BLOGS

BLOG DE CONTENIDO SOLAMENTE PARA ADULTOS (+18 AÑOS)

En la cárcel sin salchichas

Hay instantes en que me veo en la cárcel: estoy seguro que algún día voy a terminar matando a alguien. Simplemente estoy loco: esto es algo de lo que parece que la gente no se entera cuando me lee: que estoy como una puta cabra: cualquier día la cabeza me va a estallar: y voy hacer una locura: asesinar: golpear a alguien hasta matarlo: estoy seguro.

He mirado de reojo por la ventana y me acabo de dar cuenta que es de noche. Me he pasado el fin de semana, encerrado en este cuarto, escribiendo. Recuerdo a mi perra: llevo todo el día diciendo, voy a sacarla pero no lo he hecho: me he dejado enredar por mis escritos: como si fueran algo importante: me asomo por la ventana de mi estudio y la veo: ahí está: esperándome, triste, sin ladrar: sentada.

-Perdona –le digo (porque yo creo que mi perra me entiende al hablar)- Soy un cabrón. Me líe escribiendo.

MENTIRA: SOY UN EGOISTA

Vivo solo con mi perra. Nunca me ha dado por follármela: aunque una vez lo pensé: estaba viendo la tele con ella y, tan tranquilamente, me dije:

-Rafa ¿Te apetece follártela? Nadie se va a enterar. Ella no se lo va a poder contar a nadie.

Pero no me apetecía: mi perra me gusta pero en otro sentido: intelectualmente: mi perra me ha hecho comprender que yo mismo soy tan tonto como ella: le doy una salchicha y mueve el rabo: hace una fiesta enorme: se pone a llorar, a gemir ¡Por sólo haberle dado una salchicha! ¡Qué estúpida! ¡Si te acabo de dar de comer hace sólo 3 minutos! ¿Y por qué mueves el rabo y eres tan feliz cada vez que me ves?: yo soy igual que mi perra: a mi me dan este blog, por el que me pagan XXXXX euros, y me pongo también a llorar, a gemir, a cantar, a gritar de emoción: lloré: juro que lloré cuando me dieron este trabajo:

-¡Yujuuuuuuuuuu!

Sin duda, alguien más inteligente que yo, me observa y dice:

-Qué gilipollas. Y no escribe más que gilipolladas.

Pero luego pienso que, esa persona más inteligente que yo, también se alegrará por otra cosa que, a otro ser más inteligente que él, le parecerá una tremenda gilipolles: definitivamente mejor darle la razón a mi perra y a su salchicha: porque lo que importa es sólo eso: encontrar una salchicha con la que ser feliz.

Termino de escribir esta frase y pienso: ahora la gente que lea esto se va a creer que me creo un inteligentísimo pensador por haber llegado a semejante conclusión: mejor borro todo esto y me voy a sacar a la perra de una vez, que lleva esperando todo el día: Rafa: no eres más que un gilipollas que escribe gilipolladas: no te creas mejor que nadie… pero no, no me voy a deprimir ni acobardar: voy a tener los cojones de publicar mis chorradas mentales en la página Web del diario más leído de España: si mañana me echan, que me echen: “Rafael Fernández, despedido por escribir chorradas”: no: voy a morder mi salchicha y no voy a tratar de pensar lo que va a pensar de mi la gente que es mucho más inteligente que yo: porque si no, nunca voy a ser feliz: el secreto de la felicidad está en la ignorancia: en ser un gilipollas.

Bajo a por mi perra: cuando abro la puerta se abalanza sobre mi, llorando de alegría: siento su felicidad y emoción: que cabrón soy: me enorgullezco de producírsela: debería de ser mordido: pero mi perra me lame y yo la beso y abrazo… caminamos por la calle: me doy cuenta que, inconscientemente, me he traído mi cámara de fotos digital:

-¿Por qué? –me pregunto.

Lo sé: para sacarme fotos: a lo mejor saco alguna en la que salga guapo y la pongo en el blog: así, a lo mejor, alguna chica me escribe y me dice que le gusto. Me saco muchas fotos pero, en ninguna, salgo guapo: estoy gordo: he comido muchas chuletas este fin de semana: quizá si me saco las fotos desde lejos salga bien: no, no me sirve ninguna: son fotos raras: salgo como un fantasma:

Voy a un descampado: suelto a mi perra Anais (que se llama así por esta mujer). Me acuesto sobre la tierra del descampado mientras, Anais, huele y muerde cosas que prefiero no mirar para no estarle diciendo todo el rato nooooo. Tendido en el suelo, comienzo a sacar fotos a la Luna:

-Sería genial –pienso- que apareciera un ovni de pronto. Se la mandaría a los de “20 minutos” y seguro que me llamarían para felicitarme.

Y, a medida que pienso esa locura, esa locura comienza a convertirse en algo de lo que estoy seguro que va a pasar: estoy hiper seguro: un ovni va a aparecer:

-Seguro que los extraterrestres van a venir –me digo- llevan años estudiando mi cabeza en secreto y les caigo bien: van hacerme este favor: me van a dar esta exclusiva: y Dios también quiere que me la den: me voy hacer hiper famoso.

Pero, por supuesto, no pasa nada: los extraterrestres no aparecen: una hora sacando fotos a la Luna y nada. Pero, por lo menos, Anais, ha jugado y corrido bastante: me levanto, tengo frío y hormigas, u otros bichos, caminado por mi cuerpo, vuelvo a casa: estoy solo: con Anais: estoy harto de estar siempre solo: qué feliz está siempre Anais: como la odio: que envidia tengo a esta puta perra virgen: que envidia os tengo a todos: dejadme: no soporto a nadie: nunca más: por lo menos hoy.

Los comentarios están cerrados.