Quién fue… Ronnie Poulton-Palmer: murió en la I Guerra Mundial y sus últimas palabras fueron para el rugby

Poulton-Palmer, con el uniforme de Oxford (WIKIPEDIA).

Vamos a cerrar la semana con una de esas historias interesantes que deja la Primera Guerra Mundial. En aquella contienda muchos, muchísimos deportistas perdieron la vida para siempre. El protagonista de hoy es uno de ellos.

Ronald ‘Ronnie’ William Poulton-Palmer nació el 12 de septiembre de 1889 en Oxford, en cuya famosa universidad era profesor su padre, el biólogo y zoólogo Sir Edward Bagnall Poulton. Estudio en la Dragon School hasta los 13 años, y fue donde empezó a jugar al rugby. Luego recaló precisamente en la casa de este deporte, la Rugby School, donde formó parte de los equipos principales de rugby y cricket.

Entró en Oxford para cursar estudios de ingeniería. También jugó en el equipo de rugby de la Universidad, y al año siguiente fue convocado por primera vez por la selección inglesa para disputar un partido ante Francia. Ese año, 1909, fue en el que disputó uno de sus partidos tan famosos: un Varsity Match entre Oxford y Cambridge en el que Poulton-Palmer anotó cinco ensayos.

Considerado ya como uno de los mejores jugadores del momento, en 1910 disputó el primer partido de Inglaterra en Twickenham, ante Gales. En 1911 abandonó Oxford y se enroló en el Liverpool FC (no confundir con el equipo de fútbol que todos conocemos).

Tumba de Poulton-Palmer en Bélgica (WIKIPEDIA).

Su carrera con la selección fue muy prolífica: jugó 17 partidos, anotó 28 puntos y fue capitán durante el V Naciones de 1914, en el que Inglaterra ganó además el Grand Slam. El 13 de abril de ese año disputó el último encuentro que se jugó antes de la guerra, un Francia vs Inglaterra en Colombes. Ese día anotó tres ensayos.

Cuando la guerra estalló en 1914, Poulton se presentó voluntario para combatir en el continente. Se integró como teniente en el Royal Berkshire Regiment. El 30 de marzo partió para Bélgica. Su experiencia en la guerra no duraría mucho.

El día 5 de mayo, cuando se encontraba reparando una trinchera en el bosque de Ploegsteert, en Ypres, la bala de un francotirador alemán le alcanzó. Según un testigo, sus últimas palabras fueron: “Nunca volveré a jugar en Twickenham”. Tenía 25 años.

Fue enterrado en el Hyde Park Corner Cemetery de Ploegsteert, Bélgica. La cruz que marcaba su tumba (que fue sustuitida por una lápida) fue llevada a Oxford y en el Balliol College se erigió un memorial.

En el año 2015, en el centenario de su muerte, la RFU le rindió homenaje: tierra del terreno de juego de Twickenham fue llevada a Bélgica y esparcida en su tumba. Del mismo modo, tres años después, se recogió tierra frente a su lápida y fue enterrada junto al terreno de juego del estadio, y señalado en el césped. Un descendiente del jugador participó en la ceremonia.

Espero que os haya gustado la historia. El jueves volvemos con más.

1 comentario

  1. Dice ser ruomalg

    Eso sí que es amor al deporte. Quién iba a imaginar antes de la Gran Guerra que un conflicto bélico podía llevarse tantas vidas por delante. Buen detalle el de la tierra, no volvió a jugar en Twickenham, pero al menos está ahora tiene al lado una parte de ese terreno.

    15 noviembre 2020 | 21:49

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