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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Las fotos que salen en esta historia las saqué de una página web. No son los sitios a los que verdaderamente llamé.

La madre de Elena viene a pasar unos días en casa. La madre de Elena se sienta en mi sillón, el que está delante de la tele, donde yo suelo pajearme viendo películas pornos o presentadoras de informativos: justo donde pone su culo me he corrido miles de veces: la madre de Elena me dice:

-Te imaginaba más alto y más delgado.

Ósea, que la madre de Elena, sin previo aviso, me ha llamado gordo y enano. Yo le sonrío: una sonrisa malévola: con esa sonrisa trato de decirle, sin palabras, que me he follado a su hija sin condón, dos veces: y que si no me la seguí follando es porque paso de ella y de su chocho del montón.

La madre de Elena me regala un libro.

-Elena me ha dicho que te gusta mucho escribir.

El libro que me regala es una guía para aprender a escribir: el libro lo ha escrito un don nadie ¿Qué me va a enseñar ese a mi a escribir? Ni siquiera abro el libro.

-Hubiera preferido que me regalara unos calcetines –le digo a la madre de Elena.

Busco, desde mi isla de Fuerteventura, un piso o una habitación en Madrid. Ahora entiendo porque la gente se manifiesta por las calles: en las grandes ciudades, la gente que no tiene un gran sueldo ha de vivir en agujeros: este piso de 40 metros cuadrados cuesta alquilarlo 600 euros, agua y luz aparte: es en un sexto piso, sin ascensor:

Aun así he de rogarle al dueño para que me lo alquile:

-Sin nómina no alquilo.

-Es que soy autónomo.

-No me gusta alquilar a autónomos.

-Salgo en el periódico “20 minutos” cada jueves. Soy columnista, un tipo de fiar.

Me cuelga.

Aquí, en la isla de Fuerteventura, vivo en una casa de dos pisos, de más de 200 metros cuadrados. Pago por ella 600 euros al mes. Y, a 10 minutos caminando, tengo una playa maravillosa. Además, estoy en medio de la nada: puedo gritar o hacer el loco todo lo que quiero, cuando me apetece:

Si voy a Madrid tendré que tomar otro trabajo (y si consigo que me lo den): no podré centrarme sólo en escribir: el de blacksines creo que no está contento con la web que le estaba haciendo: normal, pues con las correcciones de mi libro y este blog no he podido dedicarle nada de tiempo: el dinero que me iba a pagar era vital para mi marcha a Madrid… a veces tengo ganas de mandar todos mis sueños y proyectos a la mierda… me quedo en esta casa, me caso con Elena y soy un infeliz más: bah… es sólo un tropiezo, Rafa: si en principio no puede ser un piso donde poderte llevar a tu perra, será una habitación: esta me gusta: buena zona: 450 euros al mes:

-Hola, llamaba por la habitación.

-Bien –dice una voz de mujer, de unos 50 años, suramericana- En esta casa vivo yo con otros dos inquilinos.

-Por mi no hay problema ¿Tiene Internet? Necesito Internet por mi trabajo.

-Sí ¿En qué trabajas?

-Soy periodista –miento… ¿Cómo decirle que me gano la vida escribiendo este blog? Si lo lee o, por ejemplo, ve el video que he puesto un poco más arriba, seguro que no me alquilaría la habitación.

-¿Y traerías visitas? –me pregunta.

-¿Cómo?… eh… bueno –pienso en mujeres, supongo que alguna me follaré, alguna traeré a casa- Si señora supongo que, de vez en cuando, tendré visitas.

-¿Cuántas?

Quedo pensativo… ¿Con cuantas tías voy a follar? ¡Yo que sé! ¡Ya no trabajo en la discoteca! Ahora soy un enano de metro ochenta y uno y gordo y sin dinero: no creo que, en Madrid, folle mucho… pero una cosa sí que tengo claro: si un día follo no será en esa casa: con esa mujer escuchando mis gemidos.

-Váyase a la mierda puta vieja –le digo.

Y cuelgo el teléfono.

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