Se suponía que el extravagante psiquiatra Frasier Crane solo iba a participar en seis episodios de Cheers. En un tiempo récord, Kelsey Grammer construyó un personaje tan genial que no solo se quedó como personaje fijo en esta exitosa sitcom, sino que cuando esta terminó siguió adelante con un spin off tan popular como la serie original: Frasier.
Esta ácida comedia ubicada en Seattle contó con el espaldarazo del público y la crítica, hasta tal punto que se convirtió entonces en el actor mejor pagado de la televisión, con un sueldo de 1,6 millones de dólares por episodio, una cota estratosférica que solo han alcanzado unos pocos, como los protagonistas de Friends y de Big Bang Theory.
Frasier duró tanto tiempo en antena como Cheers, un total de 11 temporadas (1993-2004).
Me encantaba el doctor Crane, fue un personaje memorable: los ‘piques’ con su padre gruñón y con su hermano, el también eminente psiquiatra Niles, eran grandiosos. Sin duda Frasier marcó la vida de Kelsey Grammer.
Cada año se repetía el mismo ritual: Kelsey Grammer acudiendo a la ceremonia de los Globos de Oro, donde optaba a Mejor Actor de Comedia por su papel como Frasier Cane. Fue nominado hasta siete ocasiones, y por fin lo consiguió a la séptima, en 2001.
En los Emmy tuvo más suerte: ganó en cuatro ocasiones (1994, 1995, 1998 y 2004), con un total de 13 nominaciones.
Aquello dio lugar a un curioso récord: fue el primer actor estadounidense en optar a varios Emmy por el mismo personaje en diferentes series: Cheers, Frasier y Wings (aquí como actor invitado).
Fraiser aparte, en total ha ganado tres Globos de Otro y cinco Emmys. Con tanto éxito en su vida, nadie podría imaginar el calvario que había sufrido este hombre en su vida personal. El pobre debía pensar que estaba maldito.
Actor formado en las tablas de Broadway, tuvo que abandonar sus estudios de interpretación en 1975, cuando su hermana Karen, que entonces tenía 18 años, fue raptada, violada y asesinada por tres hombres en un trágico asalto al restaurante donde trabajaba, justo cuando acababa su turno.
Kelsey quedó profundamente afectado, incluso se culpó a sí mismo. Ahí donde le veis era un hombre muy creyente y sufrió una crisis de fe. Años después confesó en una entrevista con Oprah Winfrey que podría llegar a perdonar a los asesinos de su hermana si se hubieran responsabilizado del crimen, pero ninguno de ellos lo aceptó jamás.
Este suceso sería suficiente para traumatizar a cualquiera, pero el actor arrastraba más tragedias todavía. Siete años antes del asesinato de su hermana su padre también había sido asesinado y en 1980 sus hermanastros gemelos Billy y Stephen, fruto del matrimonio de su padre con una segunda mujer, murieron en un accidente de buceo.
Y aún hay más. Tras divorciarse de su segunda mujer, la bailarina exótica Leigh-Anne Csuhany, esta intentó suicidarse con una mezcla de pastillas y alcohol que provocó el aborto de un hijo que estaban esperando. Él la había echado de casa porque, según afirmó, era muy agresiva y le había apuntado con una pistola.
Toda su vida ha arrastrado un grave problema de alcoholismo, y ha tenido que ser internado en varias ocasiones en clínicas de rehabilitación. Asegura que la fe y Alcohólicos Anónimos es lo que le ha llevado a superarlo.
Pero antes, durante los años 90, en pleno éxito con Frasier, atravesó una época turbulenta en la que fue detenido por conducir ebrio y finalmente tuvo que cumplir 30 días en la cárcel por saltarse la libertad condicional.
En 2008 sufrió un ataque cardiaco cuando se encontraba en Hawai, remando en una barca, cosa que no me extraña, teniendo en cuenta su historial vital.
Se ha divorciado en tres ocasiones pero no todo es malo en su vida: actualmente se encuentra felizmente casado con su cuarta mujer, Kayte Grammer, con la que ha tenido tres hijos. Y es todo un padrazo.
La boda tuvo lugar en 2011, entonces él tenía 55 años y ella 29.
- Kelsey y Kayte en una de las fiestas de los Oscar en 2015. (GTRES)
- El actor y su mujer, Kayte, en una gala benéfica a finales de 2016, cuando esperaban su tercer hijo juntos. (GTRES)
- Con su hija Faith en un pañuelo portabebés en 2012. (GTRES)
- Con su mujer y sus hijos Faith y Kelsey paseando por Miami, en abril de 2016. (GTRES)
Lo curioso es que Kayte tiene un más que sospechoso parecido con su anterior mujer, la exmodelo de Playboy Camille Donatacci, a la que conoció en una cita a ciegas.
Con ella tuvo otros dos hijos, Mason y Jude, concebidos a través de maternidad subrogada.
- Con su tercera mujer, la exmodelo de Playboy Camille Donatacci, en 2001. (GTRES)
- Con sus hijos Mason y Jude, concebidos por maternidad subrogada con su tercera mujer, en junio de 2014. (GTRES)
En total, tiene siete hijos de sus cuatro matrimonios y una relación extramatrimonial, y un nieto, nacido en 2011.
En cuanto a su vida profesional, y aunque parecía que después de Frasier solo quedaba la nada, Kelsey no para, se diría que el trabajo le llueve del cielo.
Nunca ha dejado el teatro, donde se inició; ha sido y es un asiduo actor de Broadway. Por otro lado, gracias a Cheers, amasó una buena fortuna que le ha permitido convertirse en un potente productor de series, incluyendo Fraiser, de la que fue productor ejecutivo, o Devolvemos la conexión (2007-2008), The Game (2006-2013) y Boss (2011-2012).
También ha sido un prestigioso doblador, en 2006 ganó un Emmy por su trabajo en Los Simpson, donde se encarga de dar voz al malvado Bob, antiguo actor secundario de El show de Krusty el payaso.
En televisión ha doblado otras series de animación como Trollhunters (2016) y en cine puso voz a Vladimir de la exitosa película de Don Bluth Anastasia (1997), el malvado capataz ‘Oloroso Pete’ en Toy Story 2 (1999) y Hunter en la reciente Cigüeñas (2016).
- Vladimir, antiguo miembro de la corte rusa, con Anastasia, en el filme de 1997.
- El malvado Oloroso Pete de ‘Toy Story 2’.
En la gran pantalla reconozco que fui incapaz de reconocerle bajo la piel azulada y peluda de la Bestia en X-Men 3 y X-Men: Días de Pasado Futuro, donde tuvo un cameo.
También participó como profesor en el remake cinemtográfico de Fama (2006), hizo de villano en Transformers: La era de la extinción (2014) y compartió reparto con Antonio Banderas, Harrison Ford, Sylvester Stallone y otros muchos actores de acción en Los mercenarios 3 (2014).
- Los actores Dolph Lundgren, Harrison Ford, Kelsey Grammer, Sylvester Stallone, Wesley Snipes en el Festival de Cannes, donde presentaron ‘Los mercenarios 3’ en 2014. (GTRES)
- Kelsey Grammer y Antonio Banderas en el estreno de ‘Los mercenarios 3’ en Hollywood, 2014. (GTRES)
En 2016 pudimos verle en Malditos vecinos 2 y en una osada coproducción china y australiana de aventuras al estilo Indiana Jones llamada Nest, que protagonizó junto a Kellan Lutz.
Nunca ha dejado el medio televisivo que le dio la fama y en estos últimos años ha trabajado en varias series como la anteriormente mencionada Boss (2011-2012), Partners (2014) y The Last Tycoon, que se estrenó en 2016 y en la que sigue trabajando en la actualidad. También participó un un capítulo de Modern Family.
Por si fuera poco y no tuviera suficiente con su ocupada vida familiar y su trabajo, además se ha metido en política.
Es miembro del partido republicano y siempre ha expresado su deseo de optar algún día al Congreso. Y en las últimas elecciones dio todo su apoyo a ¿adivináis quién? «Soy un hombre de Trump«, afirmó el actor sin tapujos.
¿Cómo os quedáis?
Todo bien, pero el personaje era Frasier Crane, no Cane. Abrazo
19 marzo 2017 | 1:12 pm
Bueno, pues me quedo igual con lo de Trump, a fin de cuentas cada cual es libre de elegir una opción política aunque no coincida con la nuestra.
Lo que sí me ha dado pena es lo relativo a su vida personal, demasiada tragedias familiares para salir indemne.
19 marzo 2017 | 1:41 pm
Curioso que su ex mujer chica playboy saliera en un capitulo como Eva la de la biblia una tia con la que queria ligar… siempre le han perdido las rubias a este actor.. dentro y fuera de la pantalla xD
19 marzo 2017 | 2:57 pm
Lo máximo. Un súper actor.
20 marzo 2017 | 3:46 am