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Quién fue… Jimmy Hogan: el Pep Guardiola de principios del siglo XX

Hogan, en 1908 (WIKIPEDIA).

Hace 15 días os hablaba de Hugo Meisl, uno de los padres del fútbol como lo conocemos, y este domingo os voy a hablar de un amigo suyo, que junto a él está considerado el hombre que dio paso en Europa al juego combinativo, de pases a ras de césped. Es Jimmy Hogan.

James Hogan nació el 16 de octubre de 1882 en Nelson, Lancashire, en el seno de una familia de origen católico irlandés. Tras acabar sus estudios escolares, y ante la oposición de su padre, que quería que fuera sacerdote, Hogan empezó a jugar al fútbol. En 1902 debutó en el Rochdale Town, y en 1903 se fue al Burnley. Luego jugó dos temporadas en el Nelson FC de su localidad natal y posteriormente tuvo breves experiencias en el Fulham, en el Swindon Town y en el Bolton Wanderers.

Cuando jugaba en este último equipo, viajó a Países Bajos para jugar un partido de pretemporada ante el Dordrecht. Los ingleses ganaron 10-0 y Hogan decidió entonces regresar al continente para ser entrenador y “enseñar a esta gente a jugar bien”. En efecto, en 1910, con 28 años, se convirtió en entrenador.

Su primer equipo fue el Dordrecht, donde puso en práctica el juego combinativo, es decir, con pases y con los jugadores formando como un equipo, no cada uno por su cuenta. C. W. Alcock fue quien creó el concepto en el siglo XIX, y varios equipos lo pusieron en práctica en la era victoriana por equipos como el Sheffield FC, el Royal Engineers o el Queen’s Park escocés. Los métodos de Hogan impresionaron tanto que ese mismo 1910 fue nombrado seleccionador nacional de Países Bajos.

Al año siguiente entrenó al Austria Viena, y en 1912 regresó a Inglaterra para jugar un año más en el Bolton. En 1914 retomó su carrera de entrenador en el MTK de Budapest, si bien en 1918 recaló en Suiza, entrenando al Young Boys de Berna. Fue en este equipo donde se unió a su compatriota Teddy Duckworth, entrenador del Servette, y el húngaro Dori Kürschner, entrenador del Nordstern Basel, para preparar a la selección suiza de cara a los Juegos de 1924. Los helvéticos, en el mayor éxito de su historia, lograron la plata.

Hogan permaneció por Centroeuropa unos años, entrenando a equipos como el Lausana suizo, el Dresdner alemán o de nuevo el MTK de Budapest. Fue uno de los principales consejeros de Hugo Meisl para desarrollar el tipo de juego que llevó a Austria a ser el famoso Wunderteam. Tras entrenar al Austria de Viena, al RC París y de nuevo al Lausana, regresó en 1934 a Inglaterra para dirigir al Fulham. Tras esta experiencia en Londres, retornó al continente para dirigir a la selección austríaca, a la que hizo subcampeona olímpica.

Regresó a su país para dirigir al Aston Villa durante dos años, pero en Inglaterra tenía menos fama que en el continente, donde se valoraban más sus ideas sobre el fútbol que en las islas, donde el juego directo todavía era el dominante. Además, que estuviera en Centroeuropa al estallar la Primera Guerra Mundial no le benefició. En cierto modo, en 1953 tuvo una pequeña venganza, cuando en un amistoso, Hungría aplastó a Inglaterra por 3-6 en Wembley. Al acabar el partido, Sándor Barcs, presidente de la Federación húngara, dijo: “Jimmy Hogan nos enseñó todo lo que sabemos sobre el fútbol”.

Ya retirado del fútbol Hogan se estableció en su Lancashire natal donde falleció el 30 de enero de 1974, con 91 años de edad.

Espero que os haya gustado el artículo. Hasta el jueves.

Quién fue… Izidor Kürschner, el padre del ‘jogo bonito’

Izidor_Kurschner_1932Los que seguís esta bitácora desde hace tiempo, sabréis que en términos de fútbol, Hungría fue una superpotencia a principios del siglo XX y hasta bien entrado este. Hoy os voy a traer a un personaje poco conocido quizá, pero que su contribución al fútbol fue mucho más importante de lo que pueda parecer. Es Izidor Kürschner.

Las primeras noticias de Izidor Kürschner proceden de 1904, su año de debut como profesional. Se cree que nació en 1885 en Budapest y se sabe que era de origen judío. De hecho, su primer equipo fue el MTK de Budapest, que es el (tradicional) equipo de los judíos húngaros. Kürschner jugaba de lateral izquierdo o mediocentro defensivo. Suplía su 1,67 y su escasa envergadura física con una visión de juego impropia para la época. Tenía una capacidad de anticipación que le convirtieron en uno de los más destacados jugadores de aquel MTK, que ganó dos Ligas (1904 y 1908) y las tres primeras Copas Húngaras de manera consecutiva (1910, 1911 y 1912). De hecho, fue internacional cinco veces entre 1907 y 1911.

Kürschner se retiró a los 28 años y a los 32 empezó a entrenar. Su primera experiencia fue en el MTK, pero al año siguiente se fue Alemania para entrenar al Stuttgarter Kickers, donde en dos temporadas ganó el título regional una vez. En 1920 llegó su primer gran puesto, cuando fichó por el Núremberg, que en aquella época era uno de los mejores equipos alemanes y que competía por el campeonato nacional. En este equipo bávaro disputó sólo la fase final del campeonato y lo ganó. Cuando acabó la temporada, lo contrató el Bayern de Múnich. Kürschner no logró clasificar a los muniqueses para la fase final y de nuevo el Núremberg lo fichó para el play-off. Lo metió en la final ante el Hamburgo pero la final quedó desierta tras dos empates.kurschner-izidor

Al año siguiente fichó por el Eintracht de Frankfurt, al que hizo campeón regional. En 1923 cambió de país y se fue a Suiza, donde entrenó al Nordstern de Basilea, un equipo recién nacido al que aupó a la primera división helvética. Su papel en Basilea lo llevó a la selección olímpica de Suiza. Iba a formar parte de un equipo de tres técnicos, junto a los ingleses Teddy Duckworth y Jimmy Hogan, para preparar a la selección de cara a los Juegos de París.

Esta etapa fue clave porque de Duckworth y de Hogan aprendió nuevas técnicas y tácticas procedentes de Inglaterra. Además, Suiza logró la plata, sólo siendo superada por Uruguay. Tras los Juegos, entrenó brevemente al Schwarz-Weiss Essen alemán y en 1925 se fue al Grasshoppers de Zürich. En el equipo de los ‘saltamontes’ se consagró como técnico. Logró en nueve años tres Ligas y cuatro Copas. Aún hoy es el segundo entrenador más exitoso de la historia del Grasshoppers.

Fue en los años 30 cuando decidió cruzar el charco. En marzo de 1937 llegó a Brasil y en abril de se hizo cargo del Flamengo de Río de Janeiro y allí fue donde implantó las ideas que había ido acumulando en Europa: más control, más toque, menos ataque alocado. Importó el entrenamiento sin balón y el sistema WM (3 defensas, 2 mediocentros defensivos, 2 mediapuntas y 3 delanteros. Un 3-4-3 que quizás os suene de algo…). Este sistema de juego, nacido en 1920 de la mano del entrenador del Arsenal Herbert Chapman, sustituía al 2-3-5 y demostró ser más efectivo que éste. Dori (como fue bautizado en Brasil) Kürschner asesoró a los técnicos de la selección brasileña con sus nuevas tácticas, que llevaron a Brasil al tercer puesto del Mundial de 1938. Era el origen del ‘jogo bonito’ que convertiría a Brasil en el más exitoso equipo internacional de la historia.

Pese a sus ideas revolucionarias, fue despedido del Flamengo tras perder un derbi ante el Vasco de Gama. En 1939 entrenó al Botafogo, donde estuvo otra temporada. Pero cayó enfermo, al parecer a causa de un raro virus, que acabó con su vida en 1941, con 56 años de edad.

Probablemente, nunca sería consciente de la importancia de su legado. Sea como fuere, vaya desde aquí el homenaje de esta bitácora al hombre que llevó a Brasil el ‘jogo bonito’. Que paséis un buen fin de semana.