Imprenta Online Imprenta Online

Imprimir nunca fue tan fácil

Entradas etiquetadas como ‘tarjetas de visita’

tarjetas de visita originales

A pesar de que vivimos en una era digital, existe un elemento de gran importancia que todavía sigue aguantando el pulso a la tecnología y tiene una gran importancia, se trata de las tarjetas de visita.

Estas tarjetas de presentación a pesar de que se pueden entender como elementos obsoletos, aprovechan también la tecnología actual para ofrecerse con modernas técnicas de impresión, con las que se consigue ofrecer unos resultados realmente espectaculares y que además invitan a la personalización a niveles nunca vistos antes.

La tarjeta de visita y su importancia en la empresa

La razón de que la tarjeta de visita todavía siga sobreviviendo a toda una era digital, es que todavía cuenta con una gran importancia para la empresa. Una tarjeta de visita, es una carta de presentación estupenda que tiene una gran aceptación por parte de los clientes.

Una de los motivos más importantes que justifican todavía su uso, es que las tarjetas de visita, permiten localizar a la empresa mucho más rápido que con internet. A pesar de que principalmente ese es su cometido, con las modernas técnicas de impresión con las que se cuentan, se puede mejorar todavía mucho más su utilidad.

La posibilidad de elaborar las tarjetas de visita en un tamaño o medida determinada, así como poder imprimir las mismas en varios colores, nos permite ser mucho más originales con la misma y, por lo tanto, podernos diferenciar con una mayor facilidad del resto.

Gracias a todas estas posibilidades que existen a la hora de fabricar nuestra tarjeta y aprovechando las ventajas de internet, es posible que cada usuario haga su propio diseño en la web, para que luego la tienda lo imprima de la forma deseada. En este sentido, podemos jugar con los diferentes colores corporativos de la empresa, para que cuando nuestra tarjeta de visita se vea entre la multitud, rápidamente se distinga y se sepa cual es sin necesidad de tenerla en la mano, consiguiendo, por lo tanto, un valor añadido bastante interesante.

¿Qué deberíamos de tener en cuenta a la hora de diseñar nuestra tarjeta de visita?

A la hora de diseñar una tarjeta de visita tenemos que tener en cuenta algunos aspectos importantes.

El principal cometido de la tarjeta de visita, es ofrecer la mayor cantidad de información posible acerca de nuestro negocio. En este aspecto, tenemos que transmitir todo lo necesario como nuestros datos y las diferentes formas que existen para contactar con nosotros, como por ejemplo la dirección física, números de teléfono de contacto, así como las redes sociales, algo que tanto se estila hoy en día. La principal finalidad de la tarjeta de visita es que se puedan poner en contacto con nosotros por lo que este campo es el más importante.

Para que los datos sean útiles, el diseño tiene que ser claro y limpio, es decir, que de un rápido vistazo se encuentre lo que se está buscando, sin hacer perder tiempo al usuario, ya que, de otra forma, la tarjeta de visita perderá parte de su utilidad.

Por último, uno de los aspectos más importantes y que es posible gracias a las modernas técnicas de impresión de hoy en día, es dotar de personalidad a la tarjeta. Como te puedes imaginar, no puede ser igual una tarjeta de presentación de una empresa de animación que la de un abogado. En este sentido, podemos personalizar la misma para dar un toque diferente y para que, a simple vista, se pueda reconocer nuestro negocio allá donde nuestra tarjeta llegue. Utilizar colores, una tipografía diferente, así como la posibilidad de incorporar otros elementos como el troquel o el relieve, pueden ser aspectos diferenciadores de nuestra empresa que tratamos de transmitir al cliente a través de nuestras tarjetas de visita.

Por último, podemos aprovechar las dos caras de la misma o incorporar el logo de nuestra empresa. Dependiendo de como hayamos diseñado la tarjeta, es posible incorporar alguna de estas opciones para complementar la misma, ofrecer una mayor información o simplemente, conseguir que estas sean más originales y que, por lo tanto, no exista ninguna otra tarjeta como la nuestra en el mercado.

La importancia de una buena tarjeta de visita

Las tarjetas de visita o tarjetas de presentación son un instrumento imprescindible para la interacción de cualquier empresa con sus potenciales clientes. Habitualmente incluyen los datos de contacto principales, ya sean de una empresa, un empleado o un individuo cuando trabaja de autónomo.

Generalmente se entregan en la primera visita, por lo que es un elemento de inicio vital para introducirse a los futuros clientes. Aunque antiguamente solían tener un patrón más o menos cerrado en cuanto a contenido se refiere, en la actualidad estas normas no escritas se desdibujan para poder dar paso a un sinfín de ideas, como veremos más adelante. Esto ha sido potenciado principalmente por la mejora en el desarrollo de las artes gráficas, así como de los métodos de impresión en los últimos años.

Tarjetas de visita

Tarjetas de visita

Hoy en día hasta es posible realizar su encargo de forma online, sin necesidad de salir de casa y con apenas unos clics.

Las tarjetas de visita son un arma de doble filo en cuanto a resultados publicitarios se refiere. Por un lado, nos permitirá llevar a cabo la difusión de nuestro nombre, marca e imagen corporativa, lo que nos acercará a nuestros posibles compradores de una forma directa. Por otro, al ofrecer información útil para el cliente, este podrá ponerse en contacto con nosotros, facilitándole la búsqueda de nuestros servicios, de forma que, alisando el camino de gestión, aumentemos la probabilidad de compra.

Tal es su importancia en el proceso de compraventa que, a pesar del desarrollo del mundo digital, todavía siguen siendo un pilar importante en el comercio. Esto se debe fundamentalmente a la imagen de seriedad y profesionalidad, pero a la vez de cercanía, que otorga la entrega en mano de un elemento de presentación. Y es que una primera impresión siempre marca la diferencia.

A pesar de todas estas ventajas de rendimiento que una simple tarjeta de visita nos puede ofrecer, debemos tener en cuenta que su precio suele ser reducido, puesto que suelen solicitarse e imprimirse en un número considerable de unidades. Esto es un hándicap a la hora de hacer balance de empresa, pues consiste en un buen método publicitario que nos va a reportar beneficio económico seguro (ya sea en forma de más ventas, más clientes o fidelización de los antiguos) mientras que sus costes son limitados. De hecho, todos los productos publicitarios impresos, como los flyers, dípticos y trípticos, tienen esta característica como principal cualidad.

Un poco de historia

La historia de las tarjetas se remonta a la Europa del Siglo XVII, con una sociedad potentemente estratificada en clases económicas, comenzaron a aparecer elementos similares a tarjetas de visita, que eran entregadas por parte de aristócratas y personas de alto estatus a sus súbditos. Eran pues herramientas que simbolizaban poder y hegemonía.

Se empleaban también a modo de comunicación formal entre la élite (especialmente francesa e inglesa). La entrega de una tarjeta de presentación propia y respuesta con otra del interlocutor se consideraba muestra de aprobación.

Todo este proceso se realizaba a través de criados y personal de servidumbre, de forma que en ningún momento las personas interesadas llegaban a verse personalmente antes de la conformidad de ambas partes. Con ello, es posible deducir que este método de interacción social quedaba relegado a los más altos estratos de la sociedad de la época.

En este contexto, los formatos eran variados y generalmente incluían decoraciones ostentosas con composiciones complejas y acompañadas del escudo de armas familiar.

A partir del Siglo XIX se rompió con todo este autoritarismo social. Así, las tarjetas de presentación comenzaron a reunirse en formatos más similares al actual, tanto en lo referente a dimensiones como en diseño y uso. Las tarjetas de visita dejaron de ser un elemento característico de las clases superiores, para introducirse en el comercio y, con ello, en clases medias que comenzarían a surgir en esta época.

¿De qué están hechas las tarjetas de visita?

El material más difundido para la creación de tarjetas de visita es el papel estucado que, por sus características, es el que mejor se adapta a la finalidad de las tarjetas. Generalmente, su gramaje suele rondar los 350 g/m2, lo que le proporciona una consistencia adecuada al tacto. No obstante, esto es solo el comienzo.

Actualmente es posible encontrar multitud de materiales y acabados que, combinados, nos permiten generar una increíble cantidad de variables a la hora de crear nuestras tarjetas de presentación. Laminados, troquelados, cortes especiales, impresión en PVC, papel Kraft, verjurados, barnices selectivos, en relieve, acabados brillo o mate… Las opciones son abrumadoras.

Es por esto por lo que no hay dos tarjetas de visita iguales y que el diseño debe ser el idóneo para su finalidad.

Un par de trucos para conseguir las mejores tarjetas de presentación

Como sabemos por lo descrito anteriormente, nuestras tarjetas de visita van a ser nuestro elemento de presentación. Es por esto por lo que una buena sensación en el primer contacto es esencial para que logremos finalizar el proceso de venta. Aquí es donde juega un papel importante el diseño de nuestras tarjetas, ya que debe ser lo suficientemente único como para ponernos en la delantera de nuestra competencia.

Nuestro diseño deberá ser personal e intransferible. Debemos tomarnos la libertad de comprobar los trabajos de otras empresas de nuestro sector e inspirarnos en sus diseños para seguir la línea del gremio. No obstante, una copia nos hará perder puntos y, además, nos meterá dentro del saco del grueso de la media. Un buen diseño debe destacar porque lo que ofrece es único y fresco.

Así, debemos luchar porque nuestras tarjetas de presentación sean un reflejo inicial en consonancia con nuestro trabajo. Es muy importante lo que se dice con las palabras, pero puede ser mucho más lo que se dice sin ellas. Un logotipo, una fuente, un tamaño y unos colores pueden ser la diferencia entre un sí y un no. Por ello, debemos pensar en qué tipo de clientes van a ser usuarios o compradores de nuestro catálogo y dirigir el diseño de nuestras tarjetas a su captura. Explota los puntos fuertes de tu negocio.

Por último, te aconsejamos que eches mano de la cantidad de opciones disponibles que hay en el mercado. Olvídate del fondo blanco y las letras en negro; juega con texturas, colores y trasparencias para lograr efectos increíbles que vayan más allá del texto impreso. Son estas peculiaridades las que permanecen en la retina y que incentivan los procesos cognitivos que desembocan en una compra específicamente a un comprador en concreto. Y esto, por supuesto, se traduce en mejores resultados.

En definitiva, no hay mejor consejo que el que tu propia experiencia te ofrezca.

Autor: Alberto Alegre.