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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Hoy aquí, mañana en otra persona.

Cada trozo de papel higiénico que está dentro de la papelera de mi habitación representa una corrida dentro del chocho de Begoña. Begoña volvió y, al primer lugar a donde la llevé, fue a donde más la eché de menos: a aquel banco del Parque del Retiro. Allí la traté como a un enamorado. Aunque digamos que, ninguno de los dos, estamos enamorados:

-Me siento muy mal, muy culpable, cuando estoy contigo –dice enrollada, entre las sábanas de mi cama, dándome la espalda.

Y yo, siempre le digo que no nos volvamos a ver como amantes, sólo como amigos. Que tome un taxi hasta su casa, que se vaya con su marido: porque lo que yo menos quiero es verla infeliz. Pero siempre, siempre, todos nuestros caminos conducen hasta mi cama. Y, siempre, confiamos en la química de sus pastillas, para no tener hijos juntos.

Mientras, caminamos por el Retiro, evitamos a las adivinas que nos quieren leer las manos, las cartas:

-A ver si van a adivinar que soy una puta –dice riendo–.

Y, luego, me voy a remar. Me divierto como un niño.

Me gustaría tener, encontrar, inventar, palabras con las que aliviar y convencer a Begoña de que realmente no hacemos nada malo. Que no tiene porque sentirse mal. Sólo somos dos personas que disfrutan mucho estando juntos ¿Puede ser eso algo horrible? Es cierto que, en una realidad diferente, existe su marido, su rutina y las facturas. Pero también es cierto que, en esta realidad en la que ahora estamos juntos, de la mano en este parque, hay un oasis, un sentimiento, unos instantes tan intensos, mucho más validos, para la vida, para la felicidad de nuestros corazones, que estar sentado frente al televisor, con su marido. Estar juntos, es salud: evita que muramos, estando vivos.

-Ojalá –me dice- volviera la pasión de los primeros años con mi marido.

Y, cuando más tarde, le estoy metiendo mi polla furiosa, pienso que sí que ha vuelto. Pero, por desgracia, no con su marido. La vida es algo muy complicado: no cabe dentro de un matrimonio ni de un romance: hoy, mi polla está furiosa, mañana, no: hoy, ella encuentra la felicidad conmigo, mañana, la encontrará en otra persona.

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