Entradas etiquetadas como ‘beti-jai’

Santuarios del deporte. Frontón Beti-Jai, una joya abandonada en el centro de Madrid

beti jaiLas veces de las que hemos hablado de pelota, ha salido el nombre del santuario deportivo de hoy en los comentarios, por lo que creo que ya era hora de que habláramos de él. Antes de continuar, quiero dar las gracias a la Plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai, que me ha ayudado con información y las fotografías que ilustran este artículo. Allá vamos:

Nombre oficial: Frontón Beti-Jai.

Ubicación: Calle Marqués de Riscal, 7, distrito de Chamberí, Madrid.

Capacidad: 4.000 personas, aproximadamente.

Año de inauguración: 1894.

Deportes: Pelota.

Propietario: Tarcosul Gestión S. L.

Más cosas: Pues nos remontamos al Madrid del siglo XIX. Como hemo comentado en alguna ocasión, el deporte de la pelota fue muy popular en la capital de España y no en vano, el frontón Beti-Jai no fue el primero construido en Madrid. En la época de su erección a finales del XIX, existían otras tres instalaciones para este deporte en la ciudad. De hecho, hubo un momento en el que Madrid tenía 22 frontones.

Es José Arana, un empresario natural de Escoriaza, en Guipúzcoa, el que impulsa la creación de un frontón en Madrid a imagen y semejanza del que llevaba el mismo nombre (que significa ‘siempre fiesta’) y estaba situado en San Sebastián. El encargo recae en el arquitecto cántabro Joaquín Rucoba, autor de edificios como la plaza de toros de Málaga, el mercado de esta ciudad andaluza y el Ayuntamiento de Bilbao.

En la construcción del recinto, de estilo neo-mudéjar y ubicado en la calle Marqués de Riscal, se utilizan los mejores materiales y el presupuesto es de medio millón de pesetas, un dineral de la época. El 29 de abril de 1894 fue inaugurado el flamante frontón, que no sólo fue empleado para el deporte de la pelota, sino que fue escenario de conciertos, exhibiciones hípicas, reuniones y mítines políticos y sindicales y ensayos aeronáuticos. Entre 1913 y 1916, el Beti-Jai fue el lugar en el que se llevaban a cabo las prácticas de la Escuela Militar Particular, un adelanto del futuro que le esperaría a esta instalación.beti jai2

Pero en 1919, cambian mucho las cosas en el Beti-Jai. El frontón se acondiciona para acoger una fábrica de automóviles Studebaker. Al año siguiente, acoge también un garaje. Llegan los tiempos modernos.

En 1936 estalla la Guerra Civil y, durante los años de la contienda, el Beti-Jai es ocupado y utilizado como cárcel y Comisaría de Policía. Tras el conflicto, y en los primeros años de la Dictadura, el frontón se queda como lugar de ensayos para bandas musicales. Años más tarde, se convierte en fábrica de escayola y de nuevo, un taller mecánico.

Es en 1977 cuando aparecen las primeras voces que piden la rehabilitación del inmueble. Es el Colegio de Arquitectos de Madrid el que pide formalmente su recuperación. Hablan ya entonces de abandono y proponen que la cancha se vuelve a utilizar para su propósito original, además de para eventos de ocio. Tras la petición de los Arquitectos, ese año se incoa un expediente para declararlo Monumento Nacional.

En 1989, el Beti-Jai cambia de manos. Lo adquiere una sociedad llamada Lamplough Investment, sociedad inmobiliaria perteneciente al grupo Citroën, por más de 1.000 millones de las antiguas pesetas. Dos años después, se inicia el proceso para que el edificio sea declarado Bien de Interés Cultural, pese a que su estado de abandono sigue siendo imparable. En 1994, se crea la Sociedad Frontón Jai-Alai Madrid, que luego cambiaría a Frontón Beti-Jai, S. L., con el objetivo de reinstaurar el deporte de la pelota en Madrid y reabrir al público el edificio. Hasta cuatro años después no es cuando una sociedad descendiente de la anterior y llamada Nuevo Frontón Beti-Jai, S. L., la que adquiere el inmueble, por un precio de 385 millones de pesetas.

El problema es que los nuevos propietarios no sólo querían rehabilitar el frontón, sino que también buscaban construir viviendas y zonas comerciales, tal y como publicó la prensa en su día. Pero ninguno de los proyectos que se preveían sale adelante y en 2004, una empresa llamada Aguirene absorbe Nuevo Frontón Beti-Jai y se convierte en la propietaria del abandonado edificio. El objetivo era desprotegerlo y convertirlo en un hotel, existiendo incluso un proyecto del arquitecto Rafael Moneo. Pero la Comisión de Patrimonio lo impide. Como curiosidad, os diré que la abogada representante de Aguirene era Montserrat Corulla, presunta testaferro de Juan Antonio Roca e implicada en el Caso Malaya.beti jai3 La empresa propietaria se llama ahora Tarcosul Gestión, si bien los dueños son los mismos.

Dos años después, la Asamblea de Madrid aprueba una resolución en la que insta al Gobierno a rehabilitar el edificio y a darle un uso deportivo. Además, el Consistorio evita el cambio de uso de la finca, porque lo salva momentáneamente de su fin como frontón. Pero no lo expropia para restaurarlo.

Las cosas no mejoran y un reportaje de Interviú en 2007 revela que el edificio es utilizado por okupas e indigentes para pernoctar en su interior. Al año siguiente, nace la Plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai, que realiza numerosas actividades para recordar el estado del inmueble y pedir su rehabilitación.

En los últimos años, el frontón se sigue deteriorando pero no hay avances significativos. En 2011 se confirmó la Declaración de Bien de Interés Cultural. El Ayuntamiento de Madrid se ha comprometido a expropiar y rehabilitar el edificio, pero desde hace un año, se está a la espera de que una resolución judicial establezca el justiprecio por el cual el Consistorio podrá expropiar el frontón. Y las cosas de palacio van despacio.

Os recomiendo que visitéis la web de la Plataforma, donde explican muy bien toda la historia de este edificio. También os animo a que firméis a favor de la rehabilitación del mismo. Yo ya lo he hecho.

Os dejo con un reportaje de 2012 de Telemadrid sobre el asunto:

Esto es todo. Mañana más.