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Casi enteros: un blog sobre los medios de comunicación, la publicidad, su papel en la financiación de los medios, la investigación y otros temas relacionados con todo esto

¿Por qué no son felices los publicitarios?

Ser publicitario ya no es lo que era. Ya casi nada es lo que era.

Si en los años sesenta, o en los ochenta en España, se manejaban grandes presupuestos, se viajaba para buscar las mejores localizaciones para los rodajes o se podía contar con famosos directores de cine y bellas actrices o actores para los rodajes, ahora todo eso se ha acabado. Incluso en muchas campañas se han acabado los rodajes.

Yo creo que la causa es la fiebre por el ahorro y la visión a corto plazo que lo ha invadido todo. Los financieros de los grandes grupos multinacionales (que cada vez tienen más peso en el mercado) sólo miran el resultado del próximo mes; ahora un trimestre ya es largo plazo. Pero la revista Digiday ha encontrado seis de las causas que hacen que los publicitarios no sean felices. Lo veo en un artículo que reproduce Marketing Directo.

Estas son las seis razones de la infelicidad de los publicitarios actuales:

Los millenials, la generación que ha llegado en los últimos años a las agencias, viener muy preparados y con un fuerte ego, dispuestos a triunfar rápidamente en el sectos (como ocurría hace treinta años). Su encuentro con la realidad es duro: ahora es difícil triunfar y poner en marcha grandes ideas.

Los malos salarios: en una profesión tan exigente como la publicidad, en la que se trabaja durante muchas más horas que las reglamentadas (y donde nadie ha soñado nunca con cobrar por las horas extras) el tinglado se mantenía cuando se pagaban sueldos altos y quienes todavía no los cobraban aspiraban a cobrarlos algún día. Ahora, cuando una persona que entra como becario sin sueldo (o con un sueldo mínimo) puede tener que soportar esa situación durante un largo tiempo y sus esperanzas de llegar a cobrar sueldos altos son remotas, no es extraño que surja la frustración.

Los clientes: yo he concocido todo tipo de clientes, incluso muchos con los que daba gusto trabajar. En general todos son muy exigentes (como debe ser). Pero en tiempos en los que se impone el ahorro y cuando el interlocutor de la agencia es ahora de mucho menor nivel que hace un tiempo, se impone el conservadurismo y la cobardía. Casi nadie arriesga para hacer algo diferente. Nuevo motivo de frustración para quienes tienen aspiraciones de hacer trabajos creativos e innovadores.

Las jornadas laborables interminables. Se podían soportar cuando se tenía la esperanza de ascender rápidamente y de cobrar sueldos altos. Eso podía aliviar una situación en la que la vida familiar, e incluso la vida personal fuera de la agencia, era muy escasa. Cuando lo que se espera es poder mantener el nivel de becario durante varios años, trabajar horas y más horas ya no tiene sentido.

Las agencias grandes. Como en todos los sectores, las empresas más grandes suelen tener más inercia y ser más conservadoras. Por mi parte creo que los grandes trabajos siguen estando, en su mayor parte, en grandes agencias. Pero la tendencia a concentrar todo el negocio en muy pocos grandes grupos es negativa.

Los quejicas. Según Digiday los publicitarios se están quejando siempre porque están en un mercado muy cambiante en el que el riesgo de perder ese trabajo que les hace tan infelices es muy grande. Yo creo que, precisamente ese gran ritmo de cambio en nuestra actividad y el hecho de tener que estar siempre aprendiendo algo nuevo son unas de las razones que hacen más interesante nuestra profesión.

En estos últimos años, los jóvenes publicitarios que trabajan no habrán sido felices (pocos lo han sido) pero al menos no se quejaban porque tenían trabajo en un país en el que la mitad de las personas de su edad están en paro. Pero si se produce la reactivación económica (y en algún momento se producirá) los directivos de las empresas de publicidad tendrán un problema: una profesión que antes era atractiva ya no lo es.

Los anunciantes también tendrán que darse cuenta de que ya no consiguen que trabajen para ellos talentos de la categoría que conseguían atraer hace unos años.

Cuando pase la crisis ya nada será igual. Trabajar en publicida tampoco.

 

 

3 comentarios

  1. Dice ser Cristina Recuero

    Estoy contigo Eduardo en todos y cada uno de los puntos que comentaste, pero es de esperar que si todo a nuestro alrededor cambia, también lo haga el mundo publicitario y afecte a los profesionales que nos dedicamos a ello. Es nuestra responsabilidad aprender a salir del espacio de confort donde vivíamos y amoldarnos a los cambios para seguir disfrutando de esta profesión. Puede que yo llegase hace relativamente poco y no disfrutase sus buenos tiempos, en cualquier caso, sigo siendo feliz haciendo lo que hago a amando una profesión que me obliga a no dejar de aprender día a día.

    27 septiembre 2014 | 13:21

  2. Dice ser jesus

    Adcontrarian decía lo mismo. Punto por punto

    30 septiembre 2014 | 15:40

  3. masquemedios

    No tuve mucho éxito al pedir comentarios aquí a mis colegas publicitarios, pero el post lo reprodujo Marketing Directo y ahora veo que Mediamundi online le ha dedicado al tema nada menos que su editorial, en el que me cita:

    http://www.mediamundionline.com/editorial

    03 octubre 2014 | 11:58

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