Cada vez creo en menos cosas Un foro para pensar en lo divino y en lo humano

Archivo de julio, 2007

Las confesiones de las víctimas del confesionario

Durante el día de ayer, la cadena SER estuvo emitiendo varias entrevistas realizadas a las víctimas de los curas pederastas de Los Ángeles. Son relatos no aptos para menores ni para mentes sensibles. Y ni mucho menos para los creyentes que pretendan mantener intacta la fe en sus pastores.

Al hilo de esto, ya os conté una vez mi primer conocimiento del amor desmedido de ciertos clérigos por los niños. En mi caso, tanto iba el cántaro a la fuente que era casi inevitable encontrarse de bruces con el abusador. Dos años con monjas carmelitas, tres con maristas y siete con salesianos, un largo recorrido desde la infancia hasta la pubertad, era demasiada exposición al peligro.

No recuerdo el nombre verdadero de aquel sacerdote. Sólo recuerdo que era profesor de francés (¡tenía que ser francés, precisamente!), bajito, rechoncho, blando, extraordinariamente afeminado, que atendía por el mote de El Focas. Era uno de los profesores de mayor edad, lo que le confería cierta autoridad entre sus compañeros, y sobre todo tenía una mano ligera con una enfermiza tendencia a colarse bajo nuestros pantalones cortos al menor descuido. Y todo esto, con luz y taquígrafos, en las horas de recreo, donde la víctima era doblemente escarnecida: por el abusador y por los compañeros de clase que contemplaban entre risas el ataque del cura pederasta.

Era en verdad llamativa la complicidad criminal de su congregación, que por fuerza debía conocer las debilidades de aquel desalmado. Él se pavoneaba por el patio del colegio, con su mano tonta repartiendo caricias y pellizcos de monja a los niños desprevenidos, sabiéndose intocable. Eran años de nacionalcatolicismo en los que ni existían las asociaciones de padres que pudieran hacer saltar las alarmas.

Pero era en la intimidad del confesionario donde El Focas reinaba. Los niños pecadores (en la Iglesia católica los niños siempre son pecadores para poder ser moldeados más fácilmente, impuros, pajilleros compulsivos, llenos de fantasías eróticas que ellos llamaban malos pensamientos) se enfrentaban, con las defensas intelectuales bajas, ante quien tenía el poder de librarles de los horrores del infierno. Aquel desalmado soberbio que creía tener cogida por los huevos la voluntad de dios, tenía, al parecer, la posibilidad de lavar nuestros pecados, el privilegio de procurar nuestra salvación con el rezo de unas palabra mágicas.

Pero antes, había que describir prolijamente el pecado, el de la carne (los otros no le importaban), descender al detalle, cuántas veces, hijo, cómo, con quién (¿¡se podía hacer con otro!?) y contestar a preguntas que competirían en plano de igualdad con cualquier línea erótica de hoy en día. Nosotros éramos su línea erótica, y gratis. Te confesaba acariciándote la cara, arrimando la suya sudorosa, sebosa, repugnante remedo de los arrumacos de un amante… con una sola mano. La otra estaba desaparecida en no sé qué profundidades de su sotana. El final de la confesión coincidía a menudo con espasmos y jadeos quedos que nuestras mentes infantiles no sabían interpretar.

Calculo que, por edad, estará criando malvas desde hace años. Dios lo tenga en su gloria, porque amaba mucho a los niños.

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Meditación para hoy: Lo que se está viviendo en Navarra es de sainete. El PSN, la versión navarra del PSOE, prefiere dar paso a que UPN, la versión navarra del PP, forme gobierno con los votos de los socialistas en blanco, antes que pactar con Nafarroa Bai. Según Pepe Blanco, el secretario de Organización de los socialistas, “hemos dialogado con Nafarroa Bai; no hemos sido capaces de encontrar fórmulas que nos permitieran compartir gobierno y compartir proyecto…” A ver si lo entiendo. Una coalición de partidos democráticos nacionalistas y de izquierdas, que han declarado públicamente su condena de la violencia etarra, no pueden tener puntos de encuentro con un partido socialista que, en cambio, sí puede facilitar la formación de gobierno a un partido que ha utilizado la mentira y la calumnia sistemática contra su oponente durante cuatro años. ¿Es que acaso en Cataluña el PSC, la versión catalana del PSOE, no ha pactado todo un programa de gobierno con ERC, un partido que cuenta en su programa electoral con la independencia de Cataluña? ¿Acaso el CNI no sorprendió en su día a su máximo dirigente, Carod Rovira, pactando cláusulas inconfesables con ETA? Es tan estúpido todo esto, que cuanto más se intenta explicar más ridículo parece, porque la razón última, y no otra, es el miedo cerval del PSOE a que el PP de nuevo monte la bronca en lo que queda de legislatura con la monserga de la venta de Navarra a los terroristas y separatistas. Y digo que es estúpido porque con esta bajada de pantalones ha fortalecido la imagen de la influencia del Partido Popular ante la opinión pública, cuando la extrema derecha no necesita de nafarroa ninguna para ejercer su papel de crispador de la vida española. Son ganas de menospreciar la capacidad de imaginación del departamento de guiones de Génova 13 Rue del Percebe.

¿Zapatero es un (presunto) masón?

Un contertulio de este blog resucitaba ayer el fantasma de la masonería, haciéndose eco de un libro, presentado recientemente, en el que se aseguraba que un abuelo del presidente Rodríguez Zapatero era masón. No sé si el comentario iba con segundas intenciones, acostumbradas como están las neuronas cristianas de algunos a extender el pecado original de los padres a los hijos como algo natural. Porque, claro, ser masón es pecado.

Esto me recordó que hace unos días un panfleto de la extrema derecha publicaba una entrevista con Ricardo de la Cierva, presunto historiador, presunto ex ministro de Cultura (¡Dios mío!, presunto también) en gobiernos de la UCD. Inmediatamente consulté la Wikipedia y allí encontré que el personaje se define a sí mismo como «un claro anticomunista, antimarxista y antimasónico (…) católico, español y tradicional en el sentido correcto del término».

Este historietador, admirador de Franco, ha descubierto (dice saberlo de buena tinta aunque no puede revelar sus fuentes, al igual que Díaz de Mera, el farsante del juicio del 11-M, no podía revelar las suyas) que el presidente Rodríguez Zapatero es masón. ¡Es masón! En el siglo XXI, en el país real en el que vivimos, tan alejado del imaginado por el buen fascista, semejante descubrimiento tiene la misma entidad que si hubiese descubierto que ¡es de León! o ¡es del Barcelona! Pero el buen fascista resucita sus fantasmas particulares para lanzar como un dardo la palabra masón, como el que descubre que Zapatero es un criminal bobo solemne y pederasta como un cura cualquiera de Los Ángeles.

No están claras las razones por las que Franco odiaba tanto a los masones. Para él fueron como para Hitler los judíos. Los masones eran sus judíos. Ya en la temprana fecha del 15 de septiembre de 1936 promulgó un decreto de condena de la masonería que habría de llevar, con el tiempo, al pelotón de fusilamiento, tras una mascarada de juicio sumarísimo, al menos a 2.000 presuntos masones. A pesar de que su padre, que no tenía en gran estima las dotes intelectuales de su Paquito, era simpatizante de la masonería; a pesar de que su hermano Ramón Franco, un héroe de la aviación de la época, era masón; a pesar de que se sospechaba de que algunos de sus generales afectos eran masones; a pesar de que su fotógrafo personal, un tal Campúa, era masón… Las malas lenguas sospechaban ya en aquella época que Franco actuaba así despechado por no haber sido aceptado en las filas de la masonería años antes a su sublevación. Al parecer no daba la talla.

Desde entonces, para los franquistas, el progreso científico y la moral laica, libre de los dictados de presuntos (otra vez) dioses, preconizada por la masonería sigue siendo una competencia desleal a las religiones. Ya sabéis el sarpullido que levanta entre la clerigalla el concepto de Ciudadanía. Por eso basta con llamar a Zapatero masón, que para un franquista irredento debe de ser algo así como la madre de todos los insultos, para que los talibanes cristianos empiecen a amontonar piedras para su lapidación, a la espera de tiempos mejores.

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Meditación para hoy: Y mientras, el gran talibán de la Conferencia Episcopal, tan presto a analizar los sucesos de este mundo, todavía no ha dicho ni pío (XII) sobre el asunto de sus hermanos pederastas en el Señor.

A la Iglesia Católica le gustan mucho los niños

Mientras el Papa Benedicto XVI se retira de los calores romanos para pasar la primera parte del veraneo en el castillo de Mirabello, en los Alpes, desde donde volverá en agosto a la tradicional residencia veraniega de Castel Gandolfo, de castillo en castillo como en un cuento de hadas, su amada iglesia de los Estados Unidos de América tiene que vender hasta los muebles para pagar las consecuencias de la lujuria desenfrenada de miles de sus sacerdotes pederastas.

Mientras el rico sucesor de Pedro sigue viviendo la fantasía de que es el rey de sus castillos y palacios, con lanceros y maceros vestidos de payasito, puro diseño de Miguel Ángel, parte de sus parroquias americanas descienden (por fin) a conocer la pobreza predicada por Cristo, si bien por la fuerza mayor de jueces descreídos que ni respetan el amor desmedido que sus pastores sienten por los niños. Esos curas sí que aman a la familia, sobre todo a los más pequeños de la familia.

Mientras el infierno se desata en la otra parte del mundo, Benedicto XVI, desde sus ricas mansiones amuralladas, aconseja a los católicos que utilicen las vacaciones para “relajar el físico y nutrir el espíritu con oración y meditación”. Como él vive en ese mundo irreal de cartón piedra, todavía piensa que el orbe cristiano está deseando que lleguen las vacaciones de la santa Semana Santa, por ejemplo, para tener tiempo para orar de parroquia en parroquia, como me obligaban a mí de pequeño. Si se diera una vuelta por nuestras playas, se percataría de cuán difícil es mantener el hilo de la oración sin tropezar con las espléndidas tetas y los paquetes metrosexuales de nuestros jóvenes veraneantes.

Tan sólo la archidiócesis de Los Angeles ha accedido a pagar 660 millones de dólares como indemnización a 500 víctimas del abuso sexual de sus sacerdotes. En los últimos años, la Iglesia norteamericana ya ha invertido 2.000 millones de dólares en tapar sus vergüenzas. Porque no eran vulgares sacerdotes rijosos, salidos por culpa del estricto celibato al que les somete Roma. No eran aquellos sacerdotes trabucaires nuestros que disfrutaban de una esposa como ama de llaves y de cuyo matrimonio ilícito nacían sobrinos y no hijos. Estos de ahora son puros delincuentes, criminales, violadores, abusadores de las conciencias primero y de los cuerpos después.

Alguno podría contestarme que delincuentes se hallan en todas las profesiones. De hecho, ayer mismo, la policía española culminó una operación de proporciones gigantescas contra la pederastia organizada en internet. Están implicados en esa red gente de toda calaña, condición y profesión. Pero lo que se juzga en la Iglesia y su “amor” por los niños es más la actitud de la jerarquía católica, y su intento de ocultar la verdad de sus ovejas negras, que los delitos de sodomía de sus sacerdotes.

Como acaba de ocurrir en Madrid, donde el Tribunal Supremo ha hecho responsable subsidiaria a la archidiócesis por “encubrimiento” de los actos pederastas de uno de sus curas. En los Estados Unidos el problema de intento de ocultamiento por parte de la jerarquía es tal que para defenderse del doble abuso (el del cura y el de su obispo cómplice) existe una asociación de defensa conocida como Red de Sobrevivientes a los Abusos de Sacerdotes (SNAP, por su sigla en inglés).

Que se sepa, no existe ninguna asociación de Sobrevivientes a los Abusos de los Ingenieros de Caminos o de Sobrevivientes a los Abusos de los Corredores de Comercio. Claro que de todos es sabido que el amor de los Ingenieros de Caminos y de los Corredores de Comercio por la familia y sus más tiernos infantes no tiene ni punto de comparación con el de la Iglesia católica.

La Corte de los Milagros

En la novela Nuestra Señora de París, Víctor Hugo se mofa de las triquiñuelas de los desalmados del hampa parisina que se hacían pasar por tullidos, ciegos o sordomudos, que durante el día pordioseaban lastimeramente cerca del famoso mercado de Les Halles, y que por la noche “milagrosamente” recuperaban la salud y la plenitud de los sentidos para convertir en alcohol y favores sexuales lo ganado durante el día con la mendicidad. Con su fino humor llamó a este inmenso reino del timo “la corte de los milagros”. Mucho después, en 1927, mi paisano Valle Inclán, con no menos mala leche, utilizó el hallazgo de Víctor Hugo para elaborar un relato acabado de la Corte de la España de Isabel II que tituló “La Corte de los Milagros”.

Ahora, el Partido Popular, con no menos ingenio y habilidades de timador, toma el relevo y resucita en la madrileña Génova 13 la Corte de los Milagros, igual de falsa y de tramposa. En el año 2000, tras el primer gobierno del PP, cuando un periodista de Il Messagero de Roma le preguntó a José María Aznar cuál era el secreto del “milagro económico español”, nuestro hombrecillo insufrible, con la humildad que le caracteriza, respondió: “El milagro soy yo”. La respuesta dio varias vueltas al planeta Tierra como un ciclón de vergüenza ajena que todavía hoy permanece rodando por las cancillerías europeas. No es que sea tonto, se decían, es que no está bien, el pobre, trabaja demasiado como vigía de la civilización occidental.

No os extrañe, pues, que, una vez devaluado y mancillado el valor de los prodigios celestiales, el Partido Popular vea milagros donde los demás simplemente vemos el resultado del trabajo concienzudo de los seres humanos. Así, el sucesor de Aznar en esa corte de los milagros, Mariano Rajoy, considera “milagroso” que, “en medio de la confusión” generada por la política antiterrorista de Zapatero, la Guardia Civil y la Policía Nacional “conserven su capacidad operativa”, asombrado (¿quizá dolido?) por las últimas detenciones de miembros de ETA.

Mariano Rajoy no sale de su asombro y nosotros tampoco. No es que sea tonto, como dicen de Aznar los que no le quieren bien, es que trabaja mucho, y el aturdimiento le lleva a esta curiosa manera de hacer amigos entre la policía y la Guardia Civil, vertiendo sobre ellos la ponzoña tan hábilmente ensayada durante años con las dudas sobre la autoría del 11-M y la posible trama policial. Según él, no es que nuestra policía haya demostrado saber hacer bien su trabajo con la detención de etarras tan cualificados, es que han acertado de casualidad con las detenciones, o mejor aún, han acertado de milagro. Aunque, como Mariano es gallego como yo y Valle Inclán, alomojó estaba empleando una fina ironía, y lo que quiso insinuar es que la policía “sabía” hace tiempo donde estaban los etarras escondidos, pero que se plegaron a las órdenes de los malvados socialistas de no detener a nadie porque estaban saliendo juntos últimamente.

Y yo me pregunto: ¿Os imagináis qué inyección de moral han supuesto estas palabras de Rajoy para los cuatro o cinco “topos”, o los que sean, de las fuerzas de seguridad infiltrados en ETA, que a diario se juegan el pellejo con el miedo metido en el cuerpo de que los descubran en cualquier momento?

Me encantaría que uno de estos policías dejase su labor durante un rato, se acercara a Génova 13, a la Corte de los Milagros, y le dijese a la cara a Mariano, muy amablemente, eso sí, porque nunca hay que perder las formas: “el milagro soy yo, pedazo de imbécil”.

Premiando al bombero pirómano

El hombrecillo insufrible, el que mantuvo conversaciones con la banda terrorista ETA, con la propina de “concesiones políticas” de acercamiento y suelta masiva de presos, 14 meses después de que asesinaran a Miguel Ángel Blanco, ha recibido en Bilbao el X Premio de la Fundación Miguel Ángel Blanco, por no haber cedido al “chantaje”, al asedio de los terroristas al Estado, y haber sacrificado por el bien colectivo al concejal de Ermua, como siglos antes hiciera Guzmán el Bueno con su hijo. Pero al igual que entonces, mataron al hijo de Guzmán el Bueno, y la ciudad sitiada de Tarifa tuvo que rendirse… como hizo un año después Aznar al frente de toda su tropilla de patriotas de mentirijillas, nombrando a ETA cariñosamente, para no herir la susceptibilidad de los asesinos con los que entablaba negociaciones, como “Movimiento Vasco de Liberación”.

El presidente de FAES (Falange Española) ha dicho cosas terribles ante los padres y hermanas del concejal asesinado. Como si él no fuera él, como si él no hubiese mantenido jamás conversaciones con ETA, como si él no fuese el sujeto de la traición que pretende denunciar, les soltó a la cara, sin el menor rubor ni vergüenza, que “cada vez que (la banda) ha sido empujada al borde de su derrota, han aparecido para rescatarla de ese destino una legión de oportunistas muy escasos de escrúpulos, siempre pensando que podrían sacar algo que les beneficiaría impidiendo que esa derrota se consumara”.

Y los parientes de Miguel Ángel Blanco, en vez de levantarse en aquel momento y partirle la cara al responsable de “esa legión de oportunistas muy escasos de escrúpulos, que siempre piensan que podrían sacar algo que les beneficiaría impidiendo que esa derrota se consumara”, que lo tenían allí delante… en lugar de eso le conceden un premio por la utilización más repugnante de la memoria de su hijo y hermano, por haber hecho de Miguel Ángel un mártir, una moneda de inmenso valor con la que la derecha lleva comprando adhesiones entre los suyos y dividiendo a los demócratas españoles desde hace 10 años.

“Al borde de su derrota”. Lo dice este insufrible analista político, el más incapaz analista de la realidad como estamos viendo en Irak, cuando en la última semana la policía española asesta uno de los golpes más importantes a la estructura operativa de la banda terrorista. “Al borde de su derrota”, cuando bajo su mandato todavía cayeron decenas de ciudadanos bajo las balas y la onda expansiva de las bombas de los terroristas con los que había pretendido negociar.

Lo que ocurre es que, al borde de la derrota del PP en las próximas elecciones, todo vale. Y si hay que quemar las hemerotecas, pues se queman. Porque lo más importante para ellos es tener un pasado prometedor.

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Meditación para hoy: José Saramago, unos de los escritores más lúcidos de cuantos pueblan la Tierra, acaba de decir en Colombia lo que muchos pensamos en este blog desde hace tanto tiempo: “Si todos fuéramos ateos, el mundo sería más pacífico”. Al menos, digo yo, personajes como Rouco Varela o Cañizares tendrían la misma consideración social que los curanderos, echadores de cartas y quirománticos. Y nos saldrían mucho más baratos.

Dies irae, dies illa

Ayer conmemoramos el décimo aniversario del día aquel en que ETA asesinó a Miguel Ángel Blanco, concejal del PP de Ermua, uno de los asesinatos que mayor daño psicológico ha provocado entre los demócratas españoles, por el sadismo demostrado por los terroristas, por el significado trascendente de su muerte. Ya os lo dije una vez. Aquel día de ira en que asistíamos atónitos ante el televisor a la noticia de que al fin se había cumplido la macabra amenaza de muerte, lloré por un desconocido como si fuese un hermano, porque en realidad habían matado a un demócrata, un símbolo político por el que me había jugado el pellejo más de una vez en tiempos de dictaduras. Aún hoy os escribo esto con un nudo en la garganta por la intensidad del recuerdo.

Pero la derecha tardó poco más que un telediario en apropiarse del símbolo, y lo que en un primer momento pareció un fuerte adhesivo para unir a todos los demócratas, unidos en una de las mayores manifestaciones de repulsa del terrorismo de nuestra reciente historia, sin distinción de credo político o religioso, sin bocadillos de mortadela por medio ni acarreamiento de manifestantes en autocar, pronto fue utilizado como instrumento contra el adversario político, por esa inclinación perversa de apropiarse de los muertos, instrumentalizando hasta la náusea a esa asociación títere dirigida por el ultraderechista Alcaraz, que autentifica qué víctimas de qué terrorismo debemos llorar, y cuáles no.

Con esta impúdica utilización, a Miguel Ángel Blanco le siguen matando periódica y puntualmente en cada aniversario. Ermua, “el espíritu de Ermua”, es ya un símbolo de confrontación entre demócratas en vez de un lugar de encuentro y unión contra el terror. Ayer mismo, la familia y los dirigentes del PP organizaron por su lado una manifestación, mitad contra ETA, mitad contra el gobierno que, en palabras de Mariano Rajoy, no debe “pactar con una banda terrorista”. En su desvergüenza infinita, el líder de la oposición, en compañía de quienes formaban por entonces gobierno con Aznar, presumió de que ellos no habían aceptado “ese chantaje”. Una manifestación pública de dolor era nuevamente utilizada para su agónica carrera política: “Algunos seguimos pensando que la libertad y la vida no se negocian, y que el Gobierno no puede pactar con una banda terrorista”.

Horas después, en un respetuoso acto, cientos de vecinos de Ermua y los representantes políticos de todos los partidos democráticos, excepto los pancarteros del PP de horas anteriores, oyeron por boca del alcalde de Ermua, antiguo compañero de partido de Miguel Ángel Blanco, un homenaje a su memoria, para intentar explicar con este gesto al pueblo soberano que ETA es el enemigo común, y sólo ETA.

Claro que ese es un mensaje incómodo. ¿Cómo explicar, después de tan gruesa acusación de que el gobierno de Zapatero se había plegado a no sé qué chantaje, cuando 14 meses después de la muerte de Miguel Ángel Blanco, el gobierno de Aznar, del que formaba parte Rajoy, se reunía con la banda terrorista, acercaba a más de 120 presos etarras a cárceles próximas al País Vasco (la condición que ponía ETA para liberar a Miguel Ángel Blanco) y excarcelaba a 200 terroristas?

Como son momentos para recordar, voy a refrescar la memoria a la familia de Miguel Ángel Blanco, para que sepa quiénes eran en realidad los que en la manifestación por su familiar asesinado caminaban indignados a su lado, en una escenificación perfecta de falso consuelo. Me envía el recordatorio muy bien ordenado mi buen amigo César Calderón, abatido en la cama por una gripe traidora.

-28 de noviembre de 1997. El Portavoz del Gobierno, Miguel Angel Rodríguez afirma que “en el problema del terrorismo etarra no debe haber vencedores ni vencidos”:

–1 de marzo de 1998: José María Aznar dice: “Estoy dispuesto a ser generoso si es necesario, a ser comprensivo, si eso ayuda al final del terrorismo; eso es lo que tiene que entender todo el mundo, no es un camino sencillo”

-16 septiembre de 1998: ETA anuncia una tregua indefinida que entrará en vigor dos días después (desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco hasta la declaración de tregua anunciada por la banda terrorista, ETA ha asesinado ya a 9 personas. Entre ellas 5 concejales del Partido Popular).

-2 de octubre de 1998: Aznar anuncia su disposición a poner en marcha el proceso de paz “si ETA acredita de forma inequívoca que su abandono de la violencia tiene un carácter definitivo”. Además, anuncia “que el Gobierno incorporará una nueva orientación de la política penitenciaria consensuada, flexible y dinámica que acompañe los avances que se vayan produciendo en el aseguramiento de la paz”.

-15 de octubre de 1998: Cuatro presos de ETA son acercados a cárceles próximas al País Vasco y a un quinto se le concede el tercer grado penitenciario.

-4 de noviembre de 1998: José María Aznar anuncia que ha autorizado contactos con ETA: “Yo he querido personalmente que los ciudadanos supieran y tengan muy claro que el Gobierno y yo personalmente, he autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación. (Aunque parezca mentira, se refiere a los asesinos de ETA). Lo he autorizado personalmente y quiero que los españoles lo sepan”.

-5 de noviembre de 1998: Aznar afirma que “por la paz y por sus derechos no nos cerraremos, sino que, por el contrario, nos abrimos a la esperanza, al perdón y a la generosidad, y por la paz pondremos lo mejor de nuestra parte para hacerla definitiva con la ayuda y la esperanza de todos”.

-10 de noviembre de 1998: El Congreso aprueba, por unanimidad, una moción por la cual se insta al Gobierno a desarrollar “una nueva orientación consensuada, dinámica y flexible de la política penitenciaria de la forma que mejor propicie el fin de la violencia”.

-11 de diciembre de 1998: Emisarios del Gobierno se reúnen en Burgos con la cúpula de Batasuna.

-Diciembre de 1998: El Gobierno acerca a la península a 21 presos que cumplen condena en las islas, Ceuta y Melilla.

-26 de diciembre de 1998: Mariano Rajoy, Ministro de Administraciones Públicas, asegura que “El Gobierno ha hecho un gesto (acercamiento de presos) conforme a la voluntad y el deseo de que llegue la paz”.

-12 de enero de 1999: Aznar dice que “Así ya no hay ni un solo preso de ETA fuera de la Península. Todos han sido trasladados, todos”.

-7 de mayo de 1999: El Gobierno anuncia que 304 personas vinculadas a ETA pueden volver a España, entre ellos todos aquellos cuyos delitos ha prescrito, incluidos algunos con delitos de sangre.

-19 de mayo de 1999. El Gobierno de Aznar se sienta a negociar con la banda terrorista en Zúrich.

-15 de junio de 1999: El Congreso aprueba unánimemente otra moción en la que se insta al Gobierno a culminar una nueva orientación “consensuada, dinámica y flexible de la política penitenciaria, acorde con el fin de la violencia”.

-25 de junio de 1999: el Gobierno anuncia un traslado de entre 4 y 6 presos etarras a las cárceles vascas.

-7 de septiembre de 1999: El Ejecutivo anuncia el acercamiento de 105 presos de ETA a cárceles de Euskadi o próximas a esta comunidad. A otros 5 se les concede el tercer grado penitenciario.

-17 de septiembre de 1999: El Ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja afirma que “estamos dispuestos a dialogar, a flexibilizar la política penitenciaria y estudiar una reinserción de los miembros de ETA. A hacer lo que sea necesario, sin exigencias previas, sin negociar la entrega de armas. Pero la paz depende de ellos”.

Esa es la catadura moral de la tropa que tan compungidamente acompañaba ayer a la madre y hermanas de Miguel Ángel Blanco, la misma que se negó a acudir a la ceremonia pública de la unión de todas las fuerzas políticas contra el terrorismo.

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Meditación para hoy: El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, dijo del nuevo ministro de Sanidad, Bernart Soria, que es “notorio y general” que ha mantenido posiciones que “no son compartidas por el mundo de la ciencia” refiriéndose a sus trabajos sobre células madre. “El señor ministro ha creado expectativas infundadas e inmorales. Una ciencia sin conciencia no es ciencia, es un peligro para la sociedad”, manifestó Martínez Camino. Peligro para la sociedad… peligro para la sociedad… ¿Y si ponemos en una balanza cuánta gente ha matado la ciencia a lo largo de la historia, y cuánta las religiones, entre ellas la católica, especializada en los tormentos más sádicos de cuantos haya inventado el hombre?

Te juro que te lo prometo

Tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. Tanto insistió Rajoy en que el cántaro del Gobierno estaba a punto de romperse que ni poniéndole la zancadilla con ETA y el temible recibo de la luz logró romperlo. Más aún, después de constatar que quien estaba roto era el argumentario vacío de la oposición, Rodríguez Zapatero tomó “el camino de la Zarzuela” como le había indicado Rajoy, pero para presentar al rey su nuevo gabinete.

Ahí le faltaron reflejos al presidente. ¿Os imagináis el golpe de efecto (iba a decir el descojone, pero no queda fino) si Zapatero hubiese contestado en la réplica algo parecido a esto: “Pues por primera vez este bobo solemne va a hacerle caso; el próximo lunes tomaré el camino indicado por usted hacia la Zarzuela”. La foto de la boca abierta de Rajoy hubiese quedado para siempre incorporada a los anales de la oratoria parlamentaria, como los latigazos dialécticos de Azaña.

Y no sólo cambia de ministros a ocho meses de las próximas elecciones generales, sino que lo hace con dos pesos pesados y una guinda: Bernat Soria (nombramiento que Elorriaga, según explicó en la cadena COPE, ¡dónde si no!, calificó como “un puro gesto de radicalidad y un guiño a los sectores que muestran la mayor confrontación con la sociedad española”, en resuelta alusión a los ateos como yo, asesinos de esas células madres que ya tienen asignada por dios un almita), el poeta y periodista César Antonio Molina, y la guinda de Carme Chacón, una política con telegenia y juventud, o sea, con correa para continuar en el próximo gobierno salido de las elecciones de 2008.

Más que un cambio de gobierno ha sido un mensaje al profeta que le auguraba que su gobierno estaba acabado. Pasada la tormenta, hace tanto calorcito en Moncloa que hasta los desertores como José Bono se han pedido una presidencia del Congreso en la próxima legislatura, siempre y cuando pase por caja para pagar la desafección de no haber aceptado enfrentarse a Ruiz Gallardón para la alcaldía de Madrid. Ahora, como penitencia, tendrá que presentarse por Toledo para que Pepe Blanco le haga un sitio en el paraíso.

Cuando vi por televisión a los tres nuevos ministros, más Elena Salgado, que se enroca, “prometiendo” su cargo, negándose así a jurar en vano, es decir, poner por testigo a alguien que no existe, me acordé de la noticia de que al parecer también Tony Blair hablaba con “su creador” (según el reciente libro de su ex director de comunicaciones), antes de tomar la decisión de invadir Irak, en sintonía con las visiones divinas de su amigo Bush. Al final, los destinos de todo un pueblo y la vida de más de 600.000 ciudadanos iraquíes, muertos ya en el conflicto, estaba en manos de dos iluminados que oían voces, como en las malas películas de terror.

Así que me entró mucha alegría saber que los nuevos ministros son todos laicos o laicistas, o como rayos se diga. Porque no sé qué les pasa a los creyentes, que cuando obtienen un poco de poder y se ponen de charla con dios, les entran unos picores guerreros que acaban invadiendo Polonia, por no ir más lejos.

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A modo de meditación, hoy publico esta columna en el 20Minutos impreso.

¿Educación y ciudadanía?

Tras varias semanas repasando el guión de contenidos de la asignatura de Educación para la Ciudadanía ya he dado con la clave de por qué, con toda La Razón de El Mundo, tanto el PP como la Iglesia se oponen a ella. Hablando de educación, he reunido los mejores insultos que Mariano Rajoy dedicó a Zapatero en lo que va de legislatura: “Bobo solemne, cobarde, irresponsable, inexperto, antojadizo, veleidoso, inconsecuente, acomplejado, tiene de adorno la cabeza, indigno, cobarde, perdedor complacido, hooligan, traidor, taimado, maniobrero, chisgarabís, sectario, falto de criterio, ambiguo, débil e inestable”, además de tener sólo categoría para subsecretario. La Iglesia, por su parte, insiste en que el laicismo, es decir, la moral ciudadana, no puede estar por encima de la cristiana. ¿Comprendéis ahora por qué el PP y la Iglesia no soportan que nuestros niños aprendan el significado de palabras tan hermosas como Educación y Ciudadanía?

A la cultura por votación popular

Por votación popular, como una variante de negocio de las compañías telefónicas con los mensajes SMS, monumentos como la Alhambra de Granada (el monumento español más visitado por el turismo internacional) o el Partenón de Atenas no merecen figurar entre las nuevas Siete Maravillas del mundo. Esto se deduce de un extraño concurso promovido por un ocioso multimillonario, más multimillonario desde hoy, si cabe, por la cantidad de incautos que, henchidos de amor patriótico, se liaron a enviar mensajes-voto por teléfono, mensajes que tenían un hilo directo con su bien surtida cuenta corriente en Suiza, ¡cómo no! (si es que a la cuenta de un multimillonario se le puede llamar corriente).

Tiene el mismo valor esta encuesta que una votación popular sobre la existencia de dios o si la Tierra es plana. Lo más que puede indicar es el gusto particular, la cultura o ignorancia de parte de la humanidad. Cuando yo estudiaba bachillerato, nos enseñaban otras siete maravillas del mundo, las de la cultura clásica, de las que sólo permanecen en pie las pirámides de Giza, la más antiguas de todas ellas, con cinco mil años aguantando terremotos e intemperie.

Una encuesta en los Estados Unidos revelaba que casi dos terceras partes de la población creen en la teoría del creacionismo del Universo. Es decir, que un dios creó al hombre, y después, sólo después, a la mujer, tal como somos hoy. Para los más apegados a la literalidad del libro sagrado, esto ocurrió hace no más de seis mil años. Esto, que es una manifiesta necedad, es una verdad absoluta por votación popular, y en algunos estados sureños, los más conservadores, las asociaciones de padres han impuesto que se enseñe esta estupidez a sus hijos en las escuelas, “como una teoría con la misma entidad científica que la de Darwin”.

En una votación como esa, prima la fe sobre cualquier consideración científica. En la de las siete maravillas del mundo, me atrevo a decir que la inmensa mayoría de los votantes apenas conoce de oídas los monumentos sobre los que votaron, o, lo que es peor, lo hicieron espoleados por un curioso sentido “patriótico”, como el que es socio del Betis hasta la muerte.

Cierto es que la calificación de “maravilla” es un acto subjetivo, pero no es menos cierto que la aplicación de la subjetividad no puede quedar en cualquier mano, porque un Testigo de Jehová nos prohibiría utilizar en la sanidad pública las transfusiones de sangre, los islamistas nos lapidarían por haber tenido una aventura con la vecina del cuarto B, los talibanes de Afganistán nos quemarían los cines y salas de conciertos, y los católicos nos prohibirían el divorcio y el matrimonio homosexual, sólo por poner algunos ejemplos del valor de la subjetividad de algunos sujetos.

Ahora, las Nuevas Siete Maravillas son: La Gran Muralla China, la Ciudad de Petra (Jordania), el Cristo Redentor (Río de Janeiro), el Machu Pichu (Perú), El Coliseo (Roma), Chiechen Itzá (México) y el Taj Majal (India).

Concedo que pueda ser subjetivo, desde criterios tanto arquitectónicos, culturales, históricos como estéticos la inclusión o no del Partenón o de la Alhambra en una tan constreñida lista de las más grandes siete maravillas (por no hablar de la torre de Pisa, la capilla Sixtina y otras muchas que tendréis en la memoria), pero que el Cristo del Corcovado, ese fantoche descomunal finalizado en 1931 como atracción de feria, haya sido incluido en la lista, sólo puede ser debido a la inversión mediática y la movilización de millones de personas de gusto dudoso y, posiblemente, de una ignorancia supina de lo que significan en términos históricos y artísticos las otras maravillas diseminadas por el planeta.

Cualquier día de estos, con la ayuda de las numerosas subjetividades propietarias de un teléfono móvil, veremos entre las siete maravillas a cualquier parque Disney, tan sólo porque alberga la mayor noria del mundo, o una Venecia de cartón piedra. Invirtiendo el argumento, si se hiciese una votación popular sobre cuál de estas dos “maravillas, el Guernica de Picasso y el Estadio Bernabéu, deberían ocupar el primer lugar en una nueva lista, ¿cuál creéis que ganaría?

¿Y por qué siete y no diez, como los mandamientos, o tres como los cerditos o cinco como los lobitos? Pues porque el siete es una especie de número mágico o de la suerte, presente en nuestra vida cotidiana. Os traigo un resumen de concurrencias del Siete según la Wikipedia.

Los siete días de la semana.

Las siete notas musicales.

Los siete colores del arco iris.

Los siete pecados capitales.

Las siete artes: pintura, escultura, arquitectura, literatura, música, danza, cine.

Los siete mares.

Las Siete Maravillas del Mundo clásico: La Gran Pirámide de Giza, Los jardines colgantes de Babilonia, El templo de Artemisa en Éfeso, La estatua de Zeus en Olimpia, Mausoleo de Halicarnaso, El Coloso de Rodas, El faro de Alejandría.

Los siete sabios de Grecia.

Las siete colinas de Roma.

Los siete reyes de Roma

La guerra de los siete años

El juego de los siete errores.

Las siete vidas del gato.

Las siete edades del hombre: la infancia, la niñez, el amante, el soldado, el adulto, la edad avanzada, la senilidad (según William Shakespeare).

Las siete frases pronunciadas por Jesús en la cruz.

Los períodos de siete años de vacas flacas y siete años de vacas gordas del Génesis…

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Meditación para hoy: Batasuna, una vez anunciada por ETA la suspensión del alto el fuego, busca desesperadamente, como buen órgano de propaganda, hacernos ver a los idiotas mortales que su terrorismo es de calidad, y no como el de esos desarrapados islamistas que matan en nombre de dios indiscriminadamente. La izquierda abertzale, de frágil memoria, olvida los ataques indiscriminados con bombas de Hipercor, por poner el más grave de los ejemplos. Saben que desde que Al Qaeda ha desprovisto al terrorismo de su aura de lucha liberadora de los pueblos, dictada por un ciego fundamentalismo religioso, el terrorismo de ETA se ha quedado sin la escasa cobertura moral nacional e internacional que le quedaba. Que el portavoz de Batasuna, Pernando Barrena, hable ahora, a modo de justificación, de “las diferencias evidentes” que existen entre el atentado cometido por Al Qaeda en Yemen y la acción terrorista de Barajas perpetrada por ETA el 30 de diciembre del pasado año, anticipa lo difícil que lo van a tener estos muchachos para justificar esa muerte anunciada que nos prepara su brazo armado para unos de estos días.

Cuando Rodrigo Rato se canse de llevar a los niños a kárate

“Todos los partidos políticos excepto el Partido Popular…” ¿Os suena? Ayer se representó una vez más en el Congreso la escena ya clásica del empecinamiento en el error, esta vez a cargo del balbuciente cadáver político Eduardo Zaplana, en vista de que Rajoy está de retiro espiritual lamiéndose las heridas. Ningún grupo político se molestó siquiera en considerar la exigencia-trampa de los populares de que el gobierno mostrara las actas de su reunión con ETA, una propuesta que no hace más que trabajar gratis en favor del servicio de propaganda de los asesinos.

Ellos mismos saben que es una estupidez, un desatino nacido de un mal diseño del debate del Estado de la Nación, un gol metido con calzador por los muchachos de la ultraderecha que manejan los desatinos, digo los destinos, de Rajoy. En los mentideros políticos del día de ayer, más que un rumor era ya un clamor el que relevantes militantes del Partido Popular se hallan entre estupefactos e incómodos con una propuesta que consideran una salida de tono descabellada, un despropósito que sería considerado poco menos que una traición a los intereses del estado en cualquier democracia homologable con la nuestra. Pero ahí están ellos, negando su infidelidad hasta el final, aunque les hayamos pillado con su amante en la cama. Las vueltas que da la vida: con el tiempo resultó que el cornudo era Zapatero, y que ETA era la amante secreta de Rajoy.

Para remachar el clavo, conocimos ayer por la mañana un resultado curioso del Pulsómetro de la cadena SER, realizado inmediatamente después del debate entre Rajoy y Zapatero. No quiero halagar los oídos del PSOE recordándole su incremento en las expectativas de voto. Lo que más me llamó la atención de la encuesta es que, con Rajoy, el PP perdería por goleada las elecciones si se celebrasen hoy. Pero con Rato… con Rato el PP volvería a seducir a los votantes de centro hasta el punto de que ambas fuerzas llegarían casi al empate técnico. Hay, al parecer, un nutrido número de militantes y actuales votantes populares desencantados que levantarían el voto de castigo a su propio partido si tomase las riendas un líder de centro-derecha de verdad, sosegado, educado, preparado, que no asuste a los niños cuando hable, para quien el insulto no sea un argumento, que no nos amenace con el infierno por divorciarnos, encantado (seguro) de que sus hijos puedan estudiar educación para la ciudadanía.

Por mí, que el PSOE se trabaje el voto, que hay mucha tarea por delante. Pero si un día de estos Rodrigo Rato dejase de hacer el paripé de llevar a los niños a kárate y a ballet, y liberase horas de su precioso tiempo con la creación de un puesto de trabajo que se encargase de sus famosos “asuntos personales”, destapando de una vez así sus verdaderas intenciones de volver a la política, creo que las reservas de aire que nos quedan de aquí a las elecciones serían mucho más frescas y respirables.

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Meditación-haiku para hoy: Cuando era joven me comía la vida a bocados; ahora me la bebo a pequeños sorbos. Sed ya no tengo, aunque debo confesaros que paso mucha hambre.

Por quién doblarán las campanas

El ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, nos ha confirmado que ETA había previsto un gran atentado con coche bomba para ayer o anteayer, abortado por la policía. El consejero vasco de Interior, Javier Balza, cree que es inevitable una inminente acción criminal de la banda terrorista: “estamos convencidos de que ETA lo va a intentar”. Los informes de inteligencia de las policías española y francesa se temen lo peor en cualquier momento. Todo un país espera a saber por quién doblarán las campanas un día de estos.

Y mientras, el primer grupo de la oposición, perdido el debate y con él la vergüenza, está contando a todo el que tenga oídos, a modo de gracieta macabra, que el gobierno debe hacer públicas las actas de la reunión con ETA. Ese es el leit motiv de los guionistas de Génova 13 para esta semana de rebajas. Eso es todo lo que ha quedado del naufragio de su lamentable actuación anteayer en el Congreso de los Diputados. Una muletilla idiota, una rabieta impropia de quienes pretenden salvarnos de no sé que diluvio provocado por los socialistas, en el que se ahogarán la patria, la economía, la moral, cristiana por supuesto, y la familia (hoy el cura Cañizares, que no tiene ni puta idea de en qué consiste la familia y sus problemas cotidianos, insiste en que la familia española va mal; como un Aznar cualquiera disertando sobre estrategia geopolítica en el marco global del siglo XXI).

Y yo me pregunto:¿Tendrá el PP preparado un plan B para disculparse ante los ciudadanos españoles cuando estalle la bomba de ETA? ¿Habrá sopesado el Partido Popular las consecuencias que puede acarrearle su insistencia en momentos de tanta tensión ciudadana? ¿O seguirá pidiendo públicamente, en las exequias por los muertos en el atentado, las famosas actas, como buitres carroñeros en busca de su más preciado alimento?