BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Archivo de julio, 2006

Sabios en busca de conocimientos

Quiero ir a la playa. Pero no hago nada más que estar frente al ordenador. No hago más que darle al F5 para actualizar mi página, para ver si alguien me deja un comentario: no hago más que visitar, una y otra vez, las mismas páginas de Internet: no hago más que descargarme música y videos pornos del Emule: me pongo muy nervioso si no se descargan rápidamente: me da taquicardia.

Quiero levantarme, ir a la playa: desde donde escribo veo, a través de la ventana, que hace un día magnífico: pero no consigo levantar mi culo de la silla: porque lo único que quiero hacer es darle al F5 ¿Cuantos días llevo haciendo lo mismo? ¿Una semana? ¿Quince días? ¿Un mes? ¿Cuándo fue la última vez que salí a la calle? No estoy seguro.

Me levanto de la silla: pero quiero volver a sentarme delante del ordenador y darle al F5: quiero ser el que más comentarios tiene de Internet: escolar.net me gana por paliza: maldito cabrón: que envidia le tengo: más de 25.000 visitas diarias: le odio.

Me pongo las bermudas: no quiero ir a la playa: quiero darle al F5 unas cuantas veces más: tengo la sensación de que, por la zona del culo, tengo las bermudas llenas de mierda: antes cagué ¿Y si no me limpié bien el culo?: algunas veces me limpio el culo con prisas: ¿y si se ha quedado una raya canela pegada en el interior de mis bermudas claras?: cuando salga a la calle, todo el mundo se va a reír de mi: frente al espejo, miro mi culo, las bermudas: están limpias: aun así sigo temiendo, imaginando, lo mismo: no dejo de mirarme en el espejo una y otra vez: y, de ir hasta mi escritorio: para darle al F5 en mi ordenador.

Salgo a la calle: aunque sigo sintiendo una raya canela en la parte trasera de mis pantalones. Pero ya sé que no existe: sólo existe en mi imaginación: paso por la puerta de una tienda de ropa de moda: está de rebajas: las mujeres están concentradas: rebuscando entre las prendas de ropa: tienen puesta las mismas caras que los sabios, que buscan, entre los libros, conocimientos: revuelven entre la ropa: concentradas, preocupadas:

Tengo ganas de gritarles:

-¡Hijas de puta! ¡Lo único que tenéis rebajadas es la inteligencia!

No les grito, eso ni nada: si lo hiciera, si no pudiera controlar las ganas de gritarles, significaría que, realmente, estoy loco…. además no hay escapatoria posible para la humanidad: no hay ningún libro, ninguna obra de arte que merezca la pena: todo es una mierda: una gran mentira: todo está hecho para conseguir dinero: todo es marketing: todo es mentira. He visto, frente a frente, en Londres, “Los Girasoles” de Van Goth, y vi cuadros de Dalí. He visto, en Italia, las obras de Miguel Ángel. Y verdaderamente, no son nada. Ni ningún libro: todos los libros son una mierda: Cervantes, Hesse, Márquez, Sócrates: no hay humanos como los que salen en los libros: todo es mentira: todos los seres humanos son una mierda: nada es válido: nada de la cultura sirve ni enriquece: un catedrático es la misma mierda que un pastillero.

Llego a la playa: hay un gordo tirado sobre la arena: tiene cuerpo de cerdo y una polla en estado de reposo, ridícula: por lo menos ha tenido el buen gusto de taparse su cara de anormal: le saco una foto:

-Esto es la humanidad –me digo- Una caricatura de lo que podría haber sido la especia humana si no nos hubiéramos dejado pudrir por el dinero.

Regreso a casa: le doy al F5: sólo 7 comentarios en las casi 2 horas que he estado fuera: me pongo nervioso: me entran ganas de gritar: me deprimo: mi vida es una mierda: todo lo que escribo es una mierda: ¿Cómo me pagan por escribir esta bazofia? ¿Creerán que soy un genio? ¿Cómo conseguí ganar ese concurso? ¿Cómo conseguí engañar al jurado? ¿Por qué me lee la gente? He mentido a todos: a todos les he hecho creer que sirvo para escribir: miento tan bien que, incluso, he conseguido mentirme a mi mismo: la gente me lee porque les doy pena: ese es el secreto de mi éxito: lo único que sé hacer bien: dar pena.

Paso el resto del día pensando, tranquilamente, en suicidarme. Finalmente, no me suicido: porque:

a) Quiero seguir dándole al F5 un poco más.

b) Soy un vago. Hace calor.

c) Realmente, me importa una mierda suicidarme: vivir, morir, o caminar por la calle con una raya canela en la parte trasera de mis bermudas: no voy a solucionar nada, suicidándome.

d) Porque quiero volverme a follar sin condón a una tía buena, por lo menos, una vez más en la vida. Eyacular mirando a sus ojos. Llenar su interior de semen y que tenga que irse al baño a lavarse el pringue que he dejado en el interior de su vagina.

e) Porque, mi suicidio, le daría un gran gusto a los que me envidian: todos esos escritores fracasados que lo son porque tienen el ego demasiado grande para poder escribir algo directo.

f) Porque aun no he terminado de escribir mi libro y no quiero que la gente piense que soy el típico escritor amateur enamorado de si mismo y que no termina lo que empieza.

g) Porque se me han gastado las pilas para la cámara de fotos digital. Cuando me suicide, quiero filmarlo en video: y, antes de morir, antes de perder el conocimiento por la pérdida de sangre, quiero poder subir el video de mi suicidio a “You Tube”, para colgarlo en este blog. Quiero que toda la gente, cuando vea el video, piense que es una coña de las mías. Hasta que pasen unas semanas y no actualice: y la policía encuentre mi cadáver frente al ordenador, en estado de descomposición, con el dedo sobre el F5.

Sábado por la noche ( vídeo sólo para adultos)

Aventuras (pesadillas) en el Messenger

-Hola ¿Eres Rafa?

-Sí.

-Me llamo Cristina: acepta mi cámara: quiero enseñarte lo que hago:

Imbéciles

Mi problema no es la misoginia: mi problema es que toda la gente que veo me da asco o me parece gilipollas: sólo soporto ver a las tías buenas.

… estoy ya, tan poco acostumbrado a que una tía buena me mire a los ojos que, cuando lo hace, me asusto: pienso que me está mirando porque, sin darme cuenta, estoy haciendo algo malo.

Los tíos buenos me dan envidia: cuando camino por la calle y veo alguno, los observo con detenimiento: los estudio: ellos piensan que les miro tanto porque soy gay: pero, lo que verdaderamente ocurre, es que los estoy despreciando: odiando ¿Cómo es posible que sean tan guapos?… imagino que les estoy pateando, con el pie, esas bocas que chupan chochos de tías guapísimas a todas horas: tías, inalcanzables para mi: tías que, a mi, ni me miran: y ellos, repletos de músculos, les preguntan la hora y ellas les responden con esa risa tonta: el alma se me desgarra cuando veo a una tía buena mirar con ojitos de métemela a una persona que no soy yo.

Excluido.

Desde que vivo en la isla de Fuerteventura casi no me corto el cabello: antes, cuando vivía en Gran Canaria, cada mes, me lo cortaba en “Llongueras”: allí me lo cortaban de puta madre: casi me dejaban como un modelo: pero aquí, busco y busco, y todas las peluquerías me parecen una mierda: aquí, todas las peluqueras tienen pintas de amas de casa: y, los peluqueros, de repartidores de bombonas de gas: ¿Cómo ponerme en sus manos? ¡Ya casi soy famoso! ¿No ven el inmenso honor que les hago pisando sus establecimientos? ¡Soy el ezcritor!… te cortan el cabello sin gracia: siempre con trazos rectos: en esta isla de mierda no hay ni un puto gay cortando el cabello: los gays suelen ser los mejores cortando el cabello: además, fíjense en la pinta que tienen aquí las entradas de las peluquerías:

Nunca entraría en una peluquería donde han pegado letras de pegatinas rojas fosforescentes en la puerta: eso es señal de que el o la peluquera tiene el gusto en el puto culo: además, pone: DAMAS Y CABALLEROS: ¿Se creen que seguimos en la edad media? ¿O en la corte de Luis XVI? Estamos en el siglo XXI: ya no hay ni damas ni caballeros: y menos, en la isla donde vivo: aquí sólo hay gente sudorosa y miserable, arrastrándose por la calle: carne de charcutería: donuts pringosos: población basura.

Cuando tengo que tomar el autobús, siempre espero desde lejos de la parada a que el conductor abra la puerta: nunca me junto con la piara de cerdos que espera, en fila y apelotonados, frente a la puerta: son todos unos estúpidos alienados, sometidos a la sociedad de consumo: adoradores de los teléfonos móviles y de la ropa de marca: imbéciles: están en una trampa: jamás alcanzarán la felicidad deseando sólo esas cosas: no sirven más que para trabajar: para que os explote un empresario gordo: tienen lo que se merecen: mano de obra que crea centros comerciales: allí morirán pagando.

Espero lejos y, cuando el conductor abre la puerta, siempre soy el último en subir: me subo porque no tengo otro remedio: porque no tengo coche ni sé conducir: y si no lo tengo es porque no quiero ir a ningún sitio: todas las ciudades del mundo son iguales: la misma mierda: las mismas tiendas, las mismas franquicias.

-¿Dónde está el McDonalds? ¿Dónde está el Zara? ¿Dónde Marc & Spencer? ¿Dónde puedo comprar un televisor? ¡Imbéciles! ¡Imbéciles! ¡Imbéciles! ¿Esto es la civilización? ¡Somos mercancía! ¡Imbéciles! ¡Morid! ¡Morid!

En las colas, en los autobuses, siempre hay una tía buena con la que me gustaría follar: una tía que me mira (seguramente porque ve que la deseo: no dejo de mirarla con disimulo, de reojo: cuando creo que no me ve: pero siempre me sorprenden mirándolas: parece que tienen un radar las hijas de puta: creo que ellas también me miran: pero, únicamente, para comprobar que me mantengo a una distancia prudencial) nunca me atrevo a decirles nada: siempre he tenido la sospecha de que si me acercara a ellas se pondrían a gritar de terror: también, en las colas de los autobuses, suele haber un grupo de despreocupados adolescentes: siempre chillando y con conversaciones estúpidas: sin pizca de educación: me gustaría matar a todos los adolescentes del mundo: deberían de encerrar a los adolescentes en cuevas hasta que cumplieran los 30 años de edad: los adolescentes no sirven para nada: no son más que parásitos: si por lo menos se dedicaran al arte, a la literatura, a sacar su mundo interior: tienen tiempo, joder: les mantienen los padres: pero se conectan a la PlayStation hasta que, más tarde, se conectan a un trabajo de mierda: inservibles: la única persona que vale del mundo soy yo: y he decidido que me voy a volver a dejar el pelo largo: porque si Jesucristo lo tenía largo, será por algo.

Vigile a su vecino guapo

El 25 de febrero del 2007 es el día elegido por los extraterrestres plactonitas para realizar su gran broma: el día del intercambio de cabezas y cuerpos.

Usted tendrá 3 horas para elegir otro cuerpo, otra cara. Para elegirlo tendrá que tocar a la persona que ha elegido: instantáneamente, su alma pasará al interior de esa persona y, el alma de esa persona, pasará al interior de su cuerpo. Sólo se permitirá un cambio de cuerpo por persona. Y el cambio es, de por vida.

Si usted no ha cambiado su cuerpo antes de esas tres horas, usted, estallará en mil pedazos.

Las estrellas del cine ya están negociando sus intercambios según caché: por ejemplo, Brad Pitt pasará al cuerpo de George Cloney (y viceversa). Las autoridades han detenido a Jennifer Aniston por conspirar para meterse dentro del cuerpo de Angelina Jolie sin su permiso. Bush va a pasar a ser José María Aznar y José María Aznar va a pasar a ser Arnold Schwarzenegger que, a su ves, se convertirá en Rajoy y Rajoy pasará a ser Jean Claude Van Damme. El nuevo cuerpo de Zapatero será el de Ronaldiño.

En el pueblo llano será diferente: los expertos auguran que ese día se verá a mucha gente corriendo por la calle, como jugando al corre, corre, que te pillo.

Sin conocimientos.

No lo pude evitar: me siento identificado con este chico. Yo ayudo a pagar esa multa de 200 euros que le han puesto, injustamente, como tan bien explica Cervera.

Cincuenta euros ha sido mi donación. Si ese es el precio que hay que pagar por poder expresarse libremente en este país de retrasados, yo ayudo a pagar sonriendo. Ya sólo queda libertad en Internet. Y nos la quieren quitar.

Masturbarse con la presentadoras de los informativos de televisión

Uno de los grandes placeres del siglo XXI es masturbarse mirando a las presentadoras de los informativos de la televisión.

¿Hay algo más sexy que una tía en lencería o desnuda? Sí: una tía inteligente, segura de si misma, vestida con traje de chaqueta… desde que empiezan los informativos televisivos me bajo los calzoncillos: me masturbo mirando a los ojos de la presentadoras: ellas me miran como si supieran que estoy en mi casa, frente al televisor: desnudo, masturbándome, mirándolas:

normalmente, las más guapas, son las de las noticias de la primera cadena: parece que esa cadena tiene preferencia a la hora de elegir periodistas jamonas:

lo malo es que no se pegan un monólogo de 10 minutos para presentar cada noticia: tienes que masturbarte rápido: porque cambian la imagen cuando menos te lo esperas: estás gozando como un cerdo y enfocan al otro presentador del informativo:

y te quedas, tú y tu pepino, en estado de shock: no es agradable masturbarte viendo como te observa, fijamente, un señor mayor:

Así, que lo mejor, es darle a la pausa, a congelar la imagen (por lo menos mi aparato de televisión tiene esa opción): aprieto ese botón normalmente cuando las presentadoras dan paso al video de la noticia: no sé por qué, pero en ese momento suelen poner una cara de cachondas que te cagas:

o ponen cara de estar dando brinquitos sobre ti:

o de que te están dando un besito:

Lo ideal sería poder eyacular mientras hablan y dan la noticia: pero eso requiere un poder de concentración máximo: cerrar los ojos y retener las ganas (sexo tántrico) hasta que quiten la imagen de esa guerra que te apena:

o esa entrevista que le hacen, de pronto, a una vieja que iba caminando por la calle tan tranquilamente, pensando en sus cosas, en sus nietos: y le piden que opine sobre la guerra en Israel: como si ella supiera algo del tema y a mi me importara algo su opinión:

con la tele por cable te puedes masturbar hasta viendo presentadoras de las noticias irakis:

¿Soy un enfermo por masturbarme a la hora de los informativos? ¿Soy yo el único al que le ponen a mil las presentadoras de televisión? Creo que no: si no, pregúntenselo al príncipe de España (que hasta se casó con una):

Soy famosísimo

¿Y qué culpa tengo yo si molo cantidubi y salgo en la famosísima revista “Glamour” de agosto?

¿Y qué culpa tengo yo si en lugar de poner texto mío prefieren poner sólo dos fotos mías porque soy taaaaaaaaaaaaaan sexy y guapo? ¿Y por qué salgo en una revista femenina de moda tras escribir cosas como…?

¿No te sientes ridículo vistiendo ropa de marca? ¿No te das cuenta que esa ropa está hecha especialmente para estúpidos? Ponen, en mayúsculas, DOLCE&GABANA ¿No te das cuenta que lo ponen en mayúsculas para que todo el mundo sepa que te has gastado 500 euros en una camisa que vale 10 euros? Y qué has preferido gastarte ese dinero en una prenda de ropa antes que dárselo a gente que está enferma ¿Soy yo el único que desearía ver sufrir a toda la gente que compra ese tipo de ropa en una cruz?… deberíamos de desnudar a esas mujeres y hombres: meterlos en granjas humanas: recurrir a ellos cuando, los demás, necesitáramos follar o algún órgano: les haríamos un favor: se les despertaría la conciencia: se convertirían en personas: esas personas se han olvidado de cómo se llaman: sólo saben el nombre de sus marcas

¿Cuándo diablos conseguiré salir en la revista “Qué leer”? ¿No soy más propio de salir en la revista “Muy Interesante”? ¿Cuándo seré portada de “Macho man”? ¿Por qué soy tan egocéntrico? ¡Muchas gracias “Glamour”!

Amor y perversión

Quiero una novia bisexual. Sólo a ella podría amarla durante el resto de mi vida.

A ella y a mí, cuando camináramos por la calle, se nos irían los ojos tras las cosas más bellas de la vida: una falda corta, unas piernas bonitas, un hombro sugerente, una espalda desnuda.

Mi novia bisexual no me miraría nunca con cara de “eres un enfermo y das asco” cuando descubriera el material pornográfico que guardo dentro de mi ordenador: ella lo admiraría a mi lado. Y me enseñaría el suyo. Nos excitaríamos, haríamos el amor.

Pondríamos un negocio: una franquicia de esas tiendas de ropa que están tan de moda y en las que no dejan de entrar mujeres. En los probadores instalaríamos cámaras secretas para grabar a las chicas guapas que se prueban la ropa. Nos tomaríamos de la mano, querríamos gritar de emoción, cuando una chica, que estuviera especialmente buena, entrara en el probador.

Saldríamos por la noche de ligue y, en casa, compartiríamos nuestras conquistas, como vampiros. Porque una cosa es hacer el amor y otra es tener sexo. Una cosa es querer estar al lado de tu amor toda la vida y otra es querer hacerle el amor únicamente a ella. No sólo necesito una novia bisexual. También necesito que sea una pervertida sexual, como yo.

Si quieres dejar de ser virgen

-¿Te importa –me pregunta Elena– que venga a casa una amiga este fin de semana? Lo está pasando muy mal: le vendría muy bien unos días de playa.

-¿Qué le pasa? –le pregunto.

-No te lo puedo contar. Lo escribirías en tu blog.

-Nooo. Te juro que no.

-¿De verdad?

-Claro que sí.

-¿De verdad que puedo confiar en ti?

-Claro.

(Su amiga, tiene 33 años Y ES VIRGEN, además no encuentra un trabajo estable: todas sus amigas se han independizado o casado y ella continúa viviendo en la casa de sus padres)

-Vale, que venga –contesto.

(porque muero por ver a una chica virgen de 33 años)

Su amiga se llama Rocío: y llega a casa el viernes por la tarde: es fea pero no especialmente fea: cualquier borracho, un sábado por la noche, mataría por follársela: pero ella estará buscando algo más serio que eso: imagino que conozco a Rocío por la calle y nos gustamos y nos vamos a la cama: si ella me dijera que sigue siendo virgen con 33 años me asustaría: no sé: pensaría que es una psicópata o que pertenece a una secta o algo: no conseguiría una erección: pensaría que, si me corro dentro, ella me perseguiría por el resto de mis días, para obligarme a casarme con ella: que me denunciaría por habérmela follado sin amor.

-Hola Rocío –le saludo, hablando en voz baja, como si estuviera enferma (por ser virgen): tampoco le beso: por si, histérica, se pone a chillar.

-Hola Rafa. Mucho gusto.

Y ríe, divina, con esa risa que tienen las chicas para presentarse como chicas maravillosas y que a mi me sirve para saber que estoy frente a una gilipollas sin cerebro del montón: pero yo también, para corresponderle, río como un gilipollas: porque en persona soy muy educado y un hipócrita.

Rocío y Elena pasan el día en la playa: yo encerrado en la casa: escribiendo mi novela y este blog: a media tarde se me ocurre el post del pepino: me lleno la cara de salsa de tomate: me tiro en el suelo del salón y, mientras me saco fotos, grito como si me estuvieran sacando el corazón con unas tijeras:

justo en ese momento regresan de la playa Elena y Rocío: entran en la casa: en el salón: Rocío me mira con los ojos muy abiertos: me siento obligado a darle una explicación:

-Es que soy escritor –le digo.

-Pues yo pensaba –dice Rocío- que el trabajo de escritor era distinto.

Atravieso una mala racha: todos mis compañeros escriben sobre cosas interesantísimas: Hernán Zin está en Israel, en mitad de una guerra: y yo en mi casa metido, escribiendo historias sobre que me meto un pepino por el culo: me siento terriblemente ridículo.

Por la noche, ellas duermen juntas en la cama grande de mi dormitorio, yo en el sillón del salón.

Trato de no masturbarme pensando en Rocío: normalmente no lo haría: mira que es fea la hija de puta: pero me da morbo de que sea virgen: no puedo más: me masturbo pensando en ella: eyaculo: se me llena la mano de semen: me levanto: voy hasta el baño: extiendo mi semen sobre la toalla que Elena le ha dado para que se duche por la mañana: me vuelvo acostar: quedo dormido como un angelito.

Desayunamos: la tía, además de fea, es la típica parlanchina estúpida: no para de hablar: habla, hasta sobre la mantequilla: no puedo quitarme de la cabeza que es virgen: me gustaría tanto follármela… no dejo de sonreírle: y de mirarle a la boca mientras habla: todo el rato imagino que me está haciendo una mamada: ¿Habrá, por lo menos, hecho una mamada? Quizá sea virgen, pero adicta a las mamadas: nunca deja que se la metan porque no puede parar de mamar: una y otra, una y otra…

-¿Qué piensas, Rafa? –me pregunta Elena- Pareces preocupado. Piensas con el ceño fruncido.

-Nada –contesto- Es que estaba componiendo un artículo mentalmente.

Tras desayunar, vuelven a salir:

-Nos vamos de tiendas –anuncia Elena.

Se han ido: subo hasta su cuarto: abro su bolso, su maleta: encuentro tampaxs: los chupo y los vuelvo a dejar donde estaban:

-Así –pienso- es como si le hubiera chupado el chocho.

Revuelvo un poco más: encuentro su cámara de fotos digital: miro las fotos: bingo: ayer, en la playa, se sacaron fotos en tetas:

Enciendo mi portatil: me descargo la foto: la pongo en grande: me masturbo mirándolas: eyaculo tan fuerte que creo que voy a perder el conocimiento: no tengo nada de ganas de ponerme a escribir: sólo de dormir: cuando llegan del centro comercial me preguntan por qué me he acostado otra vez: les digo que me dolía un poco la cabeza.

Por la tarde trato de escribir: pero no puedo: paso toda la tarde tratando de idear un plan: quisiera que Rocío me sorprendiera desnudo con la polla erecta: masturbándome: quisiera ver su cara viendo mi polla erecta: pero no encuentro la forma de que pueda suceder de forma casual: así que tonteo con la idea de escribirle una nota: entregársela cuando Elena no mire:

“SI QUIERES DEJAR DE SER VIRGEN BAJA AL SALÓN POR LA NOCHE, CUANDO ELENA ESTÉ DURMIENDO. SERÁ NUESTRO SECRETO POR SIEMPRE”

No lo hago.

Salen de noche: vuelven de madrugada: Elena me despierta:

-Rocío ha ligado. Le he dejado que traiga a un chico para ver si de una vez resuelve su problemilla. Yo estoy con su amigo ¿Te importa dormir tú hoy en la cama de matrimonio? Así podemos quedarnos en el salón, hablando.

Subo a mi dormitorio: me acuesto en la cama de matrimonio: trato de imaginar qué estarán haciendo los cuatro abajo: me los imagino bailando, desnudos:

A la media hora Elena sube al dormitorio:

-Ya se han ido –anuncia.

-¿Y eso?

-Eran unos pesados.

-¿Ha follado Rocío?

-No. Y cállate: te va a oír.

-Bajo al salón ya.

-No. Quédate aquí siguieres. Dormimos los tres juntos.

-No. Mejor duermo abajo.

Me voy: porque sé que tendría una erección que no me dejaría dormir: terminaría masturbándome cuando ellas quedaran dormidas: y seguro que mis movimientos finales las despertarían: además, no podría resistirme a eyacular sobre el culo o la cara de Rocío: apuntaría allí en ese momento: no sé si echar semen sobre otra persona, cuando duerme, es delito: no sé si la justicia lo considera un delito igual que escupir saliva a otro mientras duerme: tengo que buscarlo en el Google.

Es domingo, Rocío se va:

-Te bajo las maletas –me ofrezco.

Subo hasta el cuarto de arriba: le abro las maletas: le robo unas bragas y un sujetador: desde que Elena me deje sólo, me saco una foto con ellos:

le bajo las maletas:

-Espero que mi presencia aquí –dice Rocío- no te haya molestado.

-¿Molestado? –repongo- ¡Qué va! ¡Sólo me acordaba de que estabas aquí cuando te veía por la noche! Estoy muy metido, trabajando en mi novela y artículos: es muy difícil distraerme con tonterías.