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Quién fue… Lutz Eigendorf, el futbolista al que la Alemania del Este no le perdonó que desertara

lutz2Creo que la de hoy es una de las historias más interesantes de las que os he traído aquí los viernes, modestia aparte. La conocí hace bien poco y, como suelo hacer cuando una historia me engancha, apenas he tardado en tráerosla aquí. Viajamos a la Europa de la Guerra Fría para hablar de Lutz Eigendorf.

El 16 de julio de 1956 nacía en Brandenburgo, República Democrática Alemana, Lutz Eigendorf, hijo unigénito de Ingeburg y Jörg Eigendorf. Con siete años, Lutz se incorpora a la Asociación Alemana de Gimnasia Deportiva.

De niño empezó a jugar al fútbol en el Motor Süd Brandenburg y tan sólo con 14 años de edad, fue descubierto por el Dynamo de Berlín. Este equipo, en la Alemania del Este, era el de la Policía. Compaginó sus primeros años en el Dynamo con formación de ingeniería y cuando alcanzó la edad adulta y tras pasar el servicio militar, Lutz Eigendorf se incorporó a la Policía, con un cargo de oficina.

En 1974 se incorporó al primer equipo del Dynamo, donde se desempeñó como centrocampista. En el Dynamo jugó varios años. En 1978, con tan sólo 22 años, debutó como internacional con la RDA (jugaría seis partidos en total).

Pero todo cambió el 20 de marzo de 1979. El Dynamo de Berlín pasó la frontera entre ambas Alemanias para jugar un amistoso ante el Kaiserslautern en la ciudad occidental de Giessen. Aprovechando este viaje, Lutz Eigendorf decidió desertar y quedarse en la República Federal.

El escándalo fue mayúsculo. La UEFA sancionó a Eigendorf con un año sin jugar, si bien la RFA le garantizó el asilo político. Pero en la Alemania comunista sentó mucho peor. El Dynamo era el equipo de la temible Stasi, la policía política de la RDA, a cuyo frente estaba el no menos temible Erich Mielke. La deserción de Eigendorf, uno de los mejores jugadores del equipo, fue tomada como algo personal. Y no se iba a quedar así.

Eigendorf dejó en la RDA a su mujer. Las autoridades automáticamente arreglaron un divorcio y obligaron a la esposa del fútbolista a casarse con un miembro del partido, que la tendría vigilada y controlada.lutz1

Mientras, Eigendorf aguantó un año de sanción y se incorporó en 1980 precisamente al Kaiserslautern. Pero si su deserción fue poca afrenta, el centrocampista aprovechaba toda ocasión para denunciar en público las condiciones de vida de la RDA y al régimen comunista.

Otros desertores le aconsejaban que no tocara el tema, que no provocara. Sabía que la Stasi tenía agentes infilitrados en la RFA y que le vigilaban muy de cerca. Ajeno a estos consejos, Eigendorf se casó de nuevo y tuvo un hijo.

En 1982, Lutz Eigendorf fichó por el Eintracht Braunschweig. No sabía que le quedaban pocos meses de vida.

Era el 5 de marzo de 1983. Lutz Eigendorf estaba en un bar de Braunschweig tomando algo con un amigo. Se despidió de él y cogió su Alfa Romeo para regresar a casa. Sobre las 23 horas de ese día, Lutz Eigendorf chocó con su coche contra un árbol tras salirse de la carretera. A los dos días, falleció en el hospital a causa de las heridas. Tenía 26 años.

El análisis de sangre de Eigendorf reveló que tenía un 0,22% de alcohol en sangre, muy por encima del límite legal. Aquí es donde empiezan las sospechas, ya que al parecer el centrocampista no era muy bebedor y testigos de aquella noche aseguraron que no bebió mucho. Desde el primer momento, la Policía de la RFA sospechó que podía tratarse de un atentado. Analizaron con detenimiento el coche, buscando alguna manipulación en el motor. No hallaron nada. Llegaron incluso a analizar el interior del vehículo buscando algún veneno de contacto, habida cuenta de la especial habilidad de los servicios secretos de la Europa del Este para pergeñar extrañas formas de envenenamiento. Tampoco dieron positivo. Ante la falta de pruebas, el caso quedó cerrado.

Pasaron muchos años hasta que un periodista llamado Heribert Schwan produjo en 2000 un documental con un revelador título: Tod dem Verräter (“Muerte al traidor”). Schwan había rebuscado en los archivos de la Stasi, una vez diluida la RDA, y había encontrado que en el archivo policial de Lutz Eigendorf, además de que medio centenar de agentes vigilaban al futbolista, había un documento en que se leía “Verblitzen, Eigendorf”. Verblitzen era, en el argot de la Stasi, el nombre que recibía un método de asesinato muy sutil: mediante el deslumbramiento de un conductor en la carretera, provocando que perdiera el control del vehículo. Era la prueba de que, como mínimo, Erich Mielke y la Stasi querían a Eigendorf, el traidor, muerto.lutz3

El problema es que el resto de documentos de la RDA relativos a Eigendorf desaparecieron o fueron destruidos. Schwan cree que las autoridades de la RFA no hicieron lo suficiente para esclarecer el suceso y de hecho, recoge el testimonio del fiscal de Braunschweig de la época, que afirma que estaban realmente convencidos de que la Stasi estaba detrás.

Según Schwan, la hipótesis más plausible es que agentes de la Stasi infiltrados en la RFA secuestraron brevemente a Eigendorf, le drogaron o le obligaron a consumir grandes cantidades de alcohol y le dejaron marchar en su coche, para que luego, otros agentes en un coche conduciendo en sentido contrario, cegaran a Eigendorf usando un flash o un potente foco de luz. Esto sería lo que provocó el accidente y la muerte de Eigendorf.

Más recientemente, en 2010, un exagente de la Stasi reveló públicamente que una de las misiones que le encargaron fue la de ejecutar a Eigendorf, pero que no pudo completar la operación.

En definitiva, aunque no existen pruebas fehacientes, en Alemania hoy en día se considera que Lutz Eigendorf murió asesinado a manos de los servicios secretos de la Alemania del Este, como venganza por su traición.

Os dejo un reportaje sobre la muerte de Lutz Eigendorf. Está en alemán, lo siento, pero en él se recrea la noche de su muerte:

Espero que os haya gustado. Que paséis un buen fin de semana.