Entradas etiquetadas como ‘nutrición’

Charlas a niños sobre los beneficios y elaboración de la carne en horario escolar, ¿una buena idea?

Foto: Gtres

“Dar a conocer a los más jóvenes la importancia de consumir carne de ovino, caprino y vacuno en el menú familiar dentro de una dieta equilibrada, así como su proceso de producción y distribución”.

Ese es el objetivo de Detectives de la carne, un proyecto lúdico-educativo -así lo definen sus creadores- e impulsado, lógicamente, por dos asociaciones de la industria de la carne: la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y Caprino (Interovic) y la Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (Provacuno).

Si fuéramos un poco mal pensados, podríamos resumirlo de forma mucho más sencilla: un lobby vendiendo sus productos a los más pequeños. Hablamos concretamente de niños de primaria y de una actividad realizada dentro del horario escolar, por cierto.

Es verdad que llamar lobby a unas asociaciones ya predispone a que cualquier cosa parezca el mal. Pero no es menos cierto que, a todas luces, parece una campaña en un momento en el que la carne pasa por un momento delicado en el que se cuestiona tanto su sostenibilidad medioambiental como sus beneficios nutricionales.

Las recomendaciones de la OMS son claras: hay que reducir el consumo de carne y potenciar el de legumbres, frutas y verduras. ¿Significa eso que es malo que los niños coman carne? No. ¿Es buena idea hablarles de beneficios de las hamburguesas -es lo que vemos en las fotos y lo que se les sirvió, en este caso, de picoteo- cuando se trata de un preparado cárnico bastante alejado de lo que se podría considerar saludable?

No hace falta ni responder. Y por si quedaba alguna duda, ahí están los zumitos envasados para dejar claro que esto no tiene absolutamente nada que ver con la salud o con una dieta equilibrada, sino con dos asociaciones vendiendo su moto.

Lee el resto de la entrada »

¿Se come mejor en los barrios con más inmigración?

No hace falta un gran estudio sociológico. Basta por pasear por las calles de los barrios de cualquier ciudad y entrar en sus restaurantes y mercados para darse cuenta de que las personas de otros países y culturas siempre enriquecen la gastronomía del lugar al que van a vivir.

Es algo tan natural y antiguo como la propia inmigración. Si hace unas décadas a Madrid o Barcelona llegaban los platos del sur de quienes se desplazaron allí en busca de trabajo y una vida mejor, después sería el turno de personas venidas de otros países.

Unos y otros, igual que los españoles que tuvieron que marcharse fuera, viajan con su propio recetario, enriqueciendo con nuevos sabores e ingredientes la cocina local. Los supermercados latinos o asiáticos, y los auténticos restaurantes chinos o pakistaníes, son ya parte del paisaje habitual de muchas ciudades.

Pero no se trata solo de una cuestión de oferta gastronómica, de poder encontrar tal o cual fruta exótica o una salsa extraña, sino que estos cambios también inciden directamente en la calidad de lo que se come y en el ticket medio de la compra.

Al menos en lugares en los que los productos frescos se están convirtiendo casi en un lujo al alcance de unos pocos, y la comida preparada y los ultraprocesados ganan cada vez con más claridad la partida a la cocina tradicional.

Así lo confirma un reciente estudio en la ciudad de Los Ángeles, que demuestra que en los barrios en los que hay una mayor inmigración se come de forma más saludable. No solo las personas que han llegado de otros lugares, sino también los vecinos de toda la vida que tienen acceso a frutas, verduras y productos frescos de forma más sencilla y a un precio mucho más ajustado que en las grandes cadenas.

Un ejemplo más cercano: en el centro de Londres es más fácil encontrar veinte cadenas de comida rápida que un solo lugar en el que haya verduras. Los mercados que quedan –Borough Market– tienen un enfoque muy gourmet y más orientado a turistas y delicatessen que a la compra diaria.

Lee el resto de la entrada »

‘Mindful snacking’: los consejos de los fabricantes de galletas para que no te comas el paquete entero

Respira hondo y conecta con tu yo interior para solo comer un par (Foto: GTres)

Concentrarse en lo que estás comiendo y en el acto en sí de comer para comer más sano, mejor y posiblemente menos. Algo así es a lo que los vendehumos llaman mindful eating en sus cuentas de Instagram a la vez que, claro, intentan venderte algún curso de algo o los zumos détox de turno.

Ahora, el mindfulnismo llega también al mundo de los snacks y las galletas. En un claro ejercicio de arrepentimiento por llenar las estanterías de los supermercados de toneladas de azúcar con colores chillones y dibujos animados para que piquen los más pequeños, los fabricantes quieren aplicar un poco de mindful snacking a sus productos. Y no, no nos hemos inventado el nombre para hacer el chiste. Existe.

La filosofía viene a ser la misma: tomar conciencia de lo que estamos haciendo y concentrar todo nuestro yo en el hecho de que nos estamos zampando una caja de Oreos sin pestañear. Es una buena forma, dicen los expertos, de darnos cuenta de la burrada y dejar de zampar como locos.

La empresa Mondelez, uno de los grandes fabricantes de galletas del mundo, se ha propuesto incluir en sus paquetes para 2025 este tipo de consejos e incluso en su web ya se puede encontrar un documento con las guías básicas de esto del picoteo consciente. Una denominación que nos acabamos de inventar pero que suena realmente bien.

Apagar la televisión, partir las galletas o lo que sea en trozos más pequeños, oler y saborear cada mordisco son algunas de las propuestas. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez ante una bolsa de patatas fritas, verdad?

Más de cinco años para implantar algo así parece un plazo suficientemente amplio como para entender que esto, en realidad, es solo una ocurrencia más del departamento de marketing de turno para esquivar el problema real.

De entrada, se deja claro que el problema es totalmente del consumidor, que no sabe comer. La culpa no es de quien fabrica galletas, las publicita, las llena de colores para hacerlas atractivas y lleva años con machaconas campañas de publicidad para que comamos más. Incluyendo a los más pequeños.

Lee el resto de la entrada »

Los ‘influencers’ son una mala influencia para la alimentación de los más pequeños

(Foto: GTres)

¿Pueden los Youtubers, Instagramers e influencers en general -esa nueva raza de famosillos– afectar a la alimentación de los niños? Si son capaces de marcar tendencias en cuanto a modas, juegos, destinos de vacaciones o la penúltima tontería de turno, ¿pueden hacer que los más pequeños coman mejor o peor?

Para comprobarlo, una estudiante de doctorado en la Escuela de Psicología de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) se animó a realizar un sencillo experimento.

176 niños con edades entre 9 y 11 años fueron divididos en tres grupos y se les mostraron vídeos de youtubers que no comían pero tenían en las manos un móvil, otro de personas comiendo snack sanos y el tercero con videobloggers zampando comida basura.

Tras esta sesión de vídeo se les dio 10 minutos para picar algo, con opciones a elegir entre comida sana (zanahorias, fruta…) o chocolatinas y demás. ¿Y qué pasó? En realidad nada que no sea totalmente previsible.

Lee el resto de la entrada »

Carne con pegamento, arroz de plástico… Desmontando el nuevo vídeo viral sobre bulos alimentarios

¿Alguien se acuerda de aquel vídeo en el que un señor raspaba una manzana, acercaba luego un mechero a los restos desprendidos y aquello ardía que daba gusto? Seguramente sí, porque recientemente ha vuelto a circular algo parecido y basado en las mismas tonterías que en su momento se explicaron.

Y es que, pese a lo que los fans de Cárdenas puedan creer, suele haber una explicación científica para todas esas cosas aparentemente curiosas en las que algunos ven siempre una conspiración mundial.

Y cuando hablamos de alimentos existe una idea bastante extendida de que la industria alimentaria, básicamente, nos quiere envenenar colando continuamente sustancias tóxicas en los productos que comemos.

Con lo fácil que es entender que la industria alimentaria, como todas, lo que quiere es nuestro dinero, y que le somos bastante más útiles sanos, con hambre  y comprando que agonizando por una sobredosis de todos esos malvados aditivos que supuestamente utilizan.

Pese a ello, hay que reconocer que este tipo de teorías siempre tienen mucho tirón en las redes. Vaya, que seguro que ahora también os ha llegado por algún lado ese vídeo -nos negamos a enlazarlo- que resume algunas de esas supuestas maldades de la industria en productos de consumo habitual.

Que si el queso está lleno de químicos y por eso se quema en vez de fundirse, que si el calcio de una papilla se puede separar con un imán, que si el helado lleva polvos de limpiar… No hay por dónde cogerlo, pero el caso es que va camino de sumar 4 millones de visualizaciones.

Carne con pegamento, arroz de plástico… La lista es larga, pero en todos los casos se repite la fórmula de mezclar algún pequeño resquicio de verdad con una sarta considerable de tonterías que consiguen meter bastante miedo y que la gente repita “mira cómo nos matan”. A ser posible mientras se zampa de una sentada una caja de Donettes sabor Oreo.

Haciendo gala de una gran paciencia, Miguel A. Lurueña -@gominolasdepetroleo en las redes, una de esas cuentas imprescindibles a las que seguir- se ha tomado la molestia de ir desmontando uno por uno todos los bulos del vídeo viral.

Lee el resto de la entrada »

Un estudio culpa a las madres que trabajan de la mayor obesidad en los niños

Mala madre trabajadora dándole cereales a su futuro retoño obeso

La publicidad sin control, el poder de la industria alimentaria, la lamentable oferta gastronómica en colegios, hospitales o máquinas de vending, la falta de formación nutricional… Son algunas de las causas evidentes del aumento de la obesidad infantil que en países como el Reino Unido está alcanzando niveles muy preocupantes.

Algo que se resume de forma muy sencilla en un dato: es el país europeo donde más alimentos ultraprocesados se consumen y en el que, por tanto, menos producto fresco se compra y menos se cocina.

No hace falta un máster para deducir que esa tendencia va estupendamente a las empresas que venden ese tipo de alimentos. De hecho, desde hace años han tenido un papel muy activo a la hora de promocionarlos en campañas que incluso van dirigidas a los más pequeños. Pero ahora un surrealista estudio de la University College de Londres ha encontrado al auténtico responsable: la culpa es de las madres que trabajan.

No, ni es un chiste, ni parte de la estrategia publicitaria de algún partido político en campaña, ni uno de esos titulares sacados de contexto para forzar la polémica. Es la conclusión a la que han llegado tras analizar los datos y costumbres alimentarias de 20.000 familias británicas, comparando los datos de los hogares en los que la madre trabaja y en los que está en casa.

Tal cual. Según publica The Sunday Times, las conclusiones no recogen -ni siquiera para disimular un poco- la posibilidad de que sea el padre el que deje de trabajar para quedarse en casa. Una idea por lo visto inconcebible y tan loca que no hay margen para que la responsabilidad de la mala alimentación de los hijos sea compartida o incluso totalmente de los padres trabajadores.

Lee el resto de la entrada »

Chocolatinas, snacks y refrescos. Así es el “espacio saludable” de un vending en pediatría de un hospital

“Tu Nutella para llevar”, reza la publicidad de una una máquina de vending repleta de refrescos, galletas, chocolatinas y snacks. Unas botellas de agua son la única opción sana entre una oferta de más de una treintena de productos.

¿Cuál es la noticia? Desgraciadamente ninguna, porque ya se sabe que este tipo de máquinas son el paraíso del azúcar y el ultraprocesado. Después de todo, cuando alguien se acerca con una moneda en la mano a una de ellas lo que quiere es una buena dosis de chocolate o chuches, ¿verdad?

Que en el espacio inferior la compañía encargada de la máquina (Selecta) hable de “tu espacio saludable” parece un chiste de mal gusto teniendo en cuenta que, insistimos, no hay ni unos míseros frutos secos con los que tentar a quienes no quieran una chocolatina.

Que allí al lado, en una esquina y apartado como para no molestar, haya un cartel que invita a una vida activa y saludable es la segunda parte de este chiste que empieza a no hacer gracia.La idea está clara: si te sacas una lata de refresco y tres chocolatinas la única responsabilidad es tuya, que ellos ya te han puesto el cartelito institucional de turno para que comas fruta. Aunque en la máquina no haya, claro.

Pero es que la cosa no queda ahí. Porque esta máquina que sería habitual en cualquier sala de espera o estación de metro, resulta que está en la planta de pediatría del hospital Sant Joan de Deu de Barcelona. Si hace un tiempo hablábamos de los lamentables desayunos infantiles que se servían en un hospital público de la misma ciudad, parece que en los pasillo de este la cosa no mejora demasiado.

Lee el resto de la entrada »

No, los snacks vegetales no son más sanos que las patatas fritas (pero la industria alimentaria quiere que creas que sí)

(Foto: GTres)

Han pasado de ser algo más o menos exótico y curioso a una opción habitual en los estantes de los supermercados. Junto a las bolsas de patatas fritas y demás snacks los denominados chips vegetales, que se presentan como una alternativa más sana para la hora del picoteo.

¿Pero realmente es menos malo zamparse una bolsa de zanahorias, remolacha o yuca frita que las típicas patatas onduladas de sabores imposibles y con dos toneladas de sal? Seguramente en nuestra cabeza sí. Porque queremos creerlo pero también porque la industria alimentaria se ha ocupado de alimentar esa idea ya desde el propio packaging de estos producto,  en los que no suelen faltar unas cuantas referencias a lo saludable y vegetal que es todo.

Algo especialmente curioso teniendo en cuenta que -sorpresa- las patatas fritas podrán ser muchas cosas, pero si algo está claro que son es vegetales. Pese a ello, parece que una remolacha tiene mejor prensa que una patata, así que si cuela, cuela.

Y lo cierto es que suele colar. Al menos hasta que llega la OCU -Organización de Consumidores y Usuarios- analiza 17 productos de esta categoría y nuestra felicidad de pensar que estamos picoteando mucho más sano se va a la porra. Porque sí, como en el fondo ya sospechábamos -por mucho que quisiéramos engañarnos- resulta que estos snacks vegetales no son más saludables que unas patatas fritas.

Lee el resto de la entrada »

Bollería, galletas, Nesquik y ni rastro de fruta. Así es el desayuno infantil en un hospital público

“El trato y la atención maravillosa, pero mira qué desayuno le han puesto”, nos cuenta una compañera que tuvo que pasar la noche con su hijo en urgencias de pediatría del Hospital de Sant Pau de Barcelona. Nada grave, por suerte, pero una oportunidad para vivir en primera persona eso de lo que tanto se ha hablado y escrito ya: la lamentable alimentación de muchos hospitales del país.

No hablamos ya de calidad de los platos o de variedad sino de una cuestión de salud. Y es que el típico desayuno infantil que horrorizaría a cualquier nutricionista es exactamente lo que se sirve a los pequeños en este y muchos hospitales.

La foto es un recorrido por todos esos ingredientes que sobran en un desayuno saludable: cacao en polvo con bien de azúcar, bollería, galletas, mermelada industrial y un sobre de azúcar por si falta. Posiblemente en esa bandeja ya hay más azúcar que el que la OMS recomienda tomar diariamente a un niño. Si en una casa sería un desayuno ampliamente mejorable, en un hospital es directamente un escándalo.

La ausencia de fruta es, por ejemplo, inexplicable. En plena temporada de cítricos, ¿y ni una mandarina? Es verdad que si se pide posiblemente se consiga, pero el problema es que lo que haya que solicitar sea la fruta y que las galletas sean el estándar.

No es nada nuevo, cierto. No hace falta buscar mucho para encontrarse bandejas parecidas en otros hospitales o máquinas de vending repletas de productos poco recomendables.

Lee el resto de la entrada »

La cocina se convierte en asignatura en los colegios de Huelva (y ojalá pronto en toda España)

Cultura gastronómica. Así se llama la asignatura que 48 colegios de Huelva ya han introducido durante este curso 2018-2019 y que cursarán alumnos de 2º de primaria durante 8 sesiones de al menos una hora al mes. Pero no se trata de un taller de cocina, sino de una asignatura curricular que tendrá nota y que por fin pone en práctica una idea reclamada durante años: introducir temas como la cocina, la nutrición y la alimentación en las aulas.

El responsable de esta maravillosa idea es el cocinero Xanty Elías, del restaurante Acanthum de Huelva, quien a través de su fundación Prenauta ha puesto en marcha una idea que en su primera fase se centra en esta provincia andaluza pero que quiere saltar a toda la comunidad en 2020, para llegar en 2022 a casi 5 millones de niños de infantil y primaria en todo el país.

En San Sebastián Gastronomika y de la mano de Euro Toques, Elías ha presentado el proyecto Los niños se comen el futuro -galardonado con el Premio Andalucía de Turismo 2018- ante un buen grupo de estudiantes que dentro del programa Gastonomika Adolescentes han improvisado una especie de divertido y animadísimo MasterChef Junior.

España en general -y Andalucía en particular- ocupa uno de los primeros puestos en obesidad y sobrepeso infantil. Un dato que unido al hecho de que cada vez se cocina menos y la comida rápida triunfa más entre los pequeños hace que un proyecto de este tipo sea más necesario que nunca.

Lee el resto de la entrada »