Lo mejor del tenis mundial

Nadal recupera el trofeo que perdió en un taxi hace 4 años

Cuando Nadal habla todo el mundo lo escucha. Hace unos días, mientras disputaba el Open de Australia, Rafa explicó una curiosa anécdota en un chat. Dijo que había extraviado un trofeo en un coche y, por tanto, le faltaba en sus vitrinas. Y confesó el deseo de tener, al menos, una copia del mismo. La verdad, resulta difícil olvidarse una pieza de ese tamaño (la podéís ver en la foto).

Los hechos se remontan a hace cuatro años. Entonces Nadal, de 19, perdió el trofeo conquistado en Acapulco al dejarlo olvidado en un taxi en Ciudad de México. En 2005 Nadal venció a Albert Montañés en la final de Acapulco y sumó entonces su tercer título de la ATP.

Eran otros tiempos. Con aquel triunfo por 6-0, 6-1 en 51 minutos, Rafael Nadal sumó 1.135 puntos en la clasificación de la ATP, ocupando la trigésima posición.

El director del Abierto de Tenis de este país, Raúl Zurutuza, ha reaccionado y ha asegurado al tenista que le enviará rápidamente una réplica.

Es más, Zurutuza, es optimista de cara a contar con Nadal en el futuro, ahora que el torneo da 500 puntos al campeón. “En los últimos años la organización del abierto lo ha invitado siempre e insistiremos en hacerlo en próximas ediciones”.

Los miedos de Nadal

En una entrevista que publicó El País hace unos días descubrimos un aspecto muy personal de Rafa Nadal. El Extraterrestre demuestra ser muy humano y muy sincero. Nadal no teme a ningún adversario en el tenis. “En el tenis no se puede tener miedo porque sólo es un juego”, afirma. Pero otra cosa bien distinta es la oscuridad.

“Quedarme solo en casa no me gusta nada. Si mis padres han salido a cenar, irme a mi cuarto, apagar las luces y echarme a dormir es imposible. Es imposible que dure un minuto. Si hago eso, no duermo en toda la noche. Ruido por todos los lados… Me quedo en el sofá, con las luces y la televisión encendidas. De pequeño, me costaba mucho: me iba a dormir y a la media hora…, pasillito y a la habitación de mis padres”.

De sus rivales quien más “miedo” le da es Federer. “Él sólo puede perder contra algunos: Cilic, Djokovic, Murray, Tsonga y yo, espero. Es el más completo, pero le puede pasar factura, igual que a mí, llevar cinco años arriba”.

En clave muy personal Nadal cuenta también que está haciendo votos para mejorar su desorden. “Mi problema es que tengo muchas cosas. Llego con tres bolsas de ropa porque me he ido un mes, con el ordenador, la Play… Llego a mi cuarto, está impecable y al rato ya no está tan impecable. Mi madre, la pobre, se habrá pegado unas horas de trabajo y en poco tiempo ve que todo se ha ido al traste.

Nadal espera que este año pueda “aguantar el nivel de siempre, mental y tenísticamente, ahí tan arriba, va a ser muy complicado. Todos tenemos que tener bien claro que lo que he hecho en los últimos cuatro años es muy difícil de repetir. Uno nunca sabe cuándo puede tener un bajón. Ojalá no pase este año. Pero, cuando uno lleva tiempo ahí, es normal que empiece a tener alguna laguna”.

Nadal jugará en Barcelona

¡Enhorabuena! Podremos ver a Rafa Nadal jugando en casa, en el Godó, en Barcelona. Será fiel a su cita en la tierra de la Ciudad Condal. Allí lo veremos del 20 al 26 de abril, según ha confirmado la organización.

Nadal se ha llevado en Condé de Godó las últimas cuatro temporadas; el único tenista de la historia que lo ha conseguido. Allí Ha ganado 21 de los 22 partidos que ha disputado. De hecho siempre que es campeón en Barcelona luego gana Roland Garros. Es una muy buena noticia.

Nadal lo califica como “uno de los grandes torneos de la temporada de tierra batida”.

“La calidad de los tenistas que juegan cada año lo convierten en un torneo especial y de referencia mundial. En mi caso, además, la motivación es muy especial porque es un torneo que se juega en casa, que organiza mi club y en el que he tenido el privilegio de ganar en los cuatro últimos años”, declaró Rafa Nadal.

Nadal, el mentalista

Músculos, brazo y piernas. Pero, sobre todo, cabeza. Fuerza mental y creencia ciega en las propias posibilidades. Por eso gana Rafa Nadal.

Se lo escuché a Boris Becker hace unos años. Entre los 10 primeros jugadores del ranking mundial el nivel tenístico es muy parejo. Lo que marca la diferencia para estar entre los tres primeros, ganar torneos y ser campeón de un Grand Slam es la mentalidad. Sé me quedó grabado. Pienso que tiene razón. Cualquiera que practique deporte lo sabe.

En eso Nadal es un as. Todos lo intuimos. Toni Nadal, su tío y entrenador, lo sabe con absoluta certeza. Esto es lo que responde a Emilio Pérez de Rozas sobre el quinto set de Australia en una entrevista que publica en el Periódico de Catalunya. “…en tales circunstancias, cualquier partido cobra una dimensión más mental que física y, si llega ese momento, Rafa es el mejor, mentalmente es muy fuerte, mucho”.

En la entrevista también alude a que cree en si mismo. “Traté de ser su Obama particular. Le repetí mil veces el mensaje yes, we can porque, si alguien puede hacer realidad ese mensaje, ese es Rafael. Con él, podemos. Fue una manera como otra cualquiera de decirle que pensase en positivo y que era una gran oportunidad de hacer historia”. El mensaje, desde luego, caló. Y pudo. “Como siempre, con entereza y fe”.

Pensamiento positivo. Es una de las claves. Toni va y viene durante el partido.“Habló un minuto con él y me voy; vuelvo al rato y le comento otra cosa; regreso y le recuerdo tal detalle”, dice Toni.

Comunicación breve y precisa. Lo justo para activar el chip mental. De ahí la orden sale clara al sistema nervioso central. A las piernas, al brazo izquierdo… Y zas, golpes ganadores. Y victoria. Por eso Nadal, y ningún otro, es el número uno y tiene ya un oro olímpico y 6 Grand Slam.

Triunfos de Nadal= más turistas

La imagen de Nadal vende un montón. Es el deportista español más buscado en Internet. En facebook arrasa. Y no sólo en el mundo virtual, también en el real. Sus triunfos, su manera de ser, su presencia son un reclamo publicitario. Total: todos lo quieren para vender más y mejor.

Nada más aterrizar desde Australia con más de 30 horas de vuelo y el cansancio de haber jugado el Open de Australia, se sometió a una intensa sesión fotográfica para el anuncio de un banco. Y en ocho horas, grabó cuatro spots para la televisión. Un monstruo.

Por lo que cuentan, Nadal tenía un sí para todo. Sonriente y complaciente. Un señor. Un campeón.

Donde se frotan las manos es en Mallorca. Desde Melbourne, Rafa decía a todos sus internet-fans que “su isla” es lo mejor que hay en el mundo y que es lo que más echa de menos cuando viaja por el mundo. Nadal vuelve a ser la imagen promocional de las Islas Baleares, años después. En los próximos meses, su estampa se verá por todas partes en Alemania, Reino Unido y la península.

El triunfo en Australia y todos los que vengan “son la mejor noticia que podríamos tener”, dicen en la consejería de Turismo de las Illes Balears, pocos días después de presentar la campaña en Fitur. Aquí ven el deporte y , sobre todo, el negocio.

“La decisión de adoptarlo como embajador en los mercados emisores fue totalmente acertada ya que su imagen en esos países, que era muy potente, ahora se verá acentuada”. Pues sí que saben. Han apostado a caballo ganador. Lo contrario sería absurdo. Tener a un patrimonio como Nadal y no aprovecharlo

¿Hay algo mejor que un Nadal-Federer?

Ganó Rafa. Y me alegro. Pero ganó el tenis, el deporte, el reconocimiento, la amistad, la nobleza. ¡Qué hermoso epílogo de la final del Open de Australia! Nadal y Federer, abrazados. El mallorquín consolando al suizo, roto por dentro, en un mar de lágrimas. Y las de Rafa a punto de brotar. Sentimientos a flor de piel.

Y una copa, jamás ganada por ningún español. El sexto Grand Slam para Nadal, tras cuatro Roland Garros y un Wimbledon. El primero sobre el cemento de Melbourne. Con el oro olímpico y el número 1 del mundo, más reforzado en el ranking, la supremacía del tenis es suya. El mejor de la Tierra.

Por eso lloraba Roger, porque se le escapa un sueño. Jugaba para ganar su 14º Grand Slam y en un territorio muy especial para él donde en 2004 se convirtió en el number one. El nuevo dueño de la nueva era de la raqueta se llama Rafa Nadal. Se acabó la transición. El rey es ahora Rafa. Federer sabe que, de momento, ha entregado la corona a su sucesor.

Lo ha hecho con honor, como un caballero, ante todo el mundo como testigo. Llorando. Con él, también lloré ante la pantalla, como muchos de vosotros. Cuánta emoción. Las lágrimas de Federer eran las mías, las nuestras. Las de cualquiera que viera la estampa. Todo un campeón, posiblemente el mejor de la historia, entregado a la evidencia.

“Siempre es especial jugar contra Federer”, declaró Rafa. Le abrazó y luego le dedicó lo mejor de su discurso. “Lo siento por hoy. Sé realmente lo que siente y lo duro que es, pero tú eres el mejor de la historia y seguro que igualarás los 14 (Grand Slam) de Sampras. Me encanta jugar contra ti y te deseo lo mejor para el resto de la temporada”.

“La rivalidad de Rafa y Federer”, reflexiona Carlos Moyà, ex número uno y finalista en Melbourne en 1997, “es impresionante. Se muestran casi infalibles y sus partidos quedarán para la historia: están condenados a enfrentarse”, escribe J.J. Mateo en El País. Y es así. Nos han regalado bellísimos momentos de tenis, en todos los rincones del planeta y en todas las superficies, tierra, hierba y cemento. Con una deportividad y una humanidad exquisitas. Muchas gracias. Muchas veces.

¿Federer o Nadal? Una nueva era, en juego

Vuelve una gran final. De campanillas. Un partidazo nos espera en las antípodas. Nadal contra Federer. El Open de Australia corona a su campeón. ¡Cuantos nervios!

El pronóstico es bien incierto ¿Ganará Nadal o Federer? El corazón me dice que ganará Rafa; la cabeza, Roger.

Creo que estamos en un partido crucial. No sólo está en juego un torneo muy importante, uno de los cuatro grandes. Sería el primer Grand Slam para Nadal en pista rápida. Y el número 14, en total, para Federer. Igualaría así la marca suprema de Pete Sampras. Ambos se juegan mucho.

Tanto que me atrevería a decir que lo que está en juego es la nueva era del tenis mundial. Si Nadal se sobrepone al esfuerzo titánico del partido contra Verdasco (5 h y 14 minutos) y vence a Federer, lo habrá tumbado (casi) para siempre. Noqueado. Coco comido para los restos. Nadal enlazaría tres victorias imponentes sobre el elegante suizo: Roland Garros, Wimbledon y Australia. Tres superficies: tierra, hierba y pista dura. Tras arrebatarle el número 1 en agosto, el golpe moral definitivo.

Federer tiene una oportunidad histórica de resarcirse del mal manacorí que le azota en las últimas temporadas (12-6 en su cómputo particular para Nadal), aunque su rivalidad sea muy sana. Son excelentes deportistas. Dos caballeros. Federer no disputa sólo un gran título. Su mente, su ilusión, sus ganas estarán en vilo en la pista.

Sabe bien que este encuentro es crucial para su futuro. Que si gana a Nadal se meterá de lleno en la reconquista de su trono. Podrá pensar que Nadal no es invencible para él. Que puede volver a ser el rey. Pero si cae, ¡Ay si pierde! También sabe que le costará mucho más reponerse.

Veremos quien aguanta mejor, si las piernas a Nadal o la cabeza a Federer. Seguro que será un espectáculo superior. Siéntense y disfruten.

Le encantan la LOVG, Messi y los cookies

Como os decía en otro post, Rafa Nadal se ha desnudado en su blog de la edición on line del diario Herald Sun de Melbourne. Ahí van otras de sus confidencias a los internautas.

¿Messi o Cristiano? Su futbolista ideal ahora mismo es Leo Messi, aunque le encanta Cristiano Ronaldo.

Le chiflan los musicales. “En Nueva York siempre intento ir. En 2008 vimos El Rey León“.

Música preferida. Escucha un montón para distraerse. Muchísima música en español, sobre todo de La Oreja de Van Gogh, de quienes tiene todos los discos. Espera ir a verlos a un concierto “pronto”.

¿Qué echa más de menos? La isla de Mallorca. “Creo que es el mejor lugar del mundo”.

¿Qué lee? El niño con el pijama de rayas.

Le gustaría…Ser compañero de Federer en dobles en el futuro. “Sería muy divertido. Se lo preguntaré”.

¿Qué le mola un montón? El helado de nata con cookies.

¿Un deseo? “Que no haya guerras”.

Ídolos. Admira a su tío Miguel Ángel, jugador de fútbol que jugó en el Barcelona, en el Mallorca y en la selección.

¿Juega al fútbol? “Siempre que puedo. Y si no puede hacerlo físicamente pues en el mundo virtual con la Pro Evolution Soccer”

¿Equipo preferido? Real Madrid. De los extranjeros “el Manchester United”.

Jugar en el infierno

Nadal tomará buena nota de lo que le ha sucedido a Djokovic. Tuvo que retirarse por el calor sofocante con calambres en brazos y piernas. Tras aplicarse hielo y masajes periódicamente tiró la toalla. En Australia es verano y las temperaturas, un horror. El termómetro anda por encima de los 50º centígrados. Y en momentos puntuales vimos el mercurio por encima de los 60º.

En esas circunstancias y con un esfuerzo máximo, los organismos se resienten. Incluso para una máquina física (casi) perfecta como es Nadal. O Verdasco. Es luchar contra el contrincante y contra los límites del propio cuerpo. A Rafa le toca el turno de tarde. Y si hace sol, tendrá un rival añadido en la pista. Deberá comer bien, hidratarse mucho, beber abundante agua, poco a poco y continuadamente.

Seguro que lo vemos con un platanito al lado. Le dará bocaditos, como siempre. Pero está vez será muy necesario su aportación. Es un alimento rico en potasio, hidratos y glucosa. Le sirve para evitar rampas, dosificar el sudor y alimentarse.

Todo ello muy necesario en la dura batalla por meterse en las semifinales. Enfrente tendrá al francés Gilles Simon, en la Rod Laver, sexto cabeza de serie. El tenista mallorquín tiene un balance de dos victorias a uno frente al galo. Ya le ganó el año pasado en Melbourne. Pero es un muy buen jugador. Prueba de ello es que el francés batió a Nadal en las semis del último Masters de Madrid por 3-6, 7-5, 7-6.

Nadal está estupendo en Australia. Parece haberse recuperado fantásticamente bien de la lesión y no ha cedido un set en el torneo. Es su primera gran prueba de la temporada y dice que está jugando a mejor nivel que en el 2008. A ver qué ocurre. Siguiendo la filosofía de Rafa: punto a punto, hasta el final.

El Matador contra Mano de Piedra

Ha pasado casi medio año. Y Rafa Nadal vuelve a verse las caras contra Fernando González. O lo que es lo mismo el Matador contra Mano de Piedra. La última vez que jugaron fue de muy grato recuerdo para Rafa. Fue en Pekín en el duelo por el oro en los JJOO. Un partido para la historia. Nadal arrolló al chileno en tres sets y tocó el cielo olímpico.

El balance favorece al tenista mallorquín por 4-3, quien ha ganado los últimos tres enfrentamientos. Pero González llega a los octavos del Open de Australia con muchas ganas de revancha. En cuartos de este mismo torneo ya apeó a Nadal hace dos años. Rafa tendrá que vigilar especialmente la derecha del chileno, diabólica y potente si le entra. Por el contrario, González tiende a tener bajones mentales que le hacen irse del partido o lanzar la toalla en algunos juegos.

El de Santiago de Chile espera con ganas el match. “Ahora estoy entusiasmado de jugar contra Rafa. Es un Grand Slam y una ocasión ideal para enfrentarme con el número uno del mundo. Hay que luchar y afrontar lo que viene, este deporte es así”.

Nadal también elogió a su contrincante: “Fernando es un jugador peligroso. Vendrá con una confianza inmensa (tras ganar a Gasquet en 5 sets), por lo que habrá que estar muy atento, jugar muy agresivo y a ver si puedo tener un gran día e intentar ganar. Tiene una gran derecha, un gran saque, y juega con mucha garra”