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Quién fue… Payne Stewart: el golfista más excéntrico y su trágica muerte

Portada de la revista ‘Golf Tips’ dedicada a Stewart (GOLF TIPS).

Los jugadores de golf son personajes peculiares, pero el protagonista de hoy era uno de los que más destacaba. Sus sorprendentes atuendos lo convirtieron en uno de los golfistas más famosos del circuito. Por desgracia, un accidente se lo llevó. Es Payne Stewart.

William Payne Stewart nació el 30 de enero de 1967 en Springfield, Missouri. Su padre, Bill, fue jugador y llegó a participar en el US Open. Formado en Texas, debutó como profesional en 1981. Al año siguiente empezó a ganar sus primeros torneos.

Empezó a hacerse un nombre cuando en 1985 casi gana el Open Británico, quedando a solo un golpe del vencedor, el escocés Lyle. Justo ese año, su padre murió a causa de un cáncer.

Pero si algo hacía famoso a Stewart era su atuendo. Homenajeaba al uniforme clásico del jugador de golf con pantalones bombachos, calcetines de cuadros y gorras planas, todo ello de llamativos colores. Se decía que era el jugador del torneo con más ropa.

A partir de 1989, empezaron sus mejores tiempos. Ganó el campeonato de la PGA, su primer grande. Se metió en el top five del ránking mundial y en 1991 ganó el US Open. Además, desde 1987 fue un fijo en la Ryder Cup, que disputó cinco veces (con tres victorias). Era un fanático de este torneo, siendo además uno de los más provocadores jugadores y famoso por sus pullas: “Los europeos deberían ser nuestros caddies“, llegó a decir una vez.

Se consolidó como uno de los mejores jugadores del torneo y ya siendo un veterano, en 1999, ganó su tercer grande y su segundo US Open, batiendo a jugadores como Phil Mickelson, Tiger Woods y Vijay Singh. Era el tercer jugador en activo con mayores ganancias (más de 12 millones de dólares) y el número 1 de los Estados Unidos cuando ocurrió la desgracia.

El 25 de octubre de 1999, apenas un mes después de ganar la Ryder con Estados Unidos, Stewart tomó un vuelo en su avión privado para viajar de Orlando, donde residía, hasta Texas, donde tenía que disputar un torneo. Al poco de partir el vuelo, se perdió contacto con el piloto. Debido a la extraña situación, aviones F-16 se pusieron a su altura para averiguar que había ocurrido: las ventanillas estaban empañadas y el avión llevaba el piloto automático. Se empezó a sospechar con una despresurización de la cabina. El avión fue vigilado hasta que, sin combustible, se estrelló en Dakota del Sur, cuatro horas después de despegar. Todos los ocupantes, incluido Payne Stewart, perdieron la vida en el accidente. La investigación concluyó que, en efecto, un fallo humano provocó la despresurización de la cabina y la asfixia de los tripulantes.

Su muerte, que conmocionó al mundo del golf, dio pie a numerosos homenajes, desde un premio con su nombre al jugador que mejor respete las tradiciones de este deporte, campos con su nombre, estatuas o detalles como el que tuvo el californiano Rickie Fowler en el US Open de 2014, cuando adoptó un atuendo parecido al que llevaba siempre Stewart.

Os dejo con un vídeo didáctico de Stewart:

Qué fue de… Jean van de Velde: la derrota más increíble de la historia del golf

Mítico momento en el que Van de Velde se mete en el agua en el British Open de 1999 (EFE).

Mítico momento en el que Van de Velde se mete en el agua en el British Open de 1999 (EFE).

Vamos a arrancar la semana con golf, en concreto con un jugador que protagonizó una de las más increíbles derrotas de la historia del deporte. Es Jean van de Velde.

¿Quién era?: Un golfista francés que es profesional desde finales de los 80.

¿Por qué se le recuerda?: Como os decía, por la increíble manera en la que perdió el British Open de 1999, cuando lo tenía todo de cara.

¿Qué fue de él?: Ya sabéis que los jugadores de golf siguen jugando siempre, aunque lejos de la élite. Van de Velde no es una excepción. Hasta hace unos días ha estad comentando el torneo de golf en los Juegos de Río para la televisión francesa y es también embajador de UNICEF.

¿Sabías qué…?: Esta fue la situación. Van de Velde llegaba líder al último hoyo (par cuatro) del British Open de 1999. Haciendo un doble bogey (dos sobre el par), era campeón. Lo tenía hecho. En anteriores rondas, había hecho birdie (uno bajo el par) en ese mismo hoyo. En su segundo golpe, la bola se le fue al público, a una zona de hierba muy alta. En el tercer golpe, la bola se le fue a un riachuelo. En una imagen inolvidable, Van de Velde se quitó los calcetines, los zapatos, se remangó los pantalones y se metió en el agua. Viendo que era casi imposible golpear la bola, decidió emplear un drop (una penalización de un golpe para sacarla del agua). Su quinto golpe fue al bunker. El sexto fue el ‘approach’ y finalmente embocó en el séptimo. Triple bogey que sirvió para que el escocés Paul Lawrie y el estadounidense Justin Leonard le empataran.

Van de Velde, en 2008 (WIKIPEDIA).

Van de Velde, en 2008 (WIKIPEDIA).

– En el desempate, Lawrie ganó el título y Van de Velde fue segundo.

– Se lo tomó con humor. Años después, en un anuncio de la marca de putters Never Compromise, Van de Velde volvió al campo de Carnoustie, donde se jugó el British Open del 99, para intentar resarcirse de su error. Lograba completarlo en tres golpes.

– Compitió en el equipo europeo de la Ryder Cup de 1999.

– En aquella ocasión perdió su partido individual.

– Es de origen belga.

– Su apellido significa ‘Del campo’.

– Sólo ganó dos títulos del circuito europeo, uno en 1993 y el otro 13 años después.

– Mide 1,80 metros.

– Está casado y tiene cuatro hijos.

Biografía, palmarés, estadísticas: Jean van de Velde nació en Mont-de-Marsan, Francia, el 29 de mayo de 1966. Profesional desde 1987. Ha ganado siete torneos del circuito.

El vídeo no podía ser otro:

Hasta mañana.

Trofeos, copas y medallas. La Jarra de Clarete, objeto de deseo del golf

Severiano Ballesteros sostiene la Jarra de Clarete tras ganar el British Open en 1984 (GTRES).

Severiano Ballesteros sostiene la Jarra de Clarete tras ganar el British Open en 1984 (GTRES).

El golf vuelve a protagonizar la sección de los trofeos. Es un deporte cuajado de tradiciones que casa muy bien con buenas historias para traer al blog. Hoy vamos a hablar de la Jarra de Clarete, el trofeo del British Open.

El British Open se celebra desde 1860. El trofeo original era el llamado Challenge Belt, un cinturón con una placa que, si se ganaba tres veces seguidas, pasaba a ser propiedad del ganador. Ocurrió en 1870 cuando el escocés Tom Morris lo logró. Así las cosas, había que buscar un nuevo trofeo.

Los tres clubes que entonces acogían de manera rotatoria, St. Andrews, Prestwick y Musselburgh, decidieron poner 10 libras cada uno para comprar un nuevo trofeo. Lo fabricó la firma Mackay Cunningham & Company, de Edimburgo, y era una jarra para vino.

En 1871 no se celebró el torneo, y en 1872 no estaba aún terminado el trofeo. Tom Morris ganó de nuevo y se le entregó una medalla, pese a lo cual su nombre fue el primero inscrito en la jarra. El primero en recibirlo fue otro escocés, Tom Kidd, en 1873.

En 1928 se creó otro trofeo igual, que es el que se entrega ahora, mientras que el original se conserva en el Museo de St. Andrews. El ganador disfruta del trofeo hasta poco antes de la siguiente edición, cuando la tiene que devolver. Se le da una réplica para conservarla.

El estadounidense Phil Mickelson, ganador en 2013, se bebió en la Jarra de Clarete un vino de 40.000 dólares por botella (GTRES).

El estadounidense Phil Mickelson, ganador en 2013, se bebió en la Jarra de Clarete un vino de 40.000 dólares por botella (GTRES).

La Jarra de Clarete, como buen trofeo del golf, tiene mil anécdotas detrás. Por ejemplo, en 1999 el francés Jean van de Velde estaba a punto de ganar el Open. Lo tenía tan cerca que, para ganar tiempo, se grabó su nombre en el trofeo. Pero Van de Velde hizo un triple bogey en el hoyo 18 y el escocés Paul Lawrie se llevó el torneo. La Jarra, que ha aparecido en varios billetes emitidos por el Banco de Escocia, suele ser llenada de algún licor para celebrarlo. Dependiendo de los gustos del ganador, su interior ha acogido champán, cervezas de todo tipo, vinos de 40.000 dólares (cosa de Phil Mickelson)… o Coca Cola (para los hijos de Stewart Cink).

Ganadores como Darren Clarke se dedicaron en su año de reinado a llevarla allá adonde fueran, mientras que Tiger Woods, en cambio, no la sacaba nunca de casa. Tampoco Sir Nick Faldo, que dormía junto a ella y que decía que solía despertarse por la noche para tocarla. Otra anécdota divertida la protagonizó en 1982 Tom Watson, que la abolló mientras entrenaba y que, lejos de pedir ayuda, decidió arreglarla en su propia casa sin que después nadie notara nada. Estas anécdotas, y alguna más, las podéis leer en esta entrada del portal Crónica Golf.

Os dejo con un vídeo (en inglés) sobre la historia del trofeo:

Hasta mañana.

Trofeos, copas y medallas: la chaqueta verde del Masters de Augusta

El último ganador del Masters de Augusta, Jordan Spieth, posa con la chaqueta verde (Archivo 20minutos).

El último ganador del Masters de Augusta, Jordan Spieth, posa con la chaqueta verde (Archivo 20minutos).

Seguimos con la sección de galardones y esta vez lo vamos a hacer con un muy especial, porque no es un trofeo, sino una prenda, lo que nos lleva a pensar que se trata de un deporte amante de las tradiciones como es el golf. Hoy vamos a hablar de la chaqueta verde del Masters de Augusta.

El Masters de Augusta (Georgia, Estados Unidos) es uno de los cuatro grandes torneos del año. Rodeado de grandes tradiciones, hay pocas imágenes tan icónicas como el momento en el que el gandor recige de manos del gandor del año anterior la chaqueta verde. Pero ¿por qué una chaqueta?

Los miembros del Augusta National Golf Club reciben, cuando se unen al club, una chaqueta verde. Es lo que les diferencia de los visitantes, ya que están obligados a llevarla en el interior del club. Desde 1949, al ganador del Masters se le galardona con una chaqueta (aunque no se le hace miembro del club). La entrega, como os decía antes, la hace el ganador del año anterior, excepto cuando el ganador repite victoria o el antecesor no está disponible. En estos casos, es el presidente del club el que le pone la chaqueta al campeón.

En 2002 Tiger Woods repitió victoria en Augusta. Por ello recibió la chaqueta de manos de Hootie Johnson, entonces presidente del club (Archivo 20minutos).

En 2002 Tiger Woods repitió victoria en Augusta. Por ello recibió la chaqueta de manos de Hootie Johnson, entonces presidente del club (Archivo 20minutos).

Las chaquetas verdes de los socios no pueden salir del club, excepto en el caso de los ganadores del Masters. Pasado un año de su victoria, tienen que devolverla al club. Es famoso el caso del sudafricano Gary Player, ganador en 1961, que no la devolvió. Player dio largas, puso excusas y finalmente, le permitieron no devolverla. Está expuesta en su museo.

Hasta el año 1967, la chaqueta la fabricaba la prestigiosa firma neoyorquina Brooks Brothers. Después, fue la firma Hamilton, de Cincinnatti (Ohio) la encargada de confeccionarla con lana especialmente extraída de una granja de Georgia. Normalmente, un ganador de varias ocasiones usa la misma chaqueta en cada victoria.

Os dejo un vídeo-documental sobre la chaqueta verde:

Saludos y hasta mañana.

Qué fue de… Annika Sörenstam: posiblemente, la número 1 del golf femenino

Annika Sörenstam, en el US Open de golf de 2004 (Archivo 20minutos).

Annika Sörenstam, en el US Open de golf de 2004 (Archivo 20minutos).

Pues seguimos la semana y volvemos a un deporte que hacía tiempo que no asomaba por el blog. En esta ocasión, no vamos a hablar de un jugador de golf, sino de una jugadora, posiblemente la mejor de todos los tiempos. Es Annika Sörenstam

¿Quién era?: Una jugadora sueca de golf de los 90 y la pasada década.

¿Por qué se le recuerda?: Pues como os decía, por ser una de las mejores, si no la mejor jugadora de la historia, ya que es la que más triunfos ha logrado, diez de ellos majors.

¿Qué fue de él?: Se retiró en 2008. En la actualidad es empresaria. Diseña campos de golf, tiene una academia en Florida, tiene su propia línea de ropa, una de perfume y su propia línea de vinos. La podéis seguir en Twitter.

¿Sabías qué…?: De niña fue una gran deportista: fue una de las mejores jugadoras infantiles de tenis de Suecia, jugó al fútbol y fue una destacada esquiadora juvenil.

– Empezó a jugar al golf con 12 años.

– Su hermana Charlotta también es jugadora profesional. Tras años menor que Annika, empezó a jugar al golf con ella.

– Estudió en Estados Unidos, en concreto en la Universidad de Arizona.

Sörenstam, en 2008 (WIKIPEDIA).

Sörenstam, en 2008, en uno de sus últimos torneos como profesional (WIKIPEDIA).

– Tiene doble nacionalidad sueca y estadounidense. Su marido es Mike McGee, que maneja sus empresas. Tienen dos hijos.

– Su suegro, Jerry McGee, fue también jugador profesional.

– Se declara atea.

– Durante tres años consecutivos, fue elegida mejor deportista del mundo elegida por Associated Press.

– Se ha mostrado siempre en contra de que las mujeres participen en torneos masculinos.

– Con 22 millones de dólares, es la jugadora de golf que más dinero ha ganado.

Biografía, palmarés, estadísticas: Annika Sörenstam nació en Bro, Suecia, el 9 de octubre de 1970. Debutó como profesional en 1992 y se retiró en 2008. En ese periodo ganó 93 torneos, de los que diez fueron majors.

Os dejo con un vídeo dedicado a la gran Annika:

Hasta mañana.

 

Quién fue… ‘Babe’ Zaharias: deporte que practicó, deporte en el que triunfó

Babe Zaharias, jugando al golf en 1947 (WIKIPEDIA).

Babe D. Zaharias, jugando al golf en 1947 (WIKIPEDIA).

Pues tras la pausa navideña (¿todo bien? Espero que sí) vamos a cerrar esta semana con un artículo sobre una de esas superdeportistas de antaño (esta historia, aun siendo más moderna, quizá os recuerde a la de Lottie Dod), a la que no le bastaba una disciplina para destacar. Es ‘Babe’ Didrikson Zaharias.

Port Arthur, Texas, 26 de junio de 1911. El matrimonio de noruegos formado por Ole y Hannah Didriksen tiene a su tercera hija nacida en Estados Unidos, adonde habían llegado años antes desde Europa. La llaman Mildred Ella. La pequeña Mildred enseguida destaca por sus aptitudes como deportista y en cambio, demuestra que los estudios no son lo suyo. Es una loca del deporte. En sus años escolares practica baloncesto, atletismo, golf, béisbol, tenis, natación, buceo, boxeo, voleibol, balonmano, bolos, billar, patinaje y ciclismo. Y todo se le da bien. “¿Hay algo a lo que no juegues?”, le preguntaron una vez. “Sí, a las muñecas”, respondió ella. Siendo una niña se ganó el sobrenombre de ‘Babe’, después de que un partido de béisbol lograra cinco ‘home runs’.

En 1930 empezó a jugar al baloncesto en Dallas, donde también empezó a trabajar como secretaria. Además, tuvo contactos más serios con el atletismo, algo sorprendente, porque sólo dos años después, inscribiría su nombre en la historia. Con el apellido modificado a Didrikson, nuestra heroína participó en tres pruebas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1932. Ganó dos oros: jabalina y 80 metros vallas (con récord del mundo), y una plata: salto de altura.

Como era ‘culo de mal asiento’, en 1933 se buscó otra ocupación: el golf. En 1935 ganó el campeonato amateur de Texas y en enero de 1938 se convirtió en la primera mujer en participar en el Open de Los Ángeles, un torneo del circuito de la PGA. Ese año fue en el que conoció a George Zaharias, un competidor de lucha libre de origen griego que se convirtió en el manager de ‘Babe’. Once meses después, se casaron. ‘Babe’ añadió Zaharias a su apellido.

George y 'Babe' Zaharias, tras un torneo de golf (YOUTUBE).

George y ‘Babe’ Zaharias, tras un torneo de golf (YOUTUBE).

Se convirtió en una celebridad y fue una de las deportistas más famosas de Estados Unidos en la década de los 40. Se convirtió en la mejor jugadora de golf del planeta, ganando torneos en su época de amateur (el US Open y el British Ladies) y en su época de profesional (hasta cinco majors, como el US Women’s Open, el Campeonato del Mundo y el Open All-American). Fue a principios de los 50 cuando conoció a Bettie Dodd, una jugadora de golf que competía junto a ‘Babe’ y con la que al final acabó mantiendo una relación (si bien nunca reconocida).

En 1953, a ‘Babe’ Didrikson Zaharias se le diagnosticó un cáncer de colon. Fue operada y regresó a la competición, pero en 1955 se volvió a reproducir y el 27 de septiembre de 1956, cuando sólo contaba con 45 años, esta polifacética heroína del deporte estadounidense falleció en Galveston, Texas.

Su legado sigue vivo. La cadena ESPN la nombró décima mejor deportista norteamericana del siglo XX (y primera mujer de la clasificación), mientras que la agencia AP, en la misma clasificación, la nombró novena. Forma parte del Salón de la Fama de la LPGA y tiene un museo con su nombre en Beaumont, Texas, donde también hay un campo de golf y un torneo con su nombre. Además, en 1981, el servicio postal de Estados Unidos sacó un sello con su imagen.

Os dejo con un vídeo de imágenes de la gran ‘Babe’:

Buen fin de semana. Volvemos el lunes.

Quién fue… Althea Gibson: mujer, afroamericana y campeona

Althea Gibson, en 1956 (WIKIPEDIA).

Althea Gibson, en 1956 (WIKIPEDIA).

Este nombre, el de la protagonista de hoy, faltaba en este blog. Son varios los artículos que he escrito acerca de deportistas que lograron romper las barreras raciales e inscribir su nombre en la historia. El de hoy es otro de ellos. Con más valor si cabe, puesto que en esta ocasión hablamos de una mujer. Os hablo de Althea Gibson.

Althea Gibson nació el 25 de agosto de 1927 en Silver, en el condado de Clarendon, Carolina del Sur. Sus padres eran Daniel y Annie Bell Gibson, que trabajaban en una finca algodonera. Con la Gran Depresión, los Gibson se trasladaron a Nueva York, en concreto al barrio de Harlem, donde Althea se crió. Fue en esa barriada donde la joven Althea empezó a jugar al tenis o, para ser más exactos, al pádel (o una forma primitiva de él). Con 12 años, se proclamó campeona de Nueva York.

En 1940, en su vecindario se hizo una colecta (un crowdfunding, que dicen ahora) para que Althea Gibson pudiera acudir a una academia de tenis. Entró en 1941 y ese mismo año se proclamó campeona de Nueva York. En 1944 y 1945 ganó los campeonatos nacionales de su categoría y en 1947 ganó el campeonato americano absoluto.

Su carrera dio un avance importante cuando Walter Johnson, un médico que también fue el mecenas de Arthur Ashe, se interesó por ella. Logró federarla y consiguió entrar en la Florida Agricultural and Mechanical University.

En 1950, se convirtió en la primera afroamericana (de cualquier sexo) que recibió una invitación para jugar el US Open, gracias, entre otras cosas, a una campaña promovida por la American Tennis Association. Cayó en segunda ronda, pero su presencia atrajo mucha atención de los medios de comunicación. En 1951, tras ganar su primer torneo (el Campeonato del Caribe, en Jamaica), participó en Wimbledon por primera vez. Era la primera jugadora negra que competía en la hierba del All England Lawn Tennis Club.

Tras una exitosa gira por Asia, en 1956 Althea Gibson rompió otra barrera, convirtiéndose en la primera jugadora de color en ganar un título de Gran Slam. Fue en París, y fue Roland Garros. Era el aperitivo de lo que ocurriría un año después, cuando Gibson se convirtió en la primera jugadora negra en ganar Wimbledon, y en la primera que recibía el trofeo de manos de la reina Isabel II. Fue homenejada y condecorada por la ciudad de Nueva York, un presagio, porque en esa ciudad, unos meses después, ganaría su primer US Open.

Pero no es sólo eso, porque al año siguiente repitió tanto en Londres como en Nueva York. Era la indiscutible número uno del mundo. Se convirtió en la primera mujer negra que ocupó las portadas de Sports Illustrated y Time.

Para que una mujer negra volviera a ganar Wimbledon tuvieron que pasar 43 años. Fue Serena Williams la que lo logró en 1999. La propia Serena le escribió una carta a Althea Gibson antes de lograrlo.

Estatua de bronce de Althea Gibson en Newark, Nueva Jersey (WIKIPEDIA).

Estatua de bronce de Althea Gibson en Newark, Nueva Jersey (WIKIPEDIA).

El problema es que en aquella época, los tenistas no se hacían ricos. El amateurismo primaba. La propia jugadora lo explicaba así: “Ser la reina del tenis es bueno, pero no te puedes comer una corona“. Así que Althea Gibson decidió convertirse en profesional. Por desgracia para ella, el profesionalismo de aquella época nada tenía que ver con el de ahora. Se limitaba a exhibiciones y torneos de menor categoría deportiva. Así, empezó a combinar el tenis con otras actividades: Althea Gibson era una excepcional cantante y además, tocaba el saxofón. Ofreció conciertos y además, se hizo comentarista deportiva.

Como su vida en el tenis empezaba a encontrar término, se pasó al golf en 1964. Se convirtió en jugadora profesional, pero vivió con más dureza las dificultades de ser afroamericana. Fue excluida de muchos torneos por ser negra y en algunos de los que la aceptaban, se veía obligada a cambiarse en el coche porque tenía prohibido, por el color de su piel, entrar el Club de Campo. Su puesto más alto en el ránking como jugadora de golf fue el 27 en 1966. Dejó el golf en 1978.

Regresó al tenis, pero lo hizo como entrenadora. Era la cara visible de un proyecto financiado por Pepsi para buscar talentos en barrios desfavorecidos. Además, desde finales de los 70 a principios de los 80 ocupó algunos cargos funcionariales en Nueva Jersey, todos relacionados con el deporte. A finales de los 80, Althea Gibson sufrió dos hemorragias cerebrales y en 1992, un infarto. Sobrevivió a estas experiencias, pero se quedó arruinada por los gastos médicos. Pidió ayuda a las diferentes asociaciones tenísticas de su país, pero ninguna de ellas se la prestó. Fue gracias a la tenista británica Angela Buxton, excompañera suya de dobles, como Althea Gibson pudo recaudar fondos, mediante un llamamiento que Buxton hizo a los jugadores y exjugadores profesionales.

Con su salud francamente deteriorada y tras sufrir otro infarto a principios de 2003, el 28 de septiembre de ese año Althea Gibson fallecía a los 76 a causa de una infección respiratoria y otra en la vejiga. Sus restos reposan en el cementerio de Rosedale, en Orange, Nueva Jersey.

Tras su muerte, han ido llegando reconocimientos varios. Desde un sello del servicio postal de Estados Unidos hasta una cátedra con su nombre en su Alma Máter, pasando por una estatua de bronce en su honor o su presencia en el Salón de la Fama del deporte femenino en Estados Unidos.

En definitiva, un nombre de esos que se debe olvidar. Os dejo con un documental sobre ella:

Que paséis un buen fin de semana.

Qué fue de… Arnold Palmer

Hace mucho que no saco golfistas, y aun a sabiendas del escaso éxito entre la clientela del bar, me resisto a dejar de hacerlo. Hoy os traigo al que quizá fue el más grande: Arnold Palmer.

¿Quién era?: Un jugador de golf estadounidense de finales de los 50 hasta… bueno, ya sabéis que los jugadores de golf no se retiran oficialmente nunca.

¿Qué fue de él?: Pues vive, a sus 82 años, cerquita de su propio campo de golf, el Arnold Palmer’s Bay Hill Country Club, en Orlando, Florida, jubilado y siguiendo de cerca la carrera de su nieto, Sam Saunders, que ya es profesional.

¿Sabías qué…?: Para que os hagáis una idea de su fama, os relato su palmarés más destacado: Cuatro chaquetas verdes del Masters, un US Open, dos British Open y tres campeonatos de la PGA.

– Entre el 60 y el 63 ganó 29 torneos de la PGA.

– Era tan popular que tiene hasta un cóctel con su nombre: El Arnold Palmer (172 de té y 1/2 de limonada).

– Tras su retiro, comercializó su cóctel como bebida preparada.

– También diseñó campos de golf.

– Otro de sus negocios es el vino. Posee sus propios viñedos.

– Durante su carrera ganó 1,8 millones de dólares. Con sus negocios, más de 30 millones.

– Es un consumado piloto de avionetas.

– Sirvió en los Guardacostas.

– Fue uno de los pioneros en llevar a China el golf.

Biografía, palmarés, estadísticas: Arnold Daniel Palmer nació el 10 de septiembre de 1929 en Latrobe, Pennsylvania. Debutó como profesional en 1955. Aparte de los grandes torneos ya citados, ganó un total de 76 campeonatos.

Mañana, fútbol.

Qué fue de… Sam Torrance

Como todos recordaréis, recientemente falleció uno de los grandes genios del deporte español, Severiano Ballesteros. En sus exequias vimos a algunos de los grandes jugadores de su época, y a uno de ellos es a quien voy a sacar. Todo un experto en la Ryder Cup, una de las competiciones deportivas más emocionantes del mundo. El artículo de hoy va dedicado a Sam Torrance.

¿Quién era?: Un golfista escocés de los 70, los 80 y los 90.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser uno de los más destacados jugadores europeos de su época y sobre todo, por sus actuaciones en la Ryder Cup.

¿Qué fue de él?: En realidad los golfistas no se retiran del todo, porque es un deporte que se puede practicar con mucha edad. No obstante, ahora compite en el circuito senior. Ha sido capitán europeo de Ryder Cup y es comentarista para la BBC.

¿Sabías qué…?: Su gran momento de gloria lo vivió en 1985, cuando un putt suyo le dio a Europa la victoria en la Ryder Cup y rompió una racha de 28 años de victorias estadounidenses.

– Participó en ocho Ryders consecutivas y ganó cuatro.

– Era (no sé si aún) un fumador empedernido.

– Estaba también en el equipo europeo que ganó la Ryder en 1987, la primera vez que Europa ganaba en casa de Estados Unidos.

– Su padre era profesor de golf.

– En 2002 también Europa ganó la Ryder, capitaneada por Torrance. Se convirtió así, junto a Seve, en el único jugador que ha dado una Ryder a Europa con un último golpe y también como capitán.

– Es miembro de la Orden del Imperio Británico.

– Está casado con una actriz inglesa y tiene cuatro hijos.

– Fue uno de los pioneros en el uso del putter largo, que llega casi a la altura del pecho y que se sujeta, más o menos, como una escoba. En esta imagen podéis ver a Torrance con este artilugio: http://www.life.com/image/1226451

– Puso su voz para el videojuego Tiger Woods PGA Tour 2009.

– Su mejor posición en el ranking europeo fue un segundo puesto.

Biografía, palmarés, estadísticas: Sam Torrance comparte día de nacimiento conmigo, aunque 27 años antes, porque nació el 24 de agosto de 1953 en Largs, Escocia. Se hizo profesional con 16 años y hasta 2003 estuvo en el circuito profesional. En su carrera consiguió 43 títulos.

Mañana, futbolista español.

Qué fue de… Lee Trevino

A lo mejor hoy el artículo no reúne más de 6 ó 7 comentarios, pero me le jugaré. La verdad es que está siendo una semana singular, ¿verdad? Un patinador, un futbolista rarillo como Túlio Maravilha… y ahora un golfista jubilado. Cositas originales, como véis. Os traigo a Lee Trevino.

¿Quién era?: Un jugador de golf estadounidense de los 60, los 70 y los 80.

¿Por qué se le recuerda?: Por ser uno de los más grandes golfistas de la historia, un tipo además que procedía de una familia sin recursos y uno de los más majetes de todos los tiempos.

¿Qué fue de él?: Pues se retiró a mediados de los 80. Luego fue comentarista y jugador de veteranos. Ahora vive, a sus 71 años, jubilado y retirado en su Dallas natal (igual a CowboyZZ le pilla cerca y nos lo busca).

¿Sabías qué…?: Como os decía, procede de una humilde familia de origen mexicano, que vivía en un suburbio de Dallas, Texas. Se crió con su madre y su abuelo (que era enterrador) cuando su padre les abandonó.

– A los 5 años empezó a trabajar recogiendo algodón.

– El apellido original es Treviño.

– Es todo un símbolo para los mexicoamericanos. Durante toda su carrera ha dedicado fondos para proyectos de integración para inmigrantes mexicanos.

– Se le conoce como Supermex.

– Como os decía, era uno de los golfistas más simpáticos del circuito. Solía hablar entre golpe y golpe con el público.

– Sobre su sentido del humor dijo: “Jugué el circuito en 1967 e hice bromas y chistes todo el rato, pero nadie se reía. Al año siguiente, después de ganar el US Open, empecé a contar las mismas bromas y todo el mundo se moría de risa”.

– Estuvo en el cuerpo de marines de los Estados Unidos durante cuatro años. Sobre esta experiencia dijo: “He viajado por todo el mundo y he estado en todas las situaciones que podáis imaginar, pero en mi vida, sólo me asusta mi mujer”.

– Se convirtió en jugador de golf tras trabajar, de muy joven, como caddy en un club de golf de Dallas. Y se hizo caddy porque un tío suyo le regaló unas pelotas de golf y un viejo palo.

– Fue capitán del equipo americano de Ryder en 1985.

– Trabajó también como limpiabotas.

Biografía, palmarés, estadísticas: Lee Buck Trevino nació el 1 de diciembre de 1939 en Dallas, Texas. Debutó como profesional en 1960. En su carrera ganó dos veces el US Open, dos veces el Open Británico y dos veces el campeonato de la PGA. Es miembro del Salón de la Fama del Golf.