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"La realidad es simplemente una ilusión, aunque una muy persistente". Albert Einstein

Archivo de diciembre, 2017

Cepeda se va de la lengua y revela por qué nunca es expulsado de Operación Triunfo

Cepeda, abrazado a una guitarra que lo mismo la deja embarazada.

Hola.

Hasta ahora pensaba que el motivo por el que Cepeda se salva de la expulsión semana tras semana era que ha hecho un pacto con el diablo. Digamos que creía que Cepeda tenía el alma rehipotecada de ofrecérsela a diversas divinidades, que había hecho tratos con los dioses del inframundo de todas las religiones.

Pero no, Cepeda se queda por un motivo más poderoso, más profundo, más arraigado. ¿El amor hacia las personas con pinta de koala recién salido de un incendio? No, el amor al bebercio.

Y es que ahora que han estado fuera por Navidad, Cepeda ha visitado el bar de un amigo suyo que había desplegado una campaña infalible para apoyarle:

“En el bar de un amigo tienen un cartel que pone: por cada voto a Cepeda te invitamos a un chupito“, reveló el propio Cepeda.

Nos ha jodido mayo. En este país si invitas a un chupito la gente es capaz de enviar mensajes hasta para que se quede Caperucita dentro del lobo feroz.

En el barrio de Cepeda hay dos cosas: gente sin saldo y gente borracha. Y son las mismas personas. Lo que no pone el señor del bar es de qué es el chupito, que lo mismo es de garrafón de ese que te tomas la copa y te quedas ciego.

“Al lado del bar de mi amigo hay una fábrica de líquido refrigerante para camiones… mi amigo va y viene con garrafas… le gusta pasear”, podría haber dicho Cepeda.

Por si eso fuera poco, tanto él como Roi vieron un grafiti que ponía: “Abrázame hasta que Cepeda se vaya“.

¿PERO QUÉ MIERDA DE GRAFITERO PINTA ESO? ¿Es que no puede dibujar penes o frases de postureo duro como todo el mundo?

El caso es que Aitana dio con la clave: “Y si abrazas a Cepeda, ¿qué pasa?”

anna kendrick boom GIF by Pitch Perfect

Si eso llegara a ocurrir se produciría un desgarro en el espacio tiempo que provocaría un vacío de materia oscura por el que se filtraría la realidad, creando un entorno congelado en el espacio tiempo.

Bueno o que se separan, se dicen adiós y cada uno por su lado. Una de dos.

Les han cerrado la habitación con un candado. Pero no con un candadito de taquilla, no, un candado enorme. Los diplodocus cuando iban al instituto cerraban sus taquillas con candados de ese tamaño. Joder, lo tuvieron que poner en la puerta con tres grúas.

Si Keops hubiera puesto eso en la puerta de su pirámide ahora seguiría intacta y con los tesoros dentro. Como pierdan las llaves van a tener que llamar a los de Ocean’s eleven para que abran la puerta. Si ese candado lo pones en plan romántico en la barandilla de un puente, hundes el puente y el amor.

Noemí Galera, con el candado.

Se la han cerrado porque se pasan el día ahí dentro y como en el dormitorio no hay cámaras no dan contenido. Joder, es que si te compras un hámster y le pones una cueva para la jaula y se pasa todo el día en la cueva y no le puedes ver pues a tomar por culo la cueva. Joder, que esta gente son como focas, sólo salen cuando hay comida.

Miriam dijo el otro día una cosa que casi hace que me explote la cabeza. Bueno, a lo mejor fue ella o que yo estaba escuchando el disco de rancheras de Bertín Osborne. El caso es que dijo: “Lo que pasa aquí dentro fuera se magnifica muchísimo y se malinterpreta“.

O sea, lo contrario de lo que se ha dicho en Gran Hermano toda la vida. Su tesis es que cualquier cosa intrascendente dentro de la casa fuera es un mundo. No estoy de acuerdo para nada, ni que éste post llevara un titular clickbait sobre una chorrada que ha dicho Cepeda y de la que he escrito varios párrafos.

Los Javis siguen con su método Stanislavski de vivirlo y representarlo todo como si te fuera la vida en ello. Lo que pasa es que eso está bien para algunas canciones, pero lo de vivir el tema puede tener contraindicaciones.

Así, si cantas la de Rocío Jurado de “hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo“, te tienes que hacer anorgásmica, o si te toca cantar la de La Flaca, de Jarabe de Palo tienes que ponerte como un loco a conocer a una pava que duerma de día y por la noche beba cerveza como un estibador ruso en una tasca. Y si es la de Alaska de Mi Novio es un zombi ya es más jodida.

Ana Llorawar.

Esta semana hemos visto a Ana Guerra llorar mientras cantaba Cabaret. Después lloró oyendo a Roi cantar su canción. Con su canción llora, con la canción de Roi llora, con la canción del Mercadona llora…

Mercadooonaaaaaa mer-ca-dooooOOOnnaaaaaa buaaaaaaaaaaaaaa, buaaaaaaaaaaaaaaa, joder, abrazadme, buaaaaaaaaaaaaaaa

Alfred sigue hablando como raro. A Manu Guix le saca de quicio porque a veces pronuncia como Donald Trump intentando hablar andaluz con dos polvorones en la boca.

Pero mi momento preferido fue cuando Agoney le troleó el cagar a la pobre de Nerea. Estaba la muchacha intentando ejecutar un desalojo, hacer que el oso pardo dejara de hibernar, que el tronco saliera del aserradero, que el ratón asomara el hocico…

Y Agoney quería hacer lo propio. Y Agoney es muy de cogerle cariño a las cosas y a pesar de que había más váteres el sólo quería cagar en el de Nerea. No sé, le gustará que el asiento esté calentito y el aroma a hogar de un retrete recién utilizado.

Agoney le cortó la cagada a Nerea: “No, Agoney, en serio, necesito cagar bien, ¿puedes ir al de enfrente?”. Pero él no iba a dejar que nadie se le colara: “Yo espero no pasa nada”. Pero claro, él y Aitana se quedaron esperando fuera. Qué tensión, así no hay quien haga de vientre, es que se le corta el rollo hasta a una vaca con gastroenteritis.

“¿Os podéis ir? Así iré más rápida. Es que de verdad que cago muy mal“, dijo Nerea, que estaba haciendo más esfuerzos que una mula pariendo.

Cuando acabó por fin todos sus compañeros se reunieron en la puerta del cagadero y la sacaron en volandas, como a un torero. Joder, yo quiero que me saquen a hombros cuando hago popó. Qué ilusión.

El feo que hicieron los exconcursantes de OT a la Gala de Navidad de Operación Triunfo

Amaia y Rosa de España: las más grandes, salvando la épica de la gala.

La gala de Navidad de OT debió ser épica y sentida como lo fue OT: El reencuentro. Pero no fue así. Se quedó un poco deslucida a pesar de que todo salió bien, de que todo el mundo cantó bien y cumplió. ¿He dicho todo el mundo?

No. La épica, lo trascendente, la repanocha no se dio porque los más conocidos de entre todos aquellos triunfitos de OT 1 no estaban. Sí, seguro que todos tenían una buena excusa, pero ni Bisbal, ni Bustamante, ni Chenoa… De los más famosos sólo estaba Rosa. Y por eso es Rosa de España. Porque es humilde, porque está, porque sigue cerca de la gente.

En fin, echémonos unas risas con los avatares más curiosos de la gala. La cosa comenzó con todos cantando A tu lado.

Varias cosas que comentar de esa primera toma de contacto: la primera que Gisela había sufrido un percance. Justo antes de entrar en el plató se le rompió un tacón del zapato, así que iba descalza cuando pisó un cable pelado. Era el cable que suministra electricidad a todo el plató. Le dio una descarga eléctrica con la que se podría arrancar una central nuclear.

El caso es que está bien, bueno… bien, bien… se le quedó el pelo cardado. Pero no cardado de, “oh, lo tienes con volumen”. No, cardado tipo “podrías esconderte en el pelo un perro chow-chow y sólo sabríamos que está ahí por los ladridos”.

Gisela, después de chupar la batería de un camión.

Roberto Leal aseguró que su chaqueta no era “la de siempre”, sino que era de terciopelo. Y lo repitió un par de veces, orgulloso él. Me voy a comprar alguna prenda de terciopelo. Un tanga, para ser exactos. Pero me lo voy a poner del revés. ¿Para que lo suavito esté pegado a la piel? No, al revés de que se me vean los cantaritos del amor.

Roberto Leal le preguntó a Agoney, “¿hacéis algo especial en casa por Navidad?“. No, no hacen nada, ¿por qué iban a hacerlo? ¿En Navidad? El caso es que Agoney dijo que cenaban en familia y que comían mucho. GUAU. A LO PUTO LOCO. VIVIENDO AL LÍMITE. Le pones el vídeo de la Navidad de Agoney a un youtuber ruso y se lleva las manos a la cabeza por temerario y original.

Vimos un vídeo repasando las hostias que se ha llevado Ana Guerra. Siempre le pegan en la cara. Codazos, puñetazos, golpes con el brazo, se rompió el labio con un micro… esta muchacha está al borde de la muerte cada día. Será por lo de Guerra. El caso es que a todos los triunfitos aún en activo, los que no han sido expulsados, les dieron un regalo en la gala. El de Ana Guerra fue una máscara protectora de las de artes marciales. Yo le habría regalado un yelmo.

Vídeo: Un día metieron en la Academia a los expulsados para que los que no han sido expulsados les vieran y abrazaran. Hubo un momento de mucha emoción y yo, que el día de Navidad estaba muy moñas, casi lloro y todo. Lo malo es que perdí los lacrimales en una pelea con un camello. Él quedó peor.

Alfred no sé qué tiene el chiquillo que le visten de gala y parece que te va a preguntar qué cóctel quieres tomar. Tiene morfología de camarero de garito caro en los sesenta. Alfred podría ganar en un duelo de sonrisas al camarero de Vacaciones en el Mar.

Como según él mismo dijo echaba de menos el mar y la playa, le regalaron arena de la playa de su pueblo. Había unos cuatro kilos de arena, dos colillas, un trozo de vidrio limado, diez céntimos y el envoltorio de un calipo de los años 90. Ah, y una caracola para que escuche el mar. “Está fallando”, dijo al intentar oírla. Debe ser que no le habían incluido las pilas.

Gisela, Ana Guerra, Vero y Mimi cantaron Lady Marmalade. Os confieso algo: Gisela fue mi mito erótico en su día. Y anoche la vi igual de guapa que en OT 1. Que cada cual saque sus conclusiones. Total, que la canción habla de una señora mayor que hace mermeladas en botes de pepinillos en vinagre reciclados y un día hace chocolate la yaya.

Tras cantar, Gisela aprovechó para vender su musical y Vero para decir que está en Los Ángeles pero que quiere “volver a España y estar en contacto con el público español”. Y no dijo que vende un Opel Corsa 1.2 gasolina, 250.000 kilómetros, ITV recién pasada, porque no le dejaron.

A Ana Guerra le dieron otra sorpresa: un vídeo de su familia y amigos deseándole feliz Navidad. Salía su novio con un gato más cebado que un pavo en diciembre y con cara de querer estar en cualquier sitio menos ahí. Y luego que si los gatos odian a los humanos. Si ése minino pudiera, nos acuchillaría todos uno a uno.

La siguiente fue Aitana. Roberto Leal le recordó que come como un critter con ansiedad. Y que su gran obsesión es su flequillo, que se lo corta cada dos por tres. Ana está dos días sin cortarse el flequillo y amanece como Chewbacca, así que le regalaron un set de peluquería. Por cómo se deja el flequillo deberían haberle regalado un machete.

El kit incluía un cortaflequillos con nivel. Os lo juro. Roberto Leal poniéndoselo a la chiquilla parecía un híbrido maldito entre El Hormiguero y la Teletienda de los 80. En momentos como éste me alegra ser calvo.

Cantaron Naím y Alfred. En el público había un muchacho que les miraba con una adoración que si se le aparece la Virgen haciendo el cubo de Rubik en 10 segundos no la mira con más asombro y veneración. Si Alfred llega a tirarse un pedo el muchacho se quiebra el diafragma hinchando los pulmones para intentar olerlo entero.

Naím dijo que se sentía como en casa. Pues sí que hay gente en casa de Naím. Una cosa es compartir piso y otra que digas que te sientes en casa en un plató con casi mil personas. Naín en su casa duerme de pie porque tumbados no caben.

La familia de Alfred le mandó un mensaje. Pero a lo rey Felipe en Navidad, leído de un papel y más posado que la maja de Goya. Y se enteró allí mismo que había sido tío y que no sé quién más estaba preñada. Joder. Si Alfred se descuida cuando salga tiene más familia que la tribu de los Brady.

La siguiente fue Nerea. Al parecer es la más casera, porque va siempre en pijama o en bata por la Academia, con sus zapatillas de andar por casa. Así que a ella le regalaron un pijama con dibujo de esmoquin. Joder con los regalos. Han arrasado con los bazares chinos de media provincia de Barcelona.

Aitana cantó con Natalia. Era una canción muy buenrollera. Aitana se la pasó entera bajando escaleras. Eso parecía la urbanización de Aquí no hay quien viva, con el ascensor roto. Cuando acabaron de bailar se fundieron en un abrazo. Pero lo de fundir es literal, se apretaron tantos que hasta compartieron moléculas.

Nerea cantó con Álex. “Esta canción la iba a cantar Nerea con Bustamante, pero está indispuesto“, dijo Leal. Una leche, que le pillaron por ahí más sano que una zanahoria a la hora de almorzar.

Me di cuenta mientras ellos cantaban que al público le habían repartido de forma masiva unas diademas de esas con cuernos de reno. El efecto era el de una manada de renos afectados por el mal de las vacas locas en plena toma de decisión de si comerse a los humanos del plató o estirar la pata.

El hatajo de renos coreó el nombre de Álex. Los renos son muy mitómanos. Bueno y se dopan. A ver si no de qué van a volar tirando el trineo de Papá Noel.

Alejandro Parreño y Raoul cantaron juntos. Alejandro Parreño llevaba un gorro de lana que le tenía que estar dejando la cabeza más sudada que el sobaco de un pollo en un asador. Tenía unas pintas que si se sienta en la escalera de una iglesia un domingo sus buenos cinco euros se saca en limosnas.

Momento incómodo…

Vimos un vídeo en el que se pretendía hacer pasar a Cepeda por un sex-simbol. Así como sacándole en camiseta y poniéndole música sexy. Eso no lo compra ni la salida de emergencia. Y en su regalo había… ¡¡Camisetas estampadas!!

Mira, una por cada nominación“, dijo él, en un sorprendente arranque de humor.

A Agoney le pusieron un vídeo de sus constantes sustos. De los que él da a sus compañeras, que ahí hay más principios de infarto que en un partido de fútbol de cincuentones. Y le regalaron un montón de caretas de miedo. De zombi, de la matanza de Texas…

Cepeda y Manu Tenorio cantaron Lucía. Joder, si se puede representar la pena es con esos dos cantando esa canción. Es como si estuvieran tratando de invocar a Alex Ubago.

Tenorio se puso a hacer florituras flamenquitas con la canción. Lo que pasa es que hay una línea muy fina entre aflamencar y desafinar. Y digamos que Manu Tenorio cruzó la línea pero con el pasaporte caducado.

Los siguientes fueron Agoney y Gisela, que en los ensayos aún no se había bañado con anguilas eléctricas. Insisto que aunque llevara el pelo como para protegerle de la caída de una maceta de un quinto piso, estaba preciosa. Agoney cantó casi mejor que nunca.

De ahí nos fuimos a Alex de nuevo Ricky, Javián y Juan Antonio. Alex salió al escenario andando de puntillas, que parecía un caco entrando en una casa con la familia durmiendo dentro. La verdad es que a mí me pareció un grupo de colegas cantando en un karaoke al final de la noche.

Javián y Alex confirmaron que vuelve ‘Fórmula Abierta’, que al parecer es un grupo musical.

Vamos con Roi. Me encanta. Ponga un Roi en su vida. Y claro, su regalo fue un hinchable de tortuga que le hizo llegar el público. “Buah, es preciosa”, dijo Roi emocionado. Ojo que esa misma noche no buscara los orificios en el muñeco.

Nuria Fergó y Mireia cantaron Noches de Bohemia. ¡Sorpresa! Nuria Fergó cantó la canción con tono flamenco. Claro que Nuria Fergó aflamenca todo. Esta mujer canta la canción del Mercadona y la hace que parecezca un tema de Camarón atragantado con un langostino.

A otra cosa, mariposa. Vero estuvo esta semana en la Academia dándoles una clase de Kickboxing. Joder con Vero, tiene unos brazos que le suelta una hostia a Hulk y lo deja para comer sopas.

Roi cantó con Vero. En los ensayos ella le abrazó en un momento dado y él puso carita como de cortado. Uy uy uy… A Roi le gustaaaa Veeero, a Roiiii le gustaaaaaaaaaaaaaa Veeeeeeeeeeeero. Bueno, tras este arranque de conducta adulta, seguimos.

Roberto Leal se pasó la noche dando abrazos y besos que parecía una abuela en el día de visita en la residencia. Sólo le faltaba pellizcar mofletes y darle la paga a la gente.

Marina, Thalía, Natalia y Geno cantaron Eternal Flame, que significa llama eterna. Es una canción que habla sobre un mechero mágico al que nunca se le acaba el gas y de un tipo que se dedica a darle fuego a todos los fumadores del mundo cuando no tienen lumbre.

Thalía llevaba un vestido que no era de lentejuelas, era de lentejotas. Eso lo ha cosido alguien vago que no quería afanarse con las lentejuelas pequeñitas. Parecía un vestido bordado con escudos del Capitán América.

A Miriam le regalaron una gorra y un uniforme militar, porque al parecer en la casa es la sargento. “Está bien, está bien”, dijo la muchacha con tono de haber recibido de regalo un jarrón horrible. Y es que además el disfraz tenía pinta de ser uno de esos que usan los matrimonios para salir de la rutina cuando quieren montarse un numerito en el dormitorio.

La madre de Amaia le ha dicho ochocientas veces que se ponga la bufanda para la garganta, así que le regalaron una bufanda amarilla. Pero una bufanda que medía ochenta putos metros. Con eso se podía proteger la garganta de una jirafa.

Javián y Miriam cantaron juntos. Javián tuvo un problema de vestuario porque llevaba una camisa a la que se le debían haber saltado varios botones, porque la llevaba abierta casi hasta el ombligo. Esos escotes no tiene ovarios para ponérselos Mariah Carey.

Vídeo: Rosa de España encontrándose con Amaia de España. Qué sucesión de “y tús”. “Qué dulce” “y tú”, “qué talento”, “y tú”. Y así. Y Alfred en la puerta haciendo fotos a lo paparazzi.

El caso es que las dos cantaron muy bien y eso que la canción que les habían puesto era un poco zurullera, porque es un tema poco energético. Aún así fue emocionante.

¡Formación de ataque, niños! ¡Vamos flanquearles! ¡Que no quede ni uno vivo, sin cuartel!

Ambas tenían un coro de niños que les ayudaba. Los pequeños estaban puestos como en formación de combate. Les faltaban unas picas y arrancarse contra el enemigo.

JA JA JA Rosa le pidió perdón a Leal por haberle dicho lo de que se quitara el palito del culo. Y leal se puso a hacer un poco el mandril para demostrar que ya no lo tiene y que puede mover la columna vertebral. “Yo a veces también debería quitármelo“, dijo Rosa. ¿Pero qué pasa, que soy el único que no hace desaparecer el mango de la escoba por el portón de cola?

Nota: la próxima gala será el día 2, martes. “Porque no vamos a estar nosotros el día 1 para hacer una gala“, en palabras de Roberto Leal, que cuando celebra la Nochevieja hace que la ruta del bacalao parezca una ruta cultural.

A Roberto Leal le dieron una sorpresa. Le pusieron un vídeo de él en sus muchos bailecitos durante las galas y le regalaron unos zapatos de claqué. Sé que hago muchas bromas con él, pero aprovecho para decir que Roberto Leal ha sido un gran acierto como presentador. Le va perfecto al formato.

Y llegó el himno de esta edición: Camina. Es un homenaje al Lute. Bueno, el 90% de vosotros no sabéis quién es porque sois muy jóvenes.

La canción no está mal, pero llamadme nostálgico: a mí lo de mí lo de “a tu lado me siento seguro” me llega más. Y encima en Camina sale Cepeda rapeando. No me jodas. Es como poner a la reina Isabel II a hacer twerking.

Al acabar la canción todos los triunfitos se fundieron en un abrazo teletubbie que sí que me llegó a la patata.

Y quizá por eso, y aunque sé que lo leeréis el día 26, quiero desearos unas felices fiestas y un próspero año nuevo…. ojalá en 2018 sólo haya cumplimiento de deseos.

Porque muchas y muchos me escribís dándome las gracias por las risas. Qué ingenuas sois… no soy nadie sin esas carcajadas. Son como la chispa que hace que mi corazón se mueva, así que nunca, nunca dejéis de reíros. Un beso.

Gus.

Estos dos muchachos están creando el próximo Despacito: la canción del Sapoconcho, salida de Operación Triunfo

Un momento de creación único, contened la respiración.

Una especie de corriente eléctrica me ha recorrido la médula espinal, como un retortijón una señal de que estaba presenciando algo grande, algo trascendental. Los primeros que vieron la capilla sixtina mientras la pintaba Miguel Ángel sintieron lo mismo.

He visto a Roi y a Alfred componiendo juntos al piano, como una revelación de que la colaboración del ser humano puede llevar a nuestra especie a cotas de creatividad que rozan con los dedos la capacidad de los dioses. Operación Triunfo es como el caldo primigenio del que surgió la vida, sólo que éste es caldo de tetra Brik.

Están componiendo lo que puede ser el próximo Despacito, un zurullo de proporciones bíblicas, una obra de arte, el tema musical que finalmente podría unir a la humanidad bajo un mismo sentimiento: la canción del Sapoconcho.

Joder, si es que tiene hasta sonoridad… sa-po-con-cho. No es como al-mo-rra-na, que suena muy bien, pero es magnífica.

Sí, ahí estaban Alfred y Roi haciendo el gilipollas como si les faltara oxígeno en el cerebro enlazando notas celestiales con el piano cuando la inspiración les sorprendió con lo que serán las primeras notas de la canción del Sapoconcho.

Las influencias de la partitura son diversas y maravillosas: la BSO de los Rugrats, música de feria, música tradicional gallega, sonidos como de película de miedo de esas en las que dejas la butaca tapizada de marrón y notas metidas por el medio como paluegos de chorizo rellenando los huecos de los dientes.

“Vamos a componer”, dijo Roi al oír el sonido electrónico del piano, que sonaba a instrumento celestial, al modo de un casiotone con las pilas gastadas.

“Yo compuse una ayer”, dijo Alfred. Y es que Alfred compone sin parar. Qué obsesión tiene el zagal, joder, que si no compone veinte canciones diarias se va a la cama agobiado. A veces corre por la casa moviendo los brazos en aspas y gritando: COMPONEEEEEEER, COMPONEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER

Las canciones son tan buenas que si se las pones a la niña del exorcista el demonio sale de su cuerpo, pide perdón y se va llorando, pero él ahí, a lo loco, a componer.

El caso es que entre él y Roi se pusieron a darle a las teclas como si fueran dos monos epilépticos cebados con LSD y rodeados de pantallas con Pikachu soltando rayos.

El resultado fue una mierda como la torre de Babel magistral, poderoso, una de esas creaciones que trascienden el tiempo y son capaces de levantar corazones y reventar tímpanos.

Una autopsia reciente al cadáver de Mozart reveló que los oídos le sangraron justo a la hora en la que en la Academia de OT se componía la canción del Sapoconcho.

De momento la canción sólo tiene melodía, pero esperemos que pronto tenga letra. Propongo éste estribillo:

Sapoconcho, sapoconcho

mueve su caparazón

sapoconcho, sapoconcho

Y se me para el corazón

sapoconcho, sapoconcho

De Morla a Casiopea

le enseño todo el troncho

 y la boca le babea

Puto arte.

Mónica Naranjo denuncia en pleno directo “injusticias” en ‘Operación Triunfo’

Mónica Naranjo

Hola amigas y amigos.

Mónica Naranjo empezó la #otgala8 como unas pascuas, simpática, benigna, magnánima... joder, si es que estaba hasta simpática. Y eso, teniendo en cuenta que es capaz de meter miedo hasta que al Gigante Verde se le pongan los huevos como los de David el Gnomo de pequeños, pues es mucho decir.

Pero vayamos por partes porque además de la queja y la denuncia de Mónica Naranjo la gala de anoche de Operación Triunfo dejó muchos momentos.

La cosa comenzó con todos cantando la canción de Shake it off. Cepeda la cantó como si… bueno, no la cantó, la dijo como si mi abuela se arrancara la dentadura y tratara de entonar después de apretarse una botella de orujo.

En realidad la mayoría lo hizo como el conjunto de músculos y órganos que componen la zona del cuerpo donde la espalda pierde su nombre. Como el culo.

Destacó la participación de Raoul, que hizo una coreografía así como moviendo la cadera en círculos arriba y abajo, como si se hubiera pillado el pene con la lavadora y el tambor hubiera empezado a dar vueltas.

Roberto Leal me preocupa. Iban como diez minutos de gala y no había dicho la hora. De hecho creo que no la dijo. En la NASA están corriendo como pollos sin cabeza, lanzando folios al aire e intentando no morir vírgenes, porque usaban a Leal para sincronizar la hora de sus ordenadores y calcular trayectorias. Ahora la Estación Espacial Internacional pasa por encima de Torrevieja seis veces al día.

“Es la primera vez que estás nominado, Raoul, ¿cómo te encuentras?”, preguntó Leal. Pues de puta madre, no te jode. Lo que le da miedo es no estar nominado la semana que viene, que le ha cogido gusto.

Javier Llano (director de Cadena 100) fue el cuarto jurado de la noche. Es calvo. Odio a los calvos. Mira que no cuidarse el pelo.

Leal le preguntó a Cepeda cómo llevaba que le salvara el público. “Como un regalo que se me ha dado que quiero aprovechar tanto dentro como fuera, voy a estar siempre para esa gente que gala tras gala vota y se deja… no sé cuánto se dejan”. Eso, ¿cuánto se dejan? Porque lo mismo está ahí Cepeda para ellos y se dejaron sólo un euro guarro.

El caso es que Cepeda cantó una canción de India Martínez, hija de Toro Sentado Martínez y de Pocahontas Ruipérez. A mí su canción me dejó más frío que empollar una barra de hielo con los testículos. Al regresar al escenario estaban dos colegas suyos esperándole. Colegas de esos de peña de pueblo de venirse arriba y darle por la exaltación de la amistad.

“Llegas, enamoras al público, Cepeda, son cuatro nominaciones, pero llegas, la gente te adora, confía en tí porque puedes“, le dijo uno de los colegas, antes de jalear al público para que le aplaudieran. Joder, qué pasión, qué bien. Ese chaval sería capaz de hacer que el burro triste de Winnie the Pooh se viniera a arriba.

Raoul por su parte pidió perdón por sus enfados al jurado. “Yo si estuviste enfadado conmigo o con nosotros no te lo voy a tener en cuenta, te adoro de verdad”, le dijo Mónica Naranjo. Si a la salida de la gala una persona alta, bien de pecho, con voz como de cantar bien le da una paliza a Raoul con un bate de béisbol, no ha sido Mónica Naranjo para nada.

“El hacerse famoso, el ganar dinero, el follar todo el rato con quién quieras… aarg, a mí esas cosas me dan igual“, dijo esta semana en la Academia Manu Guix. JA JA JA JA Bueno, el monje tibetano de la música. Y que desprecie la pasta o la fama, vale, pero lo de follar todo el rato con quién quieras… despreciar eso tiene que ser pecado fijo.

Y el señor dijo, en verdad, en verdad os digo que es pecado despreciar el don del folleteo a diestro y siniestro. Comeos todo aquello que pilléis, cardo o pivón, maromo o cebado, como yo os he comido. Palabra de Dinio. Amén.

Raoul lo hizo objetivamente mejor que Cepeda, la verdad. Al final de la pasarela estaban sus padres. “Mirad qué madre más guapa tengo“, dijo Raoul como si quisiera colocarla, pero el padre estaba delante, así que se quedó así la cosa.

Mónica Naranjo se puso en pie para aplaudir. Después le dijo que la semana pasada se fue de la gala jorobada porque merecía ser salvado por la Academia. No te jode, pues no haberle nominado.

– Me fui fastidiada a casa porque empujé a aquella vieja puente abajo hasta el río y los de la Guardia Civil no la rescataron. Me disgusté cuando dejó de patalear y se fue flotando entre las truchas.

Y así.

Noemí entró por el plasma. Como el fantasma verde de Cazafantasmas, que también entraba por el ecto-plasma. Como esta semana ha tenido que abroncarles porque son más gorrinos que un gocho con diarrea y porque se tiran pedos hasta en un velatorio, dijo que “tengo que ser como una madre y ahí estoy con la zapatilla”.

Ah, la zapatilla, ese elemento psicoeducativo que se ha perdido.

Noemí valoró a Cepeda: “Ha estado fastidiado, no le salía la voz, se vino abajo por la nominación… y que tampoco es que sea la alegría de la huerta, el chiquillo”.

Cepeda? Pero si es el alma de la fiesta, no me jodas. La sonrisa de la Gioconda es por un chiste de Cepeda. Vamos, este chaval llega a charlar con Goya y en lugar de fusilamientos hubiera pintado Las risas del 2 de mayo.

Ana Guerra fue la siguiente. Tiene agujetas de esta semana y se movía como la novia de Robocop. Un clic de playmóbil tiene más movimientos que Ana en la gala de anoche.

A la muchacha le pusieron una canción en inglés que podría matar a un profesor de Oxford de un esquince de cuerdas vocales. Y se la cantó mientras bailaba, saltaba, la izaban por el aire y hacía bajaditas con el pompis de esas que puedes partir una nuez sobre la acera… un diez para Ana War.

Los conciertos de OT serán el 3 de marzo en el Palau Sant Jordi y el 16 de marzo en el Palacio de Vistalegre en Madrid. El 22 se ponen las entradas a la venta.

Turno para Alfred. Esta semana se puso a imitar a Manu Guix. El pobre muchacho se empeñaba mientras sus compañeras ponían lavadoras. Se estaban divirtiendo tanto que estuvieron a punto de beberse el suavizante para dejar de sufrir.

Alfred fue el siguiente. Es verdad que Alfred cuando canta es un guiri como Elton John intentando decir zorrocotroncho. El muchacho cantó como si le pasara algo en la boca. Creo que había estado royendo el maletín de un anestesista. Raro se me hizo que no se le cayera la baba por un lado de la cara.

Acabó la canción y You en lugar de valorar a Alfred dijo que la pianista lo había hecho bien y que las partituras negras molan. Pues nada, me voy a ir al prado a hacer un comentario de Las Meninas y voy a destacar lo que mola el color rojo de los extintores.

¿Alguien sabe por qué Agoney iba vestido haciendo un homenaje a Jaimito Borromeo?

Los clásicos vuelven.

Aitana cantó después. Un tipo que ve el 24 horas avisó por Twitter a Noemí Galera de que Aitana se había dejado enchufada la plancha del pelo. Joe con la gente. Están entre bombero y satélite espía de la CIA.

Aitana cantó muy bien, pero TVE ha decidido ahorrar y sus bailarines iban sin camiseta ni zapatos, sólo con unos pantalones pesqueros, que no sé si eran bailarines o hijos esmirriados de Hulk.

A la tercera vez que Mónica Naranjo hizo una valoración positiva, You dijo “pero qué maja está Mónica Naranjo hoy”. Pues la verdad, a mí me da más miedo cuando sonríe así con los ojos achinados que cuando está cabreada. Esa sonrisa haría que Dexter rechinara los dientes.

Una pregunta… ¿Soy yo o Amaia está perdiendo protagonismo en los vídeos?

Vamos con Nerea. Llevaba un vestido de lentejuelas que le pones un foco delante y te proyecta puntitos de luz en Saturno. Con ese vestido y una linterna puedes cazar conejos. Los deslumbras y les puedes dar un cogotazo.

Eso sí, con la canción creo que fue la mejor de la gala. Cantando, porque con la coreografía… la muchacha se mueve como si fuera un impedido al que Cristo le hubiera curado y aún estuviera flipando porque puede andar. Joder, que bíblico estoy hoy, ¿no? De esta me excomulgan.

En un momento dado de la coreografía tenía que jugar con un bastón y después lanzárselo a uno de los bailarines. Casi le saca un ojo.

Turno de Amaia. Roberto Leal le dijo que si se le había atascado la coreografía. Y ella, que no tenía esa percepción se quedó más rallada que el parmesano.

Marisol era la ídolo de Amaia cuando era pequeña. Eso explica muchas cosas. “De pequeña era lo único que veía, películas de Marisol y de Disney y así hasta los diez años”, dijo Amaia en la Academia. Joder. Empiezo a pensar que Amaia se crió en un búnker pensando que fuera había radiación nuclear.

El caso es que durante el vídeo de la semana de Amaia vimos los mil tonteos de Amaia y Alfred, besito incluido. Pero ¡no se hizo referencia al asunto! Y al principio pensé: JODER, QUE LES PREGUNTEN DE UNA PUÑETERA VEZ POR EL TEMA.

Pero ¿sabéis qué? No. Me gusta que sea así. Me gusta que no se entre a ese tipo de cosas, que haya un esbozo pero que no se desvele. Ya sabéis: insinuar es más sexy que mostrar.

“No llevo el móvil encima, que se me notaría en el pantalón”, dijo Roberto Leal con un tonito que si le cambias la palabra ‘móvil’ por la palabra ‘cipote’ podría ser la primera frase de cualquier película para adultos.

Miriam fue la siguiente. Llevaba un traje con unas hombreras llenas de plumas que valían para dos cosas: para hacer una peli sobre el Lago de los Cisnes o para encontrar pareja en un grupo de gansos.

Durante su canción Miriam se marcó un baile a lo perreo con Roberto Leal que cuando acabó al presentador sí que se le notaba el móvil. Y le debían llamar, porque estaba vibrando y se iluminaba. Ese refrote fue tan calentorro que creo Maluma se habría escandalizado.

Vamos con Agoney, más conocido como Jaimito Borromeo 2.0. La canción de Agoney era en francés. Lo pronuncia genial. Tanto, que si se pone el muchacho a cantar debajo de la Torre Eiffel se piensan los parisinos que está cantando en arameo.

Turno de Roi. Es un jefazo. Lo quiero en mi peña de colegas. Se ha pasado la semana dando sustos a la gente. Por ejemplo a Amaia mientras comía, que estuvo a punto de expulsar un trozo de pollo que tenía en la boca con fuerza como para atravesar un chaleco antibalas.

Y no sólo lo hizo en la Academia, si no que lo intentó en el puñetero directo. Bien es verdad que Amaia le pilló y le soltó una de hostias que acabó como el ecce homo de Borja recién levantado.

Y como Leal le hizo quinientas preguntas sobre cómo había trabajado la seducción esta semana, Roi le dijo “qué intenso estás”. Lo malo es que con la coreografía, en la que tenía que mover los hombros, más que parecer sexy lo que parecía era un tiranosaurio rex intentando rascarse la espalda.

Durante la canción tenía que bajarle la cremallera del vestido a una bailarina. Lo hizo con una delicadeza que yo no sé si parecía un zagal de pueblo quitándole los arreos a una mula con la que va a practicar la coyunda o la esclava de la señorita Escarlata hasta los cojones del corsé.

Y llegó Mónica Naranjo con las rebajas:

“Me preocupa el grado de injusticia que hay en esta gala, porque hay canciones más difíciles que otras y unos alumnos han tenido que trabajar más que otros y eso a mi me duele”, dijo Mónica Naranjo con cara de estar viendo a un grupo de ultras quitándole un caramelo a un niño.

¿Habrá algún dificilómetro que mida la dificultad de una canción como para que sea injusto? Y lo que es más, Mónica de mis entretelas, ¿qué puñetera culpa tienen los concursantes si no las eligen ellos?

Y SE QUEDÓ EN LA ACADEMIA… ¡¡CEPEDA!!

Joder con el muchacho de la carita triste. Yo no le cantaría lo de “Cepeda se queda”, le cantaría “Cepeda te cercena” o “Cepeda te apea”. El jurado dice que lo ha hecho mal y le nomina. Noemí Galera le dice que lo ha hecho peor que en los ensayos… y el público le salva.

¿El segundo apellido de Cepeda cuál es? ¿Vodafone? ¿Movistar? Por favor, que tiene que haber en España tres millones de familias que no tienen para comer con lo que se están gastando en SMS para salvar al heredero de la alegría vital de Marco descubriendo que es huérfano.

Y eso hizo aún más que Mónica Naranjo se cabreara. Estaba indignadísima.

“Raoul, por favor, espérame fuera, ¿vale?”, le dijo entre lágrimas al muchacho Nerea, que creo que piensa que está en la cárcel y el rubiales sale con la condicional.

FINALISTAS A FAVORITO: ROI, AITANA Y ANA GUERRA. Vuelco en las encuestas. Y el FAVORITO fue… ¡¡ANA GUERRA!!

Javier Llano, más conocido como Mr Propper, por principio, ahora se llama Don Limpio, le dijo que había sido la mejor de la gala.

VALORACIONES.

Manu valoró a Aitana. Le dijo que tenía un reto difícil y que no transmitía en los ensayos, pero que en el directo sí. Cruza.

You valoró a Cepeda. “Si yo fuera del público valoraría que el jurado fuera claro. No comparto la opinión de la mayoría, no sé si te estamos convirtiendo en víctima o héroe nominándote”. “Tu actuación ha sido la peor de todos los concursantes”, le dijo You y Cepeda le miraba con ojillos desafiantes. Nooooominado. Y BIEN.

Luego se pasó el resto de valoraciones girado hacia el otro lado del jurado y poniendo caritas como de “no entiendo nada”.

Don Limpio valoró a Agoney. Le dijo que tenía tres retos: cantar en francés, la intensidad y llenar el escenario. Y que había conseguido las tres, pero que había tenido desajustes vocales. Nominado.

You valoró a Nerea. “Has estado seductora, sexy, amable y muy potente cantando”, le dijo. ¿Amable? ¿Le ha sujetado la puerta al pasar o qué? Vamos, que cruzó.

Mónica Naranjo valoró a Alfred. Le dijo que como no tenía versatilidad, le nominaba.

Manu valoró a Amaia. Le dijo que la canción de esta semana era a medida para ella. “La facilidad con la que has interpretado la canción hace que se te vea acomodada”. “Tienes que estar alerta, quedan pocas semanas”… pero nada, que cruzara.

Manu a Roi. “No hay ninguna duda de tu evolución, de que estás aprendiendo muchísimo“. Peeero, “lo que tienes en contra es el nivel de tus compañeros y el tiempo”. Así que le nominó.

¿A MI ROI? ¡¡DESGRACIADOS!!

A Miriam le dijo Mónica Naranjo que su canción era “intocable”. Y que cruzara la pasarela.

“Es que el trabajo que nosotros hacemos pediría un poquito de empatía. Es fácil marcar con el dedo quién quieres que gane, pero decir quién está nominado es muy difícil”, dijo Mónica. Pobre, que no la empatizan.

Los profesores salvaron a… ¡AGONEY!

Y los compañeros… a ¡ALFRED! por goleada, además.

Así que nominados ROI Y CEPEDA.

Como Cepeda se cargue a mi Roi os juro que pido un crédito al banco para pagar a 200 personas para que no dejen de votar para que Cepeda se vaya.

Lo único bueno es que como en la gala de Navidad no se expulsa ni nomina, por lo menos aún estarán dos semanas más.

En fin, gracias por estar ahí y por compartir… ¡OS QUIERO!

Una cobertura histórica: así se sigue la final de Gran Hermano Revolution a pocos centímetros de los concursantes

Vivir una gala de Gran Hermano desde dentro es muy interesante. Vivir una final es épico. Tampoco épico como echarle un pulso a Hulk y ganarle, pero todo lo épico que puede hacer un tirillas como yo. Gran Hermano es uno de los formatos más grandes y complejos que se pueden producir.

Anoche se emitía la final de Gran Hermano Revolution y mi amigo camarógrafo Guillermo Fernández-Savater y yo tuvimos la suerte de ser los únicos y los primeros periodistas de la historia de Gran Hermano (y eso son 17 años) en vivir una final del reality desde dentro. Apenas a centímetros de los finalistas y el ganador.

Guillermo y el menda, dentro de la cruz de cámaras de Gran Hermano.

Cuando digo desde dentro me refiero a que estuvimos en el control de realización; con El Súper en su confesionario; en la cruz de cámaras (los pasillos desde los que se graba la casa, lo que está detrás de los espejos) y a apenas tres metros de Hugo cuando supo que había ganado la edición (Gracias a puñados a Zeppelin y a Telecinco por la confianza. Nota: me he llevado un cenicero de plata que había por allí encima).

Y como ya nos hemos echado flores suficientes y aún tengo abuela y no la quiero mandar al paro, os cuento cómo fue la gala final de Gran Hermano Revolution.

La primera experiencia que vivimos fue hacer la ruta que hacen los concursantes, tanto de ida como de vuelta, entre Fuencarral, donde están los estudios de Mediaset y Guadalix, donde está la casa. Le pedimos al conductor que nos llevara tal y como lo hace cuando lleva detrás a un concursante. No pasó de la velocidad permitida en ningún tramo y ni falta que hizo. En el trayecto hay un tramo de carretera secundaria con unas curvas que harían que Carlos Sainz se mareara.

Es un recorrido de apenas 30 minutos y debe hacerse sin interrupciones pues la escaleta (el guión) de las galas contempla poco más que ese tiempo para que el concursante esté en plató haciendo su entrevista.

Una vez en Guadalix lo primero fue hablar con Floren Abad, el carismático Súper de Gran Hermano. A un astronauta de la Estación Espacial Internacional le pones delante del cuadro de mandos del Súper y se hace popó dentro del traje espacial. En su pequeño despacho tiene decenas de botones que pulsa para poder hablar a los concursantes en determinadas zonas de la casa, o a todas a la vez.

En paralelo (o sea, al mismo tiempo) habla con realización, producción, sonido, con Telecinco, con la directora de la gala… y les escucha si ellos le tienen que comunicar algo. Yo me agobié sólo de oírle hablar del tema. Durante una gala de Gran Hermano no hay tiempo para reaccionar si hay un fallo, así que es mejor que no lo haya. Me admiró la naturalidad con la que el Súper lleva estar sometido a más presión que un apio nabo en una olla express.

El control de realización de Guadalix es una locura. En Guadalix una noche de final hay unas 200 personas trabajando y 85 cámaras funcionando al mismo tiempo y todo pasa por el centenar de pantallas que hay en esta sala, donde se elige qué planos salen al aire. La sensación es la de estar en un submarino, en esas pelis en las que el capitán da una orden y ésta se va repitiendo y transmitiendo de subordinado en subordinado.

Anoche había 80.000 vatios de luz extra, pues en la nave de la casa, donde hacen las pruebas, se había instalado un sistema de luces que evocaba a los 100 concursantes que entraron al principio. Eso es mucha luz. Y para que eso no se quede con menos iluminación que Paquirrín hablando de física cuántica hay dos potentes grupos electrógenos que garantizan que no habrá apagones.

Antes de seguir, hicimos una parada en el comedor del equipo. Yo ya no como nada que proyecte sombra, y aún así nos pusimos finos y a lo gorrón, que ni mano a la billetera echamos. Comer gratis, algo que puede hacer feliz a cualquier ser humano así sea Amancio Ortega y le estén dando pastel de brócoli con salsa de coles de bruselas. Es gratis. Pal buche.

Poco después vimos por primera vez a los concursantes. Impresiona verles a sólo unos metros, relajados, ignorando que tú estás allí. De hecho, ellos se miran en el espejo y te están mirando directamente a los ojos, aunque sólo vean su propio reflejo. ¿Habéis visto París, Texas, de Wim Wenders? Pues así.

Hugo estaba espatarrado con las patillas abiertas saliendo como dos arcos de medio punto del cojín donde siempre se sienta. Rubén y Christian ponían cara de circunstancias como de estar aburriéndose más que una vaca leyendo a Kierkegaard. ÑamÑam… ella a su puñetera bola canturreando y bailando un poco. Os juro que ÑamÑam oye llegar a los cuatro jinetes del Apocalipsis tocando sus trompetas y en lugar de acojonarse les perrea.

Me sorprendió lo mucho que se oyen los aplausos de plató en la casa. Son perfectamente nítidos y supongo que por eso les dejan tan descolocados o les dan ánimo cuando los oyen.

Dentro de la cruz de cámaras, pasillos por los que hay que andar con ropa oscura, hablando bajo y sin acercarse demasiado a los cristales, vivimos varios momentos cumbre: las dos primeras expulsiones, de ÑamÑam y Christian Gabaldón, por ejemplo. Flipé mucho con sus salidad. Ñam me cae muy bien y Gabaldón era mi ganador de descarte.

Por un momento pensé que podía ganar Rubén, así que le hice una promesa a la Virgen: si ganaba Hugo me rapaba la cabeza. Sí, sé que eso en mi caso tiene el mismo valor que apostarse un cleenex usado, pero eh, estoy muy loco, a tope con las apuestas.

Y llegó la gran final, con Hugo y Rubén, archienemigos de esta edición, en la sala de pruebas. Estábamos a apenas 3 metros de ellos, a unos pocos centenares de centímetros del que sería el ganador de Gran Hermano 18.

Vivir allí ese momento fue menos espectacular pero infinitamente más humano que en casa. Cuando lo ves por la tele, incluso en plató, a la lectura del nombre del ganador se suma la música de mucha intensidad, aplausos, comentarios

Allí había un absoluto silencio. Hugo se tiraba al suelo, quizá para ocultar sus lágrimas, y Rubén se quedaba de pie, con menos ganas de hablarle que Mickey Mouse a un desratizador. Fue mucho más humano porque ves a la persona, su emoción, su respiración de estar ahogándose de felicidad y de lágrimas. El Súper siempre tiene una máxima: “El público ve a personajes, nosotros vemos a personas”. Ahora le entiendo.

Una vez que se supo el ganador salimos corriendo como si Ñam nos persiguiera con una aspiradora. Nos subimos al coche de producción a una velocidad que he visto pelis de atracadores en los que salían del banco y se subían al coche con parsimonia a nuestro lado.

Justo antes de la llegada al plató.

Llegamos a los exteriores de Mediaset pocos minutos antes que Hugo, así que le vimos llegar, bajarse del coche y recorrer el pasillo de fans hasta el plató. Me dio la sensación de que estaba desorientado. Llevaba tres meses viendo a la misma decena de personas y de repente estás fuera y la gente corea tu nombre.

Me sorprendió gratamente que en plató había un grupo de personas sordas y frente a ellos había un intérprete de signos que les iba traduciendo lo que se decía en la gala. Bien por la inclusión y la normalidad.

Bea, la ganadora de Gran Hermano 17 pasó frente a nosotros y como se había puesto unos pantalones de cuero más apretados que el sueldo de un mileurista con hipoteca, rechinaba como un cowboy a punto de desenfundar. Ella le llevaba el maletín a Hugo. Supongo que es obvio, pero no está lleno de billetes. Es obvio porque si lo estuviera éste post se habría escrito desde el caribe, pues habría salido corriendo con él.

Pensándome si salir corriendo con el maletín…

En directo vivimos cómo el Súper despedía la edición desde Guadalix, este año sin el tradicional apagado de luces: “Este año no, este año la luz de Gran Hermano no se apaga”.

Me sumo a eso, la luz de Gran Hermano no se ha apagado. Es más… brilla. Allí, a lo lejos. Acercándose.

NOTA: Ya sabéis que el blog no se acaba por mucho que echemos de menos GH hasta la próxima edición. En Reality Blog Show seguimos comentando todo lo que nos echen.

Twitter: @realityblogshow Facebook: Gus Superviviente Hernández.  Instagram: @GusHernandezGH

Muchas, muchas, es más, todas las gracias a todos los que me seguís, me leéis y me comentáis y mandáis mensajes por redes sociales. Somos muchos. Somos buenos.

¡Besos!

Operación Triunfo le da la vuelta a la tortilla: la cobra se la hizo Amaia a Alfred

Alfred con cara de necesitar ir al baño a por popó y Amaia, de OT

Hola a todas y todos. Anoche hubo otra gran gala de OT, en la que el jurado estuvo de acuerdo consigo mismo -y con un señor de Teruel que siempre está cabreado y quiere que sean expulsados de la Academia hasta los cámaras- y con nadie más.

Y vimos en toda su dimensión que los tiempos de Chenoa y Bisbal han cambiado, que las cosas son diferentes en esta tele pública, donde la diversidad, la naturalidad y la espontaneidad no tienen lazos ni ataduras, por más que eso le haga explotar la cabeza a más de un directivo de RTVE y a más de un político.

Pero vamos por partes y con el resumen de la gala.

La cosa comenzó cantando la canción de Alaska A quién le importa. No lo hicieron mal para ser una canción que tiene menos registros que el cumpleaños feliz, sobre todo las chicas. Son con diferencia las que cantan mejor.

Eso sí, el puto amo, el mejor, el más grande fue Roi que apareció en la canción con una tortuga de peluche, un sapoconcho en gallego. Quiero un sapoconcho en mi vida.

Cepeda dijo que esta semana para él había sido un cambio total, al salir a las firmas de discos y ver a la gente gritando sus nombres. ¿Le valido eso para sonreír? No. Y es que Cepeda hace que Alex Ubago parezca un optimista fiestero en la ruta del bacalao.

Esta semana la cuarta miembro del jurado ha sido Sole Giménez, de Presuntos Implicados. Creo que todos los que ya son cantantes están empeñados en no tener más competencia, porque se pasan la vida tratando de desanimarlos. Sole Giménez les vendió la música como “trabajo, trabajo y trabajo”.

Joder, hacía que dedicarse a cantar de pereza al lado de ir a picar piedra a una cantera.

“Cepeda sí que llega“, dijo Cepeda que le habían dicho durante las firmas de discos. Pero no, no llega. De hecho, esta semana ha cambiado la canción que iba a cantar, porque la primera no le acababa de cuadrar.

El muchacho se ha quejado esta semana de que le nominen y le vuelvan a nominar. Es que es el Murakami de OT. Dice que estar nominado es “un machaque continuo”. Es como meter el pie debajo de una aplanadora de asfalto.

Cepeda cantó una canción alegre. Ah, no, una que hablaba de desastres y malos rollos. Era una canción dedicada a Supermán, que decía que siempre iba a ser su héroe.

El caso es que mientras cantaba le escuchaban los del jurado con los cascos puestos y Mónica Naranjo ponía caras de estar escuchando a Leonardo Dantés cantando Despacito con una espina de pescado atravesada en la garganta.

Al acabar de cantar a Cepeda le estaba esperando una amiga suya. Lo que pasa es que había un problema con algún micro y se oían unos pitidos que mientras os hablo tengo dos tampones metidos en las orejas para parar la hemorragia de tímpanos.

Leal anunció una cosa. Leal el día que no anuncia algo se siente como vacío.

Es acojonante que vivan en una casa cerrada, de la que no pueden salir y se pasen la vida perdiendo cosas. Hay un número finito de lugares en los que buscar.

Aitana esta semana ha sido feliz. ¿Porque ha cantado bien? No, porque le han puesto unos donuts para desayunar. El caso es que el vídeo en el que Aitana salía comiendo el donut creó un cisma entre los triunfitos, porque los que se levantaron los últimos se quedaron sin ellos. Drama.

Los últimos estudios documentales y arqueológicos apuntan a que a Julio César le apuñalaron Bruto y los demás porque se había comido todos los donuts.

En un momento dado Roi dijo que le preocupaba firmar discos porque sólo tiene una firma, su “firma para todo” y es la que ha hecho en centenares de discos. Madre del amor hermoso, le van a llegar a casa letras de hipotecas y coches que va a estar pagando hasta que tenga los huevos como la barba de papá Noel y la cabeza como el culo de un bebé.

Eso sí, puede hacer negocio vendiendo peluches, porque en las firmas de discos le han regalado como 15 sapoconchos “de distintas razas”. A tomar por culo, tortugas de diversas razas. Espero que no haya tortucismo.

Mireia, también nominada, cantó un tema de Malú. Lo hizo muy bien, con mucho sentimiento, pero poniendo unas posturitas agachadas de las que te dislocan la ingle. Esa posición sólo la puede hacer Mireia y mi abuela después de partirse la cadera bailando los pajaritos en un viaje a Benidorm.

Ahí se ve cuando el coxis cedió.

El que no tiene laringitis tiene anginas, el que no tiene mocos...”, dijo Noemí, porque al parecer en la Academia hay más virus que en un laboratorio secreto de la CIA. Había gente con la peste bubónica que salía de la Academia para no cogerse nada chungo.

“Has hecho una semana cojonuda y llega la gala y la cagas, has ido al principio, has desafinado…“, le dijeron los profesores de la Academia a Cepeda. Lo que le faltaba a Cepeda para estar alegre.

Esta semana hicieron un revival de canciones en la Academia que dio para mucho. En primer lugar, por ver a los Javis vestidos de Mónica Naranjo y de You.

Por otro lado, Amaia y Alfred cantaron Escondidos. El cachondeo está ya disparado, si ellos no se dan cuenta es porque no quieren. El caso es que Amaia ha dado un paso más en su lucha por la liberación de la gente empanada. Ella es la líder de los despistados, de los que se pierden mirando aspersores: le hizo la cobra a Alfred.

Pero una cobra de las buenas. Una cobra de las que podrían matar a un elefante. Una cobra que no se atreve con ella ni Frank de la Jungla con un bazoka. Ahora Alfred tiene una fobia a las serpientes que no puede ni mear de pie porque se ve la culebra color carne y le da susto.

En directo, el público del plató comenzó a corear “¡QUE SE BEEEEEEEEEESEN, QUE SE BEEEEESEN!”, hasta que Leal les tuvo que reprender recordándoles que eso no era una boda. Pero la gente en el foso del público ya tenía las corbatas en la cabeza, la tripa llena de langostinos y estaba buscando la barra libre.

A la firma de discos de Valencia fueron 41 miembros de la familia de Aitana. Madre del amor hermoso. Y eso sólo eran los cercanos. El día que Ana Guerra se case va a ir a la boda el 56% de la población del planeta. Qué chinos ni qué chinos, la familia de Ana Guerra es la que está causando la sobrepoblación de La Tierra.

Cantó Lágrimas Negras, una de las canciones que más me gustan del mundo mundial. Y no me gustó cómo lo hizo ella. Mira que lo siento. Mónica Naranjo puso cara de pena y dijo que “no entendía” su actuación. A mí me pone esa cara Mónica Naranjo y me meto en la bañera con la tostadora.

Vamos con Roi. Se ha pasado la semana haciendo de peluquero con un secador y claro, la lió. Hasta un calvo como yo sabe que si acercas el secador al pelo, lo absorbe por la parte de atrás y se lía pardísima. Ah, la alopecia, que te salva de esas cosas. Hasta una aspiradora me puedes poner en la cabeza y resbala.

Roi iniciaba la canción levantándose del suelo y parecía Chiquito de la Calzada después de resbalar. El zagal se mueve con la soltura de Churruca después de perder la pierna.

Al final, en la gala, se levantó como si hubiera descubierto a una rata royéndole los higadillos. La canción la acabó también tumbado. Música sedentaria. “Sigo viendo una acentuación muy brusca en tu inglés”, le dijo You al bueno de Roi. Uy, perdona You, que Isabel II te llama a ti cuando tiene dudas con la pronunciación.

“Porque en el escenario si se cae un foco y te cae en la cabeza y te la abre, hay que seguir”, les dijo esta semana en la Academia Nina. Joder con Nina. Si estáis cantando y os caéis en una picadora industrial hay que seguir aunque se os estén convirtiendo los pies en salchichas. Cuenta la leyenda que a un antepasado de Nina le dijo la Inquisición que cantara y se lo tomó por lo literal y el tuvieron que quemar para que se callara. Y después si te acercabas a las cenizas sonaba el O, sole mio.

Nerea y Miriam cantaron por Amaral. Nerea llevaba una chaqueta de color dorado que podría salir saludando a su madre en cualquier anuncio de Freixenet y nadie se daría cuenta.

Insisto: A Mónica Naranjo con los auriculares puestos la pintas de blanco y te sale la Dama de Elche.

Aitana esta semana ha tenido placas en la garganta. Pero por lo que decían sus compañeros, a los que se las enseñó uno por uno, en esas placas podría resbalar un esquimal con botas de pinchos.

Cantó bien pero durante la coreografía tuvo que bajarse el vestido varias veces porque le habían puesto uno apretado que si se descuida con la coreografía se queda con el vestido remangado como para hacer pis entre dos coches. Y luego se metió en una cabina como José Luis López Vázquez.

Amaia esta semana ha estado poniendo su voz de la niña del exorcista. Os juro que acojona mazo. Mucho. Tú le regalas a Chuqui a Amaia y pone esa voz y el muñeco se queda quieto para disimular.

En directo, en la gala, dijo eso de “¿has visto lo que hace la cochina de tu hija?” y yo llamé a un vecino para que viera la gala conmigo porque me daba miedo estar solo.

El caso es que cantó bien, pero no fue la vez que más me ha gustado Amaia cantando.

Agoney y Raoul fueron los siguientes. Son como la versión de Ken afeitado y Ken sin afeitar. Esta semana, para ensayar la canción Los Javis les montaron un drama de pareja que se va de la cama por la mañana que como los pille Netflix se monta una serie.

La canción que cantaron tiene 27 años. Y se nota. No sé quién es el nostálgico que ha elegido esta canción de Miguel Bosé, pero para que cada uno escuche sus caprichos ya está spotify.

Al acabar la canción Mónica Naranjo se puso en plan mamporrera y les dijo a los dos maromillos jóvenes que “había química entre ellos”, pero como ellos respondieron encogiéndose de hombros la cosa se quedó más en quimicefa.

Y se fue a la calle Mireia con el 47% de los votos, o sea, que estuvo ajustadísimo. El por qué a la gente le gusta tanto Cepeda es para mí un secreto. La despedida de Mireia casi me hace llorar. Llamadme flojo, llamadme cursi, pero me gustó. Sobre todo porque se acordó de sus compañeros, incluso de los dos que no entraron a la academia.

Bueno, para qué engañarnos. Se me asomaron un poco las lagrimillas a los ojos. A mí, que lo único que me hace llorar es la escena final de Armageddon.

Ay.

Bueno, los tres finalistas a favorito fueron Aitana, Amaia y Roi. ¡TOMA AHÍ EL SAPOCONCHO COLÁNDOSE EN LOS FAVORITOS!

¡¡Y FUE EL FAVORITO DE LA GALA!! El gallego no se lo podía ni creer. Y para celebrarlo se puso a hacer la tortuga. Aunque eran gestos más como de perro ahogándose en un pozo, la verdad. O como de espantar un pedo con cuidado.

VALORACIONES:

A Amaia Sole Giménez, que tenía una llorera de la leche por la marcha de Mireia, le dijo que era una persona y que cruzara la pasarela.

Manuel valoró a Raoul. Le dijo que quedan cada vez menos y que se iba paseando por el escenario, que no se había metido del todo en la canción. Y le nominó. Raoul se quedó con una cara como si le hubieran dicho que le iban a operar las cuerdas vocales con un rallador de queso.

You valoró a Miriam y le dijo que llevaba unas semanas con tormenta pero que le había salido el sol. Luego se levantó y se puso a contar que iba a haber chubascos en la zona norte peninsular. Y le dijo que si no pillaba curro al salir de la academia, que él estaría allí. Entre que habían echado a Mireia y ésto, Miriam llevaba una llorera que una señora de mantenimiento iba fregando a su paso.

Mónica Naranjo valoró a Ana Guerra: Le dijo que no había tenido sentimiento en la canción. Bueno, a pesar de que Mónica Naranjo es tan hater que cuando llaman a su puerta los niños pidiendo el aguinaldo les hace llorar, estoy de acuerdo con ella. La nominaron.

A Alfred le dijo You que era uno de los que lo habían hecho menos bien. Y le propusieron para abandonar la Academia. Él dijo que gracias con una sonrisa, con esa amabilidad exagerada suya que si le van a fusilar pide perdón por manchar las balas de sangre.

A Agoney le dijo Sole Giménez que le gusta mucho escucharle. Cruzó la pasarela.

A Nerea le dijo Manu el fiestas que le apetecía escucharla y que la espera había merecido la pena. Que tiene dulzura y sutileza, con intensidad en los agudos. Parecía un anuncio de café de ese pijo que va en cápsula. Cruzó la pasarela.

You habló con Cepeda. Le dijo que cante, que si eso ya de lo de sonreír desista. Le dijo que no había estado mal, pero que le proponían para abandonar la Academia.

A Aitana la nominó Mónica Naranjo. Pero antes de que pudiera empezar ella ya estaba llorando porque habían nominado a Cepeda. Mónica le dijo que había estado descentrada. Pero cruzó la pasarela.

Noemí Galera dedicó su discurso pre-salvación para decirles que les hagan caso a los profesores. Sólo le faltó pegar con un periódico enrollado en el suelo y repartir galletitas cuando lo hagan bien. LOS PROFESORES SALVARON A ALFRED.

Los compañeros eligieron salvar a Ana, con empate entre Ana y Raoul que decidió Roi por ser el favorito. A cepeda… bueno, Aitana le votó.

Agoney, muy contento con lo suyo.

A ver, sí, cuando se supo el nombre de Ana Agoney tiró su pizarra y Nerea le imitó y ambos pusieron cara de estar contentos como de haberse sentado en un autobús al lado de un señor que oliera a sobaco, pero no creo que ambos lo hicieran tanto porque se salvara Ana como porque estuviera nominado Raoul, que era su prefe.

Raoul tenía un cabreo de mil pares de cojones. Pero no de pares de cojones pequeñitos, no, de cojones como los del caballo de Espartero. “Cambia esa cara”, le pidió Leal y el dijo: “no puedo, ahora no”.

Joder con Ken, qué rencor, por el amor de dios, que le dices un día que se le ve un moco en la nariz y te deja de hablar seis años…

¡Y se acabó lo que se daba!

¡BESOS POR ESTAR AHÍ, GRACIAS POR LEERME!

La pregunta que Roberto Leal y Operación Triunfo no se atreven a hacer a Amaia y Alfred

Anoche en la gala de OT el presentador, Roberto Leal, se dirigió a Amaia y le dijo: “una pregunta…”.

Ahí, media España contuvo la respiración (la otra media hiperventilaba) por si le preguntaba lo que Operación Triunfo, Roberto Leal y ni siquiera un interrogador de la KGB se atreven a preguntar, pero que es lo que todos queremos saber:

¿SON AMAIA Y ALFRED PAREJA? ¿SE HAN BESADO REALMENTE?

Luego ya hay cosillas como de quién está detrás del orden mundial y los gobiernos en la sombra y cosas de poca sustancia como esas.

Y es que no, Leal no le preguntó sobre eso. Y ésta podría ser la carpeta más grande jamás vista en televisión. El romance mejor gestionado desde el punto de vista del marketing, el amorío que emocionó a Steven Spielberg.

Qué sin vivir… consolémonos sabiendo cómo fue con descojone y cachondeo, la gala de anoche.

La cosa comenzó con todos cantando Ain’t No Mountain High Enough. De nuevo la coreografía era muy arriesgada. Levantaban un brazo y lo meneaban como si estuvieran saludando a su tío Aurelio al paso del tractor.

Al acabar hacían la típica de levantar el micro con fuerza que el día menos pensado se le escapa a alguno y jode un foco.

Roberto Leal comenzó diciendo que eran las 22.40 h, ¡pero no! eran las 22.39 h en mi ordenador. ¡¡TONGO!! ¿Qué esconde TVE?

Ahora en serio, creo que Roberto Leal va a dar las campanadas de fin de año. Pero de viva voz y haciendo el gong, gong, con la boca. Qué obsesión con la hora, por el amor de dios, que a su lado el Conejo Blanco de Alicia en el País de las Maravillas era un tío relajado.

Hoy es lunes de galote y de sorpresote“, dijo Leal justo después de decir la hora. Qué poco bien suena lo del galote y lo del sorpresote.

– Hoy es lunes de galote y de sorpresote y te van a soplar el cogote mientras te hacen un paj…

Esta semana Cepeda ha estado a punto de abrir una ventana y comprobar la temperatura exterior desde arriba a abajo con su propia cara y a una velocidad constante coincidente con la de la fuerza de la gravedad. Vamos, que casi se arroja al vacío.

Manu Guix le decía que cantara como Pablo Alborán, a lo triste. O sea, estilo Cepeda, que siempre parece estar triste, que es la única persona que sonríe y te entra angustia vital. Peeero, otra de las profesoras le decía que cantara un poco más animado. Lo que pasa es que Cepeda te canta la de “Yo voy a ser el Rey León” y te haces republicano.

Al final cantó ni mucho ni poco, ni alegre ni loco.

Ricky afirmó que le dicen mucho que se parece a Robbie Williams. Sí. A mí me dicen mucho que me parezco a Brad Pitt, que somos tan parecidos que podríamos ser incluso de la misma especie.

Ricky cantó precisamente por Williams. El muchacho cantó como él sabe, andando como si tuviera flow y un problema de lombrices en el recto. Es que a veces no se si se mueve a lo chulo molón o a lo lesión medular. Recorre la pasarela y tiene el mismo caminar que Cuasimodo dándose prisa porque le cierran el estanco.

Señores y señoras, si esto es el final, ha sido un placer“, dijo en medio de la canción. Creo que eso mismo le dijo Josefina a Napoleón en la noche de bodas cuando el muchacho le dijo “yo ya”.

Raoul dijo que había anotado cambios en la letra del himno de la academia pero que lo ha perdido. No sé quién ha perdido también un móvil. ¿PERO CÓMO COJONES PIERDEN COSAS EN UNA ACADEMIA DE LA QUE NO PUEDEN SALIR?

Me siguen flipando las conexiones de Noemí Galera desde el plasma. Cuánto daño ha hecho Mariano Rajoy. Es verdad que mola porque permite verla a ella y las reacciones de los concursantes a la vez, pero es que para eso que pongan en el plasma a Jordi Hurtado que ya sabemos que es un holograma.

Han entrado los virus en la academia y las pizzas también, ese es el resumen de la semana”, dijo Noemí. Para que luego digan que las pizzas son buenas. La pizza de Troya, entra con virus.

Los siguientes en cantar fueron Raoul y Aitana. Ésta última aseguró que ya casi no toma dulce. Pero es como si un yonki te dijera que lo ha dejado con la jeringuilla colgando del brazo. La culpa es de la Academia, que les regaló un calendario de adviento, que tiene chocolate. Aitana se acabó el mes en quince minutos.

Raoul dijo que pasa hambre en la Academia. Pero lo dijo con una cara que me cago en todo, esta semana me planto en la Academia con un puto tupper de croquetas de a medio kilo cada una, que ese niño no pasa hambre sabiendo yo hacer bechamel.

Estuvo en la academia Taburete. Ya sabéis, es la banda del hijo de Luis Bárcenas. Un grupo al que no puedes oír si tienes menos de diez millones en el banco. No es que no toquen, es que los tímpanos pobres no están hechos para ellos. Son del género Pijopop Oseaband. Tocaron en la gala.

El cantante de Taburete es un auténtico genio. Se cantó la canción usando sólo un par de notas peladas. Eso no lo hace cualquiera. Qué despliegue vocal. Todos y cada uno de los versos suenan exactamente igual. Si no eres capaz de aprenderte la canción en 5 minutos es posible que no te de el intelecto más que para no cagarte en los desfiles. “Lo lo lo lo lo lo lo” es la parte de la letra que más me gusta.

Raoul y Aitana cantaron una canción de Justino Vi a ver. Raoul se quedó sin voz en uno de los versos. O sea, como Justin Bieber. Si además hubiera escupido al público, se hubiera puesto una capucha y se hubiera pegado con alguien a la salida, habría clavado la canción.

Y llegó el sorpresote: Este sábado 9 de diciembre los concursantes de OT van a salir de la academia a firmar discos. Van a estar en Madrid, Barcelona y Valencia. De 11 a 13 de la mañana.

Roi es un auténtico genio. Preguntó que cómo iban a hacer para estar en sólo dos horas en tres ciudades a la vez. Pues mira, es que el otro sorpresote es que por primera vez los concursantes de OT van a probar un teletransportador de materia para desplazarse. Los ratones que lo han probado murieron, pero eh, a lo loco.

Cepeda, a la izda, blanco refulgente.

Vídeo. Los chicos decidieron hacerle un striptease a las chicas. Las chicas decidieron que no querían retener nada en el estómago. Uno de los que se desempelotó fue Cepeda. Cepeda tiene un tono de piel tan blanco que se pueden calibrar pantones. Es el blanco puro. Cepeda refleja el 99% de la luz solar que recibe. Él sólo está revirtiendo el efecto invernadero.

Nerea quiso esta semana ensayar en pijama, pero no le dejaron sus compis. Eso sí, en un gesto rebelde y revolucionario que haría palidecer a Robespierre, se dejó las zapatillas de andar por casa para ir al ensayo. Que no hagan un remake de Los Juegos del Hambre con la prota calzada con zapatillas de felpa.

Nerea cantó la de ‘Quédate conmigo’, de Pastora Soler. Esta canción me divide. Por un lado pienso, joder, qué temazo. Por otro lado digo, joder, sí, me quedo contigo, pero deja de gritarme.

Alfred y Agoney fueron los siguientes. A Agoney le habían puesto un pelo como de señor mayor que se ha pasado con la gomina. El muchacho ha estado aprendiendo catalán pero lo que ha hecho ha sido inventar una lengua nueva. Si sigue diciendo palabras en catalán es capaz de invocar al maligno.

Leal animó a Roi a enseñarnos gallego y pidió en directo que dijera la primera, la más importante palabra que se debe aprender en gallego. “Sapoconcho”, dijo Roi. ¿Que significa…? preguntó Leal. “Tortuga”, dijo Roi. Leal casi se caga encima de la risa.

Por su parte, Alfred esta semana ha dirigido una clase de yoga en la que canturreaba los mantras. Era tan cursi que se reía hasta la profesora de Yoga.

El caso es que le pidieron que lo hiciera de nuevo en directo, con el público, para que ellos respondieran. Eso parecía una secta de las chungas. Tengo imágenes de Alfred después de la gala:

indiana jones GIF

Los dos tenían una coreografía que incluía cosas tan peligrosas como levantar el pie de micro con el empeine. Alfred casi se saca un ojo. Cantar y eso bien, pero tiene la misma capacidad motora que un conejo atropellado.

Miriam cantó en solitario. Según Leal esta semana Miriam ha aprendido “africano”, que como todo el mundo sabe es el idioma de África. Entera.

Los Javis adoran el ejercicio ese de hacer que los concursantes peguen hostias a un cojín que ellos sujetan. Pero hostias de hacer que a Mike Tyson le den ganas de morderte la oreja. El día menos pensado no lo cuentan. Vuela una hostia perdida a la cara de uno y comienzan a ser El Javi, a secas.

Bustamante repetía como jurado. Le echó a Miriam una batería de preguntas sobre rasgar la voz que sólo le faltó ponerle una luz en la cara y echarle humo de tabaco: ¡¡¿¿DESDE CUANDO RASGAS LA VOZ, LO HACES TÚ O ES ASÍ, TU COLOR DE VOZ COMO ES??!!

Miriam se quedó acojonada. Un poco más y dice solo su rango y su número de placa.

Vamos con las siguientes. Mireia al parecer tiene mal carácter. Alfred la considera “dulce y tierna”. Vale, ya sabemos que Alfred ve 50 sombras de Grey y le parece una película para niños.

Esta semana en un ensayo Ana Guerra se llevó un golpe del 15 en el labio por hacer el panoli con sus compis. “En este programa no sé que pasa que tengo un imán para los golpes en la cara”, dijo la muchacha, que al parecer la pones al lado de un saco de boxeo y si no canta no sabes cuál es Ana y cual saco. Y si canta el saco piensas que es Ana.

Cantaron un temazo de Rozalén. ME EN CAN TA Rozalén. Ana comenzó la canción reguleras. Luego lo enderezaron y no fue mal. José Mota, digo Manu, les dijo que habían entendido bien la canción.

Los concursantes han rodado un corto. Es la historia de Ana Guerra que abre la puerta del baño y cada vez que lo hace aparece una escena diferente. Black Mirror mezclado con American Horror Story es una mierda al lado de esta versión distópica de encontrarse al niño pelándosela como un mono en el retrete.

Roi cantó en solitario. En el pase de micros parecía Aznar intentando hablar inglés. Así que como no vocaliza la profesora de canto le hizo cantar con dos especies de consoladores en vibrándole en la cara. Joder. Qué miedo, abres la boca de más y te preña un aparato de esos.

Leal se dirigió entonces a Amaia y le dijo elegantemente “has tenido un par de días regulares”… y antes de que pudiera el presentador acabar de hablar ella dijo: “Sí, he tenido un poco de diarrea”.

Gracias por los detalles, Amaia.

– Sí, he tenido diarrea, y los tropezones salían como chocolate al baño María, el olor de mi mierda podría haber matado a la caca del whatsapp, he cagado el alma y ni el diablo ha tenido cojones a cogerla.

Y así.

Lo de Amaia y Alfred es amor y lo sé porque Alfred se acercó a ella y la abrazó y consoló sabiendo que estaba con diarrea. Un consejo: nunca abracéis a una persona con diarrea. Es como apretar un bote de ketchup lleno con la tapa abierta.

Pero sí: es una prueba de amor. Porque el amor no se demuestra cuando estás guapa y hueles bien y el entorno es maravilloso y los pajaritos cantan. La dureza del amor se demuestra como la de una viga: cuando está bajo presión.

Pero no sé por qué elucubro, porque ella misma contó en la academia a sus compañeros: “Me he tirado un pedo me ha durado unos 15 segundos. Creo que ha sido el pedo más largo de mi vida”.

Amaia: te amamos.

“Un escenario es algo sagrado y cuando se pisa se tiene que hacer con garra, pensando ‘soy la hostia'”, dijo Mónica Naranjo. Joder, pues salir a un sitio sagrado pensando que eres la hostia, lo mismo un poco sacrílego sí que es.

Total, que Leal anunció que el representante de Eurovisión de este año saldrá de OT. Estaba Leal más emocionado que nadie en ese plató. Lo mismo cuando dijo aquí se refería a él mismo.

Como todos los concursantes se quedaron más fríos que con un calipo metido por el culo, Leal les pidió que dijeran algo. Pasaron como de agarrar un trozo de pollo con las nalgas y meterlo en un estanque de cocodrilos. Al final le cayó el marrón a Ana Guerra, pero no pudo decir nada porque le dieron tres micros y no funcionó ninguno.

Y a la vuelta de un vídeo el micro que no funcionaba era el de Leal. Si la gala dura un poco más La 1 no vuelve a tener sonido hasta la semana que viene.

Y EL EXPULSADO FUE… ¡¡RICKY!! Eso sí, por sólo un 47% de los votos, así que estuvo la cosa muy igualada.

La expulsión de Ricky desató los lloros. La gente se quedó triste. Pero triste que en la muerte de la madre de Bambi a su lado eran todo risas.

Por supuesto le cantaron eso de “te quieeeerooooo, te quieroooooooooooo”. A Nerea casi le da un síncope de la pena cuando se despidió. Joder, es que casi lloro yo. Menos mal que tengo menos sentimientos que un gato de escayola y al final no.

FINALISTAS A FAVORITO FUERON: ALFRED, AMAIA Y AITANA. Poca novedad, oiga. Y la favorita fue… ¡Amaia!

Bustamante valoró a Aitana: “Desde que yo te descubrí hace bien poco…“, comenzó diciendo el muchacho, que al parecer descubrió América, la Penicilina, a Aitana y hasta al asesino de Kennedy, descubrió.

Manu valoró a Cepeda: “Siempre te ha venido bien cantar solo. Pero llega un momento en el que se necesita más. Igual exigimos más a los que tienen más que ofrecer…”. Joder, que rollo de tío, que aburrimiento. Le propongo para abandonar el jurado.

El caso es que a Cepeda le nominaron de nuevo.

You habló con Raoul. “Me pones cara de nominado“, le dijo. Joder, ¿la cara de nominado cómo es? El caso es que cruzó la pasarela.

Manuel valoró a Mireia. “No hay nada negativo que pueda decir de tu actuación”, le dijo, peeeero le achacó no haber aportado nada más, así que la nominaron.

Mónica valoró a Agoney. Le regaló los oídos y lo mandó a cruzar la pasarela.

You a Roi. “Te ha tocado una canción bella, frágil, evocadora, nostálgica… pero si esta canción pudiera hablar te preguntaría por qué la has tratado de forma tan ruda”. Creo que You ha tenido sexo con canciones, no oyendo canciones. Con ellas. Hasta el fondo y sin avisar. Canciofilia. Nominó a Roi.

Mónica valoró a Nerea. “Dentro de 20 años si sigues entrenando será una canción brillante“; joder, qué forma de dar ánimos. Va, Nerea, que lo tienes ya casi hecho. Antes sale de la cárcel un atracador de bancos que tú de los entrenamientos. Cruzó la pasarela.

“No sé quién ha dicho eso pero es un verdadero imbécil, la verdad“, dijo Mónica como añadidura a no me enteré muy bien qué. Pero cuando Mónica Naranjo dice “imbécil” yo me pongo burro.

Bustamante valoró a Alfred. “Parece como si viviera dentro de ti un crooner de los 60. Tu swing tiene más años que tú”, le dijo. TOOOONGOOOOO Alfred está poseído y un espíritu canta por él y eso es trampa.

Mónica valoró a Miriam. “Cada vez te vemos más perdida, más perdida”, le dijo. Joder, pues que le pongan un GPS. “Te vamos a hacer un favor y te vamos a nominar para que puedas elegir la canción que te guste”. Eso es un eufemismo y lo demás son tonterías.

– Y voy a darte unas mojás de navaja en el píloro, pero por hacerte un favor, para que puedas enseñarnos lo bonita que tienes la langre cuando se derrama en el suelo.

Ana Guerra fue valorada por José Mota…. digo Manu. Que había cantado muy bien y patatín y patatán.

LOS PROFESORES SALVARON A ROI.

LOS COMPAÑEROS SALVARON A… ¡¡MIRIAM!! Me dio penica porque:

a) Cepeda pensaba que se libraba, pero no.

b) A Mireya sólo la votó Ana Guerra.

ASÍ QUE NOMINADOS QUEDARON CEPEDA Y MIREYA.