Si quieres que acuda a un evento cultural que organizas y en él dan bocadillos de jamón serrano escribe urgentemente a ezcritor@gmail.com.

Entradas etiquetadas como ‘paja mental’

Un poco de sinceridad hoy que es sábado y no estoy obligado a escribir.

Umbral murió tratando de dictar su última columna para el periódico “El Mundo”.

Triste. Muy triste. Hay gente a la que le puede el ego. Hay gente que deja de ser persona, y se convierte en personaje. Desde “Mortal y Rosa” Umbral no escribía nada que valiera la pena. Tampoco, por lo que he leído, era una buena persona. Sin sus columnas y polémicas Umbral no era nada: hubiera malvivido con las ventas de sus libros. Murió tratando de seguir siendo alguien al día siguiente.

Salvando las distancias (infinitas y a su favor), a mí me pasa algo similar. Escribir este blog me hace sentir importante. Sé que es una chorrada, pero es así. Sin EZ CULTURA yo volvería a trabajar en empleos de mierda. Cuando cerraron “eZcritor de éxito” y el editor de cierta editorial dijo que no iba a publicar mi libro me deprimí tanto que enfermé como nunca durante casi un mes. Estaba deprimido y deseaba morirme. Podéis creerlo o no. Con “eZcritor de éxito” me sentía en la cima del mundo. Era el único blog, de todos los que se publican en los grandes medios españoles (El País, el Mundo), que día sí, día también tenía alrededor de 200 comentarios. Y no estaba escrito por un periodista profesional, ni siquiera por un universitario: sino por un tipo normal de la calle, utilizando el mismo lenguaje desvergonzado que utilizan dos amigos que se encuentran en un bar. No sé si también era el blog más visitado de los periódicos digitales. Seguro que no. Pero yo soñaba con que sí.

Ahora no me tomo tan a pecho a mi mismo ni me lo tengo tan creído. Cada día trato de ser más profesional y sigo intentando haceros reír y entreteneros con todas mis fuerzas. Dios sabe que, cuando me destacan en la portada de 20minutos.es, se me empina y armo una fiesta en mi casa. Trato de ser bueno en mi trabajo y de seguir viviendo de escribir, asunto que amo y necesito hacer cada día: si no escribo, siento que voy a explotar. Pero ya no sueño con ser “eZcritor de éxito”. No quiero que me pase como a Umbral. No quiero morir tratando de dictar una columna para un periódico. No quiero volver a pensar que soy algo importante. Quiero morir agarrando la mano de un ser querido, no obsesionado con un trabajo y una pose.

Perdonen mi paja mental.