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“Cuando empiece con los cereales dormirá mejor”

En el último post hablábamos de la incorporación de los sólidos en la dieta de los bebés. Y os contaba las cosas en las que coincidieron mis dos hijos cuando llegó ese momento.

Pues hay otra cosa que tienen en común y que olvidé mencionar: sus pautas de sueño no cambiaron. Buscaban el pecho (no llegaban a despertarse) varias veces durante la noche y lo siguieron haciendo durante varios meses más.

Nunca noté que tomar cereales por la noche, o empezar con las carnes y verduras, afectara de ninguna manera su forma de dormir.

Claro que evolucionaron hasta llegar a dormir del tirón (bueno, Julia pasa entre unas 10 u 11 horas durmiendo pero un par de veces aún busca el pecho sin llegar a despertarse del todo), pero fue más cuestión de tiempo y paciencia que de dietas milagrosas.

Pero es verdad que eran muchos los que me decían que cuando empezara con los cereales dormirían mejor.

Curiosamente nunca me lo dijeron la pediatra o la enfermera de pediatría, es una de esas sentencias que se oyen a pie de calle.

Es algo que creo que todas las madres hemos oído, da igual si hemos alimentado los primeros meses a nuestros hijos con el pecho o con el biberón: “Ya verás, ya verás, con los cereales se llenará más y dormirá mejor”

O en un tono más prudente: “a ver si ahora con los cerales hay suerte y te deja dormir más”.

Es dudoso que los cereales llenen más que la leche. Y es dudoso también que tener el estómago a rebosar ayude a dormir mejor. A mí desde luego me lo dificulta.

Si mis hijos se han medio despertado a mamar un poco, más que por hambre, era por necesidad de contacto o para comprobar que estaban acompañados.

Pero tal vez en otros casos sea cierto. Esa sentencia tan extendida debe tener su origen en alguna parte. ¿Vuestros hijos comenzaron a dormir mejor con los cereales?

A dormir

Uno de los varios blogs que sigo relacionados con el tema de éste es Ahora la madre soy yo.

Hace muy poquitos días escribió un precioso post que quiero mostraros.

Se titula A dormir y cuando lo leí veía todo lo que contaba. Más que verlo lo recordaba por haberlo vivido mil veces.

Nada hay más tierno que tu hijo dormido. Incluso niños como mi peque, con sus tres añazos, te recuerdan al bebé que fueron mientras lo ves dormir en paz.

No, no, no, no quiero dormir. Aunque tengo sueño… pero no quiero dormir. Estoy aquí jugando con papi… pero tengo sueño ¡¡¡¡uaaaaaaa, tengo sueño, uaaaaaaaaa!!!

No, no, mami, así no, no me pongas así, que me duermo, no, no me mezas que se me cierran los ojos, nooo… no quiero dormir, tengo muchas cosas que ver, la luz del humidificador, la pelota que está en el suelo…

Bueno, chupo un poco de leche de la teta de mami, total, está aquí y está tan rica. Tengo sueño, se me cierran los ojos y mami canta tan bien…

Pero, no, no, no, no quiero dormir… mami, mami mira Mickey, mira el ventilador…no quiero dormir…

Un poco más de teta, vale… se me cierran los ojos y ese balanceo me deja adormilado, que a gusto estoy, se me cae la mano, se me escurre la boca de la teta de mamá…

Pero no, no, no, no quiero dormir… ¿qué es esto? la nariz de mamá ¿y estos agujeros? ¿qué habrá dentro? Vaya, parece que a mami no le gusta que le meta el dedo ahí ¿por qué será?

Pero se me cierran los ojos, mami me acaricia la cabeza y los párpados se me caen y relajo las piernas, y me acurruco con mamá, que huele tan bien y está tan blandita. Mi respiración se ralentiza, empieza a ser rítmica, tranquila, me duermo, me duermo… me dormí.

¿Soñaste con el parto o con tu bebé?

En varios sitios he leído que es muy frecuente soñar con el parto o con tu hijo cuando estás embarazada.

Yo durante mi primer embarazo, si soñé algo, no lo recuerdo.

Aunque tengo que reconocer que es raro que recuerde mis sueños: suelo dormir del tirón y profundamente.

Pero esta vez sí que me ha pasado: he soñado con un parto tal y como deseo que sea del que nacía una preciosa niña de 4 kilos y 100 gramos.

Ya veremos si acaba siendo así (ojalá) y naciendo tan grandota.

También he leído que los sueños de las embarazadas suelen ser así: como el mío o todo lo contrario. Es decir, con todo saliendo mal.

Parece ser que es una manera de prepararnos de forma inconsciente por si, efectivamente, las cosas se tuercen.

¿Vosotras soñastéis durante el embarazo?

Hemos batido nuestro récord: más de 13 horas durmiendo del tirón

Hoy el peque ha batido su mejor marca de horas de sueño seguidas.

Ha dormido del tirón desde las diez de la noche del viernes hasta las once y cuarto de la mañana del sábado.

Ha aparecido en el salón en pijama, con la marca de las sábanas en la cara, de un humor excelente, el pañal reventón de pis y un hambre de lobo.

Seguro que os suena la escena.

Hemos tenido la gran suerte de que siempre ha dormido muy bien. Normalmente se acuesta sobre las diez y media de la noche y se levanta entre las nueve y nueve y media.

Rara es la noche que se despierta una vez. Y suele volver a coger el sueño rápido.

Son muchos los que nos han dicho que no sabemos la suerte que tenemos.

Pero creedme, sí que lo sabemos.

También es verdad que no siempre fue así. Siendo más bebé era normal que se medio despertara varias veces por la noche pidiendo el pecho. Pero gracias al colecho ninguno de los dos nos llegábamos a despertar del todo y descansábamos bien.

Un niño de dos meses o de ocho no es igual que uno de más de dos años.

Cada vez estoy más convencida de que el sueño es hereditario. Yo siempre he dormido como un tronco. Pero es que mi santo, mi madre y mi suegra son conocidos como “el club de las marmotas”.

Y juro que no me lo acabo de inventar. Así se llaman ellos mismos.

¿Cómo duerme tu peque? ¿Crees que es algo que se hereda?

Durmiendo en el suelo, con el perro

Cuando un bebé tiene sueño y quiere dormir, puede dormir casi de cualquier manera.

Es relativamente frecuente lo de dormirse comiendo, hay un buen montón de vídeos de primera que lo demuestran, dormir en el carro durante el paseo, caer roques con el run run del motor del coche, agarrados a su mantita, en medio de la mayor jarana…

Mi peque es de los que siempre ha dormido bien de noche, desde que nació hace ya casi dos años. Le dices “¡a la cama!” cuando ha llegado su hora y se va tan contento. Con un poco de ayuda de la teta a los tres minutos está frito.

Pero estos días con el calor que está haciendo está desarrollando la costumbre de bajarse de la cama y dormir en el suelo, igual que nuestra perra o nuestros gatos.

El primer día que lo hizo fue el jueves pasado: se bajó de la cama, se fue andando al salón y amaneció con la cabeza sobre un cojín tirado en el suelo.

Pero va pillándole gusto a eso del suelo, y ya no usa ni cojín.

Esta noche lo ha hecho dos veces: a las 3 de la mañana me he dado cuenta de que le tenía durmiendo a los pies de la cama y le he vuelto a poner en blando. Cuando me he levantado para ir a trabajar me lo he encontrado de nuevo en el suelo del salón.

Claro que el suelo está fresquito. ¡Pero también está muy duro!

Hemos estado bromeando con que nos ha salido faquir y a los catorce años nos pedirá una cama de clavos.

¿Qué aventuras nocturnas has tenido tú?

Colechadores anónimos

¿Qué es el colecho? Pues dormir en la misma cama con el niño.

Hace meses que decimos abiertamente que dormimos con nuestro peque. Pero al principio nos costó mucho reconocerlo.

¿Por qué? Pues por que está mal visto por muchas personas.

Como en Alcohólicos Anónimos, fue un triunfo decirlo en voz alta y con orgullo: “Nosotros también colechamos. Y no lo hacemos para dormir mejor. Lo hacemos para pasar más tiempo con nuestro peque”.

Me consta que, como nosotros al principio, muchos lo esconden. Que hay muchas más personas que lo práctican de las que parece, siempre, ocasionalmente o las noches que el bebé está malito.

Es curioso que cuando lo reconoces los tres comentarios más habituales son:

“Pues a ver cómo consigues sacarlo de la cama”. “¿No te da miedo aplastarlo?” o “Claro, yo así también dormiría”, como si estuvieras haciendo trampas a las cartas.

Pues dudo mucho que pueda prolongar el colecho. El niño querrá irse a su cama antes o después. Y no, no tengo miedo a aplastarlo. Intentad aplastar a un niño de 17 meses, a ver si se deja.

Y cuando son bebés pequeños hay unas pocas reglas muy sencillas para dormir con seguridad.

Aún estoy esperando que alguien me pregunte sencillamente “¿Por qué lo haces?” para poder responder “por lo mismo que duermo con mi pareja. ¿Por qué duermes tú con tu novio/a?”.

Sentirse acompañado por la noche es más importante de lo que parece.

Aunque no esté consciente, es tiempo que paso con mi hijo.