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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Archivo de enero, 2007

Tratando que me despidan: la victoria del Kamasutra.

Trabajaba en una discoteca, en la isla de Gran Canaria. Pero me harté de las cosas que veía por allí:

y me fui a otra isla (Fuerteventura) para centrarme en mi sueño: convertirme en escritor. Allí empecé a escribir los “Diarios Secretos de Sexo y Libertad”. Yo sólo quería escribir pero claro, mi cuerpo me pedía comer y no encontraba ningún casero que me dejara vivir en una casa gratis. Así que tomaba el primer trabajo que encontraba, reunía dinero o “paro”, y luego lo abandonaba para volver a centrarme en mi sueño. Sólo me importaba mi libro.

En Fuerteventura, trabajé de freganchin, camarero, portero de discoteca, empaquetador de maletas, recepcionista en un hotel de 5 estrellas y en un “Relay”:

una de esas tiendas que suelen estar en los aeropuertos o estaciones de transportes. Necesitaba un mes y medio de trabajo para completar un pico que me quedaba para poder estar viviendo del “paro” (el dinero que da el estado español a los desempleados) me corresponderían 7 meses. Sin embargo, “Relay” me había hecho firmar un contrato de 6 meses de trabajo. Ni de coña me iba a quedar yo allí trabajando entre revistas 6 meses: me recordaba demasiado a mi época del gran centro comercial además, yo era un genio y estaba escribiendo mi obra maestra.

Al mes y medio traté de que me echaran por todos los medios que se me ocurrieron: haciéndome el imbécil, el lento, ticando mal las ventas… pero nada, la encargada siempre me decía:

-Ya mejorarás.

Las tardes las empecé a pasar sólo en la tienda: así que comencé a robar dinero de la caja. Cada día 40 euros. 40 euros representaban 3 días escribiendo, 3 días de libertad. Pero nada, que la encargada o no se enteraba o le daba igual. Pasé a robar 100 euros diarios y ya no me molestaba tanto ir a trabajar: pero no conseguía que me echaran: me comía las chocolatinas, robaba libros, revistas, cds, repartía cartones de cigarros entre los clientes:

-¿Por qué me regala un cartón de Marlboro? –me preguntaba una cliente jamona.

-Es una promoción de la “Cosmopolitan”. Cada 15 ejemplares puedo regalar un cartón de Marlboro.

Y no me echaban.

Hasta que, una tarde, llegó una gran caja de libros. El “Kamasutra Ilustrado”. Entonces lo vi claro: al día siguiente, la jefa abriría la tienda. Tomé todos los kamasutras ilustrados y los puse en la sección de cuentos infantiles, como gran novedad: vacié un gran mueble que albergaba recortables infantiles y bolsitos con golosinas y lo llené de arriba abajo con el “Kamasutra Ilustrado”: la portada de cara al público: entrabas en la sección infantil y lo primero que veías era un Kamasutra:

Cerré la tienda, alegre, y me fui a dormir. Por la mañana, a primera hora, me despertó el teléfono: era mi jefa.

-Rafa ¿Me puedes decir porque has puesto todos los kamasutras en la sección infantil?

¿No ves que es un libro de pornografía? ¿Qué los niños lo pueden ver?

-Ay.. Jefa.. Perdone… Es que como vi que era un libro con dibujos, creí que era un libro infantil.

-Estás despedido –me dijo.

Colgó, sonreí.

Esta chica le quita los complejos a cualquiera

Desnudo, bajo las escaleras de la buhardilla. Ella quiere fumar. En un mueble de la cocina guardo los cigarros que Begoña, un día, me dijo que le guardara por si volvía: han pasado casi tres meses. Supongo que ya es hora de que otra chica se pueda fumar sus cigarrillos. Supongo que ya es hora de liberar espacio en ese mueble de la cocina, liberar espacio en mi mente y en mi corazón: Begoña tiene novio, otra chica necesita sus cigarrillos.

La rubia de L´oreal, desde arriba, desde la cama, no deja de espiar mis pasos: de mirar mi cuerpo desnudo: no siento vergüenza. Es extraño, pero follar con ella me ha quitado los complejos, el asco que sentía cuando veía mi cuerpo desnudo: desde que he vuelto a follar me siento guapo. Ahora me parece que mis extremidades son delgadas, largas, ágiles: ella me hace sentir como un modelo de revista.

Tienes cara de bien follado –dice.

A la vez que le traspasé los espermatozoides también le traspasé mis complejos. Ahora ella no se atreve a levantarse de la cama desnuda: dice que tiene celulitis y que se siente gorda.

-Yo no tengo tantas arrugas –dice mientras se mira al espejo horrorizada- lo que pasa es que desde que te conozco no puedo dormir de la emoción.

-Yo te veo perfecta –le aseguro- No te comas el coco con eso, que se pasa fatal cuando uno se mira al espejo y lo primero que busca en él son sus arrugas.

Abrimos las botellas de vino que me regalaron los de “20 minutos” por navidad. Nos la bebemos acostados en la cama, boca arriba, tapados por el edredón y las mantas, compartimos el mismo vaso. Nunca he probado un vino más bueno: su alcohol hace a mi mente flotar, su dulzura me hace sentir tranquilo, en paz, tras tanto tiempo. Ella me besa mucho, tanto en los labios como en la polla. Normalmente me da vergüenza que me vean la polla cuando no la tengo empalmada porque, en ese momento, se me pone muy chiquitita:

-Prefiero comértela así. De este modo me cabe toda dentro de la boca.

-El sexo entre nosotros no es bueno –le digo avergonzado.

-No disfruto el sexo contigo porque me siento una puta: recuerdo las cosas que has escrito y me hacen sentir sucia.

Ella enciende un cigarrillo y yo me doy la vuelta para tratar de dormir por fin: son las 14, hemos pasado toda la noche, toda la madrugada, toda la mañana, hablando y follando. Quiero descansar para ponerme luego a escribir. Ella se abre los labios vaginales y se masturba frotándose con mi nalga. Quedo dormido escuchando sus jadeos, sintiendo sus besos en mi espalda.

-Esta chica le quita los complejos a cualquiera –pienso.

Despierto horas mas tarde. Estoy intranquilo, tengo mucho por escribir. Ella duerme. Salgo de la cama, bajo las escaleras sin hacer ruido. Enciendo el ordenador. Me pongo a escribir este post. Me saco un moco. Lo miro. Tiene forma de espermatozoide:

Subo con él hasta la cama y se lo meto por el chocho, sin despertarla.

Soy una super estrella

La rubia de L’oreal me llama para quedar pero le digo que no puedo: tengo mucho trabajo pendiente. Además me da vergüenza que venga a mi buhardilla: he puesto la lavadora, no tengo tendedero y he colgado la ropa para que se seque por los muebles de la casa. Y estoy semi-arruinado. Me ha llegado una factura de Vodafone Internet de 258 euros (¿Tarifa plana? ¡Y una mierda!) Ya no la puedo invitar a nada.

Me siento muy feliz por haber vuelto a follar y que me haya llamado para repetir. Tanto que, en cuanto cuelgo, siento necesidad vital de bailar. Voy al baño. Agarro el tubo de la pasta de diente, pongo la música a todo volumen.

Desde los 14 años hacer playbacks frente al espejo es una de las cosas que más me gustan hacer en la vida. Imagino que soy cantante: que me subo a un escenario y, entre el público, están todos mis compañeros de trabajo, todos mis amigos, todas las chicas que me quiero follar, todos mis ex compañeros del colegio, del instituto, de la universidad: todo el mundo que he conocido a lo largo de mi vida y al que quiero demostrar algo: que valgo, que cuando me conocieron se equivocaron: que yo no era un fracasado ni un soñador.

Pulso el play, empieza mi actuación: la gente me aclama:

Imagino que todos aplauden, que las chicas suspiran por mí, que las discográficas se matan por publicar un CD mío. Triunfo en todas las listas de éxito del mundo. Gano Eurovisión. Rafael Fernández se convierte en una gran estrella de la música: desde Michael Jackson no existió monstruo musical igual de espectacular.

Nieve

Tras ver la obra de teatro, la chica rubia l´oreal y yo, nos fuimos a un pub irlandés donde ponían música ideal para emborracharse bebiendo Sambuca.

-¿Cómo pudiste pensar que me gustaba el camarero? ¿Cómo escribiste eso?

-Le mirabas mucho.

-No. Miraba en esa dirección, pero no a él ¡Era feísimo!

Las chicas suelen decir que un chico es feísimo para asegurar que nunca le besarían. Pero yo he visto a chicas besando a chicos del que un día afirmarón que eran feísimos, incluso, días más tardes, locamente enamoradas de él, llorando por él. Si de algo estoy completamente seguro es que nunca se puede confiar en una mujer o en cualquiera que se le ocurra abrir la boca para afirmar algo. Ni si quiera puedo confiar en mi mismo: cuantas veces me he fallado, mentido, cuantas veces me he visto hacer algo que pensé nunca haría.

-Bueno, de todas formas no hagas mucho caso a las cosas que escribo. Escribo con la parte oscura de mi cerebro, con un 1% de mi total. Realmente el eZcritor no es más que un personaje.

Los Sambucas hacen su efecto y, de pronto, nos parece una estupidez que no nos estemos besando, tocando. Los clientes son testigos de nuestros primeros besos: nos besamos con la lengua, con las manos: no hay penetración pero ya estamos follando.

-No quiero follar –le digo- No quiero follar hasta que me conozcas de verdad, hasta que veas que no soy como el personaje de mi blog.

-Esperaremos 1 mes –me dice- Cuando termine el mes follaremos.

-De acuerdo- aseguro.

Una hora más tarde estamos follando.

Me he gastado en ella 20 euros (entrada de la obra de teatro) + 30 euros de las copas de ayer + 36 euros de las copas de hoy: en total, 86 euros. Así que tengo casi derecho a 2 polvos pues, en mi cabeza, un polvo nunca debe de costar más de 50 euros. Pero le meto 3. Porque me gusta mucho.

Me quedo a dormir en su cama. Ella comparte piso con 4 chicos. Mientras trato de encontrar el sueño se me ocurre preguntarle si se los ha follado a la vez. Pero quizá le moleste la pregunta y además eso no es de mi incumbencia. Si lo ha hecho, mejor para ella.

A las 7 de la mañana suena el despertador. Ha de ducharse: tiene que irse a trabajar. Me visto, salgo a la calle

mientras cruzo la plaza mayor, un montón de corcho blanco cae, sin parar, sobre mi.

-¿De donde sale tanto corcho blanco? –pienso- ¡Qué irreal!

Hasta que recuerdo que estoy en Madrid y que, eso que me cae encima debe de ser gotitas de nieve. Es la primera vez en mi vida que veo la nieve. Me hace sentir feliz que sea, justo, tras haber follado y en esa plaza tan bonita.

Camino a la vez que la ciudad se va despertando. A esa hora, Madrid se me antoja como un gran decorado de cine en el que aun no han encendido las luces:

…donde los extras aun no han llegado a sus puestos de trabajo:

Y cuando lleguen a sus puestos de trabajo con sus coches, a cada extra le repartirán otro coche:

Sangre

Veo las novedades editoriales y descubro que son todas una mierda. Parece que los escritores se han olvidado de escribir con la sangre y que sólo piensan en el talonario y de ser políticamente correctos para así no levantar las denuncias de las adormecidas mentes de la plebe. Manuales de autoayuda para sub humanos y libros supuestamente prácticos como “Guía del mileurista” pueblan las mesas de las novedades, esperando ser compradas por algún imbécil que quiera cambiar su vida.

Ya no hay Baudelaires, Henry Millers, Nabokovs. Los libros del Marqués de Sade, que le valieron 29 años de prisión, pueden ser releídos hoy como si fueran cuentos infantiles. Sin embargo, hay muchos temas tabú que ningún escritor toca por miedo pero que todos tenemos en nuestra mente. Hoy en día, la novela es únicamente una narración de hechos. Ya no se crean grandes personajes psicológicos políticamente incorrectos que nos hacen, mientras leemos sus páginas, ser ellos mismos: para poder ver qué se siente, estudiarlo y elegir luego, lógicamente, otros caminos. Quizá el último gran personaje psicológico de la novela actual es Bird, creación del japonés Kenzaburo Oé que se debate entre estrangular o no a su hijo recién nacido deforme en la estupenda novela “Una cuestión personal” (Anagrama).

Ilustración de robotv

Efectos del Jazz en un super hombre disfrazado de subhumano.

Ella es una lectora rubia y muy guapa. Quedamos para vernos por primera vez. En un café.

Llegué tarde. Ella me esperaba dentro del local, tomando una copa de rioja porque, afuera, hacía mucho frío. Nada más sentarme y disculparme, la camarera me dijo que qué quería yo beber. Pedí una cerveza para tratar de parecer un subhumano normal y corriente de Madrid. No quería sobresalir pidiendo un zumo de naranja. No me gusta la cerveza: amo mi salud y trato de tomar sólo cosas saludables. Los subhumanos son estúpidos y suelen, ilógicamente, meterse mierdas dentro del cuerpo.

-No quiero que escribas nada sobre mí –me dijo.

-Y no lo haré –mentí.

-El rioja aquí es horrible.

-Pues vámonos a otro lugar.

-¿No te terminas la cerveza?

-No. Aquí también es horrible –volví a mentir.

Fuimos a un bar de jazz que ella eligió. Pidió una gaypiriña. Yo un Amareto con hielo.

-¿Estás un poco nervioso, verdad?

-Sí.

-¿Por qué?

Pensé en decirle la verdad. Porque ella me gustaba. Y no soportaba la intriga de saber si íbamos a terminar en la cama. No es que deseara, sobre todas las cosas, acostarme con ella. Pero me intrigaba saber si ella aceptaría en caso de que yo lo intentara. Busqué una excusa con la que contestar:

-Estoy nervioso porque tengo que escribir tres artículos esta noche. Y no tengo ni idea de sobre qué.

-¿Tres artículos?

-Sí. Para este blog, para el de EZ Cultura y para la edición impresa del jueves (se presenta los miércoles). El de la edición impresa es el que más nervios me da. Tengo que escribir para todos los públicos y me cuesta mucho.

Ella se levantó, le pidió al camarero su bloc de notas y un bolígrafo. Se sonrieron mucho, cruzaron palabras cómplices que no alcancé a escuchar. No sé si ella conocía al camarero con anterioridad. Pero ella había elegido el local. Quizá se había follado al camarero. Me trajo el bloc y el bolígrafo a la mesa. Mientras me habló siguió mirando al camarero. Pero de reojo. Si se lo había follado había sido hace poco. Entre ellos, había esa clase de conexión que sólo existe en el principio de la gente que se gusta y que está junta desde hace muy poco o a punto de hacerlo.

-Escríbelo ahora. No quiero que estés nervioso ni quitarte tiempo.

A pesar del cachondeo con el camarero, me gustó mucho el detalle de que me trajera el bloc y el bolígrafo. Pero, sentado en ese bar, no pude escribir nada para la edición impresa. Cuando escribo para la edición impresa no dejo de pensar en el director del periódico. Me lo imagino detrás de mí, mirando cada palabra que me atreva a escribir. Me pongo nervioso, me intimida. Creo que, cuando mando mis columnas para la edición impresa, siempre se ríen de mí. Nunca estoy orgulloso de ellas.

Pedimos otra ronda. Me dijo que estaba un poco borracha. Por las cosas que me contaba no era cierto que estuviera un poco borracha. Estaba bastante borracha.

-¿Tienes un cigarro? –me preguntó.

-No fumo –contesté.

-Ni yo, pero en estos momentos ya…

Se levantó para pedir un cigarrillo a algún desconocido del bar. Yo no entendí su última frase: “en estos momentos ya” ¿Qué quería decir? Me pareció una frase muy enigmática y abstracta. Sin embargo, no se lo pregunté. Me puse a escribir este post con el bolígrafo y bloc de notas que me había traído. Se quedó mirándome: como si creyera que yo estaba escribiendo algo interesante e inteligentísimo.

Pero no era así.

Pensé en decirle que, siempre que va aparecer una chica importante en mi vida, sueño primero con ella: veo su cara en sueños. Yo soñé con una chica con los rasgos de ella, hace poco, una noche que me encontraba muy solo. Tan triste estaba, que le dije a Dios:

-Muéstrame la cara de la próxima chica especial en mi vida.

Y apareció su cara. O una cara muy parecida a la de ella. No se lo conté: nos acabábamos de conocer, nunca antes lo he escrito: y si se lo contaba ahora ella iba a pensar, quizá, que yo era un loco obsesivo y peligroso. Y las chicas no suelen follar con la gente que tiene pinta de loco obsesivo. Porque tienen miedo de que las descuarticen.

Se fue al baño. Y yo, como habíamos quedado, me acerqué a la barra a pedir aun mas copas.

-Para mí un Amareto –dije al camarero (pensé que era una bebida que me haría parecer interesante)

-No sé si hay –contestó- He de bajar al almacén.

Estuve a punto de decir al camarero que no bajara. Que un cubata estaba bien. Supuse que el almacén estaba abajo, al lado del baño de señoras. Y el camarero era más guapo que yo. Y ella estaba media borracha. Quizá se encontrarían, coincidirían abajo. Él, si era listo, le besaría a ella: como yo hacia con las turistas cuando trabajaba en la discoteca. Ella abriría la boca. Pero no dije nada. Así que el camarero bajó las escaleras. Esperé. Subieron juntos. Riendo. Me da que se besaron. Me deprimí. Pero lo disimulé.

Tras beber un poco, ella se levantó para pedir otro cigarrillo. No dejaba de mirar al camarero. Ni el camarero a ella. Supe que lo mejor sería que me fuera de ese local, no entrometerme entre la atracción física que había entre ambos, dejar de perder el tiempo con ella. Mi juventud había pasado: yo no podía competir con la belleza del camarero: tengo papada. Que follaran ellos.

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Nota.- Si participas en el concurso “20 BLOGS” te interesa leer esto.

La uruguaya del Burguer King

Sábado

Hoy, a mis 32 años, es la primera vez que me pongo una bufanda en mi vida (nací en Canarias). Caminando con bufanda por las calles de Madrid me siento un artista: un actor famoso, un cantante de ópera, un héroe espadachín: un gran escritor.

Es sábado por la noche y camino solo: la gente me mira como si fuera un delincuente, una persona peligrosa: yo les devuelvo la mirada a esos sub humanos inferiores con tristeza: son imbéciles, parte del rebaño mundial: no han tenido un pensamiento propio en la vida: repiten como loros lo que ven por la televisión: y para colmo se creen sabios e importantes: PERO NO SABEN ABSOLUTAMENTE NADA DE LA VIDA: SON TÍTERES DE LOS LÍDERES MUNDIALES: LES HAN VACIADO LA CABEZA Y SON ESCLAVOS DEL DINERO: llego a un cine: compro una entrada para ver “Rocky Balboa”: observo la cola: todos los que vamos a ver “Rocky Balboa” tenemos pinta de fracasados: todos somos mayores de 30 años: ninguno va acompañado por una chica: todos estamos sin peinar, sin afeitar: ninguno tiene pinta de haberse dado un baño (salvo en cerveza).

Sin embargo, cuando empieza la película, suena la famosa banda sonora original: todos los fracasados de más de 30 años aplaudimos, emocionados, como si fuéramos niños y estuviéramos en el circo: nosotros, los perdedores que nunca follamos y mal cobramos, necesitamos a “Rocky”: ese perdedor que le dice al mundo aquí estoy: que golpea y gana el campeonato del mundo cuando nadie cree en él: pero ya, ni Sylvester Stallone se atreve a hacer “americanadas”: todos nos reíamos de las americanadas, pero ahora, 20 años después, comprobamos que esas “americanadas” quedaron grabadas dentro de nuestro corazón: al finalizar la película,“Rocky” no gana el combate. Es el fin del cine. EL CINE, TRAS “ROCKY BALBOA”, HA MUERTO.

Salgo del cine: como no follo, da igual qué cuerpo tenga: voy a un Burguer King cercano al cine: placer estomacal por placer sexual: a hincharme la barriga con la hamburguesa más grande que exista: luego, de regreso a casa, cuando me vea la barriga en el espejo, me deprimiré: y me prometeré que, a partir de mañana, empezaré a salir a correr: menuda mentira: entro en el Burguer King: todo el mundo me mira: estoy solo: todo el mundo que está en esa hamburguesería tiene una novia: niñatos que no saben utilizar la polla tan bien como yo: avanzo por el pasillo mirando a sus novias: imagino que me las estoy follando, que me estoy corriendo en la cara de todas ellas:

llego al mostrador… la chica que me atiende me sonríe.

Conozco esa mirada. Me la sé de memoria. La aprendí a diferenciar en la discoteca. Es la mirada de “te voy a follar pase lo que pase y me dan igual tus circunstancias” Hace un mes que no ligo y ahora, de pronto, sucede ¿Será por la bufanda? ¿Qué ha sucedido? Nada. No hay ningún secreto ni ninguna magia. Si eres feo (como yo) sólo ligas cuando a una mujer le apetece. Sólo hay un secreto para ligar frecuentemente: ponerte musculoso y no ser demasiado feo de cara: si tienes buen cuerpo y no te dan asco podrás follar habitualmente con zorras sin nada dentro de la cabeza: te vienen solas: lo vi cuando trabajaba, cada noche, en la discoteca: que no me diga nadie que no es así.

-Soy de Uruguay –me dijo.

Pienso que tiene cara de mono, pero me lo callo: me la quiero follar y ella no entendería mi humor. Así que hablamos un rato: me dice que si espero a que termine su turno nos podemos ir a tomar un café por ahí: por supuesto, la espero: al salir, me besa: el café es en mi casa: decido follármela con preservativo: no tengo miedo a las enfermedades sexuales: pero sí a dejar embarazada a una chica con cara de mono y tener luego que ver su cara de mono toda la vida: además yo no quiero que mi hijo salga con cara de mono.

Follamos como desesperados: me muevo tanto que quemo la grasa de la hamburguesa: luego, tras un porro, se viste y se queda a dormir en mi cama.

-Hace mucho frío para salir a la calle.

Yo paso de dormir abrazado a ella como un imbécil: bajo al primer piso: me pongo a corregir mi libro: algún día lo terminaré: tras follar, ya no me siento como un perdedor. No debería de haber ido a ver “Rocky”. Si yo hubiera escrito el guión, “Rocky” hubiera terminado reventándole la cabeza a su oponente de un puñetazo. Yo sí que creo en los milagros y en las americanadas: porque las he vivido: recuerdo que tengo que escribir un post para este blog: subo las escaleras con cuidado y le saco, sin que ella se percate, una foto:

Domingo

Por la tarde, tras una mala cita, voy al cine que está delante de su Burguer King. Veo “Hollywoodland

En la película sale la típica escena del amargado que dejó a su mujer para irse con una zorra, la cual, le acaba dejando por otro, y él se sienta a ver los videos de cuando era feliz con su mujer y su hijo:

Estoy harto de esas escenas. Siempre el hombre arrepentido. Siempre echando de menos su vida de sub humano. Nunca he visto una película donde al cabrón le vaya bien. Me gustaría ver una película donde el cabrón deja a su mujer y a su hijo y muere, con una sonrisa en los labios, de sobredosis a los 80 años, en una orgía, mientras se folla a tres rubias con las tetas enormes, tras decir:

-Menos mal que tuve los cojones de abandonar a esa pesada que me hacía infeliz. Mi vida ha sido de película.

Y, en su entierro, que aparezca su hijo multimillonario y feliz gracias a los negocios que heredó de él y a su ex mujer feliz con un nuevo marido sub humano con la polla castrada y sonrisa de vendedor de Biblias.

Tras la película, que es lenta y aburrida, me voy al Burguer King: la uruguaya me sonríe al llegar: se alegra de verme. Yo también a ella:

-Te diré algo especial –hablo- Una hamburguesa con patatas y coca cola.

Ella ríe de mi fenomenal y originalísimo chiste: descarada, mira a mis pantalones, por donde debe de andar mi polla: golosa y teatralmente, se relame con la lengua pero, de pronto, su cara cambia: se pone seria: y a trabajar: parece la empleada del mes: es otra persona:

-¿Qué te pasa?

-Mi novio acaba de entrar –me susurra mientras pone en mi bandeja una ración de patatas.

Nunca me dijo que tuviera novio. Lo único que recuerdo que me dijo, tras el café, fue:

-Ya no hace tanto frío: me voy a quitar las bragas.

Miro a su novio. Un enano. Creo que uruguayo también. Seguro que vinieron juntos desde el otro lado del atlántico. Menuda mierda de novio. Con razón alucinó conmigo. Debí de sospechar que tenía novio por cómo disfrutaba mientras me la follaba: las chicas con novios son las más insatisfechas sexualmente: los novios se cansan de follar con ellas porque es como follar con sus madres: así que ella les dicen que les quieren mucho, que no les importa que no se la follen: pero se buscan un amante sin que estos se enteren, porque están jugando a la wii. Me voy a una mesa con mi pedido. Me siento: como la hamburguesa mientras, con disimulo, les observo hablar: ella le besa en los labios con la boca que chupó la punta de mi polla: salgo del local: decido no volver a follarla ni a comer más hamburguesas: me voy a poner en forma y a follarme a zorras descerebradas: me da asco su novio: es demasiado bajito y flaquito: yo no quiero meterla por donde la mete un subhumano: que vergüenza: es como estar a su nivel: yo aspiro a más.

Me he mudado a una buhardilla

500 euros al mes, agua y luz aparte. Me mudé la semana pasada. Y coincidió con la inauguración de mi nuevo blog.

¡Exclusiva mundial! ¡EL ESTRENO DE FIDEL CASTRO!

“Fidel Castro está activo y pronto retomará sus funciones, dijo el ex presidente nicaragüense Daniel Ortega el 09.08.2006

Fidel está atravesando una situación nada fácil. Su recuperación es lenta porque la máquina a reparar tiene 80 años“, afirmó ayer el presidente venezolano Hugo Chavez.

… ahora entendemos esas declaraciones.

Querida imbécil:

No te escribo esta carta desde el odio, sino desde mi más profundo conocimiento. Sé que, delante de la gente, en la vida real, me muestro inseguro y tímido. Pero cualquiera que me haya leído, que me conozca bien, sabe que normalmente tengo la razón en todo.

Hoy, al poco rato de conocernos por Internet, decidimos vernos en un local. Cuando llegué te dije de irnos a follar y me dijiste que no. Si acto seguido, no me levanté y me fui es simplemente porque me diste pena, porque vi que te habías pasado mucho tiempo arreglándote y porque vives lejos. Reconozco que te mentí cuando te dije que no me había molestado que te negaras a follar conmigo. También te mentí cuando te dije que te volvería a llamar. No te voy a volver a llamar. No porque me sienta humillado o rechazado. Sino porque eres profundamente gilipollas. Nos tomamos dos cafés, dimos un largo paseo y a mi me avergonzaba que me vieran caminado contigo. Porque incluso, por tu forma de vestir, se nota que eres gilipollas.

Eres una inservible, una vaca más de una granja de mierda. Mira tu vida, lo que te rodea. A tu edad, ni siquiera te has atrevido a irte de la casa de tus padres. Mira tu trabajo: menuda puta mierda. Te levantas cada día de la cama por un sueldo de mierda. No has hecho nunca nada en la vida. Jamás te has atrevido a revelarte y agarrar al toro por los cuernos. Eres una vaca mansa que espera el día de su sacrificio. Te entretienes escuchando música, viendo la tele, con cosas que han hecho otros. Tú eres un ser pasivo. Puedes rechazarme ahora, hacerte la guapa, sentirte especial y deseada, pero no te creas más que esto: ese momento es lo único que tienes: si te quería follar era más bien por hacerte un favor y porque era domingo y me aburría. Me puedes negar el primer polvo, ponérmelo difícil, dilatarlo en el tiempo. Eso es a lo único que puedes aspirar. Porque, sin duda, yo te hubiera negado el segundo. Porque, para que yo te quiera follar por segunda vez, debes de atraerme intelectualmente o estar tan buena como la de la foto:

Por eso estás sola, a tu edad. Porque eres gilipollas. La persona que quiera casarse contigo debe de estar bien loca o ser un gilipollas: uno de esos tipos que sólo ven fútbol y no tienen mundo: uno de esos tipos a los que se la chupas por primera vez y creen que han encontrado al gran amor de su vida: porque follar en las ciudades está muy difícil… ser mujer, tener chocho, en la ciudad da poder. En la pirámide, estáis ustedes, las mujeres que visten vaqueros ceñidos con grandes cinturones de moda y debajo, nosotros, los hombres. No os abrís de piernas con facilidad no sólo para que no digan (esos tipos gilipollas) que sois unas putas sino, también, porque os gusta sentir el poder: si os abrierais de patas con facilidad bajaríais a nuestro nivel: el nivel de la mierda y de la desesperación. Tú, gilipollas, has adquirido esa conducta no por inteligencia, sino por imitación: no mereces ese nivel: estás subida a ese pedestal únicamente por tener chocho.

No me siento rechazado por ti. Toda chica que me ha conocido de verdad, tanto intelectual como sexualmente, a pesar de que soy algo feillo, se ha enamorado de mí, de manera total. No hay margen de error: un 100% de éxito, un 100% de mujeres… No has rechazado a Rafael Fernández sino al pequeño fragmento que te enseñé de mí: no te pude enseñar el resto porque no estás preparada para ver LA VERDAD. Tengo que comportarme ante ti como un sub humano, no como el dios que soy. Porque ser feliz, disfrutar, te asusta: prefieres auto limitarte, sabotearte para así seguir viviendo en tu mundo gris. Por eso te digo que eres gilipollas. Cuando mueras no te irás al cielo ni al infierno. Estás vacía, no creas que Dios guarda en el cielo almas inservibles como la tuya, sin vida. Dios no es tan misericordioso. Morirás y Te preguntará:

-¿Qué has hecho en la vida?

-Nada –contestarás.

-Pues a la porra –te dirá él.

Tu alma se desintegrará. Nadie te echará de menos. En la vida no fuiste más que una piedra. Nadie guarda una piedra a no ser que sea especial. Cuando te dije de follar, me dijiste:

-No te conozco lo suficiente.

Me aguanté la risa. Sí que le has chupado la polla a tíos imbéciles: monos sin nada en la cabeza. Individuos que compran los diarios deportivos, cada día y los leen atentos, como si fueran algo importante. Te has tragado el semen de esos imbéciles, incluso ¡Te has llegado a enamorar de un tipo que no para de comprar revistas de automóviles y ni siquiera tiene un automóvil! ¡Pudiste quedarte embarazada de un mono! ¡A todos ellos te los follaste tras conocerlos! ¡Tiene delito! Y sin embargo me rechazaste a mi que, además de buena gente (yo no me hubiera reído de ti con mis amigos tras haberte follado ya que considero el sexo como algo natural, no como una humillación) soy un amante formidable y voy a pasar, sin ninguna duda, a la historia de la literatura.

Espero que hayas leído bien esta carta. Querías que escribiera sobre ti. Querías convertirte en mi amor imposible y que yo te escribiera odas inmortales. Y creías que lo conseguirías cerrándote de piernas, negándome un polvo. Lo siento pero, para conseguir eso, tienes que ser una animal en la cama además de tener una inteligencia, un sentido del humor y un corazón infinito. Y tú sólo eres una gilipollas del montón.

Pues eso: vete a ver esos programas de televisión a los que te conectas como si fueras un vegetal y no vuelvas a entrar nunca más en este blog. No estás a la altura.