BLOGS

BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Autoviolado

Estoy escribiendo: oigo ruidos: bajo las escaleras: y le veo: soy yo mismo: pero no soy yo: porque yo llevo calzoncillos verdes y él negros: él ha forzado la puerta de mi casa para poder entrar y yo estaba arriba, escribiendo mi novela: es un caso de desdoblamiento físico: pero lo que realmente me inquieta es que él va armado con un pepino: y que me mira raro.

-Vengo a violarte –anuncia.

-¿Y ese pepino?

-Este pepino es mi polla. Los desdoblados tenemos la polla así: una entre las piernas y otra, camuflada en un pepino –explica mientras avanza, amenazadoramente, por el pasillo.

Asustado, corro hacia el teléfono: voy a llamar a la policía: pero mi otro yo me golpea en la cabeza con el pepino: forcejeo contra él: trata de bajarme los calzoncillos verdes:

-Voy a violarte con este pepino. Te lo voy a meter por el culo.

-¿Por qué?

-Tienes que hacerte homosexual. Los mejores escritores de la historia han sido homosexuales. Por eso aun no has conseguido terminar tu libro. Te falta la genialidad homosexual.

-¿Y metiéndome tu pepino por el culo me voy a convertir en homosexual?

-Sí, porque te gustará.

-Pero ¿Y si en lugar de homosexual me hago adicto a las hortalizas con forma de pepinos? ¡Qué te guste meterte cosas por el culo no te convierte en homosexual!

No consigo hacerle dudar: sigue tratando de bajarme los calzoncillos: me golpea, fuerte: muchas veces: convierte mi cara en un amasijo de sangre: me rindo: ya no puedo más: quedo sin fuerzas: tirado en el suelo:

soy penetrado por su polla pepino: humillado:

Mientras su pepino me penetra, él, me observa excitado:

-Estoy cachondo –me dice-. Ahora me vas a chupar el pepino.

Me lo meto en la boca: pero, en lugar de chuparlo, lo muerdo con fuerza: y le arranco un trozo:

-¡¡Jódete gilipollas!! – le grito, vengativo.

Mi otro yo de los calzoncillos negros, cae hacia atrás, con el pepino ensangrentado: grita de terror, de dolor:

-¡Mi pepino! –grita- ¡Qué bestia eres! ¡Tampoco era para tanto!

Parece que va a perder el sentido pero, mi otro yo de calzoncillos negros, huye por la puerta:

-¡Volveré! –grita.

Quedo en el suelo: solo: llorando: por lo menos no hay peligro de que el pepino me pegue el sida ni que me haya dejado embarazado: me penetró con el plástico puesto.

Me levanto, chorreo sangre: descuelgo el teléfono: hablo con la policía:

-Me he auto violado con un pepino Sr. Agente.

-Mandamos –me dice el agente- a unos agentes sin pepinos para allá y una ambulancia.

-Gracias –contesto.

Nadie debería de ser, jamás, auto violado con un pepino: no sabéis lo horroroso que es: estoy totalmente en contra de los pepinos: los odio a muerte: no sé cómo puede haber gente tan mala en el mundo: no sé por qué la gente se dedica a cultivar pepinos.

Los comentarios están cerrados.