Si quieres que acuda a un evento cultural que organizas y en él dan bocadillos de jamón serrano escribe urgentemente a ezcritor@gmail.com.

Archivo de noviembre, 2007

Martha Amorocho “Ése es mi cuerpo” (POST PARA MAYORES DE 18 AÑOS)

Estoy depre. Y para colmo estamos en invierno. En invierno lo único que me apetece es estar acostado en el salón, bajo una mantita, comiendo pan caliente con mantequilla, acariciando a mi perra Anais que, sobre mí, da calor a mis piececitos…

…viendo dibujos animados de los X-Man o de Spiderman. Que se detenga el mundo, que me bajo. Me encierro en casa. Ahí fuera hay un caos, un disparate. Ya me cansé de luchar contra él. Dejadme aquí encerrado, que yo no molesto a nadie. Matad ahí fuera a taxistas, a inmigrantes, a jóvenes que pasean por el metro. Yo lo veo todo desde la lejanía de la tele.

Tengo miedo. La vida sería más fácil si existiera Spiderman. Pero, en la realidad, lo único que existe son los supervillanos de los comics. La parte mala de la fantasía es lo único que es verdad.

Suena el teléfono. Es mi jefe:

-¡Rafa! ¡Cómo no suban las visitas de Ez Cultura en este mes estás despedido! ¿Qué es de ese eZcritor que tenía su blog siempre repleto de visitas y comentarios? El mes pasado tuviste 50 visitantes únicos y, mirando las ip, todas provenían de tu mismo ordenador.

-Oh, jefe. La vida es una mierda. Tengo miedo de salir a la calle.

-Pues como no salgas y hagas un buen post de cultura te despido y a ver cómo pagas los recibos de Canal Satélite Digital.

-¡No, no me quiten canal satélite digital, no!

En Valencia hay un pequeño lugar, llamado CA REVOLTA (Santa Teresa, 10 46001 Valencia, Teléfono 96.392.20.88). Por fuera parece un simple bar:

Por dentro también. Precios populares. Un café, 1 euro con 30. Pero si subes las escaleras, encontrarás exposiciones de arte muy dignas, entrada gratuita:

En esta ocasión es la artista colombiana Martha Amorocho (Cartagena, Colombia, 1971) quien expone. Una parte de su serie fotográfica “Por mi culpa, por mi gran culpa”. Crueles fotomontajes de tinte fantástico con las que representa tristes momentos de su vida.

“La obra de Martha no ha sido admitida en los círculos parisinos por tratarse de imágenes muy crudas” reza la publicidad de esta exposición. Puro marketing. Utiliza “círculos parisinos” para deslumbrar. Porque cualquier exposición de desnudos con signos de violencia puede ser rechazada en cualquier lugar del mundo. No hay más que ir al salón parroquial de arte de un barrio de París con fotografías porno, para poder decir que “en círculos parisinos han rechazado mi obra artística, soy un incomprendido”.

Sin embargo, yo sería una persona injusta, si no escribiera la verdad de lo que pienso: esta obra de Martha Amorocho es una exposición que merece ser vista. Aquí os ofrezco parte de ella: comentada por la propia autora.

“A lo largo del desarrollo de mi obra plástica me he ido concentrando gradualmente en el episodio de mi infancia cuando, a los 7 años, mi cuerpo fue profanado en un acto de pedofilia”(…) “La sociedad me pidió silencio a la edad de 7 años y yo callé ¿Quién nos enseñó a callar? ¿Por qué aprendemos semejante cosa tan obscena?”

“23 fotografías en blanco y negro. Un exorcismo. Una acción simbólica. La artista bebe su propio dolor. 23 sorbos de semen que hacen referencia directa a los 23 años de su silencio, un silencio pesante, corrosivo y difícil de tragar”

“Estas fotografías se basan en un hecho real: Pauline es una adolescente que para aliviar su sufrimiento psicológico se sometía a pequeñas torturas físicas, notoriamente falsos, intentos de suicidio. Las torturas voluntarias de Pauline son una búsqueda de puesta a la muerte del mal. Su dolor físico le ayuda a soportar su otro dolor indescifrable. En el sufrimiento no es el cuerpo quien padece, sino el individuo”.

“La artista se ataca ella misma contra su piel como respuesta a su tragedia íntima. Los dibujos sobre la piel están grabados directamente sobre su piel desnuda, este proceso está realizado con una aguja que la hiere y que abre e hincha la piel. Cada sesión de trabajo implica un sometimiento a un ceremonial penible el cual termina con la conclusión de cada trabajo”

“Se alza un muro de matadero en un estado de limpieza horriblemente impecable: la pureza y la tacha, lo sagrado y lo profano, el perdón y la venganza, se mezclan en una sola experiencia.: cabeza hacia abajo, en medio de carnes con color rojo sangre, la carne humana se confunde con carne animal. Ella está lista ya para ser cortada, deshuesada, comida, digerida.”

“En ciertas obras reformulo mi cuerpo dándole un contenido simbólico, lo re-invento en un torbellino donde lo vivido y lo imaginario se juntan. Aquí, para tal fin, utilizo el artificio digital como proceso y la fotografía como documento final”

Primer premio José Luis Coll de Novela Corta de Humor

Esta es la cara (y la barba) que se me ha quedado tras 12 días intensivos de escritura.

He puesto los ojos así, para ver si os resultaba interesante:

siempre he querido ser una de esas personas que tienen una mirada dura, penetrante. A veces lo consigo, noto que las chicas quedan petrificadas, pero la cago desde que abro la boca ya que tengo voz de maricona.

Hoy he terminado mi nueva novela: “La vergonzosa erección de un hombre serio”. Una extraña novela corta de humor (67 páginas) que presento al concurso “Primer premio José Luis Coll de Novela Corta de Humor” dotado con 5.555.55 euros. El plazo de entrega es hasta el día 15 de enero así que aun podéis presentar vuestras obras. O escribir una.

Sí, ya sé lo que me váis a decir. Que voy a perder y bla, bla, bla. Que no sé escribir y que bla, bla, bla. Lo más seguro es que tendréis razón. Pero es que eso mismo me decían todos los días, desde que colgué el primer capítulo de los “Diarios secretos de sexo y libertad” en Internet. Y luego gané los premios “20 Blogs” que hasta la fecha me han llenado de felicidad: permitido viajar, estar en lugares maravillosos y follar no sabéis cuanto.

Una norma que me he puesto en la vida es no hacer caso de los que me dicen que no intente algo. Porque si alguien te dice que no lo intentes, es porque es un cobarde. Ahora, que todavía tengo 33 años y la barba a lo Jesucristo, voy a aprovechar para deciros:

En verdad os digo, intentadlo, creed en vosotros: no esperéis ayuda: porque nadie os ayudará. Lucha sin compasión por lo que desees y no escuches a los que te desaniman.

Por ser así, por tener estos pensamientos, es por lo que me paso día sí, día no, de depresión en depresión. Y con el corazón a mil esperando la respuesta de algún jefe o editorial. Normalmente o no contestan o me dicen que no. A veces sueño con ser un subhumano cualquiera. Sin tantos pájaros en la cabeza ¿Me haces un hueco en tu oficina? Sólo tengo hasta C.O.U.

Cuando me enteré del concurso, hace 12 días, me propuse como reto escribir la novela en una semana. Porque la leyenda cuenta que Zorrilla escribió Don Juan en 20 días. Y si Zorrilla escribió una obra maestra en 20 días, yo, pensé, podría escribir un libro mediocre en una semana. Me equivoqué: necesité 12 días.

En marzo se falla el concurso. Yo haré público, en este blog, que he perdido. Os cito aquí ese día, para que os riáis de mí, por haberlo perdido y me llaméis una vez más, fracasado. Y gordo. Os pongo esta otra foto para que os descojonéis un poco más de mí por si no habéis tenido suficiente con la primera: en esta me creo que estoy fuerte como “Conan el Barbaro”:

Pero como gane, pido vacaciones en “20 minutos”, desaparezco por un mes y vuelvo, por fin, con los “Diarios secretos” listos para auto publicar. Y el ego engrandecido hasta el infinito, joder, a ver quien me soporta hasta que se me pase.

Saludos. Me voy a la cama.

¿El monumento al 11-M es un timo?

He evitado, por respeto, escribir sobre este tema desde que llegué a Madrid. Los familiares y seres queridos de las personas que, trágicamente, perdieron la vida (algunos, los miembros) el día 11 de Marzo, tienen todo mi respeto y consideración. Ningún monumento será jamás suficiente para expresar el desconsuelo, dolor, miedo y rabia que para siempre está grabado en sus, nuestros corazones. El verdadero homenaje al 11-M es lo que sentimos, cada uno de nosotros, al acercarnos a Atocha.

Evité –por superficial y para que nadie pensara que únicamente buscaba crear polémica- hacer esta crítica el día de la conmemoración, el día de la sentencia y en varias ocasiones que las circunstancias se mostraban de manera fácil y sensacionalista, por ejemplo, cuando el día menos indicado, se desinfló una parte del monumento.

Pero ya ha pasado bastante tiempo y espero poder escribir sobre este tema, libremente, y sin herir la sensibilidad de los afectados directos. Si conseguimos mantener nuestro corazón aislado, de todo ese dolor y llanto y observamos fríamente el monumento del 11-M creo no ser el único que llegue a la siguiente conclusión:

El monumento del 11-M es una mierda.

Seis millones de euros que se han gastado en una habitación que, por dentro, parece un local vacío del McDonnalds y que, por fuera, parece una sucursal bancaria que alberga un cajero automático de La Caixa.

Seis millones de euros que, por respeto, mejor hubieran sido destinados a las víctimas que ser empleados en tamaña tomadura de pelo.

Desde el exterior, la cúpula cilíndrica de vidrio de 11 metros de altura, construida con unas piezas especiales de 30x20x7 centímetros (las medidas más grandes que este material permite) parece un fragmento de un centro comercial cualquiera o una lámpara en rebajas de los “8 días de Oro” de El Corte Inglés. Uno hubiera preferido que en lugar de 5 fríos arquitectos (¿Hasta 5 arquitectos se han necesitado para hacer esto? ¿Por qué?) hubiera existido la mano y el corazón de algún artista con un mínimo de sensibilidad artística. Que cuando uno entrara en esa habitación una representación artística nos tocara el alma. Al fin y al cabo es un homenaje a personas que murieron, no a los daños físicos que las bombas hicieron a la estación de Atocha y al bolsillo del contribuyente.

La habitación ofrece un frío listado por riguroso orden alfabético (¡por apellidos, no por nombres!), una serie de frases difíciles de leer sin que ello te produzca tortícolis. Este monumento es más una tarea administrativa que había que sacarse de encima que un sentido homenaje de la tristeza que acompañará, hasta el final de sus vidas, a los familiares y seres queridos de esa lotería maldita que fue el 11-M.

Me acerqué para fotografiarlo y ofrecerlo (sin Photoshop para que vieráis que cutre es a simple vista) a los lectores de este blog que por lejanía no lo han podido ver. Al identificarme como “periodista” no me dejaron sacar las fotos en su interior. Un diez a la razón que me dieron:

Como ciudadano o como turista puedes sacar fotos del monumento libremente, en cualquier momento. Pero para ofrecerlas en un medio de comunicación, no. Haz de pedir permiso y, en cuanto te lo concedan, puedes sacar las fotos: en horas que no esté abierto al público. Muchos fotógrafos de medios de comunicación vienen aquí en busca de fotografiar el dolor de los espectadores, sus rostros.

MOJÁNDOME UN POCO

Obras que vi en ARCO 07 (de Elena Berg y de Roberto Fabelo respectivamente).

Una bola de basura hecha con balas:

Demasiado teatrales para ser parte de un monumento al 11-M pero en una senda más comedida, que quizá fuera por ese camino, podría haber sido la ocasión de crear una obra maestra que perdurara en el tiempo y que, de esa forma, homenajeara a las vícitmas.

“El Guernica”, obra encargada por el Gobierno de la República Española a Picasso, no costó 6 millones de dólares de la época (costó 200.000 francos para exibirlo en un pabellón que costó 2.000.000 de francos)

Relato inmoral sobre “La Boca de la Verdad”

Tras tirar, las monedas en “La Fontana de Trevi” el milagro sucede. Una chica romana, sola, entra la multitud me observa:

amor (de ella) a primera vista: ¿Brujería? Naturalmente que no: se enamora de mi belleza física: como todas:

-Te quiero –le miento.

-Eres el típico turista desesperado por echar un polvo –replica.

-No. Nunca. Aunque es cierto que un viaje no está completo hasta que te follas a una chica del lugar que visitas.

-Eres un cerdo, seguro.

-No. Ven a mi hotel, te lo demostraré.

Tras la ducha,

comenzamos a follar: yo le decía palabras de amor:

-¿Es esto real? –pregunta- ¿De verdad que te importo?

-Pues claro, nena.

-¿Te atreverías a jurarlo en la boca de la verdad?

-¿La boca de la verdad? ¿Es eso que sale en esa estúpida escena de la película “Vacaciones en Roma”? ¿No te parece que en esa escena dejan a las mujeres como imbéciles?

-Sí. En esa misma.

-Pues claro nena que me atrevo.

-¿Jurarás qué si no nos volvemos a ver que se te corte la mano?

-Claro nena. Pero sólo si primero hacemos la prueba con tu boca y mi [censurado]

Tras el pacto, en cuanto amanece, caminamos hasta la boca de la verdad. Está lleno de turistas. Los turistas son imbéciles, una repetición: esperan en filas, durante horas, a que les llegue su turno y, entonces, se sacan la foto: todos en la misma pose: todos con la misma sonrisa estúpida:

tras unos minutos en dicha cola tengo ganas de vomitar sobre todos ellos: y sobre esta ciudad: la globalización ha hecho que caminar por sus calles sea exactamente igual a caminar por cualquier otra calle de Madrid: las mismas tiendas, las mismas marcas: y, sus monumentos, se han convertido en un circo: cualquier ciudad de Europa, del primer mundo, es exactamente igual a otra: las mismas tiendas y los mismos seres humanos subhumanos: llega mi turno en la cola:

-Haz el juramento –me dice la chica-. Que si no nos volvemos a ver, se te corte la mano.

-De acuerdo –contesto.

Frente a la boca de la verdad, en lugar de meter la mano, meto la polla: para reírme de tanto turista imbécil: de tanto turista chinito con cámara de fotos: porque yo no soy como ellos: yo estoy liberado: yo soy un super hombre: yo me he hecho a mi mismo: yo camino sobre las cabezas de la muchedumbre: las guio. Y, tras realizar mi juramento, vuelvo al hotel con la italiana: a seguir aprovechándome de ella: por supuesto, tras mentir, no se me ha cortado el miembro viril: todo eso no es más que una chorrada: supersticiones para subhumanos: no obstante ella queda más tranquila:

-Ahora sé que no te vas a aprovechar de mí.

-Claro que no nena. Abre la boca y cierra los ojos.

De regreso, en Valencia, en casa, junto a mi novia, me llega un mensaje al teléfono móvil. Es de la italiana:

“Cuando nos volvemos a ver? “-pregunta.

“Nunca –le contesto en otro mensaje-. Tengo novia. Te jodes. Y depílate entre las cejas”

Justo en ese momento, fue cuando se cumplió la maldición.

HISTORIA DE LA BOCA DE LA VERDAD

¿Por qué recibe ese nombre?

1.-Unos explican porque, el que mete la mano dentro de su “boca” y dice una mentira, pierde la mano.

2.-Otros aseguran que recibe ese nombre ya que la boca nunca ha hablado.

Leyenda de “La Boca de la Verdad”

Un marido sospechaba que su mujer le era infiel así que la llevó frente a “La Boca de la Verdad”. Justo en ese momento el amante de la mujer pasaba por allí, la mujer lo vio y fingió un desmayo. El amante se acercó corriendo y recogió, en brazos, a la mujer del suelo. Ese momento fue el que utilizó la mujer para meter la mano dentro de “La boca de la verdad” y jurar:

-Sólo he estado en los brazos de mi marido y del joven mozo que me acaba de recoger del suelo.

Y así fue como la mujer salvó su mano.

La Fontana de Trevi

Hay puntos turísticos en Roma que es mejor visitar de noche. Sin duda, el que más, la fuente más bella de la ciudad: La Fontana de Trevi (pincha aquí para conocer su historia).

La noche en que la visité, lo que más me llamó la atención (cuando logré quitar los ojos de su espectacular presencia) fue la gente: todo el que estaba allí se mostraba feliz, le brillaban los ojos. Todo el mundo que miraba la espectacular fuente era feliz, como víctima de un maravilloso hechizo.

A partir de la película “Tres monedas en la fuente” primero y de “Vacaciones en Roma” después se extendió la costumbre de tirar tres monedas a la fuente. Tirar una moneda asegura que volverás a Roma; tirar dos monedas que te enamorarás de una bella romana (o romano si eres mujer u homosexual) y, por último, tirar tres monedas asegura que te casarás con ese-a romano-a.

Yo tiré 7 monedas, para ver si me ligaba a 5 romanas. Pero, por lo que he podido comprobar, si tiras 7 monedas lo único que consigues es que te salga la barba más rápido.

Lo bueno de esta costumbre que se debe 100% al cine es que, en La fontana de Trevi, a lo largo de un año, se estima que se recoge unos 900.000 euros, dinero que sirve para financiar “Emporio Cáritas”, un supermercado gratuito en el que las familias con dificultades económicas pueden hacerse, gratis, con alimentos de primera necesidad.

Perversión en el Vaticano

Por cierto, en el Vaticano también vi esa fea costumbre de gente que pasea con números en la mano, con el que indican, con cuantas personas han mantenido relaciones sexuales a lo largo de sus vidas. Ya os lo conté cuando escribí, en este blog, el verdadero secreto de la ciudad de Pompeya.

Es inadmisible y una vergüenza.

Ezcritor entrevistado por Space Ghost

Os la he subtitulado un poco porque al ripearla desde el DVD el sonido resultante ha quedado fatal, además de que fui al programa borracho y fumado y casi no se me entiende al hablar:

Este viernes, también en ese extrañísimo programa de TNT (sólo en canal satélite digital plus) entrevistan a Nacho Vigalondo. Espero poder ofreceros también esa entrevista, en este blog, así como la que próximamente harán a Panero.

Muchas gracias Jorge y a Pilar.

Pequeña guia para ir a Roma con prisas (2)

Dentro de no más de 100 años, las futuras generaciones se reirán de nuestra hipocresía y moral. Se reirán de por qué está tan mal visto, en los medios de comunicación, en la tele o donde sea, enseñar una teta, una polla y no un codo, o un ojo. Por qué ver cómo una señorita practica una felación a su amor es considerado pornografía inmoral y, en cambio, ver cómo una madre –llorando de emoción- abraza a sus hijos no.

Esta es la conclusión a la que mi atormentada y libre pensadora cabeza llega mientras paseo por la ciudad de Roma en el bus turístico. Una grabación, que escuchas a través de unos auriculares, indica que esta fuente (creada por Mario Rutelli en 1897)

y situada en la Piazza della Repubblica desató grandes protestas e indignaciones debido a que en ella aparecían desnudos femeninos. Tan inmoral les resultaba esta fuente que se decidió ocultarla tras grandes paneles de madera. Hasta que, el 10 de febrero, el primer día de carnaval, los estudiantes, hartos de tanta chorrada, derrumbaron dichos paneles “censuradores”.

Para el turista que decide pasar pocos días en Roma, es interesante este bus turístico de color rojo. Pagas 16 euros y te conduce hasta los principales puntos históricos de la ciudad (incluida la Fontana de Trevi, el Coliseo o el Vaticano).

Bajas en cada parada y visitas la edificación de turno y regresas, de nuevo, a la parada. En no más de 15 minutos (juro que nunca esperé más) llega otro autobús rojo en el que, presentando el ticket, te permiten subir tantas veces quieras a lo largo de todo un día.

El bus tiene dos plantas, la de arriba es descapotable, si tomas uno temprano, en el que no hay nadie, te puedes masturbar mirando a las chicas italianas de la calle sin que nadie pueda reparar en tu dramatizado y penalizado comportamiento por la sociedad (masturbarse no es un acto impúdico, sino una fiesta para con el cuerpo, una celebración: Dios creó los orgasmos para que nos regocijáramos).

El mundo va directo al apocalipsis. Nadie cuida de nadie.

Iba a entrar en el Coliseo, cuando reparé en la multitud de puestos ambulantes e ilegales que ofrecen a los turistas imitaciones de bolsos de marca:

-Señora –le pregunté a una mujer de Cádiz- ¿Por qué compra una imitación?

-Porque un bolso de estos sale un ojo de la cara –contestó-. Y yo no me gasto ese dinero cuando hay tantos niños muriéndose de hambre.

-¿Pero por qué quiere aparentar tener un bolso que cuesta un ojo de la cara? ¿No le parece patético hacer creer que tiene un bolso de los que cuesta tanto dinero cuando hay tanta gente pasando necesidad?

-Porque me gusta el diseño –replicó la señora.

Nunca entenderé a la especie humana. Hasta las personas buenas son idiotas. Si una persona quiere luchar contra la demencia insolidaria de los productos de lujo, debería tratar de no querer aparentar que tiene esos productos ¿no?

-Señora, usted es una falsa –le dije-. Usted se compra esa perfecta falsificación porque quiere hacer creer a sus amigas que tiene uno de verdad. Lo que me ha dicho no es más que una puta disculpa. Es usted una gilipollas asquerosa y el mundo va directo a la barbarie por gente como usted.

Le dije eso y quedé bastante a gusto. Ni ella ni su marido se atrevieron a contestar a mis insultos debido a que ellos eran personas mayores y débiles y yo bastante joven, musculoso y con cara de loco. Realmente les dije eso porque yo estaba profundamente dolido: no había encontrado ningún puestecillo ambulante, frente al coliseo, donde vendieran Rolex de imitación.

Consejos para visitar el Vaticano

Incluso en invierno has de madrugar si quieres poder contemplar las maravillas que ofrece el estado más pequeño del mundo: El Vaticano. No se te ocurra llegar allí más tarde de las 8:30, si en el mismo día quieres ver también la Capilla Sixtina. Primero entra en la iglesia (es gratis), donde podrás ver, entre otras maravillas, “La Piedad” de Miguel Ángel

y, luego, sal corriendo en dirección al cercano Museo del Vaticano (precio 14 euros). Sal corriendo porque un lunes, a las 9 de la mañana, ya hay esta cola:

Y, a las 11, se ha formado una cola doce veces como esa. Terminar esa cola puede llevarte todo un día y es una pena que vayas a Roma a hacer colas interminables cuando, en cualquier organismo oficial español, también puedes hacerlas (sobre todo si eres un inmigrante en busca de legalizar su situación).

Cuando entres al museo no tengas prisa por llegar hasta la capilla Sixtina, es al final de todo y, una vez la hayas visto, ya casi estás en la puerta de la salida. En el museo del Vaticano se permite siempre sacar fotos. Pero no dentro de la capilla Sixtina.

La capilla Sixtina es muy bella pero a un adolescente del siglo XXI, acostumbrado al mundo digital, no le llamará la atención en absoluto.

Al Vaticano has de ir bien vestido, con pantalones largos y con camisetas donde no salgan frases ofensivas como “ME CAGO EN RATZINGUER”. Tampoco te dejan entrar si llevas un escote “ofensivo” o si vas desnudo o borracho o con un cuchillo ensangrentado o vestido de nazi (yo intenté entrar de todos esos modos). Tanto en la catedral como en el museo hay servicio de guarda ropa u objetos, gratuito. Y, también en ambos lugares, tendrás que pasar por un detector de metales.

Si quieres ir al Vaticano desde la estación central de trenes y bus (Termini) , toma el bus número 40. Te deja en la entrada del Vaticano. A lo que nunca me acostumbro, cuando estoy en Italia, es a no pagar por usar los medios de transporte públicos. Ningún italiano lo hace. Por lo menos, en las ciudades italianas en las que he estado (Venecia, Florencia, Nápoles y, ahora, Roma) ¿Alguien me lo puede explicar?

Ni siquiera en el tren (Leonardo Express) que te lleva, en 20 minutos, desde el aeropuerto a Termini (12 euros).

¡Cuidado con la autotransportación mental!