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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

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No me da la vida

Hace algún tiempo oí a mi hija esa expresión: no me da la vida.

Queremos hacer tantas cosas, hay tantas posibilidades, que siempre nos quedamos a mitad de camino.

Lo pensaba esta mañana, al ver todo el tiempo que llevo sin actualizar este blog. Ahora hace doce días; pero entre los dos posts anteriores transcurrieron veinte. Y no es que no lo intente; acabo de contar veinte boradores en los que guardo material o artículos medio escritos, que acaban perdiendo actualidad y ya nunca verán la luz.

Pero, claro, hay que trabajar, que eso es lo primero y luego, en los ratos libres, escribir el blog, participar en debates en LinkedIn, mantener Twitter actualizado, a Facebook ahora le hago poco caso,…ahora Zenith también tiene un blog (Bloggin Zenith) en el que intento participar…

…y preparar charlas, escribir artículos, participar en Conferencias…

…en junio di dos charlas casi seguidas, una en la Jornada de Mkt y AEDEMO dónde hablé de cómo llegar al consumidor 3.0 (que cuando intenté contar aquí me quedé a medias) y otra en Vitoria, en CARVI, a la que sí hice referencia en mi post anterior.

En las últimas semanas he salido a viaje por semana: el ya citado de Vitoria, la boda de una sobrina en Murcia (la vuelta me impidió ver el triunfo de la Selección en la Eurocopa), la Conferencia de Patrocinios de Infinit C en Oviedo la semana pasada (que merecería también un artículo…) y esta tarde salgo hacia Palma de Mallorca, donde me han invitado a Taleny_ya, un congreso sobre innovación que promete ser muy interesante.

Estoy deseando que lleguen las vacaciones, a ver si puedo desconectar.

¡Ah! que no se me olvide tuitear que he escrito este post.

Redes sociales ¿para qué?

Los mil millones de dólares pagados por Facebook por Instagram han vuelto a poner de actualidad las redes sociales.

Durante los últimos meses de la que más se ha hablado es de Pinterest.

A finales de marzo el humorista Leo Harlem ponía humor en el Congreso iRedes en Burgos; lo enlazo aquí porque creo que es una visión divertida que merece la pena ver.

También en ese mismo Congreso se produjo una interesante conversación entre el publicitario Risto Meijide y el escritor Agustín Fernández Mallo. No se sabe bien cual es el modelo de negocio en torno a las redes sociales. Mi amigo Miguel del Fresno sí lo tiene claro: si te lo dan gratis es que tú eres el producto. Están consiguiendo gratis toda la información que nosotros les queramos dar (que a veces es mucha) y que luego utilizarán para venderla a quien la necesite.

Hoy he cerrado el análisis del estudio Zenthinela correspondiente al mes de abril (que enviaré mañana a los panelistas); se estima que las redes sociales conseguirán este año en España 33 millones de euros de inversión publicitaria.

Facebook tendrá pronto mil millones de usuarios en todo el mundo; a nadie se le escapa el potencial que se esconde ahí, aunque la salida a Bolsa se esté retrasando más de lo esperado debido a la coyuntura económica y podemos tardar en saber cual es el valor que la compañía tiene para el mercado.

Twitter podría tener más de 500 millones de usuarios en el mundo, de ellos casi cinco en España. En este caso tampoco está claro cual será su modelo de negocio. Hace pocas semanas veíamos la primera campaña publicitaria inserta en un tuit; lo hizo la marca Mercedes en Argentina. Poco tiempo antes nos ofrecían la recopilación de tuits por temáticas para realizar estudios sociológicos y de mercado. Todos los que nos dedicamos a la investigación de mercados ya lo estábamos haciendo, pero no disponíamos de la información retroactiva. Ese podría ser un valor, pero parece escaso.

El uso publicitario, en el que todavía tenemos todos mucho que aprender, parece uno de los más evidentes, sobre todo si tenemos en cuenta que según algunos estudios hasta un 83% de la gente está dispuesta a seguir a marcas en las redes.

Un uso marginal, pero curioso, de Twitter es considerarlo como un indicador de audiencia (o al menos de interés) entre un determinado tipo de público. Hace unos días se publicaba que durante el partido de fútbol Barcelona-Chelsea se batió el récord de tuits por segundo, con una media de 13.684. Ese partido fue, en España, el evento más visto de lo que llevamos de temporada.

Las redes, como internet en general, son una extraordinaria fuente de información si se sabe separar el grano de la paja.

Para Reid Hoffman, el fundador de LinkedIn, en las redes reflejamos toda nuestra personalidad. Cada red representa su propio pecado capital. Asi LinkedIn, una red básicamente profesional, es codicia, mientras Facebook es ego. LinkedIn se relaciona con el trabajo, Facebook con las emociones, Twitter con el contenido. Entre todas estamos reflejando cómo somos. Y esa información está ahí para quien la pueda aprovechar; es mucho más que un curriculum vitae.

El mundo de las redes es casi infinito y tiende a crecer; en la Web de la empresa 2.0 podemos encontrar un ranking de las 40 más populares

Hay que saber usar las redes, porque igual que pueden resultarnos muy útiles, pueden hacernos mucho daño. El caso es que todos vamos aprendiendo a medida que las usamos. Todo lo que publicamos sin restricciones en una red está accesible para mucha gente, para los amigos y para los que no lo son tanto, incluso para personas que podrían utilizar esa información para perjudicarnos.

Cuando empezó este fenómeno 2.0 hicimos muy pronto un estudio sobre blogs y otro sobre redes sociales. Yo me apunté a todas las que iba conociendo, para saber lo que estábamos estudiando. En algunas no he persistido; ese es el caso de Xing (que cuando me apunté era Neurona), de Plaxo y de algunas otras. Tampoco hice mucho caso de Twitter al principio, pero en el verano pasado me reactivé y confieso que estoy bastante enganchado; he publicado mas de 1100 tuits y tengo 453 seguidores. Esos tuits se publican automáticamente en Facebook (supongo que inicialmente lo configuré así) donde tengo 505 amigos con los que tengo relaciones en muy distinto grado (de la mayoría casi nunca sé nada tras los últimos cambios hechos en la red; con otros hablo con frecuencia, incluido alguno a quien hace mucho tiempo que no veo); ese número se mueve ya muy poco. Supongo que todo el que pensó que podía tener algún interés mantener esa relación, ya la buscó hace años. En cambio en LinkedIn no para de crecer mi número de contactos, que en este momento son ya 1005 y eso que no acepto a cualquiera: me molesta mucho cuando alguien a quien no conozco de nada dice que es mi amigo. Pero sí suelo aceptar a personas que trabajan en el mismo sector que yo. Supongo que esa es la regla: algún día nos podemos ayudar, en una dirección o en la otra. Utilizo LinkedIn sobre todo para ver lo que se comenta en los grupos que tratan temas de mi interés. A veces también comento en ellos.

Cada día aprendemos sobre redes sociales, un mundo en continua evolución.

El colapso de la publicidad en diarios

No son buenos tiempos para la publicidad. El lunes se publicaron los datos de i2p referidos al primer trimestre: se ha producido una caída del 14,7%; su previsión es que el año se cierre con una caída del 10,7%. Hoy se han publicado los de Infoadex, muy similares, pero aún un poco peores: la caída según esta fuente es del 15,1%.

El mercado publicitario retrocede así 15 años y se sitúa en las cifras de 1997.

Pero la caída no es igual para todos; en esos 15 años se ha producido un cambio estructural muy fuerte dentro de la publicidad. Internet, que casi no existía entonces (no llegaba a captar el 1% de la inversión) va a convertirse este año en el segundo medio. En el otro extremo los Diarios, que ya habían retrocedido a cifras de 1993 pueden perder este año un nuevo 20%.

Hay muchas maneras de verlo: hoy mismo El Roto utiliza el humor negro en El País: El papel no tiene futuro…¡menos el de los billetes, claro! Uno de los panelistas del estudio Vigía, que coordino, me decía que la pérdida de peso de la prensa no es real, que sólo se refiere a los Diarios de Madrid, mal llamados nacionales. Es muy posible que alguno de los diarios de otras zonas no lo esté pasando tan mal, pero creo que mi amigo se refería a la excesiva politización partidista que, hace ya mucho tiempo, se identifica con los diarios de Madrid.

Esa sería también la visión de Goliat, mi tradicional comentarista, que en un tuit me decía: cobrar opinión a precio de información es mal negocio.

Miguel Ormaetxea, en su blog Balas Mediáticas, afirma claramente: La prensa española se hunde. El artículo, muy documentado, me llega también a través de Goliat que lo encontró reproducido en Tendencias 21. Miguel habla de inmovilismo y de falta de adaptación al cambio. Para él la transformación digital se ha hecho tarde y mal. Yo estoy de acuerdo en que se ha hecho mal (incluso admitiría muy mal) pero no tanto en lo de tarde: en la primera mitad de los noventa (cuando menos del 1% de los españoles conocía internet) ya había varios diarios españoles con versión digital.

Pero la crisis de la publicidad en Diarios no es un problema exclusivamente español. El pasado 28 de febrero el diario estadounidense The Atlantic publicaba un gráfico con la evolución de la inversión en Diarios de USA, del que he tomado el título para este post. La cifra de 2011 sería equivalente a la de 1950 en dólares constantes, si ajustamos los valores por la inflación. Algo de este artículo (y los gráficos) los reprodujo marketingdirecto.com.

Parte del problema es que la inversión publicitaria que captan las versiones digitales es mucho menor de la que sale del papel. El famoso cambio de euros analógicos por céntimos digitales. Enlazaríamos así con otro tema, el de la crisis de la publicidad como concepto. Pero eso da para otro artículo (o varios) que prometo emprender muy pronto.

Cuando en el Congreso mundial de la asociación Wan-Ifra, que agrupa a muchos de los principales diarios del mundo, se anuncia que la inversión publicitaria en prensa digital superará a la de papel en 2013 la clave no es tanto el aumento de la publicidad en prensa digital (que sí se produce) como la caída de la publicidad en diarios en papel.

Mientras tanto, en este mundo al revés que nos ha tocado vivir, supongo que hay que entender como una buena noticia la salida a Bolsa de El Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino. Además está recaudando mucho más dinero del que habían previsto.

¿Alguien lo entiende?

Diarios: ¿muerte o suicidio?

En el transcurso de pocos días han pasado ante mis ojos varios artículos sobre las dificultades de los diarios de papel en estos duros tiempos que corren.

El primero, de Dioni Nespral, es de hace más de tres años, en diciembre de 2008 pero mantiene, incluso reforzada, toda su vigencia: el número de compradores de periódicos ha descendido dramáticamente en los últimos años. Internet, los diarios gratuitos, la permanente actualización digital han hecho que cuando nos podemos enfrentar al diario del día las noticias nos saben ya a antiguas. Habría que reinventar el diario pero nadie lo está intentando; se apuesta por el que me quede como estoy.

La solución podrían ser contenidos más profundos y permanentes, a la vez que más personalizados. Los nuevos medios los harán las personas, no las organizaciones.

Dioni Nespral fecha entre este año 2012 y el 2020 la muerte de los diarios tal como hoy los conocemos.

El segundo, de David Jiménez, es mucho más reciente, del 4 de enero; aún no ha cumplido una semana. Si títiulo es muy expresivo: El suicidio del periódico. Tomando como ejemplo el tratamiento de los diarios al discurso de Navidad del Rey, David dice tener la solución para el problema de los diarios: dejar de dar las noticias de ayer. Ofrecer a cambio profundidad y grandes reportajes que aporten valor extra. El lector no acude al kiosko para conocer el contenido de algo que sucedió dos días antes, fue transmitido por todas las televisiones y comentado hasta la saciedad en las redes sociales. Si aún así fue la noticia de todas las portadas, se puede interpretar como un intento de suicidio.

La culpa es de la crisis. De los anunciantes. De internet. Del lector, que se resiste a pagar. La culpa es de cualquiera menos nuestra o del producto que hacemos…Dos tercios del contenido de los periódicos es el mismo, independientemente de la cabecera que se compre y matizado solo por adornos ideológicos…Pregunte a los que hacemos periódicos impresos y le diremos que conocemos perfectamente la fórmula que nos salvará de la desaparición. Es la misma que nos resistimos a aplicar. Cuando al fin nos decidamos, es posible que sea tarde y nos encontremos publicando la noticia de nuestra defunción. Con un día de retraso.

Estoy muy de acuerdo con casi todo lo que dice David Jiménez: los diarios lo tienen complicado, pero empeñarse en seguir haciendo lo mismo en un mundo que ha cambiado radicalmente su relación con la actualidad y además querer hacerlo más caro, no parece una buena idea. Espero que este artículo no le cause problemas a David. Los lectores de este blog ya saben que hace casi tres años yo salí trasquilado por un artículo mucho menos incisivo.

Este problema ha llevado a un gran número de periodistas a vivir muy en precario. Nacho Chaparro ha rodado un corto denuncia sobre este tema, que ha financiado trabajando como camarero. Denuncia que los empresarios de prensa abusan de contratos de becarios con escasa cualificación, porque gran parte del trabajo que se hace es un simple corta y pega de notas de prensa.El corto ha tenido gran repercusión.

No creo quereduciendo la calidad de los contenidos se vaya a solucionar el problema de los diarios.

El problema es tanto más grave si se tiene en cuenta que la pérdida de lectores lleva aparejada una fuerte caída de la inversión publicitaria. Como ya he comentado aquí en múltiples ocasiones, los anunciantes buscan audiencia y pagan por ella. Si el deterioro de los contenidos, la subida del precio, el desinterés o cualquier otra causa (o todas ellas combinadas) reducen la audiencia, la inversión publicitaria se retrae. La crisis económica hará todo lo demás. La inversión publicitaria en Diarios ha caído en 2011 por debajo del nivel que tenía en 1993, dieciocho años y mucha inflación antes.

Si queremos salvar a los diarios alguien deberá tomarse muy en serio el problema.

Siquieres seguirme en Twitter: @Madinaed

4 años ya

Este blog cumple hoy cuatro años. El primer post tiene fecha del 3 de enero de 2008. Desde entonces se han sucedido algo más de 600, aunque este año se me han roto las cuentas. No sé muy bien la razón, pero cuando 20 Minutos decidió cambiar de plataforma, desde La coctelera a WordPress, se perdieron algunos post y yo he dejado de recibir estadísticas. Hace un año las entradas pasaban de 500 y con las 92 añadidas se han quedado en 579. Calculo que habré pasado del millón de visitas, pero no lo puedo confirmar. Es una pena. Aunque también se perdieron comentarios, ahora se contabilizan más de 7.600, a pesar de que últimamente ha disminuido el ritmo.

También he disminuido algo el ritmo de publicación. En 2011 escribí 92 entradas, aproximadamente una cada cuatro días, cuando del primer año quedan registradas 181, casi el doble. En realidad, cada año he ido escribiendo un poco menos; conocer el número de visitas era un estímulo que ahora ya no tengo. También noto que desde que estoy más activo en Twitter (@MadinaED) me cuesta más escribir. Muchas de las ideas que desarrollaría en el blog se quedan en el mero titular que representa la frase en Twitter. Seguramente eso ganan los lectores de Casi Enteros.

Cuando empecé hace cuatro años, como un reto personal con Arsenio Escolar, el Director de 20 Minutos, no pensé que aguantaría cuatro años; ahora estoy casi seguro de que no llegaré a cumplir cuatro más, pero para mí ha sido una aventura bonita e interesante, con la que hasta he ganado algún amigo y algún compañero. Seguramente Pedro no trabajaría en Zenith Media si no hubiera existido este blog. Cuando leí los primeros comentarios de Goliat, siempre tan militante y en muchos casos en desacuerdo conmigo, no creo que pensara en que acabaríamos siendo amigos. Ahora echo de menos a Histerias, otro de mis primeros comentaristas fieles, que me envió su primera novela con una dedicatoria entrañable.

Me hace gracia cuando acudo a algunas reuniones con gente del sector que algunos hayan leído el blog, lo conozcan y lo comenten, igual que echo de menos que en mi entorno más cercano casi nunca se produzcan esos comentarios.

Cuatro años ya. Cuatro años de crisis económica, de crisis en el mercado publicitario, que mi empresa, y yo mismo, hemos capeado bastante bien, sin dejar naúfragos por el camino.

A ver si dentro de un año puedo escribir otro comentario como éste, con mayor optimismo.

Otra vez Campofrío

Hace algunos días, a raíz de una charla de Fernando Valdés, escribí aquí sobre una marca que hace un marketing muy diferente: Campofrío.

Ayer se volvió a demostrar.

A los pocos minutos de darse a conocer el nuevo spot se convirtió en trending topic en Twitter (uno de los temas más comentados en la red de microblogging). Ahora mismo, casi 24 horas después, tanto Campofrío como Gila, el protagonista del spot, siguen siendo trending topic.

No va a ser una campaña que se emita muchas veces; no va a acumular GRPs. No los necesita. Todo el que la vea una vez la va a recordar.

También se va a buscar en internet. Hace unos minutos la habían visto algo más de 23.000 personas; nada comparado con la audiencia de un spot en cualquier cadena de televisión. Pero seguro que dentro de unos días ya serán cientos de miles las personas que habrán buscado la campaña en los archivos de vídeo.

La película tiene un alto valor sentimental: el abrazo de los componentes de Martes y 13, el de Pajares y Esteso, el reencuentro de Chiquito y Florentino y tantos otros grandes momentos…

Para mí también ha tenido una curiosa satisfacción, además de ver triunfar a una marca para la que trabajo: ayer vi por casualidad que Campofrío era trending toppic, lo cité en Twitter y parece ser (así me lo dijeron @TrendsEspana, @Trendsmadrid y @Trendingsearch) que yo mismo, @MadinaED, llegué a ser trending topic gracias a la cantidad de gente que retuiteó (citó mi comentario en otros tuits). No es fácil que una persona particular (y más una persona que habla de cosas como la publicidad) llegue a los primeros puestos de esas listas. Yo no me vi, supongo que sería sólo por unos minutos, pero me hace gracia y ¡claro! alimenta mi ego.

Seniors, tuits y estudio Net Radar

Ayer Mapi y yo presentamos en la UIC (Universitat Internacional de Catalunya) el estudio Net Radar. Se trata de un estudio sobre la eficacia de la publicidad en Internet que utiliza una metodología que, aunque ya va por su segunda edición, sigue siendo innovadora.

Javier Piedrahita, de marketingdirecto.com, grabó integramente la presentación y el vídeo ya se puede ver en YouTube.

Durante la presentación se podían ver en la sala tres grandes pantallas: en una se proyectaban las diapositivas que estábamos utilizando, en otra se nos podía ver a nosotros mismos en versión muy ampliada y en una tercera los comentarios que los asistentes  iban realizando a través de Twitter. Utilizamos el hastag #netradar en el que se pueden seguir viendo los comentarios que se fueron produciendo (muchas gracias, por cierto, a las personas que comentaron). Al finalizar la presentación se podían contar ya más de 150 tuits (comentarios); casi todos elogiosos para el estudio, los presentadores y Zenith Media como empresa que acpta y financia el estudio (gracias de nuevo).

Pero varios comentarios se referían a algo que debimos de contar mal, o que al menos no se entendió. El estudio Net Radar se realizó, por razones de eficiencia, entre personas de edades que iban desde los 14 a los 45 años y así lo puse de manifiesto al resumir la metodología utilizada; con un punto de ironía dije que las personas de mi edad no usamos internet.

Luego, a la hora de presentar los resultados enriquecimos la presentación de lo que es propiamente Net Radar con unas cuantas aportaciones de un estudio cualitativo que hemos realizado casi en las mismas fechas. Ahí, entre otros grupos de población, Mapi hablaba de cómo navegan los seniors. Creo que muchos de los asistentes pensaron que hablábamos de seniors menores de 45 años y probablemente se ofendieron. Evidentemente no era nuestra intención. Cuando hablamos de seniors hablamos de gente mayor, como yo.

Pero a lo mejor, para sucesivas olas del estudio, deberíamos cambiar el criterio y ampliar el rango de edades. Los seniors cada vez navegamos más por internet y pronto seremos uno de los grupos más atractivos para los anunciantes. Mientras un porcentaje muy elevado de jóvenes no tienen empleo y por tanto su poder adquisitivo no es muy alto, el grupo de personas que se acercan a la jubilación y participan en planes de pensiones va creciendo. Lamentablemente, como se viene diciendo, hemos construido una sociedad en la que la generación de nuestros hijos vivirá con más estrecheces que la nuestra.

Cuando decía en la presentación que la gente de mi edad no tenemos blog (este blog va a cumplir cuatro años y ha superado ya el millón de visitas lo que no está nada mal para un blog de contenido, más o menos, técnico), no estamos en redes sociales (tengo cerca de 900 contactos en LinkedIn, donde soy bastante activo, más de 400 “amigos” en Facebook y estoy en varias redes más en las que entré para curiosear aunque luego casi no las use) ni en Twitter (aquí llevo menos tiempo activo, como @MadinaED, pero ya me siguen más de 150 personas) está claro que lo decía como una ironía. Muchas personas más jóvenes de mi entorno no podrían decir lo mismo.

Seniors sí, pero no inactivos ni anticuados, aunque a veces no quieran contar con nosotros para no dar una mala imagen de nuestra empresas.

¿Cómo ha cambiado internet nuestras vidas?

Hoy, 17 de mayo, es el día de Internet.

Hace 20 años, muy poca gente había oído hablar de Internet. Hoy creo que muchos no nos podríamos hacer a la idea de cómo sería ahora nuestra vida sin internet. Había pensado recoger en este post todos aquellos aspectos de mi vida que han cambiado desde que ¡hace ya 17 años! tuve mi primer contacto con aquella internet incipiente y desesperantemente lenta (que, pese a todo, nos parecía un milagro). Pero no caben en un post de tamaño legible, así que me tengo que conformar con algunos. Y eso que, evidentemente, no soy un nativo digital; ni siquiera un usuario avanzado de internet.

Ya casi no recibo cartas, a lo sumo facturas; a cambio una buena parte de mis horas de trabajo las dedico a leer y escribir e.mails.

Tengo mi propio blog (éste) y me he convertido en un minimedio de comunicación que hasta tiene unos cuantos miles de seguidores habituales, muchos de ellos amigos o colegas de profesión. Además puedo ver su reacción si son de los que comentan.

Cuando publico algo se lo puedo contar inmediatamente a mis cientos de contactos en las redes sociales.

Cuando quiero buscar el significado de algo, casi nunca utilizo un diccionario de papel: voy a la wikipedia o a un buscador, que además me permiten enlazar con las empresas o los sitios en los que encontraré más información o incluso podré comprar el producto si lo necesito.

He dejado de estudiarme los periódicos en papel, que compro muy pocos días; pero no tengo la sensación de estar peor informado que antes.

En el plano profesional internet se ha convertido en mi principal objeto de estudio (estudio de Redes Sociales,estudio de Blogs, Net Radar, estudio de eficacia publicitaria en internet) y también en el vehículo de una buena parte de las investigaciones que llevamos a cabo: Vigía y Zenthinela existen porque existe el e.mail, pero hay otras investigaciones (los cuatro estudios de Móviles, algunos de los estudios Touch Points, más de un estudio rápido de notoriedad, The Pool sobre Vídeo en internet, o post tests de creatividad y varios más) que se han hecho a través de internet.

El propio mercado publicitario, en el que trabajo, ha cambiado radicalmente: Internet ya es el tercer medio por captación de inversiones y se prepara para ser el segundo muy pronto. Y es, como medio muy tecnológico pero intensivo en mano de obra, el que más trabajo da actualmente.

Por si fuera poco, internet ha cambiado también la relación entre los políticos y sus electores; creo que en España estamos lejos de vivir una campaña electoral comparable a la de Obama, pero hay un acuerdo general en que internet fue un factor clave en la elección de Obama.

Además está contribuyendo a cambiar el mundo: las revueltas de Oriente Medio, que cambiaron el Gobierno en Túnez y Egipto y que están complicando mucho la vida a otros dictadores en Libia, Siria o Yemen, tampoco habrían sido lo mismo sin la influencia de internet.

En algún momento me he preguntado si en un país con cinco millones de parados y con una juventud sin esperanza no acabaría ocurriendo algo similar. Europa es mucho más conformista; los sistemas de protección social pueden frenar muchas reacciones, el tener un partido del siglo generador de grandes polémicas cada semana puede atontar…y si falla eso tenemos una buena dosis de Belén Esteban, pero…

…el movimiento Democracia real ya acaba de ponerse en marcha. La repercusión inicial no ha sido muy grande ¿o sí? pero esto no ha hecho más que comenzar y no creo que internet tenga menos fuerza aquí que en los países árabes.

Veremos

El vídeo de la boda

La noticia de la semana pasada (o al menos una de las noticias con mayor repercusión) fue la boda de William y Kate (o de Guillermo y Catalina). Consiguió audiencias millonarias en televisión. Multiplicó al menos por dos la audiencia de las revistas del corazón y fue el centro de muchas conversaciones durante al menos todo el fin de semana.

Pero la publicidad lo había aprovechado antes.

Veo en Eastwind, el blog sobre publicidad que puso en marcha hace unos meses Manolo Carbajo que la empresa alemana  T.Mobile, una de las líderes de móviles en Europa relaizó un divertido vídeo en el que la familia real británica y sus invitados entran a la ceremonia de la boda al ritmo de una canción.

Merece la pena verlo. Si te apetece, puedes hacerlo pinchando en este enlace.

El vídeo es continuación de toda una línea de comunicación, la vida es para compartirla, que cuenta ya con dos años de vida y que ha dado origen a un buen número de piezas que han conseguido gran viralidad en internet.

El futuro de la publicidad (2)

Ayer me pasé todo el día en IFEMA en la jornada The future of advertising, en la que tenía una ponencia. El comienzo se retrasó, así que, una jornada que ya iba cargada de ponencias, se alargó, para mi gusto, demasiado. Pero el conjunto fue muy interesante. Escuchar no menos de diez intervenciones con diferentes puntos de vista sobre dónde estamos y hacia dónde vamos en nuestro negocio tiene un evidente interés.

Por el estrado pasamos gente más veterana en el negocio, como Félix Muñoz, Mónica Deza, Juan Valera o yo mismo y estrellas emergentes como Miguel del Fresno, Sixto Arias, Javier Recuenco o Gaby Castellanos. Incluso hubo un nativo digital puro: Tom Varsawsky, el hijo de 16 años de Martín Varsawsky.

Si alguien que no supiera nada de nuestra cultura, del negocio publicitario y de los medios  tuviera que sacar conclusiones sólo a partir de lo que se escuchó ayer seguro que pensaría que la Televisión es algo antiguo, que pertenece al pasado y ya desapareció. La publicidad, aquello que las marcas hacían para comunicar sus novedades y vender sus productos, también desapareció hace mucho. Ahora son los consumidores (todos dotados de las últimas novedades tecnológicas: no tienen televisión, pero su consumo audiovisual es muy elevado, todo él en diferido y a través de dispositivos como el móvil 4G, por supuesto de pantalla táctil, el iPad 2 o la última videoconsola, si es que tiene pantalla) los que hablan acerca de las marcas y se las recomiendan, o no, a otros consumidores, sus amigos. Lo hacen a través de redes sociales o de teléfonos móviles, con los que capturan códigos bidi, o realidad aumentada mediante los cuales las empresas les ofrecen descuentos y todo tipo de ofertas.

Esas marcas que no hacen publicidad son capaces, sin embargo, de conocer perfectamente a cada uno de sus usuarios, incluidos sus estados de ánimo, los lugares en los que están en cada momento y sus más íntimos deseos. Así consiguen enviarles en cada momento las ofertas personalizdas de los productos que precisamente entonces, desean o precisan. Las personas ya no reciben ningún mesaje innecesario o no deseado.

Las empresas conocen perfectamente qué opinan los consumidores acerca de sus productos y servicios, ya que compañías especializadas analizan todos los mensajes que circulan por la red y son capaces de valorarlos casi instantaneamente. Así, si se trata de una minicrisis pasajera no actuarán, ya que internet no tiene memoria. Pero ¡ay de tí si metes la pata en algún momento! Internet te perseguirá siempre, porque tiene una memoria infinita.

Si la Televisión ya no existe como medio publicitario ¿qué decir de los Diarios o la Radio? de la Radio nada, por supuesto. Sólo alguna mención a Spotify, especialmente en su versión pagada para no tener publicidad. Los periódicos (‘ah! pero los periódicos en papel ¿han existido alguna vez?) se harán con una estructura mucho más pequeña y ágil, porque las inversiones de antaño no se justifican. Pero eso sí, algunas grandes marcas de prensa sobrevivirán, aunque tendrán que convivir con las nuevas pequeñas marcas constituidas por periodistas y blogueros. (Gumersindo Lafuente, dixit).

Claro que la frase que más éxito tuvo en Twitter fue la que citó Gaby: La publicidad del futuro es como el sexo, sólo los perdedores pagarán por ella, una frase que ella misma atribuyó a otra persona (John Bond, gracias Javier por el soplo en Facebook) pero que se convirtió en trend topic como cita de Gaby Castellanos. Me quedé con las ganas de preguntarle si su agencia Sr Burns trabaja gratis.

Salvo un corto periodo de tiempo, el que hablé yo, ese supuesto visitante que desconocía nuestro mercado se habría marchado de IFEMA pensando que la medición de los resultados era algo del pasado o bien algo que la publicidad nunca se había planteado.

En resumen, un congreso interesante y que, como todos los que versan sobre el futuro, dejó más preguntas que respuestas. Muchos temas sobre los que pensar.

¿Cual es el futuro de la publicidad? Reinventarse en un mundo en permanente cambio cada vez más acelerado.

Hoy he oído por la radio, ese medio del pasado, que Mónica Deza, ponente ayer, ha sido elegida como una de las diez mujeres más influyentes de España. ¡Enhorabuena, Mónica!