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Jaime en tuits para despedir el año

Hay en potencia infinidad de maneras de despedir el año cuando tienes un blog. Los balances y los nuevos propósitos en distintos formatos es lo más habitual. En mi caso, este año, he decidido recoger una serie de tuits, aunque ya veréis que la cronología es aleatoria y poco equilibrada.

En todos ellos mi hijo Jaime, que tiene autismo y un elevado grado de dependencia, es el protagonista. Lo hago porque se lo merece, porque le quiero y porque me gustaría que así le conocierais un poco mejor y cuando os encontréis ante vosotros a una persona con autismo o con discapacidad recordéis que merece la pena conocerlos, que cada de uno de ellos es único y que compartir nuestra vida con una persona así no es (o no tiene por qué ser) recorrer un valle de lágrimas ni mucho menos.

Feliz año nuevo lleno de descubrimientos.

Prefiero que nuestros chavales escuchen k-pop a reggaeton, ¿y vosotros?

Hoy el pop coreano, el k-pop, es protagonista de una página en la edición impresa de 20minutos y de dos temas en la versión online que ha elaborado mi compañera Inés López.


Hace ya bastante que llevo percibiendo la creciente presencia de esta música entre los jóvenes españoles. A poco que despliegues la antena, puedes encontrarla en las redes sociales, en eventos, en tendencias estéticas de nuestros adolescentes, en el cine, cada vez mas en los medios de comunicación.

El grupo de K-Pop GOT7

Cuando los que ya somos mayores hablamos de la música que los chavales escuchan hoy día, solemos generalizar invocando al reggaeton, como si nuestros chicos no cantaran y bailaran otros ritmos. Y lo hacen. Los hay que le dan a los cantautores españoles, los que bucean en lo que sonaba en décadas anteriores y también en este pop coreano de cuidadas y espectaculares coreografías. La diversidad es mayor de lo que pensamos.

Y oye, si tengo que elegir entre que mis hijos oigan, cuando sean algo más mayores, el k-pop o el reggaeton, os aseguro que prefiero el pop coreano, pero de aquí hasta Seúl.

Recuerdo hace unos días a otra compañera publicando este tuit:

¿Quién es Bad Bunny? Me pregunté. Y para explicármelo me pasaron este vídeo:

No agunté ni treinta segundos antes de cerrarlo.

Que vale, que el reggaeton (o el trap) es mucho más que el sambenito que le persigue de objetivizar a la mujer, de letras machistas, de aportar poco o nada. Pero es un sambenito que se han ganado a pulso. Casi todo lo que yo veo va en esa línea, poco he encontrado salvable, como Calle 13 que es realmente otra historia.

En el k-pop veo mucho color, mucho baile, mucha postproducción y nada lesivo. Probando a ver algunos vídeos, me he descubierto a mí misma fascinada viendo esas coreografías imposibles y esa música diseñada con precisión matemática. Un tipo de música en la que no veo hipersexualización o el uso de la mujer como un objeto y que cuenta además con un mensaje de tolerancia a la diversidad magnífico. Qué cada cual ame a quién quiera y se sienta cómo desee, más allá de etiquetas y géneros.

Si el reggaeton perpetúa y magnifica los peores roles de género con demasiada frecuencia, el k-pop diluye estos límites como en una acuarela.

No sé qué opinaréis vosotros, pero yo lo tengo claro. Igual que sé que la música que sigues con adoración cuando eres adolescente te cala hasta el tuétano.


Aunque soy bien consciente de que va a dar igual lo que yo prefiera. Y bien está que así sea.

Tengo claro que mis padres hubieran preferido que escuchase otra música cuando con catorce años yo pedía insistentemente que sonara la cassette de Madonna o Roxette en el coche rumbo a Asturias o con dieciocho años iba con el walkman a todas partes con Green day, Offspring, Nirvana o PUSA.

#GirlsGonna, distintas actividades y un taller gratuitos para acercar a las niñas a la tecnología

Este lunes hemos publicado una entrevista con Cristina Aranda, que entre muchas otras cosas es cofundadora de Mujeres Tech, la unión de personas con talento quieran ver más mujeres en el sector digital, porque hay una brecha de género indudable en el sector de la ciencia y la tecnología, vinculado a los estereotipos de género, que es vital combatir.

(GTRES)

Os recomiendo leer la entrevista y también fichar esta web para poder participar en sus distintas actividades. Yo pretendo acercarme a uno de sus talleres con Julia en cuanto haya y pueda. Pero de lo que quería hablar hoy es de una nueva iniciativa que Mujeres Tech lanzó el pasado 10 de diciembre.Se llama #GirlsGonna y merece la pena que si tenemos niños cerca, ya sea porque somos padres, entregados tíos o profesores, le echemos un vistazo a fondo.

En #girlsgonna queremos vencer los prejuicios de género asociados a la tecnología y demostrar que no existen profesiones de “chicas” ni profesiones de “chicos”. Para ello en esta plataforma descubrirás qué es la ciencia, explorarás las matemáticas, aprenderás qué es la ingeniería, disfrutarás de la tecnología y crearás tu propio arte. Todo ello a través de las tecnologías creativas. Para que expreses tus ideas, desarrolles tus habilidades y seas dueña de tu conocimiento.

El lanzamiento de la iniciativa #girlsgonna, que combina el expertise de everis en el ámbito STEAM con la experiencia de MTech en educación en tecnología con perspectiva de género; incluye por primera vez un toolkit dirigido a padres, madres, tutores y tutoras que estén interesados en entender cómo afectan sus sesgos inconscientes y prejuicios de género en el despertar de aspiraciones científico-técnicas en las niñas. Asimismo, se trabajará junto con la comunidad educativa para que los profesores y profesoras conozcan los recursos disponibles en la plataforma online y puedan introducir, a través de las tecnologías creativas, la historia de mujeres relevantes en el ámbito de la ciencia y la tecnología.

“Los sesgos y prejuicios de género asociados a la tecnología y al sector digital son la principal causa de la brecha digital de género. Queremos ir al origen del problema ayudando a las personas adultas a tomar conciencia del impacto que tienen nuestros prejuicios y sesgos de género en las niñas y niños. Tenemos que ayudar a las niñas y a los niños a que sean capaces de expresar sus ideas con libertad y desarrollar todas sus habilidades y potencial. No debemos ponerles límites a través de nuestros prejuicios”, afirma Sara Alvarellos, líder del área de Innovación de everis.

“En la actualidad hay más de 900.000 puestos de trabajo en el mundo STEAM y solo el 20% está cubierto por mujeres, por lo que entre todos y todas debemos de trabajar para romper la brecha de género que existe en este sector”, explica Cristina Aranda, presidenta de la asociación Mtech.

¿Qué vamos a encontrar ahí?.  Por una parte, el material para organizar tu propio taller, simplemente solicitándolo con un formulario en el que solo hay que dar un correo electrónico y un nombre para recibir un toolkit que incluye:

  • Los prejuicios de género más extendidos en el mundo de la tecnología y cómo combatirlos.
  • La guía completa para realizar un taller #girlsgonna con tecnologías creativas centrado en la figura de Margaret Hamilton.
  • Check list de cosas que hacer antes de realizar un evento.
  • Recopilación de bibliografía y recursos para profundizar y trabajar la perspectiva de género en el ámbito formal y no formal.
  • Recursos creativos para personalizar tus eventos #girlsgonna: plantilla PPT, pósters para el evento, imágenes para redes sociales…

También distintas actividades:

  • Tu aventura interactiva. Crea tu propia aventura, elige qué les va a suceder a tus protagonistas y qué final tendrá la historia, a partir de 11 años.
  • Pon a bailar a tu mascota. En esta actividad vamos a elegir a nuestra mascota preferida y le enseñaremos a bailar cuando escuche sonidos del exterior, a través del micrófono. A partir de ocho años.
  • Tu almacén de sonidos. ¿Eres una persona que pone su propia banda sonora a todo lo que hace? ¿Te caracterizas por que todas tus acciones y las de tus amigas y amigos van acompañadas de sonidos creados por ti? A partir de 11 años.
  • Robot Artista. Picasso, Van Gogh o Frida Kahlo crearon grandes obras de arte y hoy son unas celebridades en el mundo de la pintura pero, ¿conoces algún robot que pinte cuadros? En esta actividad crearás tu propio robot artista. A partir de ocho años.
  • Equipa tu laboratorio. Se ha creado una plaga de virus en el laboratorio pero no tenemos los elementos necesarios para acabar con ella. Diseña en scratch un videojuego con el que terminar con la plaga. A partir de 8 años.
  • Tu nombre en 3D.Fabrica tu nombre en 3D con Tinkercad y úsalo donde quieras. Podrás crear un adorno para poner en la estantería de tu habitación y ¡hasta en tu mochila. A partir de 8 años.

Un hilo para entender que los grupos de WhatsApp del cole son solo para asuntos del cole

Los grupos de WhatsApp del cole, igual que los del equipo de baloncesto o el grupo de ballet, me parecen una buena herramienta. Si se usan con cabeza nos pueden ayudar mucho, sobre todo a aquellos padres que lo tenemos más difícil estar al tanto de lo que se cuenta en la puerta del colegio.

GTRES

He estado en grupos vinculados a mis hijos de todo tipo. La mayoría útiles y positivos. También alguno en el que se han cruzado distintas líneas rojas. Uno en concreto ha tenido varios estallidos, parece reposar sobre nitroglicerina y en ese no suelo decir ni mú ni chú. Y he escuchado algunas anécdotas e historias de terror de grupos ajenos por parte de amigos y compañeros.

Soy de las que cree que deberían limitarse a aportar información, coordinarse y aclarar dudas sobre el colegio, la actividad deportiva o extra escolar que sea.

A ver, tampoco hay que ser prusianos. Tengamos algo de flexibilidad y paciencia en esto como en todo en la vida. Bien está chiste a veces, algún comentario offtopic pero que puede ser útil tipo el plan de actividades infantiles para la Navidad de ciudad en la que estamos. Pero poco más.

Los conflictos con uno o varios padres deberían resolverse en privado. Con una llamada. En persona o con un WhatsApp privado. Los problemas con el colegio, mediante tutorías o reuniones. Tampoco es lugar para las críticas a los profesionales del centro. Los comentarios o bromas de carácter político, soez o religioso, aunque una mayoría comparta criterio, pueden ofender a determinadas personas y están fuera de lugar. También enviar sin parar memes, felicitaciones y demás en forma de fotos y vídeos a lo tonto que sólo sirven para dejarnos sin espacio o datos en el móvil.

Y las pandillas de padres que se llevan especialmente bien pueden montarse su grupo propio en cuestión de segundos para que comenten a gusto y sin semiextraños presentes. Yo tengo alguno de esos, escisiones del grupo principal con las personas con las que más definidas he desarrollado y en los que las reglas pueden ser otras.

De eso va precisamente el genial hilo (leed y reíd) que hoy os traigo y que se ha hecho merecidamente viral.

Por último, no olvidéis que lo que pasa en los grupos de WhatsApp no se queda en los grupos de WhatsApp. No creo que pase ni en Las Vegas. Y no hablo solo de que los padres lo comenten con su entorno, lo mismo hay alguien con blog o redes sociales que acaba vitalizándolo y llevando a los medios eso que ha pasado. Y no caigáis en el error de creer que solo están los que hablan, que hay también una mayoría que suele estar en silencio, en gran medida padres obligados a compartir el marrón de estar ahí dentro.

Aquí el negro del WhatsApp en versión para todos los públicos, por si alguien en el mundo aún no lo ha visto y no pilla bien el hilo. Por cierto, en alguno de mis grupos escolares ha asomado.

La pubertad puede empezar a manifestarse en nuestros hijos ya a los ocho o nueve años, ¿sabrías reconocerla?

La adolescencia. Los padres vivimos la infancia de nuestros hijos apartando de nuestra mente la llegada del temido lobo feroz, ese que convertirá a nuestros adorables pequeños que hoy cantan villancicos sin ser capaces de pronunciar bien “Rodolfo el reno” y sueñan con la mañana de Navidad y Reyes en desconocidos a medio camino entre la infancia y la edad adulta que tal vez nos nieguen sus besos y abrazos y anden buscando estrategias para pasar más tiempo con sus amigos y menos con nosotros.

Pero antes de que la adolescencia llame a la puerta, tendremos en casa a la pubertad, una fase que es fácil que pase desapercibida si no estamos atentos. Y cada vez llega antes. El percutor no está claro si son factores ambientales, el aumento del índice de masa corporal de nuestros niños, pero su llegada se ha constatado que que se ha adelantado en torno a un año en Europa.

La pubertad, el inicio de la maduración sexual que dura entre dos y cuatro años aproximadamente, puede empezar ya desde los ocho años y hasta los trece en las chicas. En los chicos el inicio se retrasa un poco y puede iniciarse a los nueve o diez. Si comienza muy pronto o antes de esas edades conviene acudir al pediatra para que se evalúe, si lo considera necesario, que la edad ósea del niño sea acorde con sus años y que valore si se está ante un caso de pubertad precoz que requiere tratamiento.

En las niñas notaremos que la pubertad se inicia porque se producen estirones notables y empieza a apuntar el botón mamario. Uno o ambos pechos parecen algo inflamados y si palpamos bajo el pezón podremos notar una zona más dura. Suele ser el primer síntoma visible y entre año y medio o tres años después aparecerá la primera regla o menarquia, de la que ya hablaremos más a fondo en un futuro. Hay otros cambios, que en algunas niñas se adelantan al apuntar del pecho, como la aparición del vello púbico y axilar (pubertad viene a fin de cuentas del latín pubere que significa pubis con vello), algo de acné y el pelo más graso o mayor olor corporal.

En los niños lo que suele manifestarse primero (en torno a los once años, pero es normal que sea hasta un par de años antes) es que aumente el tamaño de los testículos, con la posibilidad de que se oscurezca la piel de la bolsa escrotal. Puede haber un testículo más alto que otro, pero sí están ambos en su bolsa es normal. También aumentará el tamaño del pene, pueden producirse las erecciones espontáneas y esas primeras poluciones nocturnas que tanta literatura han generado, también puede apreciarse una secreción blanca llamada esmegma bajo el prepucio que también es normal. No obstante, ante cualquier duda, ahí están los pediatras.

Además puede empezar a cambiar la voz. Otros cambios como el estirón, el acné, la grasa en el pelo, más sudor con más olor o el vello en el cuerpo con comunes con las niñas.

Podéis encontrar más información sobre la pubertad en nuestros niños y en nuestras niñas en la Asociación Española de Pediatría y en la web de Pediatría Integral de manera más técnica, menos divulgativa. También hay en la AEPED información sobre la pubertad retrasada (os adelanto que es aquella que no se ha iniciado a los 13 años en las niñas y a los 14 años en los niños) y aquí tenéis un PDF muy completo sobre pubertad precoz y adelantada.

Da un poquito (o un mucho, dependiendo de la persona) de pena a los padres ser conscientes de estos cambios. Queremos seguir viendo a nuestros hijos de nueve, diez u once años como niños pequeños, pero conviene ser realistas y conscientes de que están empezando a dejar de serlo.

Y a título particular creo que no hay que tener tanto miedo a la llegada de la adolescencia. Es una etapa que es complicada, sobre todo para la que pasan por ella, pero la gran mayoría hemos sobrevivido. Los hay que incluso hemos tenido una adolescencia bastante plácida con pocos sobresaltos para nuestros padres.

Si aún tenemos niños pequeños o púberes incipientes, estamos a tiempo de sembrar para luego recoger. Sobre todo con el ejemplo. Además de llevarnos las manos a la cabeza cuando oímos noticias de comas etílicos en preadolescentes o en la edad de inicio de las relaciones sexuales, podemos ser ejemplares en nuestra relación con el alcohol desde ya mismo o hablar con ellos sobre el sexo cuando aún nos escuchan y estamos a tiempo.

Y también podemos y debemos fijarnos en esos adolescentes que dedican las mañanas de los fines de semana a hacer deporte, que entrenan a niños pequeños y los arbitran, que son voluntarios en protectoras de animales o retirando plásticos de las playas, que leen con voracidad y se entusiasman hablando de esos libros que les apasionan, que empiezan a hacer sus trabajitos para ayudar en casa, cuidan a sus hermanos pequeños o se esfuerzan en los estudios para obtener una beca. También los hay si somos capaces de verlos.

Fotos: GTRES

Arduino, rotuladores de impresión 3D, Mecano.. recomendaciones de regalos tecnológicos en el día de Ada Lovelace

Un día como hoy, en 1815, nació en Londres Ada Lovelace. Hija de Lord Byron, fue escritora y matemática y se la conoce como la primera programadora dado que desarrolló el primer algoritmo pensado para ser procesado por una máquina, una creada por Charles Babbage. Pero no me voy a extender con Ada Lovelace. Para más información sobre ella tenéis la wikipedia, este estupendo texto de mi compañero Javi Yanes en el blog Ciencias Mixtas y esta noticia elaborada a partir de la exposición que dedicó a esta mujer del siglo XIX el Espacio Fundación Telefónica.

También hay cuentos pensados para los niños. La ilustración que muestro debajo es de uno de ellos. Está en el segundo volumen de Mujeres, de Isabel Ruiz, cuyos proyectos os recomiendo que conozcáis.

 

Pero aquí tenéis otro, de Mª Isabel Sánchez Vegara y Zafouko Yamamoto, protagonizado en exclusiva por esta mujer: Pequeña & Grande Ada Lovelace. Alba Edtorial ha traído toda una colección de cuentos, de 28 páginas, protagonizados por mujeres relevantes de la historia que merece la pena conocer.

Decía que no me iba a extender con Ada Lovelace y corro el peligro de hacerlo. Lo que quería es, en un día como hoy tan vinculado a la relación de las mujeres con la tecnología por esta efeméride, traer aquí un hilo de twitter que encontré gracias a la recomendable cuenta de @mujerestech muy útil si tenéis en casa niñas a las que queréis afines a la tecnología.

Os recomiendo leer ni solo el hilo, sino también las respuestas que ha generado, repletas de sugerencias de regalos para Navidad y Reyes. Los padres necesitamos de buenas ideas en estas fechas.

Son regalos que no son solo para niñas, por supuesto, pero las niñas es cierto que a veces necesitan un empujoncito extra. Como aclara Paula, la autora del hilo, “evidentemente que estos juguetes sirven para cualquier crío, independientemente de su género. Si pongo énfasis en las niñas es por denunciar la clara discriminación en la mayoría de medios, catálogos y tiendas, y por supuesto es una cuestión de oportunidades y de difuminar un sesgo desde vuestra posición de tutores, de empatizar con la perspectiva de las niñas, en ningún caso quiero indicar imposición en este hilo, y con lo que jamás estaré de acuerdo”.

Y, en serio, mirad las respuestas que Paula ha recibido:

El Día Internacional de las Personas con Discapacidad pone el foco en el entorno rural

Este lunes, tres de diciembre, además de día de resaca electoral andaluza, es también el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Y en esta ocasión el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y la Fundación CERMI Mujeres (FCM) han decidido poner el foco en el entorno rural.

Reclaman la aprobación de una estrategia estatal de desarrollo rural inclusivo “que permita luchar contra los elevados niveles de exclusión y carencia de recursos y apoyos que sufren las personas con discapacidad en el entorno rural, una población que supera el millón de personas en toda España”.

Me consta que es necesario. El acceso a terapias, tratamientos, escolarizaciones adecuadas, centros para adultos, opciones laborales o simplemente la accesibilidad para salir de casa y poder moverse, son muy precarios con demasiada frecuencia.

Recuerdo la historia de un pequeño pueblo en el que una mujer, que será de mi edad, con unun síndrome raro (el del último de gato) vivía encerrada en su cuarto, atendida únicamente por su madre. Recuerdo una escapada a una casa rural de la que nos trajimos la imagen de un joven con discapacidad intelectual, que paseaba largamente por los campos castellanos en compañía de sus familiares. Recuerdo a una mujer, mayor pero no anciana, confinada a su casa por depender de una silla de ruedas que era imposible mover por las calles de su pueblo.

En nuestro caso concreto, con un hijo con autismo y un grado elevado de dependencia, vivir en un entorno rural estaría descartado. En casa fantaseamos a veces con poder acabar en Asturias, viviendo tranquilamente rodeados de verde en la aldea de la que viene mi familia paterna. Nos encantaría, porque lo rural también tiene muchas ventajas que nosotros apreciamos, pero más que un sueño de difícil realización, incluso si nos atreviéramos a dar un volantazo laboral y personal.

En Madrid tenemos un centro escolar específico para personas con autismo, distintas terapias al alcance de la mano, el programa especializado del Hospital Gregorio Marañon, etc. Tal vez sea posible cuando Jaime sea adulto. ¡Quién sabe! A día de hoy es imposible.

Termino mostrando el manifiesto que el CERMI y la FCM han elaborado para visibilizar las reivindicaciones de las personas con discapacidad que residen en el entorno rural

• En España, las mujeres y los hombres con discapacidad que residen en áreas y zonas rurales constituyen un grupo poblacional numeroso, que supera el millón de personas, con índices de exclusión social y carencia de apoyos y recursos adecuados mucho mayores que los de la población urbana con discapacidad, lo que supone una presión constante y creciente para abandonar este medio. Las personas con discapacidad y sus familias deben ser consideradas como agentes clave en el proceso de transformación del medio rural en un entorno inclusivo, que bajo el prisma de la innovación social ofrezca un nuevo modelo de entorno sostenible y armónico de convivencia donde todas las personas puedan desplegar su potencial humano.

• El movimiento CERMI aboga y reclama la necesaria aprobación de una Estrategia Estatal de Desarrollo Rural Inclusivo, con vigencia para el próximo quinquenio, con enfoque de género, que promueva, planifique, programe, coordine y encauce las acciones públicas y cívicas dirigidas a las personas con discapacidad y sus familias, que residen en el entorno rural en España, a fin de mejorar su participación, acceso a derechos y bienestar social, favoreciendo su arraigo y la continuidad de la población con discapacidad en entornos rurales que actualmente corren peligro de despoblamiento y abandono. Todo ello con arreglo al marco de referencia de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

• Un desarrollo rural inclusivo, con apoyos efectivos y sin discriminaciones ni exclusiones frente a los estándares urbanos, no puede entenderse sin la dimensión de género, que bajo un enfoque interseccional, tenga presentes y dé respuesta a las necesidades de las mujeres y niñas con discapacidad residentes en el medio rural, las más invisibles, actualmente sometidas a índices más elevados de exclusión, pobreza y violencia, así como de las mujeres cuidadoras de personas con discapacidad. Es absolutamente preciso promover desde la sociedad civil organizada actuaciones de empoderamiento de las mujeres con discapacidad residentes en el mundo rural, dirigidas a lograr que ninguna se quede atrás.

• Las políticas públicas deben potenciar la búsqueda y generación de nuevos yacimientos de empleo en el mundo rural, incluido el emprendimiento, que permitan la creación de riqueza en este entorno, en clave de sostenibilidad que combine las oportunidades de la economía verde con la dimensión inclusiva en la creación de empleo digno y de calidad y en la transformación del entorno rural para hacerlo acogedor y amistoso con las personas con discapacidad.

• Es esencial identificar y desplegar buenas prácticas de convergencia asociativa entre entidades-plataformas- instituciones representativas de la discapacidad y de personas en riesgo de exclusión y del desarrollo rural dirigidas a atender las necesidades de cualquier persona residente en el medio rural en situación o en riesgo de exclusión social.

• Resulta asimismo imperioso poner en práctica fórmulas de gobernanza y colaboración innovadoras entre diferentes agentes participantes en el desarrollo rural, a la hora de diseñar, planificar e implantar apoyos, recursos y dispositivos de promoción y atención a las personas con discapacidad y sus familias.

• Las políticas públicas de desarrollo rural inclusivo, europeas, nacionales, autonómicas y locales, han de fortalecer el arraigo de entre las personas con discapacidad y sus familias residentes en este medio, colaborando así a atenuar la amenaza de despoblamiento que sufre España.

• Debe diseñarse una estrategia conjunta entre las distintas instancias, estructuras, plataformas y entidades en la lucha contra la despoblación del medio rural, que mitigue la presión constante a la que se ven sometidas las personas con discapacidad y sus familias para abandonar el campo y trasladarse de modo no querido a zonas urbanas. El movimiento CERMI aportará al Foro Nacional de Despoblación el enfoque del sector social de la discapacidad en relación con las estrategias contra el despoblamiento del medio rural.

• Disponer de estudios, investigaciones y análisis estadísticos, sociológicos y económicos que permitan conocer la realidad de las personas con discapacidad y de sus familias residentes en el medio rural constituye una necesidad ineludible para sustentar la futura estrategia nacional de desarrollo rural inclusivo que el movimiento CERMI reclama con urgencia a los poderes públicos.

¿Dejáis a los niños en el comedor del colegio por necesidad o porque lo consideráis mejor que comer en casa?

Hoy traigo una pregunta que me gustaría que respondierais. ¿Dejar a los niños a comedor es algo más que un mal necesario? ¿Aporta algo o es una necesidad nacida de la dificultad por conciliar, de nuestros horarios y trajines?.

Ha surgido de la conversación con una compañera, madre más reciente que yo, cuyos hijos se quedan a comer en el colegio. La mayoría lo hacen así según mi experiencia.

En el colegio de mi hija muy pocos niños vuelven a comer a casa, apenas cuatro o cinco de cincuenta. Es un colegio en el que la jornada es partida, aunque me da la impresión de que en aquellos con jornada continua no cambia demasiado la cosa.

Ahí tenéis otra pregunta. ¿Cuántos niños van a comer a casa en vuestros colegios?

Antaño no era así. Yo recuerdo a una mayoría de niños que, en los ochenta, nos íbamos a comer a casa, descansando o jugando un poquito y volviendo por la tarde al colegio. Los que comían allí eran minoría.

Mi amiga me contaba que ella también comía en casa de niña, y que sus hijos no lo hacen por una cuestión de necesidad. De hecho, me decía que la mayoría de conflictos se producen en el periodo de descanso y juego tras comer en el colegio.

Mi impresión es semejante, creo que no aporta demasiado ni a nivel educativo ni a nivel nutricional. Salvo en aquellos casos, que los hay, en los que la comida en el comedor es para los niños la mejor del día porque provienen de entornos desfavorecidos.

Soy consciente de que hay buenos monitores de comedor, amables con los niños y empáticos. Y hay que agradecerles su labor, por supuesto. Pero no todos son así, como en todos los oficios hay bueno, malo y regular. E incluso los buenos, con su mejor voluntad, pueden tener dichos y maneras que no casen con la manera en la que deseamos educar a nuestros hijos.

He oído en el pasado argumentos a favor del comedor apoyados en que “así les enseñan a comer de todo”, en que “de esa manera aprenden a probar cosas nuevas”. aunque según otros compañeros, que fueron en su infancia a comedor, lo que aprendes es a esconder comida y a realizar canjes con el compañero.

Yo ya os he contado en el pasado que jamás he querido obligar a comer a mis hijos, no he usado el chantaje emocional, el castigo o la recompensa. Yo sufrí durante mi infancia la guerra a la que se somete a los niños que son considerados malos comedores y no quería eso para ellos. Respeto su apetito y dejo que están descubriendo y desarrollando afinidad por distintos sabores con el tiempo. Será por eso o será por suerte, pero ambos comen variado y felices a día de hoy. También Jaime, que tiene autismo y no empezó a masticar hasta los dos años y medio.

Jaime va a comedor. Por necesidad. Y además el comedor de un colegio especial difiere bastante del de un colegio normal. Julia come en casa. Si le preguntas si quiere quedarse a comer en el colegio te contesta rápidamente que no, ha oído distintas historias de sus amigos que no la animan a ello. “Te obligan a comer judías verdes”, me dice.

Y es fácil que en casa acaben comiendo mejor que en el comedor del colegio a poco interés que pongamos, limitando fritos y huyendo de procesados. Lentejas, pasta integral, pescadito a la plancha, guisantes o judías verdes con un filetillo, sopa y cocido, un guiso de patatas, arroz con verduras o en plan paella…

Pero claro, hay que poder. Nuestros horarios tienen que permitirnos ir a comprar y cocinar, tienen que déjanos a los niños, alimentarlos y, con frecuencia, retornarlos al cole. O tener abuelos o cuidadoras que lo hagan por nosotros.

Así que retomo mi pregunta. ¿Creéis que es bueno que los niños vayan a comedor o van porque no hay más remedio?

EUROPA PRESS

¿Niños que molestan o una cuestión de civismo?

Este domingo mi compañero Edu Casado, autor del blog que sigue la pista a los deportistas olvidados en este mismo periódico, me mandó el siguiente tuit comentando que yo había escrito al respecto en el pasado:

Y he escrito de asuntos relacionados, cierto. De los establecimientos que no admiten niños por ejemplo, o de la niñofobia que parece estar en auge en determinados ambientes. También de cómo al ser madre de un niños con autismo, discapacidad invisible porque mi hijo no parece tener nada, y tener contacto con muchas familias en tesituras semejantes, he visto a gente catalogando rápidamente a un niño como maleducado cuando la realidad es más compleja de lo que ellos imaginan.

A esa conversación en Twitter se sumó otro compañero, Raúl Rioja que es uno de los autores de Tres al contragolpe y que aportó algo con lo que estoy de acuerdo. “A mí los niños no me molestan en absoluto de cena por ahí, pero ayer estuve en un restaurante y había un padre poniéndole en el móvil primero música tecno, después Cantajuegos, y luego varias canciones más a todo trapo. Es más cuestión de educación que otra cosa casi siempre”.

(GTRES)


Es cierto. Es una cuestión de educación, más que de sí los niños saben comportarse o no, por mucho que es cierto que los niños son niños y tienen sus momentos regulares en los que es preciso la comprensión del resto de la sociedad, que también fueron niños una vez.

El que es incívico lo será con niños, sin ellos, con perros, fumando, conduciendo y montado en patinete.

El que es cívico puede meter la pata ocasionalmente o molestar a su pesar en determinadas circunstancias. Con niños, sin ellos, con perros, fumando, etc.

El reto es ser capaz de distinguirlo cuando somos los molestados. A veces sacamos conclusiones precipitadas y confundimos a los segundos con los primeros.

Por experiencia os digo que si somos de los cívicos y nuestro hijo no se está comportando bien, los padres somos los primeros que sentimos apuro y nos apresuramos en buscar soluciones, las que creamos que mejor pueden funcionar. Desde salir temporalmente del restaurante a sacar todo el arsenal de distracciones disponibles.

También es verdad que ‪a la abundancia de incívicos se suma también la abundancia de personas poco empáticas, que deberían ponerse en el lugar del otro y preguntarse si tienen toda la información antes de juzgar. ‬

Hay momentos de estrés, intentando calmar a ese niño precisamente para. O molestar pero también para que nuestro hijo se sienta mejor, en los que las malas caras o los comentarios envenenados no ayudan precisamente.

‪Y de esos también los hay incapaces de ponerse en pellejo ajeno y que siempre se creen los reyes del mambo y los que pecan puntualmente de eso porque, por ejemplo, tienen un mal día.‬

‪También es un reto importante discernirlo.

Al final todo se resume por si solo en que todos, absolutamente todos, deberíamos tomarnos muy en serio el ser capaces de vivir en sociedad, sin tirar papeles al suelo, recogiendo las cacas de nuestros perros, dejando que esa persona que solo lleva un par de cosas pase por delante de nuestro carro cargado en el supermercado o que cedamos el asiento del metro a esos que lo necesitan más que nosotros.

La amabilidad es una virtud a reivindicar que conduce a ese civismo que mejora las sociedades.

Igual que la empatía, el no creernos el centro del universo, asumir que tal vez no lo sepamos todo y aprender a relativizar.

Una oda a lo regular, a vivir feliz en la imperfección

Este sábado tuvo lugar en Madrid un nuevo evento de Educando Hijos. Uno en el que participe subiendo a las tablas del teatro Lope de Vega junto a Jessica Gómez, escritora, ilustradora y también autora del blog de 20minutos Que fue de todos los demás.

Doce minutos compartidos sobre el escenario para reivindicar que nuestros hijos nos quieren felices y no perfectos, para entender que moverse por un territorio gris es más deseable que buscar una perecccion inalcanzable y acabar frustrados e infelices.

Os dejo el texto en el que me apoyé para esa breve charla.

Soy Melisa y tengo dos blogs, uno de maternidad y otro de protección animal. He publicado dos libros, tengos dos hijos, uno con autismo y un grado elevado de dependencia, dos perras, dos universos distintos en redes sociales y hasta hace poco dos gatos. ¡No todo va de dos en dos eh! Marido solo tengo uno. Y aficiones tengo muchas. Ahora me ha dado por aprender japonés.

Con frecuencia me preguntan aquello de “no sé cómo lo haces, cuéntame el secreto”. Mi respuesta más sincera cuando me dirigen a mí esa pregunta es “haciéndolo todo regular”. Y juro que es la verdad. Cero postureo. Tomo menos cafés con mi madre de los que debería, publico lo que escribo sin apenas revisar porque si quiero pulirlo, no sale. Y eso es aplicable también a muchos aspectos de mi vida cotidiana como madre. Un ejemplo. Este año mi hija, que tiene nueve años, ha pegado un estirón que nos pilló con el pie cambiado. Pues mira, las mallas por encima del tobillo son tendencia, que he visto yo muchos modernos el centro de Madrid con el tobillo al aire pese al frío que hace, así que a correr. Y si hace frío te pones las botas que son más altas y así no se ve que están cortas. Sí, también en clase de gimnasia. ¡La fama cuesta!

Además de hacerlo todo regular, también ayuda el hecho de que la maternidad es el mejor máster en gestión de tiempo que alguien puede hacer. ¿No pensáis también vosotros eso de “¿qué demomios hacía yo con mi tiempo cuando tenía veinte años?”. Hace un tiempo vi bastante en redes que la gente se hacía la pregunta ¿qué le dirías a tu yo veinteañero si pudieras?. No sé vosotros, pero yo lo tengo claro. “Espabila Melisa, hija, que estás a por uvas. Si te pones, con todo ese tiempo malgastado, puedes aprender a programar, a hablar francés y bailes de salón sin demasiado problema”. En fin, me lo reservo para decírselo a mi hija cuando llegue a esa edad, que por supuesto no me hará ningún caso.

Pero dejando la organización del tiempo aparte, lo que yo quería es reivindicar la mediocridad, poner en valor las medias tintas, que eso de hacerlo todo regular puede no estar tan mal. En serio. Aspiremos a no hacer nada bien del todo.

Mi hijo ha decidido últimamente que no hay nada más divertido que ser como el perrito de scotex y llenar toda la casa de trozos de papel higiénico. No pasa nada. Le gusta también desmontar el sofá para apilar los respaldos y ponerse encima. Destrozado lo tiene y lo compre hace dos años. Blanquito, más mono… como de influencer de Instagram. No pasa nada. Vamos con prisa, mi hija odia peinarse y ha salido de casa con la cabeza como un nido de pájaros. No pasa nada. ¿El lavavajillas lleva día y medio con los platos limpios sin sacar? No pasa nada. No nos ha dado tiempo de bajar al mercado y tenemos que cenar ese día sopa de sobre. No pasa nada. Tu marido lleva todo el día en casa y no se ha dado cuenta de que había ropa tendida y ha empezado a llover. Repetid conmigo, no pasa nada.

Y es verdad que no pasa nada. No son cosas importantes. Solo lo son si las hacemos importantes, si pretender tenerlo todo controlado, perfecto, nos conduce a discutir o ser infelices.

Hay que relajarse y respirar. Y disfrutar moviéndose en ese territorio ‘regular’.

Intentar ser feliz, no es intentar ser perfecto. Yo renuncié a la perfección hace mucho tiempo. Realmente, si soy sincera, nunca aspiré a alcanzarla en nada. Solo pretendo avanzar disfrutando y que los míos lo sientan igual. A no patinar en lo importante, que son muy pocas cosas.

Ser feliz y buena persona. Las únicas expectativas que los padres deberían depositar en sus hijos.

Tengo un texto escrito en este blog cuando mi hijo mayor, que ahora tiene doce años, era un bebé en el que defendía eso mismo. Cuando me dijeron que mi hijo tenía autismo y se nos rompió la foto de familia que habíamos imaginado, solo tuve que recordar aquello para encontrar de nuevo el norte.

Ser felices y buenas personas. Habrá quien nos tome por bobos, pero a mí me parece la actitud ante la vida más inteligente.

Y respecto a todo lo demás. No pasa nada.

Termino recordando otras intervenciones, todas interesantes y que invitaban a reflexionar. En la cuenta de YouTube y las redes sociales de Gestionando Hijos será posible verlas todas. Tras el hashtag #MeGustaEducar también podéis encontrar más información sobre la jornada de ayer.