Archivo de diciembre, 2018

Ni Famous ni leches, lo importante de la final de OT fue la explicación de Amaia sobre su canción

Amigas y amigos, la final de Operación Triunfo sirvió para muchas cosas: para saber quién ganaba, oír cantar, cositas de esas, pero sobre todo, por encima de todo, para volver a escuchar y a ver a Amaia, que explicó su canción. Si aclaró algo o no… más adelante, porque la gala empezó con un vídeo de las muchachas y el muchacho tumbados y haciendo filosofía en un sofá, o sea, filosofando.

“No he estado nerviosa en todo el puto programa y me va a pasar ahora“, decían las muchachas, que tenían más nervios que un chihuahua abrevando café.

“Anda… que pase ya” y “estoy atacada” eran otras de sus peticiones justo antes de la final. Tenían ánimo de examen final.

“Tengo la sensación de haber tenido pesadillas“, dijo otra, Joder, yo no sé si llegaba la final o EL final. Qué funesto todo. Más que la alegría eran la penita de la huerta. Les pones en medio de un huerto y se secan los tomates.

El caso es que llegó la canción grupal, que como solo quedaban cinco era poco grupal. Un ermitaño viviendo en la cueva de una montaña es más grupal que ésto.

Aquí y ahora os digo que hay pocas congregaciones de seres humanos con menos criterio que la gente que se junta en el foso de público de Operación Triunfo. Saliera quien saliera, le tocara cantar a quien le tocara, ellos gritaban con histeria. Yo creo que entra un señor con una motosierra dando tajos y le aplauden hasta quedarse sin manos. Literalmente.

Más tarde, cuando acabaron de cantar se reunieron con sus excompañeros. Había gente de la que yo ya ni me acordaba. En una de las gradas estaban los familiares de los finalistas. Qué colección de sonrisas. Parecía el casting para un anuncio de Signal.

O soy yo, o Ana Torroja cada vez tiene el pelo más blanco. A su lado Elsa de Frozen parece una morenaza. Lo combinaba con un vestido de lentejuelas también blanco. Sólo le faltaba montar en un oso polar para completar el look. Manu… bueno, como si estuviera viendo la gala en su casa y You con una de sus chaquetas, que tenía el señor tres hijos y echó dos a la calle porque le quitaban espacio para meter americanas.

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“Está todo en vuestras manos, la responsabilidad no es del jurado, está en casa“, dijo Roberto Leal. Joder, qué tensión. Yo me puse hasta nervioso. Si me dicen que tengo que operar una aneurisma cerebral en diez minutos hasta me parece fácil.

“Yo no quiero cargaros responsabilidades, pero es así”, insistió Leal. Dios. Estrés. Sí, sí que quería cargarnos el marrón.

La primera en salir a la palestra fue Alba Reche, que ha cumplido en la Academia 21 años. Odio a la gente joven. Después de mi persona no debió nacer nadie más sólo para que no me sienta mochales. Que ya paso por una obra y miro de reojo. No sé porqué pero me dan ganas de alimentar a las palomas.

“Una tienda de campaña para que quepamos todas dentro, una cerveza y un bote de Nocilla”, pidió para Papá Noel Alba Reche, que no tiene ni puñetera idea de organizar el tema de las provisiones. Una cerveza y Nocilla. A Alba te la llevas a escalar el Everest y se lleva un bote de Avecrem y una lata de berberchos.

En su vídeo de mejores momentos lo más destacado fue cuando le escupieron a la cara media pera triturada, que no se ha quedado ciega de milagro.

– No veo, soy ciega.

– ¿Cataratas?

– No, una pera.

OT ha sido… no me lo imaginaba así“. Bueno, claro, eso lo dice porque es la primera vez que se hace Operación Triunfo y cómo podría ella saber cómo iba a ser.

– Oh, un autobús, no me imaginaba que iba a ser así.

– Paco, eres conductor de autobús desde hace 30 años…

– Ya, pero es que tiene cuatro ruedas. Flipas.

Cuando entras a estudiar no dejas de ser persona“, dijo. Bueno, eso lo dice porque no ha estudiado una ingeniería.

Y Alba cantó o cantuvo. La habían subido en una tarima que porque estaba como con los pies pegados al suelo, porque si se menea se da una leche que se le desperdigan más los dientes que las tribus de Israel.

El caso es que cantó bien y You le hizo la pelota que parecía un comercial de aspiradoras a punto de cerrar un trato.

El siguiente fue Famous.

Sin vísceras esto no es lo mismo“, le dijo Mamen y “es pura entraña“, le dijeron Manu Guix a Famous sobre su canción, que no sabías si iba a cantar una canción o a hacer un cameo en The Walking Dead.

Al oír el pase de micros Noemí Galera lloró. Lo que pasa es que Noemí ha llorado mucho esta edición, que se va a tener que poner dos compresas debajo de los ojos para evitar pérdidas.

¿Tú sabías que llevabas una bestia dentro antes de entrar en OT?“, le preguntó Leal, al que le habían dado mal el papel y tenía apuntadas las preguntas para Rocky Balboa.

“El Famous de antes era… se le caían mucho los huevos”, afirmó el muchacho, que antes de entrar en OT le picaba un cojón y se rascaba a la altura del tobillo. “Famous, ¿llevas un kiwi en el bajo del pantalón?“, le preguntaron más de una vez.

Famous cantó muy bien. Eso sí, acabó cantando de rodillas, creo que era por el peso de los huevos, por tenerlos lo más cerca posible del suelo.

Ana Torroja se vino arriba y cogió su carpeta y la tiró sobre la mesa. Es una radical. Los grupos antisistema se ponen vídeos de Ana Torroja para saber qué hacer en los disturbios.

Noemí Galera se ha pasado la semana que no ha soltado el micro de la Academia. Ponía voz de encargar Whoppers y decía cualquier cosa que se le ocurría. “Din, don, din… puta espinilla, que me ha salido en la frente”. “Din, don, din… cuarto y mitad de chopped, leche, atún, bastoncillos de los oídos…”. Y así.

Los primeros invitados en cantar fueron Rozalén y un muchacho, con un flequillo que parecía una cortina de las de las puertas de los pueblos, que se llamaba David Otero. Y Bea, la intérprete de lengua de signos, que se pega unos bailoteos que acaba las canciones que parece que sale de hacer Zumba.

Turno de Julia.

Ya tienes mucha tabla, mucho escenario“, le ha dicho esta semana Manu Guix. Mira, mucha tabla, ya puede Julia jugar al Fornite y hacerse un fuerte que no le calzan un tiro ni padiós.

“Yo tenía una barrera que no me dejaba mostrar emociones...”, dijo. ¿Veis?, Fornite.

“He soñado que salía de aquí y veía a mi madre y me metía en un internado“, confesó Julia, que tiene tanta fobia al encierro que va a vivir en un parque sólo por no sentirse atrapada.

Esperaré a que llegue para ver qué hay después de OT“, dijo Julia, que lo que hay después de la muerte le suda tol papo, pero eh, ¿qué hay después de OT?. ¿Pues qué va a haber? El 2018.

JA JA JA JA

Soy imbécil, lo sé.

Estoy en proceso de reconciliación con el escenario“, afirmó también. No hay nada peor que discutir con un escenario, son muy rencorosos. Y podrían querer un polvo de reconciliación y tírate tú a un escenario.

Total, que Julia cantó con mucho sentimiento y mucho tronío. A Manu le gustó porque Julia le había dado a la canción su sello y con los sellos se pueden enviar cartas.

Y fuimos con Natalia.

La pobre muchacha lloró en clase de los Javis. Lo que pasa es que Los Javis son expertos en hacer llorar. Los Javis han hecho llorar a Chuck Norris. Dos veces. Una vez fue a su clase un smiley y salió arrasado en lágrimas.

“¿El hecho de no haber estado nominada en ninguna de las trece galas te ha ayudado a disfrutar de la experiencia?”, le preguntó Leal. No, Roberto, ha sido jodido para ella.

– ¿El hecho de haber andado sobre arena de playa y no sobre cristales rotos te ha ayudado a no tener cortes en los pies?

Natalia cantó con una falda-suelo. Es un recurso que se ha usado más que el papel higiénico. Sobre la falda, que se prolonga por el suelo, se proyectan imágenes. En este caso eran lucecitas, que parecía que la estaba atacando un enjambre de luciérnagas asesinas.

Jo, pero qué bien cantó la jodía. Se emocionó más que en el entierro de un abuelo.

Lo malo de la falda gigante es que acabó de cantar y no pudo cruzar la pasarela, porque no podía salir del refajo ese. Desmantelan el plató y ahí está Natalia, con su falda, en medio del solar que queda.

“Cuando esté escribiendo la carta a los Reyes Magos voy a pedir tu disco“, le dijo You a Natalia. Alguien debería hablar con este hombre sobre cierta cosa de los Reyes Magos. Yo creo que a los cuarenta ya es hora de saberlo, joder.

“Cuando era pequeño a los Reyes Magos les pedía discos, vinilos“, confesó You. No sé como sus padres no le llevaron a terapia. Un hijo mío me pide vinilos y me asusto.

Y cerró la ronda Sabela.

Esta semana ha estado intentando enseñar a hablar gallego a Mamen Díaz. El gallego de Mamen es lo más parecido que hay al suajili.

“Yo creo que eres una autenticidad“, le dijeron los Javis. No sé, Rick, parece falso.

“Has tenido tos, afonía, los dientes… ¿eras consciente de esa fortaleza que tenías?“, le preguntó Leal. Joder, fortaleza, si ha tenido más enfermedades que un libro de medicina. Pobre mujer, que no ha pillado lepra de milagro.

“OT… desde luego no es lo que me imaginaba”, dijo. JODER, OTRA IGUAL. ¿Pero dónde leches estábais el año pasado?

“El escenario me sigue resultando frío“, confesó. Sabela va a salir a los conciertos con un brasero debajo de cada sobaco.

Sabela lo hizo muy bien también.

“Estamos muy emocionados y descojonados también“, dijo Noemí desde la academia.

Manu Guix se había puesto de gala para la final. Para Manu Guix ir de gala es ponerse una camisa de leñador y una camiseta. El día que va informal le ves por la calle y le echas una moneda.

“Tenemos ganas de acabar ya porque estamos cansados“, confesó Noemí cuando conectó Leal con la Academia. Creo que la mujer está de cuidar triunfitos hasta los mismísimos ovarios.

“Yo invito a todo el mundo a que se quede al Chat, ya sé que mañana hay que trabajar pero…”, recomendó la directora de la Academia. Hala. Luego queremos ser como Alemania.

Roberto Leal leyó nuevas ciudades para la gira de OT 2018. Había acabado antes diciendo las ciudades a las que no va a ir el concierto.

Y actuó Pablo Alborán, que presentaba la canción Tu refugio“. Más Fornite.

“Me gustaría dedicar esta canción a todas las personas que han sufrido una pérdida tan cruel como la que estamos viviendo estos días“, dijo Pablo Alborán. Me sumo. Es tan triste que se tengan que hacer dedicatorias así…

“Estoy aquí para lo que necesitéis, cuando salgáis de la Academia estoy aquí para lo que necesitéis“, les dijo Alborán a los triunfitos. ¿Se puede ser más adorable, joder? Es que le tienes que coger manía de lo adorable que es.

A Pablo Alborán le pones al lado de un cachorrito de labrador y el labrador parece feo y repelente. Te tiras a achuchar a Alborán al grito de “aparta, chucho, que estorbas”.

Los porcentajes para eliminar a dos estaban igualados por arriba en torno a un 20% y luego por abajo, los dos últimos, en torno a un diez. Depresión.

La quinta clasificada fue Julia. Mierda. A mí me gustaba. Tengo el mismo ojo para los ganadores que oído para las cantantes.

Ja ja ja ja al trofeo que le dieron le habían puesto la pegatina de la base al revés así que al ponerlo de frente en lugar de OT ponía TO. Spain is different. Julia, ¿fuiste la quinta clasificada de OT? No, fui la quinta de TÓ.

La cuarta fue Sabela. Lo supimos después de una pausa dramática de Roberto Leal de seis horas. Leal dice “la clasificada es…” y en ese momento nace un niño y para cuando dice el nombre de la clasificada el niño tiene pelos en los huevos y está trabajando de guardia jurado.

Total, que los finalistas finalistísimos fueron Alba Reche, Famous y Natalia.

Y comenzó la ronda de repetición de canciones de la gala 0. Las tres tuvieron que cantar la misma canción con la que se ganaron el pase a la Academia. Supongo que para ver la evolución y esas cosas.

Alba Reche lo hizo bien, pero es que en la gala cero también, que si en la primera gala hubieran cantado como Llongueras con catarro, pues vale, pero es que esa canción ya lo hacían más o menos bien.

A Famous, You volvió a decirle que quería que fuera a Eurovisión. Pues a mí no me hace ni puñetera gracia. Los demás son menos o qué. Cagontó.

“Me ha crecido el corazón todos estos meses, porque me llevo un trocito de cada uno de ellos”, dijo Natalia, que ha batido el récord Guinness de trasplantes de corazón. Ahora tiene un corazón que es una bomba de achique. Te vacía un sótano inundado en dos latidos.

Cuando acabaron de cantar los tres recordaron de nuevo sus actuaciones. La verdad, a mi no me había dado tiempo a olvidarlas, porque habían sido hacía cinco minutos… Joder, tanto recordar.

– Y ahora vamos a recordar lo que ha pasado hace cinco segundos.

Como sigan apurando los recuerdos vamos a empezar a ver algún vídeo y empezar a recordarlo a la vez.

El miércoles que viene hay gala especial de Navidad, con los 16 de esta edición más los cinco finalistas del año pasado. Ahí va a haber más gente que en una guerra.

Amaia estuvo hoy en la Academia. Les contó cómo fue su experiencia y les cantó un poco al piano, para dejarles a la altura de la suela del zapato, porque sigue siendo la mejor. Yo la hacía ganadora también de esta edición.

Y luego, pues cantó su primera canción, Un nuevo lugar. Una canción que habla de… no sé de qué gónadas habla. Yo creo que es de un bebé prematuro que nace o algo así. O eso o es una canción en clave

Esta canción mola, pero la pones por la noche en una casa antigua y te cagas encima del miedo. Este tema le da escalofríos a las gemelas del Resplandor.

Cuando Amaia acabó de cantar el realizador nos ofreció un precioso plano de los currelas que sacaban del escenario los micros, cables y el taburete. Y no metió un vídeo de las reformas de su casa porque le dio palo.

“Estaba nerviosa, estaba como muy… no sé, no sé qué acabo de hacer”, dijo Amaia, con esa forma suya maravillosa de expresarse.

“Esto es como una especie de aperitivo, un poco corto“, nos dijo de su canción, que es como una aceituna: un aperitivo corto. Qué generosa es con las raciones. A Amaia la pones de camarera y de tapa te pone un cacahuete a medio morder.

Y LLEGÓ LA EXPLICACIÓN

“Al principio de esta canción cuando la hice yo estaba pensando más en un lugar metafórico, cuando salí del concurso, pero ahora cuando la canto es más en un nuevo lugar de cuando empezó el programa”, explicó Amaia.

Ni puta idea de qué significa.

36% a 35% y 29% estaban los porcentajes de ganador. Joder, más igualado y tienen que jugarse quién gana a piedra, papel o tijera.

Natalia fue la del 29%. MIERDA. ERA MI GANADORA. NATALIA CHAMPION FOR ME.

Y EL GANADOR DE OPERACIÓN TRIUNFO 2018 FUE… FAMOUS.

Pues qué queréis que os diga, a mí me parece que canta bien y todo lo que queráis, pero a mí me deja un poco frío.

El caso es que el muchacho ni se lo creía. Entró un poco en shock y se quedó mirando para los lados como si Famous fuera otro.

Famous, ¿qué pasa? ¡que has ganado Operación Triunfo!“, le dijo Roberto Leal para que se espabilara. Y no le soltó medio sopapo porque está feo.

“Le voy a entregar a Famous los 100.000 euros de Operación Triunfo!“, dijo Leal, pero era mentira, le entregó un cartón con el número dibujado. Joder, así también reparto premios yo.

La canción del final, la que compusieron en la Academia fue un sindiós de padre y muy señor mío. Ni un borracho atracando un karaoke lo habría hecho peor.

Y se acabó lo que se daba… hasta el miércoles que hay gala de Navidas.

¡Se os quiere!