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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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La publicidad pierde el paso

La inversión publicitaria ha guardado siempre una estrecha relación con las variaciones de la economía. Cuando la economía crece, la publicidad crece; y cuando vienen mal dadas para la economía, la publicidad también sufre.

Ocurre en todos los países con economía de mercado y con mercados publicitarios desarrollados.

Portada del número de IPMark en el que se publicó este artículo. (FOTO:E.Madinaveitia)

Tradicionalmente en España esa relación se acentuaba: cuando la economía crecía, la inversión publicitaria crecía mucho más; cuando caía la economía, la inversión publicitaria se derrumbaba. La reciente crisis fue el mejor ejemplode esto: en los cinco años más duros de la crisis, los comprendidos entre 2009 y 2013, la caída del PIB se situó en torno al 10%; la de la inversión publicitaria se aproximó al 50%.

Las cosas parecen estar cambiando: todo parece indicar que este año crecerán el PIB y la inversión publicitaria pero ésta lo hará en menor medida que aquél.

Si se cumplen las previsiones de los estudios Zenith Vigía y Zenthinela, que diseñé y coordino, la inversión publicitaria crecerá este año algo menos que el PIB.

Además todos los índices relacionados con la publicidad se sitúan por debajo de los relacionados con la economía.

Es un poco pronto para sacar conclusiones. De hecho, ni siquiera es seguro que el resultado publicitario de este año se vaya a quedar tan corto.

Pero mi sensación es que la inversión publicitaria, al menos la inversión en medios pagados que es la que miden las fuentes de datos, ha salido de la crisis, y de la creciente digitalización, muy debilitada.

Hace ya unos años, desde la IAB se puso en marcha un estudio de Inversión en Comunicación Digital, inspirado por Daniel Solana y que yo dirigí. El estudio pretendía poner de manifiesto el hecho de que la digitalización ha traído consigo un aumento de la inversión en comunicación pero que ese aumento, por diversas razones, no se contabiliza. El estudio era complicado; hay acciones que no se contabilizan porque no son fáciles de valorar. Se realizó en los años 2012 y 2013. Luego ya no.

Quizá si ese estudio se hubiera podido realizar bien nos daría las respuestas a mis preguntas: ¿dónde está esa inversión que no se acaba de recuperar?

(*) Este artículo se publicó en el número de junio de la revista IPMark. Hoy he publicado una nueva ola del estudio Zenthinela. Parece que la hipótesis se confirma. Otra explicación, sugerida por uno de los panelistas: la gran distribución ha apretado tanto durante la crisis, y lo sigue haciendo ahora, que no quedan márgenes para inversiones como la publicidad.

La publicidad es el barómetro de la economía

El año pasado la inversión publicitaria creció un 5,8%, según el reciente estudio de i2p; el PIB creció un 3,2%.

El PIB creció todos los años comprendidos entre 1994 y 2007; en esos años la inversión publicitaria creció y lo hizo en mayor medida. Fueron los grandes años de la publicidad española, cuando crecían fuertemente las cadenas de televisión, lo que no impedía el crecimiento de los otros medios. Fueron también los grandes años de la Prensa Gratuita.

En los años comprendidos entre 2008 y 2013 hubo fuertes caídas del PIB (salvo en 2010, el año de los Planes E y los brotes verdes). En esos años se desplomó la inversión publicitaria, que acabó 2013 con valores inferiores a la mitad de las cifras que alcanzaba en 2007.

Cuando crece el PIB crece la Inversión Publicitaria

Las subidas del PIB de estos dos últimos años han coincidido con crecimientos de la inversión publicitaria. En palabras de Enrique Yarza, durante la presentación del estudio i2p, ya estamos al nivel de 1995.

En la segunda mitad de 2007 y los primeros meses de 2008 los índices de percepción del mercado publicitario (de los estudios Vigía, que dirijo) se derrumbaban a fuerte ritmo mientras, aparentemente, no ocurría nada ni en la economía ni en la inversión (aunque en agosto de 2007 ya se había vivido el primer episodio de las hipotecas subprime, antesala de la crisis). A partir de abril de 2008 se produjeron fuertes caídas en las bolsas, en la economía y en la publicidad; se cerró el año con una caída de más del 11% en la inversión publicitaria. La caída fue aún mucho mayor en 2009.

Sólo Internet, que era un medio muy pequeño en 2007 (sólo captaba el 3,2% de la inversión en medios) ha crecido durante la crisis hasta representar el 21,1% en 2014.

Pero Internet ha traído consigo un incremento notable de las críticas hacia la publicidad; parece que el pacto implícito que había funcionado hasta ahora:

tienes contenidos gratis, o a precio inferior a su coste de producción, porque la publicidad te los paga

ya no sirve en un mundo en el que, aparentemente, todo tiene que ser gratis. Un peligro, una amenaza, no sólo para la publicidad y los medios; también para la econmía de las sociedades de consumo como las que hemos construido.

Existe una correlación muy alta: si la publicidad falla, la economía falla.

Las cifras de la publicidad suelen multiplicar por un factor comprendido entre 1,8 y 2,8 las cifras de variación del PIB.

En enero los índices de percepción cayeron bruscamente, aunque siguen siendo positivos, como el PIB.

La política también cuenta. Vendría bien despejar cuanto antes la incertidumbre en la que nos encontramos sumergidos.

(*) Una versión de este artículo se publicó en la edición en papel de 20 Minutos del pasado viernes, en el Suplemento Especial Publicidad.

2015: Una nueva realidad (II)

…Pero seguramente los cambios en los medios no habrían sido suficientes para producir este giro si no se hubieran producido también los cambios en la situación económica. Tras unos años en los que las únicas medidas visibles eran los recortes y los ajustes, en 2014 se han producido algunos cambios de estrategia, que han empezado a producir efectos. Los sucesivos planes PIVE han conseguido frenar la caída en las Ventas de Automóviles: en diciembre se han cumplido 16 meses seguidos de aumento; en 2014 se han vendido 855.308 vehículos, lo que representa un crecimiento del 18,4% respecto al año anterior. ¡Claro que (la nueva situación) esa cifra representa una caída del 48% respecto a los coches que se vendían en 2006! El PIB ha crecido a lo largo del año (se situará en torno al 2%) algo que no había ocurrido en 17 de los 21 trimestres transcurridos desde el cuarto de 2008. El Consumo comienza a recuperarse; habrá crecido en 2014 en torno al 3%. También se quedará muy lejos de las cifras de 2007; en la nueva situación se consume menos y se consume diferente: una compra más meditada y los cálculos para sobrevivir en la cuerda floja han hecho que disminuya la compra por impulso y que muchas marcas de fabricante no puedan resistir el empuje de las marcas de distribución, con lo que eso supone para el mercado publicitario. Ha disminuido algo el Paro, aunque no aumenta el Empleo: en la nueva situación hay dos millones y medio de empleados menos que en 2007 y 2008. La famosa Prima de Riesgo se sitúa ahora ligeramente por encima de los 100 puntos, una cifra similar a la que teníamos en 2010, pero muy lejos de las que se alcanzaron en el primer año de Gobierno Popular.

A cambio la Inflación se ha moderado, hasta el punto de que se tema que acabe en una peligrosa deflación, el Euríbor está en mínimos históricos y el precio del Petróleo ha vuelto a valores que no veíamos desde 2010.

Parece que las nuevas condiciones favorecen un cierto crecimiento del Consumo y que eso puede empujar a la Inversión Publicitaria.

El año publicitario empezó con fuerza y, aunque se produjo un cierto parón a finales del primer trimestre, mantuvo una tendencia creciente en el resto del año.

Lo que se puede esperar de 2015 en España

En el año que empieza, como buen impar, no habrá ninguno de los grandes acontecimientos deportivos internacionales que suelen tirar hacia arriba de la inversión. Para compensar tendremos un año plagado de citas electorales (municipales y autonómicas, con o sin Cataluña, y legislativas)(*). Esto tendrá un cierto efecto directo en la inversión publicitaria en algunos medios (Exterior, Radio y Diarios fundamentalmente) pero tendrá efectos indirectos que en alguna medida ya se empiezan a notar: los funcionarios recibirán ahora parte de la paga que les retuvieron en 2012; se producirán ligeras bajadas en el IRPF y especialmente en la retenciones…medidas electoralistas que tratan de frenar los deseos de cambio (y el tan temido por los políticos efecto Podemos) pero que, de momento, inyectarán algo de liquidez al sistema, lo que favorecerá el consumo y, de paso, la inversión publicitaria. Si se mantienen bajos los precios de los combustibles y prácticamente no hay inflación ese crecimiento del consumo será casi seguro.

(*) Desde el momento en que se escribió este artículo ya se conoce la fecha de las elecciones catalanas y todo parece indicar que también habrá adelanto de las andaluzas.

Este post es la segunda parte de un artículo que se ha publicado en la edición en papel de la revista IPMark. Se completará con una tercera entrega.

Números para una salida de la crisis

Los seguidores de este blog ya saben que como parte de mi tarea profesional todos los meses hago una previsión de la evolución de la inversión publicitaria a corto y a medio plazo. Lo hago a partir de las opiniones de profesionales, directivos de medios de comunicación (panel Vigía) o de empresas anunciantes (panel Zenthinela). Cada mes publico un resumen para la prensa, que muchos medios suelen recoger. Los panelistas que me dan las opiniones en las que yo me apoyo reciben un informe más amplio, en el que trato de analizar algunas variables macroeconómicas que pueden influir en nuestro mercado.

Aquí van algunas de las reflexiones que les envié la semana pasada.

Tras unos años de dura crisis y aún más duras políticas de ajuste, los mandatarios europeos parecen haberse dado cuenta de que por el camino de sólo recortes no estábamos llegando a ninguna parte.

El varapalo que se han llevado en las elecciones europeas, en casi todos los países, tanto los partidos en el poder como los principales partidos de oposición, parece haber servido como voz de alarma para propiciar un punto de inflexión. El discurso estos días de la presidencia de turno europea, encarnada en el Primer Ministro italiano, es una clara señal de que las cosas pueden cambiar radicalmente de rumbo.

El auge de partidos xenófobos o antieuropeos o, en el otro extremo, el caso de nuestro Podemos parecen haber significado un toque de atención para los partidos mayoritarios que ven que, por el camino que habían elegido, pueden acabar perdiendo el poder.

En paralelo empezamos a ver cómo algunos indicadores económicos se recuperan y nos dan algunas buenas noticias.

Según Andrew Harker, el analista de Markitt al que me suelo referir, estamos viviendo una recuperación en la demanda y en la producción que todavía no se traslada a la generación de empleo (que a su vez ayudaría a incrementar la demanda). Las empresas tienden a mantener sus márgenes de beneficios antes que ajustar al alza sus necesidades de personal. La economía de la zona euro vivió en estos últimos meses su mejor trimestre en tres años, pese a la debilidad de Francia.

Por fin los datos buenos parecen predominar claramente sobre los malos, al menos en el campo macroeconómico.

Tras la profunda debacle que habíamos vivido, el PIB crece por segundo trimestre consecutivo y lo hace en la mayor parte de los países europeos. Lo más probable es que el próximo trimestre el crecimiento se refleje ya en las cifras anuales. Es muy probable que en lo que queda de legislatura no se recuperen las cifras de finales de 2011 pero al menos se ha invertido la tendencia y volvemos a crecer.

El IPC se mueve en cifras muy bajas (el 0,2% en mayo, el 0,1% en junio) pero son positivas y parece que se aleja la amenaza de deflación que se vislumbró en los primeros meses del año. Eso sí, seguimos muy por debajo del IPC armonizado de la Unión Monetaria.

El Gasto en Consumo Final de los Hogares creció el 1,6% en el primer trimestre de este año. Se encadena así el segundo trimestre en positivo tras los once consecutivos de caídas que se venían produciendo desde finales de 2010.

También volvió a crecer en el último trimestre de 2013 la Tasa de Ahorro de los Hogares; parece que los problemas que reflejaba esta variable a todo lo largo de 2012 están ya en vías de solución.

El Indicador de Confianza del Consumidor se situó en mayo en un valor de 84,9, el más alto desde agosto de 2007, cuando aún no se hablaba de crisis.(*)

El Índice del comportamiento del Consumidor, de Millward Brown, sigue siendo muy negativo. En enero alcanzó un máximo relativo de -32 pero cayó con fuerza al mes siguiente y, aunque se recupera lentamente, en mayo sólo llegó hasta -34.

La Tasa de Actividad sigue cayendo: se sitúa ahora en el 59,5%, la misma cifra que en el tercer trimestre de 2007. La caída entre los hombres es de 4,3 puntos desde 2008; el crecimiento entre las mujeres, que era lo que compensaba la caída, se ha detenido y desde finales de 2012 se registran caídas.

Esa caída en la Tasa de Actividad es la que explica una buena parte de la disminución en los datos de paro, un dato que es optimista desde comienzos de este año y que se ha visto reforzado con la publicación de la información referida a junio.

Los afiliados a la Seguridad Social han crecido en más de medio millón desde comienzos de año; se sitúan así cerca de la cifra promedio de 2012 (o de la de 2003) si bien todavía muy lejos de las alcanzadas en 2007 y 2008.

La Tasa de Paro cayó por debajo del 26% en el primer trimestre y se espera una nueva bajada cuando se publiquen los datos del segundo. El Paro Registrado ha caído por debajo de los 4,7 millones, algo más de 300.000 menos que el máximo registrado a comienzos del año pasado.

El Euríbor cayó en junio hasta el 0,51%. Se mantiene en cifras inferiores al 1% desde mediados de 2012. El problema en este caso es que se aplica a un número excesivamente reducido de transacciones.

Las Ventas de Automóviles volvieron a crecer en junio y se encadenan así diez meses seguidos de cifras positivas. Este sector, que tiene una importante repercusión en el mercado publicitario, se ha visto favorecido por las medidas de estímulo adoptadas y sirve de motor para otros crecimientos.

La Prima de Riesgo ha llegado a caer en algún momento por debajo de los 120 puntos, una situación que, para los que no entendemos, podría ser ideal (o eso nos habían vendido, aunque antes de la crisis el diferencial con respecto a Alemania era en muchas ocasiones favorable a la deuda española) pero ahora nos dicen que tener un diferencial muy bajo puede hacer que los inversores no acudan a comprar deuda española, algo que sería tremendo en una situación en que la deuda representa ya el 96,8% del PIB y se acerca al billón (el nuestro, el del millón de millones) de euros, casi 23.000 euros por español.

La Bolsa se mantiene en el entorno de los 11.000 puntos, una cifra que incluso ha superado en varias ocasiones y que supone un crecimiento de más del 10% respecto al cierre de 2013.

El Precio del Petróleo experimenta estos meses una ligera tendencia al alza, que podría agravarse en función de la evolución de la crisis de Irak. Aún así todavía se mantiene muy lejos de las cifras del verano de 2012. Pero para el consumidor nos movemos ahora en cifras récord.

(*) Este índice va de 0 a 200. A partir de 100 reflejaría optimismo.

El secreto está en crecer

Las soluciones que se están poniendo hasta ahora a la crisis van todas en una misma dirección: recorte de gastos. Está claro que no están siendo muy eficaces.

El problema que nos atenaza, a nosotros y a casi toda Europa es el porcentaje que la deuda representa sobre el total de la economía; parece muy difícil bajar ese porcentaje…y haciendo que el tamaño de la economía decrezca aún nos lo ponemos más difícil.

Es una cuestión de matemática elemental: si debemos 10 y el tamaño de la econmía es 100, nuestra deuda será del 10%; si nuestra economía se reduce a la mitad y pasa a representar 50, sin que la deuda se modifique ya deberemos el 20%. Además, si la economía se reduce aumentará el paro y con él los subsidios y la deuda aumentará aún más. Probablemente llegue al 30%. Y si debemos mucho los mercados querrán cobranos más por el dinero que nos prestan. Habremos entrado en una espiral de la que es difícil salir.

Ese ha sido el problema de Grecia y, a poco que nos empeñemos, puede acabar siendo el nuestro.

En cambio, si conseguimos que nuestra economía, nuestro PIB, crezca, automáticamente se reducirá el porcentaje que representa la deuda. Si nuestra economía de tamaño 100 del ejemplo anterior pasa a tener tamaño 200, nuestra deuda de 10 será ya sólo del 5%. Como además se reducirá el paro y tendremos que pagar a menos personas y además aumentarán las aportaciones por impuestos…la deuda bajará también en términos absolutos y puede que ya sólo sea del 3%.

A lo mejor la publicidad y otras medidas de estímulo al crecimiento tiene un papel en todo esto.

Ya sé que las cosas no deben de ser tan sencillas; si no, se le habrían ocurrido a alguien más listo y con más responsabilidades. Pero ¿a que el cuento aritmético era bonito?

2011: Un año para la esperanza

Cuando en agosto de 2007 oímos hablar por primera vez de las hipotecas subprime, que empezaban a dar problemas en Estados Unidos, no teníamos ni idea de la que se nos venía encima. Ya han pasado casi tres años y medio; la palabra crisis se ha instalado de manera permanente en nuestras vidas y nos hemos acostumbrado a vivir con ella. Ahora ya sabemos lo peligroso que puede ser que los mercados te pongan en el punto de mira y la importancia que ha cobrado el diferencial de la deuda.

La publicidad ha sufrido, está sufriendo, mucho en esta crisis; una crisis económica mundial que se superpone a la propia crisis estructural de un negocio que está inmerso en una profunda revisión de sus propias bases. Durante mucho tiempo hemos estado abusando de los consumidores, a los que saturábamos de mensajes, cada vez menos eficaces. Cuando llegó la digitalización se generalizó la teoría de que la publicidad no puede ser intrusiva, sino deseada y buscada por los consumidores. Como discurso no está mal pero no hemos sido capaces de trasladar las inversiones desde una publicidad excesiva e intrusiva hacia otra mesurada y buscada. Así que la situación no es idílica.

El mercado de la publicidad superó con buena nota los primeros sustos de 2007; tras algunas vacilaciones en septiembre, el año se cerró con un crecimiento del 9,3%. Pero a partir del segundo trimestre de 2008 cambiaron las cosas y ese año se cerró ya con una caída del 11% en las inversiones en medios. Lo peor habría de llegar en el primer semestre de 2009, cuando se registró una caída del 29,3% según Infoadex. A partir de ahí, el ritmo de caída se ralentizó y el año se cerró con una caída de sólo el 20,9%. En el primer semestre de 2010 ya se registraron crecimientos (+3,5% en versión Infoadex; +1,2% según el I2P de Arce Media) y aunque el segundo semestre no ha sido igual de bueno, el año 2010 se habrá cerrado muy probablemente sin pérdidas: las previsiones de los páneles que coordino nos dan un cierre muy próximo a cero (+0,2% en el Zenith Vigía de noviembre; -0,1% en el Zenthinela de diciembre).

Así que no parece una locura pensar que este año que comienza ya habrá una reactivación y podríamos terminarlo con un crecimiento apreciable.

¿Por qué?

Por muchas razones, que vamos a ver en el resto del artículo.

Las inversiones publicitarias ya se han reactivado a nivel internacional. Según los datos de ZenithOptimedia del pasado diciembre el mercado publicitario mundial habría crecido un 4,9% en 2010 y en 2012 superará ya máximos históricos.

Claro que el crecimiento no es igual en todos los países y mientras los de Asia/Pacífico (sin Japón) crecerán un 36% en los próximos tres años, los de Europa Occidental sólo lo harán un 10% en ese lapso de tiempo. Eso hará que los países emergentes, que ahora representan un 31,5% de la inversión publicitaria mundial, en 2013 supondrán ya un 35,9%.

Podemos esperar que una economía tan relacionada con el exterior como la española no tardará en seguir la estela del crecimiento cuando éste se produzca.

Pero hay más; ya hemos visto que el momento más profundo de la crisis publicitaria se produjo en el primer semestre de 2009 y desde entonces los datos han tendido siempre a mejorar. Esa no es la única variable que tocó fondo hace tiempo. El PIB alcanzó su punto más bajo en el segundo trimestre de 2009 y desde principios de 2010 se han sucedido tres trimestres con datos positivos (unas miserables décimas, pero positivos) en tasa intertrimestral. Algo similar ocurre con el Gasto en Consumo Final de los Hogares (considerado habitualmente como una variable muy relacionada con la inversión publicitaria): alcanzó su valor mínimo (-5,5%) en el segundo trimestre de 2009, pero es positivo desde el segundo trimestre de 2010. La Tasa de Ahorro de los Hogares, una variable recesiva, que evoluciona en sentido contrario a las anteriores (cuando las cosas parece que van a ir mal se tiende a ahorrar más, por si acaso) venía creciendo fuertemente desde el cuarto trimestre de 2008, pero ya en el segundo trimestre de 2010 cayó respecto a igual periodo del año anterior. El Índice de Confianza del Consumidor tocó fondo en julio de 2008 y se mantuvo en cifras muy bajas hasta febrero de 2009. Desde agosto de ese año oscila alrededor de cifras más altas que las del año anterior (si bien manifiesta cierta tendencia decreciente).

Por supuesto, no todo es de color de rosa; si no, estaríamos hablando de seguridades y no de esperanzas. Tenemos una tasa de paro elevadísima, que pese a haber bajado ligeramente en los dos últimos trimestres se mantiene en el entorno del 20% (un 19,8%: una de cada cinco personas que quieren trabajar no pueden hacerlo). Claro que han aumentado mucho las personas que quieren trabajar. Cuando en una familia en la que había personas inactivas en edad de trabajar, alguien se queda en paro, alguno de los inactivos comienza a buscar trabajo. Desde 2005 la tasa de actividad entre las mujeres ha aumentado casi seis puntos. Muchas de esas personas que no trabajaban y ahora quieren hacerlo suelen estar peor preparadas que las que tenían trabajo y lo perdieron.

El Mercado del Automóvil consiguió cerrar el año 2010 con un crecimiento del 3,1%, pero no podemos olvidar que toda la segunda mitad del año (desde que desaparecieron las ayudas del Plan E y se produjo el aumento del IVA) las caídas han superado el 23% todos los meses. Este mercado, que ha actuado tradicionalmente como uno de los motores más potentes de la inversión publicitaria no ha dejado de caer desde el máximo de ventas alcanzado en 2005.

El Euríbor, que registró su mínimo en el mes de marzo de 2010, ha subido ya más de tres décimas. No se trata de cifras escandalosas (se mantiene en el entorno del 1,5%) pero las hipotecas que se revisen en los próximos meses lo harán al alza, retirando dinero del consumo, lo que se añadirá al efecto de las subidas de precios de este comienzo de año. Tampoco está ayudando el precio de los carburantes, que tiende a acercarse a los máximos alcanzados en 2008.

Pero la resultante de todas esas variables, además de una innegable confusión, tiende a ser positiva para las inversiones publicitarias. Mi opinión es que 2011 será un año en el que crezcan ligeramente en España, entre el 2 y el 3%, algo por debajo del resto de los países más poderosos de Europa Occidental, pero ya plenamente en la senda del crecimiento.

La revista IPMark me pidió un artículo para su número de la segunda quincena de enero. Lo escribí durante las pasadas Navidades. Lo que antecede es la primera parte de ese artículo, que completaré en un nuevo post.

La nueva economía y el PIB

Hace unos días vino a verme Luis Tamayo.

Luis es uno de los pioneros en España de los estudios de tendencias con técnicas etnográficas.

Cuando yo le conocí trabajaba en Escario, luego ha pasado por Advira y ahora está poniendo en marcha su propia empresa, Simbyosi.

Tiene la edad, las ganas y las ideas, así que estoy seguro de que le saldrá bien.

Además lo cuenta con mucho encanto. Convence.

Su idea, que no voy a contar aquí, claro, está basada en la nueva economía de colaboración que nace con internet.

La cooperación, el compartir ideas, enriqueciéndolas para que todas las partes ganen (el win/win de los ingleses), está en el fondo de esta idea.

No voy a negar que tiene un cierto aspecto utópico. No voy a negar que me encanta.

Pero, y de esto es de lo que quería hablar hoy, su charla me hizo pensar.

En general el PIB y todas las cuentas públicas sólo recogen aquellas actividades en las que se da una transacción económica.

Por eso nunca se ha recogido el fruto de la actividad de las amas de casa, que no reciben un pago por su trabajo.

Me da la impresión de que en muchos de los aspectos de la nueva economía, entre otros todo lo que se ha dado en llamar UGC (Contenidos Generados por los Usuarios) se está generando riqueza, pero en muchos casos esa riqueza se pone a disposición de la sociedad pero no hay transacciones económicas que reflejar.

¿Cuanto vale la Wikipedia? ¿Se refleja en alguna contabilidad el software libre? ¿Valen menos las obras acogidas al Copyleft que las acogidas al Copyrigth? ¿En las redes sociales no se está creando valor?

En resumen ¿somos ahora menos ricos- es probable- o además estamos haciendo mal las cuentas sobre el valor de lo que tenemos?

Seguro que algún lector, mucho más versado que yo en Economía y en cuentas públicas, me puede orientar.