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Santuarios del deporte. Indianapolis Motor Speedway: gasolina para un cuarto de millón de espectadores

Indianapolis 500Pues el santuario de hoy es todo un templo del motor. Me atrevería a decir que, junto al circuito de Le Mans, es uno de los circuitos más emblemáticos del mundo del motor. En Estados Unidos, donde el motor es casi religión, no hay sitio igual. Es el circuito de Indianápolis (sin tilde en el original en inglés).

Nombre oficial: Indianapolis Motor Speedway.

Ubicación: Indianápolis, Indiana, Estados Unidos.

Capacidad: 257.325 espectadores.

Año de inauguración: 1909.

Deportes: Automovilismo, motociclismo.

Propietario: Hulman & Co.

Más cosas: Creo que el primer dato que deberíamos destacar es uno que ya os he comentado y por el que he titulado el post: estamos hablando del recinto deportivo de mayor capacidad del planeta Tierra. Más de un cuarto de millón de espectadores caben sentados, aproximadamente toda la población de L’Hospitalet de Llobregat. Y en algunos eventos en los que hay gente de pie, la cifra aumenta hasta las 400.000 personas, esto es, algo más de la mitad de la población de la propia ciudad de Indianápolis.

La existencia del circuito se debe a Carl Graham Fisher, un empresario de Indiana. Fisher fue el gerente de lo que se considera el primer concesionario de coches de Estados Unidos. Interesado en impulsar el sector, y tras conocer en una visita a Europa los primeros circuitos de velocidad de Francia, Fisher creía que sería una buena idea contar con un lugar donde probar los coches antes de entregárselos a sus clientes. Además, hasta ese momento las carreras de motor de Estados Unidos se disputaban en carreteras. Fisher creía que para el espectador era bastante difícil seguir una carrera si sólo veían pasar una vez y fugazmente los coches.indianapolis2

Con todos estos ingredientes, Fisher se lanzó a su proyecto. Visitó algunos terrenos y se decidió por uno a 8 kilómetros de la ciudad de Indiana. Buscó a otros empresarios del sector para encontrar financiación. Les quiso convencer con esta frase: “Indianápolis va a ser el mayor centro de construcción de carruajes sin caballos ¿Qué hay más lógico que construir el más grande circuito de carreras justo aquí?”. Fisher consiguió el apoyo de tres socios: James Allison, Arthur Newby y Frank Wheeler. Compraron el terreno elegido por 72.000 dólares y en marzo de 1909 crearon Indianapolis Motor Speedway Co., con un capital inicial de 250.000 dólares (Fisher y Allison ponían 75.000 cada uno y Newby y Wheeler, 50.000).

Ese mismo mes de marzo empezaron las obras. Se trataba de un óvalo de 4 kilómetros de longitud. El plan inicial era de hacerlo de 5 kilómetros, pero había que dejar sitio a las gradas. 500 empleados, 300 mulas y máquinas de vapor sirvieron para construir el circuito. El asfalto original estaba compuesto por una capa de dos pulgadas de grava, dos pulgadas de piedra caliza mezclada con una solución de alquitrán y aceite, dos pulgadas de piedra triturada normal también con el alquitrán y el aceite y finalmente, una última capa de piedra triturada sin mezcla. También se construyó un graderío de 12.000 asientos.

Curiosamente, el primer evento que acogió fue la salida de una carrera de globos en junio de 1909. Pero la primera carrera tuvo lugar el 14 de agosto de ese mismo año, y fue de motos. En concreto, fueron siete carreras, cuya duración iba a ser de dos días (si bien se quedó en sólamente uno, debido al mal estado del pavimento).

Días después, se celebró la primera carrera de coches. En ella participó Louis Chevrolet, fundador de la marca de coches que lleva su apellido. En el primero de los tres días de competición se produjeron las primeras muertes: Wilfred Bourque y su mecánico, tras salirse su coche del circuito. El tercer día se produjo otro accidente: dos espectadores y Claude Kellum, el mecánico del piloto Charlie Merz, fallecieron. Tras un tercer accidente, este sin víctimas, la Asociación  Americana de Automovilismo decidió suspender toda carrera en Indianápolis hasta que no fuera un recinto seguro.

Los empresarios lo solucionaron colocando adoquines y mortero. Todavía hoy hay una yarda (0,91 metros) de aquel adoquín en la línea de salida. Además, se construyó un muro para proteger a los espectadores. Solucionados los difíciles inicios, empezaba la leyenda de Indianápolis.indianapolis3

En 1911 se celebró por primera vez la prueba de las 500 Millas. El primer ganador fue Ray Harroun, carrera que destaca porque fue la primera vez en la que se usó el espejo retrovisor. Este pequeño elemento fue determinante.

Durante la Primera Guerra Mundial, el circuito fue usado como lugar de reparación de aviones y en 1927, Fisher y Allen vendieron sus partes (Wheeler, otro de los propietarios, se suicidó años antes) a Edward Rickenbaker, expiloto de carreras y exaviador en la I Guerra Mundial.

Las carreras se siguieron celebrando, con una pausa en la II Guerra Mundial, época en la que el circuito quedó abandonado. En 1944, Rickenbaker vendió el circuito y el comprador fue otro empresario de Indiana, Tony Hulman, que se dedicaba a la industria alimentaria. Todavía hoy, el circuito pertenece a la firma. El precio fue de 750.000 dólares.

En 1950, la prueba de las 500 Millas se incorporó al Mundial de Fórmula 1, unión que duraría hasta 1960.

Tras muchos años con una sola carrera al año, en los 90 empezaron a disputarse más pruebas: la NASCAR, las motos y las visitas de la Fórmula 1 le dieron más vida a este coloso. Sobre este último deporte, deciros que en 1998 se estableció el trazado de la prueba, que obviamente no se limita al óvalo original, sino que toma parte de él (tercera imagen). En 2005, quizá lo recordéis, tuvo lugar en Indianápolis uno de los GP más polémicos de la historia. En aquella época no había un sólo proveedor de neumáticos: Michelin y Bridgestone se repartían las escuderías. Pero ese año, ingenieros de Michelin detectaron que sus gomas no soportaban el peralte de la curva principal de Indianápolis y no podían garantizar la seguridad de pilotos y coches. Así, sólo los coches calzados con Bridgestone participaron (seis coches de los 20 del Mundial): los Ferrari, los Jordan y los Minardi. Michael Schumacher, Rubens Barrichello y Tiago Monteiro formaron el podio aquel aciago día. El resto, tras dar la vuelta de calentamiento, se fue a los garajes.

Además, desde 2008 se celebran carreras del Mundial de Motos. De las 17 carreras disputadas (seis de MotoGP, cinco de Moto2 y seis de Moto3, 14 han sido ganadas por pilotos españoles. Este año, Marc Márquez, Tito Rabat y Álex Rins fueron los ganadores.

Os dejo con el vídeo de lo que pasó en 2005:

Espero que os haya gustado. Hasta mañana.