Archivo de enero, 2022

Una pizza de bocadillo de calamares en la Plaza Mayor (o por qué luego no vale quejarse de las paellas y tortillas que hacen por ahí)

De la lista de cosas que uno puede echar de menos en la Plaza Mayor de Madrid seguramente una pizzería no ocuparía un lugar destacado. Tampoco algún otro local con bocadillo de calamares a precio de trufa negra con caviar para turistas despistados.

El caso es que ambas ideas -lo del precio no, por suerte- se acaban de juntar en la nueva y alocada propuesta de Pizza Hut para estrenar su nuevo local en esta popular plaza: una pizza de bocadillo de calamares.

Bautizada como La Chulapa se presenta como “la versión más americana del clásico bocadillo de calamares”. Se trata de una pizza de edición limitada que solo estará disponible hasta el 23 de enero. Además, se podrá probar de forma gratuita porque durante este fin de semana quienes se acerquen con una servilleta de los bares y restaurantes de la zona que ofrecen bocadillo de calamares se llevarán una porción gratis. Sí, suena raro, pero es lo que explica la marca.

Una de esas acciones de marketing que seguramente será un éxito. Y que, más allá de las clásicas reticencias por ver grandes cadenas internacionales en espacios históricos de las ciudades, nos parece una gran idea. Por aquí, siempre a favor de probar mezclas extrañas y ponerle cosas a la pizza.

Pero claro, si jugamos hay que hacerlo bien: si nos hace gracia y nos parece estupendo hacerle esto a una pizza, luego no vale indignarse porque la gente le eche chorizo, maíz o wakame a la paella, o porque por ahí le llamen tortilla española a cualquier cosa.

Si a muchos la piña ya les parece una atrocidad, no queremos pensar qué opinarán muchos italianos de esta idea de poner unos calamares fritos y un poco de salsa a una pizza.

Pero parece que con la pizza todo vale. Efectivamente, en este caso seguro que no faltan los puristas del bocata de calamares que tampoco le reirán la gracia a Pizza Hut. Pero en esta doble afrenta, parece que es la pobre pizza italiana la que peor parada sale por la cadena estadounidense.

En cualquier caso, lo confesamos, nos da rabia no estar en Madrid para poder probarla. ¿A domicilio no enviáis, Pizza Hut?

La cansina batalla judicial entre ‘Thermomix’ y ‘Lidl’ continúa

Hemos perdido la cuenta ya de la cantidad de artículos que hemos escrito sobre el que, sin duda, es uno de los culebrones más apasionantes en el mundillo gastro-judicial. Y es que confesamos que estamos realmente enganchados a esta pelea que desde hace ya años arrastran Thermomix y Lidl alrededor de sus respectivos robots de cocina.

Hace justo un año parecía que el tema estaba zanjado. La justicia dio la razón a Vorwerk y obligó a la cadena de supermercados alemanes a retirar su popular Monsieur Cuisine Connect por, según la sentencia, violar una de las patentes usadas por Thermomix.

El popular robot -que se agota cada vez que sale a la venta, un par de veces al año- desapareció del lineal y en su lugar estas Navidades Lidl vendió un modelo inferior que, por lo visto, no incluye las características “copiadas” a Thermomix.

Pero en un giro inesperado de los acontecimientos -en realidad la sentencia estaba recurrida y ahora la justicia se ha pronunciado-, la Audiencia de Barcelona ha anulado el anterior dictamen y fallado a favor de Lidl.

Los detalles se pueden leer aquí, pero básicamente la patente de Vorwerk en la que se sustentaba el caso ha quedado anulada en España por, al parecer, fallos en la forma de la tramitación y en lo que se incluía y no en esa patente. De hecho, en su momento, Thermomix ya perdió un juicio contra un robot de cocina de Taurus.

A la espera de ver si realmente la cosa se queda aquí o el caso tiene más recorrido, llegados a este punto y pese a las pérdidas que este año haya podido tener Lidl por las unidades no vendidas de su robot -algo nos dice que sobrevivirá a esta minucia-, no deja de sorprender el empeño de Vorwerk con este tema.

Lógicamente, a nadie le gusta que le copien una tecnología inventada por ellos. Si es que ha sido el caso. Pero, llegados a este punto, cuesta entender en qué benefician a Thermomix estos años de titulares en su enfrentamiento con Lidl .

Una estrategia con la que consiguen precisamente lo que deberían evitar: que su máquina pueda ser comparada con un aparato que cuesta cuatro o cinco veces menos y que, por tanto, juega en otra liga.

Esa es, como hemos comentado ya muchas veces, la diferencia entre estos dos robots. Más allá de sus funciones y detalles y la recurrente comparación entre ambos, o aquello de llamar Thermomix de Lidl al Monsieur Cuisine Connect, la diferencia de precio se justifica en muchas otras cosas.

Empezando por el mercado de segunda mano que existe en Thermomix -pierde muy poco valor con los años-, la comunidad creada con sus usuarios y su uso habitual en muchas cocinas como un aparato excelente y duradero para hacer cremas y salsas.

¿Para cuándo el agua del grifo gratis en bares y restaurantes? Aprobada la nueva Ley de Residuos que contempla esta medida

En verano de 2020 la noticia pasó un poco desapercibida. Salíamos del confinamiento, la dichosa pandemia parecía casi superada y a algunos les parecía mal hablar de cosas gratis teniendo en cuenta los meses de cierre de la hostelería y las restricciones que venían. De ahí que la Ley de Residuos suene a un tema ya antiguo aunque, en realidad, tras una larga tramitación -que comenzó en aquel ya lejano verano-, es ahora cuando se ha aprobado en el Congreso.

Una ley que contempla diversas medidas de las que se ha hablado mucho los últimos años pero que todavía no han entrado en vigor. Por ejemplo, la prohibición de las pajitas de plástico o cubiertos de un solo uso que en Europa ya entró en vigor el pasado verano pero que aquí sigue esperando a la aplicación de esta ley.

Comparado con este asunto o los nuevos impuestos sobre residuos, el tema del agua gratuita en la hostelería parece algo mucho más sencillo. Pese a ello, cada vez que se menciona la futura -inminente- obligatoriedad de ofrecer agua del grifo gratis en bares y restaurantes la polémica está servida.

Algo que la normativa ya contempla en algunas zonas del país (Navarra y Andalucía, por ejemplo) y que, una vez termine su tramitación en el Senado y sea definitivamente aprobada, se aplicará en todo el territorio. Según se recogía en el anteproyecto de esta ley: “Se tendrá que ofrecer siempre a los consumidores, clientes o usuarios de sus servicios, la posibilidad de consumo de agua no envasada de manera gratuita y complementaria a la oferta del mismo establecimiento”.

No parece que vaya a haber instrucciones más concretas sobre la aplicación, así que quedará en manos del cliente pedir ese agua del grifo gratis. Algo que en algunas ciudades será complicado por el sabor del agua y que, en todo caso, requerirá un periodo de adaptación para que a nadie le parezca raro -a este o al otro lado de la barra- que se pida una jarra de agua para acompañar la comida o como complemento a las cañas, el vino o lo que sea.

Ya en su momento escribimos una carta abierta a los hosteleros que no parecen muy contentos con lo que en muchos otros países es habitual y que, en todo caso, se engloba en una serie de medidas para acabar con el uso de envases y, sobre todo, botellas de agua de plástico.

Desde hace ya unos años, el agua filtrada en los propios restaurantes se ha popularizado. A veces como complemento a la carta de aguas, otras como única opción. Un sistema interesante, sobre todo si se aplican precios correctos o incluso de cortesía,, o no se pide por este agua lo mismo que antes se pedía por la embotellada.

En todo caso, ahora que la entrada en vigor está más cercana y que dentro de nada -esperemos- será obligatorio, recuperamos la idea para todos aquellos locales que quieran ir por delante y quedar estupendamente con sus clientes ofreciendo ya en sus cartas agua del grifo gratis o recibiendo a comensales con una jarra en la mesa. Pocas formas más sencillas y económicas de quedar bien.

Lo de comer menos y mejor carne no es solo cosa de Garzón: llega el movimiento ‘Regenuary’

Mientras en España continúa la polémica sobre las macrogranjas y algunos insisten en sacar rédito electoral de un bulo, cada vez más gente convierte el mes de enero en Veganuary.

Es verdad que el nombre igual no ayuda a convencer a algunos que lo de comer menos y mejor carne no es una moda hippy o comunista sino pura evidencia científica, pero es que así se llama el movimiento internacional que cada año propone no comer proteína animal durante el mes de enero.

El tema -salud, sostenibilidad, bienestar animal- es muy serio como para convertirlo en un hashtag, pero lo cierto es que funciona, y esta propuesta cada vez  tiene más apoyos. Cuesta creer que alguien vaya a pasar del lomo-queso a un enero vegetal, pero ahí queda la idea y un montón de menús y recetas para quien quiera probar.

Un recordatorio de que mientras por aquí se discute sobre lo evidente, el futuro va en una dirección muy clara. Hasta tal punto que también las grandes empresas -con su bien de greenwash, claro- hace ya tiempo que se han apuntado a la proteína vegetal y lo han convertido en uno de los mercados más prometedores del sector alimenticio.

Paralelamente a la propuesta de un enero vegano, este año se ha comenzado a hablar -al menos es la primera vez que lo hemos escuchado, concretamente en este artículo de The Guardian– de Regenuary. En este caso, el reto es apostar por lo que en inglés se conoce como agricultura y ganadería regenerativa y que se basa en productos de proximidad y de temporada, e incluye la carne producida de forma extensiva por pequeñas granjas.

Detrás de la propuesta está el creador de The Ethical Butcher (el carnicero ético, toda una polémica declaración de intenciones) que acuño el término hace un tiempo como respuesta al Veganuary. Una idea seguramente más accesible para todos los que no se plantean el veganismo, pero que sí se preocupan por el origen y forma de producción de lo que compran, cocinan y comen.

¿Buen marketing, una gran idea, o una excusa para que parezca que se hace algo? Hay opiniones para todos los gustos, pero parece que en los próximos años cada vez oiremos hablar más del Veganuary, del Regenuary,y de los cada vez más movimientos y voces que apuntan en la misma dirección.

Sí, la misma de la que habla Alberto Garzón, por mucho que algunos se hagan los escandalizados.

Receta de pan de plátano (en Thermomix)

El pan de plátano (banana bread) es un bizcocho tradicional del norte de Estados Unidos que popularizó por estas tierras esa gran cadena americana de cafeterías con tazas grandes, precios altos y cookies gigantes. Desde entonces, es fácil encontrarlo en cualquier sitio y abundan las recetas para hacerlo en casa.  

Nosotros lo hemos preparado en el Thermomix porque se hace en un momentito, pero también podríamos prepararlo sin robot de cocina. Hemos usado compota de manzana para reducir la cantidad de mantequilla y en el relleno hemos puesto algunas nueces picadas.

A partir de aquí, se puede versionar al gusto: el plátano podemos triturarlo por completo o cortar una parte en trocitos pequeños para encontrarlo en el bizcocho, usar avellanas o trocitos de chocolate.

Como cualquier bizcocho, aguanta muy bien unos días a temperatura ambiente si lo envolvemos con un trapo limpio para que no se seque. Incluso podemos congelarlo cortando porciones individuales para tener un trozo siempre a mano cuando se nos antoje.

 Ingredientes

  • 4 plátanos maduros
  • 100 gramos de compota de manzana
  • 100 gramos de mantequilla (textura pomada)
  • 225 gramos de harina de trigo
  • 220 gramos de azúcar moreno
  • 4 huevos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 cucharada de levadura química
  • 1 cucharada de bicarbonato
  • 50-70 gramos de nueces (opcional)
  • 50 gramos de leche entera
  • Una pizca de sal

Preparación

Precalentamos el horno a 180º. Forramos un molde alargado (plum cake) con papel vegetal.

Ponemos las nueces en el vaso del Thermomix y trituramos 2-3 segundos a velocidad 3. Las pasamos a un bol y reservamos.

Echamos en el vaso los plátanos partidos en dos o tres trozos, la leche y el azúcar. Trituramos 5 segundos a velocidad cuatro. Añadimos la compota, la mantequilla y el extracto de vainilla. Programamos 2 minutos a velocidad 4.

Programamos otros dos minutos a velocidad 6 y añadimos los huevos de uno en uno usando el orificio del cubilete de la tapa del vaso. Añadimos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Programamos 15 segundos a velocidad 6.

Echamos las nueces picadas al vaso y mezclamos con la espátula. Pasamos la mezcla al molde y la repartimos para que quede uniforme.

Horneamos 40-45 minutos. Si vemos que la parte superior se está dorando demasiado, la cubrimos con papel de aluminio para evitar que se queme.

Sacamos del horno. Dejamos templar sobre una rejilla y desmoldamos. Dejamos enfriar el bizcocho y listo para comer.

El televisor capaz de reproducir sabores en una pantalla que se puede chupar

No parecen buenos tiempos para ponerse a chupar pantallas. Pese a ello, en Japón parecen dispuestos a convertir en realidad un viejo sueño de muchos programas de cocina: transmitir olores y sabores a través de la televisión.

Lo segundo ya es más o menos posible gracias al invento de Yoshiaki Miyashita y su Taste the TV. Más allá del nombre, en realidad, cualquier parecido de este dispositivo con un televisor es casi anecdótico, pero la idea está ahí: la pantalla cuenta con una lámina de plástico a la que se aplican diferentes sprays para simular el olor de diversos alimentos o platos.

El cliente o espectador tan solo tiene que darle un lametazo a la pantalla -a esta zona de plástico- para poder disfrutar, por ejemplo, de la sensación de estar chupando chocolate. Pese a que, lógicamente, la lamina va cambiando con cada uso, no queda muy claro si la idea de chupar un monitor que antes ha chupado alguien más resulta muy atractiva en estos tiempo de Covid.

Frente a este argumento, el científico japonés responsable del desarrollo de este prototipo asegura que, precisamente, la pandemia y el aislamiento domiciliar hace especialmente interesante una tecnología que te puede permitir viajar por los sabores del mundo sin salir de casa.

Entre los posibles usos que se contemplan para este sistema -que parece estar lejos de convertirse en un aparato real y mucho menos de consumo-, se habla de formación de cocineros y sumilleres, o juegos en los que haya que catar o adivinar sabores. También -según puede verse en el vídeo- para cartas de pedido de comida, que permitirían probar el plato antes de encargarlo.

No hay referencias a su aplicación en programas de televisión, aunque seguramente más de uno ya esté pensando en una futura edición de MasterChef en la que sea posible chupar la pantalla para ver qué tal les ha quedado el plato.

Hay algo peor que el cerdito que te gruñe si abres la nevera: el negocio de las dietas detox

Siempre se tiene la sensación de que liarla en redes sociales sirve de bien poco. Pero a veces funciona. Y el último ejemplo tiene como protagonista a este simpático muñeco con forma de cerdito rosa. Simpático hasta que descubres su función: pegar gritos si abres la nevera para comer.

¿Divertido? En realidad una idea bastante mala para cualquiera con problemas de alimentación. La cosa empeora mucho más si se vende como un juego para niños, tal y como ocurría en este caso. Por suerte, ToysRUs estuvo atenta a las protestas de varios nutricionistas en redes y retiró este trasto diabólico de su catálogo y sus lineales. 

Una historia con final feliz. Más o menos porque, por supuesto, el Diet Peggy se puede seguir comprando en muchos otros sitios aunque, al menos, ya no figura como un producto para niños. Sigue siendo igual de mala idea para adultos, pero algo es algo.

El caso es que con este dichoso cerdito pasa algo parecido a con los Risketos -o cualquier otra guarrada deliciosa- y los cereales del desayuno. Nadie creerá que los primeros son sanos e intentará venderlos como tal, pero los segundos basan su marketing en esa idea y han conseguido que muchos crean que lo son. Precisamente por eso son mucho más peligrosos.

El muñeco este es un chiste. De mal gusto e intolerable para niños, cierto. Pero cuesta imaginar que alguien con dos dedos de frente lo vaya a utilizar realmente como un cerdito de la dieta. Frente a ello, enero es un auténtico festival de dietas, recetas, zumos y demás cosas detox.

La falsa promesa de desintoxicarnos de los excesos navideños -el cuerpo ni se intoxica con polvorones ni se desintoxica con zumos de espinacas y chia- mueve millones de euros y clicks. Y a diferencia de este cerdito, esto no es ninguna broma: los lineales de los supermercados están repletos de productos con la promesa detox y decenas de empresas venden sus dietas y packs de zumo con esta misma idea.

Íbamos a pedir que ojalá el Ministerio de Consumo también tomara cartas en el asunto, pero lo cierto es que ya hay normas sobre publicidad engañosa que podrían ser perfectamente aplicables a este tipo de productos.

Al menos el Diet Peggy ese no engaña a nadie: abres la nevera y te grita. Cumple lo que promete. Los zumitos de colores, por el contrario, no te desintoxican.

Así son las macrogranjas por dentro: imágenes que sus defensores prefieren que no veas

Una de las imágenes del proyecto ‘Tras los Muros’ de Aitor Garmendia

Tras lo del recetario y lo de los dulces para niños, ahora es el turno de las macrogranjas. Pero esta vez la estrategia de criticar cualquier cosa que diga el Ministro de Consumo les ha salido bastante mal a algunos.

La historia lleva unos cuantos días en los titulares y la agenda política, así que nos saltamos el resumen y el contexto. Pero lo importante, lo único bueno de esta absurda polémica, es que este modelo de ganadería industrial se ha convertido en tema de debate. Justo lo que no interesa a quienes llevan días criticando a Alberto Garzón por algo que no dijo.

Pero, de acuerdo, hablemos de las macrogranjas. O, mejor dicho, volvamos a hacerlo. Porque el tema ya tiene unos cuantos años y las denuncias sobre este modelo intensivo no son nuevas.

De hecho, hace unos años, un programa de Salvados ya puso el dedo en la llaga mostrando cómo son este tipo de producciones por dentro, con la consiguiente polémica. Que, como siempre, duró apenas una semana. Tiempo suficiente para que uno de los grandes productores de carne del país dijera que lo suyo era lo bueno y la cría de cerdos en la dehesa una guarrería. De verdad.

Algo que nos ha hecho recordar -por añadir algo diferente al tema- dos excelentes trabajos gráficos realizados sobre este tema. El del fotógrafo Pedro Armestre para Greenpeace y el de Aitor Garmendia que con su proyecto Tras los Muros recibió un premio World Press Photo 2021 entre otros reconocimientos internacionales.

El documental Factoría realizado por Garmendia son 20 minutos de lo más recomendables para quienes defienden este tipo de explotaciones. O creen que son un tema más con el que poder hacer su campaña electoral. Imágenes que, pese a ser de sobra conocidas, son bastante duras.

Avisados quedan los que se animen a verlo. Importante recordar también lo que el autor advertía recientemente: no es cuestión del tamaño de la granja, sino del sistema de producción de la carne.

Y no, no se trata de ignorar que la carne viene de animales que se crían y se sacrifican. Pero en este caso el tema va más allá del discurso animalista. Este tipo de granjas tienen consecuencias económicas y medioambientales que provocan en las zonas donde se implantan. Así lo han reconocido expertos de todos los colores. Incluidos ganaderos que trabajan en extensivo y que no pueden competir con estos gigantes de la carne.

Es la única forma de poder producir carne barata, defienden algunos. Una de esas falacias del mercado que obvia que esa carne en bandeja de supermercado en realidad sale muy cara. El truco es que los beneficios son para los propietarios de las macrogranjas, pero los costes colaterales (destrucción de pequeñas producciones, contaminación de acuíferos, daño medioambiental…) se socializan. Vaya, que los pagamos todos.

Un sistema que cuesta creer que algunos quieran abanderar. Salvo que estén ganando mucho dinero con ello, claro. O que crea que pueden rascar algunos votos o hacer oposición política a base de mentiras, por supuesto. Los datos dejan poco margen a las dudas sobre un modelo de negocio que, además de todo eso, se basa en producir carne de baja calidad.

Y no, no hace falta carne barata porque el futuro pasa por comer menos carne pero de mayor calidad. Lo dice todo el mundo, no es ya una cuestión ideológica, sino de sentido común. Frente a ello, la demagogia barata y el ridículo de los que ponen banderas sobre el jamón.

Obviando que, precisamente, el prestigio de productos españoles como el jamón ibérico queda manchado por este tipo de carne. ¿Verdad que es precioso que el país del jamón ibérico se haya convertido en la fábrica de Europa de cerdo de baja calidad?

MasterChef también tiene sus propios vinos. Y los hemos probado

Confesamos que hace tiempo que teníamos ganas de probarlos. Y sí, sabemos que el programa no pasa por su mejor momento en cuanto a imagen pública y que la emisión de la versión Junior es el peor momento para hablar de vinos. Y de cremas de cacao, pero ese es otro tema.

El caso es que por aquí somos más que aficionados al vino y seguidores fieles del talent. Así que no podíamos dejar de probar la amplia colección de vinos que el concurso sacó hace ya un par de temporadas al mercado. Y que, por cierto, pueden ser un buen regalo de última hora para quienes, como nosotros, cumplan esas dos premisas.

Y vaya por delante que los vinos no están nada mal. Vamos, que no es que nosotros seamos unos grandes expertos, pero a la hora de decidir si algo nos gusta o no, ahí sí lo tenemos claro. Y si bien es cierto que no todos los de la gama nos convencen, la verdad es que, en conjunto, no están nada mal.

Estamos, eso sí, ante una colección de vinos de corte bastante clásico, tanto en lo que respecta las uvas con las que se han elaborado (tempranillo, verdejo…) como a las denominaciones de origen que los amparan: Rioja, Rueda… Y como no queríamos quedarnos con ninguna duda, le hemos preguntado a Javier Gila, el “padre” de toda la colección.

Pentacampeón de sumilleres de España y presidente de la Asociación Madrileña de Sumilleres, Javier Gila es el encargado de probar y seleccionar los vinos que llevan la etiqueta MasterChef: “Visito las bodegas y verifico si son candidatos para ser un vino con la calidad MasterChef”.

En lo que respecta a ese clasicismo de la colección, sin aparentes ganas de innovar, Gila responde con honestidad: “Tenemos que hacerlo fácil para el consumidor, por lo que hemos empezado por variedades y denominaciones de origen que son muy conocidas”.

Ese “hemos empezado” nos llama la atención. ¿Habrá más vinos? “En un futuro próximo llegarán zonas menos reconocidas. Ya estamos seleccionando distintas zonas de nuestro país y pronto verán la luz más vinos de otras denominaciones y lugares”, asegura Gila.

Señal de que la cosa funciona. Y es que el talent culinario hace tiempo que dejó de ser solo un programa de televisión. Su gama de productos culinarios de todo tipo arrasa, y los vinos, como no podía ser menos, también.

¿Qué vinos podemos encontrar?

La verdad es que la variedad de la colección es amplia, un poco para todos los gustos. Predominan fundamentalmente variedades autóctonas, típicas de las zonas geográficas en las que se amparan los vinos.

Así, encontramos un albariño de la DO Rías Baixas, sabroso y con una importante carga frutal; un verdejo joven y fresco de la DO Rueda; o dos tempranillos, uno de Ribera del Duero, con 4 meses de barrica, equilibrado y sedoso; y un crianza de Rioja (aquí con un pequeño porcentaje de graciano), complejo y equilibrado.

De variedades foráneas encontramos también dos monovarietales: un sauvignon blanc y un syrah. “Son variedades muy reconocidas en España y en el extranjero, y por eso las hemos incluido en la gama”, asegura Gila. Ambos son vinos de corte muy comercial.

En el caso del sauvignon blanc, es un vino con un toque francés y claras notas tropicales, mientras que el syrah da lo que se espera de el: vino tinto clásico, potente, largo y persistente.

Y si sois de los que se pierden por un rosado, también tenéis vuestra referencia. Un vino elaborado a base de albillo, tempranillo y verdejo y con Denominación de Origen Cigales. Muy frutal y sabroso. El típico caramelo que a nosotros, personalmente, no nos ha interesado demasiado.

Algunos maridajes

Si os han entrado ganas de ponerlos en vuestra mesa -en lo que queda de Navidad o cuando sea-  le hemos preguntado a Javier Gila por cuáles serían los mejores maridajes para cada uno de los vinos MasterChef.

Y aquí van sus propuestas:

  • MasterChef Albariño DO Rías Baixas: armoniza con crustáceos, pescados blancos e incluso quesos poco curados.
  • MasterChef Verdejo DO Rueda: con pescados blancos y quesos.
  • MasterChef Rosado DO Cigales: va muy bien con guisos y arroces.
  • MasterChef Tempranillo DO Ribera del Duero: marida con carnes rojas y asados.
  • MasterChef Crianza DOCa Rioja: para carnes rojas y guisos.
  • MasterChef Sauvignon Blanc: ideal para acompañar mariscos, pescados y platos picantes.
  • MasterChef Syrah: excelente para combinar con carnes rojas y de caza.

Ah, por cierto, y para los amantes del cava, MasterChef tiene también ya su propio Brut Nature. Este, de momento, no lo hemos probado, así que nos reservamos la opinión para más adelante.

Siete roscones y alguna alternativa para recibir este año a los Reyes Magos

Las Navidades enfilan su recta final, pero queda una última parada: los Reyes y, por supuesto, el roscón. Es verdad que llegamos derrapando y con el apetito justo después de tantas cenas, comidas, turrones y panettones. Pero como somos precavidos, hemos dejado un pequeño hueco para poder probar algunos de los más apetecibles de esta temporada.

Los hay clásicos, con rellenos para todos los gustos -incluso salados- y también alternativas para los menos rosconeros de casa. Y, por supuesto, muchos de ellos se pueden encargar desde cualquier parte del país. Eso sí, habrá que darse un poco de prisa, que los Reyes Magos están a la vuelta de la esquina.

Un clásico, ahora también a domicilio

Todo apunta a una futura guerra entre los que defienden el roscón clásico sin nada y los que apuestan por el relleno. Por suerte, en la Pastelería Mallorca tienen opciones para los dos. O los tres, porque su excelente roscón se presenta con rellenos de nata o de trufa.

Una masa esponjosa, pero con un sabor muy profundo, y rellenos de calidad son el único secreto de estos roscones que se han ganado un nombre en Madrid pero que ahora se pueden encargar desde cualquier lugar de España para que lleguen perfectos a casa.

Pepones en vez de roscones

¿El roscón te parece un poco seco? Ningún problema. En Pepina Pastel tienen unas estupendas tartas con forma de roscón -también llevan haba y sorpresa, ojo- que son una excelente alternativa para el postre, desayuno o merienda de estos días.

Bautizados como Pepones y dispuestos a convertirse en alternativa al roscón, Pepa y Lara -madre e hija- preparan en Valencia estas tartas que luego envían a cualquier punto del país. Llegan a casa envasadas y con el frosting en una manga pastelera para añadir antes de servir y que queden perfectas. Hay cuatro variedades: carrot cake, red velvet, chocolate con leche y cerveza negra.

Galette de Rois

Más que una alternativa, el Galette de Rois es algo así como el padre francés de nuestros roscones y cuya historia se remonta -cuentan- al siglo XVIII y la corte de Luis XV. Elaborado con hojaldre, en realidad tiene poco que ver en ingredientes, forma o sabor con el roscón tal y como lo conocemos, pero merece la pena probarlo.

En Barcelona lo elaboran en L’Atelier como parte de su oferta navideña, así que es una oportunidad estupenda para descubrirlo. Los que prefieran el de siempre, por cierto, atentos porque este año en uno de ellos se esconde una joya (un  anillo de oro amarillo de 18 quilates con cuarzo ahumado de J. Roca Joyero) valorada en casi 700 euros. Encontrarlo sí que sería una buena forma de empezar el año.

El mejor de Madrid (dicen los expertos)

En su cuarta edición, el Campeonato de Roscones Artesanos de la Comunidad de Madrid organizado por Gastroactitud ha elegido el elaborado en la panadería Panem como el mejor del año. Algo que seguro que no pilla por sorpresa a nadie, porque esta casa es de sobra conocida por la calidad de sus panes y, además, hace unos meses reconocida como la autora del mejor croissant artesano de mantequilla del país.

Y uno de los mejores de Cataluña

Y si lo que nos interesa es saber cuáles son los mejores roscones de Cataluña, un concurso también se ha encargado de elegirlos y facilitarnos el trabajo. Según el jurado del Millor tortell clàssic de Reis de Catalunya, los mejores roscones de este 2022 se elaboran en la panadería La Tarraconense (Tarragona), el Forn Gil (Barcelona) y la pastelería Carrió (Barcelona).

Este último lo tenemos fichado y, según nos cuenta su autor, además de buenos ingredientes, una doble y larga fermentación (más de 30 horas), su roscón clásico incluye un par de ingredientes que ya no son secretos: naranja confitada artesanal que elaboran en la propia casa, y un toque de ratafia que también ellos mismos preparan.

Desde Murcia llegan los Rosco Willys

Ya conocíamos sus versiones del popular pastel murciano, pero ahora Willy Factory se atreve también con el roscón de reyes. La propuesta es una masa tradicional con cuatro versiones diferentes: el original con toque de limón, de crema con topping de red velvet y perlas blancas, el relleno de nata cubierto de almendras y azúcar, y uno de trufa con virutas de chocolate, perlas blancas y avellanas.

Disponible en sus tiendas de Murcia y Madrid, se puede elegir entre el tamaño maxi para compartir, y en formato individual mini que, la verdad, nos parece una buena idea para probar varios o para quienes quieran uno para ellos solos.

Helado (solidario) de roscón

Desde hace tiempo, Daniel Jordà (Panes Creativos) elabora un roscón de reyes cuyos beneficios se dedican a una labor social. Este año, el panadero y Massimo Pignata (Delacrem) han unido fuerzas para crear uno de los postres más navideños y originales de la temporada: helado de roscón de reyes. Que, por cierto, también incluye haba.

Una versión más fresca y ligera del roscón -que tampoco es mala idea después de tantas comilona- que recauda fondos para el proyecto Brain del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, destinado a mejorar el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades neurológicas. A la venta en Barcelona en las heladerías Delacrem y en Panes Creativos.