BLOGS

BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Abrazar a mi abuelo como a un hermano

Paso unos días en casa de mis abuelos. Me sorprende que todo siga exactamente igual que cuando me marché: el barrio, la gente: mis abuelos parecen no envejecer: sólo encuentro cambios en la perra de la casa: Shiva:

Shiva es el ojito derecho de mi abuelo: mi abuelo la llamó Shiva sin saber que le ponía nombre de diosa demoníaca hindú: Shiva tiene muchos años: está muy vieja: sus patas ya no responden bien a su caminar: le tiemblan: se resbala: y está media ciega, ha perdido el norte, no sabe a donde ir de la casa, donde sentarse, qué estaba buscando cuando fue para ese lado: pasa horas caminado, hasta que encuentra su camita y se tumba:

Shiva no conoce otra vida, otra casa que esta: duerme en el dormitorio, con mis abuelos: amparada bajo todas esas fotos de santos: cada vez que entro en el dormitorio de mis abuelos, siento estar en una iglesia.

Salgo de esa casa: doy una vuelta por la calle: me encuentro con humanos que son iguales que Shiva: humanos-perros que no conocen otra vida que estar encerrados en una casa: nacer-estudiar-trabajar-morir: nunca se han atrevido a salir de lo establecido: ellos también son perros seniles, ciegos, sordos: mudos con el cerebro lavado que repiten la tabla de multiplicar mientras sus corazones lloran por no haber vivido: la gente que veo caminar por la calle no son más que perros incultos que duermen en camitas, bajo fotos de santos: no saben que existen bosques, selvas, ríos, sexo, amor, pasión, vergüenza, drogas, demencia, literatura, violencia, creación absoluta: gente ajena a sus inteligencias, a sus maravillosos poderes interiores: deseo matarlos a todos: golpearlos: gritarles que son una mierda: quiero que todo el mundo se suicide, por imbécil.

…siempre que me meto con la gente de la calle, con la gente inferior, me digo lo mismo:

-Rafa, eres un cabrón. No eres más que ellos. No has hecho nada especial: tú también vives capturado en la jaula del dinero ¿Acaso ayer no te compraste un móvil nuevo que te costó 125 euros? ¡No lo necesitabas! Eres la misma mierda que todos ¡Más hipócrita, incluso!

Sin embargo, desde hace mucho ya, deseaba volver a casa de mis abuelos: a la ciudad: quería plantarme en la calle principal de la ciudad: lo hago:… espero… deseoso: quiero encontrarme con conocidos, amigos, familiares lejanos, ex compañeros de trabajo, de estudios, de universidad: me fui de esa ciudad, de esa isla, para esconderme en otra: huía de la vergüenza que me procuraba yo mismo: me avergonzaba seguir luchando por mis sueños a los 30 años:… estaba harto de encontrarme con gente de que me preguntaba en qué trabajaba:

-Trabajo de freganchin –les decía- en ese bar… pero es temporal… sólo es hasta que me salga algo de lo mío: de la literatura.

Y ellos se reían. O me esquivaban, con pena: yo les daba vergüenza: huían de mi compañía: yo no era nada para ellos… ahora, la cosa ha cambiado: me encuentro con unos cuantos conocidos: la gente abre los ojos mucho cuando les dices que trabajas para un periódico: todos quieren salir: todo el mundo quiere ser una estrella: les digo:

-Trabajo para el periódico más leído de España. El “20 minutos” ¿Qué no lo conoces? Claro ¡Cómo se nota que nunca sales de esta puta isla! Ese periódico se da en las principales capitales de España¡Hay que viajar un poquito de vez en cuando que mira la cara de tonto que te ha salido! … Bueno, siempre la has tenido, pero ahora está más pronunciada…¡O por lo menos lee un libro de vez en cuando! Me pagan 2.765 euros al mes (miento) por escribir lo que me salga de los cojones ¡Me encanta! ¿Y tú? ¿Sigues en tu mierda de trabajo? ¿Ves lo que pasa por no perseguir tus sueños, por ser un cobarde? ¿No te sirvió para nada la carrera universitaria que estudiaste, verdad? Estudiaste una carrera universitaria y ahora tu vida es la mierda por la que luchaste ¿Qué esperabas? ¿Ser feliz? ¿Te acuerdas cundo te reías de mi porque yo no estudiaba? ¿Por qué prefería escribir, leer, luchar por mis sueños? Deberías, al menos, haber estudiado algo que te gustara: no lo que más dinero creías que te iba a dar: te vendiste al dinero y ahora te dan por culo por todos los lados: pues de eso va el juego del dinero: de dar por culo ¡Mírame a mi! ¡Deberías de haber hecho como yo!

Soy cruel, injusto: realmente sigo en la cuerda floja: como toda mi vida, como todo el mundo, como ellos: no hay diferencia:…no quiero ni pensar qué pasará cuando me echen de “20 minutos”: tendré que volver a servir copas, a fregar vasos:… da igual: nunca nadie sabrá que me han echado: cuando ocurra, simplemente desapareceré: como el cobarde que siempre he sido: desapareceré de Internet, de la isla, de la ciudad: me iré a otra isla, a otra ciudad: donde pueda volver a trabajar de freganchin, seguir luchando por conseguirlo de nuevo: sin ser reconocido.

¿Qué pasaría si esas personas vieran mi verdadero sueldo? …le dije la verdadera cantidad de dinero a mi abuelo: pensé que se enorgullecería de mí:

-Abuelo, ahora trabajo para un periódico: como tú cuando eras director de “El Eco de Canarias”.

Me dijo:

-Tienes que buscarte otro trabajo. Con ese dinero que te pagan no da para vivir.

Le dije que sí, que claro… maldita sea ¿Qué no me da para vivir? ¿Para ahorrar te refieres? ¡Abuelo, joder! ¿Pero a quién diablos le interesa ahorrar? ¡Si ahora escribo todo el día! ¡Lo he conseguido! ¡No tengo que fregar más platos ni recoger más basura! ¡He conseguido mi sueño! ¡Soy super feliz!… ¡Qué más da lo que me paguen!… no: no tengo valor ni la crueldad necesaria para ponerme a hablar de estilos de vida, de filosofías, con mi abuelo de 83 años: sería injusto: si él vence, bien, no pasa nada: cambio mi vida pero ¿Y si gano yo? ¿Y si yo tengo razón? ¿Y si le hago ver que todo su estilo de vida fue un error? ¿Cómo va a cambiar su vida ahora, a sus 83 años? ¡Eran otros tiempos!… Él sigue escribiendo y publicando artículos de opinión en el periódico de la localidad… es feliz con eso: se siente orgulloso: ¿Cómo encajaría mi forma de escribir cagándome en la ortografía, en la gramática, en toda la humanidad? ¿Cómo explicarle lo de mis dos puntos compulsivos? ¿Cómo decirle que creo que lo único importante para sobrevivir es tener el estómago más o menos lleno y una polla sana? ¿Para qué le voy a decir que este trabajo es una gran oportunidad para mi, para mis proyectos y que ahora, por fin, estoy lleno de felicidad?… así que miento a mi abuelo: le digo que sí, que buscaré otro trabajo…

… me entristezco: siempre me separará un muro de mi abuelo: nunca podré abrazar a mi abuelo como a un hermano.

Mi tío Sergio se entera que estoy en casa de mis abuelos: viene a visitarme: mi tío Sergio es el verdadero inculcador de mi pasión por la literatura: él fue quien me habló de los libros por primera vez en mi vida: la primera persona que vi leer con pasión: quien me dio, en la mano, los primeros comics de Tintín: luego me presentó a “Guillermo el terrible”: mi tío Sergio también escribe relatos: nunca le han publicado ninguno: tiene cajones llenos de historias, relatos increíbles: mi favorita es una en donde cuenta que los objetos inanimados (las mesas, las bombillas, los cuadros) viven en guerra, contra los humanos: envidiosos de la vida que tenemos… mi tío Sergio es un genio: tiene una imaginación asombrosa: sin embargo nunca ha luchado de verdad por convertirse en escritor: prefirió vivir la otra vida: estoy seguro que lo hubiera logrado, que logrará publicar, vivir de su escritura el día que, de verdad, luche por ello… Hablo con mi tío Sergio: está raro: le noto con el ánimo bajo: me cuenta, con su voz dulce, educada, que está regalando todos los libros de su biblioteca: lleva los libros al trabajo: se los regala a sus compañeros de trabajo: o a las bibliotecas públicas:

-¿Por qué haces eso? –le pregunto.

-Porque ya no leo –me contesta.

-¿Por qué?

-No lo sé. Pero no me gusta tener esos libros en mi casa. Necesito deshacerme de ellos, compartirlos: siento que es una maldad tenerlos en casa, secuestrados, ordenados y muertos en anaqueles. Parece que me miran con odio.

Su respuesta me deja perplejo: pienso seguir preguntándole, indagar hasta comprender: arrancar la fantasía de sus frases y descubrir el temor que le impide seguir leyendo… decido no hacerlo: prefiero quedarme con el misterio de sus palabras: un misterio siempre hace soñar más que la realidad. Y, siempre, he preferido vivir en el misterio de los sueños que en la realidad: la ciudad nunca me ha gustado. Y además no le puedo ayudar: mañana me voy de esta isla. Y todos sabéis que lo único que me importa son mi sueños: lograr mis objetivos.

Los comentarios están cerrados.