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Camisetas para la historia. El extraño homenaje de Bolivia a Uruguay en 1930

Imagen de la selección boliviana en 1930 (FIFA).

Imagen de la selección boliviana en 1930 (FIFA).

Los Mundiales suelen ser una fuente inagotable de anécdotas. El tema de las camisetas no es ajeno. En esta ocasión vamos a viajar a la primera de las citas mundialistas para hablar de un uniforme muy curioso, que seguro que os llamará la atención.

La primera cita mundialista de la historia fue eminentemente latinoamericana, ya que sólo cuatro países europeos participaron: Francia, Bélgica, Rumanía y Yugoslavia (que acabaría cuarta). El resto pertenecían al continente americano.

Uno de ellos era Bolivia, país que repitió en 1950 pero que luego no volvería a presentarse en una fase mundial hasta 1994 (y no lo ha vuelto a hacer). En la actualidad, Bolivia, como sabéis los hinchas del fútbol, viste con camiseta verde y pantalón blanco, pero en 1930 se presentó con un uniforme diferente: camiseta blanca y pantalón negro.

La foto del error (FIFA).

La foto del error (FIFA).

Los jugadores de Yugoslavia, los primeros en enfrentarse a Bolivia, quedaron algo sorprendidos al ver que los jugadores tenían, cada uno, una enorme letra impresa en su camiseta: una “V”, una “A”, una “G” por ahí, el portero una “R”… todo quedó claro cuando los jugadores se pusieron en fila y se pudo comprobar que juntos, sus uniformes formaban la frase “VIVA URUGUAY”. El detalle fue muy bien recibido por la afición local y fue muy aplaudido.

El problema es que cuando posaron en la habitual formación de antes de los partidos, uno de los jugadores (una de las tres “U”) se despistó y no llegó a tiempo, por lo que la foto de formación quedó con un curioso “VIVA URUGAY”. Los andinos cayeron por 4-0 en ese partido. Luego jugarían contra Brasil, ya con otros uniformes (azules) y perdieron 2-0, quedando eliminados.

Os dejo con este bonito documental sobre la cita de 1930.

Hasta mañana.

Qué fue de… Federico Magallanes: otro aspirante al título de peor fichaje de la historia del Madrid

Cromo de Magallanes para el Mundial de 202 (PANINI).

Cromo de Magallanes para el Mundial de 202 (PANINI).

Fichajes fallidos hay a paladas en el fútbol español. Los grandes, como bien sabéis, no se libran de estos fiascos. Hoy vamos a hablar de uno del Real Madrid. Federico Magallanes.

¿Quién era?: Un delantero urugayo de los 90 y la pasada década.

¿Por qué se le recuerda?: Pues por su paso por equipos españoles como el Real Madrid, el Sevilla o el Racing de Santander, con bastante más pena que gloria, amén de por ser internacional con su país.

¿Qué fue de él?: Se retiró en 2009 en las filas del Mérida. En la actualidad, trabaja con el poderoso representante uruguayo Paco Casal.

¿Sabías qué…?: Magallanes llegó al Madrid en junio de 1998, tras una buena temporada en el Atalanta italiano. El problema para él es que llegó con José Antonio Camacho como técnico, y como quiera que el ciezano sólo duró 22 días en el banquillo blanco, Magallanes quedó relegado al ostracismo con la llegada de Hiddink.

– No llegó a debutar en partido oficial con el Real Madrid.

– Magallanes se ganó durante su carrera cierta fama de gafe, ya que protagonizó cinco descensos: Atalanta, Racing, Venezia, Torino y Eibar.

– Con Uruguay jugó la Copa América del 99 (donde los charrúas fueron subcampeones) y en el Mundial de 2002.

– En el primer partido de la Copa América del 99 vio la roja.

Magallanes, el día de su presentación con el Sevilla (Archivo 20minutos).

Magallanes, el día de su presentación con el Sevilla (Archivo 20minutos).

– Marcó los penaltis decisivos de su selección, en aquella cita, en cuartos y en semifinales.

– El Sevilla lo contrató tras traspasar a José Antonio Reyes al Arsenal, pero Magallanes sólo jugó cinco partidos y marcó un gol.

– Salamanca, Villarreal, Oviedo (con el Racing) y el propio Racing (con el Sevilla) fueron los equipos que encajaron goles de Magallanes.

– Parte de la culpa de su irregularidad la tuvieron también las lesiones que sufrió a lo largo de su carrera.

– Es de la misma quinta que otro enorme talento uruguayo de mucha irregularidad: Álvaro ‘el Chino’ Recoba.

Biografía, palmarés, estadísticas: Gerardo Federico Magallanes González nació en Montevideo, Uruguay, el 28 de agosto de 1976. Formado como futbolista en Peñarol, debutó con los aurinegros con 18 años. Dos años después, se fue al Atalanta de Bérgamo, en Italia, donde pasó dos temporadas. Fue entonces cuando recaló en el Real Madrid, donde apenas jugó. En 1999 llegó al Racing de Santander, donde estuvo hasta 2000, cuando se fue al Defensor Sporting. Luego estuvo un año en el Venezia, luego otro en el Torino y después recaló en el Sevilla, donde pasó otra temporada. Luego se fue al Eibar y en 2006 recaló en el Dijon. Su último equipo fue el Mérida, donde se retiró en 2009. En su palmarés tiene tres campeonatos de Uruguay. Con su selección jugó 26 partidos y marcó seis goles.

Os dejo con un vídeo homenaje a Magallanes:

Saludos.

Qué fue de… 'el Rifle' Pandiani: siempre goles, siempre compromiso

Pandiani celebra un gol en un partido de la UEFA entre el Livorno y el Espanyol en 2007 (Archivo 20minutos).

Pandiani celebra un gol en un partido de la UEFA entre el Livorno y el Espanyol en 2007 (Archivo 20minutos).

Pues hoy vamos a hablar de un súper clásico de nuestra Liga, de reciente retirada, pero de interesante recuerdo, por ser un prolífico goleador. Sin más, os presento a Walter ‘el Rifle’ Pandiani.

¿Quién era?: Un delantero uruguayo de los 90, la pasada década y primera mitad de ésta.

¿Por qué se le recuerda?: Como os decía, por ser un muy prolífico goleador de la Liga española, vistiendo las camisetas de equipos como el Dépor, el Mallorca, el Espanyol, el Osasuna o el Villarreal.

¿Qué fue de él?: Se retiró el año pasado en el Miramar Misiones de su país. En la actualidad, reside en Barcelona, donde entrena al juvenil A del Club Deportivo Masnou. Lo podéis seguir en Twitter, donde es muy activo.

¿Sabías qué…?: Empecemos por lo reciente. Pandiani está muy volcado en las carreras de sus hijos. Walter Ezequiel, el pequeño, está a sus órdenes en el CD Masnou.

Nico, su hijo mayor, es jugador del Marino de Luanco asturiano. Padre e hijo jugaron juntos en el Atlético Baleares y en el Miramar Misiones uruguayo. Se llevan 18 años de diferencia. En este enlace podéis ver una foto de su primer partido como compañeros en Uruguay.

– Es el uruguayo que más partidos ha jugado en la historia de la Primera División española: 279.

– En cuanto a goles, es el segundo urugayo más goleador de la historia del campeonato, con 82 tantos y sólo superado por el gran Diego Forlán (128).

Pandiani, antes de tomar un avión hacia Glasgow, donde jugó con Espanyol la final de la UEFA de 2007 (Archivo 20minutos).

Pandiani, antes de tomar un avión hacia Glasgow, donde jugó con Espanyol la final de la UEFA de 2007 (Archivo 20minutos).

– Sus temporadas más goleadores fueron la 2002/2003 y la 2003/2004, con 13 goles en cada una (con el Mallorca y con el Dépor, respectivamente).

– Acudía a entrenar conduciendo un camión. Mejor dicho, la cabina de un camión.

– En mayo de 2007, en las filas del Espanyol, logró un hat-trick ante el Real Madrid, en la victoria de éstos por 4-3 en el Bernabéu.

– En la temporada 2006/2007 acabó como máximo goleador de la Copa de la UEFA.

– En el Osasuna-Real Madrid de la temporada 2010/2011, tuvo un comentado enfrentamiento con Cristiano Ronaldo. En un principio, se dijo que durante una discusión, el luso le preguntó con sorna al uruguayo “¿Cuánto cobras?”, a lo que Pandiani le respondió “No sé, pero gano los mismos títulos que tú últimamente”. Pandiani desmintió este diálogo.

– Posteriormente, Pandiani se despachó con Ronaldo: “Cristiano lo que debe hacer es aprender del mejor jugador del mundo que es Messi, como regatea, como juega… y dejar su actitud chulesca”. “Como futbolista es un fenómeno, pero para hacer las cosas que hace igual le falta algún tornillo”, añadió.

Biografía, palmarés, estadísticas: Walter Gerardo Pandiani Urquiza nació el 27 de abril de 1976 en Montevideo, Uruguay. Debutó como profesional en el Progreso en 1995. Dos años después se fue al Basañez y la temporada siguiente firmó por Peñarol, donde estuvo dos temporadas. En 2000 llegó a Europa para jugar en el Deportivo de La Coruña. En la temporada 2002/2003 estuvo cedido en el Mallorca. En 2005 se fue al Birmingham City y al año siguiente fichó por el Espanyol. Una temporada después, se fue al Osasuna, donde estuvo cuatro temporadas. En 2011 regresó al Espanyol y al año siguiente se fue al Villarreal. En 2013 tuvo una breve experiencia en el Atlético Baleares y su última experiencia fue en el Miramar Misiones de su Montevideo natal, donde se retiró. En su palmarés tiene una liga uruguaya con Peñarol, tres Copas del Rey (una con el Dépor, otra con el Mallorca y otra con el Espanyol) y una Supercopa de España con el Dépor. Con su selección jugó cuatro partidos.

Os dejo con un recopilatorio de goles del Rifle:

Hasta mañana.

Qué fue de… Pablo García: garra uruguaya en grandes de España

Pablo García, en un entrenamiento con Osasuna en 2004 (Archivo 20minutos).

Pablo García, en un entrenamiento con Osasuna en 2004 (Archivo 20minutos).

Pues vamos a seguir esta semana con un jugador de un país al que admiro mucho futbolísticamente (si me seguís en Twitter, quizá me hayáis leído decir que tras España, siempre voy con Uruguay). Lo tuvimos en varios equipos españoles y, aunque lejos de otros talentosos jugadores de su país, siempre demostró carácter, lucha y entrega. Es Pablo García.

¿Quién era?: Un centrocampista defensivo uruguayo de los 90 y la pasada década.

¿Por qué se le recuerda?: Pues en España, sobre todo por su paso por equipos como el Real Madrid, y el Osasuna, donde dio su mejor resultado. Además, jugó en el Celta, en el Murcia y en el filial del Atleti.

¿Qué fue de él?: En 2014 se retiró en las filas del Skoda Xanthi griego. Estuvo un mes de segundo entrenador del PAOK. En la actualidad sigue residiendo en Grecia, donde confiesa que se quedó por sus hijos, que han hecho su vida en el país heleno. Tiene dos proyectos entre manos: crear una escuela de fútbol para niños en Grecia y sacarse el carné de entrenador. Todo esto y mucho más lo cuenta en esta excelente entrevista radiofónica para el programa de radio uruguayo Los Embajadores del Gol.

¿Sabías qué…?: En Uruguay es conocido como ‘el Canario’.

– En España adquirió cierta fama de jugador duro en el terreno de juego.

Pablo García, con el Real Madrid en un partido de Liga de Campeones en el Bernabéu, en noviembre de 2005, ante el Olympique de Lyon (Archivo 20minutos).

Pablo García, con el Real Madrid en un partido de Liga de Campeones en el Bernabéu, en noviembre de 2005, ante el Olympique de Lyon (Archivo 20minutos).

– El entrenador mexicano Javier Aguirre fue uno de sus máximos valedores cuando estuvo en el Osasuna.

– El Real Madrid pagó por él 5 millones de euros, pero su rendimiento no fue el esperado.

– Llegó al Real Madrid junto a su compatriota Carlos Diogo.

– Tiene un hijo nacido en Uruguay, una niña nacida en Venecia, y otro niño nacido en Murcia. Además, tiene un hijo mayor, de su primer matrimonio, nacido en Uruguay.

– Su última experiencia futbolística fue la mejor: en el PAOK de Salónica, donde cuajó sus mejores años y donde se convirtió en ídolo absoluto de la afición del equipo albinegro.

– En sus primeros seis partidos con el PAOK, vio tres tarjetas rojas.

– En 2012 aceptó una bajada de salario para renovar con el PAOK, que estaba en crisis.

– Con Uruguay jugó el Mundial de 2002 y las Copas de América de 1999 y 2007.

Biografía, palmarés, estadísticas: Pablo Gabriel García Pérez nació en Pando (Uruguay), en 11 de mayo de 1977. Debutó como profesional en 1996 en el Montevideo Wanderers. Al año siguiente fichó por el filial del Atlético de Madrid y fue cedido a Peñarol. Tras dos años en el At. Madrileño, se fue al Milan en 2000. En 2002 fue cedido al Venezia y ese verano regresó a España para jugar en el Osasuna. Tres años después lo fichó el Madrid. Tras una temporada en el equipo blanco, fue cedido una temporada al Celta y otra al Real Murcia. En 2008 se desvincula del Madrid para firmar por el PAOK de Salónica griego. Tras cinco temporadas, firma por el Skoda Xanthi, donde cuelga las botas en 2014. Con su selección jugó 66 partidos y marcó dos goles.

Os dejo con un vídeo tributo a Pablo García en su época en Grecia:

Saludos y hasta mañana.

Quién fue… José Nasazzi: el primer dueño del bastón que marca al otro campeón del mundo

José Nasazzi, con la camiseta celeste de Uruguay (WIKIPEDIA).

José Nasazzi, con la camiseta celeste de Uruguay (WIKIPEDIA).

En los sucesivos viernes en los que toque fútbol vamos a aproximarnos un poco a historias relacionadas con la Copa del Mundo, que está a la vuelta de la esquina, como bien sabéis. Hoy os hablaré de un jugador cuyo nombre ha salido en un par de ocasiones y del que siempre he querido hacer un artículo. El problema es que no es que tenga una vida realmente azarosa, pero me sirve como excusa para contaros otra cosa, bastante divertida, que también alguna vez hemos comentado de pasada. ¿Quiénes son los protagonistas? Pues José Nasazzi y su bastón.

Nacido en Montevideo, Uruguay, el 24 de mayo de 1901, José Nasazzi Yarza era hijo de Giuseppe, un italiano de Milán, y María, llegada a América desde el País Vasco. Empezó a jugar al fútbol de manera profesional en 1918, en las filas del Lito. Dos años después se fue al Bella Vista, donde pasó diez años. En 1933 fichó por el Nacional y allí se retiró en 1937.

Pero más allá de su desempeño como jugador de club (ganó dos Ligas), Nasazzi es famoso porque capitaneó, en 1930, a su selección en el primer Mundial de la historia, disputado precisamente en Uruguay. Y como bien sabéis, los anfitriones lograron alzarse con el primer trofeo y José Nasazzi, como capitán, fue el primero en levantarlo.

Nasazzi, apodado ‘el Mariscal’ por sus dotes de mando en la defensa y que acabó su carrera sumando dos medallas de oro olímpicas y cuatro Copas de América, fue entrenador tras su retiró, en concreto de la selección urugaya, a la que dirigió entre 1942 y 1945. Falleció en Montevideo el 17 de junio de 1968. El estadio del Bella Vista lleva su nombre.

Pero el nombre de José Nasazzi sigue vigente por una cosa muy curiosa, un trofeo no oficial (e inexistente como tal) que, creedme, es bastante divertido de seguir: el Bastón (o Batuta) de Nasazzi.

¿De qué se trata? ¿Cuáles son sus normas? Pues muy sencillo. El primer campeón del Bastón de Nasazzi fue, obviamente, Uruguay. A partir de ese momento, cada vez que Uruguay jugara un partido reconocido por FIFA, pondría en juego el Bastón. Si ganaba o empataba, lo mantenía. Si perdía, la Batuta pasaba a manos del ganador. Para que nos entendamos: es el mismo mecanismo del boxeo y los cinturones de campeón.

Así, las cosas, cuando ganó Uruguay el Mundial de 1930, el 30 de julio de aquel año, se hizo con el Bastón. Lo ostentó durante 403 días, ya que el 6 de septiembre de 1931, los uruguayos perdieron ante Brasil en un torneo amistoso. Brasil, nueva poseedora del Bastón, lo tuvo en sus manos 994 días… y lo perdió a manos de España. El 27 de mayo de 1934, en el Mundial, España derrotó a Brasil por 3-1, convirtiéndose en el primer equipo europeo en poseer la Batuta de Nasazzi. Por desgracia, el honor duró poco: los cinco días que transcurrieron hasta el partido de cuartos de final del Mundial, ante Italia, el 1 de junio. El día anterior jugaron y hubo empate a uno, pero como en aquella época no había tandas de penalti, al día siguiente se jugó un replay en el que los transalpinos ganaron 1-0 y se quedaron el bastón. 166 días después, el 14 de noviembre del 34, Italia perdió en Wembley 3-2 e Inglaterra lograba el bastón. Luego Escocia, Gales, de nuevo Inglaterra, Escocia, otra vez Inglaterra, Yugoslavia, Italia, Suiza, Hungría… y así hasta el año 2014.

Uruguay, en 1926. Nasazzi es el primero por la izquierda, en la fila de los agachados (WIKIPEDIA).

Uruguay, en 1926. Nasazzi es el primero por la izquierda, en la fila de los agachados (WIKIPEDIA).

En la actualidad, el Bastón de Nasazzi está en poder de Rusia. Lo posee desde el 13 de noviembre del año pasado, cuando derrotó a Corea del Sur por 2-1 en un amistoso, que a su vez lo habían logrado cuatro días antes en un amistoso ante Suiza. El pasado 5 de marzo salió airoso de su primera defensa del título, derrotando por 2-0 a Armenia. La próxima tendrá lugar el 26 de mayo en Moscú ante Eslovaquia. Si ganan, lo defenderán el 31 de mayo, en Oslo ante Noruega. Y si vencen los rusos, se jugarán la Batuta de nuevo el 6 de junio en Moscú ante Marruecos… y luego llegará el Mundial. Estaremos pendientes.

Os diré que Brasil es la selección que más veces ha ostentado el Bastón (10), seguida de Inglaterra y Argentina (9), Alemania y Uruguay (8), Fracia, Italia, Países Bajos, Suecia y España (6). España lo ganó en 1934, en 1961, en 1981, en 1986, en 1990 y en 2012 (lo recuperamos en la final de la Eurocopa, ante Italia; lo perdimos justo 365 días después, en la final de la Confederaciones ante Brasil. Como curiosidad, comentaros que el Bastón de Nasazzi lo han ostentado países tan exóticos como Zimbabue o las Antillas Holandesas. Si queréis profundizar más, os recomiendo la web francesa www.nasazzi.com.

Además del Bastón de Nasazzi, hay otra ‘competición’ parecida, que es el Unofficial Football World Championship. Surge del periodista de la prestigiosa revista británica FourFourTwo Paul Brown. Se diferencia de la Batuta de Nasazzi en que en este sí se cuentan los resultados en prórrogas y tandas de penalti y en que la cuenta comienza desde aquel Escocia-Inglaterra de 1873. Según este campeonato (web aquí), la actual campeona es Uruguay. El 30 de mayo defenderá el título en Montevideo ante Irlanda del Norte. España ha sido siete veces campeona según este sistema.

Os dejo con un vídeo del mítico Nasazzi, en un homenaje al Uruguay de su generación:

Espero que os haya gustado. Feliz fin de semana.

Quién fue… Héctor Castro, 'El Divino Manco'

Héctor Castro (WIKIPEDIA)

Héctor Castro (WIKIPEDIA)

Hace ya casi un año que os hablé de Robert Schlienz, aquel jugador que logró ganar un par de Bundesligas pese a haber sufrido varias heridas graves de guerra y un accidente que le costó el brazo. Decía en aquel artículo, erróneamente, que Schlienz era el único internacional con una discapacidad de este tipo. En los comentarios, el lector brodie me corregía con razón y puso sobre la mesa el nombre del protagonista de hoy, al que rindo homenaje: Héctor Castro.

Nacido de padres gallegos en Montevideo el 29 de noviembre de 1904, Héctor Castro se inició en el fútbol en las calles, como tantos grandes jugadores sudamericanos. Empezó a trabajar a los 10 años de edad, con tan mala suerte de que a los 13, sufrió un accidente laboral. Una sierra eléctrica le cortó el brazo derecho unos centímetros por debajo del codo.

En condiciones normales, ahí habrían acabado los sueños futbolísticos de Castro. Pero el joven Castro no se resignó y siguió adelante con su sueño de ser jugador: condiciones no le faltaban, pues era habilidoso, rápido, peleón, incordiante… Así, antes de cumplir los 17 años ya jugaba en el Club Atlético Lito. Sólo dos años le bastaron para que uno de los grandes del fútbol uruguayo, el Nacional, se fijara en él y lo contratara. Tenía 20 años.

En su primer año, Nacional ganó la Liga. Sus actuaciones le valieron una convocatoria con la selección uruguaya, con la que jugó en la Copa América de 1926 y en los Juegos Olímpicos de 1928. Cuatro años antes, los charrúas se habían colgado el oro. Castro se incorporaba a un equipo nacional que contaba ya con algunos de los legendarios jugadores que jugarían el primer Mundial, entre los que estaban el viejo conocido por los lectores José Leandro Andrade o el mítico José Nasazzi, el primer gran defensa sudamericano.

En la cita olímpica de 1928, Uruguay reeditó su medalla de oro. Pero lo mejor estaba por llegar. Uruguay acogía en 1930 el primer Mundial de la historia. Los anfitriones debutaban el 18 de julio de 1930 ante Perú. Era el primer partido mundialista de la historia de Uruguay y era el primer partido de la historia del Estadio Centenario de Montevideo. Gracias a un tanto en el minuto 65, Héctor Castro se convertía en el autor del primer gol mundialista de la historia de Uruguay y en el primer jugador en marcar en el Centenario.

Fue avanzando el torneo y llegó la final, que enfrentaba a Uruguay y a la Argentina de Guillermo Stábile. El once de los celestes pasaría a la historia: Ballesteros; Nasazzi (c), Mascheroni; Andrade, Fernández, Gestido; Dorado, Scarone, Castro, Cea e Iriarte. Abrió el marcador Dorado, empató Peucelle para Argentina y el ‘pichichi’ Stábile le daba la vuelta al marcador antes del descanso. En la reanudación, marcaron Cea (del que se dice fue el primer campeón del mundo español, ya que nació en la provincia de Pontevedra) e Iriarte y en el minuto 89, el joven manco Héctor Castro, de cabeza y a centro de Dorado, firmaba el definitivo 4-2. Castro había marcado el primer y el último gol de Uruguay en aquella inolvidable primera Copa del Mundo.

Castro se hizo muy famoso, no sólo por sus hazañas futbolísticas, sino por su discapacidad. En vez de considerarlo un hándicap, Castro hizo de su minusvalía una ventaja, usaba su brazo mutilado con destreza para ganar saltos y balones divididos, no dudando en usar el muñón para ‘golpear’ a los rivales. Por todo ello, en su país se le empezó a conocer con el sobrenombre de ‘El Divino Manco’.

Dos años después del Mundial, fichó por el Estudiantes argentino, para regresar una temporada después al Nacional, donde se retiró en 1936, tras haber ganado una Copa América y dos Ligas más. En total, jugó 25 partidos con la celeste y marcó la nada despreciable cifra de 18 goles.

Apenas unos años después de su retirada, en 1939, Castro se hizo con el puesto de entrenador de Nacional, cesando en 1943, tras ganar cuatro Ligas consecutivas. Permaneció unos años sin entrenar hasta que regresó en 1952, logrando de nuevo otra Liga. Y en 1959 consiguió ser seleccionador uruguayo, pero el 15 de septiembre de 1960, con 55 años de edad, un infarto de miocardio acababa con su vida, la de un chico de Montevideo al que una sierra mecánica no le impidió llegar a lo más alto en el mundo del fútbol.

Os dejo con un documental sobre el primer Mundial, remasterizado por FIFA. Merece la pena verlo:

Buen fin de semana.

Qué fue de… Diego Alonso

diego alonsoEl domingo debutamos contra la campeona de América (Uruguay) en la Copa Confederaciones. Por este motivo, hoy saco a un charrúa en esta vuestra bitácora. No es que fuera uno de los más legendarios jugadores en vestir la camiseta celeste, pero pasó varios años en España y creo que es bien recordado. Sin más, os traigo a Diego Alonso.

¿Quién era?: Un delantero uruguayo de finales de los 90 y la pasada década.

¿Por qué se le recuerda?: En España, por su paso por equipos como el Valencia, el Atlético de Madrid, el Racing de Santander, el Málaga o el Murcia, así como por jugar en México y en los dos grandes de Montevideo.

¿Qué fue de él?: Se retiró hace un par de temporadas en las filas de Peñarol. En la actualidad, es el entrenador del Club Guaraní de Paraguay.

¿Sabías qué…?: Llegó a España el mismo año que su primo-hermano Iván Alonso, al que recordaréis sobre todo por su paso por el Alavés. Iván es cuatro años menor que Diego.

– Ambos primos llegaron a jugar juntos en las filas del Real Murcia en la temporada 2005-2006. Iván jugó mucho más (8 goles) que Diego (2 goles).

– Otro punto común es que ambos jugaron en el Nacional de Montevideo (en etapas diferentes) y en México (Diego en los Pumas de la UNAM e Iván en el Toluca).

– Otra curiosidad: ambos primos llegaron en 2001 a una final europea. Iván a la de la UEFA con el Alavés y Diego a la de la Champions con el Valencia (aunque no jugó).diego alonso2

– El Valencia pagó por sus servicios 9 millones de dólares al Gimnasia y Esgrima de la Plata argentino.

– Tras un año en el que el noruego John Carew le comió la tostada en el Valencia, lo fichó el Atlético de Madrid para intentar subir a Primera en el segundo de sus añitos en el infierno. Fue el más destacado del equipo, proclamándose pichichi de la categoría con 22 goles.

– Al año siguiente no continuó y se fue al Racing de Santander. Ni en Cantabria ni en su siguiente equipo español, el Málaga, tuvo tan buenos datos.

– Entre 1999 y 2009, no pasó más de una temporada en el mismo equipo. Sólo en su primer club, el Bella Vista urugayo (dos temporadas) y en el último, Peñarol (otras dos), estuvo más de una.

– Su primo Matías (hermano de Iván) también jugó en España: en el Celta B, en el Murcia B y en el Murcia.

– En su etapa en Argentina se ganó el apelativo de El Tornado.

Biografía, palmarés, estadísticas: Diego Martín Alonso López nació en Montevideo, Uruguay, el 16 de abril de 1975. Debutó como profesional en 1997. En 1999 pasó al Gimnasia y Esgrima de la Plata, donde estuvo una temporada. La siguiente la pasó en el Valencia. Luego, en temporadas consecutivas, en el Atlético de Madrid, el Racing de Santander, el Málaga, los Pumas de la UNAM, el Real Murcia, el Nacional de Montevideo, el Shanghai Shenhua de China, de nuevo Gimnasia y Esgrima y finalmente, desde 2009 a 2011, en Peñarol. En su palmarés tiene una Liga mexicana y una uruguaya. Con Uruguay jugó ocho partidos.

Ojo al vídeo que os dejo: Jornada 38 de la temporada 2001/2002 en Segunda (quedaban cuatro). Si el Atleti ganaba al Nástic, retornaba a Primera. Ese día Diego Alonso marcó dos goles. Fue un partido muy del Atleti (bueno, de cuando era el Pupas, que ya no…)

Saludos y hasta mañana.

Quién fue… José Leandro Andrade, el futbolista que bailó con Joséphine Baker

Esta historia la encontré cuando buscaba algún personaje del mítico Uruguay de 1930, el primer campeón del mundo de fútbol, para traer al blog. Mi idea era hablar del capitán, José Nasazzi, el futbolista que da nombre al título oficioso de campeón del mundo (buscad “Bastón de Nasazzi” en Google, es bastante curioso), pero hallé que la historia del protagonista de hoy daba mucho más juego: Es José Leandro Andrade.

Salto, Uruguay, 22 de noviembre de 1901. De la pareja formada por una argentina y el hijo de un ex esclavo negro que escapó del Brasil, que además era experto en magia africana, nació el joven José Leandro Andrade. De pequeñito se trasladó al barrio de Palermo en Montevideo, para vivir con una tía. José estaba apasionado por el carnaval, que en la capital uruguaya tiene mucha fama. Tocaba el tamboril, ese instrumento de percusión que se cuelga del hombro y que es tan típico de las batucadas.

De jovencito alternaba trabajos como limpiador de zapatos o vendedor de periódicos con sus pinitos como futbolista en un club llamado Misiones. Su primer contrato profesional lo tuvo con el Bella Vista, un club de la capital, donde desempeñó como volante derecho. Andrade, pronto, se convirtió en un jugador llamativo. Era negro, medía 1,80 y tenía un estilo de juego muy particular, muy flexible, muy acrobático, que enamoraba a la afición. Fue precisamente José Nasazzi el que coincidió con él en el Bella Vista y el que le recomendó para jugar a nivel internacional.

La Maravilla Negra

Así, Andrade fue convocado para jugar en las Olimpiadas de París en 1924. Fue allí donde empezó la leyenda. Andrade, que era un tipo muy ’echao p’alante’, se encontró en París como pez en el agua. En la capital francesa fue la sensación y le bautizaron como La Maravilla Negra. Andrade, un consumado bailarín, no desaprovechó la oportunidad de alternar todo lo que pudo y más. Se ligó a un buen número de francesas, que caían rendidas ante el exotismo y la planta del uruguayo. Incluso llegó a marcarse un comentadísimo tango con la mítica Joséphine Baker. Otra anécdota fue cuando, en plena concentración de la selección en París, Andrade desapareció, provocando la preocupación de todos. El delantero Ángel Romano, que era buen amigo suyo, se ofreció para buscarle. En realidad, Romano tenía una dirección que Andrade le había dado por si ‘desaparecía’. A aquella dirección acudió Romano y se quedó extrañado al ver que era un lujoso apartamento. Llamó al timbre y una doncella le recibió. A pesar de que entre ambos no se entendían, cuando Romano dijo “Andrade”, la joven sonrió e hizo pasar al delantero. Éste se quedó de pasta de boniato. Ante él apareció su mulato amigo, vestido sólo con un batín de seda, rodeado de bellas señoritas con poca ropa y envueltas en caros perfumes. Todo un figura.441-426 Voetbal; OS 1928 Amsterdam; jJose Leandro Andrade uit Uruguay.

Uruguay ganó el oro y regresaron en loor de multitudes. Andrade ya era un héroe nacional. Pasó por el Nacional y el Peñarol, aunque empezó a tener un tren de vida que le pasaría factura. Además, desde los Juegos Olímpicos arrastraba una extraña lesión que a la postre acabaría con su carrera. En un lance de un partido, chocó contra un poste, provocándole un problema en la vista que degeneró poco a poco.

Pero aún tenía fútbol en sus piernas. Andrade fue convocado para jugar el primer Mundial de la historia, en Uruguay, precisamente, en 1930. Formó parte de ese mítico once (Ballesteros; Nasazzi, Mascherone; Andrade, Fernández, Gestido; Dorado, Scarone, Castro, Cea e Iriarte) que se proclamó campeón del mundo. Andrade estaba ya en decadencia, pero aún así aportó lo suyo, como un lance defensivo que perfeccionó, llamado la tijera: se lanzaba frente al atacante rival que llevaba el balón, estirando mucho la pierna izquierda, mientras que, con la derecha, le arrebataba el balón.

El declive

Tras la Copa del Mundo, jugó en Argentina (Atlanta y Lanús), en el Wanderers de Montevideo y se retiró en Argentinos Juniors. Su vida, a partir de ahí fue un declive permanente. Se arruinó, sus amigos desaparecieron y volvió al barrio de Palermo, tan pobre como cuando llegó siendo un niño. Algunos quieren ver tintes racistas en su declive. Y es que el destino de los campeones del mundo de 1930 fue dispar. Por ejemplo, Nasazzi, hijo de italiano y vasca, fue director general del Casino de Montevideo. Cea se convirtió en periodista deportivo y Scarone, en entrenador. Andrade no encontró ocupación fija.

Aún así, su nombre siguió sonando en Uruguay. Y es que en el Mundial de 1950, con los charrúas jugaba un tal Victor Rodríguez Andrade, sobrino del protagonista de hoy. Y como su tío, logró alzarse con el trofeo.

Años más tarde, en 1956, un periodista alemán llamado Fritz Hack, viajó a Uruguay para encontrar a Andrade. Tras seis días buscándolo, lo halló malviviendo en un sótano, alcoholizado y casi ciego (por aquel golpe contra un poste en París). No podía ni responder las preguntas del periodista. Poco tiempo después, con sólo 56 años, José Leandro Andrade fallecía en un hospital de Montevideo para enfermos pulmonares. Sus pertenencias se limitaban a una caja de zapatos con algunas medallas y otros trofeos.

Desaparecía así una de las primeras estrellas negras del mundo del fútbol, de una manera inmerecida y triste, como tantas que hemos comentado aquí. Valga pues, este artículo, como homenaje a La Maravilla Negra, el futbolista que bailó un tango en París con la gran Joséphine Baker.

Os dejo un gran vídeo. Está narrado nada menos que por don Matías Prats padre (aunque ya no sé si decir abuelo, ya que el tercero de la saga ya se prodiga en Cuatro). Es sobre la Uruguay campeona olímpica del 24 y en él, se cita a Andrade:

Que paséis un buen fin de semana.

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Qué fue de… Zalazar

El otro día os hablé de Luis Gabelo Conejo, el guardameta costarricense que se convirtió en una leyenda de ese simpático equipo llamado Albacete Balompié. Hoy os voy a hablar de un futbolista que junto a él o más si cabe, marcó una época en el equipo manchego y ayudó a que el equipo blanquillo se le conociera como ‘El Queso Mecánico’. Me consta que el protagonista de hoy es toda una leyenda en Albacete. Cómo no lo va a ser cuando, en realidad, es una de las leyendas de nuestra liga, uno de los más destacados jugadores suramericanos que han pasado por nuestra Liga. Es José Luis Zalazar.

¿Quién era?: Un centrocampista uruguayo de la década de los 80 y los 90.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser la principal estrella del Albacete Balompié en su primera época en Primera Divisón (para muchos es el mejor futbolista que ha vestido la camiseta del Alba), jugador, además, de equipos españoles como el Cádiz, el Espanyol o el Racing de Santander y uno de los más fiables jugadores iberoamericanos de la década de los 90 en España.

¿Qué fue de él?: Se retiró en el Albacete en 1999, en lo que era su segunda etapa en el equipo manchego. En la actualidad, vive en Albacete, donde es representante de jugadores.

¿Sabías qué…?: Era famoso por sus extraordinarios lanzamientos lejanos.

– En 1992 fue elegido como el mejor suramericano del año por la Agencia EFE.

– Es el futbolista que más partidos de Primera ha jugado con el Albacete en su historia (180 encuentros) y el que más goles ha marcado (57).

– En Uruguay se le conocía como El Oso o Cabeza.

– Se dice que perfeccionó su potente tiro lejano entrenando descalzo.

– Se recuerda especialmente un gol que le metió a mi siempre desdichado Atlético de Madrid desde el centro del campo.

– Antes de retornar al Albacete, con el que consiguió por cierto la permanencia, estuvo a punto de fichar por el Real Murcia.

– La afición del Carlos Belmonte tenía un ritual cada vez que Zalazar se aproximaba al balón para tirar una falta. Gritaban “Gol, gol, gol, gol…”, cada vez más rápido, hasta que el uruguayo tiraba. En muchísimas ocasiones, ese mantra culminaba con un “Gooooooool” de verdad.

– Tiene una peña en la localidad albaceteña de Alatoz, que según dicen ellos es la más antigua del club.

– Llevaba el 10.

Biografía, palmarés, estadísticas: José Luis Zalazar Rodríguez nació el 26 de octubre de 1962 en Montevideo, Uruguay. Su primer equipo fue el legendario Peñarol, donde jugó entre 1982 y 1986. Luego se fue a México para jugar en el Tecos de la Universidad de Guadalajara, donde estuvo un año. La temporada 86-87 la pasó en el Cádiz, tras la que regresó a Guadalajara. En 1989 retornó a España para jugar en el Espanyol y al año siguiente desembarcó en Albacete, donde estuvo seis inolvidables años. En 1996 se fue al Racing de Santander. Un año después volvió a Uruguay para jugar en el Nacional y en el Bella Vista, pero sus últimas patadas las dio en la temporada 98-99 en el Albacete. En su palmarés tiene una Liga uruguaya. Con la selección jugó 29 partidos y metió tres goles.

Para que luego me critiquéis, aquí os pongo el golazo de Zalazar contra el Atleti (si os dais cuenta, en multitud de resumenes o vídeos homenajes de equipos o futbolistas de cualquier época, los homenajeados siempre salen metiéndole un gol al Atlético de Madrid):

¿Sabes algo más de Zalazar? ¿Tienes alguna anécdota? Escríbeme en los comentarios.

Qué fue de… Bengoechea

Os voy a seguir hablando de jugadores clásicos de nuestra Liga y hoy le toca al Sevilla FC. Antes de sus últimos éxitos, el mejor Sevilla que recordamos (que también pasó por los campos europeos, tras disputar la UEFA) es uno que tuvo en sus filas al gran delantero austríaco Anton Polster y al actual entrenador sevillista, Manolo Jiménez. Pero uno de los jugadores más importantes de ese equipo es el que va a protagonizar el post de hoy. Un gran jugador que en su país natal, uno de los que más tradición futbolística tiene en todo el mundo, es muy admirado, no tanto como Francescoli o Rubén Sosa, pero sí es una institución. Es Pablo Bengoechea.

¿Quién era?: Un futbolista uruguayo de los 80 y los 90.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser titular indiscutible en el Sevilla FC y en la selección uruguaya y ser uno de los mayores ídolos del que para muchos, es el mejor equipo de Uruguay, el Peñarol de Montevideo.

¿Qué fue de él?: Se retiró en las filas de Peñarol en 2003, con nada menos que 38 años de edad. Tras retirarse, abrió un restaurante en Montevideo. Ha formado parte del staff técnico de River Plate y del Cruz Azul de México, hasta este mismo verano.

¿Sabías qué…?: En Uruguay, su apodo es El Profesor.

– Nació en Rivera, una ciudad uruguaya literalmente pegada a la frontera con Brasil (vamos, separada por una calle). Por eso, Bengoechea siempre dijo que de pequeño hablaba ‘portuñol’.

– En un control antidpoing de la Copa América de 1988 se le detectó exceso de cafeína. Fue apartado del equipo.

– Participó en el Mundial de Italia 90, en el que Uruguay se enfrentó a España. Metió un gol en un partido contra Bélgica.

– Dos hinchas de Peñarol le compusieron una canción en su honor.

– Bengoechea tiene una estatua en Los Aromos, el paraje de Montevideo donde Peñarol tiene su ciudad deportiva.

– Mediocentro tanto defensivo como ofensico (depende de las circunstancias), destacó por su maestría en el lanzamiento de faltas.

– En el Sevilla, fueron dos entrenadores (Vicente Cantatore y Víctor Espárrago, éste último precisamente uruguayo), los que empezaron a no contar con él para el equipo titular.

– Muchos en Nervión le criticaron por, supuestamente, ralentizar el juego del equipo.

– Marcó dos goles en sendas finales de la Copa América (ganadas por Uruguay).

Biografía, palmarés, estadísticas: Pablo Javier Bengoechea Dutra nació el 27 de junio de 1965 en Rivera, Uruguay. Comenzó su carrera en 1985 en el Wanderers de Montevideo. Dos años después dio el salto a Europa para jugar en el Sevilla, donde permaneció hasta 1992. Pasó una temporada en el Gimnasia de La Plata de Argentina y en 1993 fichó por Peñarol, donde permaneció hasta su retirada, en 2003. Con la selección jugó 43 partidos. En su palmarés destacan siete ligas uruguayas y dos Copas de América (19987 y 1995).

Aquí os dejo un vídeo homenaje a Bengoechea, con la canción que le compusieron:

¿Sabes algo más de Bengoechea? ¿Tienes alguna anécdota? Escríbeme en los comentarios.