BLOGS

BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

Dios se porta mal con los escritores

Mi primer beso con lengua me lo dio un sacerdote (el de la foto), cuando tenía 6 ó 7 años de edad: yo era tan inocente que no sabía qué diablos estaba haciendo ese señor con la lengua ni qué iba hacer con todos esos niños que se llevaba a su cuarto. Un cura que nos enseñaba a tocar la flauta fue también la primera persona que me dio un bofetón: no paraba de gritar y de golpearnos con la regla. Quizá por estas cosas, ni de pequeño, relacionaba a Dios con los curas: es que los curas me decían que Dios era amor y yo sólo veía a curas desquiciados: gritando, pegando, castigando y besando con lengua.

Sin embargo, nunca, nunca, he tenido dudas de que Dios existe: porque, en cuanto despierto, siento su presencia: Dios me está mirando, Dios me cuida mientras me caigo por las escaleras o cruzo carreteras leyendo libros y se ríe de mi porque aun, a mis 32 años, no me atrevo a decirle a una chica que me gusta me gustas: Dios me cuida cuando estoy en la playa, lo siento mezclado con el sol (se mezcla con el sol para que yo no pille un cáncer porque sabe que paso de usar cremas protectoras y eso es un peligro viviendo en Canarias)… Dios no me cuida cuando me baño en el mar: porque entonces es el espíritu de mi madre quien lo hace: esparcimos su cenizas en el mar cuando murio y creo que se convirtió en sirena (creo que Neptuno se quiere casar con ella y hacerla reina pero mi madre prefiere seguir siendo una sirena porque nunca tuvo suerte en los matrimonios).

…mi madre (ya divorciada de mi padre porque le pegaba) me dijo por primera vez que iba a morir cuando yo tenía, más o menos, 5 años de edad: se despertó de una siesta y me miro emocionada (yo estaba pintando con rotuladores): no se podía contener: tenía que contar a alguien lo que acababa de soñar porque si no explotaba y, mientras empezó a contármelo, no me miraba a mi: miraba a la pared:

-Acabo de soñar con Jesús –me dijo- Me ha besado en la boca.

-¿En la boca?

-Sí, pero no se lo digas a abuela.

(Nunca he entendido porqué no se lo podía decir a mi abuela ¿Se escandilazaría?)

-Me ha dicho que pronto me voy a ir con él –dijo feliz, como enamorada.

Yo comencé a temblar (no sé si a llorar) y ella se dio cuenta de lo que había hecho: yo era su hijito.

-No te preocupes Rafa –me dijo- Jesús, también aclaró que Él nunca iba a dejar que te pasaran cosas malas. Nunca te vas a tener que preocupar por nada.

-Pero yo no quiero que te vayas al cielo.

Y, algunos años más tarde, a mi madre se le descubrió un cáncer y murió.

Durante muchos años, de mayor, estuve gritando a Dios por las noches, insultándole:

-¡Mataste a mi madre con un cáncer, cabrón! ¡Y mi tío F me maltrataba! ¿Qué infancia me diste?

Dios nunca me respondía: se iba corriendo, como avergonzado: hasta hoy que, después de entrar en mi blog de “20 minutos”, y leer todos vuestros comentarios del post de ayer Dios apareció en mi imaginación. Y me dijo:

-Rafa, todas las putadas esas que dejé que te pasaran cuando eras un niño fue por algo ¿Acaso ahora, en el presente, tu máxima ilusión en la vida no es convertirte en escritor de éxito? Pues yo ya lo sabía. Y, para conseguirlo, necesitabas que tu madre muriera de cáncer ¡Yo la maté!y que tu tío te maltratara ¡Yo lo animé!: sin todo eso nunca se te hubiera forjado esta personalidad paranoica e insegura con la que escribes y que te hace tener tanta gente apoyándote, queriéndote: tampoco hubieras ganado nunca el concurso de 20 minutos… Si no estuvieras loco y no fueras un gilipollas ¿Sobre qué escribirías? ¡Serías tan aburrido escribiendo como Umberto Eco en sus dos últimos libros! ¡Gracias a mí estás loco! ¿Te das cuenta todo lo que te quiero? ¡Me he ensuciado las manos con sangre por ti, por tu sueño! ¡Soy tu mayor fan! ¡Yo soñaba con tu literatura! ¿Cuándo vas a terminar de escribir los “Diarios secretos de sexo y libertad?”

-¡Pues Marcel Proust –repongo, enfadadísimo- tuvo una infancia acomodada! ¡Se crió en ambientes refinados y exclusivos! ¡Tuvo padres durante toda su infancia! ¡No necesitó una infancia trágica para pasar a la historia de la literatura!

-Estás equivocado: Marcel Proust, a los 35 años, me invocó: como Fausto a Mefistóteles: me pidió escribir algo que de verdad valiera la pena: algo que le hiciera pasar a la historia de la literatura: así que le empeoré de asma: le convertí en un enfermo crónico: pasó el resto de su vida encerrado en una habitación revestida de corcho: y así fue como consiguió escribir su obra maestra: “En busca del tiempo perdido”

-¿Por qué no haces que los escritores puedan ser felices?

-Porque para ser escritor tienes que crear y, para crear tienes que convertirte en Dios. Y para ser Dios tienes que conocer el bien, el mal y el sufrimiento: mira a Jesucristo: tuve que hacer que le crucificaran para darle tensión y dramatismo al argumento del libro más vendido de todos los tiempos (La Biblia) ¡Hasta lo dice tu admirado Truman Capote! “Cuando Dios le entrega a uno el don de cualquier arte, también le da un látigo; y el látigo es únicamente para auto flagelarse”.

Lo que los curas se callan es que Dios no es sólo amor: también es Satán: porque Jesucristo se reiría a carcajadas de las sotanas negras, del celibato, de la riqueza del Vaticano (sin duda, a los del Vaticano, les daría una buena paliza, como cuando los comerciantes del templo): Jesucristo se iría con los comunistas, con los que se descargan música gratis de Internet, con las prostitutas: con los que usan preservativos: Jesucristo dijo: “Amaos los unos a los otros”. Me juego el culo a que Jesucristo era bisexual porque, como dijo la escritora Anaïs Niin (que como tú, como yo, también es Jesucristo):

“Cualquier forma de amor que encuentres, vívelo. Libre o no libre, casado o soltero, heterosexual u homosexual, son aspectos que varían de cada persona. Hay quienes son más expansivos, capaces de varios amores. No existe una única respuesta para todo el mundo”

Porque, una mujer promiscua, o un hombre, no es ni una puta ni un hijo de puta por follar con todo lo que se mueve: todo hombre o mujer casada debe darse cuenta de su error y engañar a su pareja tantas veces como le apetezca: el sexo es amar: por nuestras zonas intimas sale semen, flujos vaginales: eso no es odio ni maldad ni nada malo: sólo amor: porque dar placer es amar: cuando dejamos de abrirnos al mundo, de conocer otras gentes, otros agujeros vaginales, pensamientos, pollas, bellezas, culturas, blogs y culos: en ese momento, cuando nos casamos y nos encerramos en una casa con hipoteca, es cuando realmente, empezamos a enfermar, a envejecer, a morir: porque hemos matado a la vida: Dios dice:

-Es hora que muráis: por desagradecidos. Estáis en el paraíso y mirad ¿Qué habéis hecho con él? Os inventasteis los centros comerciales, las obligaciones. Ideásteis las guerras, las hipotecas, las responsabilidades, las mentiras de destrucción masiva ¿Por qué os empeñáis en sufrir tanto? ¿Es qué todos, hijos míos, queréis ser escritores o artistas? ¿Sois demonios o gilipollas?

-Yo Dios -respondo- soy un gilipollas. Y pido, por favor, que nos quites el libre albedrío y establezcas una dictadura celestial si es que realmente existes.

Los comentarios están cerrados.