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“Llevar un tatuaje es como quedarse calvo, te acabas acostumbrando”

Javier González Campos, alias Tallahassee Tattoo, prepara las agujas de diferentes grosores mientras miro los libros de pintura que se acumulan en su librería, una base de datos que sería la envidia de cualquier pinacoteca.

El artista, que compatibiliza el grado de Restauración con clases de dibujo, se ha reciclado como tatuador. “Un tatuaje es un dibujo, pero hay que dominar la máquina” dice mientras prueba el pedal y el zumbido chirriante alcanza mis oídos por primera vez. Será el comienzo de una sinfonía metálica de varias horas. “En un cuadro el error hasta enriquece, en un tatuaje no. Te tienes que ceñir a una idea y hay que ser preciso”.

MARA MARIÑO

MARA MARIÑO

“Todos empezamos con piel sintética o piel de cerdo para hacernos un poco a la máquina, pero como aprendes es tatuando en gente, con el típico amigo un poco inconsciente que se deja”. Le pregunto por qué con gente y me hace saber que las ‘pieles’ humanas somos lienzos que, además de respirar, podemos estar moviéndonos sin darnos cuenta: “La gente se mueve cuando siente el dolor y hay veces que tienes que parar. Alguna vez me ha pasado que se han mareado y han llegado a caerse”.

Son el menor número de casos, y, por suerte, el mío no es uno de ellos. Los movimientos o las ‘pieles complicadas’, son algunos de los mayores retos para los tatuadores “pieles ya tatuadas, cicatrices, pieles de gente más mayor…” enumera.

Mientras me habla voy notando los trazos en el costado. Aunque la mayoría producen un dolor soportable, los que se acercan a la axila me hacen sentir como si estuvieran siendo trazados con un bisturí. Procuro distraerme leyendo los cantos de los libros de pintura.

¿Qué hay que hacer para ser tatuador? “En España no hay una formación oficial como tal, lo que hay son cursos pero a nivel privado” aclara. El precio de estos oscila entre 3.000 y 5.000 euros por uno o dos meses con clases de todo tipo que incluyen desde técnicas y prácticas hasta Historia del tatuaje. “Para trabajar en un estudio tienes que tener el Curso Higiénico Sanitario, además de estar dado de alta como autónomo, aunque haber hecho uno de esos cursos es opcional”. A eso hay que sumarle que hay que tener las vacunas del tétanos y de la Hepatitis B al día “por lo que te puedan contagiar” dice el tatuador.

El ex-estudiante de Bellas Artes “no imaginaba que un tatuaje sería tan creativo, tan artístico. Antiguamente los tatuadores cogían una imagen y la calcaban una y otra vez, ahora se llevan diseños personalizados. Que haya tatuadores que vienen de haber estudiado Artes es algo que se nota”.

Aunque en Oriente tatuarse tiene una historia de miles de años, en Occidente forma parte de la cultura más reciente: “Creo que ya está aceptado, aunque en otros países más que en España. El arte en España no se valora una mierda. Por ejemplo, por un cuadro que te ha llevado uno, dos o los meses que sean, la gente se lleva las manos a la cabeza cuando pides una cantidad de dinero, mientras que, por un tatuaje, está más asimilado y hay más predisposición por parte de la gente a pagar”.

I hope in some days i'll be back to Sardinia… #gvlifestyle

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Aunque el tatuaje está totalmente integrado no solo en la moda actual sino en nuestra propia cultura, “hay gente que insiste en que el tatuaje ha de ser profundo y significar algo. Yo en cambio estoy a favor del tatuaje meramente estético, veo peor las operaciones de estética, que hay gente que acaba con la cara totalmente deformada”.

“Llevar un tatuaje es como el que se queda calvo, estás acostumbrado a una percepción de ti mismo y tienes que hacerte a algo que va a estar ahí para siempre“.

Los 10 minitatuajes de moda para desvirgarse con la tinta

Tengo un problema. Me falta cuerpo para tantas cosas que quiero llevar en la piel. En serio. Los tatuajes son una especie de vicio. Cuando empiezas no puedes dejar de hacértelos, ¡ya te lo aviso!

Si eres de los que no acaba de atreverse con un gran diseño, puedes probar, como hemos hecho muchos (yo entre ellos), a hacerte algo pequeño en una parte discreta del cuerpo.

Ganas de tatuarse aumentando en 3...2...1...INSTAGRAM

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Además de que son perfectos para ‘pieles vírgenes’, te saldrán mucho más baratos que cualquier otro. De hecho, durante lo que llevamos de primavera-verano he visto a varios tatuadores que sigo en Facebook subiendo ofertas de minitattoos por 20 euros (a este ritmo nos los regalarán con las patatas fritas).

Aquí tienes algunas ideas que han sido las favoritas durante el año.

1.Geométricos: cuadrados, círculos, triángulos… Ya sean completos o incompletos, a base de puntos, en dos o tres dimensiones, la clase de geometría de primaria se lleva puesta en el cuerpo.

🔷도형타투🔷

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2.Animales salvajes: pero no te creas que se llevan los convencionales. Desde un ciervo hasta un zorro pasando por una jirafa o un elefante.

3.Indios: los símbolos que usaban los indios americanos para referirse a la paz o al destino son también de los más solicitados.

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4.Tinta blanca: recién llegada a las agujas es mi favorita (nota mental: hacer un post sobre el tema). Aunque es solo para pieles claras y tiende a desaparecer con el sol, me encanta el resultado.

5.Símbolos: un corazón, un sol, una luna, una flecha… De todos los tipos, tamaños y formas. Mi recomendación es pedir solo la silueta, ya que puede ser un poco más molesto si se pide una figura rellena.

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6.Flores realistas: que parecen salidas de cualquier herbolario de un estudiante de Farmacia.

7. Espaciales: formados por cuerpos estelares y con puntos, por lo que es fundamental que los hagan con una aguja pequeña (es decir, no vayas donde ‘La Patri’ porque es amiga de tu amigo y te han dicho que te hace precio, porque puede acabar en desastre. Os lo dice una que se hizo un tatuaje de puntos donde ‘La Patri’).

8.De papel: barquitos, aviones, pajaritas… Ideales para los apasionados de los viajes.

9.Líneas: una tendencia un poco conflictiva, o te apasiona o te repele totalmente, pero preciosa para los que la encuentren de su gusto.

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10.Aves volando: el minitattoo que nunca pasará de moda. Llegarán el 18º cumpleaños de nuestros nietos y seguirán pidiéndolo.

#tattoo #minitattoo

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Si te has decidido y lo tienes claro: ahorra, vete a un buen estudio, respira con tranquilidad y disfruta la experiencia. Es una sensación única.

Mamá, voy a hacerme un nuevo tatuaje

Sí, sé que sería el tercero. Pero no me voy a arrepentir.

(Casualidades del aleatorio, suena Ink de Coldplay mientras escribo esto. Para quienes les guste leer con música.)

TUMBLR

Tatuarse es solo una forma dérmica de expresión. TUMBLR

Ya sé que te gusta mi espalda con la piel “limpia” como dices tú. Pero créeme, marcarla con un poco de tinta no va a convertirla en algo sucio.

Ya sé que te da miedo que no me contraten por tener tatuajes. No tienes que preocuparte. Hoy en día, llevar tatuajes no convierte al portador en delincuente ni en mala persona. Hoy en día, vas por la oficina, y tu propia jefa te sorprende con una filigrana de tinta en la muñeca. Acuérdate sino de aquel desfile en el que las modelos llevaban desde una mariposa en el pie hasta una cruz en la espalda.

Mamá, no espero que compartas algo que nunca has probado en ti misma porque no conoces la sensación previa a tatuarse. A esperar. A saber que tienes algo en un papel que te va a acompañar siempre. No espero que comprendas los nervios en la boca del estómago poco antes de que te llegue el turno por primera vez. El tatuador pone una nueva aguja humedeciéndola en tinta y el pulso te retumba en las orejas. Cuando te alcanza la punta, la sensación es indescriptible. Dolorosa y placentera a partes iguales. Desde ese momento te declaras sadomasoquista de la tinta y del zumbido mecánico que lo acompaña.

No creo que entiendas que yo, que amo la palabra escrita, me convertí en el lienzo de algo que siempre iba a llevar puesto. Al igual que tampoco sabes lo que es deslizar los labios por un cuerpo que cuenta a través de ellos su historia y, en ocasiones, un tatuaje en el pecho (o en cualquier otro lugar que se vea), puede ser incluso más íntimo que lo que te espere bajo unos pantalones.

Mamá, sé que te da miedo que me canse. Que como dices tú, la vida da muchas vueltas, y lo que hoy nos encanta, mañana puede aburrirnos o incluso podemos llegar a despreciarlo (mi experiencia con la paella es una buena prueba de ello).

¿Cómo explicarte que un tatuaje no funciona así? ¿Cómo hacerte entender que en el momento en el que te pintan pasa de ser algo que solo existía en tu cabeza, que era una idea, a algo tan tuyo como un brazo o una pierna?

Bien es cierto que, al principio, si está en un sitio visible, los ojos se van a él. Ahí está. En ti. Pero pasa de ser una novedad a algo en lo que terminas por ni reparar.

Quiero hacerme un tatuaje porque cuando empiezas con la tinta es verdad que vivirás siempre con la sensación de querer más. Porque cada retazo es una historia. No me preguntes qué significa o a qué viene, es lo más indiscreto que puedes preguntarle a alguien que se ha tatuado. Lo lleva y punto. Las razones para tatuarse son inescrutables.

Es igual de válido el dibujo de aquella que lleva las fechas de nacimiento de sus hijos, la inicial de su abuela ya fallecida o quien se hizo un personaje de los Simpsons.

No importa el significado o el motivo, porque muchos ni lo necesitan. Se tiene y ya está, no hay nada más que cuestionarse. Puede gustarte más o menos, pero no puedes cambiarlo. Es como cuando conoces a una persona. Si te gusta lo suficiente, la aceptarás y querrás tal cual es, pero no podrás modificarla.

Hay algo que no te conté aquel día en la cocina, cuando hablamos de mi futura espalda tatuada. Los tatuajes enseñan. Me hacen saber que soy finita, que mi cuerpo es algo momentáneo que cambiará con el tiempo, pero que durante ese tiempo, es mío y puedo convertirlo en lo que quiera. Puedo expresarme a través de él con la sonrisa que tanto te gusta que ponga cuando salgo en las fotos, con la ropa que vive amontonada por el suelo de mi cuarto y con lo que cuenta en silencio una vez me la quito.

Al igual que se puede ver la cicatriz de cuando me caí hace dos veranos o las zonas donde el sol nunca ha aterrizado, mi cuerpo cuenta que creo en el azar positivo y en la conexión estelar que existe entre los miembros de mi familia. Espero que pronto cuente otras cosas y que quieras de la misma manera mi espalda, ya esté o no tatuada, por ser precisamente yo quien la carga.

Quizás. TUMBLR

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