Cómo robarle el protagonismo a una compañera con vídeo sexual filtrado: el caso de Lola en ‘La isla de las tentaciones’

 

Lola y Simone, ahora me gustas, ahora mis cohone. (FOTO: TELECINCO)

¿Sabéis ese vídeo sexual filtrado que se vio al comenzar La isla de las tentaciones que nos hizo fijarnos en la relación de Marina e Isaac? Pues eso era como los magos cuando te distraen con la mano izquierda para hacer su magia con la derecha: el número fuerte era Lola. Está lo de cortar por la mitad a la gente y luego lo de Lola, que cortó por la mitad a Simone.

Lola se ha hecho con el protagonismo en la isla hasta el punto que el programa de ayer se llamaba las 48 horas de Lola. Desde Ana Rosa Quintana (que le pone su nombre a todo) no habíamos visto a nadie ponerle su nombre a un programa entero.

Pero antes de seguir…

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El programa de ayer comenzó con Lola hablado de…

a) El cambio climático y su impacto en los testículos de los pingüinos.

b) La cosmovisión compleja de la retórica de la teoría filosófica kantiana.

c) De Simone.

d) Todas son correctas porque lo de Simone es complejo y tiene que ver con testículos.

“Me raya lo de Simone, que hablo con alguien y le sienta mal… hasta con Carlos. No me quieras cambiar ni cohibir, que no eres nadie”, decía Lola, que por un momento pareció una muchacha independiente. Luego se puso a hablar de Diego y ya no..

El caso es que Lola preveía que Simone no se iba a tomar a bien que Lola le mandara allá donde van los zurullos cuando se ganan sus alas. “Se va a enfadar… y va a empezar…” dijo y para ejemplificar cómo se iba a quedar Simone Lola puso cara de mirar como un pitbull mira a un quinqui saltando una verja.

Al final Lola se armó de valor y no se armó con una escopeta recortada de milagro, y habló con Simone. “Empecé superfuerte contigo pero hoy en la piscina no notaba lo que note…”, lo que notaba antes Lola lo mismo era el pene flotando en el agua.

“Yo necesitaba cariño y lo mismo me he agarrado a eso… pero quiero que Diego vea en las últimas hogueras que yo he cambiado y que quiero arreglarlo”, decía Lola. ¡Mira, mira, el empoderamiento y la independencia pasando raudo por el cielo, pedid un deseo!.

“Te dicho que mí se rompe una cosa fuerte y se rompe cosa”, dijo Simone, al que creo que no le entienden ni los italianos cuando habla en italiano. Simone piensa que decir todas las palabras de una frase es un gasto innecesario.

¿Sabéis la canción “se nos rompió el amor, de tanto usarlo”? Pues Lola usó el amor de Simone  hasta que estaba como los estropajos cuando ya no rascan.

“Lo mismo fue Carlos como pudo ser el mono Amedio”, dijo Kiko Matamoros en plató, en una de sus brillantes intervenciones. Hay gente que es muy abierta en lo de tener relaciones sexuales con lo primero que pilla. Las mascotas de Kiko Matamoros son las únicas que no se ponen contentas cuando su dueño regresa a casa.

“He roto con Simone”, le dijo Lola a Marina, haciendo el signo de las comillas, como si no fuera una ruptura, a pesar de que después de hablar con Lola lo único que quería Simone era ir con su mamá. Marina ponía una cara de sorpresa como si Lola llevara casada con Simone diez años y tuvieran seis hijos, una hipoteca y un bar a medias.

Yo sigo enamorada de Diego… me he dado cuenta“, dijo Lola, que tiene sus sentimientos igual de claros que una predicción que hizo Nostradamus un día que iba borracho y se puso de risas a predecir con los colegas.

Yo estoy superbien y luego llega la noche y estoy mal“, dijo Lola. Está mal hasta que hace sandwichito entre Lucía y Carlos. Ahí se nos pasan las tontadas. A Lola la noche la confunde. El síndrome de Dinio.

En la fiesta de esa noche Lola se puso a darle la coba con lo de Simone a todos los solteros que fue pillando. Llegó un momento en que la gente hubiera preferido nacer sin oídos a encontrarse con Lola en la fiesta. “Joder, a ver si suena la alarma y tapa la voz de esta mujer”, pensaban.

Simone estaba bien después de las calabazas, pero el que se puso a llorar fue Isaac. Este Lobo, qué sensible es.

“Ella es una niña pequeña y punto”, concluyó Simone, que es tan macho y tan adulto que si una mujer dice que pasa de su cara, es porque es una niña pequeña y no tiene criterio. A Simone hace poco le dio calabazas Angela Merkel y él consideró que fue por inexperiencia de la señora.

Sólo había un soltero que estuvo hablando con Lola con mucho interés y que después estuvo hablando con Simone y que estaba al tanto de todo… CARLOS. Os juro que yo le veía ir y venir y veía un híbrido entre Jafar y un buitre de Monfragüe. Carlos conoce el valor de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado.

Lola se fue a despertar a Lucía. “Tanto llorar, pues te exprimes”, le dijo. Lucía tenía un ánimo como de haber llorado sangre y presión arterial. Lucía por la mañana no necesita café, necesita que le pinchen adrenalina en el corazón.

Volviendo al plató, Suso siempre sabe a quién defender: al o a la que dé más asco. Es el que llevan para que no haya unanimidad en el plató. A Suso lo llevas a un juicio contra Vlad Tepes y le defiende diciendo que sus víctimas son las malas porque le manchan de sangre las estacas de empalar.

“Lola se comporta de manera grosera dejando a Simone solo en el kayak”, dijo Matamoros. Ya ves. A mí me escupen a la cara y me dejan en la cama la cabeza cortada de mi caballo y lo entiendo como una ruptura amistosa, pero no se montan conmigo en el kayak y me lo tomo a mal.

“Quiero que Diego cambie el aspecto del cariño pero que no sea agobiante, una cosa normal”, dijo Lola, que quiere un 56% de cariño, no un 57 ni un 55%. Joder, ¿tan difícil es cuantificar el cariño que quiere Lola y dárselo en la proporción exacta a cada momento y además adivinándolo con absoluta precisión y en tiempo real?

Aquí tenemos los mandos del cariño de Lola:

Sci Fi Wow GIF by Namaste Car

Vimos en un momento dado a los chicos vistiéndose de mujeres, algo súper original y tío qué divertido. El caso es que Toni, uno de los solteros, se había metido tanto en el papel que tenía el culo comiendo oblea. Estaba el tanga tan dentro de Toni que tenía más fuera el hígado que el tanga.

Carlos estuvo bailando la bachata con Lola antes del tema de la cama. Lo de bailar la bachata es un sinónimo de arrimarle el badajo que si fuera una campana no sonaría porque tendría soldado el palo a la campana. Eso no era bachata, era intentar abrirle a Lola un hueco en la pierna como un bolsillo para llevar el monedero.

Y claro, llegó la noche y Carlos siguió arrimando molusco, buscando a Lola. El pene de Carlos es como un cerdo trufero de Lola. A esa mujer la escondes debajo de una encina y Carlos te la encuentra.

Y ¿a dónde le llevó el pene cual nariz de oso hormiguero de Carlos? A la habitación donde iban a dormir Lucía y Lola. “Vaya díiiiita… estamos todos faltos”, era la conversación que tenían, porque ahí había mucho lirili y poco lerele y había más sexo en casa de David el Gnomo.

“Yo os veo la cara de ustedes y me imagino su churra”, le dijo Lucía, que adivina la forma de los penes con solo mirarte. Lucía es la única artista de la historia que pinta desnudos con los modelos vestidos. La maja vestida la pintó Goya, la desnuda, Lucía. Y esa señora nunca se quitó la ropa.

Y claro, Carlos emperrado en que le adivinaran el pene. Hay gente que quiere que le lean las líneas de la mano y Carlos, que le lean las venas de la polla.

Lucía le dijo a Carlos, metidos los tres en la cama: “Las dos no se pueden, en la vida hay que elegir“. Lucía piensa que los tríos son los grupos en los que hay tres cantantes. Y nada más. El animal mitológico favorito de Lucía son las orgías.

Más plató: Tom volvió a bailar. El baile de Tom era como si le hubieran picado en el sobaco y la ingle un enjambre de abejas. Si cuando te atragantas el símbolo universal es llevarse la mano a la garganta, cuando te rompes la cadera el símbolo es el baile de Tom.

Total, que de vuelta a la cama, mientras Lola y Carlos hacían cochinaditas y refrotes Lucía se reía, a pesar de que estaba a tiro de salpicadura. Lucía, para protegerse, se envolvía en las sábanas que eso era como si Lola y Carlos se estuvieran metiendo mano al lado de la momia de Ramsés II.

Pero el caso es que las intervenciones de Lucía preguntando qué hacían acabaron por cortar el rollo. Lucía ha evitado más embarazos no deseados que los condones…

Continuará.

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