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“Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia…” Roy (Rutger Hauer) ante Deckard (Harrison Ford) en Blade Runner.

¡Provocación! Sí, pero…

El presidente del PP de Gipuzkoa, Borja Sémper, dando muestras de una mano izquierda que habrá causado asombro en las filas de su partido, no quiso sumarse a la ola de críticas cosechadas por una película ¡antes de verla!, Fe de etarras, de  Borja Cobeaga, porque “se trata de un filme que se ríe de ETA”, lo que según él es todo lo contrario de un apoyo o aval a la sangrienta organización terrorista. A más de uno ha debido de dejar alucinado con tal exhibición de lucidez. A mí el primero. Una vez recompuesto, me apresuro a felicitarle, sin que sirva de precedente.

Publicidad de Fe de etarras en San Sebastián. EFE

Como la película aún no se ha exhibido en el Festival de San Sebastián, pues comienza hoy (el día 28 habrá un pase para la prensa y el 29 otro abierto al público en el Velódromo, antes de que se estrene el 12 de octubre) y los detractores no pueden agarrarse a lo que en ella se diga o deje de decirse, la polémica ha saltado por la campaña de publicidad que Netflix España, la plataforma de video online, que la coproduce con Mediapro, ha tenido la gracia de soltar en modo bomba de neutrones, algo en lo que se ha venido especializando en ardua competencia con Oliviero Toscani, el director creativo de la marca United Colors of Benetton que provocó terremotos con sus conceptos fotográficos en los años 80 y 90.

Toscani era audaz e imaginativo y tenía un gusto estético que derrochaba en sus campañas, en las que lo único que resultaba tan ajeno como un inodoro en la jaula de un tigre era la marca de las prendas de ropa que ensuciaba discretamente una esquinita de las fabulosas imágenes. Se justificaba argumentando que él era un testigo de su tiempo, lo que no es poca cosa y además bien cierta. Pero el choque brutal entre el fin, vender un objeto de consumo, y el medio utilizado, atraer la atención del consumidor a costa de golpear sus ojos –y su conciencia, ojo, que es la coartada perfecta- con imágenes de un impacto (palabra que aborrecía) con frecuencia avasallador, levantaba ampollas en unos y suscitaba dudas metódicas en otros; a nadie, en fin, dejaba indiferente.

Algunas campañas de Olivieron Toscani para United Colors of Benetton

Ésta era la consigna, darle la razón a Oscar Wilde en una de esas frases lapidarias con que se adornan los pedantes: “Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti”. El enemigo número uno de la publicidad es la indiferencia, el primero al que hay que derrotar. La cuestión es si todas las armas están permitidas. La respuesta, por supuesto es que no. Pero tampoco se puede vivir tratando de evitar el roce en la hipersensible piel de todos los públicos o colectivos. Porque de lo contrario, la publicidad no existiría; es imposible no molestar a alguien. De esto ya hablé tangencialmente en un post que titulé: ¡Cielos, un culo!

Como decía, Netflix viene provocando las risas de unos y el llanto de otros con sus provocativas campañas publicitarias. Personalmente a mí pueden encuadrarme entre los primeros. Su gigantesca pancarta colocada en la Puerta del Sol de Madrid para familiarizarnos con Narcos (su serie televisiva, no el partido del Gobierno) con el eslogan “Oh, blanca Navidad” y el posterior en agosto “Sé fuerte. Vuelve Narcos”, me parecieron muy ocurrentes, pero más blandos de lo que el ruido provocado hacía suponer. Además, el segundo jugaba con ventaja: a Mariano no le gana nadie en marianismo y deberían pagarle derechos de autor, pero seguro que no los pide porque está muy atareado con el follón que le han montado por su irresistible dontancredismo en Cataluña.

Campaña de Netflix para la serie Narcos en la Puerta del Sol de Madrid. (SKYLINE WEBCAMS)

A los que no ha hecho ninguna gracia la campaña de Fe de etarras es a las asociaciones de víctimas del terrorismo, uno de cuyos portavoces, Francisco José Alcaraz, siempre en guardia con cualquier cosa que se aproxime a tan resbaladizo terreno, declaró haberse sentido ofendido. Más extemporánea ha sido la Asociación Profesional Unión de Guardias Civiles, que ha presentado una querella ante la Audiencia Nacional en la que acusa a Netflix de “humillar a las víctimas del terrorismo” con el cartelón promocional colgado estos días en San Sebastián.

Obviamente, pedirle a las personas afectadas por el felizmente superado fenómeno terrorista que le pongan un poco de humor a la vida no resulta fácil. Es comprensible que pueda escocerles y tienen todo el derecho a manifestar su enfado. Hombre, hasta el punto de pretender que nadie pueda hablar de ello bajo otra perspectiva que no sea la suya, y pedir a la justicia que tome cartas en el asunto… ahí sí que se han pasado de la raya. Además, de lo único que se puede acusar a esa campaña publicitaria es de venir en el peor momento a pisar el callo de los patriotas, que tienen los ánimos un poquito alterados por el mencionado carajal del “procés”, no se sabe si por ese poquito de mala leche de la que presumen o por un mal calculado sentido de la oportunidad. A los demás, a los que estamos hasta el gorro de tanta chorrada nacionalista de un lado y de otro, nos aporta una brisa de entrepierna, o como dijo aquél, nos la refanfinfla.

Yo no he podido ver la película todavía, por supuesto, y por tanto sobre la cuestión de fondo no puedo hablar. Pero me fio mucho de Borja Cobeaga, el director, un tío que supo encontrar la cuadratura del círculo en el mismo foso de reptiles con su película Negociador (2014) de la que yo decía en Días de cine de TVE: “Cobeaga cocina un plato frío en tono de thriller político salpimentado de chispeantes situaciones burlescas. Se aproxima al abismo del desmadre y se contiene dos pasos antes”. Y añadía: “… merece el aplauso por atreverse a franquear un terreno indefinido, un espacio imposible por el que transita su película, que no deja de sorprender por la delicadeza con que juega con humor y tragedia como si fueran las dos caras de la misma moneda de la vida. No hay etiqueta genérica que describa con exactitud la propuesta de Negociador… a caballo entre la comedia bufa y la dolorosa tragedia que para la sociedad  vasca representa el terrorismo”. Si Fe de etarras se acerca a los logros de Negociador todas las protestas habrán sido completamente injustificadas. Tan sólo hay que poner un poquito de paciencia y esperar a ver la película. Y mientras tanto, reflexionen sobre lo que dice Borja Sémper, que en esto no es sospechoso.

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Carlos

    Si a tu familia al completo la hubiera reventado un coche bomba, tal vez no hablarias de estos temas tan a la ligera.

    La unica alegria que nos puede dar el oir hablar de esos asesinos es escuchar que algun etarra ha muerto victima de un cancer super-mega-doloroso.

    22 septiembre 2017 | 08:59

  2. Dice ser carlos L

    los comentarios son de verguenza ajena, estamos viviendo años dorados para la estupidez humana, de verdad.

    Buen artículo, basta ya de tener la piel tan fina, hombre ya

    22 septiembre 2017 | 11:19

  3. Dice ser la provocación es motor de avance

    La provocación hace al cerebro más fuerte si es una provocación inteligente.
    El cerebro, después del rechazo inicial y la lucha interna contra los prejuicios y postulados inmutables de siempre, esos que no existen pero hay gente que sí se lo cree, provoca un cambio en el modo de ver las cosas.
    Son pequeñas revoluciones que buscan la rebelión de las masas amorfas. Y eso es muy bueno para la masa amorfa, porqeu una masa que no piensa, ni razona, ni tiene espíritu crítico, es más vulnerable a ser utilizada por otros necios que pretenden reírse de ella; es decir, tendríamos un mundo de necios alimentándose de la necedad de cada necia parte. Es bonito pensar con un poco de espíritu crítico. Si no hubiese habido espíritu crítico enel pasado hoy sería imposible que la gente usara móviles, o viera programas de tv variados en televisión, o pelis de cine, o hablar o escribir en entornos internetianos, por ejemplo.

    22 septiembre 2017 | 11:32

  4. Dice ser la provocación es motor de avance

    Sobre el tema del post, no sé de lo que va, aunque el tema es delicado. Espero no dañe a nadie de buena voluntad. Ya no sería provocación inteligente si lo hiciera.

    22 septiembre 2017 | 11:36

  5. Dice ser CHoji-yo

    Hay gente que dice que estamos en años dorados de la estupidez y razon no le faltan, como dice: “basta ya de tener la piel tan fina..”

    Mi pregunta.. Para estos temas si hay que tener piel dura o no tener piel tan fina, pero para hablar de la derecha, para decir que el franquismo está aun presente, para decir que unas calles les ofendes si tienen la piel fina.. No entiendo nada..

    Que alguien me lo explique..

    22 septiembre 2017 | 11:41

  6. Dice ser es muy difícil separarnos de otros tiempos

    A mí m ehace mucha gracia ver cómo aún queda gente que tiene añoranza de las dictaduras y salen a la calle a manifestarse… o van gritando Viva el pasado (la tenebrura, porque lo que se veía por la tele era censura y nunca pasaba nada…) y luego van a ver Gran Hermano, o Supervivientes, o cualqueir otro programa o canal privado, o en el público a presentadores y presentadoras de condición sexual variada, o al campo de fútbol a ver a sus equipos del alam con gente de todo color, toda raza, toda ideología, toda religión… y canturrean canciones himnos de gente que supestamente rechazan sus sangres puras, como el We Are The Champions, cantada por Freddy.
    La mente humana es una máquina estúpida cuando no razona, cuando se cierra.
    ¿Cömo hacer ver a la gente que las dictaduras NUNCA han sido buenas? Mientras esgrimen tal o cual argumento les llega un whatsapp a su móvil,herramienta prohibida y de uso muy restringido en dictaduras que tanto parecen añorar… y así tantas cosas, reunidos en bares hasta la stantas, bebiendo, saliendo chicos y chicas, hombres y mujeres, a la hora que quieran por als calles, paseando, riendo, disfrutando.. Hay cosas que no se entienden en los pretextos que busc ala mente humana para justificar determinadas cosas. on lo hermoso que es vivir le presente, amar lo conseguido, disfrutarlo, querer con toda el alma a las gentes que han hehco posible lo que tenemos hoy y seguir pensando en mejorarno s como especie, solucionando y mejorando cosas, antes que buscar en un baúl trampeado de los recuerdos para intentar hacer nuevo motor de avance con herramientas ya oxidadas y fuera de tiempo. Somos así de ridículos, qué le vamos a hacer. EN lugar de una evlución ya positiva, experimentada, volviendo a lo mismo qeuriendo cambiar lo qeu ya fue o retomando las malas artes del pasado para neciamente querer que brillen hoy de distinto oscuro modo al que lo hicieron en el ayer…. Un prodecer de pensamiento tremendamente injusto.
    El pasado no se puede enjuiciar desde el presente, porque el presente supone avance y otras circunstancias, pero es de tontos creer que desde lo conseguido pueda crearse un universo paralelo con leyes anacrónicas y pensamientos caducos. La mente es hermosa, evolutiva. A problemas nuevos, soluciones novedosas con herramientas de presente. Esa debería ser la gran victoria de la inteligencia humana. Es muy difícil, en ocasioens se hae imposible, pero para eso está el cerebro y el pensamiento evolutivo.

    22 septiembre 2017 | 13:27

  7. Dice ser E

    “Gente que se ofende con la publicidad de una peli de etarras pero que le encanta Narcos”…algo así leí el otro día. Bravo

    Narcos (o millones de películas o series más) también trata de gente que asesinó a miles de personas, personas que también fueron hijos, hermanos o sobrinos de gente que hoy sigue sintiendo y sufriendo esa muerte.

    ¿Y que hacemos, no hacer películas sobre ningún tema? Al menos esta de los etarras parece que es una comedia, riéndose de los propios etarras.

    Y en cuanto a la publicidad, es solo el eslogan del mundial tachado….no sé qué es lo que ofende

    22 septiembre 2017 | 15:14

  8. Dice ser jaja

    En esta vida es mucho más fácil enfadarse y enfadar, que reír y hacer reír, por lo tanto no hay que desaprovechar la ocasión de reír y hacer reír. Lo que pasa es que no hay un único criterio acerca de lo que es gracioso y lo que no es.
    Yo me río de todo, hasta de mis desgracias, todo el mundo tiene alguna desgracia de la que reirse.
    En este caso de la película entiendo que las víctimas y sus familiares no encuentren gracioso el asunto, pero no es por la película en si, es que la película al tratar de ETA evoca su sufrimiento, con todos los respetos les recomiendo que recurran a terapeutas especializados para aliviar su dolor, la vida sigue y es maravillosa, eso implica reirse hasta de ETA, su dolor no se puede imponer, nos duele su sufrimiento, pero mucho menos, como es natural.
    Además es un tanto egoísta el pretender que es precisa su aprobación para que nos podamos reír. Un poco es como los chistes negros de Guillermo Zapata en Twitter, yo nunca lo habría escrito, pero tampoco me parece bien que se le crucifique por cuatro chistes negros, No es para tanto.

    25 septiembre 2017 | 01:09

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