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¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

Santuarios del deporte. Herb Brooks Arena: el escenario del ‘Milagro sobre Hielo’

La Herb Brooks Arena, en 2005 (WIKIPEDIA).

La Herb Brooks Arena, en 2005 (WIKIPEDIA).

Pues empieza el fresquito (más o menos), así que vamos a hablar de un deporte de invierno, en concreto de un lugar donde se produjo uno de los hechos más famosos de la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno. Nos vamos a Estados Unidos para hablar del Herb Brooks Arena, el escenario del ‘Milagro sobre el Hielo’.

Nombre oficial: 1980 Rink-Herb Brooks Arena.

Ubicación: Olympic Center, Lake Placid, Nueva York, Estados Unidos.

Capacidad: 7.700 espectadores.

Año de inauguración: 1932.

Propietario: New York State Olympic Regional Development Authority.

Más cosas: Vamos por partes, como diría Jack el Destripador. Los Juegos Olímpicos de Invierno de 1980 se celebraron en Lake Placid, Nueva York. Era la segunda vez que esta localidad acogía el evento, ya que también lo hizo en 1932. Por eso, la mayoría de las instalaciones sólo tuvieron que ser renovadas o ampliadas.

Uno de los escenarios más emblemáticos era el llamado Olympic Center, una instalación indoor donde tuvieron lugar tanto el patinaje artístico como el hockey. La idea de crear una instalación indoor fue de Godfrey Dewey, presidente del comité organizador de los Juegos de 1932, que había visto instalaciones parecidas en Chamonix y en Saint Moritz. El COI le apoyó y las obras se celebraron entre agosto de 1931 y enero de 1932.

Para la cita de 1980, se creó una nueva pista de hielo dentro del complejo, que acogería el hockey. Y ahora es cuando os explico lo del milagro. A los Juegos de 1980 llegaba como gran favorito para llevarse el oro el equipo soviético. La URSS habían ganado el oro en las cuatro anteriores citas olímpicas y tenían en sus filas a algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos, como el ‘vasco’ Jarlamov o el mítico portero Tretiak. Aunque oficialmente eran amateurs, el gobierno soviético les daba tales prerrogativas que eran profesionales de hecho. En cambio, los americanos eran estudiantes universitarios, comandados por el entrenador Herb Brooks. Tened en cuenta que en 1980, la Guerra Fría estaba en su máxima ‘temperatura’ y que unas semanas antes de los Juegos de Invierno, Estados Unidos había anunciado que boicotearía los Juegos de verano, que se celebraban en Moscú.

Portada de la revista 'Sports Illustrated' dedicada a la selección estadounidense de hockey (SI.COM).

Portada de la revista ‘Sports Illustrated’ dedicada a la selección estadounidense de hockey (SI.COM).

Prueba del favoritismo de la URSS es que unas semanas antes de los Juegos, ambas selecciones disputaron un amistoso en Nueva York con victoria para los soviéticos por 10-3. Tras la fase de grupos, cuatro selecciones quedaron calsificadas para la lucha por las medallas: Estados Unidos, URSS, Suecia y Finlandia. Se tendrían que enfrentar en una liguilla para dirimir los puestos. Los rusos llegaban tras haber arrasado en la fase de grupos a todos sus rivales.

La liguilla se abrió con el Estados Unidos-URSS, ante un ambiente muy caliente, con la cancha llena. Aquel 22 de febrero de 1980 pasaría a la historia, ya que los americanos vencieron por un sorprendente 4-3 a los rusos. El capitán americano Mark Eurizone marcó el último gol a diez minutos del final y USA aguantó los ataques soviéticos para defender el resultado. Cuando acabó el encuentro, los comentaristas no daban crédito, e incluso el seleccionador americano, Herb Brooks, rompió a llorar. Acababa de nacer el ‘Milagro sobre Hielo’.

No obstante, la hazaña no estaba completada, ya que debido al complejo sistema de clasificación, Estados Unidos debía ganar a Finlandia para llevarse el oro. Vencieron 4-2 y subieron a lo más alto del cajón, seguidos de la URSS (plata) y Suecia (bronce). Los jugadores estadounidenses fueron elegidos todos Atleta del Año tanto por la revista Sports Illustrated como para Associated Press. La mayoría de los jugadores firmaron contratos para jugar en la NHL, si bien el capitán Eurizone decidió, con 25 años, retirarse, ya que creía que su carrera había tocado techo con ese oro. En cambio, en la URSS esa derrota fue discretamente relatada en los medios de comunicación y se considera uno de los peores momentos de la que sin duda es la mejor selección de hockey de la historia.

Del ‘Milagro sobre Hielo’ se han hecho dos películas y un documental, y aún hoy es uno de los momentos deportivos más recordados por los estadounidenses.

En 2005, con motivo del 25 aniversario de la hazaña, la cancha fue bautizada como Herb Brooks Arena, en honor del seleccionador de 1980 y todavía hoy acoge partidos de la NCAA, como por ejemplo, las finales de la Conferencia Este.

Os dejo con el último minuto de aquel mítico partido. Prestad atención cómo a falta de tres segundos, uno de los comentaristas pregunta “Do you believe in miracles?”:

Hasta mañana.

6 comentarios

  1. Dice ser AreaEstudiantis

    Genial el vídeo. Como se titulan las dos películas??

    http://areaestudiantis.com

    04 diciembre 2014 | 09:03

  2. Dice ser igesar75

    Curiosa historia y desconocida para mi, la verdad es que los americanos para vender motos y magnificarlo todo, son únicos…… digo esto porque me parece que la victoria no es para tanto. Sorpresas y “milagros” (hay que joderse….) ha habido tropecientos mil en el mundo del deporte, y que EE.UU. le gane a Rusia (perdón, la URSS), por mucha diferencia deportiva que pudiera haber en ese momento, pues siempre puede entrar dentro de lo normal, y encima y para redondear el pastel, en un partido que ni siquiera era la final. Pero ya se sabe que había que adornar la historia de alguna manera, supongo que para vender, y sobre todo en esos años de guerra fría entre los dos bloques. Así lo veo yo.

    Y bueno, también es bastante relativo que los jugadores de la NCAA, en cualquier deporte, fuera completamente amateurs. Sí, eran universitarios, pero recibían jugosísimas becas por jugar al hockey, al fútbol americano o al béisbol, que se encubrían como “becas de estudios”. Vamos, que eran tan profesionales o más que los soviéticos.

    Me llama la atención el lugar donde se celebraron, y además en dos ocasiones, esos JJ.OO. de invieno, Lake Placid. Según la wiki es una localidad que, ojo al dato, apenas supera los 2.000 habitantes. Sorprendente que un pueblecito tan pequeño pudiera albergar un evento de tamaña magnitud, aunque es obvio pensar que debe tener un gran número de infaestructuras turísticas y plazas hoteleras en estaciones de esquí y demás que no cuentan como población “oficial” del municipio. Y no solo eso sino que hasta ha vuelto a optar para los JJ.OO. de 2022 (en una candidatura conjunta con Quebec, hay que decir) aunque finalmente descartada. Los finalistas únicamente serán Almaty (Kazajstán) y Pekín.

    04 diciembre 2014 | 11:12

  3. Dice ser Loshovic

    Pues un servidor desconocía el denominado “Milagro sobre hielo” hasta hace no mucho. Apareció como uno de los acontecimientos más importantes (más bien “más mediáticos”) de la década de los ochenta en un reportaje que le dedicó el canal National Geographic a esa década, siempre desde un punto de vista muy local, muy de los EE.UU. aunque por la relevancia del país muchas cosas sean también muy conocidas internacionalmente.
    Esta historia me recuerda a la final del mundial de fútbol de Suiza 54, en la fase de grupos Hungría (indiscutible favorita del campeonato con Puskas, Hidegkuti, Czibor, Kocsis…) goleó a los alemanes y en la final que enfrentaba a ambos equipos los germanos se impusieron.

    04 diciembre 2014 | 11:44

  4. Dice ser antonio larrosa

    ¡Que grande es América!

    Clica sobre mi nombre

    04 diciembre 2014 | 18:26

  5. Dice ser ruomalg

    Un pabellón con historia, aunque la parte más importante de esa historia corresponda a un sólo partido como es el magnificado Milagro sobre hielo. Coincido con igesar en que méritos aparte los medios norteamericanos le dieron una publicidad exagerada. Pues sí, el Milagro de Berna sí que merecía una película. Cómo me gustaría que el día en que España le gane a los USA una final olímpica de baloncesto (día que dadas las últimas actuaciones se antoja ahora un tanto lejano) hicieran películas hasta rozar el hartazgo (y cómo me gustaría reproducirlas en bucle en una sala llena de yanquis 😛 ).

    09 diciembre 2014 | 00:56

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