Se nos ve el plumero Se nos ve el plumero

"La libertad produce monstruos, pero la falta de libertad produce infinitamente más monstruos"

ETA y PP mandan en El Mundo; Zapatero y el 11-M, en El País

Ya sabemos, por experiencia, que el uso de las comillas en los titulares (incluso en el texto) debería responder a la identificación de una cita textual y no al doble sentido (o doble sesgo) que pretendemos dar a las palabras entrecomilladas.

El abuso de las comillas no es recomendable en titulares que pretenden informar sobre hechos, aunque es perdonable en artículos de opinión y editoriales.

A veces, como ocurre en la portada de El Mundo de hoy, sirven para ambas funciones. La cita «alto el fuego permanente» es textual, sacada de un comunicado de ETA. En principio, nada que objetar.

Sin embargo, a mi juicio, el uso en este titular pretende potenciar más el sesgo editorial que la literalidad de la cita. Es como si Pedro Jota Ramírez hubiera querido acompañar la lectura de esas palabras entrecomilladas con un punto de risa sarcástica (una especie de je je «alto el fuego permanente» je je).

Maldita la gracia pedrojotera en estos momentos de tragedia. Ojo, pues, con disparar las comillas a cinco columnas para excitar las bajas pasiones de los creyentes más ciegos. Casi nunca son inocuas.

El titular principal de El Pais, arriba, a dos columnas de salida, se refiere a la detención de presuntos terroristas islamistas relacionados con el 11-M.

En ese mismo espacio, pero al máximo de cinco columnas, El Mundo titula con ETA.

Para encontrar en El Mundo la noticia de la detención de los islamistas relacionados con el 11-M hay que ponerse las gafas y buscarla en «otras noticias» , abajo, a una columna, como sumario.

Ocupa un tercio del que Pedro Jota dedica al sello (cruzo los dedos y toco madera) de Franco.

En su columna de salida, El País destaca un informe escalofriante sobre las torturas que el Gobierno del presidente Bush aplica a los presos musulmanes que tiene encerrados en la cárcel ilegal de Guantánamo.

No se molesten en buscar esta información, que ha dado la vuelta al mundo civilizado, en la portada de El Mundo. Ha sido considerada «no noticia» para su primera página.

Ambos diarios llevan a tres columnas su segundo titular del día sobre el mismo asunto. Ojo al parche, y al sujeto y al verbo que utiliza cada uno.

El País:

Zapatero expondrá al Congreso la nueva etapa antiterrorista

El Mundo:

La Ejecutiva del PP cree que Zapatero pretende mantener el proceso con ETA

O sea: creencias, presuntas pretensiones, etc, sirven de base para un titular de primera a tres columnas. ¿Y los hechos? ¿Dónde están los hechos?

Te cagas.

Y esta última expresión me recuerda a uno de los personajes más singulares de Antonio Muñoz Molina en su obra «Ardor Guerrero«, cuya lectura recomiendo vivamente a quien no haya hecho la mili.

Por esta rara asociación de ideas, acabo de recordar el artículo que el propio Antonio Muñoz Molina publica hoy en El País sobre un libro muy polémico que me ha traído Papá Noel The God Delusion«) y del que ya hemos hablamos en este blog (el 27 de noviembre del año pasado).

Copio y pego para quien -como yo- aún trabaje a medio gas:

Guerras de religión

ANTONIO MUÑOZ MOLINA

04/01/2007

En un país tan religioso como los Estados Unidos, uno de los éxitos literarios de la temporada viene siendo The God Delusion, de Richard Dawkins, una apología pasional del ateísmo y de la racionalidad que es también una denuncia del estatuto privilegiado que otorgan a la religión las sociedades laicas. Dawkins es probablemente el divulgador científico más riguroso y con más talento literario que escribe ahora mismo en la lengua inglesa. El atractivo de su escritura procede tanto de la claridad con que explica las indagaciones y descubrimientos de la biología evolutiva como de su ímpetu de polemista empeñado en la defensa del legado de Darwin, a la que dedicó entero uno de sus mejores libros, The Blind Watchmaker, título que sin duda habría merecido la aprobación de Borges.

Dawkins es un científico volcado al proselitismo en una época paradójica en la que el progreso de la ciencia y los logros de la tecnología son extrañamente compatibles con la popularidad abrumadora de los fanatismos religiosos y de las más frívolas creencias en las baratijas de lo sobrenatural. Hubo tiempos más inocentes en los que se imaginó que según fueran avanzando las explicaciones racionales de la naturaleza se aliviaría el peso de la superstición, y que el desarrollo económico y el bienestar irían disolviendo formas de integrismo nacidas de la ignorancia y alimentadas por la pobreza. Pero ahora hemos visto que, igual que el siglo XX empezó en realidad en 1914 con las primeras carnicerías industriales de la Gran Guerra, el comienzo del siglo XXI tuvo lugar en Nueva York el 11 de septiembre de 2001 con una proclamación de furia religiosa que irrumpió con toda la eficacia destructiva de la tecnología moderna y a la vez con toda la vehemencia sanguinaria de las matanzas medievales de infieles.

El 11 de septiembre está en el origen del alegato ateo y racionalista de Richard Dawkins: también es la sombra que se proyecta sobre cada página de otro libro publicado un par de años antes, The End of Faith, de Sam Harris, que este otoño ha continuado alimentando el debate con una Letter to a Christian nation. Si Dawkins se empeña en una refutación detallada -y a mi juicio en gran medida innecesaria- de las diversas demostraciones de la existencia de Dios urdidas a lo largo de los siglos, Harris concentra su esfuerzo dialéctico en recapitular algunas de las catástrofes que las religiones organizadas vienen desatando sobre el mundo desde los tiempos en que se redactaron los códigos feroces del Antiguo Testamento. Que Dios exista o no es al fin y al cabo un enigma lejano que le importa mucho menos que el efecto inmediato y material de la obcecación de muchas personas convencidas no sólo de su existencia, sino también de su participación minuciosa en los asuntos humanos, y de su propensión al parecer inveterada a proveer de legitimidad celestial a los mayores absurdos y las más cruentas salvajadas cometidas en su nombre. Dawkins es británico, y Harris norteamericano: el uno vive en un país en el que la religión establecida se ha vuelto más bien irrelevante, mientras que el otro presencia a diario en el suyo la pavorosa influencia que el integrismo cristiano tiene en las vidas de decenas de millones de sus compatriotas, entre ellos su presidente y algunos de sus consejeros más cercanos.

Ya es grave -y con frecuencia letal- que una parte enorme de la humanidad considere que unos libros originados en el Medio Oriente neolítico o entre los nómadas de los desiertos de Arabia en el siglo VII ofrecen una explicación completa y satisfactoria del origen del mundo, así como un manual para la convivencia política y la conducta personal, incluidas las aficiones sexuales. Pero más grave aún, sugieren Dawkins y Harris, es que en nombre de la tolerancia y del multiculturalismo las religiones gocen en las sociedades liberales de un respeto unánime que las mantiene a salvo de cualquier crítica y les concede privilegios que no se reconocen a ninguna idea ni comportamiento no legitimados por ellas. Estamos dispuestos a discutir cualquier opinión sobre economía o sobre el servicio militar o sobre la educación de los hijos: pero ante los más disparatados dogmas religiosos la posición más común entre personas progresistas y no creyentes es un educado silencio, cuando no una activa muestra de simpatía hacia el ejercicio de quién sabe qué enriquecedora costumbre en la que muy fácilmente encontraremos una muestra de diversidad cultural. El mismo espectáculo lamentable al que asistió Europa con motivo de la condena a muerte contra Salman Rushdie en 1989 con motivo de sus Versos Satánicos se repitió el año pasado con las caricaturas escandinavas de Mahoma: en vez de salir incondicional y gallardamente en defensa de la libertad de expresión, escritores, periodistas y medios públicos que viven de ella prefirieron lamentar con una mezcla de hipocresía y de papanatismo que se hubiera ofendido la sensibilidad musulmana.

La otra forma de ceguera intelectual frente a la religión que irrita por igual a Richard Dawkins y a Sam Harris consiste en rebajar o incluso en negar del todo su verdadera responsabilidad en los desastres relacionados con ella. Se califica de limpieza étnica la emprendida tan sanguinariamente en Yugoslavia a principios de los años noventa, escondiendo el hecho de que las diferencias entre croatas, serbios y bosnios no eran étnicas, sino religiosas. Todos los verdugos y todas las víctimas hablaban el mismo idioma y tenían el mismo aspecto físico: lo que los impulsaba a matar o los destinaba a morir era que fuesen católicos, ortodoxos o musulmanes. El credo de cada uno determinaba su pertenencia ciega a una variedad homicida de nacionalismo. Musulmanes fanáticos eran Muhammad Atta y los 18 secuaces que le acompañaban en el secuestro de los aviones y el ataque a las Torres Gemelas en la mañana del 11 de septiembre, pero la ortodoxia progresista no considera que la religión tuviera una influencia decisiva en aquella masacre: la culpa es de la pobreza, o de la humillación imperialista a la que está sometido el mundo árabe, o de la desgracia del pueblo palestino.

Hay un matiz peculiar que se observa en España, y no sé si también en América Latina: personas que se escandalizarían ante cualquier tentativa de limitar el derecho a la sátira de las creencias o de la Iglesia católica tienden al mismo tiempo a considerar ilegítimo que se satirice al islam.

Pero lo que está en juego es algo más que el ejercicio libre de la crítica, ganado a pulso a lo largo de siglos en Europa y América, en una perpetua rebeldía contra las diversas formas de tiranía política y ortodoxia eclesiástica, con frecuencia aliadas entre sí. El peligro de la autocensura y del sometimiento personal al miedo es tan evidente como el precio que pagaron algunos editores y traductores de Salman Rushdie, y el asesinato de Theo van Gogh o el doble exilio de Ayaan Hirsi Ali contienen mensajes muy explícitos que nadie está en condiciones de ignorar. La amenaza es mucho más aterradora, y afecta a la supervivencia misma del mundo tal como lo conocemos: «No podemos seguir ignorando el hecho», escribe Sam Harris, «de que miles de millones de nuestros semejantes creen en la metafísica del martirio, o en la verdad literal del libro del Apocalipsis, o en cualquiera de las demás fantásticas nociones que han rondado durante milenios en las mentes de los fieles, porque esos semejantes poseen ahora armas químicas, biológicas y nucleares». Gracias a millones de votantes intoxicados por un cristianismo cavernario George W. Bush llegó a la presidencia de los Estados Unidos, y su convicción expresa de encontrarse en contacto personal con Dios no fue sin duda ajena a la calamidad de la invasión de Irak; la India y Pakistán, países que existen por separado tan sólo en virtud de sus distintas religiones, se desafían mutuamente con el despliegue de sus armas nucleares, y no existe ninguna seguridad de que Pakistán no vaya a sucumbir cualquier día a un golpe integrista. Los fanáticos que gobiernan Irán no parece que vayan a tardar mucho en poseer una bomba atómica: pero da más miedo todavía imaginar la relativa facilidad con que podría obtenerla un grupo terrorista inflamado por visiones de martirio apocalíptico.

Estas cavilaciones tenebrosas me traen el recuerdo de una de las novelas más desoladoras que he leído mucho tiempo, y que apareció en los Estados Unidos en las mismas fechas que el libro de Richard Dawkins. Se trata de The Road, de Cormac McCarthy. Leí los dos libros ansiosamente a la vez, un poco antes de que cayera en mis manos el de Sam Harris, pero sólo ahora caigo en la cuenta de la conexión entre ellos. The Road tiene un aire ligeramente anacrónico, porque pertenece a un género literario que fue muy popular en los años peores de la Guerra Fría, el de las novelas que retratan el mundo posterior a un holocausto nuclear. Un hombre de unos cuarenta años y su hijo de diez viajan hacia el sur atravesando un paisaje de destrucción absoluta, en el que el fuego ha calcinado bosques y arrasado ciudades, y por el que deambulan unos pocos seres humanos enloquecidos por el hambre, reducidos a la barbarie y al canibalismo. Los ríos están envenenados y la tierra entera yace bajo las nubes tóxicas de un invierno perpetuo: el hombre y el niño huyen en busca de la incierta posibilidad de un mundo menos inhabitable a la orilla del mar.

The Road está escrito en un tono de parábola o de profecía, aunque en ningún momento se revela la causa de tanta destrucción. Hubo una luz cegadora y todos los relojes se pararon diez años atrás. La prosa de McCarthy -tan barroca otras veces- aquí es de una sequedad tan árida que parece que araña. Tiene una precisión alucinatoria, que puede saltar en una sola línea de la pura exactitud poética a los detalles de la crueldad más obscena. Es casi tan sofocante como el aire envenenado de ceniza que los personajes sólo pueden respirar filtrado por los pañuelos con los que se cubren la cara.

Tuve esa sensación de respirar ceniza en la mañana del 12 de septiembre de 2001, cuando intentaba acercarme lo más posible al bajo Manhattan. En las novelas apocalípticas que uno leía en su lejana adolescencia estaba siempre muy clara la razón del desastre que casi había aniquilado la vida sobre la Tierra. Ahora sabemos lo cerca que estuvo el mundo del cumplimiento de aquellas profecías durante la crisis de los misiles de 1962, pero quizás nos faltan lucidez o coraje para mirar de frente las señales de peligro que apuntan en sus libros Richard Dawkins y Sam Harris, o para resolver el enigma implícito en la novela magnífica y perturbadora de Cormac McCarthy. Quién sabe si Jruschov y Kennedy se habrían vuelto atrás casi en el último momento en el caso de que cualquiera de los dos hubiera estado convencido de que la voluntad de Dios inspiraba sus actos.

FIN

(Actualizado a las 13:35 h., después de mi primer paseo en la bici recién reparada para cumplir con los propósitos de enmienda de este año nuevo)

Acabo de encontrarme en la página 35 de El País con esta perla sobre los bunker eclesiásticos de la España negra, que aún perduran en las archidiócesis de Madrid y Valencia.

Creo que a la parte más carca de la Iglesia católica le ha salido un grano que, tarde o temprano, puede restarle financiación pública: la Ley de Protección de Datos. No creo que los arzobispos de Madrid y Valencia quieran quedarse fuera o al margen de la Ley.

La verdad es que daba pereza iniciar los trámites para apostatar (¡qué palabra tan fea se han buscado los curas para darte de baja de un club!).

Hasta ahora era más dificil darte de baja de la Iglesia Católica que de cualquier operadora telefónica. Pero, gracias a la Ley de Protección de Datos, el panorama está cambiando y apostatar está chupado.

Se está acabando el tiempo en que el Estado está sometido a la Iglesia.

16 comentarios

  1. Dice ser gret y robin hood en espera de corazón de león.

    Me he confundido antes, lo de la T4, no es una metáfora, es un símil, una comparación… la metáfora sí es figura literaria pero una comparación no. las comparaciones son explicaciones y atajos, y las metáforas complicaciones y mentiras abstractas 8poéticas abstracciones)Hoy me ha llamado el Corte Inglés… mi imac no me lo traen hasta mañana.. esperemos, porque quiero meterlo en el zapato… esto sí es una metáfora.. porque no cabe mi Imac en el zapato, es una alegoría de la navidad o el año nuevo… por eso yo aquí no hago literatura y si comparaciones. Cuando tenga mi Imac, haré muchas metáforas porque no vendré aquí y solo tendré orgasmos con Rajoy cuando le vea por la tele (esto es una metáfora tb o exageración desmesurada de la realidad, porque no me pone tanto)Bueno estas aclaraciones son para Imagina, que me ha molado su párrafo sobre literatura creativa… GRACIAS si era para mi… y uno siempre sabe, sabe lo que le gusta y lo que no.Zapatero expondrá al Congreso la nueva etapa antiterrorista… eso es una metáfora, porque no la va a exponer al congreso, la va a exponer al país… lo que pasa que el congreso es el símbolo del pueblo, y va a hacer como si oye lo que ya sabe, para que lo oiga el pueblo que no sabe.La Ejecutiva del PP cree que Zapatero pretende mantener el proceso con ETA… eso es una opinión… igual que la mía.Cuando Imaz sale y es más moderado y centrado que el Psoe y el pse, algo ocurre.Caballeros de la Tabla redonda:Imaz y Rajoy… esto no sé si es metáfora o es símil.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  2. Dice ser gret y robin hood en espera de corazón de león.

    Nuevo SMS masivo: «Todos con el presidente Zapatero. En mi nombre, sí» … esto no es metáfora ni símil, es estupidez… pero no me voy a parar en ello.Futuro: Rajoy+ Imaz… si queréis la paz y la democracia ya se verá … no deliréis, que eso siempre lleva a sitios oscuros.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  3. Dice ser Esteban Rosador

    Magnífico artículo de Antonio Muñoz Molina. En estos días en los que la información sobre el terrorismo lo invade todo, conviene recordar que queda una largo trecho que recorrer para lacanzar un estado realmente aconfesional. Le debemos al gobierno del PSOE la ley de matrimonos homosexuales, la ley de reproducción asistida, la modificación de la ley del divorcio, todas ellas aprobadas con la oposición del PP y de la jerarquía católica. Desgraciadamente, la acción conjunta de PP y obispos manifestándose en la calle hace que se hagan concesiones como la financiación de la iglesia con el dinero de todos los españoles o la perviviencia del adoctrinamiento religioso en la escuela. Todavía queda un largo camino por recorrer y un gobierno del PP haría que posiblemente de desanduviera parte del camino.

    30 noviembre -0001 | 00:00

  4. Dice ser DESPERADO

    MAS BIEN PARECE, Y DIGO PARECE, QUE ETA MANDA EN EL GOBIERNO, Y QUE ESTE GOBIERNO TIENE ALGO QUE ESCONDER (PARECE) CUANDO NO ACLARA NADA DEL 11-M.YA TUVIMOS UN GAL…..SOLO NOS FALTABA UN GOLPE DE ESTADO ENCUBIERTO (ESO PIENSA EL PUEBLO)…QUE FACIL ES ECHAR LAS CULPAS A LOS DEMAS…ETA SON CRIMINALES Y UN GOBIERNO QUE SE DOBLEGA A NEGOCIAR CON TERRORISTAS PIERDE SU LEGITIMIDAD (ESPEREMOS QUE EL QUE TENEMOS NO HAGA ESO).ESTO EN EUROPA NO PASA..QUIZAS NO SE HAN ENTERADO LOS DEL PSOE QUE YA SOMOS EUROPEOS…Y QUE SEAN MAS FIRMES EN SUS DECLARACIONES. SIN AMBIGUEDADES….LLAMAMEMOS A LAS COSAS POR SU NOMBRE..Y NO QUE NOS SALGAN UNOS SEÑORES DE LA ILEGALIZADA HB A DARNOS LECCIONES DE DEMOCRACIA…..ESTO SOLO PASA EN ESPAÑA.SALUDOS

    04 enero 2007 | 11:58

  5. Dice ser giorgio

    Desperado dice: «MAS BIEN PARECE, Y DIGO PARECE, QUE ETA MANDA EN EL GOBIERNO, Y QUE ESTE GOBIERNO TIENE ALGO QUE ESCONDER (PARECE) CUANDO NO ACLARA NADA DEL 11-M.»Veo que no has leído nada de nada que no fuese PedroJotero… ¿has visto los nuevos detenidos por el caso 11-M? ¿acaso tenían nombres y apellidos vascos? ¿cuando te quitarás las vendas de los ojos?Desperado dice: «ETA SON CRIMINALES Y UN GOBIERNO QUE SE DOBLEGA A NEGOCIAR CON TERRORISTAS PIERDE SU LEGITIMIDAD»¿Te refieres al PP y su «Movimiento de Liberación Vasco»? ¿me quieres decir qué ha hecho el PSOE que no haya hecho el PP antes? Por favor, antes de opinar ten un poco de memoria…Saludos.P.D.: Avísame por favor cuando encuentren las «armas de destrucción masiva» que Ansar dijo que están en Irak ¿verdad verdadera?…

    04 enero 2007 | 14:24

  6. Dice ser gret y robin hood en espera de corazón de león.

    Pues a mí me parece ingenioso las comillas de Pedro Jota… quiere resaltar la ironía… y una ironía es: cuando su sentido real es contrario a su sentido literal, además tiene sentido el resaltarlo porque no han roto la tregua de manera literal, solo real… estamos en un alto al fuego permanente literal. ESTAMOS EN UNA IRONÍA DE LOCOS.

    04 enero 2007 | 14:48

  7. Dice ser gret y robin hood en espera de corazón de león.

    Alto el fuego también es una metáfora… porque nadie se sube a una banqueta para prender en el tejado… se emplea mal debería ser: alto al fuego

    04 enero 2007 | 14:51

  8. Dice ser Claudia

    Muy bueno el artículo de Muñoz Molina.¡Por fin llega aquí el debate planteado por Sam Harris y Richard Dawkins!Hace mucha falta reflexionar sobre las religiones y el daño que están causando en el mundo.

    04 enero 2007 | 16:12

  9. Dice ser imagina

    Esto es lo que les ocurre a los genios, que cuando desde sus elevadas urnas intangibles, siembran metáforas sutiles, reciben, los inconclusos, comparaciones y viceversa.Reconocí, hace poco, mi incapacidad para valorar tu “literatura creativa”, término, que por cierto, cogí prestado a pericles que en una ocasión te lo dedicó, pero insisto en mi opinión de que por matizados que estén los equilibrios entre frases, por atractivas que sean las texturas de las palabras, la idea debería quedar explícita y clara, si esta fuera la intención.Saludos

    04 enero 2007 | 18:21

  10. Dice ser Felipe Punto G

    Nada me parece más desorbitado que pensar que Rajoy pueda llegar a algún acuerdo con Imaz o con cualquier otro nacionalista centrífugo.Y también me parece bastante desorbitado pensar que Rajoy tiene cara de presidente…Ni tiene cara ni está a la altura. Ni lo merece.No estuvo a la altura siendo ministro y vicepresidente, cuanto más presidente.No me das envidia, gret, con tu imac. Yo también soy «macquero».

    04 enero 2007 | 20:39

  11. Dice ser Felipe Punto G

    Por cierto, disfrútalo (el imac).

    04 enero 2007 | 20:44

  12. Dice ser gret

    Pues está claro yo exijo responsabilidad a todo el mundo, porque la vida no es jugar a fútbol… exijo procedimiento cultural.A procedimiento: regulación establecida en la actuaciónB cultural: principios o normas sociales aprendidas, educacionales.UNO Aznar ahora no me gusta, pero al principio estuvo bienDOS Rajoy tiene mucho equilibrio emocional y mucha capacidad intelectual, y eso me gustaTRES Imaz me gusta, solo puedo juzgar a la gente por los hechos y las palabras… no por las intenciones…Con lo creativo que es Zapatero hablando no entiendo que le entendáis a él mejor.

    04 enero 2007 | 23:00

  13. Dice ser gret

    Vale Felipe, gracias, la puerta de mi portatil se rompió… no puedo escribir así, por eso vine tanto estos días… cuando tenga dudas ya te pregunto en tu blog… la verdad que es un poco absurdo que opine de política sin gustarme… con los blogs se apodera un monstruo que me hace opinar… algunos de la radio lo hacen peor :PPericles es un troll camuflado…Gracias por todoBesos.Todos somos creativos.

    04 enero 2007 | 23:05

  14. Dice ser imagina

    “UNO Aznar ahora no me gusta, pero al principio estuvo bien”Como no sea el principio de Aznar, en su cunita de recién nacido, que imagino sin bigote (aunque vaya usted a saber), incluso entonces, siendo hijo de uno de los más destacados “vencedores de la cruzada”, que desde la dirección del más importante diario de Cataluña, dejó constancia de sus criterios fascistas, pasando, ya crecido, por su época de falangista destacado, hasta su irrupción en el liderato del partido de Fraga, que alguien pueda decir que Aznar le parecía bien, aparte de ser una idea muy bien expuesta, me parece inconcebible.Claro que con esto tengo que aplicarme el cuento aquel de, si a todo el mundo le gusta “El gran hermano”, el capullo soy yo.Saludos

    05 enero 2007 | 09:42

  15. Dice ser giorgio

    Dijo Gret:UNO Aznar ahora no me gusta, pero al principio estuvo bienDOS Rajoy tiene mucho equilibrio emocional y mucha capacidad intelectual, y eso me gustaCon lo creativo que es Zapatero hablando no entiendo que le entendáis a él mejor.——————UNO: En eso te doy la razón: Al principio Aznar no lo hizo mal porque… gobernaba con coalición con partidos NACIONALISTAS como CiU i PNV ¿recuerdas?… (¡oh! He dicho «nacionalistas» ¡blasfemia!) Por eso estaba entonces tan «blandito» e incluso hablaba bien el catalán y todo, jiji. Empezó a empeorar cuando gobernaba con mayoría absoluta, entonces vimos al «auténtico Ansar».DOS: Rajoy se veía un político «moderado» pero en vista del filón que tiene el hecho de crispar día sí y día también, no hace más que criticar, quejarse, etc. No le he visto hacer nada constructivo en la oposición, sólo le he visto criticar y negarse a todo lo que se apruebe en el Gobierno.No es que no entendamos a Zapatero, ni yo mismo le entiendo (voto a otro partido)… pero entiendo menos que Rajoy (y sus perros de presa) haya pasado de ser centro-derecha… a ultra-derecha.Un cordial saludo (yo también quiero un IMAC, buaaa). 😉

    05 enero 2007 | 10:07

  16. Dice ser gretel

    Saludos y besos a todos… en especial a Felipe punto G, por puro egoísmo 😛 …mi imac ha empezado complicandose, por principio con la conexión adsl…realmente España ya me cansa un poco el ambiente, dichosos aquellos hombres del futuro que ocupen nave espacial para viajar de continuo, o los hombres del pasado que vivían sin conciencia nacional.

    05 enero 2007 | 17:47

Los comentarios están cerrados.