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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Querida imbécil:

No te escribo esta carta desde el odio, sino desde mi más profundo conocimiento. Sé que, delante de la gente, en la vida real, me muestro inseguro y tímido. Pero cualquiera que me haya leído, que me conozca bien, sabe que normalmente tengo la razón en todo.

Hoy, al poco rato de conocernos por Internet, decidimos vernos en un local. Cuando llegué te dije de irnos a follar y me dijiste que no. Si acto seguido, no me levanté y me fui es simplemente porque me diste pena, porque vi que te habías pasado mucho tiempo arreglándote y porque vives lejos. Reconozco que te mentí cuando te dije que no me había molestado que te negaras a follar conmigo. También te mentí cuando te dije que te volvería a llamar. No te voy a volver a llamar. No porque me sienta humillado o rechazado. Sino porque eres profundamente gilipollas. Nos tomamos dos cafés, dimos un largo paseo y a mi me avergonzaba que me vieran caminado contigo. Porque incluso, por tu forma de vestir, se nota que eres gilipollas.

Eres una inservible, una vaca más de una granja de mierda. Mira tu vida, lo que te rodea. A tu edad, ni siquiera te has atrevido a irte de la casa de tus padres. Mira tu trabajo: menuda puta mierda. Te levantas cada día de la cama por un sueldo de mierda. No has hecho nunca nada en la vida. Jamás te has atrevido a revelarte y agarrar al toro por los cuernos. Eres una vaca mansa que espera el día de su sacrificio. Te entretienes escuchando música, viendo la tele, con cosas que han hecho otros. Tú eres un ser pasivo. Puedes rechazarme ahora, hacerte la guapa, sentirte especial y deseada, pero no te creas más que esto: ese momento es lo único que tienes: si te quería follar era más bien por hacerte un favor y porque era domingo y me aburría. Me puedes negar el primer polvo, ponérmelo difícil, dilatarlo en el tiempo. Eso es a lo único que puedes aspirar. Porque, sin duda, yo te hubiera negado el segundo. Porque, para que yo te quiera follar por segunda vez, debes de atraerme intelectualmente o estar tan buena como la de la foto:

Por eso estás sola, a tu edad. Porque eres gilipollas. La persona que quiera casarse contigo debe de estar bien loca o ser un gilipollas: uno de esos tipos que sólo ven fútbol y no tienen mundo: uno de esos tipos a los que se la chupas por primera vez y creen que han encontrado al gran amor de su vida: porque follar en las ciudades está muy difícil… ser mujer, tener chocho, en la ciudad da poder. En la pirámide, estáis ustedes, las mujeres que visten vaqueros ceñidos con grandes cinturones de moda y debajo, nosotros, los hombres. No os abrís de piernas con facilidad no sólo para que no digan (esos tipos gilipollas) que sois unas putas sino, también, porque os gusta sentir el poder: si os abrierais de patas con facilidad bajaríais a nuestro nivel: el nivel de la mierda y de la desesperación. Tú, gilipollas, has adquirido esa conducta no por inteligencia, sino por imitación: no mereces ese nivel: estás subida a ese pedestal únicamente por tener chocho.

No me siento rechazado por ti. Toda chica que me ha conocido de verdad, tanto intelectual como sexualmente, a pesar de que soy algo feillo, se ha enamorado de mí, de manera total. No hay margen de error: un 100% de éxito, un 100% de mujeres… No has rechazado a Rafael Fernández sino al pequeño fragmento que te enseñé de mí: no te pude enseñar el resto porque no estás preparada para ver LA VERDAD. Tengo que comportarme ante ti como un sub humano, no como el dios que soy. Porque ser feliz, disfrutar, te asusta: prefieres auto limitarte, sabotearte para así seguir viviendo en tu mundo gris. Por eso te digo que eres gilipollas. Cuando mueras no te irás al cielo ni al infierno. Estás vacía, no creas que Dios guarda en el cielo almas inservibles como la tuya, sin vida. Dios no es tan misericordioso. Morirás y Te preguntará:

-¿Qué has hecho en la vida?

-Nada –contestarás.

-Pues a la porra –te dirá él.

Tu alma se desintegrará. Nadie te echará de menos. En la vida no fuiste más que una piedra. Nadie guarda una piedra a no ser que sea especial. Cuando te dije de follar, me dijiste:

-No te conozco lo suficiente.

Me aguanté la risa. Sí que le has chupado la polla a tíos imbéciles: monos sin nada en la cabeza. Individuos que compran los diarios deportivos, cada día y los leen atentos, como si fueran algo importante. Te has tragado el semen de esos imbéciles, incluso ¡Te has llegado a enamorar de un tipo que no para de comprar revistas de automóviles y ni siquiera tiene un automóvil! ¡Pudiste quedarte embarazada de un mono! ¡A todos ellos te los follaste tras conocerlos! ¡Tiene delito! Y sin embargo me rechazaste a mi que, además de buena gente (yo no me hubiera reído de ti con mis amigos tras haberte follado ya que considero el sexo como algo natural, no como una humillación) soy un amante formidable y voy a pasar, sin ninguna duda, a la historia de la literatura.

Espero que hayas leído bien esta carta. Querías que escribiera sobre ti. Querías convertirte en mi amor imposible y que yo te escribiera odas inmortales. Y creías que lo conseguirías cerrándote de piernas, negándome un polvo. Lo siento pero, para conseguir eso, tienes que ser una animal en la cama además de tener una inteligencia, un sentido del humor y un corazón infinito. Y tú sólo eres una gilipollas del montón.

Pues eso: vete a ver esos programas de televisión a los que te conectas como si fueras un vegetal y no vuelvas a entrar nunca más en este blog. No estás a la altura.

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