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Valientes y pesadas

Irene MilleiroPor Irene Milleiro 

Me considero una persona con suerte, entre otras cosas porque tengo un trabajo que me permite conocer a personas increíbles. Personas valientes, de ésas que te cortan el aliento. Personas generosas dispuestas a dar su tiempo y su esfuerzo a los demás. Personas decentes, que dan la cara para intentar crear un mundo decente. Coincide, o no, que muchas de esas personas son mujeres. Y hoy os quiero hablar de dos de ellas.

Entrega de firmas para cambiar la Ley de Espectáculos. Imagen de change.org

Isabel de la Fuente, madre de una de las jóvenes fallecidas en el Madrid Arena, consigue 430 mil firmas para cambiar la Ley de Espectáculos de la Comunidad de Madrid.

La primera de ellas es Isabel. Isabel es la madre de Cristina Arce, una de las cinco chicas que murieron en el Madrid Arena. Recuerdo muy bien la tarde en que la conocí, solo unas semanas después de la tragedia, cuando quedamos a tomar un café en su barrio, en la Alameda de Osuna. Recuerdo su mirada húmeda mientras con la voz muy firme me decía que ella quería conseguir que lo que le sucedió a su hija no le volviese a suceder a nadie. Recuerdo perfectamente mi nudo en la garganta y lo que me costó contener las lágrimas. En medio de un dolor que no me puedo ni empezar a imaginar, Isabel decidió aprovechar la oportunidad única de hacer algo por los demás: crear una petición para conseguir que la Comunidad de Madrid reformase la Ley de Espectáculos, mejorando las condiciones de seguridad necesarias para organizar cualquier evento y endureciendo las sanciones para aquellas personas que la incumplan. “Ya te aviso que soy muy pesada” –me dijo- “y no voy a parar hasta que lo consiga.” “Y nosotros estaremos ahí para ayudarte”, le respondí.

Isabel cumplió su palabra, y yo la mía. Más de 425.000 personas firmaron su petición, Isabel se reunió con los grupos políticos de la Asamblea de Madrid, aguantó estoicamente entrevistas en cuanto medio de comunicación hay, y persiguió hasta la saciedad una reunión con el Presidente de la Comunidad. Y hace solo unos días lo consiguió: Ignacio González la recibió y se comprometió públicamente a presentar una reforma de la ley en la línea de lo que Isabel pedía. Un pedazo de mujer.

 

Acción para conseguir un precio justo para los libros de texto. Imagen de Change.org

Elena Alfaro, promotora de la acción por un precio justo para los libros de texto, ante la sede del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Otra de esas mujeres es Elena Alfaro. Elena es de esas mujeres que yo quiero que sean ministras. Es un torbellino de energía, de buen humor, de humildad, de conocimientos. Igual te habla del concierto de Eels que de un artículo que ha leído sobre la “La Metainducción pesimista derivada de la historia de la ciencia”. Ella es así. Y ella, arquitecta y madre de dos hijas, ha conseguido que más de 115.000 personas sepan que dejarte medio sueldo en libros para tus hijos cada mes de septiembre no es la única opción que existe.

Resulta que Elena se enteró de que, con la crisis, una de cada tres familias en España iban a tener problemas para comprar libros para sus hijos. No es su caso, pero le dio igual, le pareció una vergüenza. Se puso a leer y a estudiar el modelo de otros países europeos y creó una petición al Ministerio de Educación proponiendo un montón de ideas buenas y baratas para conseguir que todos los niños y niñas puedan tener acceso a los libros de texto. Aunque en el Ministerio todavía no le han dado ni las gracias, ella ha seguido haciendo cosas: ha redactado con ayuda de su ejército de amigos una excelente propuesta sobre la reutilización y, ni corta ni perezosa, se ha reunido con varios grupos políticos en el Congreso. Espera que en breve uno de ellos presente una Proposición No de Ley basada en sus propuestas. Y por el camino está trabajando en un corto de animación sobre el tema y hasta ha inspirado a su hija para conseguir que le dejen llevar pantalones en el cole. Ya saben, de tal palo…

Ya se lo dije, soy una chica con suerte.