…

Las gemelas, llevando la cultura más arraigada de nuestra piel de toro, intentaron enseñarles a jugar al bingo. Menos mal que allí no tienen sueldo que gastarse… Tras algunas trampas y tribulaciones, al final ganó uno de los gemelos que se llevó como premio unas castañuelas. ¡¡Viva la España cañí!! Le sentaban como a un Cristo dos pistolas.

El caso es que tal como permitió el jefe, se comenzaron a hacer su nueva choza. Yo los veía y me parecía estar viendo Bricomanía, fácil y para toda la familia.

El caso es que el jefe de la tribu recalificó unos terrenitos y se pusieron manos a la obra. Al cavar, salían unas larvas gordas, gordas, que eso son lombrices y no las esmirriadas de nuestros jardines.

Si los magnates del ladrillo en España ven con qué facilidad se hacen un hogar los Himba, se cortan las venas, entre otras cosas porque ¿para qué quieres cemento si tienes unas buenas y jugosas cacas?

No con doscientos pinos ambientadores arreglas el olor que tuvo que haber en esa casa, recubierta de purita caca amasada, entre que se secaba y no.

A José también los vistieron a lo Himba, con un modelito que haría las delicias de Ágatha Ruiz de la prada. Y luego, lo pusieron a luchar, con buenos resultados por parte de José, que ganó al grandote, pero no pudo con el canijo luchador, que se las sabía todas. “Os digo que en España Jose pega a la gente” dijo el himba.

El consejo:

Marta: Que es un poco perezosa, que espabile. Le han puesto de nombre himba Waivena (que no sé qué significa).

Laura: Se ha esforzado y trabaja bien. Ahora se llamará Kabedarpa (o algo así) que significa obediente.

Jose: Que es valiente y se ha hecho el chavolo muy bien. Le han puesto Buterebidene (o algo así) que significa hombre valiente.

Montse: Que no ha dado ejemplo a sus hijas, porque removió mal la mierda. Toma ya. La han llamado Chinalotonga (O similar) que significa collares bonitos.

LOS MOLINA HERRERA

Son el caso contrario de los Recuero Oliva. Empezaron muy bien, y a pesar de tener la mejor tribu, se están volviendo muy tontones.

Koma, el jefe de la tribu, está visitando al psiquiatra de lo deprimido que le han dejado los chicos de la familia que no han querido vestirse de Bushman.

Kevin, Erik y el papá consideraron vergonzoso que se les viera el culo lo deben tener muy feo), y a pesar de que el jefe y el hechicero se desgañitaron para que se vistieran como ellos, los pijines pasaron como de comer caca.

Las mujeres de la tribu también opinaron, y les dijeron que estaban ridículos, como llevando calcetines blancos con zapatos oscuros. Bueno, más o menos.

Me enternecí con el rollito amor. Todos los jovenzuelos de la tribu están enamoraditos perdidos de la suflamenquita del descapotable rosa.

“Cuando la veo me duele el corazón” y “estoy tonto todo el día” son algunas de las frases de tortolito que soltaron los jóvenes bushman.

El caso es que para echársela a suertes decidieron hacer una competición de tiro con arco. Ella eligió la flecha de uno de ellos, y se lo llevó al huerto. Era un jovencito que me daba penita. No sé porqué pero me recordó al rollo mujer madura jovencito inexperto “ven pacá que te voy a a hacer un hombre”.

Pero al chavalín le salió competencia, y otro de los muchachos se puso farruco, pero na, ella había elegido y se quedó con el jovencito. Se fueron a la salida del poblado a darse la mano. Porno total.

Me gustan las mujeres bushman. Una se le declaró a Kevin y éste, en plan rompecorazones, le enseñó una foto de su novia. Yo le hago eso a mi chica y me parte la cara, pero no, la chica himba hizo como que se enfadaba, pero se lo llevó de la mano igual.

El consejo:

Carla: Como siempre la mejor. Ella sí se vistió, como las chicas de la familia, de Bushman (colgante de tortuga incluido).

Ivonne: Se vistió de Bushman y ahora los muchachos del poblado suspiran por su amor.

Auda: Bien que se vistiera. Debe hablar con sus hijos para que lo hagan.

Erik: Les ha decepcionado. Tenían esperanzas en él.

Kevin: No tuvo ni intención de vestirse.

Manuel: El que más les ha decepcionado.

Así que castigan a los hombres a despellejar un animal ellos solos. Y les hacen una advertencia… ¡¡Deben vestirse como ellos para ser como ellos!!

Peligro de muerte en Perdidos en la tribu

¿Habéis oído la expresión “tiene más peligro que un mono con una ballesta“?

Pues eso es lo que pensé cuando vi a los hombres de la familia Recuero-Oliva, de Perdidos en la tribu, con las flechas envenenadas que les dieron los mentawai.

Se supone que si te clavas eso, te mueres en diez minutos. Madre del amor hermoso, allí el que menos peligro corría era el mono, pero los mentawai…

Bueno, empiezo por el principio y por familias, y os cuento cómo vi el pase de ayer de Perdidos en la tribu:

MOLINA-HERRERA

Me rompí la caja con el repaso que le dio el jefe de los Bushman al padre de la familia. El caso es que le vio afeitarse, y de ahí pasó a ver la cantidad de pelo que tenía por el cuerpo. De hecho el Mr Bean de la sabana le dijo: “tienes más pelo que un cerdo hormiguero”.

En España, por menos de eso te dan una paliza… ja ja ja

Y encima llama al chamán, que dice “te dije que este hombre no era normal” y se dedica a llamar al resto del poblado, para mayor escarnio.

Kevin e Ivonne, la del descapotable rosa, tuvieron que portar leña. Kevin, ese chaval curtido en el gimnasio y que tanto gusta de pasearse por la playa para que le miren las chicas, casi se hernia, ja ja ja.

Cuando se puso a llover fue surrealista. ¡¡¡Eso parecía un puñetero anuncio de Coca Cola!!!

Pero la alegría les duró poco. Vieron un zorro orejudo, pero se les escapó (¿allí no hay animales que tengan un nombre normal?).

Su consejo: Casi todos lo han hecho bien. Destaca Carla, como siempre (¡qué chica más simpática!). Así que les dan como premio el poder dormir todos juntos en la misma cabaña.

RECUERO-OLIVA

El padre se la jugó cuando sacó la maquinilla de afeitar eléctrica. “Suena como las abejas”, le dijo el mentawai cuando la vio y al padre no se le ocurre otra cosa que ponérsela en el pie. Al aborigen, que tiene la piel como el culito de un bebé le debió pellizcar, porque empezó a dar respingos diciendo “esto muerde, malo”.

Una pequeña reflexión: ¿Ventura no sabe decir una sola frase en la que no vaya un taco? ¡¡Qué mal hablado!! (Parezco mi abuela) ¡¡Que le laven la boca con jabón!!

El caso es que se fueron a cazar monos. La madre se quedó bufando porque no la dejaron ir, y como ella es una supermujer liberada, aquello le pareció una afrenta. Alguien debería haber hablado con esta mujer, para explicarle un par de cosas sobre el respeto y la cultura…

Enorme reflexión de Ventura sobre el momento en que cacen al mono: “va a sufrir lo que no ha sufrido en su vida“. Toma ya. Allí ponen a Platón y eso no se le ocurre.

Me gustó mucho que las mujeres mentawai le pidieran a la madre que plantara una raíz para que ellas pudieran recordarla cuando vieran la planta. Como no había cardos borriqueros pusieron una especie vegetal endémica.

El tema del machete fue la repanocha. Las mentawais acojonadas, “ten cuidado con el machete, ten cuidadoooooooooooo” y la madre, tan chula como siempre “si me corto, pues mala suerte” y… ¡Se cortó!

Un buen tajo se dio justo debajo del índice. Y las mentawai flipando, y diciéndole que lo más con filo que va tocar va a ser su propia lengua…

Su consejo: Antes del consejo los mentawai intentaron curar a Jonny, que tenía migraña. Le hicieron un rito y le aplicaron hierbas. Su hermano, mientras, se reía. Debía hacerle gracia que aquella gente, a pesar de sus desplantes, intentara curar a su hermano con sus tradiciones ancestrales.

A la madre le dijeron que está mejorando, pero que cuidadito con las herramientas.

A los demás, que tendrán que ponerse taparrabos para ir a cazar monos, porque sus ropas los espantan. Tremendo espectáculo….

CARRIÓN-ROLDÁN

Esta es la mejor familia, no me canso de decirlo. Los más sencillos, los más valientes, los más “normales”.

Y eso que las mujeres himba son como sargentos de la legión. Madre del amor hermoso, ¡¡cómo llamaban torpe a Marta porque no sabía ordeñar!!

¿Os fijasteis en los aros de las orejas de “la Lore”? ¡¡Se podían usar para jugar al hoola-hop!!

José, el padre, es el mejor de todos, sin duda. Eso sí, no vi bien que participara en la castración del pobre ternero. ¡¡¿¿CÓMO PUEDE UN MACHO HACERLE ESO A OTRO??!!

Fue especialmente interesante la conversación sobre temas sexuales de la madre con las mujeres himba. Ahora todos sabemos que hay uno en esa tribu deja tres huellas en el suelo, las de los pies y la línea continua.

Me desesperó un poco que las gemelas no supieran explicarle a los gemelos la Ley de la Botella (quien la tira va a por ella). Eso sí, mucho “mujer debes ir tú” pero fueron ellos como unos calzonazos. ¡¡Menudas son las mujeres españolas!! (Perdonadme el comentario tipycal spanish).

La escena del Gemelo y la Gemela en el borriquillo me recordó a una versión rústica del macarrilla y la macarrilla en la motillo de 50 cc dando vueltas por el barrio.

Su consejo:

A las mujeres les han hecho la pillada del siglo. A los himba les olía mal que la madre y las hijas no acumulasen mierda, por lo que han deducido que se lavan a escondidas, y eso está prohibido para las mujeres. Así que las han castigado a untarse de ocre, como las mujeres himba.

Por otro lado, a José le van a dejar hacerse su propio bastón himba.

¿Cómo lo visteis vosotros?

El chóped, protagonista de Perdidos en la tribu

“Parece un brazo humano” ése fue la conclusión que sacó el jefe de los Mentawai del chóped que generosamente le dio a probar la familia Recuero Oliva.

Pero vamos a comentar por partes la evolución de las familias:

RECUERO-OLIVA:

La madre rubia, cada vez menos rubia, va de mujer liberada, pero en realidad lo único que libera son sus modales, que se fueron a vivir lejos hace tiempo.

Mientras, las mujeres de la tribu la ponen a parir en un corrillo tipo GH. Seguro que es por envidia.

La mujer se fue a pescar, y cogió un pez bastante raquítico. Mientras preparaban el resultado de la pesca, la vieja chamana le daba la murga con eso de que se case. Vamos, como las abuelas españolas.

Esta familia, ejemplo de ejemplos, se puso en plan embajadora, y sacó su espíritu Belén Esteban. ¿Cómo? Pues ofreciendo a la tribu algo tan español como el chóped y la Coca-Cola. Toma ya.

Eso sí, flaco favor le hicieron a ambos productos. Por lo pronto, viendo las reacciones de los mentawais al beber el refresco, a la multinacional se le han quitado las ganas de poner allí un kiosco.

Y del chóped dijeron: “Creo que voy a vomitar” y “parece un brazo humano, nos han engañado”. Y es los Recuero-Oliva viajan como Alfredo Landa en las películas, con las viandas bajo el brazo.

Si a Ventura lo respetaban poco, ya no os quiero contar después de ver la foto que les enseñó la madre del chaval vestido de mujer. Si tuvieran facebook lo habrían puesto a parir.

Los supermercados de medio mundo están en pie de guerra contra los Mentawais, que dijeron en el programa de ayer que con una cesta de sagu (un extracto de un árbol) comen todos un mes. Cuando cortaron el árbol, por si no lo habíamos visto, la madre dijo “qué hostia ha dado ese árbol”.

Cuando Ventura se puso a pisar el sagu, en plan vendimia, parecía Chiquito de la Calzada contando un chiste.

CONSEJO TRIBAL:

Les dijeron que parecen más felices (sí, están dando palmas con las orejas…). Al padre, por enésima vez, le dijeron que se haga respetar por sus hijos. A Sonia le regalaron un collarcito por esforzarse, y se echó a llorar, que es lo que hace en cualquier ocasión.

A los niños les dijeron que dejen de pelear, que atraen los malos espíritus. A lo que la madre, tolerante con los demás, y comprensiva con las creencias de quienes les acogen y les pueden hacer ganar pasta, dijo que “si se les espantan los espíritus, que los vuelva a llamar”.

MOLINA-HERRERA

¡¡Qué bien me caen los Bushman!!

Eso sí, me dan una envidia tremenda. ¡¡Qué fiesta le montaban a los hombres cuando volvían con la caza!! A mi cuando vuelvo del Alcampo no me hacen esas fiestas

Menos mal que por allí no hay policía municipal, porque los cigarritos de la risa que se fuman las mujeres son de traca… ja ja ja

Se me planteó una duda: ¿no tienen falta de afecto los niños de esa tribu? Lo digo porque después de ver cómo su madre lo lavaba con orina, cualquiera le hace un cariño luego al retoño.

Me partí la caja cuando Kevin regresó sin sangre en la camiseta, y mientras lo miraba el jefe, había un cabroncete detrás que no paraba de decir “castígale, castígale”. Ja ja ja, ¡En la tribu deben estar contentos con él!.

Me gustó lo del fútbol. Me consta que en el Real Madrid se lo han grabado, por si descubren a un crack entre los aborígenes…

CONSEJO:

A Auda, la madre, que su esfuerzo da frutos, y le regalaron un adorno para la cabeza. A Carla (que niña más maja), otro regalito, al padre, otro regalito, y a los hijos e hija pija… ¡Castigos! (Vamos, buscar leña, que tampoco se van a herniar).

CARRIÓN-ROLDÁN

Es la familia que mejor me cae. Me partí cuando el albañil explicaba que allí se dejaba coger de la mano por los hombres, pero que en España les diría “quita eso de ahí”.

Las mujeres himba son como los jubilados en la obra, no hacen nada, pero no veas que de instrucciones dan, para desespero de la madre y las hijas… ja ja ja

Lo de que de repente la familia tenga ingredientes para hacer pan tumaca en medio del desierto es un canteo del programa, pero merece la pena ver la reacción de los aborígenes. Las aceitunas no les molaron nada, pero… ¡¡Anda que no se comieron el Pa amb tomàquet* con el jamón!! ja ja ja ¡¡Qué jodíos!!

El momento radiocasette con música de cinta de gasolinera fue total, amén del bailecito flamenco a ritmo de Los cantores de Híspalis… ¡¡Los más grandes!!!

Definición de revista hecha por una de las gemelas: “salen famosos”. Hoy ya van 30 suicidios de periodistas desmoralizados. Sobre todo de las revistas Más Allá y Muy Interesante.

Menos mal que las himba no lo saben, porque después de la sesión de peluquería y maquillaje de las gemelas, parecían mujeres de vida licenciosa y aventurera… Por no hablar de la que llenaron de pendientes en el pelo, que parecía un árbol de navidad.

CONSEJO:

Al padre le dijeron que le echaban de menos en las conversaciones ¡qué jodíos, si no se enteran de nada! El caso es que se tiene que aprender una canción himba.

A la madre, que los está haciendo bien, y le regalaron un pañuelo para portear, que es como regalarle a tu madre una plancha para que te deje la ropa impecable.

A Laura, que empieza a mejorar y a Marta que se debería casar con uno de los gemelos y quedarse allí. Toma ya.

* Ante el cabreo justificado de mis amados lectores catalanes, lo escribo bien. Nunca más pan tumaca, oye, lo juro por las Ramblas.