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BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Archivo de octubre, 2006

Nos fuimos a vivir juntos

-Te tienes que afeitar –me dice.

-No –contesto.

-Tenemos un bautizo.

-Me afeitaré tras el bautizo. Desde que lleguemos a casa.

Ahora siempre me peleo contigo por cualquier cosa.

Eres tan maravillosa.

Todo el rato quería estar contigo. Ahora siempre nos peleamos.

Tú tenías 16 años, yo 18 cuando nos conocimos. No tenía dinero para hacerte regalos caros. Así que iba a casa de de un vecino. Le pedía que me dejara utilizar su aparato de música para grabarte un casete de música romántica, de temas que grababa de la radio. Le hacía una portada y te lo daba. Me mordía las uñas esperando que me llamaras para decirme que era la selección de música más maravillosa que habías escuchado. Cuando el cantante te decía, te quiero, era yo diciéndote te quiero. Cuando la batería golpeaba duro, cuando la música subía, ese era mi amor subiendo: en su máxima plenitud.

No me daban mucho dinero en casa para salir, así que cuando me daban dinero para el transporte del mes yo lo utilizaba para invitarte al cine y palomitas. E iba al instituto caminando o simplemente no iba ¿Para qué ir al instituto si no te iba a ver?

Yo creía en el cuento del amor. Creía en cada centímetro nuevo de tu piel. territorio virgen, que conquistaba cada domingo tras misa, en las escaleras de entre el tercero y cuatro piso de tu edificio: en aquel lugar secreto donde me pajeabas un poco: pero sólo un poco porque no te gustaba mucho y el semen te daba asco. Te sigue dando asco. Mi semen te dará asco toda la vida. Sin embargo otras se lo bebieron gustosamente:

-¡Mi recompensa! –me dijo una turista al sacarlo de mi polla.

Y tú y yo nos fuimos a vivir juntos. Y vivimos juntos: nos enfrentamos a lo que es la vida de adultos. Lo malo es que tú creciste y te hiciste una gran arquitecta y seguiste yendo a misa los domingos. Yo no crecí. Yo descubrí que follar bajo los influjos de la marihuana estaba de puta madre. Y el vino. Yo seguí pensando que la vida era un juego que no había que tomarse nunca en serio. Y que Jesucristo era un tío de puta madre que nada tenía que ver con el Papa. Seguí diciendo sin parar:

-Quiero ser escritor.

Pero dejé la zona turística y me mudé a tu casa y volví a tirar el móvil para que ninguna turista con chocho a motor me distrajera: sólo tú, solo tú, sólo tú.

Olvidé mis sueños de ser escritor. Empecé a trabajar de freganchin en un hotel de 5 estrellas. Traté por todos los medios de que no me echaran de aquel trabajo: sueldo digno: construir un hogar juntos como debe de ser. Quizá hijos. Y viví esa vida de mierda qué dice la gente que es la lógica y civilizada.

La hipoteca. El sofá de la salita. La nueva cocina. Las cortinas a juego. La tele tras el trabajo. Los cojines. Comprar la mecedora. Ir construyendo un ataúd donde meterse y morir cómodamente, a plazos. El amor fue creciendo al mismo tiempo que la decepción. La vida era eso: objetos materiales por los que dejar de vivir. La vida se veía a través de la televisión: pero era prefabricada. Y no había emoción. Siempre los mismos guionistas.

En Navidades, en fin de año, te ibas con tu familia, a la otra isla: me dejabas solo, frente al televisor, con las campanadas, con Anais. Yo pedía siempre el mismo deseo:

Así que, cada noche, me arrastraba al ordenador con cuidado de que no te despertaras. Y empecé a escribir el libro. Para escaparme virtualmente al espacio exterior. En internet fumaba marihuana virtualmente. Y bebía virtualmente. Y era escritor virtualmente. E hice amigos y amantes virtuales a las que les veía las tetas. Hasta que, unos señores, inesperadamente, me dieron un premio (mi deseo de fin de año, al fin se cumplió). Todo eso sin tú enterarte de nada. Porque cada vez que te enseñaba lo que escribía me decías que era una mierda y que no valía. Te dejé de mostrar mis escritos: me absorbías toda la energía: a tu lado no podía escribir.

No tuvimos un hijo. Tuvimos un perro. Y ahora eres tú la que nunca está en casa. Normal, porque nuestra vida es tan aburrida como nos merecemos. Yo duermo abajo, en el salón, con la perra, porque cada vez que abro los ojos ella me lame la cara: la perra es la única persona que me da cariño en esta casa de dos pisos. Y tú duermes arriba, en la cama: mañana tienes que ir a trabajar porque, a diferencia de mi, tú tienes un trabajo serio… el sábado te perdiste el primer baño en el mar de nuestra perra: tú nunca lo verás porque no te importa, pero mis lectores sí:

Pronto me voy a ir de aquí y sé que te voy a llevar en mi corazón. Deja de llorar cada vez que te digo que me voy: porque a mi también me haces llorar: no quiero que nos pudramos juntos. Vamos a dar una oportunidad a la vida. A ver si uno de los dos, al fin, consigue la felicidad. Sé que a mi lado no la vas a conseguir nunca. Yo algunas veces la tengo: cuando vemos la tele y me acaricias el cabello.

No seas ridículo. No lo hagas (Sólo para mayores de 18 años)

Las fotos de teens, las fotos de más éxito en Internet, ya no me gustan. Me siento un pervertido masturbándome con chicas a las que les llevó 14 años. Siento que la policía va a entrar de pronto en mi habitación y detenerme por no masturbarme con fotos de chicas de mi edad.

-Te tienes que masturbar con viejas de tu edad –me dicen monstruos feministas desde el interior de mi cabeza.

Navegando por internet, descubres webs repugnantes como esta. Ponen fotos no de teens sino de niñas menores de 10 años: se amparan en que “no están desnudas y son modelos publicitarios” ¿Pero no es delito mezclar fotos de chicas mayores chupando pollas con fotos de niñas pequeñas? ¿A qué público va dirigida esa web? ¿Para qué las ponen ahí? ¿Qué alientan? A ver si, entre todos los lectores de este blog, conseguimos que esa página cierre o, como mínimo, quiten esas galerías de fotos.

A todos esos enfermos y pervertidos que se masturban con fotos de niños pido que limpien su sucia mente. No sólo porque la inocencia y alegría de un niño es lo más sagrado que existe, lo único por lo que verdaderamente vale la pena luchar. Si tú, pedófilo internáutico, dejas de hacer esas cosas te sentirás mejor: vuestra vida mejorará. Dejad de masturbaros con niños. Desintoxicaros poco a poco. Si os masturbáis viendo programas infantiles hacedlo sólo mirando las mascotas o los dibujos animados:

Iros de putas.

…Nunca he ido de putas hasta ayer: hasta hace unos minutos: entré en el puticlub y me dijo la madame:

-¿Cuánto dinero quieres gastarte?

-¿Qué me dan por 5 euros?

-Esto:

le quité las bragas a aquella buena mujer y, desde que lo hice, el cuarto se inundó de olor a pescado:

-Mejor no te la meto. Sólo chúpamela.

Y me saqué una foto para los lectores de este, vuestro blog:

Nota.-Este artículo está escrito en clave de humor. Pero el tema de la pedofília en Internet es un tema repugnante y muy serio que, por fortuna, entre todos los internautas podemos combatir. Si, cuando visitas webs pornos (asunto absolutamente legal) ves fotos de niños o niñas desnudos puedes ayudar denunciándolo en la policía directamente o en webs como esta. Entre todos, podemos ofrecer un mundo más seguro a los niños.

Mi primera regla

Yo y mi voz de mujer

Ante todo, todas las personas del mundo son unos cagones. Todo el mundo tiene un agujero por el que se pasa el día echando mierda, cagadas. Realmente el concepto del ser humano es asqueroso. Nos hacemos como el que no va con nosotros, pero eso es lo que somos todos: unos cagones: todos caminamos por ahí con nuestro agujerito: cagando y meando. Aunque te vistas de Armani tienes tu agujerito por donde no paras de cagar. Todo es empezar a cagar una y otra vez. La boca, el cerebro, es una anécdota. Porque si nos tapan el agujero del culo morimos. Primero respirar, cagar y comer. Después el resto: comprar cosas y hacer transacciones bancarias.

Me levanté contento. Dos días llevo de régimen, ya he perdido un kilo. Ayer di mis 4 vueltas. Hoy no: hoy fui al supermercado que está a 30 minutos de mi casa: compré una garrafa de agua y cuatro bolsas de comida sana (salvo por unas salchichas): regresé caminando, cargado: hice más ejercicio que si hubiera dado las 5 vueltas que me tocaban:

Por la tarde fui a piragüismo. Busque mis mejores bermudas, unas amarillas y una camiseta azul: me afeite y me puse desodorante. Escribí mi número de teléfono en la palma de mi mano: para que no se me borrara, utilicé un rotulador rojo permanente. Llegué al muelle, allí estaban todos: sonrientes: como si supieran que ayer yo fui el único que vino y esperó bajó la lluvia. No hablé con nadie: pero la chica se me acercó: nos dimos dos besos en la mejilla: no supe qué decirle. Ella me contó que va a piscina por las mañanas: pensé apuntarme a esa misma piscina: pero yo no sé nadar: tengo el tímpano perforado y no puedo poner la cabeza bajo el agua: además, si ella me veía allí de pronto, quizá pensaría que soy un acosador: además, yo lo que quiero es follármela no hacer piscinas.

Sin embargo, durante la clase, en el mar, no se me acercó ni una vez. Este fin de semana Elena lo pasa en otra isla: me quedo solo en casa: tenía pensado decirle a la piragüista, haciéndome el chulo:

-Hola. He de ir al cine mañana o el viernes, pues escribo críticas de cine para el periódico más leído de España. Como me dijiste que tenías coche estaba pensando que quizá, si te apetece mañana o el sábado ir al cine, te invito.

Pero cada vez que la miraba ella estaba lejos: y sin intención de acercarse a mí. Ya no disfruto las clases de piragüismo. Antes eran un momento de relax: iba en comunión con el agua: ahora todo el rato la tengo tiesa: realmente ella no es, ni siquiera, guapísima: si yo aun trabajara en la disco no la hubiera mirado: y para colmo, es la única chica de piragüismo: todos los chicos la miran: ella lo sabe y lo disfruta: aun gordo, comparándome con ellos soy el más guapo: pero se me nota a la legua que estoy deseando estar con ella. Y eso me humilla y me pone de rodillas ante los demás. He de cambiar de táctica: he de hacerme el líder de ese grupo de imbéciles piragüitas: ligar es hacer creer a otra persona que eres maravilloso y que metes unos polvos que te cagas.

…Y de pronto, se acerca a mí. Me dice:

-Mira, se ve el arco iris.

Y yo miro el arco iris y pienso ¿Qué hago? ¿Qué me importa a mí el arco iris? No quiero mirarlo: quiero mirarla a ella. Pero he de hacer un comentario sobre el arco iris: que me crea sensible y espiritual.

-Ohhhhh –digo con voz de mujer- que bello.

He quedado como un gilipollas. Contraataco: voy a decirle lo del cine: voy a darle mi teléfono: miro mi mano: con el agua, con la pala, se me ha borrado el número de teléfono. Mierda de rotulador permanente. No hay nada permanente en la vida. Miro su cara: presiento que, si se lo pido, me va a decir que no. Y dar una excusa. Aun no es el momento. Así que veo, claramente, como va a ser mi fin de semana: exactamente igual de patético que siempre.

Hija de puta. Si me follara, vería lo maravilloso que soy.

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Hoy me han mandado estas divertidas fotos con la camiZeta:

Desde que las puse a la venta he vendido 18. Aun quedan 142. Si quieres una pincha aquí. Si ya hiciste el pedido y quieres ver si llegó la transferencia bancaria, pincha aquí.

Eres indiferente

La gente que te rodea no confía en ti. Te ven todos los días. Para ellos eres uno más. No saben lo que tienes dentro. Olvidaron que cada persona es especial.

-Quiero ser escritor – les dices.

Y te miran con una sonrisa maternal. Les muestras lo que has escrito durante todo este tiempo a escondidas, empiezas a escribir con mayor frecuencia que antes. Ellos leen.

-Está muy bien –te dicen con falso entusiasmo.

Al principio, la única forma de conseguir una crítica admirativa y efusiva (a no ser que seas un genio precoz como Rimbaud) es darle tus escritos a esa chica a la que le gustas tanto y que está detrás de ti sin haber obtenido resultado nunca. Ella te dirá:

-¡Ooohhh! ¡Eres asombroso!

Y se aprenderá algunas partes de tu texto de memoria.

La gente que te rodea no sirve para valorar tu obra. Ellos te ven como el de siempre: nunca serás especial para ellos. Es como decirles, de pronto, que no te llamas Sandris sino Dani. Tu obra ha de ser juzgada por nuevos ojos, por gente que no te conoce y que no te aprecia. Así sabrás si tus escritos u obras artísticas valen la pena. Internet, con sus blogs y sistemas de comentarios es perfecto para ello. Si causas indiferencia es que debes de mejorar. Si te insultan, halagan e, incluso, te denuncian injustamente, vas por buen camino.

Lee la edición impresa de “20 minutos” pinchando aquí

Me hice ilusiones.

Abro los ojos: un nuevo día. Recuerdo: me llamo Rafael Fernández. Trabajo como bloguer para “20 minutos”. Estoy en la isla de Fuerteventura. Vivo con Elena. Soy un gordo.

Oigo lo que me ha despertado: las noticias, el tintineo de su cucharilla: en el piso de abajo Elena revuelve su café mientras ve la televisión: se marcha a trabajar. Normalmente le preparo su desayuno pero hoy no escuché el despertador. Siento, miro mi polla: tengo una erección total: hacía mucho que no tenía la polla tan grande: bajo hasta el salón: se la enseño:

-¿Ves? No soy impotente. Simplemente no follamos porque lo nuestro ha terminado.

Le enseño una erección que me provoca otra chica: porque no es una erección matutina: es que estaba soñando con ella: la chica de ayer: me he vuelto a apuntar en los cursillos gratuitos del ayuntamiento: piragüismo: ella me conocía del cursillo anterior: es muy guapa: morena: pelo medio corto: piercin en el ombligo: salimos al mar con las piraguas y ella navegó siempre a mi lado: al finalizar la clase, en alta mar yo me retracé: me gusta dejar la piragua a la deriva, cerrar los ojos, sentir el sol y el balanceo del mar: cuando abrí los ojos ella estaba a mi lado: juntamos las piraguas: su brazo tocaba mi brazo: permanentemente: para que no nos alejáramos:

-¿Se está bien así, verdad? –me preguntó.

-Sí. Muy bien.

Ella miró hacia mi pantalón: no sé si quería ver si tenía un buen paquete o si quería ver si me la había puesto tiesa: yo no la tenía tiesa. Estaba conmocionado. No me podía creer que una chica como aquella estuviera a mi lado: nos miramos a los ojos: hablamos un poco: pero me puse muy nervioso: no soportaba estar a su lado: debía besarla o irme. Opté por irme:

-¿Vamos a la orilla ¿no?

-Sí –dijo ella.

Llegamos hasta la orilla y colocamos las piraguas y el material en su lugar: nos separamos: yo fui a las duchas y, cuando salí estaba ella ¿Casualidad? Hace mucho que dejé de creer en las casualidades: las casualidades con las mujeres no existen: ellas son como los tiburones: cuando quieren comer algo van al cuello.

-¿A dónde vas? –me dijo.

-A casa.

-Que sed.

Eso quiere decir que desea que vayamos a tomar algo. Tanteo, nervioso, el bolsillo de mi bermuda: sólo tengo un euro: maldita sea: no puedo invitarla: traje ese euro para tomarme un Acuarios de los nuevos:

los de sabor a coca cola: siempre lo hacía tras la clase de piragüismo: valen 95 céntimos en el supermercado: es genial caminar tras hacer deporte, sintiendo tu cuerpo cansado vibrar: bebiendo traguito a traguito un Acuarios frío de coca cola mientras regresas a casa: luego llego y beso a mi perra, Anais: un rito de placer.

-¿Tienes sed?

-Sí.

¿Por qué diablos se lo he preguntado si no puedo hacer nada? No puedo decirle que le invito a algo: ese supermercado está al lado de mi casa: a saber cuanto costará cualquier bebida en otro sitio: en el bar de enfrente, por ejemplo: no puedo decirle que mi único capital disponible es un euro.

-Ya nos vemos mañana

-Vale ¿Tienes teléfono? -pregunta.

-Sí. Pero es nuevo y no me lo sé. Te lo doy el próximo día.

-Vale.

Me alejo de ella por segunda vez en la tarde. Me alejo de ella aunque lo que quiero es meterme dentro de ella.

Camino de casa compro el Acuarios sabor coca cola: imagino que es eso a lo que debe de saber el agua de su chocho. Llego a casa y busco el canal Playboy. Me masturbo pensando, que la morena que está enseñando las tetas, es ella. Eyaculo y me pongo a escribir.

Al día siguiente, llueve en Fuerteventura.

Da igual: a las 4 de la tarde yo voy al muelle, donde dan las clases. Por el camino me llueve encima, pero me aguanto. Llueve, llueve: y yo sólo visto zapatillas, unas bermudas y una camiseta de Superman. Tirito. Llueve. Ya me secaré.

Llego al muelle: ella no está. Ni el monitor del curso. Ni los compañeros. Nadie.

La lluvia ha suspendido las clases. Dios, hijo de puta.

Hubiera sido tan romántico que ella hubiera estado.

Hubiera sido un polvo tan romántico.

Sólo estoy yo. En este muelle. Bajo esta lluvia.

Solo. Yo. Como siempre.

Las CamiZetas

160 camiZetas en venta del “eZcritor”: diseño exclusivo hecho por Bandini (y gratuitamente) ¿Conseguiré venderlas o estaré vistiendo el mismo tipo de camiseta hasta los 80 años? …si la quieres comprar, pincha aquí. Sólo son 160 camiZetas: así que si las quieres no lo dejes, por si acaso, para mañana: … realmente no se si habrá demanda o no: me he arriesgado muuuucho en hacer tantas: los de “20 minutos” no me dan acceso a las estadísticas ya que es un gran medio y, como es normal, son de carácter privado: no sé si me leen 10 ó 4.000 personas: pero los de “20 minutos” me ayudan siempre en todo: Arsenio Escolar, su director, me ha dado permiso para poner el anuncio de las camiZetas en este blog, aunque “20 minutos” no tenga nada que ver con la venta de estas camiZetas: ellos no ganan nada, salvo ayudarme: muchas gracias Arsenio Escolar. Muchas gracias “20 minutos”.

Desde que las venda (si las vendo) me voy con el dinero a Argentina (3 meses) y a Chile (otros 3 meses). En Argentina terminaré mi libro y en Chile lo convertiré en papel y lo traeré en barco hasta España. En Chile tengo otros planes: quiero conocer al fin a mi padre: él no sabe que tengo planeado ir para allá: desde que nos abandonó(yo tenía 5 años)

no sé si está vivo o muerto: salvo una carta hace unos 6 años no he vuelto a tener contacto con él: pero he decidido que quiero conocerlo: tendré que buscarlo por Chile: y a la nueva familia que fundó allí (y que, por lo que he oído, también abandonó): tengo dos hermanastras y un hermanastro que ya debe de tener 11 años y al que también llamaron Rafael: quiero conocerlos: enfrentarme a eso: dar carpetazo al libro y a mi pasado de una vez: empezar a vivir de nuevo desde un punto 0. No sé si se hace de ese modo.

No todo será un culebrón melodramático en Chile. Quiero visitar el archipiélago Chiloe. Siempre me ha fascinado su mitología. Siempre he querido pasar una noche en el bosque negro y escribir un relato utilizando los personajes de su mitología chilota.

Luego regresaré a España. Madrid al fin. Tratar de convertir mi libro “Diarios Secretos de Sexo y Libertad” en un éxito mundial. A ver qué pasa. A ver si mis planes no quedan en nada: a ver si me atrevo a salir al fin de esta casa y vivir nuevas aventuras. A ver si me compras una puta camiZeta para así poder irme pronto: mira qué bien quedan:

ella es wildrose

Compra la camiZeta ya, si quieres, pinchando aquí

Quiero convertirme en un tío bueno. Primer régimen audiovisual de la historia de los blogs

Gordo. Grasa. Tetudo. Tetas flácidas. Eso es lo que soy. Ya no estaba escribiendo sobre mis complejos: desde que un gordo me escribió este e-mail:

“Lo que me toca los webs, es cuando dices que estas gordo… tío, tu puedes esta empezando a coger fondo… eso se quita haciendo ejercicio, no matándote a pajas, sino andando un poco cada día… Cuando peses 120kg y uses una talla 56-58 de pantalones hablamos de gordura…ok?

Si, ese parece otro bonito problema, soy un cobarde y me escondo detrás de mi barriga? Quizás sea eso, quizás no estoy seguro, quizás no soy capaz de decirle a ninguna que le comería hasta la gomilla de las bragas sucias esa misma noche por miedo a que piense que soy un cerdo… en fin… comeduras de tarro… y esas cosas no dejan de dar vueltas en mi cabeza noche tras noche…

Y tampoco tengo muchos amigos con quien salir, a quien contarles estas paranoias, entro en el chat de terra a ver si pillo a alguna que quiera enseñarme sus tetas por la cam.. no hay ninguna, solo gays que quieren verme la polla…. paso.. hace siglos que ninguna me enseña sus tetas por la cam.. y cuando por fin alguna se digna a hablar, vive en el quinto pino, sin posibilidad ninguna de conocernos…

Cada día me cuesta mas seguir adelante… mis vicios electrónicos ya me aburren… todos los días parecen una mala fotocopia del anterior, necesito unas vacaciones de mi mismo, dejar de ser yo el cobarde, para ir nosedonde con el cuerpo y la cara de nosequien a pasarme por la piedra cada noche las que quisieras venir una o dos o yo ke se…

Y entonces, fíjate lo que te digo, me daría cuenta, de que eso tampoco es lo que busco, lo que busco es la MIA, pero no tengo ni idea de donde ni como hacerlo…”

Querido amigo, hoy te contesto: hasta que no pierdas toda esa grasa no vas a encontrar a la TUYA (a no ser que la TUYA sea una gran gorda). Es mentira lo que se dice: que la belleza está en el interior: que no importa estar gordo. Adelgaza, amigo: verás que maravilloso y fácil es el mundo de los guapos.

Rafa: eres un superficial. Dan igual esos kilos de más. Las chicas no miran eso. Lo importante es sentirse bien con uno mismo. Tienes que tener más personalidad.

Y una mierda.

Es cierto que las mujeres no son tan superficiales como los hombres. Pero también es cierto que hay muchas mujeres superficiales: lo malo, es que suelen tener esta pinta:

Para follarte a tías como esas (rápido, sin años o siglos de trabajo y amistad) tienes que estar bueno, musculoso. O tener mucho dinero. Lo vi cuando trabajaba en la discoteca.

-Esas mujeres no valen para nada. No tienen cerebro –me dicen.

Ya… pero ¿Y qué? No es necesario rodearse de gente inteligente siempre. No está mal follar a ese tipo de mujeres de vez en cuando. Esas super tontas que no paran de reírse. No está penado por la ley follarse a chicas así. Es lícito ¿Para qué las puso Dios en la Tierra? ¿Sólo para que nos dieran risa?

Sí. Llevo dos años y medio sin follar: me está afectando más de lo que creía. Ya hasta me da igual follarme a una gorda o a una flaca. Pero no me acerco a ninguna. Me falta seguridad. Miro mi barriga y me freno: pienso que nadie va a querer follarme con esta barriga. Y lo que es peor. Yo no quiero follarme a nadie con esta barriga. No me empinaría. No con esta barriga. Me da vergüenza que me la vean (extrañamente, la he colgado en Internet, para que la vea todo el mundo).

En estos dos años me he hecho unas 1.786 pajas. Es rotundamente falso que te quedes tartamudo ni ciego. Lo juro.

Realmente, las tías más fáciles de follar son las tías buenas. Para conseguirlo, sólo tienes que estar bueno… hoy he empezado mi régimen. Es el noveno que empiezo en estos dos años y medio. Pero esta vez será diferente. Lo voy a retransmitir por Internet ¿Por qué? Porque en Internet es en el único sitio donde soy constante. Si te digo a ti, que me lees (y que te aprecio por ello) que voy a hacer deporte todos los días, he de hacerlo. Hoy he empezado a correr: sólo he podido dar tres vueltas: me he asfixiado:

Cada día iré a ese campo de fútbol. Cada día he de dar las mismas vueltas que el anterior + 1 más. Y las grabaré. Las pondré en este blog: hasta que esté buenísimo. Invito a BobPop hacer lo mismo (aunque él ya esté buenísimo)

No puedo fallar. Si no, sé que tú me insultarás:

-Cerdo repugnante. Que tetas más asquerosas tienes. Eres un gandul que ni siquiera se levanta de esa silla. No eres nada. Eres un cobarde que no se atreve a salir de esa vida cómoda que tienes.

… me dirás la pura verdad a la cara: he de dejar de ser esa persona. Quiero convertirme en un tío bueno, en un aventurero, como Hernán Zin.

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Tras el anuncio de ayer, vendí 7 camiZetas… aun me quedan 153. Si no quieres verme el resto de mi vida vistiendo la misma camiseta, compra una pinchando aquí.

No puedo decir quién me ha enviado estas fotos.

Sexo mental y fotocopiado

Camino, por la calle, rumbo a la copistería: un autobús pasa: desde el interior, una chica de unos 20 años me mira: no es una mirada de deseo: sino de aburrimiento: mira por la ventana como quien mira por la tele, aburrida, cualquier cosa: me hubiera gustado que me mirara con deseo: estaba buena: mañana me pongo a régimen y empiezo hacer deporte: ya está bien de comer huevos con chorizo.

En la cotidianidad de mis días, encerrado en la casa donde vivo, he encontrado la forma de consolarme por no salir nunca: no me hace falta viajar ni tener experiencias vitales: no me hace falta ir al Vaticano a ver obras maestras de arte: si te fijas, cuando tienes hambre, unos huevos fritos con chorizo, friéndose en la sartén, son mucho más bonitos que la capilla Sixtina: la mayor obra maestra de todos los tiempos, está en una cocina cualquiera: en tu sartén: crujiendo en aceite:

Entro en la copistería: atienden dos mujeres: me gustaría follármelas a las dos: hay dos personas por delante de mi: un chico joven, de unos 26 años (joven: un rival, frente a las dependientas) y un padre de familia, le acompañan sus dos hijos pequeñitos: 4 y 6 años aproximadamente: descartado como rival: albino, feo y demasiado alto: un cruce entra Van Gal y Gasol: cuerpo deforme: todos los hombres del mundo son competencia: quiero que desaparezcan todos los hombres del mundo por un virus: quiero ser el único hombre del mundo: que todas las mujeres del mundo tengan que hacer cola y sueñen con poder follarme: que el gobierno me proteja como especie en extinción:

El niño más pequeñito de los dos me observa fijamente: le llamo la atención: quizá porque voy vestido de verde (bermudas color pistacho y camiseta verde de propaganda): y mis gafas de pasta: y tengo ojeras: pasé toda la noche en vela, imaginando que me convertía en un gran ezcritor: tengo que tener pinta de dibujo animado: juego con el niño: pongo muecas: el niño ríe: me hace sentir bien hasta que me sorprendo mirando de reojo a las chicas de la copistería para ver si me están viendo ¿Por qué estoy jugando con el niño? ¿Para hacerle feliz a él, a mi o únicamente para despertar el espíritu maternal de las dependientes y fantasear que me las voy a follar?: sí: las dependientas me miran de reojo: noto pensar sus mentes: qué chico más bueno: cómo juega con el niñito: de sobra, he vencido al chico joven de 26 años: jugó la carta de chulito: pero, al hablar, se quedó en blanco, con una sonrisa y una mueca general estúpida: no le salía la complicada palabra bisílaba que quería decir a la dependienta: por fin la dijo: “grapa”: gilipollas.

Por fin me atienden: la más flaca y guapa de las dos dependientas se me acerca: sólo estoy yo, pero me dice:

-¿Vas tú ahora, amor?

Ha dicho amor: ha dicho amor: amor=sexo: ¿Me la habré ligado o se lo dirá a todo el mundo?

-Sí –contesto serio e inmaculado- Quería que me hicieras dos fotocopias de esto.

Ella mira la portada: son las 50 hojas finales de mis diarios secretos: le llama la atención la portada:

Mientras fotocopia, lo mira hoja a hoja: le causa curiosidad: con disimulo, saca una copia extra para ella: me da igual: me da morbo que me lea: que lea como me follé a todas esas turistas: me fijo en el culo de las dos dependientas ¿Con cual de las dos me quedaría si pudiera elegir? ¿Culo gordo o culo flaco? Creo que con el gordo esta vez: algunas veces apetece follarse a una gorda, no sé sabe muy bien el motivo: creo porque es gracioso: y porque me hacen sentir más tio bueno:

O quizá solo prefiero a la gorda porque a la flaca la siento accesible: y con la gorda no he hablado: siempre me gusta más la chica que más lejos está de mi cama: tengo que follarme a todas las mujeres del mundo: hasta que no lo consiga no seré feliz.

¿Tú también lo haces o yo soy el único guarro?