BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Archivo de septiembre, 2006

Noche y días solitarios.

Sólo: las tres de la madrugada: desnudo en el sofá, viendo la tele: me masturbo mirando a una tía que sale por “La Sexta” con cara de pena: dice que nadie la llama: que nadie quiere concursar en su programa:

Eyaculo: mirándole, fijamente, a los ojos: me iba a masturbar con la jaca de las noticias de CNN+ pero, cuando estaba en lo mejor, quitan su imagen:

y sale la imagen de Iñaki Gabilondo:

hablando con un mandamás de la guardia civil sobre el ácido bórico.

Llamó al concurso: hay que adivinar la palabra desordenada del panel: es fácil: y te ganas 500 euros: genial, 500 euros más para la autoedición de mi libro y mi mudanza a la península: la palabra secreta es fácil: “CREMA CATALANA”:

-Llama, acierta y te ganarás 500 euros –dice la presentadora, angustiada – Sólo tú estás despierto: es tu oportunidad: 500 euros garantizados ¡Qué mal me siento! –frunce el ceño, apenada- ¡Son las 3 de la madrugada! ¡Nadie está viendo este programa! ¡Sólo tú puedes ganar!

Llamo: total, 0,95 céntimos nada más: y, además, hablo con quien me he corrido: pero el teléfono dice:

-Estamos comprobando su llamada: si es la número 10 entrará en antena: lo sentimos: hemos comprobado que su llamada es la número 1.

Llamo 10 veces: nada: mi llamada siempre es la 1 ó la 9: me he gastado 10 euros como un imbécil: puta mierda: estaba seguro que me iba a ganar esos 500 euros: he perdido 10 euros: y no me sobran: me voy a dormir: soy un fracasado, un imbécil, un patético: tengo 32 años: y mis relaciones sexuales se reducen a masturbarme mirando a presentadoras de televisión.

Por la mañana, me levanto de la cama: entro en la cocina: apesta: no he fregado en 4 días: no tengo ningún plato o cubierto limpio con el que desayunar: pienso: ¿Qué me convendría más? ¿Llamar y contratar por teléfono a una puta o a una asistenta?

No hago ninguna de las dos cosas: me siento delante del televisor: busco algo con lo que poder masturbarme: mientras, desayuno: bebo un trago de coca cola: socorro.

Mi madre espíritu

Mi madre murió cuando yo tenía 10 años de edad y, tristezas aparte, mi mente comenzó a fabricar mil historias. Lo primero que imaginé fue que mi madre no había muerto: era una mentira que todo el mundo me contaba porque ella quería empezar una nueva vida libre, sin hijos. Imaginaba que, cualquier día, me la cruzaría por la calle y ella, al verse descubierta, se echaría a correr, diciendo:

-¡No soy yo! ¡No soy yo!

Cuando acepté que había muerto comencé a creer que, su fantasma, se me iba aparecer a todas horas: al quedar solo, escuchaba ruidos y me aterrorizaba. Más adelante empecé a creer que el espíritu de mi madre se había metido dentro del cuerpo de mi perra: para así poder estar a mi lado, físicamente. Y por último, me sobresalto cuando no espero visitas y tocan en la puerta de mi casa. Porque la Biblia dice que, un día, todos los muertos resucitaran e irán a reencontrarse con sus seres queridos. Con cuerpos impasibles, ágiles y sutiles, capaces de volar y atravesar la materia; con sus cuerpos claros y brillantes, según la santidad que alcanzó en vida. Bellísimo, pero terrorífico a primera instancia.

Sin embargo, nunca pasa nada. Salvo que, a mis 32 años, sigo echando mucho de menos a mi madre.

Nota.-Ilustración del gran robotv y foto de mi madre, sacada por mi tío Sergio, cuando ella era jovencita.

Atlantis: putos extraterrestres.

El coronel del “Atlantis”, casi al término de su travesía de 7,9 millones de kilómetros por el espacio, se quitó la escafandra y se encerró en una habitación. Para desahogarse, se sentó en una silla y se masturbó mirando una foto de su mujer: ella, su amor, le esperaba en la Tierra:

Tras el orgasmo, quedó casi sin sentido: relajado y tirado sobre la silla, hasta que una mosca:

-Puta mosca –dijo.

Se posó sobre sus labios:

-Con lo que jode –dijo.

Sin pensárselo, rabioso, utilizó sus grandes reflejos de astronauta americano para machacar a la mosca de una palmada. Sonrió hasta que pensó:

-¡Mierda! ¡Si en el espacio no hay moscas!

Se miró la mano:

¡Había machacado, de un manotazo, a un extraterrestre!

El extraterrestre, casi sin respirar, dijo sus últimas palabras:

-Venía en son de paz… yo soy un enviado Premio Nóbel de la Paz de mi planeta… bueno, planeta antes, porque ahora decís que Plutón (y me cago en vuestra madre) no es un planeta …traíamos la solución a todas vuestras enfermedades ¿Por qué me has matado?

Y murió.

El coronel del “Atlantis”, acojonado, no sabía qué hacer. Miró por la ventana: diminutas naves espaciales le perseguían.

-¡Has matado a nuestro Premio Nóbel de la Paz! ¡Asesino! ¡Vamos a exterminar vuestro planeta! –le gritaban (telepáticamente).

De pronto, el transmisor MS-30 del “Atlantis” sonó: los de la NASA, preguntaban:

-¡Atención!¡Hemos localizado unos objetos no identificados moviéndose tras la nave! ¡Como persiguiéndoos! ¿Nos puedes comunicar que es?

El coronel del “Atlantis” trató de que, al hablar, su tono de voz fuera de lo más normal: que transmitiera tranquilidad:

-Oh… no os preocupéis… no es más que un poco de basura espacial ¡¡¿PUEDO VOLVER YA A CASA POR FAVOR?!!!

Hace unas horas que el “Atlantis” acaba de aterrizar en la Tierra.

Las naves extraterrestres también. Un extraterrestre, raudo, se ha instalado en el interior del cerebro del Papa: Ratzinger, dentro de unos minutos, hará unas declaraciones que van a desencadenar la tercera guerra mundial:

Diez días solo en casa.

Hace 2 días que Elena, mi compañera de piso, se ha ido de casa: a su isla, a arreglar algunos asuntos, 10 días. Quedo sólo en casa. Lo primero que hice, en cuanto ella se marchó, fue ponerme en pelotas: adoro estar desnudo dentro de casa: siento mis testículos, libres, felices.

Lo segundo que hago es masturbarme. Ayer veíamos el dvd de “Instinto Básico 2” y había una escena donde Sharon Stone, a sus casi 50 años, mostraba sus tetas y su cara a la vez: me entraron ganas de masturbarme: no lo hice: porque Elena estaba delante: cuando la terminamos de ver, le dije:

-La devuelvo mañana. No tengo ganas de salir hoy: tengo mucho que escribir.

Tendré que pagar una multa de 2,50 euros pero el orgasmo ha valido la pena. Todas las actrices guapas terminan por enseñar su cuerpo, por fingir orgasmos delante de la cámara mientras un actor las besa y chupa sus tetas: a cambio de dinero: todas las actrices del mundo son unas putas: todos los actores son unos putos: no me parece mal esa clase de pornografía light de actores: soy consumidor de ella: de lo que estoy harto es de la hipocresía: en las películas españolas, siempre que sale una chica guapa, sabes que le vas a ver las tetas y haciendo que folla: el cine español sigue siendo un cine machista, de destape.

Nunca me he ido de putas…ahora estoy solo en casa…

…me gustaría contratar dos putas: que vengan a casa: ponerlas a cuatro patas sobre la cama: desnudas: metérsela primero a una, luego a la otra, a la una, de vuelta a la segunda: a ver en qué culo me corro… pero hay algo que me impide contratar dicho servicio: no sé bien el que: creo que es miedo a las enfermedades sexuales y no saber si las putas me van a caer simpáticas… a lo mejor me pegan una paliza entre las dos… o quizá es por culpa de mi pasado escolar en los Salesianos: me imagino a don Eulogio, mi profesor de religión, gritándome: ¡ESTÁ MAL! ¡TE VAS A IR AL INFIERNO!: tengo muchas ganas de follar: llevo dos años sin follar: pero en esta isla no conozco a nadie: nunca salgo de casa: todo el día escribiendo: pegado al ordenador: escribo, escribo, escribo: la basura se amontona: la cocina debe de apestar:

pero yo estoy tan sudado, por el calor que me da el ordenador, por el calor que hay en esta puta isla, por el esfuerzo físico que suponen mis masturbaciones: porque llevo dos días sin bañarme:… apesto más que la basura: por eso no la huelo: me gusta mi mal olor: me gusta sentirme como un cerdo: eso me hace sentir seguro.

Veo las noticias del canal 4: van a entrevistar a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, presidente de Extremadura durante casi un cuarto de siglo: ayer anunció que no se va a volver a presentar a las elecciones: quiero ver si contesta a la nueva teoría de conspiración que, tras tomarse unos cafés, se inventó Zaplana:

-“Todos se están yendo y los que no, les ponen la mordaza y aguantan cobardemente en la Cámara, desahogándose en el bar o en los pasillos. Yo no sé si eso aflorará algún día, lo dudo, pero se quitan de en medio.”

Imagino la portada del diario “El mundo” de mañana: nuevas declaraciones de Trashorras:

“EL PSOE ME PAGÓ A CAMBIO DE QUE AMORDAZARA, ACOBARDARA Y EMBORRACHARA A JUAN CARLOS RODRIGUEZ IBARRA EN EL BAR O EN LOS PASILLOS”

…no me entero muy bien de la entrevista de Ibarra: no dejo de imaginar a la co-presentadora del informativo desnuda: congelaría la imagen y me masturbaría pero hoy ya lo he hecho 6 veces: no me nacen ganas de masturbarme más: qué buenas que están todas las presentadoras de los telediarios.

Por la noche, cuando me acuesto en la cama para dormir, tengo miedo: a las sombras, a los ruidos: siempre pienso que me van a visitar demonios: para atormentarme por mis pasados pecados: duermo con la luz del pasillo encendida: al lado de mi cama: en la mesilla: tengo una botellita que he rellenado con un poco de mis orines: creo que eso me da buena suerte:

tengo sed: alargo la mano: Elena ha dejado, en mi mesilla de noche, un vaso con un fondo de agua: bebo: de un trago: lo escupo: es lejía: ¿Cómo ha dejado un vaso con lejía en la mesita de noche? ¿Habrá querido envenenarme?

la llamo por teléfono: me dice que la he despertado: que no: que lo que pasa es que ayer se le cayó un coletero dentro del vaso: que por eso habrá tenido sabor a lejía: cuelgo: no le creo: pero le perdono: realmente, me da igual que me haya intentado asesinar: y, no sé por qué, me tranquiliza.

Cocinando desnudo: el caldo que desaparece.

El plan parecía bueno: paella congelada: sólo mezclar arroz con los ingredientes: los ingredientes, tras descongelarlos, se calientan en la sartén: pero lo que no se avisa en las instrucciones es que, de pronto, el caldo de pescado explota y abandona la sartén para siempre: ahora, el caldo de pescado cubre las baldosas de las paredes de la cocina.

Mientras pienso si hay alguna forma de recuperar el caldo de pescado de la pared, tocan en la puerta de mi casa: me pongo unos pantalones cortos (estoy desnudo) y abro: es mi vecino:

-Hola. Lo que te voy a pedir es un poco violento pero ¿Podrías dejar de andar desnudo por casa? Desde las ventanas que dan al patio interior te vemos: mientras cocinas o sales a la terracita a hacer ejercicios.

Miro a los ojos del vecino: sé exactamente lo que está pasando: ha sorprendido a su mujer masturbándose, mirándome: mientras se lo folla, su mujer, piensa en mí:

o estará intimidado y deprimido: porque, naturalmente, tengo la polla mucho más grande que él: por eso me entristezco cuando me dice:

-Es que tengo dos hijos de no más de 6 años. Y se asustan mucho cuando te ven desnudo.

El hombre de la polla transplantada

Relato basado en un hecho real.

Cuando mi padre murió, doné su pene.

-¿Porqué has hecho eso? -preguntó mi madre.

-No sé.

-¿Pero por qué no has donado su corazón, su hígado o sus ojos? ¿Por qué su pene?

-No sé –contestó el hijo- El médico me dijo que sí quería donar algo del cuerpo de mi padre y su polla fue lo primero que se me ocurrió.

-¿Sabes que ahora tendremos que enterrar a tu padre sin su pene?

-Sí. Pero es que me salió así, automático.

Al padre lo enterraron sin pene: el hijo no lo vio pero, durante el entierro, el espíritu de su padre estaba a su lado: cagándose en él:

-¿Por qué coño donaste mi pene? –le gritaba- Ahora, en el cielo, todos los espíritus se ríen de mi.

-Ahí va el que no tiene pene porque su hijo lo donó –le dicen- ¡Qué putada!

Porque el cielo está lleno de tías buenas: el cielo es una gran playa llena de tías buenas:

donde todo el mundo folla menos él: por no tener pene.

El pene medía, en reposo, 10 centímetros y, cuando se ponía erecto 23. El hombre que había recibido dicho pene estaba encantado: cada vez que tenía oportunidad se bajaba los pantalones en público y lo enseñaba:

-¡Mirad mi poooolla! ¡Ja, ja, ja! ¡Me la pusieron en un hospital!

Y salía a la calle vestido raro:

Todo el mundo fue a ese hospital a por pollas más grandes pero les dijeron que, en ese momento, no habían más disponibles.

Sin embargo, el hombre del pene transplantado, empezó a tener problemas. Cuando su mujer le comía la polla, él gritaba:

-¡Se la estás comiendo a otro! –decía él- ¡Y delante de mis propias narices!

-No –le decía la mujer- ¡Te la estoy chupando a ti!

-Es verdad…pero cuando tenía mi polla de verdad no te la comías con tanto gusto…-afirmaba, celoso.

Y, al rato, la volvía a apartar de un empujón:

-¡Se la estás comiendo a otro! –le repetía-¡Y te estoy viendo!

Así que, el matrimonio, no podía mantener relaciones sexuales placenteras. Ni si quiera, podía masturbarse a si mismo: sentía que estaba masturbando a otro hombre: y muerto: imaginaba a un muerto sobrecogerse de placer en un ataúd: y eso era algo terrible para él así que, finalmente, decidió devolver el pene al hospital.

-No admitimos devoluciones pasado 15 días –le dijo la enfermera.

-Pero traigo el ticket –repuso.

-De acuerdo, pero tendremos que arrancarle el pene a mordiscos ya que todos los quirófanos están ocupados –le dijo la enfermera.

-Vale. Pero quítenme esta polla de encima que no es mía.

-Y no le devolveremos el dinero: en lugar de ello le regalaremos un traje con 17 pollas táctiles de tecnología japonesa con las que podrá correrse y mear a la vez.

-De acuerdo.

Al hombre le arrancaron la polla, le pusieron puntos de sutura en la herida y le regalaron el traje de las 17 pollas táctiles de tecnología japonesa.

En la actualidad, este hombre, divorciado de su esposa, es feliz.

Nota.- Dedicado a Matías, que me avisó de la noticia.

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Vive la vida o morirás

-¿Qué tienes en la cabeza, abuela?

-¿Qué?

-¿Que qué tienes en la cabeza?

-No sé.

-¿Me puedes decir donde metiste la cabeza, abuela?

-No sé de qué me hablas Rafa ¿Qué pasa?

-¿Sabes lo que tienes en la cabeza?

-No, no.

Extendí mi mano hacia el cabello de mi abuela y desenredé, con los dedos, una chincheta: la punta estaba en dirección a su piel: un golpe en la cabeza y se la hubiera clavado.

-¿Cómo es que tienes una chincheta enredada en el pelo?

-¿Me lo explicas tú, Rafa?

-¿Yo? No lo sé, abuela.

-Es fácil Rafa: ahora mismo, tú eres mi ángel de la guarda. El diablo enredó esta chincheta en mi cabello: para dañarme.

Me fui al pasillo, me senté en el suelo: pensativo, me dije:

-Soy un ángel.

Hoy, 20 años después, creo que todos somos ángeles: Dios nos pone en la tierra para que nos crucemos, interactuemos los unos con los otros: a veces, somos ángeles bondadosos, otras, ángeles exterminadores, justicieros o malvados: algunos son ángeles que provocan orgasmos:

el día que nos cerramos a la vida, Dios nos manda vejez, enfermedades y muerte. Si quieres vivir, tienes pues que vivir. Y asombrar a todos con tu poder.

¿Lo conseguirá Alatriste?

En mi polémico post sobre “Alatriste” (donde tengo escrito Velázquez con s) me atreví a asegurar que dicha película (mala con ganas) no llegaría a recaudar-recuperar los 24 millones de euros que costó (un dato: «Piratas del Caribe 2», ya ronda los 28 millones de euros recaudados).

Desde que escribí dicho post, cada semana, miro su taquilla: temo haber sido un bocazas: ¿Quién me mandó a mi a hacerme el adivino económico cuando durante toda mi vida he sido un pringado? Hoy, por fin, me han llegado datos: “Alatriste” lleva recaudado desde su estreno (01.09.2006) la cantidad de 9.325.341 euros. Recordemos que, en su primer fin de semana, recaudó 4,7 millones de euros. O sea que, semana tras semana (como es lógico y sucede a todas las películas) su recaudación ha ido bajando considerablemente.

¿Sigo atreviéndome a afirmar que no lo conseguirá? Uf… ya ni soy tan chulo ni lo veo tan claro… es cierto que le faltan poco más de 15 millones de euros pero, cómo mínimo, aun estará en cartel 4 semanas o sea que 7 millones de euros más no se los quita nadie… y luego se estrenará fuera de España que, al fin y al cabo, para eso pusieron al de la voz de sapo borracho ¿Conseguirá el dinero que falta en el mercado internacional? Mucho me temo que la recaudación de “Alatriste” se la jugará a espadazos, en duelo desigual, con “Volver” de Almodóvar. Si los académicos, lo encargados de decidir, les puede el honor a la patria votarán por “Alatriste” (aunque luego –y de nuevo soy un bocazas- los de los Oscars queden dormidos viéndola) Si les puede el sentido artístico ganará “Volver”. Y si lo mandan todo al carajo votarán por “Salvador”.

¿Quiero yo que “Alatriste” sea un fracaso? Noooooo. Ojalá recaude 100 mil millones de euros: muero porque se sigan haciendo superproducciones en España: muero por ver una película de “El capitán trueno” o, sobre todo, de mi favorito: “El guerrero del antifaz” que por cierto, que triste que su autor, el gran Don Manuel Gago García, fuera explotado de esa manera por sus editores. Pero quiero que las hagan bien: no tamaña mierda.

Nota final.- El rodaje del filme ‘La carta esférica’, basado en el peor libro escrito en España, será interpretado por Carmelo Gómez y Aitana Sánchez Gijón, y llegará a Cádiz entre los días 28 de septiembre y 3 de octubre. Seguiremos, si Dios quiere, informando.

El asesino de Montreal

Vivo en un suburbio de Montreal, con mi madre: tengo 25 años: mi habitación está en un sótano: me llamo Kimveer Gill: pero, a mi mismo, me llamo “Trinchera”: soy un ángel de la muerte que, algún día, morirá bajo una lluvia de balas. Mi deseo es vivir rápido, morir joven, dejar mi cadáver mutilado. Mido 1,85. Soy delgado, pero fuerte: estoy listo para la acción: la ira y el odio hierven dentro de mi: pero a fuego lento. Voy a transformar este mundo en un cementerio. Voy a aplastar a todos aquellos que se han metido en mi camino: tras mi muerte, dejaré un río de sangre. Si no me matas tú primero, te mataré yo. Afuera, mi coche aguarda en la

oscuridad, esperando, mirándote, estoy listo para la acción. Tengo una caja llena de armas:

¿Estoy obsesionado con las armas? Aparentemente, son inofensivas: hasta que las usas: eso me define: yo soy un arma.

No tengo amigos: soy un solitario: la sociedad me desagrada: el trabajo apesta, la escuela apesta, la vida apesta ¿Qué más puedo decir? La culpa la tiene la humanidad. Nadie hace nada a menos que le afecte personalmente. Que se joda la sociedad. Estoy encerrado en una jaula invisible, trancada en la cabeza: no tengo posibilidad de escapar… aun hoy, recuerdo a Barbara Borelli, una muchacha que conocí en el instituto, hace más de 10 años. Me gustaba. Mucho. Debería haberle dicho algo. Simplemente decirle que la quería. Sin esperar que pasara nada. Decírselo hubiera sido agradable ¿Donde está mi vida? ¿Donde está mi amor? ¿Donde está mi Julieta? Ella hace risas en mi corazón: ella, mi princesa gótica, deja una ristra de lágrimas en mi corazón: Dios me ha abandonado: Dios lo pagará: la mayor parte de los hombres no merecen a las mujeres que tienen.

Ya se ha hecho de día: bebo whiskey, Jack Danield´s: dentro de nada, una llovizna de luz, inundará este sótano: es una mañana tranquila y pacífica: juego un poco con el ordenador: mi juego favorito es “Super Columbina Massacre”. Mato. Mato. Mato. Me gustan los juegos realistas. Una canción de “Megadeth” suena en mi equipo de música, en mi corazón, canto:

-“A todo el mundo, a todos los amigos, los quiero, debo partir, esas son las últimas palabras que diré y me liberarán”.

… estoy harto de todo, de fingir: de ser un arma en reposo: de vivir: tengo que acabar con todo esto de una vez…

Salgo a la calle: visto como siempre: mi abrigo negro, mis botas militares: llevo mi corte de cabello estilo mohicano. Conduzco mi “Sunfire” negro bajo los grises cielos, tan grises, de septiembre. Llego al “Dawson College de Montreal”. Este colegio tiene matriculados a unos 10.000 estudiantes de edades comprendidas entre los 16 y los 19 años. Es un colegio que se parece bastante a donde conocí a Barbara. Las chicas también. Pero nadie se parece a mí. Estoy solo. Es la hora del almuerzo, disparo mi arma: sin apuntar a nadie en especial. Simplemente disparo. Como en el videojuego. Los estudiantes parecen criaturas de humo, asquerosos. Gritan de pánico. Corrrrrrrrren en todas las direcciones: con sus mentiras y engaños. Soy el caballero de la muerte: los miro fijamente: los derribo: al uno, al otro: corren: buscando seguridad: es demasiado tarde.

-“Le vi disparar varias veces, era como una película –diría más tarde el alumno Michael Boyer a la cadena local de televisión CBC-. Escuché, al menos, 20 disparos. Todos llorábamos. Kimveer Gill no decía nada. Tenía cara de frialdad, simplemente disparaba. Me refugié en un aula. Él perseguía a los estudiantes, aterrorizados, a través de los pasillos, subiendo las escaleras.”

Hasta que llegó la policía. Kimveer Gill, el “Ángel de la Muerte”, los vio, les apuntó: ahora eran su objetivo: se atrincheró detrás de una pared: les tiroteó: los policías se resguardaron detrás de una máquina de dulces.

-¡Retrocedan! ¡Retrocedan! – les gritó.

Mientras, los estudiantes conseguían salir del colegio: huían a las calles adyacentes. Algunos de ellos, llevando las camisas y los cuerpos ensangrentados.

Las informaciones sobre la muerte de Kimveer Gill son realmente contradictorias: algunos medios afirman que se suicidó de un disparo, otros, que los policías lo mataron: lo único cierto es que, antes de morir, Kimveer Gill mató a una chica (la de la foto) e hirió a 19 estudiantes, algunos de ellos aun permanecen en estado crítico.

Aquello, de haberse quedado en su casa, no hubiera sido más que una mala partida de “Super Columbina Massacre” y un trago de whiskey.

Nota.-Escrito a partir de los recientes sucesos acontecidos en el Dawson College de Montreal y los textos que Kimveer Gill escribió en su blog. Fotos reales sacadas de aquí y de aquí

Escupiendo soledad sin chochos atómicos.

Tras 4 días frente a la pantalla del ordenador, me escapo a la playa que está a más de 40 minutos (caminando) de mi casa (para evitar volverme loco o convertirme en un componente más de mi portátil).

No soy muy diferente a ningún chico: en la playa, me pongo cerca (bueno, a 12 metros) de una chica que está sola, buena y en toples.

No me acerco a la chica ni a preguntarle la hora (para sí poder verle las tetas de cerca y eyacular por la boca).

Me limito a lamentarme: por el buen rato que podríamos pasar, si nos fuéramos un poco más atrás a follar, a las dunas: me limito a lamentarme por no tener un buen cuerpo, de esos que les gustan a las chicas: me limito a lamentarme por no tener valor de acercarme y decirle:

-Hola ¿Quieres hablar un rato?

A las chicas les gusta hablar con chicos musculosos y que tengan abdominales. Los que no somos así hemos de esperar tener, a simple vista, pinta de entrañables o simpáticos para que acepten hablar con nosotros. Dios qué asco. Prefiero seguir matándome a pajas, en la soledad de mi casa, que parecer entrañable o simpático a simple vista.

Trato de consolarme pensando que follar en la playa es un asco: se te mete arena en la polla, en la vagina, pica, rasca, cuando terminas, pasas meses sacándote arena de las orejas, del cuero cabelludo.

…hasta que por fin se va la chica esa: la mala puta tía buena esa de los cojones por la que vendería mi alma al diablo: recoge sus cosas y se va de la playa: ya puedo pensar: mi cabeza deja de estar empalmada ¿Pedro J? ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿No tienes ética?

Veo a unos niños que juegan al fútbol en la playa. Son 3. No tendrán más de 12 años: me apetece muchísimo jugar con ellos un poco: me divertiría y, de paso, quemaría un poco de grasa: aun, a mis 32 años, sigo pensando que el próximo año voy a tener un cuerpo mejor, más bonito: porque, en cualquier momento, voy a empezar a cuidarme y hacer ejercicio: mañana: todos los días: ja, ja, ja: menudo iluso: llevo pensando lo mismo desde hace años: jamás recuperaré mi forma física: si, alguna vez, vuelve haber alguna chica que me quiera follar, seguro que, cuando lo haga, cerrará los ojos: y pensará en un tipo con músculos y abdominales: sabré que está enamorada si, mientras me folla, me mira y sigue excitada.

No me atrevo a pedir a esos niños que me dejen jugar al fútbol con ellos. Tengo miedo de que se asusten, de que se pongan a gritar: que venga la policía, y me detengan por pedófilo. No es normal que un desconocido de 32 años juegue con niños de 12. No es normal, pero yo quiero jugar al fútbol con ellos, divertirme, divertirlos: hacerles reír gratuitamente: sé que nos lo pasaríamos bien.

Regreso a casa. Caminando. Debo de ser el único varón de 32 años que no tiene coche ni carné de conducir en España. Digo en voz baja:

-Dios, quiero hablar contigo.

Desde que salí de la discoteca y me vine a vivir a esta isla, Fuerteventura, sólo he hablado con Dios dos veces: y para pedirle cosas: la primera, para rogarle que me ayudara a encontrar otro trabajo: estaba trabajando de freganchin, en un hotel y mis compañeros de trabajo eran repugnantes: sanguijuelas, malas personas: la segunda, justo antes de los premios “20 blogs”, le dije:

-Dios, si me das ese premio, dono el dinero. Te lo juro.

Camino por la calle sin levantar la cabeza: no quiero tener que saludar a ningún conocido: no quiero sonreír o ser amable con gente que me importa una mierda, que no sabe nada sobre mi lucha diaria: convertirme en escritor y encontrar un chocho atómico que me dé la felicidad: estoy concentrado en Dios, buscándolo: necesito entablar contacto con él: sé que está enfadado conmigo: porque me he aburguesado: porque he renunciado a vivir la vida estando encerrado en una casa de dos plantas: día tras día, no hago nada más que escribir: tendría que haber terminado ya mi libro, irme a vivir a Madrid: sé que allí me esperan nuevas aventuras: que voy a conocer muchas personas que me llenarán de vida, mucha gente que me harán crecer como persona y artista mundial: pero no me atrevo a mudarme: es que estoy tan bien en la casa de las paredes blancas: todo es tan blanco allí.

Veo un container de basura: escucho la voz de Dios:

-Abre el container: allí dentro encontrarás un papel con un mensaje.

Abro, feliz, el container: Dios por fin me ha hablado: Dios mi amigo: Dios mi esclavo: Y ENCUENTRO EL PAPEL: leo:

“FABULOSO SORTEO DE UN AUTOMÓVIL MARAVILLOSO, COMPRE SIETE CAJAS DE LECHE LITA EN NUESTRO SUPERMERCADO Y RECIBIRÁ UN CUPÓN PARA…”

Dios me suele gastar bromas: pero sé porqué me las gasta: hasta que no salga del sistema, de mi aburguesamiento, no piensa ayudarme ni hablarme: en la antigüedad Dios pedía que sacrificaras un cordero o una vaca (o a tu hijo) para escucharte: ahora sólo pide –para darte lo que quieres- que rompas tus cadenas al miedo: que salgas a la calle, a la vida, desnudo: sin nada: que seas un valiente: yo soy un cobarde.

Regreso a casa: Elena me echa una de sus extrañas broncas: hace un mes, cuando salí hacer la compra al supermercado, en lugar de comprar un paquete grande de azúcar, compré un paquete de sobres individuales de azúcar.

-¡Es mucho más caro! –me grita.

-¿Y qué? –repongo- ¿Qué placer hay más grande que revolver un café con leche nada más despertarte, mientras reflexionas, tras haber leído una de las citas que traen estos sobres escritos en el reverso? ¡”La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama”! ¡Baudelaire! ¡Llamamos sentimentalismo a los sentimientos que no compartimos! ¡Twain! ¿Te das cuenta?

-¡Siempre estás con gilipolleces, Rafa! ¡Madura!

…madurar: siempre he querido madurar: si vendieran pastillas en la farmacia para madurar, las tomaría: quiero vivir la experiencia.

Enciendo el ordenador: una chica, muy amable, por el messenger, me manda fotos de sus tetas, para que me masturbe.

Le escribo:

-No puedo masturbarme con tus tetas únicamente. No, porque no sean magníficas, sino porque no se te ve la cara. Necesito una foto de tus tetas y tu cara, a la vez.

-¿Por qué?

-Porque quizá tu cara sea así…

…y no quisiera descubrirlo tras haberme masturbado.

-Eres cruel, Rafael –me dice.

Y pienso que sí, que soy cruel. Pero tengo derecho a masturbarme con quien quiera. Mi semen no es patrimonio de la humanidad. Que carajo. Cierro el Messenger, abro una web porno: dentro de un rato, mi polla, volverá a escupir mi soledad… tengo que empezar hacer abdominales, si no, nunca me atreveré a hablar con una chica que esté buena: sólo con trozos de pan.

Nota.-Muchas gracias, Salvatierra.