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Por un embarazo con gatos

gatobebe1401Una buena amiga, terapeuta felina y a punto de ser mamá por primera vez, ha iniciado en Facebook un grupo llamado igual que este post: Por un embarazo con gatos, en el que están pidiendo a las madres que han vivido su embarazo junto a sus gatos y cuyos hijos han crecido con ellos sin abandonarlos por falsos mitos como la toxoplasmosis que contribuyan con sus fotos.

Su idea es “llegar a más mujeres, médicos, profesionales, cualquier persona y acabar con el abandono y sacrificio de gatos durante el embarazo”. Si queréis participar podéis enviar vuestras fotos (embarazadas y con gatos o de vuestros bebés con gatos) a laura@terapiafelina.com (Laura, puedes coger la que ilustra este post, son Jaime y Flash). Os animo a hacerlo.

embarazogatosYa sabéis que yo tengo dos gatos, que estaban en mi hogar antes de la llegda de mis hijos. Mis dos embarazos y la crianza de mis hijos se han desarrollado con ellos. De hecho ya os hablé en este mismo blog hace tiempo de la toxoplasmosis en el embarazo y de que niños pequeños y gatos son perfectamente compatibles. Entonces decía, entre otras cosaS:

Me consta que muchas parejas se deshacen de sus animales domésticos cuando esperan su primer hijo, ya sea por miedo al contagio de alguna enfermedad, a que le hagan daño al bebé o sencillamente porque eran unos sustitutos de los hijos y ya no son necesarios. Me parece sencillamente terrible. A mí me encanta saber que mi hijo crecerá en una casa en la que hay animales. Creo que le ayudará a ser mejor persona.

Hoy además os dejo un fragmento de un artículo de Terapia felina que concreta muy bien lo que hay que saber para que gatos y preñez sean compatibles.

  • Gatos que comen pienso y viven en casa con nosotros, no contraen ni contagian la Toxoplasmosis.
  • Si aún tienes dudas, puedes hacerte el test de Toxoplasmosis, si la has pasado, no la volverás a contraer. Al gato también se le pueden hacer las pruebas, e igualmente si la ha pasado, ya no la volverá a tener ni te contagiará jamás. Si la pasas sin estar embarazada, esta enfermedad suele pasar desapercibida como un resfriado cualquiera, así que si no te haces la prueba nunca lo sabrás.
  • Procura limpiar el arenero con guantes y lavarte las manos después. Las heces de los gatos que comen pienso no tienen Toxoplasmosis, pero si aún así no te fías, pide a alguien que lo limpie por tí o usa guantes.
  • Lo mejor que puedes hacer, es no comer carne o cocinarla muy bien y lavar bien las verduras y todo lo que comas, sólo así evitarás la Toxoplasmosis.
  • No abandones a tu mejor amigo y compañero por algo que jamás pasará.
  • Si te llenan la cabeza de historias de miedo, se inteligente e infórmate mejor y de primera mano.

Así lo explican en Altarriba:

La única forma de que contraigas la toxoplasmosis “por culpa” de tu gato, es la siguiente. Nota que hemos remarcado lo de “única”, porque no hay otra:

1. Que nunca antes la hayas pasado

2. Que tu gato la esté pasando por primera vez en su vida

3. Que dejes sus cacas por casa más de un día, y menos de una semana

4. Que toques esas cacas con las manos desnudas, y luego te chupes los dedos.

Niños pequeños y gatos, perfectamente compatibles

Demasiadas veces me he encontrado con gente que cree que mezclar gatos y bebés o niños pequeños es como mezclar tigres con corderos.

Por desgracia todos los años son abandonados gatos al llegar un niño a la casa. Ya sea durante el embarazo por un injustificado temor a la toxoplasmosis (aquí expliqué en su momento por qué no tener miedo) o después por creer que el pobre minino que pasa la mayor parte del día durmiendo en nuestro sofá va mutar y empeñarse en arrancar los ojos a nuestro retoño.

Ya os he contado alguna vez que yo tengo una perra y dos gatos en casa, todos adoptados.Y que cuando me quedé embarazada escuché muchas veces la pregunta ¿Y ahora qué vas a hacer con los gatos?

Mis hijos han convivido con ellos desde el primer día sin el menor problema.

Mis dos gatos representan muy bien los dos tipos de reacciones que suelen darse con los gatos caseros cuando llega un niño a la casa.

La gata, bastante tímida, se encarga de no ponerse al alcance de las atenciones de mi hija.
El gato, que es como un peluche ronroneador y llega a ponerse muy pesado buscando amor, es su juguete favorito. Julia tiene clarísimo que es SU gato. Le da más besos que a nadie de la familia. De hecho si le preguntas si prefiere a la perra o al gato la respuesta es inmediata: se queda con el gato sin dudarlo.

Desde el primer día hemos estado encima de ella para enseñarla cómo tratarle: básicamente con suavidad, no montarse encima y respetarle cuando se quiere ir.

Y todo ha ido como la seda. Tienen una relación estupenda.

Por cierto, si no tenéis niños en casa y vuestro gato ha sido un poco cardo con un niño que pasaba de visita por casa, no penséis que su reacción es extrapolable a vuestros hijos. No es lo mismo esa visita que el niño que verán a diario crecer en la casa.

¿Vosotros tenéis gatos? ¿Cómo es su relación con vuestros hijos?

Otra cosa, si necesitáis terapeuta felino o tenéis interés en aprender más sobre gatos, os recomiendo Terapiafelina.com

¿Y ahora que vas a hacer con el gato?

He estado leyendo el post de otro blog de 20minutos.es: En busca de una segunda oportunidad, en el que hablan de los gatos y de las embarazadas.

Explica con detalle lo que es la toxoplasmosis y que las embarazadas y los gatos pueden convivir sin ningún peligro.

La verdad es que lo aconsejo. Yo tengo perro y gato y cuando me quedé embarazada hubo mucha gente que me preguntó: “¿Y ahora que vas a hacer con el gato?”.

“Lo mismo que antes” les contestaba yo.

En los análisis que me hicieron al comienzo del embarazo salió que no tenía anticuerpos de la toxoplasmosis.

Afortunadamente estaba bien informada y sabía que lo más importante era lavarse las manos tras limpiar su caja de arena y, sobre todo, no comer carne poco hecha ni fruta o verdura mal lavada.

Así lo explican en Altarriba:

La única forma de que contraigas la toxoplasmosis “por culpa” de tu gato, es la siguiente. Nota que hemos remarcado lo de “única”, porque no hay otra:

1. Que nunca antes la hayas pasado

2. Que tu gato la esté pasando por primera vez en su vida

3. Que dejes sus cacas por casa más de un día, y menos de una semana

4. Que toques esas cacas con las manos desnudas, y luego te chupes los dedos.

Pero me consta que muchas parejas se deshacen de sus animales domésticos cuando esperan su primer hijo, ya sea por miedo al contagio de alguna enfermedad, a que le hagan daño al bebé o sencillamente porque eran unos sustitutos de los hijos y ya no son necesarios.

Me parece sencillamente terrible. A mi me encanta saber que mi hijo crecerá en una casa en la que hay animales. Creo que le ayudará a ser mejor persona.

Por cierto, este fin de semana mi peque ha cumplido 17 mese y ha añadido una nueva palabra a su escueto vocabulario: “Gato”.