David Muñoz indigna a algunos de sus seguidores comiendo un pato con cabeza y plumas

Los patos no crecen en los árboles y tienen patas, cabeza y plumas. Y, además, son un ingrediente más o menos habitual del recetario de muchos países, incluido España. Aunque estas dos obviedades dichas por separado no parecen dejar mucho margen para la polémica, por lo visto si se unen son capaces de enfadar a muchas personas que consideran ofensivo o una salvajada comer -o ver en el plato, mejor dicho- la cabeza o las patas de este animal.

Así lo ha podido comprobar el chef Daviz Muñoz, cuyas fotos en el restaurante Noma de René Redzepi -considerado uno de los mejores del mundo- han cabreado a muchos de sus seguidores. Amante siempre de los platos singulares y de la provocación, el cocinero compartía recientemente en sus redes sociales unas fotos en las que se apreciaban diferentes partes del plato y a él comiendo un bocado en el que las plumas eran, aparentemente, parte de la original decoración.

“Pato 100%, ugly delicious? (feo y delicioso)”, comentaba refiriéndose a la conocida serie documental de Netflix y también al aspecto del plato que tenía delante.

Aunque la presentación de esta secuencia con diferentes partes del pato pueda sorprender, en realidad cualquiera que se haya acercado a la cocina asiática sabrá que es habitual servir la cabeza como parte de los platos de pato, incluyendo los clásicos patos laqueados que cuelgan de muchos establecimientos.

Pero lo más curioso y surrealista de este nuevo caso de indignación masiva es que, precisamente, en la cocina española no son raros los platos en los que una parte del animal es perfectamente reconocible. Desde las patas de cerdo, al cochinillo, la careta o, pensándolo bien, ¿acaso el jamón no es una señora pata de cerdo entera?

Los sesos y demás casquería con formas más o menos reconocibles, las ancas de rana… la lista de ejemplos que aquí nos pueden parecer cotidianos pero a gente de otros países posiblemente sorprendería es larga. Pero es que tampoco el pato es un ingrediente ajeno ni lo de servir las patas una cosa tan rara.

Aunque ahora ya es poco habitual -excepto en restaurantes chinos- por aquí hace unos años era bastante común que se vendieran las patas de pollo y encontrárselas en la sopa, con su piel, sus tendones…

¿Tenemos poca memoria, demasiada capacidad para ofendernos o simplemente se nos ha olvidado -o queremos olvidar- que la carne no viene de esas bandejas de plástico del supermercado?

11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

  1. Dice ser Uno

    Como bien dices, no hay diferencia entre eso y comerse un pato cocinado, sin cabeza y desplumado.

    Lo que se nos ha olvidado es que detrás de la carne hay siempre un animal que quería vivir su vida en paz y en libertad, disfrutar de la hierba, del sol, del aire, de sus semejantes y al que no le hemos dejado, al que le hemos dado una vida de miseria en la mayoría de los casos y al que, independientemente de si fuera salvaje, de granja intensiva o extensiva o ecológica, le hemos asesinado lejos de las ciudades, para que no se vea, para deshumanizarnos ypara despiezarlo y venderlo en bandejas en el supermercado.

    Y todo esto, sin necesidad alguna, pues no necesitamos alimentarnos con productos de origen animal que arrasan el planeta, la salud y a los demás animales.

    07 noviembre 2018 | 09:11

  2. Dice ser asd

    Para el del primer comentario…
    Bueno eso de que despiezar y comerse un animal es “deshumanizado” es tu opinion…pocas cosas mas naturales hay. Yo defiendo tu derecho a no comer carne y a apelar a los sentimientos de los demas para que sigan tu filosofia…pero que algunos querais imponer vuestra filosofia tachando la del resto de inmoral me parece enfermizo y algo que no pienso tolerar. Tu no sabes nada de este cosmos ni de lo que hay despues, asi que no puedes imponer tu apuesta sobre la vida como si tuvieses la verdad absoluta.
    Por otra parte el tema de que se vea la cabeza o las patas del animal entiendo que pueda darle asco a la gente, pero es natural y en ningun caso criticable…al que no le guste que no vaya a ese restaurante o que no siga a este cocinero. RESPETO

    07 noviembre 2018 | 09:33

  3. Dice ser Sergio

    Si todos fueramos vegetarianos el mundo no estaria mejor, puedes estar bien contigo mismo por no matar animales para su consumo, pero seguiriamos ante un problema de alimentacion y de contaminacion por igual, acaso poner cultivos para toda la poblacion mundial, ayudaría en algo al ecosistema? yo creo que no.

    07 noviembre 2018 | 09:39

  4. Dice ser ravel

    Yo siempre pido en la carnicería el pollo sin cabeza y sin las patas, pero me como su carne, quien no quiera comerlo está en su derecho pero que no me vengan a decir qué es lo que debo comer o dejar de comer yo. Lo malo de todas estas nuevas corrientes que hay: veganismo, anti-vacunas y demás es que quieren imponer su criterio por encima de la libre opción de los demás a escoger.

    07 noviembre 2018 | 09:56

  5. Dice ser AntiDavidMuñoz

    David Muñoz simplemente es un bobo que sabe que causará polémica.
    Y la polémica vende.
    Y sin la polémica, estaría mediaticamente muerto.
    A esto ayudan las putas redes sociales, que a cualquier chorrada le sacan puta, son el peor invento en la historia de internet.

    07 noviembre 2018 | 10:22

  6. Dice ser Solomillo

    Partiendo de que no existen animales “superiores” ni “inferiores” —una almeja es tan animal como un pato y está tan adaptada a su medio como un pato al suyo— y que un tabú ancestral y con pleno sentido evolutivo es rechazar el canibalismo, no veo que se escandalice tanto la gente cuando aparecen bandejas de langostinos sobre la mesa, y eso que son animales enteros, con su cabeza, sus patitas, etc.

    Otros muchos animales se sirven enteros en el plato: erizos, gambas, langostinos, almejas, mejillones, sardinas, lubinas, nécoras, caracoles, centollos, bogavantes, doradas, quisquillas, camarones, codornices, truchas, cangrejos, chicharros… es evidente que una vaca, un caballo, un cordero, o un salmón, no entran enteros en un plato, así que en esos casos hacemos raciones. Sí, cortamos el cadáver en trozos más pequeños y manejables.

    Puede no gustarte la carne y puedes estar en contra de su consumo, nadie te va a obligar a comerla. Lo que es exigible a todo el mundo es la coherencia y no ser un hipócrita. La misma sensiblería barata que mostráis algunos al ver la cabeza de un pato en el plato, o sus plumas, mostradla ante una lata de foie-gras, una loncha de mortadela o una lata de berberechos… han muerto animales tan auténticos y de verdad como cuando distingues su anatomía.

    Sí es cierto que la gente ha de tener información completa, veraz y contrastada (preferiblemente datos científicos a planfletos ideológicos) para poder tomar sus decisiones de forma coherente y acorde a sus ideas. Por ejemplo a mí me gusta la carne, soy consciente de dónde viene, cómo se explota de forma industrial, las consecuencias de su consumo o no consumo, y en ocasiones yo mismo he matado y preparado lo que después me he comido.

    07 noviembre 2018 | 10:43

  7. Dice ser kawai

    Hola David, te importaría si enculase a tu novia con un colega? Un doble anal.
    Hey que era broma, es pa seguir el rollo de Dani Mateo, que es un tio wai.

    Viva la “libertad de expresión”.

    07 noviembre 2018 | 11:01

  8. Dice ser blanca esther madrid

    Todos los que ponen el grito en el cielo, luego se comen un pato a la naranja como si tal cosa.

    07 noviembre 2018 | 11:53

  9. Dice ser Ratman666

    Este nota es como un youtuber de los cojones pero en cocinero. Todos ostiables.

    07 noviembre 2018 | 12:22

  10. Dice ser ElQuejido

    Os habeis fijado en la cara de este sub…al?? Pues ahora fijaros en sus manos…Son como las de un cerdo ajjajajaja, por que no se las come?? Asi haría un bien inmenso a la humanidad y al planeta…

    07 noviembre 2018 | 16:01

  11. Dice ser secundino

    lo peor es qué se pondrá de moda , al tiempo

    07 noviembre 2018 | 16:33

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