Se nos ve el plumero Se nos ve el plumero

"La libertad produce monstruos, pero la falta de libertad produce infinitamente más monstruos"

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Pedro Jo: El crispador, crispado

Que la Iglesia suele tirar la piedra y escondes la mano es cosa sabida por la experiencia de XXI siglos de diplomacia eclesiástica continuada. Por eso, no debe extrañarnos el titular de primera de El Mundo de ayer, domingo, dandole la vuelta a la historia:

El PSOE crispa la campaña con sus ataques a la Iglesia y su defensa del doctor Montes

Este titular encierra materia suficiente para una tesis doctoral acerca de la utilización del lenguaje en la prensa, al servicio de la cultura corporativa del medio. O sea, de sus intereses. (Como todos, naturalmente).

El País, en su primera de ayer, es, en mi opìnión, menos retorcido y más informativo:

El Gobierno protesta ante el Vaticano por las críticas de los obispos

El PSOE crispa es una opinión, no una información, y debería ir en cursiva.

El Gobierno protesta es una información, no una opinión, y puede ir en redonda.

Noche de PAZ en la puerta del PP

Hay diarios tacaños y diarios generosos. Claro que depende del lugar que ocupe la noticia (o la fotonoticia) en el corazón o en el bolsillo del dueño del periódico. O en ambos lugares a la vez.

Hoy podemos jugar, una vez más a los acertijos, con la seguridad de ganar cualquier apuesta.

Una de estas fotos que he pegado en el blog sale en la portada de El Mundo de hoy y la otra, en la portada de El País.

¿Cuál de ellas corresponde a El País y cuál, a El Mundo?

(La solución, al final de este post)

Peridis , tan tierno como siempre, en El País:

Con un sabor agridulce, o alegriste, abandoné anoche la Puerta de Alcalá, después de haber asistido, emocionado -¡cómo no!-, a la marcha POR LA PAZ, LA VIDA, LA LIBERTAD Y CONTRA EL TERRORISMO.

La música de sabor latinoamericano (“Sólo le pido a Dios”, Sobreviendo” etc.), apretujado entre tanta gente que compartía, en aquel momento, un alma común, con sus puños y dientes apretados contra ETA, contra la violencia asesina y la intolerancia fundamentalista y dogmática, me transportó a otra época de mayor miedo e incertidumbre.

Volví a sentir miedo. Allí sólo estaba media España.

-¿Por que no vino la otra media?

Alguien desde la tribuna pronunció unas palabras raras, que no entendí. Mi amigo Manolo Saco , que sabe de todo más que yo, me sopló al oído:

“Está diciendo PAZ en quechua”.

Instrumentos musicales y rasgos físicos indios nos llevaron desde la calle Alcalá a la cordillera andina. Había muchos ecuatorianos, acompañados por muchos otros inmigrantes de todos los países pobres del mundo.

Uno, a mi lado, comentó:

– ¿Y si les diéramos la nacionalidad española a todos los ecuatorianos?

Me crucé con muchas caras conocidas, calvas respetables y viejos (sic) amigos del 68, con quienes ya había compartido docenas de manifestaciones contra las dictaduras de Franco, de Pinochet o de Videla, por la libertad de expresión, por la democracia, contra el terrorismo de todo tipo, contra la invasión ilegal de Irak, por la paz… En algunas de ellas, los manifestantes corríamos delante de los caballos y de las porras, de las tanquetas y de las mangueras de la policía de Franco. Noté cierta complicidad entre los de mi edad.

Pero me crucé -¡ay!- con muy pocos jóvenes que pudieran tomarnos el relevo para defender la libertad y la justicia, sin las cuales no puede haber otra paz que la de los cementerios.

A veces, pienso que nuestros jóvenes nacidos en libertad, y no en dictadura, consideran que la democracia es un estado natural que ellos merecen por el solo hecho de haber nacido, algo que nunca está en peligro y que, por tanto, no hay que hacer nada para defenderla.

No saben lo que significa la pérdida de la libertad. No conciben la vida sin ella. Es como el oxígeno. Solo lo valoras, de verdad, cuando te falta.

Por distintas razones, seguramente por causas más que justificadas, esta vez no acudió ninguno de mis tres hijos a la manifestación. Y estuvieron en las de Miguel Angel Blanco , asesinado por ETA, contra la guerra de Irak y en la del 12-M.

El mayor vive y trabaja de guionista en Hollywood y le pilla un poco lejos. Pero me costa que ayer estuvo con nosotros en espíritu. Erik perdió su vuelo en la T-4 el mismo día que ETA destrozó la terminal de Barajas. No nos afectó directamente el atentado porque llegamos a la T-4 minutos después de la explosión y nos desviaron a la T-1. Al día siguiente, voló a Los Angeles muy impactado, como todos, por la tragedia.

Mi hija mediana tenía fiebre y se quedó en la cama. El pequeño tiene llave, vino muy tarde a casa y, a esta hora, sigue durmiendo. No se si, al final, decidió acudir a la manifestación POR LA PAZ o a la movida madrileña POR EL CALIMOCHO. Desde luego, en la mani vi a muy pocos de su edad y la mayoría de los adolescentes y jóvenes con quienes me crucé tenían rasgos indios.

Es una edad en la que, obviamente, manda el grupo sobre el individuo. Antes muerto que pasar la vergüenza de ser visto con tus padres. Se creen rebeldes pero actúan como borregos: pantalones caídos, o cagados, pelos rastas, pircings, andares de garbana, de todo-me-la-sopla…

Un día me dijo:

-Pues anda que tú…

Mi hijo menor ha descubierto una mina de fotos viejas de familia. y estoy perdido: en ellas llevo jersey negro de cuello alto, pipa, barba abandonada, pelos largos, pantalones de campana, boina “Che Guevara“, etc. (Algún día, si me atrevo, descubriré varias en el blog o en el Museo virtual de viejas fotos de 20minutos.es)

-¿Qué podemos hacer para que nuestros hijos, que no han vivido la dictadura, valoren la libertad sin que, para ello, tengan que perderla?

Jane, corresponsal de la prensa extrajera y ex colega de mi chica, nos acompañó en la mani. Me dió unas páginas del Telegraph de Londres de ayer en donde publicaban esta foto cuya copia acabo de obtener a través de Google. Ya se que todas las comparaciones son odiosas. Pero la envidia es libre.

¿Qué envidia tengo de los ex terroristas irlandeses católicos y protestantes!.

¡Quien pudiera ver en el País Vasco, dentro de unos pocos años, un abrazo semejante al que muestra esta foto!

Fíjense bien en la imagen. Hace unos pocos años, Gerry Adams, lider católico irlandés, y David Ervine, líder protestante irlandés, se hubieran matado a tiros por una Irlanda, respectivamente, separada de o unida a Gran Bretaña.

Gerry Adams es el líder del Sinn Fein, brazo político de los terroristas del IRA. Es una especie de Arnaldo Otegui, salvando las distancias (y que me perdone Gerry Adams).

David Ervine, líder de los paramilitares protestantes de Irlanda del Norte y experto en poner bombas, fue el mayor enemigo de Adams hasta que, después de salir de la cárcel, ambos negociaron la paz hace unos años. Ervine falleció anteayer a causa de un infarto.

Adams asistió al entierro de Ervine y abrazó, emocionado, a la viuda de su antiguo mayor enemigo.

Son cosas que vienen con la paz. ¡Quien las pillara!

No se pierdan los artículos de Sol Gallego en El País. Yo suelo pegarlos todos aquí y recomiendo su lectura porque, si los lees, nunca te vas de vacío. Ahí va el de hoy:

ETA, Otegi y su equivocación

Para la banda no hay posibilidad de acuerdo sin autodeterminación

Soledad Gallego-Díaz en El País

14/01/2007

Buena parte de las dificultades que la mayoría de los ciudadanos tropezamos a la hora de entender o interpretar a ETA proceden de que no prestamos suficiente atención a lo que dicen, tanto los propios etarras como los dirigentes de Batasuna. Quizá éste sea un buen momento para abrir las orejas y para releer con calma sus textos. El último comunicado, dejando al margen los sarcasmos que contenga y la surrealista idea de dar el pésame a los propios asesinados -como si los etarras no supieran lo que significa esa expresión o, más insólito todavía, como si pensaran que es posible compartir la pena de los muertos-, ayuda a aclarar algunos puntos interesantes:

Es posible que Otegi crea realmente que la banda terrorista se ha equivocado con sus prisas y el atentado, pero comparte la exigencia del mismo “mínimo”

1. ETA advierte de que el Gobierno español “debería saber que no podrán construir un proceso de paz manteniendo los límites políticos que han generado el conflicto”; es decir, la Constitución y el marco jurídico actual. El Gobierno de España y el PSOE, afirman, se han empeñado hasta ahora en esa postura. Es decir, ETA no admite más diálogo que el necesario para organizar la reforma de la Constitución y el reconocimiento del derecho a la autodeterminación. Por supuesto, no exige ejercer ese derecho inmediatamente, pero sí su reconocimiento para un posterior desarrollo legislativo.

Si no existe por parte del Estado español ese reconocimiento previo de que el derecho de autodeterminación se regulará de alguna forma y de que quedará abierta la reclamación territorial (Navarra y País Vasco francés), no hay posibilidad de paz ni de tranquilidad. Eso es en lo que los partidos políticos deben trabajar: en la fórmula que permita llegar a ese punto, conmina ETA.

2. Josu Jon Imaz, presidente del PNV, y todos quienes comparten su posición (primero la paz, luego la política) dentro de ese partido nacionalista, “actúan contra la izquierda abertzale”, y se merecen un serio toque de atención. Ésta es la mayor amenaza de ETA, al menos de forma pública, que se recuerda contra un presidente del PNV.

3. ETA advierte “a los agentes o líderes que se dedican a repartir críticas en torno al tutelaje de ETA” que no lo piensa consentir. La banda terrorista denuncia y amenaza expresamente “a quienes desde sectores abertzales puedan criticar el tutelaje de ETA sobre Batasuna”. “Les invitamos a dejar de lado el flujo de palabras que no nos llevan a ninguna parte”, advierte con claridad. Quienes disientan dentro de Batasuna deben sentirse directamente amenazados.

La lectura del comunicado deja la impresión de que los etarras creyeron en algún momento que sería posible “poner a trabajar” a los partidos en este proyecto, y que cuando sospechan que no es así y que, simplemente, está pasando el tiempo, deciden actuar para “evitar ambigüedades” o malentendidos.

Para evitar otros malentendidos y comprender mejor la posición de Otegi, quizá sería también conveniente que los políticos españoles leyeran la larga e interesante entrevista con ese dirigente de Batasuna que publicó la editorial de Gara en 2005 (Mañana, Euskal Herria, Iñaki Iriondo / Ramon Sola). Otegi mantiene exactamente el mismo discurso que el del comunicado de ETA: es necesario poner las bases de un diálogo multilateral, pero, explica, “la izquierda abertzale no está dispuesta a poner en marcha un proceso sobre el aire, que le conduzca al fracaso o al bloqueo en unos meses”.

El único punto de discordancia entre el comunicado etarra de esta semana y aquella lejana entrevista es que ya entonces Otegi temía que las prisas les pudieran llevar a cometer errores. “No queremos que las prisas nos lleven a cometer errores políticos que al final puedan llevar a bloquear o frustrar el proceso”, explicaba.

Otegi deja claro que el reconocimiento del derecho de los vascos a decidir no significa que tenga que ser ejercido inmediatamente, pero sí que sin ese reconocimiento no hay pacto posible. “Con dicho reconocimiento se consigue la superación del conflicto político y armado”, garantiza. Tampoco hace falta, por ahora, preguntar directamente a los ciudadanos vascos si están a favor o en contra de la independencia. Lo más inteligente, propone, es preguntarles si están a favor o en contra del acuerdo alcanzado multilateralmente (el que reconoce el derecho, sin fijar fecha para ejercitarlo).

Es muy posible que Otegi considere realmente que la bomba de ETA ha sido un error y que las prisas de la organización armada han hecho más daño que beneficio, pero la realidad es que, más tarde o más temprano, el dirigente de Batasuna debería haber llegado a la misma conclusión que la banda: el Gobierno y el PSE en su conjunto estaban dispuestos a hablar, hablar y hablar, pero no a llegar a ese “mínimo” que el propio Otegi considera inexcusable. A lo mejor es bueno que Otegi haya llegado ya a esa conclusión y que, si quiere que haya una próxima vez, sepa que tiene que partir de otra entrevista.

FIN