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Cómo preparar café ‘cold brew’ en casa

Hace poco lo de cold brew nos sonaba a marcianada, pero poco a poco este concepto cafetero se ha ido haciendo hueco en los menús de muchas cafeterías. Al menos de especialidad, donde este café infusionado en frío -eso significa cold brew– es una excelente alternativa al café con hielo.

«El cold brew no es propiamente un café, es un método de elaboración que necesita agua fría y tiempo para sacar los sabores del café», matizan desde Syra Coffe, la cadena de cafeterías de especialidad con locales en Madrid y Barcelona, y que nos ha explicado cómo preparar este cold brew en casa. En realidad, no tiene ningún misterio, aunque sí es importante tener en cuenta algunos detalles.

Empezando por la cafeína. Por su elaboración, tiene mucha más que un café expreso o de filtro convencional, así que es importante moderar la cantidad que se consume. Por muy fresquito y rico que  esté, y por muy tentador que resulte tener una botella lista en la nevera.

También es interesante que, al elaborarse en frío, resulta mucho más suave, menos ácido y amargo que el café elaborado en caliente. Aunque es verdad que el café no debería ser amargo si se hace bien, seguro que todos hemos sufrido muchos cafés terribles con hielo.

La receta

Necesitaremos café de calidad molido con grosor medio o grande, agua (si la del grifo es regular, mejor filtrada) y un recipiente. Hay botellas expresamente diseñadas para cold brew, pero en realidad cualquiera con infusionador sirve. También una botella de cristal y una malla -suficientemente fina como para que el café molido no se cuele- funcionará sin problema.

¿Proporciones? 10 partes de agua por una de café. Es decir, para medio litro de agua, usaremos 50 gramos de café molido. Ponemos el café en la malla o el recipiente que sea, vertemos el agua, removemos suavemente para asegurarnos de que se ha mojado el café, y lo metemos en la nevera. Necesitará unas 24 horas para estar listo, o algo menos (16 horas) si lo dejamos a temperatura ambiente.

A partir de esta receta base, lo suyo es ajustar cantidades y tiempo -y variedades de café- hasta dar  con la fórmula que más nos gusta. Una vez listo, se puede tomar tal cual o servir en un vaso con hielo para que sea todavía más refrescante.

Cinco recetas de Marta Verona para aprovechar tu batidora este verano

Recetas sencillas, rápidas y frescas. Eso es lo que la mayoría buscamos en verano y para las que algunas frutas y hortalizas y una batidora pueden ser suficiente. Así lo explicaba hace unos días Marta Verona, ganadora de MasterChef 6 y nutricionista, durante la presentación de la batidora Nutribullet, que pasa a formar parte del catálogo de De’Longui.

Así que, usando esta compacta batidora de vaso, preparó unas cuantas recetas en un momento. Batidos, granizados, snacks y alguna salsa que nos pueden resolver fácilmente el menú de esos días de verano en los que no apetece mucho cocinar, pero tampoco hay que renunciar a comer rico y saludable.

Apio relleno de hummus de calabaza y cúrcuma 

Ingredientes:

  • 100 g. de garbanzos cocidos
  • 100 g. de calabaza asada sin piel
  • 25 ml. de AOVE
  • 15 ml. de agua
  • Medio diente de ajo
  • 8 g. de tahini
  • Zumo de medio limón
  • Pimienta molida, semillas de sésamo, pimentón dulce, comino, cúrcuma
  • Cilantro para decorar

Elaboración:

Triturar muy bien todos los ingredientes hasta obtener una mezcla cremosa. Cortar el apio en trozos anchos. Disponer el hummus en una manga pastelera y rellenar con la mezcla los trozos de apio. Decorar con el sésamo y el cilantro.

Tacos de salmón ahumado con salsa tzatziki 

Ingredientes:

  • 1 pepino
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de eneldo en polvo
  • Sal y pimienta
  • 2 tazas de yogur natural griego
  • 2 cucharadas de AOVE

Para los tacos:

  • 2 lomos de salmón ahumado
  • 2 hojas de cogollo de lechuga

Elaboración:

Disponer todos los ingredientes para la salsa y triturar muy bien hasta obtener una mezcla cremosa. Disponer el salmón ahumado sobre las hojas de lechuga y aderezar con la salsa tzatziki.

Açai bowl  

Ingredientes:

  • 1 taza de espinacas
  • 1 cucharada sopera de semillas de chía
  • 1 plátano congelado
  • 1 taza de fresas
  • 1 taza de puré de açai congelado
  • 1 cucharada de crema de almendras
  • 1/4 taza de hielo picado o casero
  • 1 taza de leche de almendras sin azúcar
  • Para decorar: medio plátano fresco, 50 g. de arándanos, 30 g. de nueces y 30 g. de coco rallado

Elaboración:

Disponer todos los ingredientes y triturar muy bien hasta obtener una mezcla cremosa. adir las semillas de chía y dejar hidratar durante unos minutos mientras se preparan los toppingsDecorar con los toppings.

Smoothie verde con frutos del bosque 

Ingredientes:

  •  Medio aguacate
  • 1 kiwi
  • 1 cucharada de anacardos tostados sin sal, previamente hidratados
  • 1 taza de leche de soja sin azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Media cucharadita de canela molida
  • 1 taza de fresas
  • Media taza de mango fresco en rodajas
  • 1 taza de leche de coco sin azúcar
  • Media pitaya

Elaboración:

Combinamos el aguacate, el kiwi, los anacardos, la vainilla y la canela con la leche de soja y trituramos hasta obtener una mezcla cremosa. Verter en un vaso de vidrio el smoothie verde. Enjuagar la batidora.

Disponer todos los ingredientes restantes con la leche de coco y triturar muy bien. Verter en el mismo vaso el smoothie rosa intenso, para obtener así un batido de dos colores.

 Margarita de pepino sin azúcar

Ingredientes:

  • 1 taza de pepino pelado a daditos
  • 2 cucharadas de zumo de lima
  • 1 cucharada de sirope de agave
  • 1 taza de hielo picado o casero
  • 3 g. de jengibre fresco

Elaboración:

Triturar muy bien los ingredientes con el hielo picado. Servir en copa de cóctel.

Sangría con té, la receta del cóctel que no te esperabas

De las incontables maneras de preparar una sangría, seguramente ésta es una de las más curiosas. Porque, puestos a reivindicar un cóctel con muy mala fama pero que, bien hecho, puede estar estupendo, ¿por qué no buscarle una vuelta más?

La idea es de Tea Shop, que entre su gama de sabores exóticos y veraniegos para preparar té frío tiene uno de, efectivamente, sangría. ¿Y a qué sabe? Lo hemos probado y, efectivamente, tiene ese punto de frutas blancas y cítricos que, sumado al color, recuerda a la sangría. La idea es tomarlo muy frío, y la verdad es que resulta bastante refrescante y nada empalagoso.

De todos modos, este té de sangría se puede usar como base para un cóctel que se parezca todavía más a la tradicional. Esta es la receta que proponen:

  • Elaborar el té con 15 gramos de Sangría Tea, infusionado durante 10 minutos con 850 ml de agua a 95 grados.
  • Añadir azúcar (recomiendan 4 cucharadas, sugerimos mucho menos) y dejar enfriar.
  • En una jarra, combinar el té frío con zumo de media naranja, zumo de medio limón, una naranja en rodajas y una manzana, también cortada en rodajas.
  • Añadir bien de hielo en la jarra.
  • Si queremos versión con alcohol, bastaría con añadir 150 ml de vino tinto (bueno y ligero mejor) y 30ml de coñac.
  • Servir en copa con más hielo, y decorar con rodajas de naranja o lo que queramos.

Gazpacho en versión portuguesa: dos recetas para probar este verano

Pocas cocinas tan cercanas e ignoradas en España como la portuguesa. Que sí, que pulpo, bacalao pero poco más sabemos en general sobre la excelente cocina de nuestros vecinos atlánticos con los que, además, compartimos muchos ingredientes y unas cuantas recetas.

El gazpacho, por ejemplo, también se estila en tierras portuguesas. Pese a que resulta muy lógico teniendo en cuenta esa proximidad, confesamos que lo hemos descubierto repasando las recetas del libro Portugal, the cookbook, del chef Leandro Carreira, portugués afincado en Reino Unido. Editado por Phaidon, por ahora solo puede encontrarse en inglés.

Así que hemos anotado las recetas del gazpacho portugués en versión alentejana y del Algarve por si alguien se anima este verano a probar un gazpacho un poco diferente. Y, de paso, cabrear a los que están convencidos de que gazpacho solo es el que hacen en su pueblo y que el resto son tomates con cosas.

Gazpacho alentejano 

El Alentejo, la región portuguesa vecina de Extremadura, comparte con este territorio clima, paisaje y muchos ingredientes. También estupendas carnes, embutidos y, por lo visto, el gazpacho, aquí convertido en gaspacho alentejano, similar pero con algún toque propio, como eso de ponerle orégano.

Por cierto, lo de añadirle chorizo por encima no nos queda claro si es la receta original o un guiño de Carreira al público inglés, siempre con ganas de ponerle un poco de chorizo a todo. De lo que estamos seguros es que mal no le sentará. Hay pequeñas diferencias según la zona, explica el cocinero, porque en algunos sitios se le añade jamón, en otros aceitunas y en otras zonas se acompaña con sardinas. Lo que, por cierto, nos parece una idea maravillosa.

Ingredientes (para 6 raciones)

  • 2 dientes de ajo
  • 3 tomates maduros
  • 1 cebolla y media cortada en rodajas finas
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • Media cucharada de orégano
  • 150 ml. de AOVE
  • 60 ml. vinagre blanco
  • 250 g. de pan
  • Sal
  • Para acompañar: tacos de jamón o chorizo

Preparación

Majar el ajo con un poco de sal en el mortero. Pasamos esta pasta a un recipiente más grande donde añadimos los tomates -sin semillas y cortados-, la cebolla, los pimientos, el aceite, el orégano y el vinagre. Añadimos 1,6 litros de agua fría y trituramos hasta conseguir la textura deseada.

Añadir más salsas, dados de pan y guardar en le nevera para que se enfríe. Servir opcionalmente con jamón o chorizo.

Arjamolho (o gazpacho del Algarve)

La receta es prácticamente idéntica a la del gazpacho alentejano. Aunque la lista de ingredientes, cantidades y elaboración es idéntica a la vista en la otra receta, aquí sí se recomienda expresamente pelar los tomates. Y por la foto deducimos que también hay cabida para el pepino, aunque sea troceado sobre este gazpacho que, como en el caso anterior, se parece más a una sopa fría con tropezones que a los gazpachos más habituales en España.

Con o sin pepino, como comentábamos antes, lo más interesante de esta versión del Algarve es que se suele acompañar -así lo explica Carreira- de sardinas asadas o, mejor dicho, el pescado se sirve con un pequeño bol de arjamolho al lado.

Receta de ensalada de invierno con rúcula, berenjena asada y garbanzos especiados

Lo mismo que defendemos que los helados apetecen todo el año, las ensaladas también tienen su espacio en invierno. Son siempre una buena opción como primer plato, para llevar en el tupper o como cena ligera.

La que hemos preparado hoy lleva rúcula, tomate azul, berenjena asada, burrata y garbanzos espaciados conGaram Masala que le dan un toque muy rico.

Sobra decir que cualquier ensalada tiene carta blanca para la improvisación y podemos sustituir algún ingrediente que nos nos guste, aunque realmente podemos asegurar que la combinación funciona muy bien.

Ingredientes 

  • 150 gramos de rúcula
  • 2-3 tomates azules (o los que sean)
  • Media berenjena grande
  • Queso Burrata
  • 3 cucharadas de garbanzos cocidos
  • 1 cucharadita de Garam Masala
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

Empezamos asando la berenjena. Nosotros hemos usado unas berenjenas baby que teníamos por casa, pero con media grande será suficiente. Ponemos en una fuente la berenjena lavada y cortada en trozos pequeños, añadimos una pizca de sal y un chorro de aceite. Horneamos 20-30 minutos a 200º hasta que esté bien asada. Podemos aprovechar para asar más cosas y preparar un bachcooking para la semana.

Ponemos los garbanzos en un bol, añadimos la cucharadita de Garam Masala (si no tenemos podemos usar alguna especia o mezcla de varias como curry o comino), un poco de sal y un chorrito de aceite. Mezclamos bien y calentamos 30-40 segundos en el microondas. También podemos saltearlos en una sartén.

La rúcula nos servirá como base. La colocamos en el plato o bol donde vayamos a servir la ensalada. En el centro ponemos la burrata, alrededor los tomates, la berenjena y los garbanzos.

Espolvoreamos sal al gusto, echamos un chorro de aceite de oliva virgen extra y opcionalmente podemos añadir algún sazonador que nos guste o pimienta negra. Ya tenemos la ensalada lista para servir.

10 recetas perfectas para comer de tupper (y cenar rico con lo que te sobre)

Parece que hay personas por ahí que no han comido de tupper en su vida. Solo así se entiende que moleste que el Ministerio de Consumo haya lanzado una campaña con consejos para quienes comen fuera de casa y se llevan la comida en una tartera.

En vez de hacerles el casito que andan pidiendo a gritos cada semana, como la mayoría de mortales sí comemos o hemos comido de tupper alguna vez en el trabajo, se nos ha ocurrido recopilar una decena de recetas fáciles de hacer, fáciles de llevar y que alegrarán la hora de la comida.

Arroz frito con gambas y pollo

El arroz es uno de nuestros mejores amigos a la hora de pensar en el tupper. Fácil de hacer, difícil de estropear, recaliente bien, y admite miles de variaciones. Incluso en plan exótico y con unas gambas -que los obreros no solo comemos chóped, ojo- un poco de pollo y bien de verduras. El toque de jengibre le sienta muy bien a este arroz salteado. Aquí puedes ver todos los detalles para preparar la receta. Haz de más y ya tienes tupper para un par de días o para resolver una cena.

Lentejas al curry

Las legumbres son otro de los pilares fundamentales de la comida de tupper. Cocinarlas es bastante más sencillo y rápido de lo que igual crees pero, además, recuerda que las ya cocidas en bote son una solución de lo más apañada para improvisar un plato en cuestión de minutos. Ricas, saludables y económicas, permiten preparar platos tan ricos y originales como estas lentejas al curry. Aquí las instrucciones.

Quiche de puerro y gambas

Las tartas saladas son otra estupenda opción para este tipo de comidas que hay que preparar por adelantado y habrá que recalentar. A una quiche le podemos echar casi cualquier cosa que se nos ocurra, con lo que además son perfectas como recetas de aprovechamiento para no desperdiciar nada que se haya quedado huérfano en la nevera. Un poco de puerro y unas gambas -seguimos a tope con el lujo- dan como resultado esta rica quiche que, además, también dará para varios días.

Albóndigas

Las tenemos en versión con carne y vegetales, así que no hay excusa para no preparar una buena ración de albóndigas con su bien de salsa y poner unas cuantas en el tupper del trabajo. En ambos casos van acompañadas de una salsa de tomate casera que, de nuevo, interesa preparar en cantidad porque no solo le irá de maravilla a estas albóndigas sino que una poca guardada en la nevera nos resolverá la cena de cualquier otro día: alguna verdura, un huevo y listo.

Sopa de verduras

Igual una sopa no es lo primero en lo que pensamos al hablar de comidas para llevar en la tartera. Pero en este caso no hemos podido resistirnos porque estamos hablando de la madre de todas las sopas de verdura: una minestrone. Es verdad que lleva su tiempo prepararla y da un poco de trabajo, pero si preparamos en cantidad, el esfuerzo merecerá la pena porque tendremos un plato único de esos que ayudan a entrar en calor a la primera cucharada. Eso sí, asegúrate de que tu tupper es de los que cierran bien.

Coliflor al horno

Una receta dedicada a quienes creen que las verduras son aburridas y que tuercen el morro al oír hablar de coliflor. Esta coliflor al horno es muy fácil de preparar, está deliciosa gracias al toque de curry que le añadimos y algunos frutos secos. Si queremos que sea más potente, en esta versión le hemos puesto también un poco de butifarra y queso por encima, pero ambos ingredientes son opcionales, aunque le sientan fenomenal.

Buddha bowl

Venga, un poco de postureo a la hora del tupper, que a todos nos gusta presumir en Instagram de lo que estamos comiendo. Este Budha Bowl puede sonar a tontería por ese nombre, pero en realidad estamos hablando de una sencilla combinación de arroz integral, verduras y huevo. Si con el frío no apetece, en cuanto se asome la primavera esto triunfará seguro, así que deja anotada por ahí la receta.

Wok de verduras y mandarinas

Aprovechando la temporada de cítricos nos encanta ponerle naranja y mandarina a las ensaladas y recetas. Y eso es precisamente lo que hemos hecho con este salteado de verduras que funciona muy bien en el tupper y como receta de aprovechamiento. Sana, económica, adaptable y fácil de hacer, poco más le podemos pedir.

Pastel de carne con verduras

¿Más carne? ¿Pero no había prohibido Garzón comer carne y las chuches, como habíamos leído por ahí? Menos carne, mejor carne y más verduras y legumbres. Es muy fácil. Y este pastel cumple con casi todo. Y le pone un poco de queso y horno además. El clásico pastel de carne picada -mejor de calidad y al momento, recordad- acompañado de verduras que es también un clásico del mundo tupper y de las cenas recalentadas.

Alubias con setas

Y terminamos con más legumbres. En este caso son unas alubias verdinas, pero la receta se puede adaptar perfectamente a cualquier otro tipo de alubia o, insistimos, tirar de las de bote ya cocidas. Aquí jugamos con las setas y los ajos tiernos, pero dependiendo de la temporada también podemos modificar estos ingredientes sin perder la esencia del plato: acompañar las alubias con un refrito bien sabroso (cebolla, ajo, setas…) y un poco de leche evaporada, que le da una cremosidad interesante al conjunto.

Receta de pan de plátano (en Thermomix)

El pan de plátano (banana bread) es un bizcocho tradicional del norte de Estados Unidos que popularizó por estas tierras esa gran cadena americana de cafeterías con tazas grandes, precios altos y cookies gigantes. Desde entonces, es fácil encontrarlo en cualquier sitio y abundan las recetas para hacerlo en casa.  

Nosotros lo hemos preparado en el Thermomix porque se hace en un momentito, pero también podríamos prepararlo sin robot de cocina. Hemos usado compota de manzana para reducir la cantidad de mantequilla y en el relleno hemos puesto algunas nueces picadas.

A partir de aquí, se puede versionar al gusto: el plátano podemos triturarlo por completo o cortar una parte en trocitos pequeños para encontrarlo en el bizcocho, usar avellanas o trocitos de chocolate.

Como cualquier bizcocho, aguanta muy bien unos días a temperatura ambiente si lo envolvemos con un trapo limpio para que no se seque. Incluso podemos congelarlo cortando porciones individuales para tener un trozo siempre a mano cuando se nos antoje.

 Ingredientes

  • 4 plátanos maduros
  • 100 gramos de compota de manzana
  • 100 gramos de mantequilla (textura pomada)
  • 225 gramos de harina de trigo
  • 220 gramos de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharada de levadura química
  • 1 cucharada de bicarbonato
  • 50-70 gramos de nueces (opcional)
  • 50 gramos de leche entera
  • Una pizca de sal

Preparación

Precalentamos el horno a 180º. Forramos un molde alargado (plum cake) con papel vegetal.

Ponemos las nueces en el vaso del Thermomix y trituramos 2-3 segundos a velocidad 3. Las pasamos a un bol y reservamos.

Echamos en el vaso los plátanos partidos en dos o tres trozos, la leche y el azúcar. Trituramos 5 segundos a velocidad cuatro. Añadimos la compota, la mantequilla y el extracto de vainilla. Programamos 2 minutos a velocidad 4.

Programamos otros dos minutos a velocidad 6 y añadimos los huevos de uno en uno usando el orificio del cubilete de la tapa del vaso. Añadimos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Programamos 15 segundos a velocidad 6.

Echamos las nueces picadas al vaso y mezclamos con la espátula. Pasamos la mezcla al molde y la repartimos para que quede uniforme.

Horneamos 40-45 minutos. Si vemos que la parte superior se está dorando demasiado, la cubrimos con papel de aluminio para evitar que se queme.

Sacamos del horno. Dejamos templar sobre una rejilla y desmoldamos. Dejamos enfriar el bizcocho y listo para comer.

Estas son las recetas más búsquedas en Google en 2021 (y puede que no te suene ninguna)

Puede que no te suene Google Trends pero, en cierto modo, determina muchos de los titulares que lees a diario. Y la inmensa mayoría de las recetas que ves publicada en los medios de gastronomía. No, no es casualidad que todo el mundo publique los mismos platos -o muy similares- a la vez. Es una cuestión de búsquedas, SEO y todas esas cosas que tienen más que ver con audiencias, clicks y números que con lo de cocinar y comer.

Aclarado este punto, al finalizar cada año Google suele publicar los datos sobre las búsquedas más habituales. Incluyendo también una sección dedicada a la comida que suele ser una gran bofetada de realidad.

Y es que las 10 recetas más búsquedas de 2021 no son platos con la firma de grandes chefs, tampoco ninguna paella, arroz con cosas o receta española ni, en realidad, nada que nos suene más o menos familiar o cercano. El mundo es muy grande, cierto, pero es que además muchos de estos platos se han hecho virales en las redes sociales, no en las cocinas y restaurantes.

El primer puesto son los ‘birria tacos’, elaborados con un estofado de carne de ternera y que, según leemos, se fríen o tuestan para que la tortilla quede más crujiente, y se sirven con la propia salsa del guiso al lado para mojarlos. Suena delicioso, la verdad.

¿Sabes qué es el nasi goreng? Pues deberías, porque es la segunda receta más buscada del mundo en 2021. No queremos hacernos los listillos, pero nosotros la hemos probado porque es muy popular en Singapur, donde anduvimos zampando hace ya unos años.

Se trata de un arroz frito -de hecho, eso significa- al que, como todo buen arroz, le podemos añadir lo que queramos. Lo típico es con pollo y huevo.

El tercer lugar de este ranking internacional es para un clásico de las recetas virales: «feta pasta». De esta receta ya hablamos por aquí hace tiempo, cuando despuntaba como la sensación de Tik Tok. Básicamente se trata de hornear un buen trozo de queso feta junto a tomatitos y añadir luego pasta.

Ojo con el siguiente plato de la lista porque aquí ya nos saltamos lo de cocinar y nos centramos en la estética. Y es que uno de los términos más buscados el pasado año ha sido «tabla de embutidos». Que dicho charcuterie board suena más sofisticado, pero básicamente es colocar en plan bonito embutidos y quesos y, claro, sacarles una foto.

Estas seis recetas completan el top 10 del año pasado:

  • Shogayaki. Receta japonesa de cerdo con jengibre. Los amigos de Japonismo os cuentan cómo prepararlo.
  • Sopa de patata. Para que no se diga que todo es lujo y cosas raras. Ni idea de por qué se ha hecho tan vital este plato en 2021.
  • Teriyaji amberjack. Esta claro que la cocina japonesa arrasa en Google. En este caso, con un plato de pescado: pez limón con salsa teriyaki.
  • Tonjiru. Y otra receta japonesa más. Tan sencilla como aparentemente rica: sopa de cerdo con miso.
  • Baked oats. Una de esas recetas que, como lleva avena, cuela como saludable. En realidad, algo así como galletas de avena con azúcar, vainilla, chocolate…
  • Overnight oats. Más avena. En este caso, de esa que preparas por la noche, dejas en la nevera y al día siguiente fotografías antes de un desayuno healthy.

Postre fácil para Nochevieja: trufas de chocolate y pistacho

Las trufas de chocolate no pueden faltar en ninguna celebración navideña: son perfectas para compartir; si no nos comemos media fuente, no llenan demasiado; podemos hacerlas con nuestro chocolate, relleno y rebozado favorito; se pueden preparar con antelación e incluso congelar; y, además, son facilísimas de hacer. Poco más se le puede pedir a un postre festivo.

Hoy hemos preparado unas trufas algo diferentes, con el chocolate de siempre pero con corazón de pistacho y un rebozado de este mismo fruto seco triturado. Sin sal, aunque algo nos dice que usando pistachos salados también hubieran quedado riquísimas. Si alguien se anima a probar, que nos cuente que tal quedan.

Como decíamos, para no tener que cocinar el día de fiesta y poder disfrutar de lo que importa, podemos hacerlas el día anterior o al menos dejar el relleno listo para que se endurezca y tenga consistencia. Así después, solo tendremos que formar bolitas, esconder un pistacho en su interior y rebozarlas.

Ingredientes

  • 250 gramos de nuestro chocolate favorito (podemos usar varios por separado)
  • 40 gramos de azúcar moreno
  • 25 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de pistachos pelados y tostados sin sal
  • 200 mililitros de nata para montar
  • Una pizca de sal

Elaboración

Separamos la mitad de los pistachos y los trituramos con una batidora o robot de cocina. Derretimos el chocolate en el microondas en tandas de unos 30 segundos y removemos cada vez.

En un cazo calentamos la nata con el azúcar y removemos hasta disolver. Llevamos la nata a ebullición y apagamos el fuego.

Pasamos la nata a un bol grande, dejamos que se temple un poco y añadimos el chocolate. Mezclamos hasta integrar. Una varilla manual nos facilitará el trabajo.

Añadimos la mantequilla y removemos hasta que se derrita y tengamos una crema de chocolate.  Ahora añadimos una pizca de sal que potenciará el sabor del chocolate y mezclamos bien.

Dejamos que la crema temple a temperatura ambiente, cubrimos con papel film y la dejamos toda la noche en el frigorífico o, al menos, 4 horas si tenemos mucha prisa.

Después del reposo sacamos una porción de crema de chocolate del tamaño de una nuez. Metemos un pistacho en el centro y hacemos una bolita de manera que el pistacho quede en el interior.

Repetimos el proceso hasta acabar con la crema de chocolate. Si nos parece demasiada cantidad, podemos congelar una parte para hacer trufas en otra ocasión.

Rebozamos cada bolita de chocolate con el pistacho triturado, y guardamos las trufas en el frigorífico hasta el momento de servir. 

Receta de galletas de Navidad para hacer estos días con los niños

El puente de diciembre marca en muchas casas el comienzo de la Navidad. Sí, eso que en los escaparates empieza un mes antes y en las estanterías de los supermercados casi cuando acaba el verano y los primeros turrones se asoman a las estanterías.

Pero más allá del cansino tema de si cada año comienza o no antes la Navidad, el caso es que estos días festivos y sin cole pueden servir para, además de poner el árbol y demás, cocinar juntos en casa. ¿Las típicas galletas con formas navideñas? Por ejemplo. Son muy fáciles, perfectas para que los más pequeños ayuden con la masas y los cortagalletas y, en definitiva, para pasar una mañana o tarde entretenidos. En el fondo, de eso se trata muchas veces.

De las decenas de recetas y variaciones posibles, nos hemos quedado con la más sencilla y que normalmente hacemos en casa y quedan bastante bien.

Ingredientes

(Para unas 15 galletas)

  • 450 gramos de harina de trigo
  • 100 gramos  de azúcar
  • 200 gramos de mantequilla
  • 1 huevo
  • 100 gramos de miel
  • Una cucharada (15 gramos) de canela
  • Una cucharadita (5 gramos) de jengibre molido

Preparación

La gracia de estas galletas es que no tienen ningún misterio. En realidad son las típicas galletas de mantequilla, solo que aquí le damos el punto de canela y jengibre por aquello del ambiente navideño.

Empezamos batiendo el azúcar y la mantequilla, que deberá estar templada, con textura tipo pomada. Sacarla una hora antes de la nevera será suficiente. También la podemos calentar un poco, pero ojo porque no queremos que esté líquida. Si no tenemos varillas eléctricas, los niños nos pueden ayudar a mano.

Vamos añadiendo el huevo, la miel y la harina. Tamizada siempre queda un poco más fina, y es otra de esas operaciones en la que los pequeños pueden ayudar. Si no tenemos tamizador, un colador puede servir. Al final incorporamos la canela y el jengibre molido.

El objetivo es conseguir una masa bastante compacta, que dividiremos en dos bolas del mismo tamaño y dejaremos reposar unos 20 minutos tapado. Aprovechamos para limpiar la cocina y la harina que, seguramente, ya esté repartida por media casa.

Llega la parte divertida. Aplastamos con la ayuda de un rodillo o, si no tenemos, una botella vacía. Poner papel film encima y debajo de la masa es un buen truco para que no se pegue sin tener que añadir más harina al rodillo o la mesa. También funciona, pero puede acabar dando mucho sabor a harina a las galletas, y no queremos eso.

Toca volver a esperar un poco, Aquí es cuando les explicas a los niños que en la cocina la paciencia es fundamental y la hora que la masa tiene que reposar en la nevera se les hará eterna.

Pasado ese tiempo, con un cortapastas con la forma que queramos -muñequitos en este caso- vamos cortando las galletas. Si no tenemos, un cuchillo y un poco de maña también puede servir. Mientras tanto, el horno ya debería estar calentándose a 180 grados.

Como nos irán sobrando descartes de masa, juntamos todos de nuevo, los volvemos a estirar y seguramente de ahí saldrá alguna galleta más. 15 minutos en el horno serán suficientes para que nuestras galletas estén listas.

Cuando se hayan enfriado, llega la segunda parte más divertida: decorarlas. Podemos usar fondant -fácil, pero no deja de ser azúcar con colorantes- o improvisar una glasa casera. Es muy fácil: 250 gramos de azúcar glas por cada 40 gramos de clara de huevo y unas gotitas de limón.

Batimos como para hacer un merengue normal, incorporando el azúcar en tres o cuatro veces y el limón, hasta conseguir una crema bien integrada y densa que nos permita decorar con una manga pastelera o, si no tenemos, una bolsa de plástico a la que le cortaremos una pequeña punta.