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Quién fue… Renée Richards, la mujer a la que no dejaban jugar el US Open por haber nacido hombre

reneerichards1La historia del deporte en general no suele cruzarse mucho con la de los derechos del colectivo LGTB. Pero cuando lo hace, arroja historias tan interesantes como la que os traigo hoy, la historia de Renée Richards.

Queens, Nueva York, 19 de agosto de 1934. En el seno de una familia judía formada por el prestigioso oftalmólogo David Raskind y Muriel Bishop, una de las primeras mujeres psiquiatras de Estados Unidos, nace Richard Raskind.

Richard, desde niño, empieza a despuntar en el tenis. A principios de los 50, siendo un adolescente todavía, se sitúa en el top ten de la costa Este y uno de los más prometedores jugadores de América.

Estudia en Yale, donde siguió jugando al tenis, llegando a capitanear el equipo de la universidad. Luego estudió Medicina en Rochester y estuvo en el Ejército. Se convirtió en oftalmólogo, siguiendo los pasos de su padre, y se especializó en estrabismo. Siguió jugando al tenis, pero no de manera profesional.

Lo que os acabo de contar era, digamos, la parte pública de la biografía de Richard Raskind. Pero en la parte desconocida encontramos que a mediados de los 60 viajó por toda Europa vestido de mujer. Su objetivo era llegar a Marruecos, donde pretendía someterse a una operación de reasingación de género. Richard Raskind se sentía mujer. Llevaba décadas recibiendo terapia psiquiátrica para poder afrontar su sexualidad.

Finalmente, no se operó. Regresó a Estados Unidos y llegó a casarse y a tener un hijo. Pero no aguantó mucho más y a principios de los 70 empezó a tratarse para cambiar de sexo. Finalmente, en 1975, realizó su sueño. Nacía Renée Richards.

Como os decía antes, Richard Raskind seguía jugando al tenis y en 1972 llegó a ser finalista del campeonato estadounidense para mayores de 35 años. Pues bien, Renée Richards tampoco abandonó el deporte de la raqueta. Así las cosas, consiguió una invitación para jugar el US Open de 1976, gracias al director del torneo, viejo amigo de la doctora Richards. Pero cuando se supo de su presencia, 25 de las participantes protestaron por su presencia, aduciendo que tenía ventaja física sobre ellas. Tened en cuenta que Renée Richards medía, o mejor dicho, mide, 1,88 metros.reneerichards2

Tras conocerse la invitación a Richards, la USTA (la federación estadounidense de tenis) decidió ese año exigir una prueba de cromosomas a todas las atletas. La USTA se defendía diciendo que ya lo hacía el COI en las citas Olímpicas (recordad que en los 70, sobre todo en los países de la Europa del Este, solía haber sospechas sobre el género de algunas atletas). Renée Richard se sintió insultada y se negó a pasar ese test. Ella era mujer en todos los aspectos (“excepto en la posibilidad de ser madre”, como ella misma decía) y no quiso pasar por el aro de la USTA. No contenta con ello, llevó el caso a los tribunales.

El caso duró un año y, finalmente, la corte del Estado de Nueva York, por medio del juez Alfred Ascione, le dio la razón a Renée Richards y la USTA tuvo que permitirle participar en el US Open de 1977. Era su primer torneo profesional y llegó a jugar la final de dobles (con Betty Ann Stuart). En individuales perdió en primera ronda, pero ella ya había ganado algo más valioso.

Renée Richards jugó a nivel profesional, bien entrada en los cuarenta, hasta 1981, cuando se retiró. Llegó a ser la 20 del ránking mundial femenino.

Os diré que la presencia de Renée Richards en el circuito femenino era polémica. En 1977, poco antes de conocerse la decisión de los tribunales, hubo cierto revuelo cuando un torneo disputado en Texas permitió la participación de Richards, siendo esta decisión criticada incluso por la WTA. Muchas tenistas profesionales renunciaron a participar como protesta y sólo Billie Jean King, de entre las grandes, decidió apoyar a Renée Richards. Chris Evert y, curiosamente Martina Navratilova (y ahora veréis por qué digo curiosamente) criticaron a King por su gesto.

Tras su retirada, fue entrenadora de Martina Navratilova (¿qué os parece?) y siguió con su carrera de oftalmóloga. Renée Richards ha escrito dos autobiografías (Segundo Servicio, 1987; y De ninguna manera: La segunda parte de mi notoria vida, 2007). El primero de esos libros fue llevado al cine, con el mismo título, siendo Vanessa Redgrave la que interpretó el papel de Renée Richards. Además, hace un par de años se estrenó un documental llamado Renée en el que se relata la vida de la protagonista de hoy.

Con el tráiler de ese documental os dejo:

Espero que os haya gustado la historia. Buen fin de semana.