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¿Qué fue de? ¿Qué fue de?

"Si eres una estrella del deporte, eres una estrella del deporte. Si no lo consigues, te conviertes en entrenador. Si no eres capaz de entrenar, puedes ser periodista". Desmond Lynam, comentarista deportivo.

Quién fue… Althea Gibson: mujer, afroamericana y campeona

Althea Gibson, en 1956 (WIKIPEDIA).

Althea Gibson, en 1956 (WIKIPEDIA).

Este nombre, el de la protagonista de hoy, faltaba en este blog. Son varios los artículos que he escrito acerca de deportistas que lograron romper las barreras raciales e inscribir su nombre en la historia. El de hoy es otro de ellos. Con más valor si cabe, puesto que en esta ocasión hablamos de una mujer. Os hablo de Althea Gibson.

Althea Gibson nació el 25 de agosto de 1927 en Silver, en el condado de Clarendon, Carolina del Sur. Sus padres eran Daniel y Annie Bell Gibson, que trabajaban en una finca algodonera. Con la Gran Depresión, los Gibson se trasladaron a Nueva York, en concreto al barrio de Harlem, donde Althea se crió. Fue en esa barriada donde la joven Althea empezó a jugar al tenis o, para ser más exactos, al pádel (o una forma primitiva de él). Con 12 años, se proclamó campeona de Nueva York.

En 1940, en su vecindario se hizo una colecta (un crowdfunding, que dicen ahora) para que Althea Gibson pudiera acudir a una academia de tenis. Entró en 1941 y ese mismo año se proclamó campeona de Nueva York. En 1944 y 1945 ganó los campeonatos nacionales de su categoría y en 1947 ganó el campeonato americano absoluto.

Su carrera dio un avance importante cuando Walter Johnson, un médico que también fue el mecenas de Arthur Ashe, se interesó por ella. Logró federarla y consiguió entrar en la Florida Agricultural and Mechanical University.

En 1950, se convirtió en la primera afroamericana (de cualquier sexo) que recibió una invitación para jugar el US Open, gracias, entre otras cosas, a una campaña promovida por la American Tennis Association. Cayó en segunda ronda, pero su presencia atrajo mucha atención de los medios de comunicación. En 1951, tras ganar su primer torneo (el Campeonato del Caribe, en Jamaica), participó en Wimbledon por primera vez. Era la primera jugadora negra que competía en la hierba del All England Lawn Tennis Club.

Tras una exitosa gira por Asia, en 1956 Althea Gibson rompió otra barrera, convirtiéndose en la primera jugadora de color en ganar un título de Gran Slam. Fue en París, y fue Roland Garros. Era el aperitivo de lo que ocurriría un año después, cuando Gibson se convirtió en la primera jugadora negra en ganar Wimbledon, y en la primera que recibía el trofeo de manos de la reina Isabel II. Fue homenejada y condecorada por la ciudad de Nueva York, un presagio, porque en esa ciudad, unos meses después, ganaría su primer US Open.

Pero no es sólo eso, porque al año siguiente repitió tanto en Londres como en Nueva York. Era la indiscutible número uno del mundo. Se convirtió en la primera mujer negra que ocupó las portadas de Sports Illustrated y Time.

Para que una mujer negra volviera a ganar Wimbledon tuvieron que pasar 43 años. Fue Serena Williams la que lo logró en 1999. La propia Serena le escribió una carta a Althea Gibson antes de lograrlo.

Estatua de bronce de Althea Gibson en Newark, Nueva Jersey (WIKIPEDIA).

Estatua de bronce de Althea Gibson en Newark, Nueva Jersey (WIKIPEDIA).

El problema es que en aquella época, los tenistas no se hacían ricos. El amateurismo primaba. La propia jugadora lo explicaba así: “Ser la reina del tenis es bueno, pero no te puedes comer una corona“. Así que Althea Gibson decidió convertirse en profesional. Por desgracia para ella, el profesionalismo de aquella época nada tenía que ver con el de ahora. Se limitaba a exhibiciones y torneos de menor categoría deportiva. Así, empezó a combinar el tenis con otras actividades: Althea Gibson era una excepcional cantante y además, tocaba el saxofón. Ofreció conciertos y además, se hizo comentarista deportiva.

Como su vida en el tenis empezaba a encontrar término, se pasó al golf en 1964. Se convirtió en jugadora profesional, pero vivió con más dureza las dificultades de ser afroamericana. Fue excluida de muchos torneos por ser negra y en algunos de los que la aceptaban, se veía obligada a cambiarse en el coche porque tenía prohibido, por el color de su piel, entrar el Club de Campo. Su puesto más alto en el ránking como jugadora de golf fue el 27 en 1966. Dejó el golf en 1978.

Regresó al tenis, pero lo hizo como entrenadora. Era la cara visible de un proyecto financiado por Pepsi para buscar talentos en barrios desfavorecidos. Además, desde finales de los 70 a principios de los 80 ocupó algunos cargos funcionariales en Nueva Jersey, todos relacionados con el deporte. A finales de los 80, Althea Gibson sufrió dos hemorragias cerebrales y en 1992, un infarto. Sobrevivió a estas experiencias, pero se quedó arruinada por los gastos médicos. Pidió ayuda a las diferentes asociaciones tenísticas de su país, pero ninguna de ellas se la prestó. Fue gracias a la tenista británica Angela Buxton, excompañera suya de dobles, como Althea Gibson pudo recaudar fondos, mediante un llamamiento que Buxton hizo a los jugadores y exjugadores profesionales.

Con su salud francamente deteriorada y tras sufrir otro infarto a principios de 2003, el 28 de septiembre de ese año Althea Gibson fallecía a los 76 a causa de una infección respiratoria y otra en la vejiga. Sus restos reposan en el cementerio de Rosedale, en Orange, Nueva Jersey.

Tras su muerte, han ido llegando reconocimientos varios. Desde un sello del servicio postal de Estados Unidos hasta una cátedra con su nombre en su Alma Máter, pasando por una estatua de bronce en su honor o su presencia en el Salón de la Fama del deporte femenino en Estados Unidos.

En definitiva, un nombre de esos que se debe olvidar. Os dejo con un documental sobre ella:

Que paséis un buen fin de semana.

12 comentarios

  1. Dice ser AreaEstudiantis

    No la canocía. Una deportista excelente con una vida difícil. Gran post!!

    http://areaestudiantis.com

    09 mayo 2014 | 08:51

  2. Dice ser Gorpik

    Supongo que en la última línea falta un NO, Edu 🙂

    09 mayo 2014 | 09:39

  3. Dice ser ANTONIO LARROSA

    Nunca me he considerado racista y menos tras leer esta historia que me ha hecho llorar de pena por esa mujer negra.

    Clica sobre mi nombre

    09 mayo 2014 | 10:04

  4. Dice ser Bayer-74

    Gran historia, al nivel que nos tienes acostumbrados los viernes. Buen fin de semana a todos.

    09 mayo 2014 | 10:29

  5. Dice ser igesar75

    Yo pensaba que el primer (o primera) tenista negro (o negra) en ganar algo importante había sido Arthur Ashe……. siendo negro, en aquella época, y encima, mujer, me hago cargo en que no lo debió tener nada fácil.

    Me ha parecido curioso que un tenista que ha ganado unos cuantos Grand Slams no se hiciera millonario, como ocurre actualmente. Visto desde la perspectiva actual cuesta hacerse a la idea, aunque me da la sensación de que esto pasaba en tenis, fútbol, baloncesto, etc, y prácticamente todos los deportes. Les daba para vivir bien pero tampoco como marajás. Me imagino que los grandes contratos publicitarios y campañas de marketing, que no empezaron hasta bien entrados los 70 o primeros 80, tienen todo que ver.

    09 mayo 2014 | 11:11

  6. Dice ser Rocío

    Buena historia. A mi también me ha encantado esta otra historia: http://goo.gl/mnr57Z

    09 mayo 2014 | 11:42

  7. Dice ser PEDRALBES

    Hola a todos

    Gran historia la de esta mujer totalmente desconocida para mi, un ejemplo de lucha y de superación de barreras. Una pena que las asociaciones no la apoyasen cuando lo necesitó por su enfermedad.

    DEP los 5 chavales de Extremadura y Yago Lamela, día muy triste para el deporte

    Saludos y buen finde

    09 mayo 2014 | 11:51

  8. Dice ser Cris

    Muy buena historia.

    09 mayo 2014 | 14:15

  9. Dice ser J.A.M.

    Se tendría que cambiar en el coche, pero hoy se la recuerda a ella y de los del club, no se acuerda nadie.

    09 mayo 2014 | 23:52

  10. Dice ser Javi

    Me parece que fue Venus y no Serena la que ganó antes Wimbledon.
    Buena historia, no tenía ni idea de esta jugadora, pensé que fueron las Williams las primeras en derribar barreras.

    10 mayo 2014 | 13:40

  11. Dice ser ruomalg

    Otra gran historia, indudablemente. Muchas barreras se han derribado en el mundo del deporte, y en tenis no era menos. Lástima de los problemas económicos y de salud de sus últimos años. Y en cuanto al tema del golf, puedo deducir una cierta relación que había en el pasado entre la posición social de un deporte y la intolerancia con respecto a otras razas. Afortunadamente, el racismo en el golf también está quedando atrás.

    DEP, Lamela.

    10 mayo 2014 | 19:04

  12. Dice ser CowboyZZ

    Igesar no es raro que ella no fuera millonaria. Durante muchisimo tiempo solo una minoria vivia del deporte y en el caso del tenis o el golf era gente acomodada que jugaba por aficion, solo en los 70 aproximadamente vinieron los autenticos profesionales. De hecho he leido que una de las razones por las que Gibson dejo el deporte del tenis fue debido a que no ganaba suficiente dinero en el tenis.

    Tambien trato brevemente de hacer carrera cantando, pero lo dejo.

    Recordemos al malogrado Juanito que siempre dijo que lo unico que envidaba del futbol moderno eran los sueldos. El padre de una amiga fue futbolista de primera en el Salamanca de los 70, Iglesias, que fallecio este invierno, que en paz descanse, fue una persona que se retiro muy joven y tuvo que buscarse un puesto en el ayuntamiento para salir adelante.

    13 mayo 2014 | 01:27

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