Entradas etiquetadas como ‘Jeff Conaway’

10 años de la muerte de Jeff Conaway, Kenickie en ‘Grease’

Hace cosa de un mes dediqué un par de post a los protas de Grease, uno de ellos centrado en cómo son los componentes de los T-Birds ahora, más de 40 años después.

Se me hizo entonces un poco raro (aunque de ninguna manera lo podía dejar fuera) tener que poner a Jeff Conaway, quien interpretaba a Kenickie, el tipo malote y líder de los T-Birds.

jeff-conaway

Y se me hizo raro porque, como seguro que muchos ya sabéis, falleció hace años. Así que entonces pensé que, aunque lo llevase de pasada a aquel post, podría hacerle un post para él solo en el aniversario de su fallecimiento que, os informo, fue ayer, 27 de mayo.

Y aquí estamos, para repasar la trayectoria de Jeff Conaway, el eterno Kenickie de Grease. Lee el resto de la entrada »

Así son los T-Birds de ‘Grease’ más de 40 años después

En un capítulo de Come chocolate y no discutas con idiotas lo digo claramente: hay que cantar en inglés. Aunque no sepas inglés. Si te hace feliz, hazlo. Porque tú a cualquier persona del mundo le cantas «Agachú telmoseplayen» y no importa que no estés diciendo nada y que no estés afinando lo más mínimo que van a saber qué canción es. ¿Sí o no?

Grease (que significa “grasa”, de la de engrasar y lubricar los coches, se entiende, aunque tal vez también se la ponían en el tupé), estrenada en 1978, es sin duda una de las películas más icónicas de la década de los ’70. Había vestidos de colores, macarras engominados y gente de 30 años haciéndose pasar por alumnos de instituto. Que vale que Travolta tenía 24, pero Newton-John la treintena ya la calzaba. Y ahí estaba: haciendo la ESO.

Como sea, esta joya que gracias su BSO (que contaba con, por ejemplo, Barry Gibb o Ritchie Valens) fue nominada al Oscar a la mejor canción original por Hopefully Devoted To You, sigue en la mente colectiva y si el otro día os contaba cómo son ahora sus estrellas femeninas (las Pink Ladys), hoy les toca el turno a ellos: así son los T-Birds más de 40 años después: Lee el resto de la entrada »